Narra Rachel

Broadway siempre ha sido mi sueño, pero ahora lo que tengo es sueño, no he podido descansar estos últimos días, con el adelanto de la obra, las horas de sueño y descanso, parecen una mera ilusión. Tampoco he podido hablar con Sarah y aunque apenas la conozco, me enfada no poder hablar con ella, es como si una parte de mi comenzara a necesitarla y eso… pues, únicamente me había sucedido con Quinn…

-Hasta mañana chicos, los espero aquí temprano – es lo último que le oigo decir al director antes de salir de allí dispuesta a encontrar un taxi que me lleve hasta el Lobby para poder descansar, dormir, pero nuevamente, eso no podría ser. Frente a mí, recostada en un hermoso convertible plateado, Sarah bebía lo que parecía ser un yogurt, mientras me miraba con un brillo resplandeciente en sus ojos, que los hacían más atrayentes.

-Hola – me saludo con una mano, pendiente de no dejar lo poco que queda de su yogurt

-¡Sarah! - sin poderlo evitar me lanzo hacia sus brazos, mientras ella maniobra con el pobre vaso en su mano izquierda - ¿Cuándo volviste? – le pregunte una vez que la solté, sintiendo inmediatamente el vacio de su cuerpo contra el mío.

-Volví esta mañana y aunque pretendía ir a trabajar, Joshua me ha enviado a casa a descansar así que… - se encogió de hombros terminando su yogurt y botando el vasito en el cesto de la basura más cercano - ¿Qué haces? – me pregunto cuando vio que sacaba mi teléfono para marcarle a Santana

-Llamare a Santana, para que te devuelva tu auto – cuando intento oprimir la tecla llamar, su mano me lo impide…que suave mano.

-No te preocupes – me sonríe sin soltar mi mano – he hablado ya con ella y le he dejado el auto un par de días más

-¿Cuándo has hablado con Santana? – esto sí es raro, la última vez que se vieron resultaron a cachetadas…muy familiar a como terminaba con Quinn

-Bueno…ha ido al restaurante a buscarme y Joshua nos ha ubicado en una mesa para cenar – suelta mi mano para abrir la puerta del copiloto de su precioso Audi – hemos cenado y hemos tenido una especie de charla – vi como fruncía el ceño

-¿Una especie de charla? – indague cuando ya estaba sentada en el asiento y ella se acomodaba en la silla del piloto

-Sí ya sabes…preguntas extrañas como si fuera del FBI – lo dice en tono de broma, pero sé que lo de las preguntas del FBI si es real, más viniendo de parte de Santana – no sé, por un momento creí que se iba a poner a llorar - ¿Santana llorando?

-¿Por qué?

-Bueno, al parecer mis respuestas la pusieron algo emocional – se centra en el camino y es cuando me percato que no se hacia dónde vamos

-¿A dónde me llevas?

-Asumo que no has comido nada, así que te llevare a cenar – me guiña el ojo deteniéndose en un semáforo en rojo

-¿Cómo en una cita?

-¿Quieres que esto sea una cita? – su tono dulce y cariñoso, hace que mi corazón explote de alegría y no sé realmente porque

-Sí… - logre balbucear con todas las emociones que estaba sintiendo

-Muy bien – tomo mi mano entre la suya, logrando que nuestros dedos quedaran perfectamente entrelazados – estas es oficialmente nuestra primera cita – pone en marcha el auto sin soltar mi mano – una muy rara cita porque yo ya he cenado – la escucho reír suavemente y es música para mis oídos – pero al fin y al cabo una cita – me besa la mano antes de soltarla y seguir conduciendo.

-¿Y que más te ha dicho Santana? – hablo después de varios minutos en silencio, en donde trataba de calmar el inminente zoológico que tengo en el estomago

-Bueno no mucho…aparte de las extrañas preguntas que me hizo, nada fuera de lo ordinario – se encoge de hombros comenzando a bajar la velocidad – me ha pedido el número de mi teléfono para avisarme cuando me devolverá el auto

-¿Cuánto tiempo piensa quedarse con tu auto? – mi tono de voz suena enfadado, y ella lo nota al mirarme con las cejas alzadas

-Bueno no lo sé – le resta importancia al asunto – con tal que me lo regrese antes de que mi padre vuelva de su viaje, no hay ningún problema

-¿Tu padre está de viaje? – le pregunte, viendo como me asentía estacionando el auto en un hermoso restaurante – Ósea que estos días estarás es con tu madre

-No tengo madre – su respuesta fue inmediata a la vez que me abría la puerta – ella falleció cuando yo nací o bueno eso es lo que dice el

-¿Lo que dice él?

