Por Karin2 (Karin al cuadrado)
"Lazos de sangre, lazos de Gundam.
El reencuentro"
Décimo capítulo
Pancartas, pendones y todo tipo de material que se pudiera usar para expresar malestar, estaban repartidos por doquier entre la multitud que protestaba indignada frente a los enviados de "Sarmi" en las colonias. Cada palabra escrita formaban la determinante frase: "Liberen a los pilotos Gundam". Por lo menos ese era el ambiente que prevalecía en aquellos momentos, hasta que la aparición de la ex Ministra de Relaciones Exteriores provocara un giro radical en la opinión pública. Cada persona que observó la TV, quedó perpleja por las confesiones de Relena Peacecraft. Esta demás decir que la confusión, sobre a que organización apoyar, se manifestó en la mayoría de la gente, y sólo la minoría permaneció firme a sus ideales.
- ¿Pero entonces...?- fue la pregunta que salió en boca de todas las personas en sus hogares, en las protestas colectivas, en el centro de las ciudades...; en todas partes.
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- ¡Maldita niña!-
Sus planes corrían grave peligro a causa de la presencia de Relena en televisión. Su trabajo de poco más de veinte años sería tirado al tarro de la basura por culpa de una "mocosa entrometida e insolente que juega a ser adulta" ( de ese modo se refería a ella). Ya se había deshecho de su puesto de ministra en nombre de la organización "Sarmi", y ahora le volvía a dar dolores de cabeza.
La figura senil del gobernador apareció por el umbral de su despacho, mostrando una expresión preocupada.
- ¿viste que "Jenny" dijo que nosotros teníamos a los pilotos?... eso no es bueno Arthur... ¿como lo arreglamos?-
- no se preocupe señor... esa muchacha –le contestó indicando la televisión- lo hará por nosotros- Le sonrió a su superior de modo fingido sin que éste se percatara.
- ya veo... pero esa niña le dice a los habitantes que no nos crean ni a nosotros...-
Arthur recibió una mirada confundida por parte de su interlocutor, mas estaba acostumbrado a que el hombre terminara por confiar en sus habilidades y tácticas políticas.
-... esta bien... Pero respóndeme esto: ¿cómo va la invasión a Norteamérica?-
- Excelente. Pronto recibiremos noticias de éxito... se lo aseguro -.
- que bien. Cuando el problema con "Jenny" termine, te subiré el sueldo -.
Arthur le volvió a sonreír haciéndole un gesto de fingido agradecimiento; gesto que tapaba en lo más profundo sus pensamientos e intenciones:- "Cuando esto termine, tendré más que un aumento de sueldo... las colonias y la tierra estarán bajo mi soberanía política, social y económica", pensó.
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- ¡Wu Fei!... que bueno que estás aquí..- suspiró aliviado Trowa al notar la presencia del 05 en la quebrada donde tenían a los Gundam en el desierto de Arizona. La sola idea de que todos estaban atrapados no le hacía mucha gracia en estas condiciones de conflictos políticos.
-¿Qué sucedió? Estuve a punto de ir a buscarlos con mi Nataku a la base- Wu Fei apretó los puños cuando vio que Trowa venía solo. Había estado esperando a sus compañeros por largo rato en la quebrada sin tener noticias; prefirió no tratar de llamarlos a sus comunicadores pues podía ser peligroso.- ¿Y los demás?... quedamos de reunirnos en una hora y sólo llegas tú -.
Trowa se mordió los labios antes de contestarle que el resto estaba atrapado en la base y que Naomi era una impostora. El chino cuando escuchó el relato golpeó el muro que tenía enfrente por la rabia e indignación.
- ¿Ves que no se puede confiar en las mujeres?... la única que me ha demostrado ser una mujer ejemplar, ha sido Sally Po... y nadie más. Acabaré con "Jenny" y sus seguidores de una vez por todas -.
El artista circense no estaba de acuerdo con las afirmaciones de su compañero; él conocía mujeres de fiar como su querida Catherine; pero para no contrariarlo, se guardó su opinión y prefirió proponerle la vuelta a Sudamérica.
- mejor regresemos al sur y ahí nos comunicaremos con la "Peace Million II" para saber lo que está ocurriendo con la señorita Relena, Howard y Hilde. También debemos ver lo que está haciendo Sarmi en estos momentos-
- no es necesario. Sally me avisó que una tropa de "Gold Talgeess" se dirigen hacia acá para atacar "Jenny" en unas cuantas horas más; fueron enviados por "Sarmi".
