Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer... bueno a excepción de algunos de mi invención.
Capítulo 10. Tentaciones, explosiones y castigos
Rosalie POV
Cuando llegué a la escuela con Alice y Jasper, nos fuimos a cenar y luego Alice me pidió que me quedara con ella en su habitación. Y el pensar que podría pasar una noche lejos de Tanya y Lauren se me hizo una idea maravillosa, por lo que acepté. Estábamos en la habitación de Alice ya con las pijamas puestas (Claro que la que me prestó me quedaba muy ajustada y muy corta) cuando tocaron a la puerta.
- Yo voy – Alice se levantó y fue hacia la puerta.
Yo me quedé sentada en la cama leyendo una revista mientras mordía una fresa con chocolate que habíamos comprado de camino a la escuela – cosa que fastidió a mi hermano por supuesto. Le di la vuelta a la hoja de la revista que estábamos viendo y en eso la puerta de la habitación de Alice se abrió.
- Tenemos compañía – Alice anunció y me di la vuelta para ver a Nicole entrando con su pijama puesta
- ¿Tú que haces aquí? – le pregunté a mi amiga mientas ella se sentaba a mi lado
- Ya sabes, me sentía sola porque no estaba Lyl así que decidí venir con Alice porque pensé que ella se sentiría igual – Nicole tomó una fresa de la caja y Alice volvió a sentarse
- Le hubieras dicho a Julian que se quedara contigo – Alice le dijo maliciosamente y yo reí
- No creas que no lo pensé – Nicole respondió ¿melancólica? – pero Julian está muy ocupado con lo del modelo, ya casi no lo veo
Alice y yo nos miramos sin saber qué decir, Nicole se veía triste y no podíamos encontrar las palabras para hacerla sentir mejor. Después de todo, no sólo era que Julian estaba ocupado con el modelo, sino que también la obra de ella le consumía casi todo su tiempo.
Pero antes de que pudiéramos decirle algo, alguien volvió a llamar a la puerta.
- Rose, te toca ir a ver – Alice dijo metiéndose una fresa a la boca
- ¿Y yo por qué? Es tu habitación – me quejé – que vaya Nicky
- Yo acabo de ir y Nicole es mi invitada – Alice dijo y Nicky, con su sonrisa traviesa me sacó la lengua
- Pero yo también soy tu invitada – protesté
Volvieron a tocar y Alice me miró
- Está bien, yo voy – me levanté de la cama y me llevé la caja de fresas
- ¡¡Oye!! – se quejaron las otras dos
- ¿Qué? Son mis fresas, yo las compré – les dije y salí de la habitación cerrando la puerta tras de mí
Caminé por la salita con los pies descalzos, tomé una fresa de la caja, la mordí y abrí la puerta mientras tarareaba una canción. Pero al abrir la puerta, me quedé estática, Emmett estaba ahí parado dándome la espalda, y al oír que alguien abría se dio la vuelta y se quedó mirándome con una expresión de sorpresa y…anhelo. Yo no pude evitar sonreír complacida aunque aún tenía media fresa en la boca.
Emmett recorrió mi cuerpo con la mirada y yo sabía exactamente lo que veía. Traía un short blanco que – siendo de Alice – me quedaba más arriba de lo que debería, dándole a Emmett un gran atisbo de mis piernas (si no es que todo) y el top era rosa pálido y dejaba a la vista mi cintura.
Al parecer Emmett se dio cuenta de lo que estaba haciendo y de que yo no dejaba de mirarlo divertida así que se acercó a mí peligrosamente.
- Rosalie esto es todo una tentación – susurró sensualmente
Su pecho rozaba los míos y yo sentí una de sus manos posarse en la puerta justo junto a mi cabeza. Se acercó aún más y yo podía sentir su calor y su masculina esencia. Entonces él bajó la cabeza…y mordió la fresa que yo aún tenía en la boca, causando que sus labios rozaran los míos ínfimamente, rápidamente, insatisfactoriamente. Se separó de mí masticando la fresa con una gran sonrisa de victoria en sus labios, sus carnosos labios que estuvieron a punto de besar los míos.
