No merezco ni siquiera que me lean, pero han sido tiempos muy muy difíciles y por algo he estado alejada. Espero me comprendan... pero he vuelto y espero actualizarme con mis historias... escribir y leerlas, chicas... sólo Dios sabe cuanto me llena de alegría. Bueno, no quiero hacerlas esperar... ojalá se acuerden un poco de la historia. Besos... y muchas gracias por todos los reviews, follows y favs que ha recibido este fanfic. Las quiero.
10.- Cumpleaños número 18 del Príncipe Loki
Habían pasado algunos días desde la recuperación de Nat y aquello había mejorado mucho los ánimos en el bosque vengador. La sonrisa de Tony lucía esplendorosa como siempre, las bromas de Clint se habían multiplicado y Bruce, inclusive, no se había enfadado en todos aquellos días pese que el desbordante ánimo de los antes mencionados, hacia suficiente mérito para provocar lo contrario. La excepción en el singular grupo de amigos venía de parte de Steve, que desde que despertó su amiga, se comportaba algo extraño. Pensativo, ensimismado, abstraído y poco animado. Los demás chicos no le encontraban explicación, y pese a sus mayores esfuerzos por provocar algún cambio, la situación seguía empeorando.
Era como si de pronto su alegría se fuese esfumado.
Muy temprano, y como todos los días, comenzaron a alistarse para ir a visitar a Nat. Emprendieron rumbo al palacio con una cesta de frutas y algunas flores tomadas del bosque.
Al llegar al palacio, fueron recibidos cálidamente por Loki y por la princesa Sigyn que estaba instalada en Asgard pues ese mismo día se llevaría a cabo la celebración del cumpleaños número 18 del príncipe asgardiano. Compartieron las frutas, sostuvieron una amena plática y rieron con las anécdotas contadas por el pelicastaño arquero, quien esta vez no enmudeció ante la belleza de tan tierna compañía.
- ¿Y tu madre Loks?... Pensé que nos haría compañía- señaló Sigyn.
- No sé porque razón no suele venir a esta hora… -respondió alzando las cejas
Steve levantó la mirada al escuchar nombrar a la reina. Él ya se había percatado de que no visitaba a Nat en la mañana, cuando ellos lo hacían e inclusive, una vez, la divisó por uno de los pasillos del palacio pero notó que al advertir su presencia, sólo volteó y continuó su camino. Aquello inquietaba al rubio muchacho y no entendía porque tenía tantas ansías de encontrarla y porque la situación lo traía tan apesumbrado.
- Disculpa … ee - titubeó al comenzar a hablar- No.. no quiero ser entrometido, ni indiscreto pero tengo curiosidad, señor príncipe- intervino Steve
- Loki, Steve, puedes decirme Loki – en aquel momento todos voltearon la mirada hacia el rubio
- ¿Hemos hecho algo que pudiese haber incomodado a su madre? ¿Algún gesto? ¿Alguna frase mal educada?
Loki frunció el ceño y lo miró con extrañeza- ¿Y cuál es la importancia de que esté o no aquí mi madre?
Steve se sonrojó y enmudeció por un momento. Luego sacudió su cabeza y respondió- Ninguna, en realidad… disculpa mi impertinencia.
La charla continúo después de aquel episodio, gracias a la intervención oportuna de Tony que pudo continuar con la conversación. Al despedirse, Steve tuvo un golpe de valentía, sacó una flor de la cesta que llevaron a Nat sin que nadie lo notara y se escabulló por los pasillos del palacio preguntando a algunos guardias donde podría encontrar a la reina, pues tenía que entregarle un mensaje. Uno de los guardias se ofreció amablemente para ir a buscarla.
Transcurrieron un par de minutos y Steve se encontraba impacientemente esperando, mordía sus labios y estrechaba con fuerza la flor en su mano. Una vez que escuchó unos suaves pasos aproximándose junto al aparatoso sonido de una armadura, su corazón comenzó a latir, inexplicablemente, cada vez con mayor velocidad.
La reina Frigga ahogó una expresión de asombro y muy nerviosa se aproximó al rubio. Con muy suaves modales le indicó al guardia que se marchase.
- ¿Cuál es el mensaje? –interrogó de manera cortante
Steve no pudo evitar ponerse aún más nervioso y sólo atinó a estirar su mano y ofrecerle la flor que llevaba en ella. Tomó aire y luego tragó grueso.
- Su majestad, sólo le traía un obsequio…es… es sencillo pero yo creí que… bueno, que algo que … yo.. o… o mis amigos pudieron haber hecho que le causó incomodidad… y bueno… pensé… que… bueno… -sacudió su cabeza intentando aclarar el remolino de pensamientos que danzaban dentro de ella y suspiró- pensé que…. Sería una buena idea- soltó finalmente con resignación al ver el rostro incrédulo de la reina.
