Percy Jackson:

El ladrón del Rayo.

Capítulo VIII: Capturamos una bandera.

-¿Qué significa eso?-preguntó Poseidón.

-Fin del capítulo-le cortó Apolo.

-Bien, iré a traer los pollos-dijo Sally mientras se levantaba y con ayuda de Poseidón trajeron muchos pollos asados acompañado con ensaladas, de parte de Demeter, frutas y algunas galletas perdidas.

Pero nadie notó que cierto hijo de Hefesto ponía un líquido en las copas de Hermes y Apolo.

Hestia se sentía mejor, el fuego del hogar iba tomando nuevamente el tamaño adecuado y su cabello volvía a tener ese tono profundo.

Al terminar de comer y ordenar todo, y que los mestizos hambrientos guardaran 2 pollos enteros para cuando les diera hambre, iban a proseguir con la lectura cuando una luz iluminó el lugar…

La luz dio paso a una carta que, cuando Hestia se iba a acercar sus palabras resonaron en el lugar (N/A: Tipo vociferador, así ;) para q comprendan más fácil).

¡Semidioses!

Sabemos lo frustrante que es no poder ver a su amigo y autor de los hechos, por lo que, como aún no llegó la hora de que vuelvan de ese infernal lugar.

Les daremos el gusto de volver a verlos.

¡Dioses!

Tienen prohibido dañar a los semidioses que aparecerán en escena.

Y sin más la voz cesó y la carta se prendió en llamas.

-¿¡En donde esta mi hijo!?-gritaron Sally y Poseidón.

Pero no obtuvieron respuesta alguna, ya que una luz verde mar y grisácea atrajo la atención de todos.

Frente a ellos se encontraba un niño pequeño de unos 3 años, de cabello rebelde color azabache, ojos verde mar muy profundo, una sonrisa tierna que izo arrullar a muchas jóvenes presentes, junto a unos hoyuelos extremadamente dulces, traía una remera donde se vislumbraba la imagen de un corcel negro como la noche y unos pantaloncillos azules, junto unas zapatillas blancas, que al pisar prendía lucecitas de colores.

El niño estaba riendo mientras en sus manitas sostenía un pez dorado que nadaba alegremente en una bolsa transparente.

Por otra parte, una niña de entr años, llevaba el cabello atado en un moño alto, donde sus rulos caían de forma natural, unos ojos grises ocultos tras un libro de mitos griegos, traía puesto unos pantaloncillos azules, junto unos aros de búhos y una remera manga corta donde se veía un árbol que era claramente de olivo, unas sandalias de tiras grises que tenía de decoración muchas flores de colores.

Pero eso no fue lo que les sorprendió a todos. Lo que los impacto fue lo que estaban haciendo los niños.

El niño que momentos antes sostenía una bolsa con el pez, se veía felizmente jugando con una bola de agua en donde nadaba feliz el pez a su alrededor.

La niña estaba leyendo el libro que traía en voz alta.

-…malvada, ¿cómo puede abandonar a su suerte a un hijo? Pobre Hefesto-susurró esto último, todos los miraban impactados-Veamos…¡Atenea!-gritó eufórica la niña-En la mitología griega es la diosa de la guerra, civilización, sabiduría, estrategia, de las artes, de la justicia y de la habilidad. Una de las principales divinidades del Partenón griego y una de los doce dioses olímpicos.

La versión más tradicional de su mito la representa como hija partenogenética de Zeus, nacida de sus pensamientos completamente armada después de que se tragase a su madre-la niña hace una mueca-. Era imbatible en la guerra, ni el mismo Ares pudo derrotarla-la niña sonrió feliz-. Jamás se casó o tuvo amantes, manteniendo una virginidad perpetua-la sonrisa se le borro del rostro-, ella no puede ser mi madre-dijo llamando la atención de todos y vieron como unas lagrimas caían del rostro de la niña.

Esto no solo llamó la atención de los antes presentes, sino que también de un niño que se acerco tímidamente, aún con el pez en una esfera a su alrededor.

-¿Te encuentras bien?-le preguntó el ojiverde.

Ella se tensó y bajó ligeramente el libro para ver la mirada de preocupación que le dirigía el desconocido. Ella se ruborizó hasta que una voz les hizo voltearse.

-¡Percy!-sonrió Sally.

-¡Mamá!-le devolvió la sonrisa el niño para ir y abrazar a su madre.

Esta le recibió gustosa en un abrazo caluroso.

Atenea bajó de su trono, ignorando la mirada furiosa de Hera y con la frente en alto fue junto a su hija.

-Annabeth-le dijo la diosa.

-¿Cómo sabes mi nombre?-le preguntó la pequeña, que se quedo estática al ver su mismo color de cabello y ojos en otra persona.

-¿Ma…mamá?-tartamudeo la pequeña.

Ella solo le sonrió un poco avergonzada y le dio un abrazo cariñoso, al que la pequeña con lágrimas en los ojos le correspondió.

-¡Mamá!-chillo nuevamente, abrazando aun más fuerte a la diosa.

-Ya…ya…ya-le susurro Atenea, la tomó en sus brazos y la sentó con delicadeza en su regazo cuando llego al trono

-Mami-le llamo Percy al ver a la niña.

Ella le miro inquisitivamente, pero otro dios había dejado su trono para encaminarse hacia la mortal.

-Sally-susurró Poseidón, algo tímido por lo que pueda llegar a pensar su hijo de él.

-Percy-le susurró Sally, este la miro atentamente-, te presento a tu padre.

-Pero tu dijiste que se perdió en el mar.

-Pero ya volví-le contesto Poseidón, acercándosele y arrodillándose para estar a su altura.

-¿Papi?-pregunto Percy ladeando un poco la cabeza, lo que sacó arrullos de todas las mujeres presentes.

-Si, hijo-le sonrió tímido.

Percy se lanzó a sus brazos y comenzó a jalarle del pelo.

-Mami tiene razón-se rio el niño-, tengo el pelo y los ojos de papi.

Sacando más arrullos de las mujeres.

Teseo, Orión y Perseo se acercaron curiosos por observar a su hermanito y primo. Poseidón les miró y sonrió.

-Percy-le llamó la atención el dios-, ellos son tus hermanos, Teseo-señalo al guerrero- , Orión-señaló al joven que traía un carcaj de flechas en la espalda- y él es tu primo Perseo-señaló al ultimo guerrero.

Percy sonrió y luego frunció el ceño.

-Mami, esos nombres me suenan-le dijo al oído.

-¿Así?-le sonrió mirando como Poseidón, Perseo, Teseo y Orión se acercaban curiosos de saber lo que le decía el chico.-¿Te acuerdas de dónde?

Él niño frunció el ceño y puso cara pensante, ante la atenta mirada de todos, hasta que sus ojos cayeron en el libro que traía la pequeña Annabeth. La cual rápidamente tomo y buscó hasta encontrar los nombres. Y sonrió al notar que la dislexia no le afectaba y podía leer normalmente.

-Orión era hijo de Poseidón y Euríale -leyó el joven héroe, todos los miraron sorprendidos de que supiera a esa edad quien era su hermano, este sonrió orgulloso y escuchó el relato-, hija de Minos

-No es alguien a quien quieras conocer-murmuró Jason.

rey de Creta. Orión tenía el don de andar sobre las aguas, concedido por su padre, Poseidón. Fue hasta la isla de Quíos donde se emborracho- Orión se sonrojó y Teseo le dio palmaditas en la espalda tratando de no reír- y atacó a Mérope, hija de Enopión.

Orión se le acercó y lo cargo en brazos.

Annabeth miró a los héroes y le susurró al oído a su madre.

-¿Ellos son hijos de Poseidón?-le preguntó.

-Si-hizo una mueca-, no quiero que te juntes con esos tontos.

Annabetha asintió nuevamente.

-Vamos a leer una historia-le dijo Sally a Percy.

El niño sonrió contento mientras se iba a sentar en los almohadones junto a sus amigos del futuro que no podían apartar su mirada de él.

Este se dio cuenta y sonriendo tímidamente dijo.

-Hola soy Percy.

-Hola Percy, yo soy Nico-trato de sonreír el hijo de Hades.

-Yo soy Thalía-dijo con una sonrisa maliciosa la hija de Zeus.

Este les sonrió y espero hasta que Thalía tomara el libro y buscara el capítulo.

Capítulo 8:

CAPTURAMOS UNA BANDERA.

Clarisse gruño fuertemente junto a sus hermanos.

-Será mejor que lea usted –le dice Thalía pasándole el libro al dios de los mares.

Los próximos días me instalé en una rutina que se sentía casi normal, si no se cuenta el hecho de que estaba recibiendo lecciones de sátiros,

Los romanos alzaron una ceja, ¿Qué podrían enseñar los faunos?

Ninfas, y un centauro.

-Algo completamente normal-dijeron en una sola voz los semidioses.

Percy tenía los ojos brillosos.

Cada mañana tomé Griego Antiguo con Annabeth

-¿Yo?-preguntó la aludida.

-Si hija-le respondió su madre-, este libro habla sobre el futuro-le explicó.

-¿Pero eso no puede dañar el espacio tiempo?

-Son órdenes de las moiras y no podemos negarnos.

Ella asintió obviamente inconforme. Hasta que una pregunta se le formó en su cerebro.

-¿Cuántos años tengo en el libro?-preguntó dudosa.

-12-le respondió simplemente.

Ella asintió y esperó a que el dios de los mares prosiguiera con la lectura.

y hablamos acerca de los dioses y diosas en el tiempo presente, que era un poco extraño.

La mayoría rodó los ojos ante tal obviedad.

descubrí que Annabeth tenía razón

-¿Cuándo no la tiene?-se burló Leo.

Pero Annabeth le tomó como un cumplido y le sonrió.

-Luego te acostumbras-se encogió de hombros Piper.

acerca de mi dislexia: el Griego Antiguo no era tan difícil de leer para mí.

-Lo notamos-rodo los ojos Thalía para luego mirar al niño a su lado que le miraba maravillado.

Al menos, no más difícil que el Inglés.

-Eso es obvio-argumentaron griegos y romanos.

Después de un par de mañanas, podría tropezar con unas pocas líneas de Homero, sin demasiado dolor de cabeza.

El resto del día, tuve que alternar a través de las actividades al aire libre, en busca de algo en lo que fuera bueno. Quirón intento enseñarme tiro con arco,

-El peor error de tu vida-dijeron melodramáticamente los hermanos Stoll al centauro.

Pero nos dimos cuenta muy rápido que no era nada bueno con un arco y flecha.

Frank y las cazadoras, apretujaron a su arquero como para pedirles perdón.

No se quejaba, incluso cuando tuvo que sacar una flecha perdida de su cola.

-¿Tu dónde estabas?-le preguntó Frank al centauro.

-Detrás de él en el último arquero.

Las risas resonaron en el lugar.

Artemisa, Apolo y sus hijos/cazadoras fruncieron el ceño disgustado y/o asqueados.

La diosa de la caza se puso de pie para acercarse al niño que la miraba fijamente como se acercaba a él.

-Ten-le tendió la mano abierta donde un brillo nació para dar lugar a un arquero-, practica.

El asintió sonrosado mientras sentía el peso de algo en su espalda. Se volteo para ver un carcaj de flechas plateadas.

-Gracias-le dijo tímidamente, esta le sonrió y volvió a su trono.

-Sigamos-objeto la diosa al ver la mirada de todos sobre ella.

Carreras? Tampoco era bueno. La ninfa del bosque instructora

-¿Instructora?-dijeron a una sola voz los romanos.

-No hay mejor corredores que las ninfas-explicó Grover.

-Ellas se han pasado toda su vida huyendo de los sátiros-les aclaró lentamente Atenea como si hablara con retrasados mentales.

Los romanos fruncieron el ceño.

me dejó en el polvo.

-A todos-gruñeron frustrados los griegos.

-Es bueno tener buena competencia-dijeron los hijos de Hermes-, pero nadie es más veloz que nuestro padre.

Hermes les sonrió radiante.

Me dijeron que no me preocupara por eso. Habían tenido siglos de práctica de huir de los dioses enfermos de amor.

Las miradas fueron hacia Zeus, Apolo y Hermes.

Pero aun así, fue un poco humillante ser más lento que un árbol.

Los que habían sido vencidos asintieron resignados.

Y la lucha libre? Olvídalo. Cada vez que subía a la colchoneta Clarisse me pulverizaba.

Los hijos de Ares sonrieron orgullosos, Ares la miro aprobatoriamente. Los hijos de Marte sonreían, menos cierto líder romano hijo de Marte que escuchaba atentamente todo lo que le sirviera en el enfrentamiento hacia su hermana.

"Hay más de donde vino, punk," murmuraba en mi oído.

Annabeth frunció el ceño ante eso.

