10- Epílogo

Kyle Broflovski terminó de preparar su mochila sin dejar de sonreír en ningún momento. Se la echó al hombro y bajó al trote las escaleras.

"Buenos días!" saludó a su familia mientras se hacía con una tostada.

"No te sientas?" preguntó su padre.

"Lo siento, me están esperando fuera ya." Indicó mientras daba un mordisco y se dirigía hacia la puerta.

"No tan deprisa, jovencito! Tienes que llevar a tu hermano al colegio! Tu padre tiene una reunión importante hoy y no puede!" indicó la señora Broflovski.

"Qué? Venga ya!" se quejó el chico. Sheila le miró desafiante y él suspiró. "Está bieeeen! Vamos, enano."

Su hermano corrió a por su mochila y se dirigió hacia la puerta sonriente.

Se llevó el cigarro a los labios y después dejó escapar el humo lentamente. La puerta de la casa se abrió y él sonrió. Se inclinó un poco para abrirle la puerta del copiloto.

"Buenos días, pelirrojo." Saludó. Kyle no pudo evitar enrojecer como cada vez que Tucker le dedicaba una de sus sonrisas traviesas.

"Traigo paquete." Bufó él, señalando a Ike mientras entraban en el coche. "Podemos llevarlo a la escuela primero, por favor?"

"Bueno… resulta que teníamos que pasar por allí de todas maneras." Contestó el otro señalando al asiento de atrás. Una niña de cabello claro se echó hacia delante.

"Hola, Kyle!" saludó. Luego aguzó la mirada y el canadiense tembló." Hola, gilipollas."

El pelirrojo abrió mucho los ojos y lanzó una mirada de asombro a Craig.

"Se han peleado?" preguntó divertido. El moreno metió la marcha y aceleró.

"No, según tengo entendido…"

"Le hablo así porque me gusta." Siguió ella cogiendo a Ike del cuello."Estaremos juntos para siempre!"

"Sois muy jóvenes para eso." Indicó Kyle. Ella le sacó el dedo al más puro estilo Tucker.

"Eh, Ruby!" advirtió su hermano mayor, mirándola por el espejo retrovisor. "Qué te tengo dicho de hacerle eso a Kyle?"

"Kyle es intocable…" recitó la niña con fastidio. Broflovski rió.

"Y por qué yo no?" se quejó Ike aturdido.

"Porque eres mi novio, gilipollas! Compórtate como un hombre!" exclamó ella.

"Eso es imposible, Ruby. Los Broflovski son una panda de nenazas." Sonrió Craig. Kyle le pegó un codazo. "Auch!"

"Yo no quiero casarme contigo!" anunció Ike apartándola.

"Muy bien dicho, Ike." Siguió el moreno. "Es que no os dais cuenta de que si vosotros os casáis Kyle y yo seremos familia y no podremos forni…?"

"Vale, ya hemos llegado!" se escandalizó Kyle cortándolo mientras las mejillas se le encendían. "Vamos, niños! Fuera del coche!"

Cuando los niños bajaron y el coche se perdió de vista se miraron.

"Tu hermano y el mío son súper amigos, verdad?" preguntó la niña con una sonrisa.

"Sí. Este verano iban juntos a todas partes. Y tu hermano se quedó muchas veces a dormir a mi casa." Explicó Ike agarrando su mochila con las dos manos mientras caminaban.

"Anda, el tuyo también vino mucho a la mía!" dijo ella con emoción. Ike le sonrió y entonces Ruby bajó la cabeza. "De verdad no te quieres casar conmigo?"

El niño le cogió de la mano, sonrojado ligeramente.

"Tal vez. Si dejas de insultarme y sacarme el dedo."

"Ni lo sueñes, idiota!" contestó ella haciéndole el gesto grosero una vez más con su mano libre. Ike suspiró y se encogió de hombros.

"Está bieeen. Ya lo pensaremos más adelante."

Y ambos se dirigieron inocentemente hacia la entrada del colegio.

….

La señora McCormick estaba en la cocina tomándose un vaso de agua para desayunar cuando un borrón anaranjado y amarillo pasó volando por delante de ella.

"Mierda, mamá! Por qué no me has despertado? Llegaré tarde!" gritó Kenny saliendo al galope y cerrando de un portazo.

La mujer suspiró.

"Gilipollas…"

….

"No podemos esperar un poco más?" pidió Butters. El conductor del autobús negó con la cabeza.

"Lo siento, chaval, pero yo tengo mis obligaciones y no puedo hacer que todos lleguéis tarde por culpa de que tu amigo se haya dormido."

"Pero se lo estoy pidiendo con el corazón!" intentó el rubio mientras hacía pucheros. Incluso sus demás compañeros se ablandaron, pero no fue suficiente para el conductor.

"Maldito bastardo!" gritó dos minutos después Stotch desde la parada, viendo como el autobús se alejaba.

"Butters!" gritó Kenny a sus espaldas.

El chico se giró y vio como el rubio corría a toda mecha hacia él, pero no frenó a tiempo y chocó con el otro, tirándolo sobre la nieve.