Frigga cerró sus ojos y volteó su rostro hacia el costado, conteniendo sus lágrimas. Su corazón se despedazaba por completo por la congoja que le causaba aquella escena. La angustia se apoderó de su garganta y con mucho pesar se dirige a Steve.
- Has sido muy imprudente, muchacho, discúlpame, debo retirarme- se da media vuelta, con la garganta aún más apretada, odiándose así misma por ignorar al que fue el amor de su vida, y al cual, sólo le bastaba volver a ver para que su mundo se viniese de cabeza. Steve, en un arranque insospechado, intenta detenerla, con un suave toque en su hombro. Con mucho temor balbuceó
- Por alguna razón .. que.. que no me explicó…. Necesito estar… cerca suyo… lo siento, su majestad
Frigga sintió una daga atravesando su corazón y duramente y sin vacilar caminó a paso firme, dejando atrás al rubio muchacho quien, con desolación, dejó caer de pronto la flor de su mano.
Habitación de Nat.
Ya se habían marchado los amigos de Nat, mientras Loki y Sigyn continuaban acompañándola. Pese a toda la alegría expresada por la princesa vanir al ver a la pelirroja repuesta, un extraño ambiente de incomodidad inundaba el lugar. Nat no podía evitar de dirigir miradas inquietas a Loki y éste no hacía más que fijar la vista en el suelo o jugar impacientemente con sus manos.
- Hoy es el cumpleaños de Loki- mencionó la rubia mientras lo observaba con emoción- Dicen que los cumpleaños número 18 siempre son acontecimientos muy importantes… ¿Tú estarás con nosotros, Nat?
- Debo admitir que me siento mucho mejor y que una celebración me animaría…
- ¿Están invitados sus amigos. Loks?
Loki salió de un pequeño ensimismamiento y sacudió su cabeza- ¿Después del escándalo de la última vez?... Pues no lo creo
- Hey! ¿Pero cómo es eso, Loks? Deberías hablar con tus padres e invitarlos… después de todos la celebración es tuya… y además animaría mucho más a Nat, quien aún luce un poco débil
Nat esbozó una tibia sonrisa. A su pesar, la presencia de Sigyn ya no le agradaba tanto, le molestaba inclusive y eso la hacía enfadarse con ella misma. La rubia princesa era una muchacha encantadora que además mostraba demasiada simpatía y preocupación para su persona.
La razón por la cual sentía aquel abrumante desagrado era porque quería estar a solas con Loki, como lo hacía todas las mañanas –y las tardes- luego de que sus amigos la visitarán. Y reír ambos de viejas anécdotas y tener cualquier pequeña discusión sin sentido. Y sentir su respiración cerca cuando de agotado el príncipe apoyaba su cabeza en su cama para quedarse un tantito dormido.
- Bueno, puede ser… quizá lo hable con mis padres… ahora, creo que debiésemos retirarnos, Sig… deberíamos dejar a Nat descansar…
Nat miró a la muchacha y asintió con la cabeza. La rubia se levantó de su asiento con una brillante sonrisa y luego se despidió con su mano. Antes de salir, volteó y dijo unas últimas palabras.
- Me gustaría venir para arreglarnos juntas y luzcamos hermosas
- Está bien, princesa… yo la esperaré…
- ¡Perfecto! ¡Nos vemos!
Transcurrida la tarde todos los preparativos ya estaban listos y dispuestos. Las visitas llegaban en masa al palacio. Finalmente, Tony, Clint, Bruce y Steve fueron invitados al evento.
Loki se sentía abrumado y un poco hastiado de tanto recibir abrazos. Los eventos sociales definitivamente no eran lo suyo. Además su amigo Ivar se comportaba extraño, rehuía cada vez que quería acercarse. Extrañaba a Nat y prefería mil veces estar conversando junto a ella que seguir saludando a personas que no significaban mayor importancia para él. De pronto, vio entrar por el salón a Sigyn junto a la pelirroja, las cuales lucían esplendorosas. Sigyn en un vaporoso vestido color pastel y Nat en un ceñido vestido negro. Se aproximó para darles la bienvenida pero Ivar se adelantó en ir a besar sus manos y luego apartar a su hermana para tener una pequeña conversación. Loki se acercó a Nat y se instaló a su costado con las manos entrecruzadas mientras observaba hacia el frente
- Luces muy hermosa, piojosa
- Y tú luces bien igual – le respondió la pelirroja mientras sonreía- ¿Cómo ha estado lo que va de la celebración?
- Tediosa… como todas las celebraciones en este palacio
- A ti todo te causa tedio… eso no es novedad
- Hacerte compañía no me lo causa…
- ¿Y ese acontecimiento?
