Capitulo 9
Law estaba en su cuarto, realizando un trabajo de la facultad por ordenador. Estaba concentrado y sus dedos se movían rápidamente por el teclado del portátil.
Eran las cuatro de la mañana. Luffy dormía en su cama. Lo habían hecho un par de veces después de cenar.
La habitación siguió en silencio un rato más hasta que las tripas de Luffy rugieron. El chico habló un poco en sueños, revolcándose en la cama. Finalmente, aún medio dormido, se levantó y fue a la cocina. A los pocos segundos volvió con un largo, y variado en alimentos, bocata.
Masticaba con una terrible cara de sueño, no obstante, parecía que ya comprendía su espacio, tiempo y circunstancias.
-¿Qué haces levantando?
-Estoy haciendo un trabajo -le explicó mientras seguía tecleando.
-¿Porqué tan tarde?
-Yo no duermo mucho. Así hago algo de provecho.
-¿Cuando lo tienes que entregar?
-Dentro de un mes.
-¡Buah! ¡Tienes tiempo! ¿No sería mejor que te tomaras una tila?
-Estoy bien.
-...
Se terminó el bocadillo sentado en a la orilla de la cama. Tras tragar el ultimo trozo bostezó estirándose.
-Oye Law.
-Dime.
-¿Vas a ir este fin de semana a ver a Eustass?
-Si ¿Por qué lo preguntas?
-Te oí hablar con él y pensé... ¿Puedo ir?
En ese momento Law paró en seco de escribir. Se giró en su silla para mirar a Luffy.
-¿Para qué?
-Es que la última vez que le vi fue en el hospital.
Law se quedó mirándole. Por más que lo intentara no comprendía a ese chico.
-Vale. Haz lo que quieras -y volvió con lo suyo.
-Bien- dijo en un bostezo. Se tumbó en la cama y se arropó debajo del edredón.
Law volvió a parar de escribir para mirar de reojo a Luffy, pensó que decirle que si se había despertado debería irse al sofá. En vez de eso siguió escribiendo.
-Buenas tardes.- les abrió la puerta el hombre rubio.
-Hola Killer.
-¡Hola! ¡Soy Luffy!- saludó Luffy con alegría y energía.
Los otros dos se quedaron mirando a aquel chico que era como un monito. Después se miraron entre ellos.
-¿Este no es el chico que Eustass ponía tanto a parir?
-Veo que te ha hablado de él.
-Se ha quejado de él más bien.
-Fue el que lo encontró y llamó a la ambulancia.
-¿En serio? -miró a Luffy-. Entonces debo darte las gracias. ¿Quieres algo?
-Ah, pues si me ofreces: comida.
-Siempre quiere comida -explicó Law.
Entraron en la habitación. Esta vez Eustass estaba en el salón, sentado en el sofá, afinando su guitarra.
El pelirrojo levantó la mirada y casi en el mismo instante frunció el ceño. Apartó la cara.
-Hola Law. -dijo secamente. Evidentemente prefería por todos los medios ignorar la presencia de Luffy.
-Como veis- señaló el rubio-. Sigue como siempre.
-Si, supongo que es buena señal.
-Sentaos. Os traeré algo para comer. ¿Queréis algo de beber?
-A mi me da igual. Gracias.
-A mi una cerveza.- le dijo Law recibiendo una mirada asesina de Eustass.
Siendo estudiante de medicina, el de las ojeras, lo último que debía de hacer era tomarse una cerveza delante de alguien que ha sufrido un coma etílico y que evidentemente se las están haciendo pasar canutas para que saliera de su alcoholismo. Por otro lado, con esas condiciones, Law sabía perfectamente que Killer no guardaba ninguna bebida alcohólica, menos cerveza, en su casa, y que si le apetecía beber, saldría a algún sitio que no le viera Eustass. De esta manera se llegaba a la conclusión de que Law había pedido la cerveza solo por joder.
-Sabes que no tengo cerveza, Law.
-Ah, es verdad. Entonces un café.
Se sentaron en el sofá, y mientras Luffy devoraba, los otros tres hablaban.
-Y esa ha sido la parte buena de la desgracia.- le explicaba Killer-. Para olvidarse de sus adicciones se ha puesto a escribir y componer canciones como un loco.
-Lo único que me dejáis hacer. Aparte de coger las pesas de mano.
-Hay que trabajarlas bastante y descartar algunas frases inapropiadas. Pero que un grupo tenga muchas canciones no deja de ser bueno.