- Mmm… deliciosa – dijo él
- Me alegra que te gustara – repliqué fríamente (aunque mi temperatura corporal había subido unos 20 grados) - ¿puedo hacer algo por ti?
- Sí, venía a dejarle esto a mi hermana, lo olvidó en mi auto – Emmett me entregó unas llaves – pero sin duda ha valido la pena venir, esas fresas están exquisitas
¿Las fresas? ¡¿Sólo las fresas?! Bueno él había movido su pieza, era mi turno de jugar.
- Sí, son las fresas más…deliciosas – respondí sensualmente mientras yo me acercaba a él
Emmett se inclinó sonriendo con arrogancia creyendo que yo dejaría que me besara y yo no lo desmentí de la idea. Sin embargo, cuando cerró los ojos yo sonreí intentando no reír y con mi dedo, le limpié el chocolate que había quedado en sus labios.
Él abrió los ojos con desconcierto y yo me metí el dedo a la boca con sensualidad mientras lo veía fijamente y él empalideció un poco.
- ¿Quieres llevarte una, Emmett? – le tendí la caja y lo miré "inocentemente"
- Sólo si me la das tú misma, preciosa – él volvió a su actitud arrogante y sensual
Tomé una fresa de la caja y la acerqué a la boca de Emmett, él tomó mi mano con delicadeza y se comió la fresa sin soltarme y sin dejar de mirarme fijamente. Cuando se comió la fruta sentí su lengua limpiar el chocolate que había quedado en mis dedos y miles de sensaciones me recorrieron de pies a cabeza.
- ¿Tienes algo que hacer el viernes? – me preguntó tras mi momento de estupefacción
- Buenas noches Emmett – le sonreí y le cerré la puerta antes de decirle nada.
Me di la vuelta aún con temblores recorriendo mi cuerpo y no se debía al frío (ni siquiera hacía frío) caminé a la recámara de Alice y al abrir la puerta tanto ella como Nicole me miraron sonriendo pícaramente, quizá debido a que mis mejillas estaban ardiendo y mi expresión era de completo ensimismamiento.
- ¿Quién era? – me preguntó Alice
- Tu hermano, te trajo tus llaves – puse las llaves en el tocador y volví a sentarme en la cama
- Pero si no le presté mis llaves a Edward – Alice frunció el ceño
- Yo nunca dije que fuera Edward
- ¿Emmett?... – Entonces la sonrisa pícara apareció en la cara de Alice – así que Emmett ¿eh?
- Vamos Alice no empieces con tus suposiciones – intenté no sonrojarme más
- Está bien, como quieras, además – se levantó con aire "digno" – Emmett es demasiado para ti
Alice salió al baño para lavarse los dientes y yo me quedé con Nicole, que de repente, se había quedado callada. Ciertamente lo que me había dicho Alice me había molestado. Yo era demasiado para Emmett, no al revés.
- ¿Así que vas a seguir con tu plan de poner celoso a Royce con Emmett, verdad? – Nicole me preguntó segundos después
- Sí, no sé que tiene de malo – me metí otra fresa a la boca para no decir algo de lo que luego pudiera arrepentirme
- Tienes razón, yo no debería meterme en lo que no me importa – Nicole se levantó de la cama y se fue de ahí
Quise seguirla, pero sabía que eso sólo empeoraría la situación, Nicole ya tenía muchas cosas de las qué preocuparse y no estaba de buen humor últimamente así que lo mejor era no agitar las aguas y dejar que durmiera y ya mañana hablaría con ella.
Cuando Alice entró me preguntó por Nicky, yo le dije que ella se sentía algo cansada y que había ido a dormirse ya. No tardé mucho en irme yo también. No sabía en qué habitación estaría Nicole así que pegué el oído a la puerta junto a la del baño y esperé a oír algo. Un débil sollozo hizo que me diera cuenta de que ahí estaba Nicole. El oírla sollozar me hizo sentir bastante mal. Y me prometí que mañana haría lo posible por subirle el ánimo.
Bella POV
Fui a mis clases sin dejar que lo que me había dicho Edward me afectara así que puse el doble de atención en cada clase, incluso pasé a hacer un ejercicio en el pizarrón en Matemáticas.
