Disclaimer: Nada es mío, ¡nada! D: Solo se lo he pedido prestado a Mickey para escribir unas cuantas locuras.
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Hans siempre había tenido en cuenta no quitar la mirada del camino mientras estaba conduciendo. Pero le bastaba ver a su fría vecina aparecer de repente para arruinar su concentración al manejar. Aquella mañana la suerte no estaba de su lado, ¿o tal vez sí?
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Día 10
Prompt: Accidente de tránsito
Género: Humor
Palabras: 975
Rating: K
Propuesta de: Aurora Auror
Distracciones peligrosas
Una vieja canción de los Rolling Stones comenzó a sonar en la radio. Hans tamborileó sus dedos sobre el volante, mientras conducía a lo largo de la calle rumbo a su trabajo. Las siete de la mañana no era su horario preferido para dirigirse a la empresa familiar, pero ni ocupando un puesto importante podía permitirse la libertad de llegar tarde. Internamente agradeció que al menos fuera viernes.
Distinguió un borrón rubio por el rabillo del ojo e inmediatamente se dio la vuelta para mirar hacia la acera.
Su indiferente vecina se encontraba allí, trotando suavemente y cumpliendo con su rutina matinal de ejercitarse. Pocas veces se la encontraba de esa forma, ya que usualmente la muchacha se levantaba algo más temprano. Parecía ser que ese era su día de suerte.
Elsa portaba un conjunto deportivo consistente en pantalones ajustados de color azul y un top blanco de tirantes, que se pegaba divinamente a su torso. Sus ojos verdes recorrieron la silueta delgada y se posaron en el pequeño pero bien formado trasero de la joven, resaltado gracias a su prenda inferior.
Suspiró. La vida era bella cuando uno se daba el tiempo de apreciar las cosas bonitas que tenía alrededor.
—¡Buenos días, copo de nieve!—exclamó alzando la voz lo suficiente como para atraer la atención de la joven y disminuyendo la velocidad de su vehículo para seguirle el paso.
Ella volteó a verlo y su trenza rubia se agitó levemente con el movimiento. Sus ojos azules se posaron en él con recelo, antes de fruncir el ceño y ponerlos en blanco. No era un secreto que Hans no le caía precisamente bien a la platinada.
Su atractivo que tanto le servía para conquistar al resto de las mujeres, no parecía poseer ningún efecto sobre ella, que lo trataba con frialdad y no tenía ningún reparo en echarle en cara su arrogancia, cada vez que pretendía ir demasiado lejos al acercarse. Quizá era precisamente por eso que no dejaba de buscarla.
El pelirrojo sonrió de lado cuando volteó la cara con expresión de fastidio. Disfrutaba enormemente provocarle esa sensación, porque hacía unos gestos que a sus ojos, resultaban de lo más adorables y atractivos.
—Parece que se te olvidaron tus modales, reina de hielo—insistió, con la obvia intención de hacerla enojar.
—Mejor fíjate por donde conduces, Westergaard—espetó Elsa manteniendo su mirada al frente.
—¿Quieres salir a cenar conmigo esta noche?
—No—la joven aceleró el paso intentando alejarse lo más posible de su vista.
Él dejó escapar una risa arrogante, prestando más atención a la espalda femenina que al camino. Después de todo era una calle muy tranquila y no se veía a otros conductores cerca. Aún faltaba un tramo corto para salir a la autopista y mientras tanto, iba a disfrutar de la visión que tenía ante sí tanto como le fuera posible.
—Vamos Elsa, ¿hasta cuándo vas a seguir negándote?—inquirió; si algo lo caracterizaba era lo persistente que podía ser cuando quería conseguir algo—Solo una cita, vamos.
La aludida lo ignoró.
Hans soltó otro suspiro. Sí que era difícil llegar hasta esa mujer. Le lastimaba el orgullo profundamente y también le causaba cierto malestar que lo rechazara. Debía ser porque era la primera que lo hacía. Pero simplemente no podía dejar de ir tras ella; mientras más se le escapaba, más se empeñaba en conquistarla.
Sin darse cuenta, sus orbes esmeraldas se quedaron fijas en su esbelto cuerpo a la vez que se alejaba. De haber mantenido los ojos donde debía, se habría dado cuenta del auto que venía por la calle adyacente y que no pudo frenar a tiempo para evitar estrellarse con el costado del suyo.
Muy tarde se percató de ello, antes de sentir el impacto y soltar una exclamación al derrapar ligeramente a causa del mismo.
Sus manos se crisparon en puños sobre el volante y sus ojos se cerraron con fuerza, al tiempo que su cuerpo se balanceaba a un lado. Era una suerte que jamás olvidara ponerse el cinturón de seguridad. El corazón le latía con fuerza y la sorpresa y el miedo iniciales, no tardaron en dar lugar a un sentimiento de furia, en cuanto hubo cesado el choque.
Se sentía rabioso. Pero sin duda no tanto como el dueño del jeep que lo había impactado y lo peor era estar consciente de que él había tenido la culpa. ¡Todo por distraerse con esa chiquilla!
Con los dientes apretados, observó cómo un hombre de edad madura se apeaba del otro carro gritándole un insulto.
El cobrizo dejo caer su cabeza contra el volante, frustrado.
—¿Estás bien?—la voz que escuchó a su lado por sobre los gritos del afectado, hizo que se incorporara en su asiento con incredulidad.
A través de la ventana abierta miró a Elsa, que había vuelto sobre sus pasos para llegar al lado de su Mercedes rojo y lo observaba con… ¿preocupación? Aquello sí que era nuevo.
Se quedó viéndola como un idiota, sin poder reaccionar ante lo irreal de la situación.
Ella volvió a hablarle para que reaccionara y fue entonces que asintió y se desabrochó el cinturón para bajar.
—Tenemos que llevarte al hospital, pudiste haberte hecho daño—le dijo ella, recorriéndolo con sus pupilas de pies a cabeza en busca de alguna herida y posiblemente, tomando su estúpido silencio como una reacción negativa por el accidente.
Hans no podía creerlo. La fría reina de hielo se estaba preocupando por él. Elsa se interesaba por él. Cierta euforia estalló en su interior y quiso reírse por la situación. Se fijó en sus ojos azules y consternados, pensando que no había nada más perfecto en el mundo.
Claro que todo aquello sería mejor tan pronto como el tipo con el que se había estrellado, dejara de gritarle palabras insultantes y amenazarlo con una demanda.
Nota de autor:
¡Hola! ¿Cómo están? Feliz sábado. :D
El prompt de hoy fue "accidente de tránsito"; intuyo que Aurora Auror tal vez estaba pensando en algo dramático con eso (el drama le gusta xD), pero quienes me conocen saben que lo mío es más del tipo hacer pelear a estos dos y terminar con algo romántico o cómico, jajaja. No, en serio, estuve dándole muchas vueltas a la sugerencia y esto fue lo mejor que se me ocurrió. Me encanta que Hans se comporte como un imbécil. x3 Espero que se hayan entretenido.
F: ¡Que bueno que la viñeta anterior te haya gustado! Me costó un poquito escribirla. :3
¡Pórtense mal!