-¿Y como va lo del manager?
Eustass se quedó callado con el ceño aún más fruncido.
-Desde el accidente de Eustass no tenemos la menor idea de él. Puede que fuera lo previsible. Venía alguna que otra noche a vernos, cruzamos alguna que otra palabra con él. Pero ni siquiera tuvimos algo que se pudiera llamar esperanza de promesa.
-¿Habéis vuelto al bar?
-A tocar evidentemente no. Y, por lo que nos dijo el dueño, el manager apareció un par de veces más y ya esta.
-A lo mejor cuando volváis.
-Si nos dejan volver. Nos costó mucho encontrar un sitio donde nos dejaran tocar. -suspiró-. Si tan solo el cretino de nuestro cantante no la hubiese jodido.
-¡Lo que hice fue precisamente para no joderla capullo!
-¿Que Eustass canta? - preguntó Luffy levantando por primera vez la cara de la ración de alimentos.- Un momento ¿Soy un grupo de música?
Los otros tres se le quedaron mirándole.
-En serio Law. La próxima vez recoge de la calle a uno que no sea tan gilipollas.
-¡Oye! ¡Que yo no tengo la culpa de que tengas más pinta de matón alcoholico drogadicto que de cantante!
-¡Maldito niñato de mierda!
Se iba a levantar, pero Killer le sujetó.
-¡Déjalo Eustass! ¡El medico te dijo que no te sulfurases!
-¡Es él el que me está cabreando!
A todo esto Luffy se hurgó la nariz.
-¿Te molesta que te diga como eres? No he dicho nada que sea mentira.
El color de pelo de Eustass pasó a propagarse por todo su cuerpo nada más que de la ira. Ese maldito niño le estaba devolviendo todas las pullas. Sus manos se estaban enrabietando para lanzarse al cuello del monito. Pero tomó aire y se calmó... se calmó lo suficiente para no asesinar a nadie.
-Si, somos un grupo de música. Y si, soy el cantante ¿Tienes algún problema?
-¿Qué tipo de música tocáis? -le preguntó a Killer, ignorando descaradamente al pelirrojo que no podía lanzar más odio por su mirada.
-Variamos un poco de estilo. Pero sobre todo heavy metal.
-Ah ¿Cómo Avenged Sevenfold?
-¿¡Qué!? -esta vez el tono de el pelirrojo era de sorpresa-. ¿Que tú escuchas Avenged Sevenfold?
-Si. ¿Por?
-Porque como se ponga el metal de moda entre los pijos me pego un tiro. Te veía yo más de Pablo Alborán.
-¡Puaj! No, ese le gusta a mi amiga Nami.
-Me la sopla tu amiga Nami. No. Espera. ¿Esta buena?
En ese momento llamaron a la puerta, y no al timbre como cabía de esperar, sino a golpes.
-Esa debe de ser Bonney. -se levantó Killer para abrir la puerta.
-¿¡Porque has tardado tanto!?
-Solo he tardado tres segundos.
-Tres segundos tirada al puto frio del rellano.- entró frotándose los hombros y haciendo un gesto de escalofrío. Miró la mesa.- ¡Comida!
Y así fue, como antes de fijarse en nada ni en nadie, ni tan siquiera en su convaleciente hermano, fue a devorar los alimentos de la mesa.
-¡Eh! ¡Que me los estaba comiendo yo!- se quejó Luffy.
La chica le miró por primera vez.
-Este me suena. Ah, si, estaba en el hospital cuando lo de Eustass. No me digas que es el que Law se trincó y empezó a acosarle.
-Ese mismo.- asintió Eustass.
-¡Yo no le acosaba!
-Bueno, un poco si que me acosaste.- dijo el de las ojeras antes de acercarse la taza de café.
Luffy se quedó roto, para compensar esa fisura empezó a engullir más rápido de lo que Bonney alcanzaba lo de la mesa. Se enzarzaron en un combate por quien llenaba más el estomago.
-... Si llego a saber que este chico es como Bonney hubiese hecho otra compra aparte.
-Se me olvidó avisarte.
-No importa Law, no importa.
A Law y Luffy les llegó la hora de irse. El primero tenía que estudiar y al segundo aún podía hacer una par de horas en la tienda, le sabía mal por Bachina y Usopp buscarse así de improviso una tarde libre, por mucho que les dijera que no había problema.