En Literatura me fue aún mejor, leímos "Hamlet" y el profesor me hizo leer un capítulo en voz alta, lo que me distrajo por completo – estaba más interesada en leer bien y no equivocarme. Al acabar la clase, tomé mis libros para guardarlos en el casillero e irme a la cafetería, donde vería a mis amigas, sin embargo, antes de irme el profesor me detuvo.
- ¿Bella podrías quedarte un segundo? – James me pidió cuando todos se fueron.
- Claro – dejé mis cosas en la banca - ¿ocurre algo?
- No, descuida, sólo quería saber cómo seguías
- Estoy muy bien, gracias por las flores, están hermosas – me sonrojé un poco
- No fue nada. Hoy me di cuenta de que estuviste muy seria ¿todo está bien?
- Sí, es sólo que no pude descansar muy bien en el hospital
Eso no era totalmente una mentira, mi cama era dura y con tantas cosas en la cabeza, me había costado mucho trabajo conciliar el sueño.
- Muy bien, no te entretengo más, vete a almorzar
- Gracias profesor, nos vemos la próxima clase.
Fui a dejar los libros a mi casillero y para desgracia mía, Tanya y Edward estaban ahí. Yo abrí mi casillero y evité mirarlos, a como diera lugar. Sin embargo, no podía evitar escuchar lo que estaban diciendo.
- …es en serio, amor el profesor de Literatura me odia y además tiene a sus preferidas – Tanya recalcó y yo evité voltear, era claro a quién se refería después de lo de Roméo y Julieta
- sí lo sé, a mí me castigó porque dijo que tenía una mente muy cerrada y que no entendía los clásicos… – Edward dijo y yo lo miré de soslayo.
Edward estaba recargado en los casilleros y Tanya estaba guardando unas cosas en el suyo. Cuando Edward volteó la cabeza, yo instintivamente volví mi vista a mi casillero abierto.
- …además el profesor debe de considerar a sus favoritas por otras cosas y no por sus puntos de vista
Cerré el casillero con más fuerza de la necesaria y me fui de ahí, no sin antes ver como Tanya sonreía y besaba a Edward. Yo estaba molesta, ¿cómo se atrevía Edward a decir eso? James era un excelente profesor y no es que yo fuera ególatra o narcisista pero mis comentarios eran mejores que los de Tanya. Además si James se interesara tanto por el físico de sus alumnas, su favorita sería Tanya, no yo.
En fin, caminé hasta el comedor y en el camino me encontré a Jasper, que venía con sus amigos, entre los cuales estaba Emmett. Al verme, el grandulón me alzó en un abrazo de oso que casi me rompe las costillas y me saca el aire.
- ¿Cómo estás hermanita? – yo reí un poco y su familiaridad y el cariño con el que me dijo hermanita me hizo sentir bien
- Bien Emm ¿Cómo estás tú grandulón?
- De maravilla, ya sabes, castigado como siempre pero ¿qué se le puede hacer? – Jasper rodó los ojos y yo reí ante la despreocupación con la que Emmett se tomaba las cosas
- Me alegra ver que estás bien Bella – Jasper me dio un suave abrazo evitando lastimarme mi brazo vendado
- Gracias, Jasper ¿Van al comedor también?
- Yo sí – Jasper me contestó – Emmett no porque tiene que cumplir su castigo con la miss de Psicología
- ¿Qué quieren? La Miss me adora, por eso me castiga para pasar más tiempo conmigo
Emmett volvió a abrazarme – esta vez con un poco más de delicadeza – se rió un poco de Jasper y se encaminó hacia el salón de Psicología. Jasper fue a reunirse con Edward y Tanya por lo que yo me fui inmediatamente de ahí. Al verme, Alice me abrazó fuertemente – era impactante ver como poseía casi la misma fuerza que su hermano mayor.
- Te extrañé esta noche Bella – Alice me dijo mientras nos sentábamos con Gis, Nicole y Lyla
- Y yo a ti Alice – aseguré - ¿Dónde está Rose?
