Ángel no tuvo que entrar en su apartamento para saber que Liam estaba llorando con el corazón en un puño, respiró hondo y contó hasta 100. Al entrar al apartamento Spike miró hacía la habitación y le echó una mirada de puro rencor. Ángel sabía que Spike sentía una debilidad por Liam, al fin y al acabo era la viva imagen de Ángel pero era todo el alma de Buffy. Liam estaba de cara a la pared en la esquina como le había mandado pero no podía dejar de llorar

- ¿Liam? Hijo, Liam, mírame (le pidió con cariño girándolo dulcemente para que lo mirase) Hijo deja de llorar, las lágrimas no solucionan nada, shhhh ya hijo (viendo que eso solo hacía que llorase más fuerte). Venga, campeón, deja de llorar, papá quiere hablar contigo.

- Nooo bwuaaa bwuaaa pegaste a Connor por mi cukpa, él no hizo nada malo, fuy yo quien jugó con las flechas bwuaaaa ¨le me dijo que no jugara cuando estuvierais en casa bwuaa y yo no le hice caso y le has pegado snif snif.

- Ey, ey vaquero, alto ahí. No debiste jugar con las flechas nunca, ni con nosotros en casa y absolutamente NO sin nosotros en casa. A ver Liam, ¿quién es el papá aquí?

- Tú (dijo poniendo pucheritos y secándose las lágrimas con la manga).

- Eso es el papá aquí soy yo, y es papá quien da permiso, no Connor. Si papá te ha dicho ya muchas veces que no puedes jugar con armas es que no puedes jugar. Y ni Connor, ni nadie tiene nada que hacer al respeto. Vosotros sois mis hijos y yo pongo las normas. No más armas en casa, no sin permiso de papá (dijo tocándole la naricita). Y para que te conste no he castigado a Connor porque jugaras con las flechas.

- Le he castigado porque él también me desobedeció, él tampoco tiene permiso para tocar las armas sin mi permiso. Y porqué es mayor que tú, y debió de tener cuidado de ti, en vez de ponerte en una situación peligrosa como es dejar que jugases con balas y flechas. Las balas y las flechas y las armas de la armería son muy peligrosas, Liam. Y no quiero que ni tú ni tu hermano andéis jugando con ellas.

- ¿Connor no podía? Pero él me dijo…(y se tapó la boca al ver que estaba a punto de delatarlo. Ángel rechinó los dientes y volvió a contar hasta 100).

- No, no tiene permiso, ninguno de los dos tenéis. Y eso no es nada nuevo, ni para Connor, ni para ti, caballerete (dijo poniéndose de nuevo serio).

- ¿Papi, a mí también me vas a pegar? (Liam se cubrió con ambas manos el trasero)

- Hijo, me desobedeciste, bajaste a la armería, y para ir a la armería hay que pasar por mi despacho, cosa que tampoco tienes permiso si yo no estoy (le recordó Ángel ya que desde que regresara ya lo había pillado un par de veces entrando en su despacho sin su permiso para coger unos lápices o unos papeles) tocaste las armas, incluso hiciste balas y flechas. Y después te has puesto a jugar con ellas. Me temo que sí, hijo, papá está muy enfadado.

- Papi, yo no quería, fue sin querer, lo juro

- Ep, quieto ahí cowboy, no tires el lazo tan lejos. Liam tienes 8 años no 4, sabes muy bien cuando haces algo que está bien y algo que no lo está. Y el hecho que no me lo contaras, demuestra que sabías que no estaba bien y que me iba a enfadar mucho si me enteraba. Así que hijo, ya te voy a tener que castigar por desobedecerme, no hagas que también te tenga que castigar por mentirme (le dijo muy calmado y en un tono de voz muy sosegada).

- No (bajo la mirada y le empezó de nuevo a temblar le labio, eso significaba que estaba a punto de llorar de nuevo).

- Hijo, sabes que a papá no le gustan ni los niños mentirosos, ni los niños mal educados, ni los niños desobedientes ¿verdad? (Liam ya empezó a llorar sabía cuál era su destino) ¿Y sabes que les pasa a los niños que mienten, desobedecen o son irrespetuosos? (Liam empezó a gimotear más) ¿Liam? (lo miró fijamente) ¿Qué les pasa?

- Que sniff sniff que papá les da en el culete y se quedan sin juguetes ni dulces.

- Eso es nada de postres esta semana y sin videojuegos dos.

- Noooo eso es muchoooo, no es justo a Connor no le has dicho nada de los videojuegos (protestó de repente Liam).

- Liam, lo que hiciste estuvo muy muy mal podrías haber hecho daño a alguien, te podrías haber hecho daño a ti mismo, o incluso algo peor hijo. Dos semanas sin videojuegos es más que justo. Y ahora vayamos a por ese culete (dijo bajándole de un tirón los pantalones, a diferencia de Connor, los pantalones de Liam aún llevaban elástico en vez de correa y bajaron de un tirón. También a diferencia de Connor Liam empezó a removerse como una lombriz para evitar que su padre le zurrara)

- Noooooo (protestaba Liam) No eres malo, noooo, si me pegas ya no te querré nunca más ayyyyy sueltaaaa me haces dañooo (decía intentado librarse del agarre de su padre. Ángel realmente no tenía ninguna dificultad para controlar a su hijo, pero solía dejar que se agotara, porque así era más fácil castigarlo después) Noooo papi, nooooo seré bueno auuu sueltaaaa

- Ya está bien, Liam Rupert Galway, has sido un niño muy malo y lo sabes, así que no me des patadas porque esta azotaina te la tienes bien merecida, caballerete.