La única cosa en la que realmente destaque fue en canoa, y eso no era el tipo de habilidad heroica que esperaba ver al chico que había vencido al Minotauro.

-¡¿Qué!?-gritó estupefacta la niña-, pero el tendrá unos 18 ¿verdad?

-No linda-le susurro su madre-, es la vida del crio del mar-fijo su mirada en el niño que trataba de acomodar una flecha en el arquero con la ayuda de Thalía- él es medio año menor a ti.

Ella quedo mirando estupefacta al niño.

Sabía que los campistas superiores y consejeros me estaban mirando, tratando de decir quién era mi papá,

Percy elevó la vista y al mismo tiempo que su hermano y primo señaló a Poseidón quien se ocultaba tras el libro.

pero no tenía un tiempo fácil para eso. Yo no era tan fuerte como los niños de Ares,

Estos sonrieron altivamente.

-Bueno, no en ese tiempo-aclaró Clarisse, para resignación de sus hermanos griegos y sorpresa de los demás.

O bueno con el tiro con arco como los niños de Apolo.

-No tienes que decirlo 2 veces-rio Will.

Yo no tenía la habilidad de Hefesto en el trabajo con metal

-¿Se imaginan a Percy como hijo de Hefesto?-pregunto Chris.

-¡Sería muy cool!-grito Leo eufórico.

-Sería como Leo-fingió estremecerse Hazel.

-¡Dos Leo's!-fingió estar horrorizada Piper.

Pero Leo no les prestaba atención y rápidamente se acercó al príncipe del mar y comenzó a jugar con él.

-Debemos alejarle antes de que lo corrompa-le susurró Frank a Jason.

Este asintió y se lo dijo a su hermana, que como resorte se paró y jalándole de la oreja sentó al niño en su lugar.

Percy con un puchero se sentó junto a sus hermanos.

-prohibición de los dioses- el método de Dionisio con plantas de la vid. Luke me dijo que podía ser un hijo de Hermes, una especie de joven de todos los oficios, maestro de nada. Pero tengo la sensación de que solo estaba tratando de hacerme sentir mejor. El realmente no sabía que hacer de mí tampoco.

-Nadie sabía-aclaró una hija de Aglaya (N/A: ya lo había escrito y pero lo pongo porq como estoy comiendo empanadas, estoy de buenas ñ.ñ En la mitología griega, Aglaya o Aglaia la resplandeciente, la que brilla, la esplendorosa, la espléndida era la más joven y bella de las tres Cárites. Simbolizaba la inteligencia, el poder creativo y la intuición del intelecto.

Era hija, como sus hermanas Eufrósine y Talia, de Zeus y de la oceánide Eurínome, o de Helios y Egle.

Aunque Hefesto estaba casado con Afrodita, en otras su esposa era Aglaya. Listo.)

A pesar de todo, me gusto el campamento.

Los que estuvieron en el campamento sonrieron con nostalgia.

Apolo estaba junto a una Hestia sonriendo cansinamente.

Me acostumbré a la niebla de la mañana encima de la playa, el olor de los campos calientes de fresa en la tarde, (Insertar suspiro de Demeter, sus hijos griegos y romanos) incluso a los ruidos extraños de los monstruos en el bosque por la noche.

Los romanos miraron asustados a los griegos quienes se encogieron de hombros, Percy los miraba igual que los romanos, Annabeth fruncía el ceño.

Me gusta cenar con la cabaña once, raspar parte de mi comida al fuego, y tratar de sentir alguna conexión con mi padre real.

Poseidón hizo una mueca triste por no poder reconocer a su hijo.

No pasó nada. Sólo esa sensación cálida que siempre había tenido, como el recuerdo de su sonrisa.

Poseidón sonrió, estaba un 99,999990% seguro de que había ido a visitar a su hijo.

Sally igualmente sonreía al ver a su hijo mirar a su padre con admiración.

Traté de no pensar mucho en mi mamá,

El buen humor calló y en su lugar recayó la tensión, las llamas del hogar bajaron su intensidad y la diosa perdía su tonalidad.

pero no dejaba de preguntarme: si los dioses y monstruos eran reales, si toda esta cosa mágica era posible, seguramente había algún modo de salvarla,

-No vallas por ese camino Percy-le advirtió Hades.

El niño frunció el ceño y lo miró desafiante.

-¡A mi mami no se toca!-grito Percy y corrió a abrazar a su madre para fulminar con la mirada al dios.

Poseidón y Zeus rompieron a reír al ver la cara de desconcierto de su hermano.

Luego de varias risas y que Poseidón fulminara con la mirada a su hermano por tratar de intimidar a su hijo, cosa que no estaba logrando, prosiguió con la lectura.

Hestia se encontraba mejor, (N/A: con tatos cambios de humor me la van a "matar" a la pobre) su hermosa cabellera, adquirió el mismo tono que sus llamas y ya podía recostarse sin ayuda de Apolo.

para traerla de vuelta…

Empecé a entender la amargura de Luke

Los semidioses que sabían de la historia del hijo de Hermes les entraron escalofríos en la espina dorsal.

y cómo él parecía molestarle su padre, Hermes.

Este bajo la cabeza apenado mientras sus hijos le consolaban explicándole lo orgullosos que se sentían de ser su hijo.

-¡¿Cómo puede decir eso-?!-explotó Apolo. Pero la sala de trono callo para explotar en carcajadas al oír la voz del dios (N/A: ¿recuerdan las bebidas? Muajajaja derechos de la broma: a Maiteee! Wiiiii).

-¿Qué le sucede a tu…voz?-se ríe Hermes mientras oía su propia voz.

Ambos se miraron asustados, mientras que ciertos 5 semidioses traviesos hacían reverencias muy exageradas.

-¡Ustedes!-gritaron al mismo tiempo con voces chillonas (N/A: tipo Alvin y las ardillas jijijiji)

-¡Nosotros!-les respondieron.

La sala seguía riendo.

-¿cómo lo hicieron?-pregunto interesada Annabeth.

-Elemental chica lista,-ella enarcó una ceja- el gran Leo-se señaló a sí mismo-con ayuda de estos-señalo a los 4 inmaduros restantes-¡oye! -se escuchó de parte de estos-junto con los hijos de Nike-señalo a unos niños que sonreían traviesos-, más algunos de Atenea-señaló a Malcom y demás que lucían avergonzados-, los de Hecate-que sonrieron junto a los inmaduros-, Nissa y Polux, logramos una exquisita poción para la ocasión.

Los dioses veían divertidos a sus parientes que estaban rojos de furia y vergüenza.

-Sigamos con la lectura-rogó Apolo tratando de, nuevamente, quitar la atención de ellos.

Entre ricitas Poseidón buscó donde se había quedado.

Así que bueno, tal vez los dioses tenían cosas importantes que hacer.

-Por supuesto que si-murmuraron algunos fastidiados.

Pero no podían llamar de vez en cuando, o el trueno, ¿o algo así? Dionisio podía hacer aparecer una Coca de dieta de la nada. ¿Por qué mi padre, quienquiera que fuese, no podía hacer aparecer un teléfono?

El dios hizo una mueca, pero el pequeño Percy le regaló una sonrisa comprensible y continuó leyendo.

Jueves por la tarde, tres días después de que había llegado al Campamento Mestizo, tuve mi primera lección de espadas.

Todos los que habían visto pelear al hijo de Poseidón se inclinaron ligeramente hacia delante para oír mejor.

Todo el mundo en la cabaña once estaba reunido en el gran escenario circular, donde Luke sería nuestro instructor.

Empezamos con puñaladas básicas y rápidas, utilizando muñecos con un poco de relleno de paja en la armadura griega. Creo que lo hice bien. Al menos, entendí lo que debía hacer y mis reflejos eran buenos.

-Más que buenos-alago Nico.

El problema era que no podía encontrar una espada que se sintiera bien en mis manos. O bien eran demasiado pesadas, o demasiado ligeras, o demasiado largas.

-Ese SI es un problema-dijo Teseo.

-Es horrible que eso pase-gruño frustrado Perseo.

Luke hizo lo posible para curarme, pero estaba de acuerdo en que ninguna de las espadas de práctica parecía funcionar para mí.

Pasamos a un duelo en parejas. Luke anunció que iba a ser mi pareja, ya que esta era mi primera vez.

-Que amable-dijo Perséfone.

"Buena suerte", uno de los campistas me dijo. "Luke es el mejor espadachín de los últimos trescientos años."

-¡Ya no más!-gritaron los griegos.

Percy seguía oyendo el relato, ahora un poco sonrojado.

"Tal vez se va a ir fácil en mí", le dije.

El campista resoplo.

Luke me enseñó golpes, paradas y bloques de escudo a la manera difícil.

Poseidón y Sally fruncieron el ceño. Pero la mortal levemente.

-Tendría que enseñar como lo hace Percy-reprochó Rachel.

-Somos los mejores espadachines-gritaron unos niños pequeños.

Sus hermanos rieron.

Con cada golpe, estaba un poco más maltratado y golpeado. "Mantén tu guardia, Percy", decía, a continuación, pegó en mis costillas con la superficie plana de la espada. "¡No, no muy lejos!" ¡Whap!

-¿Whap?-rieron los dioses inmaduros, risas que le siguieron al oír su voz.

"¡Muévete!" ¡Whap! "¡Ahora, de vuelta!" ¡Whap!

-Me maree-exclamó una hija de Venus.

En el momento en que él llamó a un descanso, estaba empapado de sudor.

Las hijas de Afrodita/Venus tenían miradas lascivas junto con otras semidiosas de otros padres/madres divinos.

Percy estaba ruborizado y se escondió tras su prima quien le ocultó de la vista de las mujeres.

Annabeth frunció el ceño.

Teseo y Orión reían al ver la cara de terror de su hermano y la decepción de sus admiradoras.

-¿Están locas?-pregunto Percy al oído a Thalía.

-Sí, Percy-le respondió con toda seguridad.

Todo el mundo pululaba por las bebidas frías. Luke echó agua helada en su cabeza, parecía una idea tan buena, que hice lo mismo.

Teseo, Orión y Poseidón sonrieron al saber lo que sentiría.

Thalía, Sally, Nico y demás personas sonrieron al saber lo que provocaba el agua en el hijo de Poseidón.

Los romanos estaban impacientes, habían escuchado atentamente que aquel joven era el mejor espadachín en trescientos años y como los griegos le contradecían. Querían escuchar atentamente la habilidad que tenía su pretor con la espada a los doce años.

Al instante, me sentí mejor. La fuerza subió de nuevo en mis brazos. La espada no se sentía tan pesada.

"Está bien, ¡Todo el mundo al círculo!" Luke ordenó. "Si a Percy no le importa, quiero darle una pequeña demostración".

Genial. Pensé. Vamos todos a ver como golpean a Percy.

Se escucharon unos gruñidos, la lectura paró para ver a un furioso Heracles que zarandeaba a Octavian.

-No hablen que quiero escuchar a mi papi-se quejó Percy al ver el alboroto.

Poseidón sonrió al escuchar a su hijo llamarle "papi".

Todos callaron, los romanos no podían desobedecer una orden de su pretor, aunque este no lo supiera y no tenga ni la mitad de edad de cuando lo conocieron.

Los griegos callaron porque era su líder y le tenían al igual que los romanos un gran aprecio.

Los chicos de Hermes se unieron alrededor.

-¡Oye!-gritaron indignadas las hijas del dios al no ser tomadas en cuenta.

Ellos estaban sorprendentemente sonrientes. Me imaginé que habían estado en mis zapatos antes y no podían esperar a ver cómo Luke me usaba para saco de boxeo.

Los que estuvieron presentes ese día se sonrojaron furiosamente y algunos desviaron la mirada.

Le dijo a todos que iba a demostrar una técnica de desarme: cómo girar la espada del enemigo con la superficie plana de su propia espada con el fin de que no tuviera más remedio que soltar el arma.

-¡No puedes enseñarle eso a un niño de doce años que no ha tocado una espada en su vida-exclamó colérica Atenea, olvidando de quien era hijo Percy de momento-, eso toma años aprender a un buen espadachín!

-10 dracmas a que lo logra-apostó Leo.

-10 a que no-le respondió el hijo de Jupiter.

-10 dracmas a que…-pero Travis no pudo continuar porque había recibido un golpe de cierta hija de Demeter.

-Tú estabas allí, ya sabes el resultado-le regaño.

Él iba a reprochar eso pero una mirada de Chris fue suficiente para que Travis se quedara callado y sumiso en su cojín.