- Con Royce, en la biblioteca – Lyla respondió con tono pícaro – creo que debí decirles que el Kamasutra no está en esta biblioteca
Ninguna de nosotras pudo contener la carcajada y hasta la misma Lyla se rió de su comentario. Estar con mis amigas era tan relajante que no podía evitar olvidar mis tristezas estando con ellas.
- Yo les puedo prestar el mío – Gis dijo tomando un trago de jugo y todas la miramos entre sorprendidas y asustadas – era broma – añadió al ver nuestras caras
Después de reír otro tanto, hubo un corto silencio en la mesa, en lo que yo aproveché para tomar un pedazo de pastel que habían traído.
- Ahora que lo dices, creo que en la casa de los abuelos de Julian hay un Kamasutra – Nicole dijo seriamente
- No – Alice abrió la boca
- Sí, está en la biblioteca – contestó Nicole – una vez Julian y yo nos fuimos de la comida, ya saben, para estar un rato solos – todas miramos a Nicole pícaramente – y estaba en la mesa de la biblioteca, abierto
- ¡¡Oh por Dios!! – Lyla exclamó
- Jamás veré a los abuelos del mismo modo – Giselle terminó
Y entonces volvimos a reír sin poder evitarlo. Estábamos a media sesión de risoterapia cuando Damien y Julian llegaron a la mesa. Ambos nos miraron con el ceño fruncido y nosotras intentamos contener la risa de nuevo.
- Veo que están de buen humor – Damien comentó sentándose junto a Gis y pasándole un brazo por los hombros
- Sí, no tienes idea – Alice contestó
- Se nota – Julian se sentó junto a Nicole sin tocarla – y ¿Qué las divertía tanto?
- Ya saben, cuando te da, te da – Alice dijo y todas soltamos la carcajada captando el segundo sentido de su frase
- Bueno… antes de que les dé otro ataque de risa les trajimos algo –Julian les dio un papel a Nicole y a Lyla
Ambas lo tomaron y lo leyeron con el ceño fruncido. En lo que leían, Alice y yo seguimos comiendo mientras que Gis abrazaba a Damien y él besaba su frente. Julian tenía la fija vista en la mesa y sabía que estaba haciendo grandes esfuerzos para no mirar a Nicole, yo no lo entendía porque seguían siendo novios ¿no?
En fin, Lyla y Nicole terminaron de leer el papel y Nicole cruzó los brazos sobre su pecho y Lyla suspiró mientras tomaba una pera de la mesa y la mordía.
- No pienso ir – Declaró Nicole
- Tienes que ir – contradijo Julian
- Sí, Nicky tienes que ir, no puedes dejarme sola en esto
- ¿Se puede saber de qué hablan? – pidió Gis algo molesta
- En la tarde es la junta de la sociedad de alumnos – respondió Julian y en ese mismo momento tocaron.
Todos nos levantamos y nos dirigimos afuera y Alice y yo nos desviamos para ir a nuestros casilleros a sacar los libros que necesitaríamos ese día. Aprovechando que no había nadie, le pregunté a Alice acerca de la sociedad de alumnos.
- La sociedad de alumnos son los que se encargan de organizar las fiestas, los concursos, las ferias, todo ese tipo de cosas – Alice respondió -indiferente
- ¿Quiénes son los que están en la sociedad? – pregunté
- Los presidentes de todos los talleres y los capitanes de los equipos deportivos, Nicole y Lyla odian las reuniones porque Tanya siempre mete a sus amigas para que la apoyen en todas las decisiones que se toman en las juntas, sin mencionar que todo mundo se pone a su favor y Nicole y Lyla nunca lo hacen
- Con razón – susurré
- Sí, por eso me alegro de no estar ahí, aunque para serte sincera, me encantaría poder organizar las fiestas y las graduaciones, pero eso implicaría estar con Tanya y sus secuaces así que…mejor no
Alice se despidió de mí y se fue a su laboratorio y yo me encaminé a Historia. Al llegar al salón, casi todas las bancas habían sido ocupadas, excepto dos que estaban hasta el fondo. Me senté en una de ellas y casi inmediatamente, el profesor llegó.
Esa clase me permití divagar un poco, el profesor no lo notaría porque siempre estaba más interesado en su narración así que no me preocupé. Pero antes de relajarme lo suficiente, tocaron la puerta y al abrirse, mi corazón dio un vuelco.