En el piso se quedaron entonces Eustass, Kid y Bonney.
-Buff...- dijo esta tumbada de en el sofá con la cabeza apoyada en el regazo de Eustass. Estaba feliz-. Que bien me lo he pasado. Comer todo lo que quieras es una cosa, pero poder compartirlo con alguien que sea como tú es otra.
-Parecía lo contrario -anotó Killer.
-Eh, un duelo es un duelo. Aunque sea de comer. Pero el chico me ha caído bien.
-Y parece que tu también a él.
-Tú también te has reído mucho.
-El chico es gracioso. No entiendo porque te quejas tanto- dijo esto último mirando al pelirrojo.
Eustass miraba para otro lado, con la barbilla apoyada en su mano.
-Admito que no esperaba que aguantara tanto. Pero sigue sin gustarme. Ese niño no sabe nada de Law. Y si me preguntáis más creo que no sabe nada de la vida. Mantenido de sus padres, sin ambiciones más que estar pendiente de Law... No creo que sea más que un gilipollas que tenía ganas de un poco de inmoralidad pero se esconde tras una actitud de beato virgen arrastrado al "lado oscuro"- resopló-. En cuanto raspe un poco más de la superficie de Law se largará.
-¿Law piensa lo mismo que tú?- le preguntó la chica-. Si es así me extraña que no le haya dado el puntapíe.
-A veces ni yo mismo sé en lo que piensa Law.
Dejaron el coche en el descampado cercano al piso y fueron paseando hasta llegar al barrio.
-Bonney y Killer me han caído muy bien. No sabía que conocierais a gente tan simpática.
-Los conoció Eustass. Él me los presentó.
-Ah, y por eso son amigos de vosotros dos.
-Bueno. Mas o menos.
-Ah, claro, Bonney es su hermana. No puede ser su amiga.- rió inocentemente.
-Luffy -le llamó deteniendo el paso. El chico le observó quedando confundido por la mirada de seriedad del otro-. ¿Por qué has querido venir hoy? No me digas que es para saber como estaba la salud de Eustass. Os lleváis fatal y no has preguntado ni un momento por él.
Luffy no contestó al momento. Se dedicó a dudar, a mirarle y no mirarle, a ponerse nervioso.
-Porque... cada vez que venias de ver a Eustass parecías triste. No sabía le razón pero... pensé que si iba contigo a lo mejor...
-Deja de preocuparte- le cortó con severidad-. Como yo esté o deje de estar no es asunto tuyo.
Luffy se quedó callado, no sabía que decir.
-¡Luffy!
El chico se giró, y casi al mismo momento tres niños que conocía se le engancharon a diferentes zonas de su cuerpo haciéndole caer al suelo.
-¡Has vuelto pronto!
-¡Que bien! ¡Vayamos todos al parque!
-¡Si! ¡Usopp también viene!
-¡Chicos!- vino el narizotas corriendo-. Os dije que creía que era Luffy, no que lo fuera. No podéis tiraros así encima de la gente posiblemente desconocida.
-Pero era Luffy- dijo el niño pimiento.
-... Los niños de hoy en día replicáis mucho... -miró a Luffy-. Veo que has vuelto antes.
-¡Jajaja! Si- dijo sonriendo a la vez que intentaba levantarse-. Hemos terminado pronto.
Usopp se fijo en el hombre que había detrás suya, con cara seria, había un nosequé en su mirada de sorpresa.
-¿Podemos ayudarle?
-No.
-...
-Usopp. Este el Law, mi compañero de piso.
-¡Ah! Haber empezado por ahí. Es cierto que ta había visto por el barrio pero no pensé que compartieras piso con Luffy.
-Yo ya me voy.- dijo esto Law yéndose luego.
Los demás quedaron mirando como se iba con un poco de no saber que cara poner.
-Es completamente diferente a ti.- le dijo el narizotas a Luffy.
-Si, es muy serio, pero es muy buena gente- sonrió.
-... Los polos opuestos se atraen después de todo.
Cuando entró en el piso se encontró a Law, con las luces apagadas y la tele encendida, sentado en el sofá con gesto ausente. Este, la única parte de si que movió para ver a Luffy, fueron sus pupilas, y no las tuvo dirigidas a él mucho tiempo.
El chico no habló, solo se quitó el abrigo y fue con la cabeza gacha a la cocina. Law siguió mirando la tele.
