Capítulo 10
El sueño de Ginny.
Ginny iba caminando a lo largo de un camino en el bosque cercano a la Madriguera, caminaba sola y sin ninguna intención clara, algo la hacía sentirse completamente relajada. De los árboles caían hojas que iban formándole un alfombra sobre la cual iba pisando, de pronto notó sus manos sobre su vientre . . . estaba embarazada.
Cuando descubrió lo que guardaba su cuerpo, una enorme felicidad la invadió y se sentó en la base de uno de los árboles mientras acariciaba su vientre amorosamente. De pronto unos pasos hicieron crujir las hojas del camino, ella levantó su mirada . . . ahí estaba él . . . como siempre . . . como lo vio la última vez . . .
Era él . . . ¡era él! . . . venía hacia ella con una sonrisa tan amplia que podía haber logrado un Patronus sin siquiera convocarlo, su cabello negro desordenado, sus ojos verdes llenos de tanta paz que al levantarse y llegar a su encuentro, y mirarlo tan de cerca se llenó de su paz. Se entregó en sus brazos y Harry la abrazó con fuerza, demostrándole que estaba con ella.
-Te he estado buscando . . .-
-Vine a caminar . . . nuestro hijo quiere que haga ejercicio-
-¡Cómo te amo Ginny!- dijo Harry agachándose para abrazar su vientre y besarlo
-Todavía no nace y ya lo consientes?-
-Si de mi depende lo tendrá todo-
-Será hermoso!-
-No . . . será hermosa, porque será como tú-
Se acercaron y se besaron tiernamente, hacía tanto tiempo que ella no sentía sus labios, que no sentía su sabor, su calor, su presencia . . . que el simple hecho de estar abrazada del él la hacía sentir que el tiempo transcurría extrañamente. Sentía que tenía mucho tiempo entre sus brazos . . . pero era tan poco . . . no se soltaría, no quería soltarse nunca . . . si pudiera quedarse así por siempre.
Repentinamente se encontró en una linda casa, pequeña pero muy linda, pintada de blanco, muy iluminada, llena de cosas que ella siempre había visto en su casa y algunos aparatos muggles que había conocido por Hermione o porque Harry le había hablado de ellos. Ginny se encontraba en la cocina preparando un guisado de pavo lleno de zanahorias, muchas zanahorias, repleto de zanahorias. Ginny se asomó por la ventana y fuera de esa casita, de SU casita, estaba el patio de la Madriguera, con un montón de macetas y gnomos corriendo por los rincones.
-Ginny mi vida, que haces?-
-Tu desayuno, quieres?-
-Mmm todo lo que haces me gusta- dijo Harry extendiendo su plato para recibir un omelette de huevos con zanahorias
-Tengo muchas ganas de que me acompañes más tarde a comprar muchas cosas para la casa y para nuestra recamara y para el patio . . .- Ginny no pudo terminar porque estaba siendo arrastrada por la intensa mirada de Harry a acercarse y regalarle un beso.
Ginny lo besó y él se olvidó del omelette y se paró para estrechar a Ginny entre sus brazos. Ella sintió como los brazos de Harry rodeaban su fino cuerpo, aquel que tenía cuando recién se hicieron novios y Harry acostumbraba engancharse a su cintura. Ambos se entregaban todos sus sentimientos mientras se besaban.
-Bien Ginny es tiempo de irme- la expresión de Harry de pronto se había vuelto sería, mirándola con una tristeza que la llenaba de angustia
-No, no Harry, no te vayas!-
-Tengo que irme, me esperan-
-Nooo!- rompiendo en llanto como una niña que no se quiere quedar en la escuela –No te vayas Harry, te necesito!-
-¿Qué pasa Ginny? Solo voy a la oficina de Aurores y regresare . . .-
-No Harry, no vayas!- lloraba Ginny tratando de detenerlo de los brazos
-Siempre estoy contigo Ginny, aunque no me veas . . .-
-Te quiero conmigo, te quiero conmigo siempre-
-Así me tienes, siempre estoy contigo . . . una parte de mi siempre estará en ti-
-Harry! Harrrryyyy! HAARRRRRYYYYYY!!!!!-
Todo era negro, el lugar en el que estaba era oscuro pero cálido, de pronto un dolor se clavaba fuertemente en ella haciéndola doblarse, se removió sobre la enorme cama de su madre, a un lado de su cuerpo había otro cuerpo, levantó su cabeza y un chico de espaldas, de cabello negro dormía a su lado profundamente, mientras ella llevaba una mano a su abultado vientre, puso la otra mano sobre su hombro y lo movió pero su sueño era muy profundo.