- Creo que ya me he acostumbrado…
- Gracias por cuidarme
- No tienes por qué agradecerlo…
- No tienes por qué sentirte culpable…
- ¿Y quién dice que me siento así?
- Te conozco…
- Ni una ínfima parte –respondió mientras sonreía de lado. Luego de algunos segundos, decide voltear su cara para mirarla y le propone- Acompáñame a alguna parte… no aguanto más aquí
- ¿Ahora? ¿Acaso estás loco? Es tu celebración…
- Si… sii... puede ser… pero vamos- la toma firmemente de una mano y se escabulle junto a ella por los pasillos, al instante Sigyn se percata de lo sucedido, sin embargo continua conversando con su hermano.
- Eres un loco y un desconsiderado… toda esa gente está ahí para celebrarte y tú no haces más que actuar como el chiquillo consentido que siempre… siempre has sido- regaña la pelirroja mientras avanza tironeada por el agarre del príncipe- no hagas como que no me escuchas que sordo no estás- hacen ingreso a una pequeña biblioteca cercana- ¿A la biblioteca? … Es que tú definitivamente estás de la cabeza… Hay muchas muuuchas personas allá esperándote y ¿tú qué? A leer libros… es que… -es interrumpida por un inesperado y ansioso beso del príncipe. Le responde suavemente pero transcurrido algunos instante se separa golpeándole el hombro con la mano- Esas eran tus sucias intenciones, príncipe consentido… eso era lo que querías hacer- continúo regañando mientras retrocedía topando pronto con una mesa y chistando de dolor. La sonrisa de Loki brillaba resplandeciente mientras se acercaba lentamente a la pelirroja que continúo retrocediendo- Te aprovechas todo y porque es tu cumpleaños… ¿No es así?... ¿Por qué no vas y besas a Sigyn también? Eres un…
- Sólo quería salir de allá… y te bese… bueno… para que pudieses quedarte callada un poco… pero veo que no dio mucho resultado
- ¿Callarme un poco? Yaaa vas a ver… -se acerca ella y lo toma por la nuca con un poco de violencia para besarlo apasionadamente. Con las ansías que llevaba guardadas de todos aquellos días que el pelinegro le hizo compañía… y con la furia que le producía sostener sus pequeñas discusiones. Loki la ciño de la cintura y poco a poco fue avanzando con ella hasta chocar su espalda con la pared. Nat aumentó la intensidad de los besos, sin siquiera pensarlo, se encontraba demasiado embelesada con lo que estaba sucediendo. La temperatura del pelinegro subía y subía… sin pensarlo dos veces, recorrió con sus manos su espalda, para luego tomar sus muslos y alzarla un poco en altura. Nat respondió a aquello rodeando fuertemente su cuello y enredando sus piernas en su cadera. El calor y los jadeos comenzaron a hacerse presentes. La chica besaba su cuello mientras el comenzó a recorrer el escote de su vestido. El corazón de ambos amenazaba con salir y luego de unos instantes chocaron sus frentes para mirarse fijamente a los ojos, jadeando. Nat no necesitó interpretar la mirada que le dedicaban los ansiosos ojos verdes que tenía en frente y sólo asintió tímidamente con la cabeza. Hecho esto, Loki la dejó suavemente en el suelo y se separó un instante para poder despojarse de la aparatosa armadura que traía puesta. Rápidamente se deshizo de ese cuero y metal, para tan sólo quedar en sus pantalones de cuero y una fina camiseta. Volvió a tomar a Nat y a afirmarla en la pared mientras nuevamente fijaba sus ojos en los de ella.
- ¿Estás segura?
- Si –musitó
Siguieron besándose afanosamente. Loki recorría con sus manos el cuerpo de Nat y esta tímidamente, se dedicaba a enredar sus dedos por sus cabellos azabaches. De pronto, un ruido inquietó a la muchacha quien de inmediato abrió los ojos y salió de aquel estado absorto que la consumía. Rápidamente se soltó del agarre del pelinegro al notar que alguien había entrado a la biblioteca y que aquella persona que se encontraba observándolos con lágrimas nacientes en sus ojos, era Sigyn. Comenzó a arreglarse su vestido mientras lanzaba una mirada furtiva a Loki, quien de inmediato volteó para observar que ocurría.
- Sigyn… -susurró
La rubia sólo dio media vuelta y corrió sollozando hacia la salida del palacio. Nat corrió de inmediato detrás de ella mientras Loki acomodó todas sus vestimentas y las siguió. Desde la entrada del Palacio observaron a Sigyn sentada a la orilla del bifrost. Los dos se alarmaron de inmediato. Los amigos de Nat venían llegando atrasados a la celebración y fueron participes de aquella escena. La pelirroja hizo un gesto a Clint para que se acercara a ella mientras detenía a Loki con un brazo para que no avanzará y dejara al arquero comunicarse con ella. El príncipe estaba muy alarmado y a pesar de su aflicción, le obedeció, manteniéndose a línea detrás del delicado brazo de la muchacha.