Tras prepararse algo, Luffy, se sentó en la mesa del salón. Aún así no hablaron nada. Hasta que Luffy termino de comer. Se estaba levantando de la silla para llevar su plato a la cocina.
-Luffy- se miraron-. Ven, siéntate.
El chico intentó averiguar que se pasaba por la mente del otro, pero era imposible. Soltó nuevamente el plato sobre la mesa y fue al sofá, donde se sentó al lado de Law. Este le miró, aún con su seriedad, sin mostrar sentimiento alguno.
-Ahí no.
-¿Qué?
Law se palmeó la rodilla.
-Sientaté. De cara a mi.
Luffy miró su mano, su rodilla, su cara... Se levantó y se sentó en el regazo de Law, de cara a él, tal y como había pedido.
Law puso sus manos sobre la cara de Luffy, pausadamente se acercó su rostro, le besó en los labios. Se alejó un poco y le volvió a besar. A cada beso Luffy quedaba más atrapado. Colocó las palmas de sus manos sobre el vientre y pecho de Law. Empezó a acariciarle.
Law quitó las manos de su cara para coger las que estaban sobre su torso y las apartó.
-Déjame a mi.- le volvió a besar, llevando los brazos de Luffy a su cuello para que estos se enlazaran.
Con las manos libres de nuevo, acarició la espalda del chico debajo de su ropa, que se estremeció al contacto de las manos frías del otro.
El de piel morena no dejaba de besarle. En los labios, la nariz, la barbilla, la mejilla, la mandíbula, el cuello. Pero no dejaba que el chico le besara a él, como tampoco dejaba que que el hiciera nada más que lo que él le guiaba a hacer.
Las manos de Law iban bajando poco a poco. Luffy soltó un gemido al notarlas más que claramente en su trasero. Después se pasaron por su cintura, hasta el botón del pantalón. Law lo abrió y bajó la cremallera.
Luffy gimió dentro de su boca cuando su mano empezó a moverse por debajo de su calzoncillos, y tuvo un impulso de alejarse, pero el brazo libre de Law, al rededor de su espalda, le detuvo. Seguía besándole.
-Mmm...
-Ya- dijo apartándose de sus labios y besando la curva de su cuello-. El pantalón debe molestarte. Espera.
Le bajó el pantalón hasta las rodillas. Le dio otro besó.
-Levanta un poco.
Apoyándose Luffy sobre sus hombros, Law se bajó también su pantalón. Se humedeció los dedos, que fueron a parar a la entrada del chico.
-¡Mmm!- no dejaba que los gemidos salieran de sus labios.
-shhh... solo será un momento- le susurró.
Tras prepararle, tomó su caderas y, con mucho cuidado, iba entrando en él. Una vez en su interior, le miró. Jadeaba y sudaba, tenía las mejillas en un tono cálido.
Con el mando apagó el televisor. Seguidamente se guitó la sudadera y camiseta, no quería manchárselas, también se las quitó a Luffy, que levantó los brazos obedientemente. Pasó la yema de sus dedos por la piel del chico, la tenía de gallina.
Le besó la mandíbula y el cuello, se abrazó a él con una mano mientras que la otra la apoyó en el sofá, notó como el chico se agarraba a su cuello con más fuerza, hundiendo los dedos en su pelo.
Empezó con los movimientos lentos, incrementando la velocidad poco a poco. Oía la respiración de Luffy a su espalda, cada vez más fuerte y cada vez más mezclada con los gemidos. El también empezó a gemir y a toma bocanadas de aire.
Cuando todo terminó Luffy cayó rendido sobre Law, este último besó su hombro, su cuello, tomó su barbilla para hacer que le mirara y volvió a besarle, salió de él con más cuidado del con el que había entrado. Dejó que el chico descansara sobre su cuerpo, con la nariz en su cuello. Los dos sudaban y esperaban que sus respiraciones se normalizasen.
Law reposó su cabeza sobre el respaldo del sofá. Cerró los ojos.
-Gracias por acompañarme hoy.
No dijeron nada más. Quedaron así un rato, incluso posiblemente se quedaron dormidos.
Febrero llegó demasiado rápido, y con él los exámenes de la facultad. Con Luffy en el trabajo, Eustass convaleciente y Law de prácticas o en la biblioteca, la casa pasaba la mayor parte del tiempo vacía.
Law miró la hora en el móvil, ya era lo suficientemente tarde como para volver a casa. Cerró el tocho que tenía por delante y salió de la biblioteca.