- Señor Cullen ¿qué podemos hacer por usted? – el profesor le dijo al muchacho que estaba en la puerta con sus libros de historia en la mano
No, por favor no.
- Cambiaron mi horario – contestó el aludido dándole una hoja al profesor. No, no puede ser
- Perfecto, siéntese junto a la señorita Swan, acabamos de iniciar con la lección
Edward caminó hacia donde estaba yo y se sentó a mi lado sin hacerme el mínimo caso. Yo respiré profundamente y seguí garabateando en mi cuaderno mientras el profesor daba su clase.
Miré a Edward de vez en cuando, al parecer él tampoco escuchaba al profesor, sólo tomaba algunas notas de vez en cuando, después jugaba con su bolígrafo pasándolo entre sus blancos y largos dedos. Qué ironía, estando tan cerca y a la vez tan lejos. Pero yo lo había querido así en cuanto decidí que no quería hablar con él.
Edward se había portado a las mil maravillas conmigo desde el primer momento cuando estuvimos juntos en el laboratorio y se portó tan abierto, como si nos conociéramos de toda la vida. Sin mencionar que Edward me había contado muchas cosas que no le contabas a una desconocida. Él me tenía confianza y yo le había pagado muy mal.
No me gustaba esta sensación en mi pecho. Quería hablar con él como esa noche en el jardín de su casa. Quería tener su cabeza apoyada en mi regazo como esa noche que vimos películas, quería ser su amiga, de verdad que lo deseaba muchísimo. Entonces recordé el dolor que había sentido al caer la escenografía sobre mí, el ser objeto de horribles cuchicheos, todo por querer ser su amiga.
Tanya era sin duda el mayor obstáculo para consolidar una amistad con Edward, si tan sólo ella pudiera entender que lo único que quería era ser amiga de Edward, una hermanita, como Emmett me consideraba. No quería arrebatarle el novio a nadie, sólo quería la amistad de un chico, un chico que me hacía sentir a gusto en su presencia como sólo Jacob lo había logrado. Pensar en Jake me hizo sentir una extraña nostalgia. Lo extrañaba mucho y deseaba poder contar con su consuelo en esto momentos.
Entonces decidí escribirle una carta a Edward, saqué mi bloc, arranqué una hoja y comencé a escribir.
Edward:
Sé que estás muy enojado conmigo, me lo merezco y comprendo tu sentir. Fui muy injusta contigo, tú me abriste los brazos y me trataste excelente desde el primer día que llegué aquí, incluso confiaste en mí más de lo que esperaba, me contaste muchas cosas que sé que eran importantes para ti.
Lo siento muchísimo, de verdad no sabes cuán mal me siento contigo y me gustaría encontrar la manera para que me perdones y pueda ganar tu confianza de nuevo.
Si no respondes, lo entenderé puesto que estás en todo tu derecho de estar enojado conmigo, pero para mí sería maravilloso, sino recuperar tu amistad, por lo menos saber que me perdonas.
Sinceramente
Bella.
Terminé la carta y entonces dudé ¿cómo se la iba a dar? Podría metérsela a la mochila, podría meterla en su casillero…o la manera más valiente, dándosela yo misma.
Sin embargo, al terminar la carta, me di cuenta de que no merecía la pena así que cuando la clase terminó, me levanté, tomé mis cosas y tiré la carta a la basura.
En el pasillo salón vi a Alice saliendo del laboratorio junto con la directora y yo me temí lo peor. Después vi saliendo a Angela y ella confirmó mis sospechas.
- Lorelein renuncio, le pusieron un ratón en la bata – Angela dijo – fue muy divertido, pero al fin consiguieron lo que querían, Alice fue muy valiente al decir que había sido ella y no dejó que Gis fuera castigada.
Edward POV
Entré al salón de historia con pesadez, lo que menos quería ese día era tener una clase tan aburrida, pero tenían que cambiar mi horario por culpa del profesor de química, no quería que Mike y yo estuviéramos en el mismo grupo así que decidieron cambiarme a mí.