Clint caminó hacia ella con mucha delicadeza, puso su mano en su hombro mientras se agachaba.
- Lady Sigyn, es mejor que se aleje de aquí… es muy peligroso… venga… acompáñeme- La rubia lo observa y le dedica una sonrisa, mientras recibe su mano para incorporarse. Nat le hace un gesto a Loki para que haga ingreso al palacio y acuda al salón real. Los chicos acompañan a Sigyn quien pasa por el lado de la pelirroja sin subir la mirada. Ella asiente para que pasen sin saludarla.
Loki ya estaba instalado en su puesto mientras su madre le preguntaba donde se había metido. La princesa vanir hace ingreso junto a los muchachos del bosque y se ubica en su asiento a dos puestos del pelinegro. Ivar nota sus ojos llorosos e intenta descifrar que había ocurrido. El puzzle le cuadra en cuanto ve ingresar a la doncella vestida de negro quien se acomoda sigilosa junto a sus amigos. Dedica una mirada interrogativa a su amigo quien sólo se encoje de hombros. La celebración transcurre sin mayores inconvenientes. Bardos y juglares amenizaron la jornada, para luego dar paso a los tres guerreros quienes hicieron una lúdica presentación.
Luego llegó el momento de los brindis, en donde todos los que se encontraban en la mesa real dedicaron emotivas palabras al príncipe que cumplía su mayoría de edad. Frigga enfatizó en el amor, Odín enfatizó en el honor, su hermano en todo aquello vivido juntos y los reyes vanir, lo inundaron de los mejores deseos para su nueva etapa. La sorpresa la dio el príncipe Ivar quien pidió la palabra y se levantó de su asiento alzando su copa.
- Yo también quisiera hacer un brindis… por mi mejor amigo aquí presente… y más que aquello, mi hermano… él sabe de antemano, que sólo puedo tener buenos deseos para su singular persona y que yo lo apoyaré en todo lo que se proponga. Loki es un gran mago, un hombre inteligente, sin duda a futuro un excelente estratega… no sólo un hombre de armas sino además diplomático, misericordioso, perspicaz y con gran sentido del humor- le lanza una mirada cómplice a su amigo quien sonríe un poco avergonzado- Sin duda alguna, un prometedor aspirante al trono de Asgard- hace un gesto con su copa y le dedica una pequeña reverencia- ¡Salud por ti, amigo!- Dalla tira de su capa para indicarle que no siga con su inoportuno brindis- Aps, pero hay algo más por lo que me gustaría brindar… y sé que esta no es la ocasión, pero francamente estoy muy ansioso por anunciarlo… Querido pueblo de Asgard, quiero anunciar mi futura unión en el sagrado vínculo del matrimonio con sangre asgardiana- Los presentes comienzan a murmurar sorprendidos incluyendo los mismos comensales de la mesa real. Loki y Sigyn interrumpen su indiferencia para mirarse y abrir los ojos sorprendidos- Porque sí… me casaré… con una hermosa y poderosa hechicera… -se mueve por los asientos para llegar atrás de la silla de Amora- La encantadora y sencillamente bella, Amora – los asistentes comienzan a aplaudir efusivamente mientras Ivar deposita un beso en la mejilla de la hechicera quien lanza una mirada de odio al mismo. Dalla cubre su rostro con sus manos mientras Odín se descoloca y sube el color rojo a sus mejillas. Todos en la mesa se encuentran desconcertados, pero sin duda el desconcierto y la furia se apodera de uno más que de ninguno. Thor
La furia de Thor sube incontrolable por su cabeza y sin pensarlo dos veces voltea la mesa en la cual estaba ubicado causando el asombro de todos los presentes. Se acerca al príncipe Ivar para tomarlo por el cuello mientras su padre Odín, acude para separarlos. Thor se encuentra fuera de sí y gruñe tratando de acercarse nuevamente al príncipe vanir. Frigga también se acerca para calmarlo pero no hay caso. Thor sigue gruñendo y gritando
- Amora es mi novia…. Amora no puede casarse con él porque nosotros nos amamos….
Aquella revelación cae como un balde de agua fría sobre el padre de todo…..
¿Qué les pareció? Espero volver pronto con otro capítulo. Estuve muy agitado este cumpleaños... Las cosas comienzan a tornarse aún más enredadas...
Espero sus comentarios, para ver si quieren que siga con esta historia y no la olvide para siempre... porque le tengo muuuucho cariño. Besotes a todas... les repito, las quiero!