El en campus universitario había varias paradas de autobuses, pero la más cercana a la facultad de medicina era la que estaba enfrente de la entrada de la facultad de filosofía y letras. Tenía entonces Law, que recorrer la suya propia y atravesar otra facultad más para llegar a la parada.
Hacía frio. Aún no sabía porqué pero en esa ciudad siempre hacía frio. Hasta en las noches de agosto tenías que ir medianamente abrigado. Esto en el campus era peor, porque al ser un descampado no había los edificios que había en el centro y que te resguardaban de la completa intemperie.
Estaba solo en la parada, sentado en uno de los asientos. Congelándose.
Con un escalofrió escondió la boca en el cuello alto de su abrigo. No era de resfriarse, pero de seguir con esa rutina lo veía más que posible.
-Así que te han pedido que te unas al departamento de historia del arte para el curso que viene. -oyó tras de sí. Giró la cabeza disimuladamente, eran solo dos profesores que bajaban las escaleras principales de la facultad tras terminar con su jornada.
-Eso parece. Esto de pasar la licenciatura a grados sigue sin gustarme. ¿Que demonios hago yo dando arte medieval cristiano?
-Venga, no te quejes tanto Mihawk. Así seremos compañeritos.
-Vuelve a decir "compañeritos" y te retiro la palabra.
-¡Jajaja! Vale, vale. ¿Nos vamos al bar antes de volver a casa?
-No veo porqué no.
-Bien. A lo mejor encuentras ahí al amor de tu vida.
-Shanks, te lo pido por favor. No empieces.
-Yo no entiendo porque te niegas a enamorarte.
-No es que me niegue. Es que si no lo he hecho ya dudo mucho que lo vaya a hacer nunca.
-Eres un sieso. El amor está donde menos te lo esperas.
-Cállate.
Los dos profesores se fueron. Law miró la carretera, ni rastro del autobús todavía. Deseó que cuando viniera no estuviese lleno, la parada anterior a esa había un cúmulo de estudiantes y en ciertas ocasiones tuvo que esperar a que viniera el siguiente.
Suspiró creando una pequeña nube de vaho.
Hasta Luffy debería haber terminado su jornada. Si, seguramente.
Pensar en el chico le hizo recordad esas últimas semana en las que había ido con él a ver al pelirrojo. No podía evitarlo, le seguía sorprendiendo esa manera que tenía Luffy de conectar con la gente. No solo con Bonney y Killer, además de algunos de los otros miembros del grupo con los que habían coincidido; también lo había visto con la gente del barrio. Esos niños, o la familia encargada de la tienda de alimentación, incluso la veces que había ido a comprar había visto que había hecho buenas migas con algunos clientes.
Era algo que con Eustass en casa no había tenido oportunidad de apreciar. Ese "efecto Luffy" era sorprendente. Law se comparaba con él y ciertamente no tenían nada que ver el uno con el otro.
Más bien tengo el efecto contrario, pensó.
Aún así Luffy se acercaba a él. Se preocupaba por él hasta el punto de darse cuenta de sus cambios de humor y querer acompañarlo a ver al pelirrojo.
Seguramente, se dijo a si mismo, si supiera que mi amargamiento venía de lo inútil que me sentía cada vez que volvía de casa de Killer porque sigo siendo incapaz de cuidar de Eustass me mandaría bien lejos.
Volvió a suspirar creando una nube de vaho.
Al llegar al piso vio a Luffy durmiendo en el sofá. En la mesa había una olla, y dos platos flaqueados por cubiertos. Uno de estos estaba usado, pero otro estaba limpio, con una nota sobre él.
Law recogió el papel. Leyó: ¡Lo he conseguido! ¡Espero que te guste!
Abrió la olla. Era puré de patatas.
Dejó todo como estaba y miró a Luffy. Suspiró por la nariz, cansado. Fue hasta él. Con mucho cuidado de no despertarle, cogió al chico en brazos y lo llevó hasta su cama, tapándole con el edredón
Se quedó arrodillado frente a la cama, acariciando el pelo de Luffy. No podía, por más que lo intentara no podía entender a ese chico.
Sin más, se levantó y fue a calentarse la cena.
Los exámenes de de la universidad terminaron y la inserción en la sociedad y recuperación de Eustass fue a mucho mejor. Por ello, durante las vacaciones de semana santa, decidieron hacer una pequeña salida de celebración.