Chris no permitiría que esos hermanos idiotas maltraten y engañen a las hijas de Demeter, una, porque les tenía mucho aprecio, dos, él sabía que el comportamiento de ambos Stoll era para llamar la atención de las jóvenes y tres, cuanto sufrían las hermanas de otro padre los insultos de sus hermanos. Aunque el supiera el secreto de las C.P.E.A.L.H.D.D y la C.P.E.A.L.O.D.D.R. no estaba seguro de querer terminar con la vida de sus amigos. Si la pelirroja, Katie y Miranda se enteraban lo que significaba, claro que esa fue idea de los hermanos y que Will fue quien convenció a Leo de hacérseles y como su amigo no pudieron evitar contarle, ellos estarían varios metros bajo tierra. Deben de estar enojados por habérsele dicho.

"Esto es difícil", subrayó.

-Lo sabemos-gruño Clarisse.- pero nada que un poco de practica no arregle.

"He tenido que utilizarlo en mi contra. No se rían de Percy,

-Gracias-agradeció la madre del muchacho.

-Que amable de su parte-alagó Hestia, atrayendo la atención de todos.

-¡Lady Hestia/Vesta!-gritaron la mayoría, menos Heracles, Octavian, Percy y Annabeth que no entendían lo que sucedía

-¡Hermana/tía/Hestia!-se oyeron exclamar a los dioses, algunos angustiados y otros aliviados al ver que se encontraba mejor.

-Por favor, querido hermano sigue con la lectura-le rogó con la mirada, dejando ver unas mejillas sonrojadas.

Este le sonrió tiernamente.

ahora. La mayoría de los espadachines tienen que trabajar años para dominar esta técnica."

-Eso ya lo dijo mi madre-gruño Annabeth.

Demostró el movimiento en cámara lenta.

-Replay-dijo Will.

Efectivamente, la espada estrépito fuera de mi mano.

-Paga-sonrió triunfante el expretor.

-Nunca dije a la primera-se excusó, cruzando los dedos.-Confío en las habilidades de Percy.

"Ahora, en tiempo real", dijo, después de haber recuperado mi arma. "Seguimos en combate hasta que uno de nosotros se lo quita, Listo, ¿Percy?"

Yo asentí, y Luke me siguió.

Todos se acercaron un poco más, menos Percy que estaba un poco avergonzado, Heracles y Octavian que miraban a la versión pequeña del héroe y Poseidón que acercó y apretó un poco más el libro contra sí.

De alguna manera, le impedí conseguir un tiro en la empuñadura de mi espada. Mis sentidos se abrieron, Ví sus próximos ataques. Repliqué. Di un paso adelante y traté un empuje de la mía. Luke la desvió fácilmente, pero ví un cambio en su rostro. Sus ojos entornados, y comenzó a presionarme con más fuerza.

La espada aumentó su peso en mi mano. El balance no era el correcto. Yo sabía que solo era cuestión de segundos antes de que Luke me tirara, así que pensé, ¿Qué diablos?

Intente la maniobra de desarme.

Mi espada golpeó la base de Luke y yo retorcido, poniendo todo mi peso en un empuje hacia abajo.

Clang.

La espada de Luke se sacudió en las piedras.

Todos estaban con la boca abierta, menos los amargados mencionados anteriormente.

Los romanos se veían orgullosos de su pretor, de igual forma que los griegos.

-¡PAGA!-gritó dando un salto Leo.

Jason gruño y le entrego dinero griego al "duende".

Todos los semidioses griegos y romanos comenzaron a corear. Percy. Mientras algunas cazadoras saliendo del shock sonrieron aliviadas.

-Eso fue impresionante-susurró Zoë a su segunda al mando, Phoebe.

-Si-asintió de acuerdo.

La punta de mi espada estaba a una pulgada de su pecho sin defensa.

Los otros campistas guardaron silencio.

-Fue muy shockeante-explicó una hija Eris-, era el mejor espadachín, no se dejaba ganar, y mucho menos por novatos y el solo apareció y en su primera clase le desarmó.

Los que estuvieron presentes asintieron recordando ese momento.

Perseo se acercó y alzó al niño en brazos para colocarle sobre sus hombros.

-¡Muy bien, Percy!-le felicitó su hermano Orión.

Este le sonrió.

-Al fin, un digno hijo de Poseidón aparte de mi-recibiendo una gran ola regalo de su querido hermano Orión.

Percy solo se rio.

-Felicidades Percy-felicitaron Thalía, Nico, Grover, Quirón y Sally.

-Eres todo un orgullo-completó Poseidón.

Percy sonrió mientras sus ojos se aguaban emocionados.

-Gracias papi.

Este le sonrió para poder retomar la lectura.

Bajé la espada. "ummm,

-Lo siento-dijeron Thalía, Grover y Nico rodando los ojos.

Las cazadoras los miraban como si estuvieran locos.

Lo siento."

Thalía, Grover, Nico, Rachel, Katie, Piper, Hazel, Frank y Leo le miraron molestos.

Percy se sonrojó y fue corriendo y se ocultó tras Zoë que era la más cercana.

Los hombres le vieron con terror y ya estaban pensando en las palaras para su funeral, algunos argumentando ideas para salvarle la vida. Pero lo que NADIE absolutamente NADIE, quizás Artemisa, pensó que sucedería lo que veían sus ojos.

Zoë le tomó de la mano y junto con otras cazadoras taparon la vista de los demás semidioses, y cuando creían que iban a oír ruegos por clemencia, o gritos desgarradores, lo que menos pensaban sería escuchar las risas de algunas cazadoras y del mismo niño.

Thalía corrió hacia las cazadoras, curiosa por ver lo que hacían con su primito.

El niño estaba de nuevo con su pez, que su padre había enviado a una pecera, haciéndolo levitar sobre las cazadoras.

-¡Chicas!-les llamó la atención Thalía-, dejen a MI primito en paz, es hora de leer.

Y sin más se fue abrazando a su primito, a rastras porque él quería ir con las cazadoras a jugar.

Los demás le vieron como el niño quería volver con las cazadoras de Artemisa y se apresuraron a tomarlo.

Poseidón devolvió al pez a su pecera y sintiendo lastima por su hijo le pidió a Artemisa si él niño podía sentarse junto a las cazadoras, lo cual ella acepto, le gustaba ese niño, estaba demostrando no ser un cerdo.

Phoebe frunció ligeramente el ceño al no estar acostumbrada a la interacción con hombres. Zoë le recibió gustosa cuando Percy se sentó a su lado. Annabeth frunció el ceño.

Por un momento, Luke estaba demasiado aturdido para hablar.

-Y no es para menos-comentó Connor.

"¿Lo siento?" Su rostro lleno de cicatrices se rompió en una sonrisa. "¡Por los Dioses, Percy, ¿por qué lo sientes? Muéstrame otra vez!"

Yo no quería. La corta ráfaga de energía maníaca me había abandonado por completo. Pero Luke insistió.

Esta vez, no hubo concurso. En el momento en que nuestras espadas se conectaron, Luke golpeó mi puño y envió mi arma arrastrando por el piso.

-Es que era poca agua-explicó Teseo.

Los demás asintieron comprendiendo.

Después de una larga pausa, alguien en la audiencia dijo: "¿Suerte de principiante?"

-¡Lo dije yo!-alzó la mano un hijo de fobos (N/A: Bueno algunos ya sabran que dios es pero igualmente lo pongo ;), En la mitología griega, Fobos era la personificación del temor y el horror. Era el hijo de Ares, dios de la sangre y la guerra y Afrodita, diosa del amor. Él, su hermano Deimos y la diosa Enio acompañaban a Ares en cada batalla. Su equivalente romano era Timor bien listo mmm…no me pregunten como la mujer de fobos no se asusto al verle y como tuvieron el hijo -.- jijijii LOL), algunos reprimieron un escalofrío-, y me arrepiento rotundamente.

Luke se limpió el sudor de su frente. Él me evaluó con interés completamente nuevo. "Tal vez", dijo "Pero me pregunto qué podría hacer Percy con una espada equilibrada…"

-Ni te lo imaginas-susurraron algunos.

Heracles bufó exasperado, junto con el augur.

El viernes por la tarde, yo estaba sentado con Grover a orillas del lago, descansando de una experiencia cercana a la muerte en la pared de escalada.

Los romanos tragaron duro al ver la mirada de convicción de ambos pretores.

Grover había corrido a la parte superior como una cabra de montaña,

-¿Será porque de la cintura para abajo lo es?-se burló Leo recibiendo un golpe de la hija de Zeus que le hizo ver estrellitas.

pero la lava casi me había llegado.

Sally, Poseidón y los amigos del pelinegro se mostraban preocupados.

Mi camisa tenía agujeros fumíferos en ella. Los pelos de mi antebrazo se habían chamuscado.

Nos sentamos en el muelle, viendo a las Náyades hacer tejidos de canastas bajo el agua, hasta que tuve el coraje de preguntarle a Grover cómo había ido su conversación con el Sr. D.

Los amigos de este se mostraron interesados y preocupados por la respuesta de este.

Su rostro se puso de un color amarillo enfermizo.

Los hijos de Apolo estaban un poco preocupados, ellos sabían TODAS las enfermedades que podía lograr ese tono en la piel, y cada una era peor que la anterior.

"Bien," dijo. "Simplemente genial".

-Ya claro-murmuró Hermes en su voz rara, pero la mirada que le dirigió a Dionisio calló las risas que estaban a punto de salir, era una mirada que la mayoría, por no decir el 90% no había visto jamás (N/A: Recuerden los dioses ñ.ñ).

A Hermes no le gustaba que tratasen mal a los sátiros, ya que su hijo era uno.

"¿Así que tu carrera sigue en camino?"

Me miró nerviosamente. "¿Quirón te-te dijo que quiero una licencia de investigador?"

"Bueno…no." No tenía idea de lo que una licencia de buscador era, pero no parecía el momento adecuado para preguntar.

-Gracias-susurró nuevamente el sátiro, aunque sabía que el receptor del mensaje no estaba allí.

"Sólo me dijo que tenías grandes planes, ya sabes…y que necesitan crédito para completar la asignación de cuidador. ¿Así que la tienes?"

-Creo que era algo obvio-susurró Dionisio no queriendo hacer sentir peor al sátiro.

Grover miró las náyades. "El Sr. D suspendió el juicio. Me dijo que no había tenido éxito contigo o todavía no, sin embargo, nuestros destinos siguen unidos. Si tienes una misión y voy a lo largo de este protegiéndote, y ambos regresamos vivos, tal vez el habría de considerar el trabajo completo".

Deméter fulminó con la mirada a Dionisio.

-Sabes que es un recién llegado y no va a tener una misión al primer año siquiera-le gruño la diosa de los cereales.

-No lo creas-comenta Perseo atrayendo la atención de todos-, creo que él sabe algo que nosotros ignoramos.

Dionisio gruñó y miró al centauro en una clara señal de que haga callar al héroe.

-Él tiene sus sospechas, lo que es diferente-aclaró Quirón-, al igual que yo, en ese tiempo no estaba seguro.

-Así que siempre lo supo-gruño Thalía-, pero no nos lo dijo.

-No es de tu incumbencia Dalia-replicó el dios del vino.

-¡Dionisio!-gritaron furiosos Artemisa y Zeus.

Este a regañadientes se cayó.

-Por favor Poseidón-rogó Sally al ver el rostro de Percy, que al contrario de estar asustado estaba enojado con un aura verde a su alrededor.

Poseidón asintió y rápidamente retomó la lectura.

Mi estado de ánimo se levantó. "Bueno, eso no es tan malo, ¿verdad?"

"¡Blaa-ha-ha! Él puede ser que me haya trasladado a la rama estable de destino de limpieza. Las posibilidades de que tengas una búsqueda…y aun si lo hiciera, ¿por qué querrías ir conmigo?"

-Porque eres su mejor amigo-rezongó Thalía.

-Porque son el trio de oro-dijo Nico.

Thalía le vio sorprendida.

-¿Leíste…?

-No, vi las películas-le respondió este.

-Ya me parecía-le contestó esta.

-¿De qué hablan?-preguntó una hija de Febo.

-De que mi patronus es un búho-dijo una hija de Atenea.

-El mío un lobo-dijo una cazadora de Artemisa.

-El mío un jabalí-añadió Clarisse-, y yo vi y leí los libros.

-¿Los hijos de Ares saben leer?-dijo burlón un hijo de Hermes.

Cuando la asesina del Dracon y su novio iban a atacarles este estaba incrustado en la pared con una flecha a cada lado de los hombros y otras cuatro alrededor de las piernas.

Todos elevaron la vista para ver al hijo de Marte sostener un arco.

-No hables así de mis hermanos-gruño el joven.

Él más que nada lo hacía por la guerrera, Percy le había contado que tras esa capa de fuerza, brutalidad y malhumor había una niña indefensa.

Frank se sentó y abrazó a Hazel como si fuera lo más normal del mundo, Hazel le dio un beso casto.

