Palabras: 165


10- Oscuras


Enfundado en una bufanda negra, Nico Di Angelo recorría las frías calles navideñas de Nueva York, sorteando sin mucho éxito los montones de nieve y escarcha que se cernían en su camino. Con cada paso que daba, su aliento se congelaba y su músculos entumecidos chillaban de dolor.

— Feliz Navidad para mí, supongo… — murmuró el chico, de tan solo doce años, al viento. Si un turista hubiese decidido fotografiarlo, su imagen sería el vivo retrato de la soledad, desvaído y desesperado, perdido entre los destellos blancos de la nieve y las luces de las tiendas. Un espectáculo extraño y desalentador.

Un recuerdo lo sacudió por completo. Su hermana, Bianca y su madre, en una Navidad cálida a la luz de la chimenea. Él era un niño pequeño, poco más que un bebé, pero la calidez del confortable recuerdo lo sobrecogió. Con una sonrisa nostálgica en sus labios, siguió camino.

Cuando el reloj tocó doce estruendosas campanadas, nadie notó al niño que se disolvía en la oscuridad.