Killer, Bonney, Eustass, Law y Luffy fueron a un restaurante cercano. Dentro del segundo piso del sitio, al lado de la terraza cerrada por el frio, cenaron, bebieron agua en consideración con uno de ellos, y hablaron en general.
-Entonces por fin vas a volver con Law- dijo Bonney.
-Si, ya estoy completamente fuera de peligro, y semana santa es un buen momento para volver a trasladarme.
-Ni se te ocurra beber -le dejó claro el rubio.
-... Técnicamente si puedo beber, mientras no me emborrache...
-No nos cuentes royos- Ella puso se cruzó de brazos y puso una pierna en el asiento-. Hasta que no te dejen de temblar las manos por la abstinencia nada.
-Valiente mierda...
-Si, valiente mierda estas hecho.
Eustass le lanzó una mirada asesina, seguido miró al de las ojeras.
-Law, cuanto de debo de alquiler.
-¿De verdad pensabas págarmelo? No has estado en el piso.
-Pero mis cosas si. Y mi cuarto, por lo que espero encontrarme -sonó a amenaza-. Estará intacto, como si no me hubiese ido.
Law se limitó a encogerse de hombros. El pelirrojo miró a Luffy.
-¿Y tú? Supongo que tú si que querrás que te devuelva el dinero.
Luffy estaba, hasta el momento, devorando un plato de espaguetis y no tenía el mínimo interés en atender la conversación.
-¿Qué dinero?
-El dinero del alquiler.
-¿Qué pasa con él?
-Que si no quieres que te lo devuelva.
-¿Devolverme el qué?
-El dinero.
-¿De qué?
-Del alquiler.
-¿De qué alquiler?
-¡Del nuestro piso pedazo capullo soplapoyas!- hasta se levantó para gritarle.
-Que el médico ha dicho que no te sulfures.
-¡La poya me come el médico! -le gritó al rubio y volvió la cara a Luffy para seguir insultándole, pero entonces cayó en la cuenta de algo y miró a Law-. Has pagado durante estos dos meses los dos tercios de alquiler ¿verdad?
Todo el mundo se quedó mirándolo, sobre todo Luffy, con los ojos como platos.
-Era lo mínimo que podía hacer.
-¿¡Cómo que lo mínimo!? Este y tú tendríais que haberlo pagado a la mitad en mi ausencia.
-No ha sido un gran gasto.
-¡Ese no es el problema!
-Eustass -volvió a llamarle el rubio-. Siéntate que nos están mirando y nos van a echar.
Soltó unos grotescos improperios pero se sentó. Atacó a Luffy con todos los gestos de su cara.
-Y tú que bien ¿No? De parranda mientras los demás te pagan las cosas, parásito social.
-¡Yo no sabía nada! Además, tú no eres quien para hablar, que no has pagado el alquiler ni de nuestro piso ni el de Killer.
Fue una frase de estas que eran como una patada en la boca. Killer apartó la cara para reírse, Bonney carcajeó con ganas, incluso Law parecía que hacía gestos para no sonreír.
-Ya lo que me faltaba -masculló cruzandose de brazos y echándose en el asiento.
-Entonces los exámenes bien ¿Law?
-Si Killer. No creo que tenga porqué quejarme.
-Será muy raro verte con la bata de médico.- opinó la chica.
-Aún falta para eso. Me queda este medio año, el que viene y además tengo que terminar máster de cardiología.
-Buff... da pereza de escucharte. Da la sensación de que te vas a pasar la vida estudiando. Cuantos años terminarías, con veintisiete.
-Si, si todo sale bien.
-Alguien como tú, que es capaz de saltarse las clases teóricas y aprendérselo de manera autodidacta, no repite- habló el rubio-. Todos sabemos que hubieses terminado ya con todo, máster incluido, el año que viene si hubieses entrado en la universidad a los diecinueve.
-Al menos he entrado, no me puedo quejar.
-Puedes -dijo el pelirrojo-. Sabes que puedes.
-Déjalo ya... me cansas.
-Si, mejor dedícate a hacerte rico y famoso para que me puedas pagar a mi una matricula de universidad.- le dijo la hermana.
-Págatela tú.
-¿Con que dinero?
-¿A mi que me cuentas? Además, no sé en que carrera te quieres meter si no tienes ni bachillerato.
-Habló el que no tiene ni título de Secundaria.
-¿Te crees que me importa?
Siguieron peleándose los dos. Killer suspiró.