Todos seguían confundidos, por lo que el dios del mar prosiguió con la lectura.

"¡Por supuesto que me gustaría tenerte conmigo!"

Grover miró con tristeza el agua. "Cestería…Debe ser bueno tener una habilidad útil."

-Hay Grover-murmuró la hija de Zeus-¿qué vamos a hacer contigo?

Traté de calmarlo y decirle que él tenía muchos talentos, pero eso sólo le daba un aspecto más miserable. Hablamos sobre el piragüismo y el manejo de la espada por un tiempo, después volvimos a debatir los pros y los contra de los diferente dioses. Por último,

-¿Dónde están los pros y los contras?-preguntó Perséfone.

-No los dice-le contestó Poseidón para seguir con la lectura.

le pregunté acerca de las cuatro cabañas vacías.

"Número ocho, la de plata, pertenece a Artemisa,", dijo.

Las cazadoras prestaron más atención a lo que iba a decir sobre su cabaña, aunque a ellas no les gustaba ir al Campamento Mestizo adoraban su cabaña.

"Ella se comprometió a ser una soltera para siempre.

-Una solterona-bromeó Apolo con su voz cantarina.

Recibió una flecha que, justo a tiempo, pudo evitar.

Los demás reían, menos Hermes que no quería atraer la atención hacia él.

Así que, por supuesto, sin hijos. La cabaña es, ya sabes honoraria. Si ella no tuviera una, estaría como loca".

-Eso no es cierto-gruño la diosa-, esa es Afrodita.

La diosa frunció el ceño pero no articulo palabra.

"Si, está bien. Pero los otros tres, los que están al final. ¿Esas son las Tres Grandes?"

Hades bufó.

-Si como no-se quejó el dios-, agradezcan que me hicieron venir aquí sin que fuera el solsticio de invierno.

Poseidón le palmeó la espalda confortándole.

Perséfone abrazó a su esposo ante la mirada fulminante de su madre. Al menos eso le sacó una sonrisa al dios del inframundo.

Grover se tensó. Nos acercábamos a un tema delicado. "No. Uno de ellos, la número dos, es de Hera", dijo. "Eso es otra cosa de honor. Ella es la diosa del matrimonio, así que por supuesto no iría en torno a los asuntos de los mortales. Ese es el trabajo de su marido.

Hera se puso roja del coraje.

-¡Incluso los mortales sabe los mujeriego que eres!-profirió un alarido la diosa. (N/A: En esto es como q me compadezca de esta Bitch…a nadie le gusta que le sea infiel su esposo cada 2x3…pero sigue siendo una maldita Bitch ¬¬)

-Apolo-pidió Zeus.

Este se acercó a la diosa que seguí gritándole a su esposo para inyectarle un calmante.

Esta se desmoronó a los pies de su marido, este la tomó en brazos y la recostó sobre sus piernas, besando la cabellera de su hermana y abrazándole desde la cintura.

-Sigue hermano.

Cuando decimos los Tres Grandes, nos referimos a los tres hermanos poderosos, los hijos de Kronos."

"Zeus, Poseidón, Hades".

-Es la segunda vez que te nombra-le susurro Sally.

Este inconscientemente sonrió.

"Bien. Ya sabes. Después de la gran batalla con los Titanes, se adueñaron del mundo de su padre y sortearon para decidir quién tenía qué."

-Sorteo, si claro-bufó Hades-, si así la llaman ahora.

Perséfone le sonrió cálidamente tratando de calmarlo.

"Zeus consiguió el cielo", me acordé. "Poseidón el mar, Hades el inframundo."

"Ah-huh."

"Pero Hades no tiene una cabaña por aquí."

-Si la tiene-metió la pata un niño que entro hace unos días al campamento.

-No niño-le corrigió el dios-, no la tengo.

-Pero…

-Shh-le callaron todos.

"No. Él no tiene un trono en el Olimpo, tampoco.

-¿Entonces en que está sentado?-preguntó Un niño de Atenea.

-Es una imitación del que tiene en el Inframundo-le dijo su madre.

Annabeth asintió de acuerdo con ella.

El tipo hace lo suyo en el Inframundo. Si él tuviera una cabaña aquí…" Grover se estremeció.

Nico le frunció el ceño al sátiro que tragó duro y le pidió perdón con la mirada.

"Bueno, no sería agradable. Vamos a dejarlo así."

"Pero Zeus y Poseidón-ambos tenían, como, el trillón de niños en los mitos.

Poseidón se ruborizó un poco.

-Que no éramos muchos-se quejó Teseo.

¿Por qué sus cabañas están vacías?"

Grover movió sus cascos, incómodo. "Hace unos 60 años, después de la Segunda Guerra Mundial, los Tres Grandes acordaron que no más héroes. Sus hijos eran demasiado fuertes.

-Ni que lo digas-murmuraron los romanos y griegos.

Percy, Orión, Thalía, Jason, Perseo, Nico y Hazel se ruborizaron. Heracles se regocijaba mostrando sus músculos, Teseo por detrás hacia los mismos movimientos exageradamente, ocasionando algunas risitas.

Ellos estaban afectando el curso de los acontecimientos humanos, demasiado, causando demasiadas matanzas.

Los antes nombrados hicieron una mueca. Heracles bufó sin darle importancia.

Segunda Guerra Mundial, ya sabes, que era básicamente una lucha entre los hijos de Zeus y Poseidón, por un lado, y los Hijos de Hades por otro. El equipo ganador, Zeus y Poseidón, hizo a Hades jurar con ellos: no más aventuras con mujeres mortales.

-Es irónico que el único que no lo haya roto fuera Hades-comentó Atenea.

-Si-concordó Annabeth-, pero...

Ella se quedó callada y le hizo un gesto al dios para que continuara leyendo. La joven no podía quitarse de la cabeza el que había otra razón para jurar eso.

Todos ellos juraron sobre el río Stix."

Un trueno retumbó.

Le dije: "Ese es el juramento más serio que se puede hacer."

Grover asintió.

"¿Y los hermanos cumplieron con su palabra-no niños?"

-No-susurró Hestia.

La cara de Grover se ensombreció. "Hace diecisiete años, Zeus se cayó de la carreta. Había una estrella de televisión con un gran peinado esponjoso de los años ochenta-él no podía ayudarse a sí mismo. Cuando su hijo nació,

-¿Cómo que hijo?-gruño Thalia.

-Ya lo explico Thals-dijo rápidamente Grover.

-Déjale cara de pino-le riñó Nico.

Este recibió una descarga eléctrica.

-¡Auch!

Los mestizos se reían, algunos rodaban los ojos y otros le miraban sonrientes.

una pequeña niña llamada Thalía…bueno, el río Stix se toma en serio las promesas. Zeus bajó fácil porque es inmortal, pero le trajo un terrible destino a su hija."

Zeus le miró preocupado.

-Esperen-interrumpió Annabeth-, si dice que eso pasó hace 17 años, ¿no tendrías que tener al menos esa edad?

-Ella se unió a las cazadoras-le dijo Zoë.

-Oh, gracias-le sonrió la niña.

Zoë le correspondió la sonrisa, ya estaba pensando reclutar una nueva cazadora.

"Pero eso no es justo. No fue culpa de la niña."

-Mira Thalía te defendía aún sin conocerte-dijo malicioso el hijo de Hades.

Thalía bajó la vista apenada, si solo no hubiera culpado a su primo de algo que no fue su culpa.

Grover vaciló. "Percy, los niños de los Tres Grandes tienen más facultades que otros media sangre. Ellos tienen un aura fuerte, un aroma que atrae a los monstruos. Cuando Hades se enteró de la niña, no estaba muy contento por romper su juramento. Hades dejó a los peores monstruos salir del tártaro para atormentar a Thalía.

-¡QUE TU HICISTE QUE!-bramó Zeus, aun sosteniendo a su esposa.

Poseidón tomó a su hermana en brazos para que esta no resulte herida con el despliego de poder.

Tormentas de gran magnitud azotaron la sala de tronos. Afrodita, Demeter, Hestia y Atenea movilizaron a todos los semidioses, mortales, centauro, sátiro y cazadora.

Ares, Artemisa, Apolo, Hefesto y Dionisio protegían a los demás de los rayos.

Romanos y griegos se abrazaban aterrados. Annabeth lloraba aterrada, ya que su madre no estaba con ella.

Hera pasó a estar recostada en el suelo, siendo cuidada por los hijos de Apolo y Febo, Rachel ayudaba pasando trapos, medicinas y demás a los jóvenes médicos.

Zeus agitaba su rayo maestro lanzándole rayos a su hermano. Poseidón en medio, trataba de tranquilizarlo sin éxito. Thalía veía sorprendida a su padre, jamás creyó que le importara tanto.

Octavian se unió a los hijos de Febo tratando de ayudar con lo que esté a su alcance.

Nico trataba de pasar al otro lado pero Hermes no se lo permitía.

Perséfone rápidamente se unió a su tío para tratar de ayudar a su esposo.

Las cazadoras estaban asustadas pero trataban de ocultarlo. Percy veía que algunos rayos débiles en comparación con los demás estaban ingresando muy cerca de las cazadoras, por lo que rápidamente sin saber cómo, una ola envolvió a las cazadoras que lucían aterradas, para ver que esta les cubría como un domo, Percy se veía agitado.

-¡Percy!-gritó Zoë aterrada al ver los esfuerzos del niño, este solo le sonrió cansinamente.

Perseo comenzó a movilizar los rayos que atravesaban la barrera de los dioses para mantenerlos en lo alto. Heracles sin darle importancia miraba todo con perversa alegría.

Teseo comenzó también un domo para proteger a los romanos que miraron aterrados para reconocer el poder del mar, buscaron a Percy con la mirada para encontrarlo sosteniendo el mismo domo con mayor dificultad sobre las cazadoras, estos vieron al guerrero griego sostener su escudo, junto como Orión hacia lo mismo con los griegos quienes tuvieron una reacción similar.

Jason comenzó a ayudar a su hermano Perseo. Poseidón había recibido de lleno un relámpago tratando de proteger a su hermano Hades, Perséfone corrió en su ayuda. Esto sólo aumentó la furia de ambos hermanos, Hades porque su hermano menor había sido lastimado, Zeus porque, por culpa de su otro hermano había herido a Poseidón, sin bajar la furia por lo sucedido con su hija.

Annabeth aterrada se soltó de los brazos de su hermano, Malcom, para salir corriendo a por su madre. Estaba a mitad de camino cuando un rayo desviado por Thalía, quien se había unido luego del shock a sus hermanos, iba directo hacia la pequeña que, atemorizada se quedó estática.

Nadie podría llegar a tiempo a salvarla, Atenea veía todo en cámara lenta.

Algunos ahogaron un grito de terror.

El rayo estaba a centímetros de colisionar en su rostro, una ola se elevó a un lado de la niña.

Ambos poderes colisionaron desaparecieron dejando caer un poco de rocío.

-¡Annabeth!-gritaron sus hermanos, madre y sus amigos cercanos.

Ella estaba recostada y algo aturdida.

Pero todo se volvió oscuro en segundos, llamando la atención de los presentes, una luz plateada apareció dejando ver a las moiras.

-¡BASTA-bramaron las tres ancianas-, ESPECIFICAMOS QUE NO QUERÍAMOS QUE NADIE SALGA HERIDO!

Apolo débil, como estaba se fue hacia la niña.

-No Apolo…-le detuvo una de ella.

-…Déjale a tus hijos…-le respondió la otra.

-…ellos están capacitados-terminó la última.

Will fue hacia su amiga y la tomó en brazos para colocarla a un lado de la diosa y comenzar a tratarla.

-Gracias Poseidón por proteger a la niña-le agradeció la Moira de en medio.

Este aún adolorido y con pequeñas descargas en su cuerpo asintió débilmente.

-Gracias-le agradeció Malcom al dios-, en nombre de todos, le agradecemos por salvar a nuestra hermanita-y sin más le dieron una reverencia para correr y ver el estado de su hermana.

Teseo y Orión ya habían bajado su escudo.

-Perseo Jackson…

-…puedes bajar el escudo ya…

-…no les haremos daño.

Percy frunció el ceño, Zoë se le acercó y posó su mano sobre su hombro.

-Descansa Percy.

El asintió, era obvio que confiaba en la cazadora, y se dejó derrumbar por el cansancio.

-Les borraremos la memoria…

Todos ahogaron un gemido.

-…solo la parte del escándalo…

-…y Zeus,-le llamó la atención la tercera Moira- omitiremos la agresión hacia Hades.

El dios iba a discutir pero el salón volvió en sí, las moiras desaparecieron, la luz volvió a la sala y todos se veían aturdidos, cada dios estaba en su trono, como si nada hubiese sucedido.

-¿En qué íbamos?-preguntó el dios del mar.