Y antes de ir al salón, tuve que ir a la dirección por la nota de la directora avisando del cambio a los maestros. Y vaya sorpresa fue salir de la oficina para ver a mi hermana sentada ahí esperando a la directora.
- ¿Qué haces aquí? – le pregunté a Alice, que tenía una sonrisa radiante
- Ya sabes, me castigaron
- ¡¡Señorita Cullen!! – la directora gritó y mi hermana se apresuró a entrar, no sin antes darme un beso en la mejilla.
No entendía por qué mis hermanos siempre se metían en problemas, Emmett y Alice se la vivían en la dirección y yo casi nunca entraba. En la familia, generalmente decían que Emmett y Alice deberían de ser los mellizos porque ambos eran igual de amedrentadores. Claro, debí ser yo el mayor, pero la verdad es que quiero a mis hermanos como a nadie más en el mundo. Emmett quizá me usa de blanco para muchas de sus bromas, pero cuando necesito el apoyo de mi hermano, Emmett aparece sin que yo se lo pida y no me deja solo aunque sea un problema enorme. Alice podía ser hiperactiva a morir, pero era la mejor hermana del mundo cuando necesito alguien que me escuche.
Al pensar en eso recordé esos días que pasé con Bella y lo bien que me sentí hablando con ella. Ella era igual de atenta que Alice, sólo que Bella era más concentrada y cuando me escuchaba estaba al cien en nuestra conversación, además de que siempre me daba unos consejos bastante buenos, no estaría tan bien con Tanya si no fuera por ella.
- Señor Cullen ¿qué podemos hacer por usted? – el profesor me preguntó y yo me acerqué al escritorio
- Cambiaron mi horario – contesté dándole el aviso de la directora
- Perfecto, siéntese junto a la señorita Swan, acabamos de iniciar con la lección
Y en ese momento volteé hacia el final del salón y vi a Bella sentada junto a la única banca vacía. Caminé hacia ella sin mirarla y me senté a su lado sin prestarle la mínima atención.
Durante toda la hora me la pasé tomando algunas notas – que no eran necesarias – ya que la revolución francesa era un tema que me sabía al derecho y al revés. En ese momento fue cuando miré por el rabillo del ojo lo que hacía Bella. Estaba escribiendo algo. Miré discretamente y vi que era una carta, y estaba casi seguro de haber visto mi nombre escrito en ella. Cuando terminó de escribir, dobló la hoja y la dejó ahí encima.
Acabando la clase, fui de los últimos en irme y vi como Bella tiraba el papel a la basura, que afortunadamente cayó fuera del bote. Cuando el profesor se distrajo, tomé la hoja y salí del salón a toda prisa.
En ninguna clase pude mirar la carta porque hubo mucho trabajo, acabando las clases, fui a mi habitación a cambiarme y luego fui a comer con Emmett. Quizá después de la comida pudiera sentarme en mi cama y leer la carta con calma, si es que era una carta. En fin, acabando de comer me levanté dispuesto a irme.
- ¿A dónde crees que vas? – me preguntó Emmett
- Al dormitorio – contesté
- Pues fíjate que no puedes ir porque tenemos junta ¿recuerdas?
Claro, la junta de la sociedad de alumnos, qué patético. Pero bueno, había que hacerlo porque de esas juntas dependían las actividades que se organizarían en la escuela este semestre, los torneos, las fiestas…
Emmett y yo nos encaminamos al salón donde siempre se reunía el consejo. Ya habían llegado casi todos, estaban Demetri del club de fotografía, Eric del de anatomía, Stephenie del de creación literaria, Sofía del de diseño, Félix del cineclub, Damien del periódico, Lyla del de música, Nicole del de teatro, Julian del modelo y estaban Tanya y Lauren por el equipo de porristas.
- Bueno, ya que estamos todos, empecemos – Tanya anunció y todos nos sentamos en círculo – bien, según el calendario de actividades, lo primero que tenemos es…Halloween
- ¿Por qué no hacemos una fiesta de disfraces? – sugirió Nicole
- Sí, al fin y al cabo tú ya traes tu disfraz de bruja todo el año, Tanya – Lyla comentó y ella y Nicole chocaron las palmas riendo
- Yo creo que la idea de la fiesta de disfraces es genial – interrumpió Stephenie evitando que Tanya contestara – podríamos vender sombreros y máscaras fuera por si alguien no trae disfraz
- Sí, podríamos hacer un concurso de disfraces – sugirió Demetri.