- Noooo. Te odio, nooooo (Ángel ya tuvo suficiente y se sentó en la cama del chico y se lo colocó sobre las rodillas como si Liam estuviera hecho de aire) Nooo por fi papi, nooo no lo decía en serio, no te odio, nooo, perdóname, papi , yo te quiero, no me pegues por fi.

- Yo también te quiero hijo, más que a mi vida, por eso no es de mi agrado tener que darte unos buenos azotes, así que si no quieres que te los de solo tienes que portarte bien, y así los dos seremos muy felices, hijo (y Ángel no quiso demorarlo más y empezó a dejar su mano sobre el trasero de Liam. Liam era todo chillidos, gritos, llantos, pataletas… no se cortaba ni un pelo, parecía que lo estuviera desollando vivo. Liam tenía la teoría que cuanto más llorase y se quejase peor se sentiría su papá y antes daría por acabada la zurra. Teoría que no iba muy desencaminada, pero que Ángel a veces se la mandaba al garete, como en esa ocasión, cuando creía que realmente Liam se había portado muy mal). Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass (Ángel le dio 50 palmadas controlando su fuerza para no lastimarlo. Aunque Liam también tenía una capacidad de recuperación mayor que la de los humanos, no era como la de los vampiros o la del mismo Connor, y su tolerancia la dolor también era extraordinaria para un ser humano, pero no era nada comparada con la de un vampiro. Ángel sabía que con Liam más valía cantidad que fuerza, Ángel lo había descubierto con los años. Una palmada fuerte no le disuadía tanto como 8 suavecitas. Y en el fondo Ángel lo prefería así, porque no le gustaba hacer daño a sus hijos, aunque fuera en le culete y por ser un poco tremendos) NO VOLVERÁS A TOCAR NINGÚN ARMA SIN MI PERMISO, NO JUGARÁS NUNCA CON ARMAS O MUNICIONES, NO VOLVERÁS A BAJAR AL ARMERÍA SIN MI PERMISO Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass (le dio 10 últimas palmadas muy muy suaves pero Liam lloraba como si le acabara de dar con un látigo o algo así). Hijo, (Ángel colocó a su hijo con cuidado sobre sus rodillas y empezó a limpiarle las lágrimas con un pañuelito) si vuelves a desobedecerme, Papá, aparte de con la mano, te daré unos buenos azotes con la zapatilla (Liam negaba como un loco con la cabeza). Hablo en serio cuando digo que no quiero que trastees con las armas ¿entendiste? (Ángel se puso muy serio).

- Si, entendido snif snif

- Ok, todo perdonado, papá te quiere mucho y se preocupa mucho por ti, no quiere que nada malo os pase, venga un beso y un abrazo para hacer las paces (Liam asintió más tranquilo y forzó una sonrisa y abrazó a su padre y le dio un beso). Anda ve ahí fuera para que tu tío Spike vea que no te he matado, que con los gritos que dabas seguro que ya llamó al ejército y todo (y de paso te haga cosquillas y te mime un poco pensó para sí Ángel. Spike des del sofá sonrió, ya que era cierto estaba a punto de entrar allí y darle un puñetazo a Ángel, por hacerlo llorar. Pero Spike sabía que Liam había hecho algo muy peligroso y solo por eso luchó contra su voluntad y se quedó sentado esperando su turno para consolar a Liam y hacerlo reír).

- ¿Papi? (preguntó tímidamente Liam)

- Si, hijo.

- ¿Sigo siendo tu hijo favorito?

- Jejeje Liam, Connor y tú sois, sin duda, mis hijos favoritos.

- Papaaaaaaaaa somos tus únicos hijos, no me refería a eso…

- Sé a lo que te referías y me parece muy feo que quieras hacerme decir algo que no siento, solo porque quiera animarte, y me parece más feo aún que quieras que lo diga porque sabes que tu hermano puede oírlo (Liam se mordió el labio nerviosamente al ver que su padre lo había calado a la perfección).

- Papi yo…

- Tú señorito, vas a confiar más en tu padre, y le vas a creer cuando te dice que te quiere mucho y que os quiere a ti y a tu hermano por igual, porque es la verdad. Y no quiero volver a oírte que insinúas otra cosa ni en broma ni en serio, porque hijo, entonces papá se enfadará muchísimo. Y te aseguro que ni a ti ni a tu culete os va a gustar ver a papá tan enfadado, ¿te quedó claro, Liam?

- Si, papá (dijo un poco asustado por si su padre le volvía a zurrar por eso).

- Muy bien, ahora ve a martirizar a tu tío Spike (le revolvió el pelo y le sonrió dulcemente. Liam se quedó más tranquilo al ver que su padre ya no estaba más enfadado con él salió a que Spike lo mimara un poco)