-Harry, Harry- repetía Ginny desesperada entre jadeos –Despierta Harry- lo movía suavemente y poco después agitaba su cuerpo desesperada sin obtener ninguna respuesta –Harry, Harry, te necesito- suplicaba débilmente, pero la angustia de no obtener respuesta la llevó a voltearlo encontrándose con Ron dando un sonoro ronquido
-Ron, Ron me siento mal! Me duele, creo que ya!-
-Ya? ya! y qué hay que hacer?- Preguntaba Ron asustado tratando de despertarse
Ginny tomó su varita y la encendió observando que se encontraba en su habitación pero en la cama de su madre y además había cinco cunas –Vamos, vamos aaahh!-
A su lado Harry tomaba su mano fuertemente y la sentaba en una silla de ruedas llevándola a gran velocidad por el larguísimo pasillo de un hospital en donde todo era de un blanco que lastimaba los ojos. Harry acariciaba su espalda y cabello mientras la llevaba mientras ella se doblaba con dolorosas contracciones.
-Tranquila Ginny tranquila, yo estoy contigo-
-Harry, ooh!- Ella buscaba su mano deseando sentirlo cerca
Finalmente llegaron al final del pasillo donde la subieron a una cama muy alta en donde se encontraba su madre con una bata azul esperándola.
-Lista hija! Agarra fuerza y puja-
-NNNNNN- Ginny se aferraba a la mano de Harry que estaba a su lado muy cerca de ella mirándola amorosamente con una amplia sonrisa
-De nuevo!-
-Ah! NNNNNNN Oh!-
Harry limpiaba el sudor de su frente y la besaba en la frente y en la mejilla mientras apretaba su mano con fuerza –Ya casi mi vida, lo estas haciendo muy bien!-
-Oh . . . Ah!-
-Miren es un niño!-
Harry tomó el niño en sus brazos y lo besó dulcemente mientras lo miraba impresionado, Ginny esperaba anhelante verlo hasta que Harry llegó hasta ella y lo puso en sus brazos. El niño tenía el cabello profundamente negro y tenía exactamente la misma cara de Harry.
-Oh Harry, es idéntico a ti! ¡Eres tú!-
Harry se sonreía con aquella paz que lograba transmitirle y besaba al niño con una enorme ilusión y a ella amorosamente sobre los labios, mientras salía aquella sala que se había convertido en su recámara de nuevo, el caminaba hacia la puerta sin darle la espalda. Desde la puerta él le regaló una sonrisa que llenaba completamente el corazón de Ginny con su presencia y le mandó un beso con la mano para después irse.
El bebé en brazos comenzó a llorar fuertemente, Ginny buscó alrededor y nadie estaba con ella, comenzó a arrullarlo para tratar de calmarlo pero no podía acallar el llanto del pequeño, de pronto se le ocurrió alimentarlo y al mirar debajo de su bata hacia su cuerpo, éste estaba exageradamente delgado y seco, completamente seco. Su piel y sus músculos estaban secos y contraídos. El llanto no dejaba de sonar . . . no dejaba de sonar . . .
-Ginny . . . Ginny-
-EY! GINNY!- una mano se apretó fuertemente a la de ella
-¡HARRY!- jadeó Ginny al despertar
-Hija, qué te pasa? Te sientes bien?-
-Yo . . .-
Ginny volteó a su lado y la mano que abrazaba su mano era la de Ron con una expresión de extrañeza en su cara. El sonido de llanto no cesaba.
-¿Por qué no te despertabas?- preguntó Ron casi en un susurró mirándola fijamente
-Estaba . . . dormida . . .-
-Vamos hija, que esta niña se esta volviendo loca de hambre-
Ginny con una gran confusión en su cabeza y en su corazón comenzó a buscar la manera de sacar uno de sus brazos del camisón, lo que hizo que Ron saliera despavorido. Se acercó a la niña y comenzó a alimentarla. Su madre había salido también y entonces llevó su mirada a la niña que tenía en brazos y la vio alimentarse, cuando ella terminó finalmente la abrazó contra su pecho y la besó con una gran sonrisa para repetir lo mismo con el pequeño Arthur, sentía que los amaba más que nunca porque ellos eran Harry, ellos son Harry.
NA: Tal vez les parezca raro este capitulo pero recuerden que es un sueño, y bueno tome como referencia los míos que son lOkiSiMoS, jeje. No tienen idea del trabajo que me costó. Me sudaron las neuronas, lo juro. Espero que les haya gustado porque sino voy a llorar, en serio. Ah! y ya se pueden ir preparando para el fin . . . se acerca.