-En el que el engendro del mar le contaban sobre la niña-explicó Atenea,.

-Bien-Poseidón abrió el libro y luego de buscar por donde se había quedado siguió la lectura.

Grover vaciló. "Percy, los niños de los Tres Grandes tienen más facultades que otros media sangre. Ellos tienen un aura fuerte, un aroma que atrae a los monstruos. Cuando Hades se enteró de la niña, no estaba muy contento por romper su juramento. Hades dejó a los peores monstruos salir del tártaro para atormentar a Thalía.

Thalía bajó la mirada al ver que no le afectaba en nada a su padre.

Zeus estaba con el semblante serio, aunque por dentro estaba furioso.

Tranquilízate Zeus hablaron unas voces conocidas en su cabeza.

Un sátiro fue asignado para ser su guardián cuando tenía doce años, pero no había nada que él pudiera hacer. Intentó acompañarla aquí con un par de mestizos, que ella se había hecho amiga. Casi lo hicieron. Tenían todo el camino hasta la cima de la colina".

-¿Cómo sabe todo eso?-se preguntaron Atenea y Annabeth en voz baja, se sorprendieron y luego se sonrieron.

Atenea acarició la rubia cabellera de su hija, protectoramente, no podía evitar sentir que algo malo había pasado pero no recordaba que.

Señaló a través del valle, al pino donde había combatido al Minotauro. "Todos, las tres Benévolas fueron detrás de ellos, junto con una horda de Perros del Infierno.

Zeus tenía problemas para controlarse.

Estaban a punto de ser invadidos, cuando Thalía le dijo al sátiro que mantuviera a los otros dos mestizos fuera de peligro mientras ella detenía a los monstruos.

-Un acto muy valiente-dijo sin pensar Hera.

Todos le miraron anonadados pero al parecer ella no lo notó.

Ella fue herida y cansada, y ella no quería vivir como un animal cazado.

-Por eso se unió a las cazadoras-dijo Nico-, querías ser la cazadora ¿he?-se burló el hijo de Hades.

Esta le dio una pequeña descarga eléctrica que le puso los pelos de punta.

El sátiro no quería dejarla a ella, pero él no pudo cambiar su mente, y tenía que proteger a los demás. Así que Thalía hizo su postura final sola, en la cima de esa colina.

Los que no conocía su historia mostraron sus respetos hacia la semidiosa.

Como ella murió, Zeus se compadeció de ella.

El mencionado recibió miradas de incredulidad de sus familiares divinos.

Que este ignoró como digno Olímpico.

Él la convirtió en ese pino. Su espíritu todavía ayuda a proteger las fronteras del valle. Es por eso que la colina se llama la Colina Mestiza".

Me quedé mirando el pino a la distancia.

La historia me hiso sentir hueco, y culpable.

-¿Por qué?-preguntaron la mayoría de los allí presentes.

-Seguramente lo dirá ahora-gruño Thalía a Percy.

Este se ocultó tras Zoë que le dio una mirada fulminante.

Una niña de mi edad se había sacrificado para salvar a sus amigos. Se enfrentó a todo un ejército de monstruos. Junto a esto, mi victoria sobre el Minotauro no parecía mucho.

-No hijo, es muy impresionante-le dijo Poseidón-, es casi un milagro que lo hallas hecho.

-Es cierto-concordaron Perceo y Orión.

-Yo apenas lo pude vencer y tenía años de entrenamiento y sabía usar mis poderes.

-Y tú no sabías nada de eso-le dijo Orión.

-Es muy impresionante-le sonrió Perseo.

Percy desvió la mirada sonrosado para ver a sus amigos de ambos campamentos asentir conformes con su tocayo, hermano y padre.

Me preguntaba, si hubiera actuado de otra manera, ¿podría haber salvado a mi madre?

Sally abrazó a su hijo cálidamente.

-Percy-suspira abatida-…él hubiera no existe.

"Grover", dije, "¿han ido los héroes en misiones al Inframundo?"

-Por supuesto-se regodeó rápidamente Herácles-, yo soy uno de ellos, por supuesto TÚ no tienes oportunidad.

-Percy-intervino Nico, con una sonrisa siniestra marca Hades-, irás tantas veces allí que podrías darle un recorrido a todos los presentes-sonrió en su fuero interno al ver la cara de Herácles-, conoces mejor el inframundo que cualquiera de los presentes, sin contarnos a nosotros-añadió rápidamente, la ver el rostro de su padre.

Poseidón estaba como cal.

-Si pero tu padre un día lo secuestró-frunció el ceño Thalía, el dios de los mares estaba a punto de elevarse cuando Nico respondió.

-Es verdad, pero lo hizo, porque Poseidón no pudo encerrarlo en su castillo y él solo saldaba una cuenta que le debía.

Poseidón miró de reojo a su hermano y le agradeció con la mirada.

"A veces", dijo. "Orfeo. Heracles. Houdini."

"Y ¿alguna vez han regresado a alguien de entre los muertos?"

Ni hizo una mueca recordando a su hermana Bianca y sus esfuerzos por revivirla y la traición de su supuesto "amigo" fantasma.

"No. Nunca. Orfeo se acercó…Percy, no estás pensando seriamente-"

"No", mentí.

-Sabía que lo hacías-se regodeo el sátiro.

Algunos rieron ante esa reacción.

"Me estaba preguntando. Así que… ¿un sátiro se asigna siempre para proteger un semidiós?"

-Me decepcionas Percy-masculló Hermes con su extraña voz aguda-, yo que pensé que serías bueno cambiando de tema.

Los otros volvieron a reírse. Poseidón apiadándose de su sobrino siguió con la lectura.

Grover me estudió con cautela. Yo no lo había convencido de que realmente había dejado excluida la idea del Inframundo.

-Por supuesto-sonrió triunfante nuevamente el sátiro.

"No siempre. Vamos encubiertos a un montón de escuelas. Tratamos de olfatear a los mestizos que tienen los ingredientes de los grandes héroes. Si se encuentra uno con un aura muy fuerte,

-Como Percy-dijeron los amigos del pelinegro al mismo tiempo.

como un niño de los tres grandes, alertamos a Quirón.

-Así que ya sospechaban-aclaró Atenea.

Quirón asintió.

El trata de mantener un ojo en ellos, ya que podrían causar realmente grandes problemas".

-Y que lo digan-se bufó el centauro, pero el enojo no fue creíble por la sonrisa que adornaba su rostro.

"Y me has encontrado. Quirón dijo que pensaste que podría ser algo especial".

-Y no me equivoque-sonrió de nuevo el sátiro al notar todas las veces que tuvo razón junto a Percy.

Los demás rodaron los ojos.

Grover parecía como si lo acabara de conducir a una trampa. "Yo no…OH, escucha, no pienses así. Si fueras-ya sabes- nunca jamás te permitirían una misión, y yo nunca conseguiría mi licencia. Tú eres probablemente hijo de Hermes. O tal vez uno de los dioses menores, como Némesis, el dios de la venganza. No te preocupes, ¿vale?"

-Se te noto nervioso-se burló Leo.

Tuve la idea de que estaba tranquilizándose más a sí mismo que a mí.

Grover se sonrojó, haciendo relucir una cuantas risillas de algunos de los presentes.

Esa noche,

-Wow ¿tan rápido?-preguntaron los Stoll.

después de la cena, había mucho más entusiasmo del habitual.

Los de aquel tiempo trataron de recordar que era lo que había sucedido en ese tiempo, los que se dieron cuenta, algunos con ayuda del título del capítulo, sonrieron divertidos.

-Cómo voy a disfrutar esto-se burló Will, recibiendo un zape (golpe) de la joven Oráculo.

Clarisse les gruñó a los que reían, tanto abiertamente como en lo bajo.

Por fin, llegó el momento de captura la bandera.

-¿Qué es eso?-preguntaron los hijos de Marte.

-Ya lo verán-les respondió de mala manera Atenea, al ver que Ares iba a responder.

Cuando los platos estuvieron fuera, el caracol sonó y nos quedamos todos en nuestras mesas.

Los campistas gritaron y aplaudieron cuando Annabeth

La mencionada prestó más atención.

Y dos de sus hermanos corrieron en el pabellón con una bandera de seda. Era aproximadamente de diez pies de largo (3.048 m), gris brillante, con una pintura de una lechuza encima de un árbol de olivo.

Los campistas griegos, gritaron eufóricos, para sorpresa de los romanos.

La cabaña de Atenea celebró y vitoreo aún más al escuchar a su líder llevar con gloria su bandera.

Desde el lado opuesto del pabellón, Clarisse y sus amigos corrieron con otra bandera, de idéntico tamaño, pero de un rojo llamativo, pintado con una lanza ensangrentada y una cabeza de jabalí.

Los hijos de Ares, junto con el mismo, dieron un grito de guerra, se notaba a kilómetros que no recordaban como terminaba el juego.

Me volví a Luke y gritó por encima del ruido, "¿Esas son las banderas?"

Todos miraron con incredulidad al niño ante tal pregunta.

"Sí".

"¿Ares y Atenea siempre dirigen los equipos?"

-Por supuesto-dijo Atenea.

-Si-dijo Ares.

-¡NO!-gritaron los del futuro.

Los dioses alzaron una ceja.

-Siempre lideran Poseidón, Atenea y Ares-explicó una hija de Nike.

-Atenea y Poseidón siempre se intercalan-explicó otro hijo de Nike.

-Nadie puede ganarles si Annabeth y Percy se juntan, están destinados a perder-razonó una hija de Atenea.

Percy le sonrió tímidamente a la niña, esta le respondió la sonrisa, igualmente tímida.

"No siempre", dijo. "Pero a menudo".

Atenea y Ares fruncieron los ceños indignados.

"Así que, si se captura otra cabaña, qué se hace ¿pintar la bandera?"

Los griegos pusieron los ojos en blanco, los romanos fruncieron los ceños intrigados.

Él sonrió. "Ya lo verás. En primer lugar tenemos que conseguir uno."

"¿De qué lado estamos?"

El me dio una mirada socarrona, como si supiera algo que yo no.

Los que sabían acerca de la historia de Luke ahogaron un gemido para no preocupar al dios de los mares.

La cicatriz en su rostro le hacía parecer malvado en la luz de las antorchas.

Los presentes hicieron una mueca.

"Hemos hecho una alianza temporal con Atenea. Esta noche, tendremos la bandera de Ares. Y vas a ayudar".

Los equipos fueron anunciados. Atenea había hecho alianza con Apolo

Sus hijos vitorearon, junto con la Oráculo, regalándole una sonrisa especial a uno de los hijos de su patrón.

y Hermes,

La cabaña de Hermes junto a los hijos de los dioses menores vitoreó.

las dos grandes cabañas. Al parecer, los privilegios habían sido comercializados-los horarios de ducha, los horarios de tarea, los mejores espacios para actividades- con el fin de gran apoyo.

-¿Comercializan los horarios?-preguntó una hija de Mercurio.

Los griegos asintieron, los romanos ya comenzaban a darse cuenta que el captura la bandera era como sus juegos de guerra.

Ares se había aliado con todos los demás: Dionisio, Deméter, Afrodita y Hefesto.

Las cabañas nombradas vitorearon, aunque los que recordaban la resolución sin muchos ánimos.

-Esperen, ¿qué hacía la cabaña de Afrodita jugando?-preguntó Malcom.

-¿Acaso es un delito?-dijo indignada Piper, por lo que tuvo que ser calmada por Jason.

-No, a lo que me refiero, es que nunca juegan-se explicó el hijo de Atenea.

-Porque había llegado Percy al campamento-dijo como si nada Drew.

Todos asintieron conformes, mientras un Piper se reñía y culpaba por las reacciones de sus hermanas.

De lo que yo había visto, los niños atletas de Dionisio

Polux bajó la mirada al recordar su gemelo.

eran realmente buenos, pero sólo había dos de ellos. Los niños de Deméter tenían el filo con habilidades naturales y otras cosas al aire libre pero no eran muy agresivos. Los hijos e hijas de Afrodita no estaban demasiado preocupados. En su mayoría permaneció sentado fuera de cada actividad y comprobando sus reflejos en el lago y su cabello y los chismes. Los niños de Hefesto no eran bastante bonitos, y sólo había cuatro de ellos, pero eran grandes y fornidos por trabajar en el taller de metal todo el día.

-¡Eres un fenómeno Leo!-le gritaron Jason y Frank.

Este enrojeció.

-Dejen a mis hijos en paz-gruño Hefesto, ambos romanos que no estaban acostumbrados a tener un dios en su contra enmudecieron.

Ellos podrían ser un problema. Eso, por supuesto, a la izquierda la cabaña de Ares: una docena de los más grandes, más feos, más humildes hijos en Long Island, o en cualquier otro lugar del planeta.