Aunque detestaba la actitud de Nicole y Lyla para con Tanya, tenía que admitir que tenían buenas ideas para las festividades. Pero no entendía por qué me reclamaban Zach y Julian cuando ellas dos también se metían con Tanya.
- Es una genial idea – Tanya afirmó emocionada – podríamos también hacer una casa de los gritos
- Sí y tú podrías estar hasta el final sin maquillaje Tanya, todos se asustarían irremediablemente – Nicole dijo sarcásticamente
- O podríamos hacerla en tu casa – Lyla añadió
Respiré profundo y conté hasta diez, era la primera reunión así que no quería armar problemas, pero definitivamente Nicole y Lyla se estaban pasando, me di cuenta de que algunos reían ante los comentarios de las dos y otros las miraban con reprobación, aunque a ninguna de las dos les importaba en lo más mínimo.
- Supongo que podríamos hacer la fiesta en el gimnasio y arreglarlo para la ocasión – siguió Tanya sin inmutarse y yo me sentí orgulloso de ella y que no respondiera a las niñerías de Nicole y Lyla – porque el auditorio no es muy seguro
- Y menos contigo rondando por ahí – murmuró Lyla con desprecio.
- ¡¡Chicas ya basta!! – les reclamó Julian en voz baja
Vaya, por fin, Nicole y Lyla se cruzaron de brazos y siguieron escuchando las propuestas de los demás.
- Yo creo que la fiesta es una buena oportunidad para las bandas de música que hay en el taller – sugirió Lyla seriamente – nosotros podríamos encargarnos de la música y así podrían tocar todas las bandas turnándose en el evento
- Eso sería genial – añadió Sofía – así podrían involucrarse más en los planes para la fiesta y sería fantástico oír tocar a nuestros compañeros.
Todos estuvimos de acuerdo en esto.
- ¿Por qué no prepara una obra el club de teatro? – sugirió Lauren
- Porque ya es demasiado montar la obra de fin de cursos y la pastorela para Navidad y la obra del Día de Acción de Gracias – Nicole respondió – ¿por qué no mejor le pedimos al grupo de strippers, digo, de porristas que prepare un número para la fiesta?
- Sin desnudos, por supuesto – añadió Lyla
- Pero si eso es la mejor parte del show – Emmett dijo y muchos rieron
Yo miré feo a mi hermano y éste se quedó callado al verme. Daba la casualidad que mi novia era parte del grupo de strip…de porristas.
- Yo estaba pensando que tal vez podríamos convertir el campo de fútbol en un cementerio – Julian habló por primera vez
-Sí, podríamos hacer tumbas y poner hielo seco para que se vea neblina – Emmett estuvo de acuerdo
- También podríamos colocar algunos muñecos que se muevan solos y asusten a los que pasan por ahí – yo sugerí por primera vez.
Muchos de nosotros estaban tomando notas y ya sabíamos que una vez planeado todo, tendríamos que ponernos de acuerdo para ver cómo nos dividíamos para hacer todo.
Finalmente, acabamos con las ideas y decidimos que haríamos el cementerio en el campo de fútbol, la casa de los gritos en el salón de usos múltiples y la fiesta sería en el gimnasio.
- Nostras nos encargamos de la fiesta – anunció Nicole y Lyla la miró como si estuviera loca
- ¿Y podrán? – preguntó Tanya
- Claro que sí, tú podrías hacer la casa de los gritos Tanya, sólo tienes que recrear tu propia casa – Lyla dijo
Llegamos al acuerdo en que los chicos de música, de teatro y los del modelo se encargarían de la fiesta. Las porristas, las de diseño y las de creación literaria harían la casa de los gritos y los deportistas nos haríamos cargo del campo de fútbol.
Acabando la reunión Emmett y yo nos fuimos a nuestra habitación y mientras caminábamos hacia allá escuchamos a varios chicos murmurando que había explotado un laboratorio. Mike se acercó y nos contó que fue un chico de sexto y que ahora mismo le habían ordenado ir a la dirección.