"Ups, lo siento!" se disculpó pero sin apartarse de encima. Cerró los ojos y le abrazó. "Me quedé dormido, cariño… Ayns, que bien se está aquí…"

"Kenny, llegamos tarde!" se apuró el otro ruborizado, quitándolo de encima e incorporándose. "No han querido esperarte!"

"Entonces que haces tú aquí?" parpadeó McCormick. El otro bajó la cabeza nervioso como siempre.

"No iba a irme sin ti…" murmuró mientras abría su mochila sonrojado. Sacó un sándwich de crema de cacahuete y lo partió por la mitad, ofreciéndole una parte al otro. "Toma. Si te has dormido no habrás desayunado nada…"

Kenny enrojeció ante aquel acto y volvió a tirarse sobre él.

"Dios, pero qué cosa más adorable!"

"Aaah, Kenny! No me quites la ropa, que estamos en la calle y hace un frio que pela!"

Un coche frenó en seco delante de ellos.

"McCormick… Puedes hacer el favor de no violar a Butters aunque sea por un solo día?" bufó Craig bajando la ventanilla.

" Craig! Gracias a Dios! Podéis llevarnos?" se apresuró Stotch a subir mientras se abrochaba otra vez la camisa. Kenny se sentó a su lado, bufando por la interrupción.

"Por favor, Token! Por favor!" pedía Clyde en la puerta del instituto.

"No, tío! Tuviste toda la semana para hacer esa redacción, no te voy a dejar copiar la mía!" se quejaba el otro mientras Wendy y Bebe reían divertidas.

Stanley y Cartman se giraron cuando escucharon llegar al coche.

"Ese idiota…" murmuró el castaño fulminando a Tucker con la mirada mientras el otro bajaba del coche con Kyle y los rubios. "Le tengo preparada una buena…"

"Creo que deberías dejarlo ya. Llevas cuatro meses intentando fastidiarlos y no lo consigues." Comentó Marsh divertido, mirándolo con una ceja alzada. "Si Craig no acaba pegándote una paliza lo haré yo por él."

"A ti nunca te ha caído bien ese capullo, por qué no me apoyas?" se quejó Eric.

"Porque quiero a Kyle y nunca lo había visto tan alegre como ahora." Siguió el moreno mirando a los recién llegados. Cartman le miró con recelo y bufó.

"Hola, tios." Saludó Kenny reuniéndose con ellos y bostezando ligeramente.

"No has dormido bien?" le preguntó Bebe con sorna. "O es que has pasado la noche con tu conejito?"

Butters enrojeció al momento.

"N-no!" aseguró. McCormick bufó y se apoyó en la pared.

"No. Hoy he pasado la noche solo y abandonado… No ha querido que vaya a verle…" murmuró mientras hacía morritos.

"Porque tengo que estudiar de vez en cuando." Se quejó el rubio, acalorado y nervioso.

"Es lo que pasa cuando sales con un empollón. Yo estoy igual que tú, Ken." Masculló Craig. Cartman se enfureció y los demás rieron.

En aquel momento sonó la sirena y todos empezaron a entrar arrastrando los pies como cada mañana.

"Si tanto te molesta estar conmigo puedes dejarlo cuando quieras." Gruñó el pelirrojo sonrojado mientras les seguía. El moreno le cogió de un brazo y cuando se giró le besó de golpe. Broflovski no se apartó pero cuando Craig le miró de nuevo hizo una pequeña mueca.

"No hagas eso sin avisar…" murmuró juguetón.

"Y tú no me digas que puedo dejarte cuando quiera, porque estoy más enganchado a ti que al tabaco."

"Piensas que voy a creerme eso?" sonrió Kyle. "No soy tan idiota, Tucker." El chico le cogió de la cintura y lo atrajo más hacia él.

"Entonces tendré que darte una lección, Broflovski." Dijo con travesura.

Sacó su paquete de tabaco del bolsillo, lo tiró a la basura y arrastró al pelirrojo de vuelta al coche para su mayor asombro.

"Craig, gilipollas! Las clases…!" se quejó Kyle con apuro. El otro le acalló con un beso y lo tiró al asiento de atrás.

Se puso encima de él y volvió a besarle. Primero en los labios y después en el cuello. Broflovski rechistó, intentando apartarlo, pero poco a poco se fue dejando llevar y acabó abrazado al moreno mientras se besaban con cariño.

"Vaya… parece que ya no te da tanto miedo faltar a clase, señorito empollón." Susurró Tucker divertido.

"Oh, cállate, bastardo!" bufó Kyle besándole de nuevo.

A los diez minutos el aparcamiento quedó vacío de alumnos y las puertas del instituto se cerraron mientras en aquel coche se recordaban momentos vividos en una habitación. Una muy particular de cierto hotel de California.

….

The End

…..

Dios, que mal se me dan los finales. Aun así espero que os haya gustado ^^U

Como siempre, agradezco todos vuestros comentarios y que me hayáis estado leyendo una vez más hasta el final.

Aunque me encanta el Style, creo que de momento voy a seguir con otro Cryle y un Dip, pero no tengo todavía claro ni cómo ni donde ni por qué. XDD

Saludos! :3