-Eso me sonó a sarcasmo-dijo enojado Chris.

-¿Tú crees?-le respondió sarcástico Will.

El aludido recibió una mirada fulminante y sacó de su bolsillo un pequeño pendrive. El hijo de Apolo ahogo un grito, para nada masculino. A empujones llamó a los hermanos Stoll, quienes lo miraron horrorizados.

Las jóvenes no entendían nada de lo que veían.

Quirón clavó sus pezuñas en el mármol.

"¡Héroes!", anunció. "Conocen las reglas. El arroyo es la línea divisora. Todo el bosque es juego justo. Todos los objetos mágicos son permitidos. La bandera debe ser destacada, y no deben tener más de dos guardias. Los presos pueden ser desarmados, pero no pueden ser consolidados o amordazados. No está permitido matar o mutilar. Serviré como árbitro y médico de campo de batalla. ¡Ármense!"

-Quirón, ¿podemos luego hacer un captura la bandera?-preguntaron esperanzados los semidioses hijos de dioses menores.

-Es cierto, no vamos a perder nuestra habilidad mientras estamos aquí, tenemos que seguir entrenando-concordó Clarisse.

El centauro asintió, obviamente de acuerdo con lo antes dicho.

-Me parece bien-aceptó-, serán bienvenidos a entrenar con los griegos-les informó Quirón.

Los romanos se esperaban, abucheos y demás cosas, puesto que no deben de gustarle a los griegos tener que practicar con sus enemigos, pero grata fue su sorpresa al ver como los griegos asentían sonrientes.

-Bien-aceptó firme Reyna.

-Pero…-se quejó Octavian

-Calla-le reprochó-, entrenaremos con los griegos.

Se escucharon gritos de júbilo y algunos de molestia.

-Será bueno poder terminar el capítulo hoy-se quejó Hera.

Abrió las manos, y las tablas de repente estaban cubiertas con equipo: cascos, espadas de bronce, lanzas, escudos de metal recubiertos de cuero de buey.

"Whoa," dije. "¿Se supone que realmente tenemos que usar estos?"

Todos le miraron peor que cuando preguntó ¿Esas son las banderas?

Luke me miró como si estuviera loco. "A menos que quieras conseguir ser ensartado por tus amigos de la cabaña cinco.

Los romanos les fruncieron el ceño a los hijos de Ares, por intentar maltratar a su pretor.

Aquí- Quirón pensó que estos se ajustarían. Estarás en la patrulla fronteriza."

Mi escudo era del tamaño de un tablero de la NBA,

-¿No es algo exagerado?-preguntó Piper.

-No quería que le pasara nada malo-respondió apenado el centauro.

-Sí, pero así no se podrá mover-se quejó Frank.

-No lo había pensado-se ruborizó Quirón.

-Eso es evidente-riñó severamente Deméter.

Quirón bajó la mirada avergonzado.

con un caduceo grande en medio. Pesaba alrededor de un millón de libras. Podría haberme deslizado en la nieve bien en él,

Quirón sonrió avergonzado, para gracia de todos.

pero esperaba que nadie esperara seriamente que yo corriera rápido.

-Eso es obvio-comentaron casa todo el salón a coro.

Mi casco, como todos los cascos en el lado de Atenea, tenía una pluma de pelo de caballo azul en la parte superior. Ares y sus aliados tenían plumas rojas.

Annabeth gritó: "¡Equipo azul, adelante!"

Atenea le sonrió orgullosa a su hija, aún con ese sentimiento extraña, de preocupación hacia ella que le retorcía las tripas.

Nos animamos y sacudimos nuestras espadas y la seguimos por la ruta de acceso a los bosques del sur. El equipo rojo nos gritó insultos, mientras ellos se dirigían hacia el norte.

Los dioses miraron reprobatoriamente a los niños que estuvieron con la cabaña cinco.

-En realidad solo fueron los de Ares-intervinieron los Stoll al ver la mirada de Katie y Miranda por la reprimenda de su madre.

Las facciones de los dioses se relajaron un poco y miraron al dios de la guerra, quien felicitaba sonriente a sus hijos.

Me las arreglé para mantener el paso de Annabeth sin tropezar con mi equipo.

-Un gran logro-dijo sarcásticamente un hijo de Marte.

"¡Hey!"

Ella siguió la marcha.

-¡OHHH!-gritaron los Stoll, Will, Leo, Teseo y Thalía

-Ignorado-terminó el hijo de Hades.

"Entonces, ¿cuál es el plan?", le pregunté. "¿Tienes algún objeto mágico que puedas prestarme?"

-Ho, si lo tiene-recordó Thalía-, es su más preciado tesoro, regalo de su madre-añadió.

Atenea sonrió, queriendo saber que le había regalado su futuro a su hija.

Su mano se desvió hacia su bolsillo, como si temiera que yo hubiera robado algo.

-Estamos hablando de Percy-dijo lentamente Connor.

-La persona que no puede mentir aunque su vida dependiera de ella-dijo de igual manera Travis.

Percy frunció el ceño indignado, un chorro de agua salió de la pecera, donde nada felizmente el pez, dándole de lleno en la cara a ambos hermanos.

Poseidón, Teseo y Orión reían al ver la sonrisa traviesa de su hermano o hijo.

"Sólo ve la lanza de Clarisse", dijo.

Los hijos de Marte miraron intrigados a la pelinegra. Ares miraba todo calculadoramente, sumaba uno más uno, si su hija era merecedora de una de sus lanzas era una gran guerrera, también ayuda que pelee mejor que todos sus demás hermanos.

"Tú no quieres esa cosa tocándote. De lo contrario, no te preocupes. Tomaremos la bandera de Ares. ¿Luke te ha dado tu trabajo?"

"Patrulla Fronteriza, lo que sea que significa."

"Es fácil. Párate por el arroyo, mantén a los rojos fuera. Déjame el resto. Atenea siempre tiene un plan."

Los hijos de Atenea asintieron de acuerdo. Atenea sonrió orgullosa.

Ella siguió adelante, y me dejó en el polvo.

"Está bien", murmuré. "Me alegro de que me quieras en tu equipo."

-Pobrecillo-murmuró Perséfone junto a Hazel. La pequeña se sonrojó y la diosa le sonrió tristemente al recordar su muerte heroica.

Era una noche cálida y pegajosa. El bosque estaba oscuro, con luciérnagas dentro y fuera de vista. Annabeth estacionada junto a un pequeño arroyo que gorgoteaba sobre unas rocas, luego ella y el resto del equipo se dispersaron en los árboles.

Todos se acercaron más hacia Poseidón que leía entusiasmado, los dioses se adelantaron más en su trono, al igual que los demás en sus almohadones, Quirón y Grover que, sentados en cillas especiales, esperaban atentos a cada palabra que saliera de la boca del dios.

De pie allí, solo, con mi gran casco azul de plumas y mi escudo enorme, me sentí como un idiota. La espada de bronce, al igual que todas las espadas que había intentado hasta ahora, parecía mal equilibrada.

Todos hicieron una mueca, incluso Heracles que había pasado por lo mismo y sabía lo frustrante que era.

La empuñadora de cuero se puso en mi mano como una bola de bolos.

No había manera de que nadie realmente me atacara, ¿verdad?

A lo lejos, el caracol soplaba. Oía gritos y alaridos en el bosque, el tintineo del metal, niños luchando.

-¡Nos estamos perdiendo la diversión!-gruño frustrado Ares.

Un aliado de plumas azules de Apolo corrió delante de mí como un ciervo, saltó a través del arroyo, y desapareció en territorio enemigo.

-Creo que era yo-dijo dudoso Will.

Genial, pensé. Me voy a perder toda la diversión, como de costumbre.

Ares gruño. Junto con sus hijos romanos y griegos, cada uno por manera diferente.

Entonces oí un sonido que envió un escalofrío por mi columna vertebral, un gruñido bajo canino, en algún lugar cerca.

-Así que lo oíste antes-preguntó Quirón a Percy olvidando que este aún no llegaba al campamento.

Reyna frunció el ceño.

-¿Qué es lo que oyó?-pregunto dudosa.

Este no respondió y Poseidón siguió leyendo para saber lo que le pasaría a su hijo.

Levanté mi escudo instintivamente, tuve la sensación de que algo me acechaba.

-Buenos instintos-susurró Dionisio.

Entonces, el gruñido se detuvo. Sentí la presencia en retirada.

-¿¡Puedes sentir la presencia de un monstruo!?-gritaron todos exaltados.

Percy bajó la mirada avergonzado.

-Lo siento-susurró inaudible.

Zoë arrepentida le abrazo como una hermana mayor. Y fulminó a los demás con la mirada.

En el otro lado del arroyo, la maleza explotó. Cinco guerreros de Ares llegaron gritando y gritando fuera de la oscuridad.

"¡Crema de Punk!" Clarisse gritó.

La Clarisse joven arrugo el ceño, riñéndose a sí misma por haber caído en esa trampa.

Sus ojos de cerdo feo

Chris frunció el ceño, claramente en signo de incorcondancia.

brillaban por las rendijas de su casco. Blandía un período de cinco pies de largo con lanza, la punta metálica de púas parpadeo con luz roja.

Ares se veía claramente asombrado.

Atenea, Thalía, Jason y Perseo gritaron al mismo tiempo.

-¡Es eléctrica!

Todos tenían miradas aturdidas.

-¡Se te quemara el cabello!-grito escandalizada Afrodita.

Los demás le vieron con incredulidad, incluso sus hijas.

-¿Les seguiría gustando calvo?-indagó la diosa.

Las hijas de Afrodita/Venus se estremecieron.

Sus hermanos sólo tenían el estándar de emisión con espadas de bronce, no es que eso me hiciera sentir mejor.

Clarisse comenzó a reír junto a su padre y hermanos.

Atacaron a través de la corriente. No hubo ayuda a la vista. Podía correr.

La mayoría envió miradas de incredulidad al libro.

O podría defenderme de la mitad de la cabaña de Ares.

Muchos tuvieron que admitir en su fuero interno, que hubiese huido si se les hubiera presentado oportunidad.

Me las arreglé para eludir al primer niño, pero estos tipos no eran tan estúpidos como el Minotauro.

-TAN-murmuró Annabeth a su madre, ocasionando que la diosa riera suavemente.

Me rodearon, y Clarisse me empujó con su lanza. Mi escudo desvió el punto,

-Oh…no-susurró muy bajo la teniente del futuro.

pero sentí un hormigueo doloroso en todo mi cuerpo. Mis pelos de punta.

Afrodita y sus hijas, romanas y griegas, soltaron un gritito escandalizado.

Mi brazo protector estaba insensible, y el aire quemado.

Electricidad. Su estúpida lanza era electrizante.

-¡NO ES ESTUPIDA!-gritaron los hijos de la guerra.

Me caí hacia atrás.

Otro hijo de Ares me golpeó en el pecho con la culata de su espada y golpee la tierra.

Podrían haberme dado una patada, pero están muy ocupados riendo.

Ares mira reprobatoriamente a su hija, quien avergonzada ocultaba su rostro en el cuello del latino.

"Dale un corte de pelo", dijo Clarisse.

Sorpresivamente Annabeth se bajó de un salto del regazo de su madre, para llegar frente al ojiverde y revolverle el cabello. Terminada la acción volvió con su madre.

"Toma el pelo."

Me las arreglé para llegar a mis pies. Levanté mi espada, pero Clarisse golpeó a un lado con su lanza como chispas. Ahora, ambos brazos se sentían aturdidos.

"OH, wow," dijo Clarisse. "Tengo miedo de este tipo. Mucho miedo."

"La bandera esta de ese lado", le dije.

-¿Él dijo en verdad donde estaba?-preguntó Leo.

-No-le respondió a regañadientes Clarisse.

Quería sonar enojado, pero me temo que no salió de esa manera.

"si," uno de los hermanos, dijo. "Pero veras, no nos importa la bandera. Nos preocupamos por un tipo que hizo que nuestra cabaña pareciera estúpida".

-Pues no necesitan de su ayuda-comentó Leo.

Lo que ocasionó que reciba miradas asesinas.

"Lo hacen sin mi ayuda", les dije.

Teseo y Orión reían divertidos. Perseo sonriente negaba con la cabeza.

Los mestizos, reían antes el parecido en las palabras de ambos niños. Clarisse, que sabía lo que se acercaba, abrazaba por detrás a su novio, tratando de acompasar su respiración con la de él.

Probablemente no fue la cosa más inteligente que decir.

Atenea y sus hijos bufaron. Se escucharon algunos ¿Eso crees?

Dos de ellos llegaron a mí. Me giré hacia el arroyo,

Perseo, Teseo y Orión prestaron más atención a la lectura.

traté de levantar el escudo, pero Clarisse era demasiado rápida. Su lanza se clavó fijamente en mis costillas.