-Si…pero eso es historia para otra noche – me guiña el ojo colocando su brazo tras mi espalda, guiándome al interior del hermosos restaurante – espero que te guste, este es uno de mis restaurantes favoritos

-Pues si está muy bonito – conteste observando la hermosa decoración algo antigua del lugar

-Este restaurante está inspirado en el palacio de Versalles de Francia – comienza a hablar mirando el menú – los dueños han querido replicar la sala de estar de aquel palacio cuando en el habitaban María Antonieta y Luis XVI – dejo el menú sobre la mesa mirándome directamente a los ojos – han tratado de tener todas las cosas de la época, desde los muebles – me señala los estantes en donde se aprecian claramente las copas – hasta los cubiertos – levanta el tenedor que tiene a su derecha – es un lugar, que además de ser hermosos, tiene una comida excelente y sabes que es lo mejor – veo en sus ojos un tono burlón – que no corres riesgo de que te decapiten en plena cena – me guiña el ojo riendo mientras el mesero se acerca a nosotras.

-Bonne nuit Que vous poser ? – el camarero nos habla en un perfecto Francés dejándome perpleja, no hablo el idioma así que no sé como iré a pedir la comida

-Bonne nuit. pour moi un café et son ... – tanto Sarah como el camarero me miran fijamente, por lo que asumo, es mi turno para pedir

-Ehhh…un – mire rápidamente el menú esperando encontrar algo sin carne – un Ratatouille – pedí lo primero que encontré

-Le Helen Ratatouille et une limonade. merci – vi como el camarero se marchaba con nuestras ordenes

-Espero que no sea un ratoncito quien cocine mi comida – enterré mi cara entre mis manos mientras ella reía a carcajada limpia

-Sí bueno esperemos que no – se sigue riendo mientras me mira, con lo que a mi parecer es ternura.

-No sabía que hablaras Francés – le comente cuando llego el camarero con una limonada y un café

-No lo hablo – me respondió dándole un sorbo a su café – pero aprendí las frases básicas del francés, hace un par de meses cuando estuve en París…aunque mi meta es hablar francés…algún día – vuelve a reír como una pequeña a la que la han descubierto haciendo alguna travesura – este es un restaurante en Nueva York, en donde para poder comer debes hablar o al menos saber un poco de Francés, es extraño cuando le hablan a los comensales en ingles u otro idioma – la vi como comenzaba a jugar con sus manos algo nerviosa

-¿Quieres decirme algo?

-Sí bueno… - se rasca la nunca con una sonrisa tímida – quería preguntarte – le da otro trago a su café - ¿Por qué no me escribiste más? – Oh…

-Bueno – le tome la mano que tenia encima de la mesa, logrando que sonriera de oreja a oreja – he estado bastante ocupada, han decidió adelantar el estreno de la obra y casi no he tenido tiempo para socializar - la vi sonrojarse - ¿Por qué? ¿Qué pensaste?

-Bueno…alcance a pensar que ya no querías saber nada de mi porque te había dicho que te extrañaba – su rostro ahora está en un rojo furioso, pero antes de que pueda decir algo, el mesero llega con mi Ratatouille

-¿No lo cocino un ratón verdad? – le pregunte algo desconfiada, al tiempo que Sarah se atoro con su café, pero como el camarero no hablaba ingles miro a Sarah esperando que le tradujera

-Eh… - se puso más roja de lo que estaba, por lo que note, tratando de recordar como traducir lo que yo había dicho - Elle se demanda si sa nourriture a été préparé par une souris ... vous savez le film

-Ah bien sûr déjà clair est une question que beaucoup de convives font toujours quand ils viennent manger ici – empieza a reírse, y ni Sarah ni yo hemos entendido que es lo que ha dicho - Mais non, la nourriture a été préparée par un chef humaine – me mira fijamente sonriendo - Bon Appétit

-¿Qué ha dicho? – la mire perpleja después de que se marcho el camarero

-Solo entendí que hay personas que preguntan eso y que lo cocino un chef humano – seguía riéndose por lo ridículo de la situación – la próxima vez te llevare a un restaurante en donde hablen ingles o al menos un idioma que yo entienda - ¿La próxima vez?

-¿Quieres volver a salir conmigo?