Emmett y yo nos fuimos de ahí, no nos interesaba para nada lo del laboratorio, además de que había sido en el último período de clases. Entré a mi habitación y por fin estuve a solas, Emmett tendría que ir al entrenamiento de fútbol pronto y no sabía a qué hora llegaría Jasper, me acosté en la cama con la hoja en mis manos, al abrirla, me di cuenta de que efectivamente era una carta, y era para mí.
Edward:
Sé que estás muy enojado conmigo, me lo merezco y comprendo tu sentir. Fui muy injusta contigo, tú me abriste los brazos y me trataste excelente desde el primer día que llegué aquí, incluso confiaste en mí más de lo que esperaba, me contaste muchas cosas que sé que eran importantes para ti.
Lo siento muchísimo, de verdad no sabes cuán mal me siento contigo y me gustaría encontrar la manera para que me perdones y pueda ganar tu confianza de nuevo.
Si no respondes, lo entenderé puesto que estás en todo tu derecho de estar enojado conmigo, pero para mí sería maravilloso, sino recuperar tu amistad, por lo menos saber que me perdonas.
Sinceramente
Bella.
Cuando terminé de leerla, media sonrisa se había dibujado en mis labios y me sentía mucho mejor, quería contestarle la carta, sin embargo sabía que haber tomado la carta sin que ella se diera cuenta era poco cortés así que quizás esperaría un poco y tenía la esperanza de que Bella volviera a hablarme pronto.
Quizá iría a la casa este fin de semana
Y ahora ¿Dónde demonios está Jasper?
Alice POV
Entiendo que lo que hice estuvo mal, pero estoy feliz, por fin logré que Lorelein se fuera y estaba satisfecha de lo que hice. No dejé que Giselle se echara la culpa porque yo sabía que sus padres no lo tomarían bien. Los míos tampoco, pero mis papás eran más tolerantes y más abiertos…aunque me esperaba una grande el viernes que llegara a casa. Voy a invitar a Bella, quizá mis padres no me griten mucho si ella va conmigo.
En fin, ahora estaba esperando a que la directora me diera un castigo, sabía que esa parte vendría pero ¿qué tan malo podía ser?
- Señorita Cullen, he decidido cuál será su castigo – me anunció la directora después de comer
- Sí directora, dígame
- Verás, uno de tus compañeros de sexto ocasionó una explosión en el laboratorio de química y ahora está hecho añicos y como no hay ayudante, tú tendrás que reunirte con él todos los recesos y las tardes a limpiar ¿me entendiste?
- Sí, directora
- Empezando desde ahorita
Salí de la dirección y me dirigí al laboratorio de química, creo que mi castigo no fue tan malo como esperaba. Un laboratorio que explotó no puede tener tanto desorden, es un alumno el que lo explotó no un químico experto en explosiones nucleares.
Pero eso era lo que yo creía hasta que entré al laboratorio, era un verdadero des…desorden. ¿Qué creían que iba a decir? Yo soy una persona correcta y no digo malas palabras…
En fin, me sorprendí de ver tantas cosas rotas, había humo aún después de haber transcurrido algo de tiempo. Y no vi a nadie ahí dentro.
- ¡¿Pero quién fue el idiota que hizo esto?! – exclamé a nadie en particular, no había nadie ahí
- Yo – me di la vuelta y vi al chico que había echo esto, estaba agachado recogiendo algo por eso no lo vi.
Que la tierra me tragara. Era Jasper.
¡¡¡Hola a todos!!! ¿Qué tal el capi de hoy? Jajaa ahora sí puse un poco de todo, jajaja que vergüenza la de Alice ¿no lo creen? Ya le dijo idiota a JAsper y todavía no salen juntos. Edward es un metiche ¿a poco no? jajaja pero es por una buena causa y Emmett y Rosalie...pues son Emmett y Rosalie. Jajaja Nicole y Lyla se la cobraron a Tanya...sólo un poco.
Bueno chicos espero que hayan disfrutado este cap y nos leemos en el siguiente.
Muchas gracias a todos por su apoyo y sus reviews
Besos,
Dayan