Algunos dejaron oír jadeos de sorpresa.

Si no hubiera tenido puesto un peto de armadura, habría sido un Shish-ke-babbed. Como estaba, el punto de electricidad casi conmocionó los dientes fuera de mi boca. Uno de sus compañeros de cabaña deslizó su espada al otro lado de mi brazo, dejando un corte de buen tamaño.

Quirón frunció el ceño hacia los hijos de Ares.

-Decía NO mutilaciones- gruño Reyna al ver el estado se los romanos.

Sally llevó una mano a su boca destrozada al oír a su hijo herido y no poder hacer nada.

Poseidón fulminó con la mirada a Ares que sólo se encogió de hombros.

Al ver mi propia sangre, me mareaba- caliente y frío al mismo tiempo.

"No mutilaciones," Me las arreglé para decir.

"Oops," dijo el tipo. "Creo que perdí mi privilegio de postre".

-Le dije que tenía que cambiarlo Sr. D-le recriminó Quirón.

Este se encogió de hombros sin darle importancia.

Él me empujó hacia el arroyo (Insertar risas divertidas de Perseo, Teseo, Orión y aunque cueste que se entienda Poseidón) y aterricé con un chapoteo. Todos rieron. Pensé que tan pronto como se fueran a través de ser divertido, me iba a morir. Pero entonces ocurrió algo. El agua pareció despertar mis sentidos, como si hubiera tenido una bolsa de mi mamá, un expreso doble jelly beans.

Sally sonrió con los ojos rojos por las lágrimas caídas.

Clarisse y sus compañeros de la cabaña entraron al arroyo para llegar a mí, pero yo me quedé a su encuentro. Yo sabía qué hacer. Balanceé la superficie lisa de mi espada en la cabeza del primer tipo y golpeé su casco limpiamente. Le pegué tan fuerte que podía ver sus ojos vibrar cuando se desplomó en el agua.

Feo número dos y Feo número tres (Insertar algunas risas) vinieron hacia mí. Tiré un golpe fuerte en la cara de uno con mi escudo y usé mi espada para cortar la pluma de cola de caballo del otro tipo. Ambos respaldados rápido. Feo número cuatro no se veía realmente ansioso de atacar, pero Clarisse se estaba acercando, la punta de su lanza con crujiente energía. Tan pronto como ella empujó, tomé el eje entre el borde de mi escudo y mi espada, y lo partí como una ramita.

Se escuchó un Ooohhh

"¡Ah!" gritó. "¡Idiota! ¡Tú aliento de gusano!"

Probablemente hubiera dicho algo peor, pero yo le pegaba entre los ojos con la culata de mi espada y la envié tropezando hacia atrás fuera del arroyo.

Entonces oí gritar, gritos eufóricos, y vi correr a Luke hacia la línea fronteriza con la bandera del equipo rojo levantándola en alto.

-¡SI!-gritaron triunfantes los hijos de los dioses menores, la cabaña de Hermes, la de Apolo, Atenea y los hijos de Poseidón.

Estaba flaqueado por un par de hijos de Hermes para cubrir su retirada, y unos pocos de Apolo detrás de ellos, luchando contra los niños de Hefesto. Los niños de Ares se levantaron, y Clarisse murmuró una maldición.

Atenea estalló a carcajadas. Todos le veían raro, hasta que sus hijos sin poder aguantarse también rieron.

-¿De qué se ríen?-preguntó inocente Percy.

Las risas subieron de volumen. Ares y sus hijos les gruñeron.

Poseidón rio levemente al entender lo que sucedía.

"¡Un truco!"-gritó-. "¡Fue un truco!".

-Brillante hija-le felicitó Atenea.

Annabeth se ruborizó.

Se tambaleó después de Luke, pero ya era demasiado tarde. Todo el mundo se reunió en el arroyo como con Luke corriendo en territorio amigo. Nuestro lado estalló en aplausos.

Al igual que en la sala, sin contar a los perdedores. Heracles bufó exasperado.

La bandera roja brillaba y se volvió plata. El jabalí y la lanza fueron sustituidos por un gran caduceo, el símbolo de la cabaña once.

Los romanos se notaban sorprendido, también Sally y Rachel, puesto que aunque esta última entra al campamento, nunca participo o presencio una captura la bandera.

Todo el mundo en el equipo azul tomó a Luke y comenzaron a llevarlo alrededor sobre sus hombros. Quirón galopó hacia afuera de los bosques y sopló el caracol.

El juego había terminado. Habíamos ganado.

Yo estaba a punto de unirme a la celebración cuando la voz de Annabeth, justo a mi lado en el arroyo, dijo: "Nada mal, héroe."

-¿Sólo dije eso?-preguntó aturdida la niña-, ¡estuvo estupendo!

Algunos se rieron al ver el rostro de Atenea, que lucía como si se hubiera comido una tonelada de limones, entre ellos Poseidón.

Pero nadie notó como Percy se escabullía hacia la rubia.

-Gracias-susurró bajando la mirada sonrosado.

-No tienes por qué agradecer-le contestó de igual manera la ojigris.

Sally llamó la atención de las diosas, Perséfone, Deméter, Hestia y Artemisa, para que miraran la interacción de los niños. Afrodita sintió la conexión y automáticamente se paró de golpe para observar a los niños con una sonrisa tierna. Las demás hijas de Afrodita/Venus, también lo sintieron y voltearon.

Poseidón y Atenea dejaron de pelear al oír las exclamaciones de todos, volteando vieron que les tapaban la vista y a empujones se acercaron para presenciar el final, cuando la pequeña niña besaba la mejilla de su nuevo amigo.

Ambos sonrosados se voltearon y encontraron las miradas de todos y sus sonrojos se tornaron más oscuros.

-Hmmm-carraspeó Nico-, será mejor seguir con el capítulo.

Los demás volvieron a sus asientos, Atenea y Poseidón aún no salían del Shock.

Zeus tomó a su hija que estaba boquiabierta mirando a los niños que estaban tomados de la mano junto a las cazadoras y Thalía y Nico, la llevó a su trono.

Hades sacudió a su hermano preocupado, este reaccionó por fin y con ayuda de Hades, ya que aún se encontraba atontado, se sentó en su trono y tomó el libro que le devolvía su hermano. Primero lo miró sin entender hasta que recordó lo demás y carraspeando busco por donde se había quedado.

Miré, pero ella no estaba allí.

"¿Dónde demonios has aprendido a pelear así?"-preguntó ella. El aire brillaba, y materializó, con una gorra de béisbol de los yankees, como si acabara de quitársela de la cabeza.

-Será porque se la quitó de la cabeza-dijo sarcástica Thalía.

-¿Cómo me materialice?-pregunto Annabeth.

-¿Qué es materializar?-preguntó Percy.

-Aparecer de la nada-le explicó su nueva amiga.

-¿¡Cómo lo hiciste!?-preguntó curioso.

-Es lo que trato de averiguar-rueda los ojos.

-A su debido tiempo lo sabrán-dijo misteriosa Katie, para gracia de los demás.

Travis hizo algo impulsivo, que deseo hacer hace mucho tiempo cuando le veía, en su cabaña con Connor y Will, le tomó la cintura riendo y la sentó sobre sus piernas.

Esta primero se puso rígida, pero rápidamente se relajó al escuchar la risa del hijo de Hermes.

Me sentía enojándome.

-¡Huyan por sus vidas!-gritó Miranda y acto seguido, al igual que Travis, Connor sentó en sus piernas a la hija de Deméter.

Ni siquiera estaba nervioso por el hecho de que ella sólo había sido invisible. "Tú me pusiste", le dije. "Me pusiste aquí porque sabías que Clarisse vendría después a por mí, mientras que a Luke lo enviaste por el flanco. Lo tenías todo calculado."

Todos le miraron atónitos.

-Ahora sabemos porque siempre están de acuerdo con lo que van a hacer-dijo Malcom-, los dos piensan de la misma manera cuando hablamos de estrategia.

Annabeth le dio un apretón en la mano a Percy, este le sonrió, dejando ver sus hoyuelos.

Annabeth se encogió de hombros. "Te lo dije. Atenea, siempre tiene un plan."

"Un plan para que me pulvericen".

"He venido tan rápido como pude.

-Al menos se preocupa-dijo Hestia al ver las miradas que le dirigían algunos campistas a la niña que trataba de ignorarlos con ayuda de Percy.

Estuve a punto de saltar, pero…" Ella se encogió de hombros. "Pero no necesitabas ayuda."

Entonces se dio cuenta de mi brazo herido.

Sally soltó un jadeo de preocupación.

"¿Cómo te hiciste eso?"

"Cuchillada", dije. "¿Qué te parece?"

"No. Es una estocada. Míralo."

La sangre se había ido. Cuando el corte había sido enorme, había una larga marca blanca, e incluso que se estaba desvaneciendo. Mientras observaba, se convirtió en una pequeña cicatriz, y desapareció.

-¡Poderes de pescado!-gritaron los amigos cercanos de Percy.

Teseo y Orión junto a Percy fruncieron los ceños disgustados.

"Yo-yo no lo entiendo", dije. Annabeth estaba pensando duro. Casi podía ver la caja de cambios girando.

La pequeña Annabeth le dio un zape a Percy.

Algunos soltaron unas risitas.

-Es cierto, puede llegar a ser escalofriante-se estremeció la única hija de Selene. (N/A: Bueno otra diosa menor, de lo que seguro no conocen, aquí está: Hija de Hiperión y Tía. Hermana de Helio y de Eos. Personificación de la luna.
Es célebre por sus amores. Con Zeus tuvo a Pandia. Fue amante de Pan, que la regaló una manada de bueyes blancos. Pero sus amores más famosos los tuvo con Endimión, un pastor de gran belleza del que se enamoró Selene al verle dormir. Prendada de esa imagen, pidió a Zeus que le mantuviese eternamente dormido pero con los ojos abiertos, el dios se lo concedió. Con él se acostaba todas las noches, juntos engendraron cincuenta hijos.
Se la representa como una hermosa joven montada en un carro de plata, que recorre el firmamento tirado por dos caballos. Eso es todo, grax por leer. Ñ.ñ )

Miró hacia abajo a mis pies, luego a la lanza rota de Clarisse, y dijo, "Sal del agua, Percy."

-No-dijeron Teseo y Perseo.

Los demás le vieron sin entender.

-Acaba de pelear, fue malherido y necesito de mucha agua para poder mejorarse-explicó Orión.

-Aún no está del todo bien-añadió Teseo.

-Me atrevería a decir que podría desmayarse o quedar mareado-dijo pensativo Perseo.

Poseidón asintió obviamente conforme con sus hijos.-Pero no creo que Percy llegue a desmayarse.

Le dirigió una última mirada a su hijo y prosiguió con la lectura.

"¿Qué-?"

"Sólo hazlo."

Salí del arroyo y de inmediato me sentí cansado. Mis brazos empezaron a entumecerse de nuevo mi adrenalina me dejó. Casi me caí, pero Annabeth me tranquilizó.

-Gracias-volvió a murmurar el niño.

Annabeth le sonrió y asintió, dándole un apretón de manos para continuar escuchando.

"OH, Stix", maldijo. "Esto no es bueno. Yo no quería…pensé que sería Zeus…"

Hera se volvía roja de furia, y cuando iba a levantarse, el dios del mar volvió a retomar la lectura.

Antes de que pudiera preguntarle qué quería decir, escuché ese gruñido canino de nuevo, pero mucho más cerca que antes.

Sally podría ser comparada tranquilamente con la cal.

Algunos campistas de ambos campamentos se pusieron nerviosos.

-Pero…no le pasó nada ¿verdad?-preguntó preocupada Hazel.

Un grito desgarrador a través del bosque.

La animación de los campistas murió instantáneamente. Quirón gritó algo en griego antiguo, que me daría cuenta, sólo más tarde, yo había entendido perfectamente: "¡Listos! ¡Mi arco!"

Annabeth sacó su espada.

-Me imagino cuanto te disgustó hacerlo-le compadeció Thalía al saber que su arma era una navaja.

Allí, sobre las rocas, justo por encima de nosotros había un perro negro del tamaño de un rinoceronte, con ojos rojos como lava y colmillos como puñales.

La mayoría ahogo un jadeo, algunos no lo pudieron hacer.

Heracles y Octavian tenían sonrisas perversas.

Estaba mirando directamente hacia mí.

La sala se llenó de tensión, Hestia estaba perdiendo su color de cabello, pero poco le importaba al ver el peligro que corría el joven.

Nadie se movió excepto Annabeth, quien gritó, "¡Percy, corre!"