-Como se nota quien tiene el bachillerato y quien no ¿eh, Law?
-No me sueltes por la cara tus estudios abogado empresarial de mierda.-le soltó el pelirrojo una mirada asesina.
-Solo era una llamada de atención para que dejéis de dar voces.
-¿Y relacionas lo gritos con los estudios?- preguntó ella-. Eso no tiene nada que ver. Mira a Luffy, aunque sea por comida no está dando gritos.
-¿Eh?... pero yo si tengo el bachillerato.
En ese momento fue él el que tuvo todas las miradas sobre él.
-¿En serio? ¿Un niñato como tú tiene el bachillerato?
-¡Y aprobé selectividad a la primera! -gritó feliz.
Silencio.
-No sé si te estas dando cuenta -le dijo Killer a Eustass-. Pero este niño tiene más posibilidades de futuro digno que tú.
-Cierra la puta boca.
Un rato más tarde, el ambiente se volvió un poco plastoso y Luffy decidió salir un poco a la terraza a tomar el aire. Sus mejillas se pusieron frías en nada pero estaba bien. Apoyado en el balcón miraba lo que podía de calle y de tejados. Oyó como el ventanal de la terraza se abría y unos pasos se acercaban hacia él. Eustass se apoyó en la balaustrada de espaldas, mirando también la calle por encima del hombro.
-Veo que te lo estas pasando bien hoy.
-Si.
Ninguno se miraba al hablar.
-Mira, te lo voy a decir claro. Me caes como una patada en los huevos. Pero de alguna manera me salvaste el cuello, además está lo de la bañera.- hizo un pausa-. Por eso, en este momento, y señalo "este momento" para que te quede claro que en ningún otro más, voy a fingir que vales más de lo que aparentas. Que no eres un niño superficial y mimado. Y que si vas detrás de Law es por sentimientos encontrados y no por puto morbo ¿Entendiste?
Luffy asintió.
-Ahora bien, que conste que esto es una advertencia. Law no se enamorará de ti, nunca. Puede que le caigas simpático, que te coja cariño. Pero no confundas eso con otra cosa. Porque entonces, el día más inesperado, vas a cruzar una linea y él te lo dirá claramente: "Los lunes follamos, los jueves te beso, pero eso no significa que estemos juntos".
Luffy no dijo nada, quedó mirando hacia abajo, hacia la calle. Eustass tampoco dijo nada más, se apartó de la baranda de piedra y volvió al interior del restaurante, dejando al otro con un nudo en la garganta y un dolor agudo en el pecho.
Continuará...
Notas finales: Bien... hacía bastante tiempo que yo no ponía una... llamemos escena erótica, tan explicita. Puede que a vosotros os parezca una puta mierda de explicito, pero en mi caso ha habido más explicitud que de costumbre (risas) El caso es... ¿Por qué? Porque me trague en menos de veinticuatro horas un fic bastante explicito... Alguna fuga tenía que haber en mi cabeza (risas).
Lo que quiero decir es que no sé como me ha salido, así que si es un horror perdóneme ustedes, no volverá a suceder.
Por otro lado. Me he hecho un lio con la edad que debería tener Law, pero finalmente cogí papel y bolígrafo y me hice un esquema. Tiene ahora mismo veinticinco años, y si Luffy tiene ahora mismo dieciocho se llevan lo mismo que en la serie, siete años. Esto ha quedado un poco raro porque siendo así, estos dos quedarían postimeskip mientras que todos los demás pretimeskip. Es lo que pasa cuando quieres que Sanji, Zoro y Luffy tengan la misma edad, porque evidentemente Luffy no va a ser superdotado para que le adelanten cursos.
En la otra historia, la de Juntos, nada más, también hice algo parecido, solo que lo hice con un solo personaje, y más por capricho.
Lo que me frustra ahora es que en la historia original, Eustass es más joven que Law, creo que después d los dos años tenía veintitrés. Y eso me frustra porque en esta historia Eustass debe ser igual o mayo que Law, pero eso es añadirle unos cuantos añacos más...
Mirad, deslomo en que tiene Eustass tiene la apariencia antes del salto en el tiempo pero con la edad de Law, o más.
Ya por ultimo. Para los que no habéis leído la de Juntos, nada más. Siento el cruce que he hecho con la otra historia. Era innecesario, pero me hacía gracia hacerlo.
Sin más me despido ¡Bye bye!
