-Tenías que saberlo...- repitió, con los ojos entrecerrados, apuntando la punta de la espada al corazón de un asustado Harry.

-¡Mentiroso! ¡Si fueras mi padre no harías esto! ¡Si fueras mi padre no me habrías dejado en una casa horrible donde me maltrataban por años! ¡Si fueras mi padre no serías tan cobarde! ¡Mi padre es James Potter, tú no eres más que un asqueroso mortífago!- gritó, escupiendo en el suelo de tablones frente al profesor de pociones, cuyas manos temblaban tanto que era obvio que el arma acabaría por resbalarse de sus manos.

Abrió sus ojos negros como la tinta, empapados en gotas saladas que luchaban por escapar rodando por sus mejillas pálidas, y los fijó en aquellos ojos verdes que tanto recordaban a los de ella. Por un momento, vio a Lily Evans frente a él, llorando por lo que estaba a punto de hacer. "¿Por quién lloras?" quiso preguntarle a gritos, pero le falló la voz. "¿Por mí o por él?"

Cogió la espada con la mano izquierda y extendió el brazo derecho lo más recto que pudo. Se vio obligado a coger la espada más cerca de la punta, por lo que su mano acabó derramando lágrimas rojas que se colaban por las rendijas del suelo. Puso la afilada punta sobre su muñeca y comenzó a hacer un corte en vertical, dejando un rastro rojo y desigual a su paso. Cuando apartó la espada de su carne, la manga de su túnica se abrió, dejando al descubierto un tatuaje de una calavera y una serpiente partido en dos por un profundo corte que sangraba profusamente. Luego levantó el brazo y se lo enseñó al confundido muchacho que le miraba paralizado, como aturdido, pero el profesor de pociones sólo veía a la única mujer a la que de verdad había amado en toda su vida.

Luego cogió la espada por un palmo delante del pomo con ambas manos, haciéndose más cortes que contribuyeran a agrandar el charco que se estaba formando en el suelo, frente a él.

-No soy un mortífago. No soy un cobarde.

La espada acertó en su estómago, alargando demasiado lo que podría hacer sido rápido de haber usado un hechizo. Escupió una mancha rojo oscuro y se derrumbó de rodillas frente a lo que, para él, era la imagen del ángel más bello que nunca hubiera existido, una mujer de cabellos rojos como el fuego y mirada verde hierba, verde vida. Se arrodillaba frente a él, lloraban juntos.

Trató de hablar varias veces, pero lo único que salía de su boca era un líquido espeso y rojo. Intentó limpiársela con la mano, pero se sorprendió al ver que estaba también manchada.

Ella le limpió con la manga, diciéndole que no hablara, que todo estaría bien.

-T... te quiero...- desobedeció, con sus últimas fuerzas.

Entonces aquella imagen divina se desvaneció, dejando al descubierto la realidad: un chico de cabellos negros y ojos verdes que susurraba:

-Papá...

Le hubiera gustado sonreír, pero se sintió incapaz. Le miró una última vez a esos ojos que habían sido su eterna tortura, antes de exhalar su último aliento, que se llevaba consigo la poca vida que le quedaba, dejando una carcasa de sangre, carne y huesos, vieja y a partir de entonces y hasta siempre, vacía.


*sale corriendo para que nadie la mate*

*vuelve protegida por un gran escudo de diamante*

Ok, tengo que explicar algunas cosas...

Como se mencionó en el capítulo anterior (aunque apenas un instante), Dumbledore fue quien escribió la nota que hizo a Harry ir allí. Con lo cual, estaba enterado e incluso fue él quien le dijo que tendría que matar a Harry con la espada de Godric Griffindor ( porque Harry es un horcrux y tal...).

Snape, al haber hecho un juramento inquebrantable, moriría si no cumplía su promesa. Era él o Harry...

Sé que a muchos no les habrá gustado este final. Para todos aquellos que no quieran quedarse con este final, tengo otro, que subiré mañana, y el cual podéis ignorar, o leerlo como un capítulo más.

Por eso, aprovecho el final que tenía ya planteado desde un principio (este) para despedirme de todos los que habéis llegado hasta aquí sin tirar el ordenador por la ventana. En serio, no sabéis la ilusión que me hace el que haya gente leyéndome. Un abrazo enorme a todos y, recordad...

~~ALWAYS~~