-Rachel – tomo una fuerte respiración colocándose seria – me gustas – esas sencillas palabras hicieron que el zoológico por completo se alterara – y se que nos conocemos hace ya casi una semana, pero de verdad me gustas y esto – se toco el pecho – es algo que no habia sentido antes y aunque no sé si tu sientas algo por mí, me gustaría que al menos me dejaras ser tu amiga

-Sarah yo… - tome aire mientras miraba esos ojos que tanto me recordaban a Quinn – solo he estado con una chica, y ella – un nudo comenzó a formarse en mi garganta – ella murió hace dos años en un accidente de tránsito y aunque el tiempo ha pasado yo no he dejado de quererla

-Pero…

-Pero también me gustas y lo que te voy a decir espero no lo tomes como una ofensa ni nada – ladeo la cabeza sin romper nuestro contacto visual – pero físicamente te pareces mucho a ella.

-¿Mucho?

-Sí, desde tu tono de voz hasta tus ojos…son muy parecidos a los de ella…

-¿Por eso fue que Santana me golpeo el domingo en la cena? – Frunció el ceño tratando de comprender algo – cuando dijo que yo era ¿Quinn?

-Sí…es que eres muy parecida a ella… y no quiero – agregue rápidamente – que pienses que estoy contigo por tu parecido con mi Quinn

-¿Tú Quinn?

-Sí, aunque ella ya no esté siempre va hacer mi Quinn

-Vaya que intenso – desvió la mirada hacia la ventana observando los autos pasar – hagamos un trato – tomo mi mano desocupada – dame una oportunidad – sus ojos brillaban ilusionados – si vez que me parezco mucho a tu Quinn, lo dejamos y solo seremos amigas ¿Te parece? – Asentí no muy segura – no pretendo tomar el lugar de tu novia, pero creo que puedo mostrarte que yo estoy dispuesta a quererte…sin importar si una parte de tu corazón aun pertenece a otra persona

-¿Harías eso? – la mayoría de las personas no estarían dispuestas a competir contra alguien que físicamente ya no está.

-Como te dije Rachel, tú me gustas y me gustas mucho – me dio un beso en la palma – solo te pido una oportunidad, si mañana te arrepientes no hay ningún problema, borrón y cuenta nueva, nada ha pasado ¿De acuerdo? – volví a asentir con un poco más de confianza

-Perfecto y como ya has terminado – señalo mi plato ya vacio – creo que es hora señorita de irse a casa y de descansar, mañana tienes un día largo en el teatro – asentí ahora con una sonrisa en el rostro – andando – me dio la mano después de cancelar la cuenta y marcharnos hacia su auto - ¿Por dónde vives? – volvió a hablar cuando ya estábamos en su auto

-Ve conduciendo que yo te voy indicando – le guiñe el ojo divertida mientras ella negaba encendiendo el motor.

El viaje fue lleno de bromas y anécdotas de su estancia en el restaurante, las bromas que se hacía con sus compañeros de trabajo y como varias veces Joshua amenazo con despedirlos sino dejaban de tontear a la hora de atender a los clientes, o comensales como ella les dice.

-Es aquí – le informe para que fuera deteniendo el auto – me gusto la velada

-Me alegra mucho – sus dedos se movían inquietos sobre el volante - ¿Te puedo besar? – su pregunta me sorprendió

-Si gustas

Se desabrocho el cinturón y lentamente se fue acercando a mi, hasta que sus manos estuvieron en mi rostro

-Eres tan hermosa – susurro segundos antes de que mis labios chocaran contra los suyos. Era un beso tranquilo y lento, pero lo que me sorprendió de él, fue la familiaridad de sus labios, de su sabor, de su aroma con el de Quinn, aquel que me enloquecía cada vez que ella me besaba, cada vez que se me acercaba y que sienta eso con Sarah que se parece tanto a Quinn…no es correcto, no es correcto sentir en otra persona lo mismo que sentías con el amor de tu vida

-Ya es hora de entrar – susurre como pude después de que dejamos de besarnos - ¿Te veré mañana?

-Sí – asintió rápidamente saliendo del auto, a esta chica le encanta abrirme la puerta – espero que te haya gustado la cita algo rara que hemos tenido – sonreía tímidamente

-Sí, me ha gustado – felizmente me dio un pequeño beso en los labios – hasta mañana Sarah

-Descansa Rach – entre en el edificio más confundida de lo normal. Confundida por las miles de emociones que me hacía sentir Sarah y la increíble similitud con las emociones que me hacía sentir Quinn…


A petición de VrNk L SaNZ les dejo este capítulo que originalmente era para el martes...en fin el martes nos leemos. Espero les guste y no olviden comentar.