Trató de pasar por delante de mí, pero el perro era demasiado rápido. Saltó por encima de ella- una sombra enorme con dientes- y así como me golpeó, como me tambaleé hacia atrás y sentí sus garras afiladas rasgando a través de mi armadura, había una cascada de sonidos, como cuarenta piezas de papel que se arrancan una después de la otra. Desde el cuello del perro surgió un grupo de flechas. El monstruo cayó muerto a mis pies.

-Gracias-soltó un jadeo Poseidón.

Los hijos de Apolo le hicieron una reverencia.

-Pero…si no hubiera sido por Will quien reaccionó rápidamente…-dejó la frase inconclusa Hylla.

Poseidón asintió y de igual manera agradeció al semidiós.

Apolo felicitó a su hijo por su rápido accionar con su voz chillona, cambiando un poco el ambiente a uno más alegre.

Por algún milagro, yo todavía estaba vivo. Yo no quería mirar debajo de las ruinas de mi armadura rallado. Mi pecho se sentía caliente y húmedo, y yo sabía que estaba seriamente cortado. Otro segundo, y el monstruo me hubiera convertido en un centenar de libras de carne de delicatesen.

-Que positivo-ironizó Nico.

Quirón se acercó a nuestro lado, el arco en una mano, y el rostro sombrío.

"¡Di inmortales!" Annabeth dijo. "Ese es un perro del Infierno de los Campos de Castigo. No…No se supone que…"

Poseidón giró lentamente su mirada hacia su hermano mayor.

-No debemos apresurarnos a tomar decisiones desesperadas-dijo Quirón.

Hades asintió y le agradeció sutilmente al centauro con la mirada.

"Alguien lo llamó", dijo Quirón. "Alguien dentro del Campamento."

Los romanos fruncieron el ceño ante tal traición, para ellos tal cosa se castigaba con la muerte.

Luke se acercó, la bandera en mano olvidada, su momento de gloria se había ido.

Clarisse gritó: "¡La culpa es de Percy! ¡Percy lo invocó!"

Todos vieron con incredulidad a la pelinegra, que había vuelto a esconderse tras su novio.

-¿Cómo lo invocaría si no lo sabe hacer?-dijo Nico.

-Por cierto, lo invocó para matarse a sí mismo-rodó los ojos Thalía.

-Era una niña-defendió Chris.

-Déjenla-dijo Artemisa-, sigamos con la lectura o no terminaremos más.

"¡Cállate, niña!, le dijo Quirón.

Vimos el cuerpo del perro del Infierno fundiéndose en la sombra, empapando el suelo hasta que desapareció.

"Estás herido", Annabeth me dijo. "Rápido, Percy, métete en el agua".

"Estoy bien".

-No, no lo estás-gruñeron los campistas y familiares del chico.

"No, no lo estás", dijo. "Quirón, mira esto."

Yo estaba demasiado cansado para discutir. Di un paso atrás al arroyo, el campamento entero estaba a mí alrededor.

Al instante, me sentí mejor. Podía sentir los cortes en el pecho cerrando.

Algunos de los campistas con voz entrecortada.

"Mira yo-yo no sé por qué", dije, tratando de disculparme. "Lo siento…"

Los amigos cercanos del hijo de Poseidón volvieron a gruñir ante la manía de disculparse por todo.

Pero ellos no estaban viendo mis heridas sanar. Estaban mirando algo por encima de mi cabeza.

-La marca de reconocimiento-hablaron en una sola voz los campistas y héroes.

"Percy", Annabeth dijo, señalando. "ummm…"

En el momento en que levanté la vista, el signo ya estaba desapareciendo, pero aún podía ver el holograma de luz verde, hilado y reluciente. A punta de lanza de tres: un tridente.

"Tu padre", Annabeth murmuró. "Esto no es realmente bueno".

"Está decidido", Quirón anunció.

Todos a mi alrededor, los campistas comenzaron a arrodillarse, incluso la cabaña de Ares, aunque no parecían contentos.

Percy hizo una mueca, no le gustaba que se arrodillaran ante él.

"¿Mi padre?" Le pregunté perplejo.

"Poseidón", dijo Quirón. "Agitador de la Tierra, A traedor de Tormentas, el Padre de los Caballos. Salve, Perseo Jackson, Hijo del Dios del Mar".

Los campistas aplaudieron al semidiós, que rápidamente fue adornado con una luz verde, un tridente se formó encima de su cabeza. Todos volvieron a arrodillarse, incluso los demás hijos de los Tres Grandes.

-Salve Perseo Jackson-dijo Quirón-, Hijo del Dios del Mar, Poseidón. Agitador de la Tierra, A traedor de Tormentas, el Padre de los Caballos.

Percy se sonrojó furiosamente.

Se acercó a Annabeth y Zoë que eran las más cercanas y le ofreció una mano a cada una.

-No me gusta que se arrodillen-dijo sonriente.

Las cazadoras se levantaron junto a Grecia y Roma.

-¿Podemos seguir leyendo?-preguntó tímido.

-Tendremos que preparar la merienda-dijo Artemisa-, pasó mucho tiempo desde que comimos.

Los demás asintieron, cuando Sally se dirigía a la cocina Hestia le llamó.

-Tengo energías-sonrió feliz la diosa.

-Pero…-se quejó Apolo con su voz cantarina.

Hestia rio tímidamente. –No te preocupes.

Y sin más leche chocolatada con galletas marmoladas aparecieron delante de todos.

-Gracias Lady Hestia/Vesta-gritaron todos menos los dioses que la veían preocupados.

-Coman y beban, quiero escuchar el siguiente capítulo.

Luego de una hora. Todos estaban preparados para seguir con la lectura.

-¿Quién va a leer?-preguntó Poseidón.

-¡YO!-alzo la mano rápidamente la cazadora y formando una ventisca atrajo el libro hacia ella.

-Jamás pensé que llegaría el día en que te viera con un libro-comentó Nico distraídamente.

-Calla aliento de muerto-le contestó la cazadora.

Carraspeó.

Capítulo 9:

ME OFRECEN UNA MISION.


KONICHIWUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

A q me extrañaron! *Se escucha el grillito* Gracias grillito *le guiña un ojo*

Bien…lo primero q deben de estar pensando esta loka porq mierd* no actualizo? Simple…se me cortó la luz *póker face* estuve más de una semana sin luz…y mi humor no es que fuera el mejor…tengo un 7 en el trimestre de construcción ciudadana porq la prof. Me puso un 6 en carpeta cuando ni siquiera me la pidió! Osea q? no me inventes nota wuacha! Y cuando le di mi carpta me dijo cito:

-Yo no corrijo carpetas que ya he puntuado, tu carpeta debe ser un desastre para que te halla puesto es nota…Bitch! Y me había sacado un 9 en el T.P y un 7 en la evaluación! Ó-ó
Grrr… la parte buena es q me saq un 10 en físico química y tengo un 10! Se lo pueden creer un diez en el trimestre me siento RE YO!

Jajajjajajaa bueno no quiero aburrirlos por lo q cambiando de tema, cuando volvi me fui a ver cuantos reviews tuvo la historia y cuando lo leí casi me caigo de mi silla…

19 Reviews! Me sentí querida *w*

A respondeeeeeeeerrrr!

Frida12346: Hay q crear la matanza hacia Fer…(Fer te quiero mucho, pero dije q si no actualizabas pronto iba a castrarte ñ.ñ) Aquí está espero que te haya gustado!

Owl Brain: Holaaaa es super ultra mega re genial q te guste mi historia :3

Veamos! (Bien: V Mal: X)

C: X/X/X muajajajjajaja igual di algunas pistas ;)

P: X/V tin tin tin tin! /X

E: X
A: V
L: V
H: V

D: V
D: V

C: X/X/X es la misma que palabra que la del principio, en realidad todas, solo cambia el final LOL.

P: X/V/X

E: X

A: V

L: V

O:V

D:v

D:V

R:V

Atinaste muchas! Besitos! :*

Mitchel0420: Lo hicieron wiiiiii! *w* ¬¬ NO ME DIGAS FLORENCIA ¬¬

Stefi123: *suspira exageradamente* espero q mi tío/abuelo no tenga otra de sus riñas con mi papi u.u Siiii ¿te unes a la masacre? Muajajjaja.

Sui-chan Hiitachin: Muajajajajjajaja quizás lo sepan en el siguiente. QUIZAS. Pues piensas bien ;)

Ta tan Anni apareció pero no era lo q esperas a q si?
Bien ya vamos 2 q se unes ñ.ñ sin contarme claro y uno pendiente jijiji

Chatt Noir: Pues te dejo aquí vale? No te enfades *pone carita de gatito mojado*

AriquRmegustaleer: NO SEEE! JAJAJAJJA tendras q decirme tu ;)

Alelila: jajajjajajaja aunq no lo parezca cuesta mucho tiempo hacer los cap. Q pensamientos impuros! Jajajjaja naa no importa, yo LEI 50 sombras ;) me lo recomendaron uy dije por q no? Hasta q lei lo hashdajsgdfjasfsa tu sabes…y de igual modo seguí porq es muy atrapante :3 mi mami lo esta leyendo ahora

Nyaruko – San: jajajjajaja de verdad crees q Cerby te eligiría? Yo voy al inframundo en mi tiempo libre con Nico para besarnos y *carraspea* jugar al conter ;) (igual lo juego XD)

C: XXXXXX Nooo jajajjajaja

P: Tin tin tin tin tin! Tenemos una ganadora XD

E: si E XD

Lo se, se q lo haras ;)

Obvio soy alta baka ñ.ñ

Nada es imposible! El me amaa! 3

Mar91: si q es justo! Jajajaj

Me encanta: Pfff no hay problema, me gusta complacer! (ojo no lo mal pienses XD)
YES! Estuvo bien! Wiiiii! *w*

Zoë y los romanos deben tomar lugar en la historia, no van a estar de decoración…

Janet: obvio! Gracioso es mi segundo nombre ;) bueno…todavía no, pero pienso cambiármelo XD….se lo q se siente, hasta q le di a mi mami para q lea y ahora me entiende :')…pfff q tiene de malo eso, a mi, mi mami me llevo a un lugar muy cómodo donde todo el lugar era almohadones, muy comodo para dormir, y me regalaron una campera que se ata por detrás, q rara q es la moda ñ.ñ

NicoReyFantasma: es q YO soy divertida, tierna, linda, simpática, etc… *modestia aparte*

Las bromas las a imaginado mi brillante cabecita tuve ayuda de Maite ;) pero si quieres sugerir bromas son bien recibidas ñ.ñ… Besitos!

Pta: Eres Nico Di Angelo MI novio? Hermano de Nyaruko-San?

Guest: De hecho los romanos le conocen como Apolo febo, lo q pasa es q pongo Febo para diferenciarlos ;) así me comprenden.

Fer: sii aquí esta!
No seras Fer? Fer! ¬¬al q amenazo en castrale porq no sigue una de mis historias favoritas…ñ.ñ

DannyC: JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJJA La verdad es q me dio mucha gracia, jajajajjajajaja y eso de yo misma, jajaja, q despistada eres! Publicada jaja pues llegaron, pero en versión niños *w* no puede morir pero me has dado una excelente idea *mirada traviesa* lo más probable, quien dijo q a Sally no le va a dar algo? *alza una ceja* No, la verdad no ñ.ñ, q envidia! Yo aún no empiezo mis vacaciones de invierno! *pucherito*

Pues cuando puedo…pero en vacaciones subiré más seguido ;) déjenlo a mi pobre tio/primo….la verdad es q no, me gustan los reviews largos! Ñ.ñ

Pues yo te ayudare! Jjajajaja besos! ;)

Maite: Mi amor! Espero q te halla gustado la broma, inspirada en tu idea 3 no es injusto! A mi me han dejado peor *pucherito*

Javiera: ;) pues ya lo leíste asi q ya sabes no? O.o? Poseidón y Sally un solo 3 se dan un piquito y nace Perseo! Jajajaja

MariaHPH252: jajajjajaja I´m tokin to me? Jajajaj yo soy un angelito O:)

Jajajajj bien esos fueron todos! Ñ.ñ…

Querí avisarles q la idea de los niños, ustedes saben q me sentía re plageadora por lo q le pregunté a "Natilovebooks" si me lo permitía, por lo cual me dio su consentimiento y salió esta obra de arte *w*

Bien jajaj creo que eso era todo…

A la idea de la broma fue de "Maite" sus bromas son bien recibidas ;) ahora un poema a lo negro….jajajaj

La envidia es como una pelota, a vos te pica y a mí me rebota…

Weee a q les gusto XD yo me reí por lo cual lo puse 3 bien mis amores, cuídense, no coman mucha ambrosía o néctar ;) cuídense de los monstruos mitológicos y demás…

LOS QUIERE LA OTAKU QUE LEE LIBROS 3