- está bien... veré lo que haremos aquí. Si vienen defenderé los gundam del resto o trataré de ir rescatarlos en la base. Mientras tanto vigilaremos los movimientos de la base. Nos contactaremos por la señal de los Gundam porque me quitaron el comunicador personal -.
- Me parece bien. Llamaré a Duo...de cualquier forma es probable que ya se haya ido al infierno...- lo dijo con tono irónico a pesar de las circunstancias. Era increíble que ese sujeto tan duro y frío bromeara de ese modo... ¿o no estaría bromeando?
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Caminaban con sigilo por la instalación principal de la base "Jenny" para no ser descubiertos. La idea de ellos, era la de robar el Wing Zero que se hallaba en uno de los hangares y luego ir en busca de los otros Gundam que estaban en la quebrada.
Quatre se acordó de Wu Fei y Trowa, y le preguntó a Duo por ellos.
- ¿Sabes donde están Trowa y Wu Fei?-
Duo apretó los puños al recordar que Trowa estaba con Naomi. Seguramente, cuando él hablo con la chica descubriendo su mentira, Trowa ya estaba apresado... o quién sabe si estaba muerto en esos momentos... Rogaba para que no fuera así.
- la última vez que hablé con Trowa, fue cuando le conté que había encontrado una pasadizo secreto. Luego, cuando descubrí el engaño al hablar con Naomi , no me pareció oírlo por los alrededores -.
Los ojos del árabe manifestaron preocupación. Muchas veces había ocurrido la situación de estar separados y en condiciones de peligro extremo. A su mente arribó el recuerdo de la pérdida de la memoria de su mejor amigo. Esa ocasión fue muy triste para él... saber que la persona que más estimas no te recuerda ni en lo mas mínimo. Para su suerte, esa angustia tuvo remedio y las cosas regresaron a la normalidad; Trowa recuperó su memoria y volvió a ser el mismo buen amigo de siempre.
De un momento a otro Heero se desvaneció cayendo en los brazos de Duo que reaccionó a tiempo (NdL: que miedo). Quatre se mostró afligido por la condición del 01 y ayudó a Duo a sostenerlo.
- ¡oye!... ¡Heero despierta!- le gritaba Duo dándole palmadas en el frío rostro de su amigo.
El 01 palideció y sudaba gotas demasiado heladas. No había comido desde hace bastante tiempo y eso le había debilitado mucho más junto con los desniveles sucesivos de presión y temperatura que provocaban los soldados mientras él estaba en el calabozo. El trance que lo había dominado la ocasión anterior, era efecto de esas torturas, y ahora se le estaba reiterando. Comenzó a tiritar y perdió la consciencia. Nuevas imágenes iniciaron un rápido trayecto en su mente; imágenes de recuerdos inexistentes a su parecer. De nuevo una le llamó la atención deteniéndose, contra su voluntad consciente, a contemplarla.
Mucho humo denso y polvo volátil flotaba en el ambiente de su cerebro. Ruidos ensordecedores acompañaban los destellos de luz provocados por explosiones continuas. Gritos... llantos de mujeres, hombres y niños. Demasiada sangre derramada despiadadamente y salpicada por la calle principal en esa residencia de departamentos en la colonia L1. Una niña... de nuevo esa niña que lo miraba con ojos tristes y angustiados; ella lloraba por su madre muerta de manera bestial y desgarradora. Los gritos de esa linda niña le calaban hondo en el corazón y no sabía el porqué. La mujer en los brazos de la pequeña yacía inerte. "Siento que conozco a la mujer"... se repetía Heero en su subconsciente. Las visiones le parecían nuevas y se preguntó la razón por la que sí se le hacía conocido el rostro de la madre de la niña. Más explosiones. Leyó su nombre en los labios de la niña; le decía "¡¡Heero... Heero!"... ¿lo estaba llamando?. Trató de acercarse para abrazar junto a ella a la mujer inmóvil, pero un bloque le impedía el paso. ¿Cómo pudo suceder toda esa tragedia?. De nuevo deseó llorar. La niña se le acercaba y ahora sí podía escuchar su voz; le gritaba: "¡Heero!... ¡Heeroooo!". Vio las mismas cristalinas lágrimas correr por su angelical rostro, mezclándose con el polvo depositado en las mejillas rosadas. De nuevo escuchó su nombre: ¡¡Heero!... Otra explosión en una departamento colindante. Heero despertó sobresaltado descubriendo que eran Duo y Quatre los que gritaban su nombre tratando de hacerlo volver en si.
- Heero... ¿que te pasa?. Tienes fiebre...- le manifestó el americano tocando su frente. Su amigo estuvo en un lapsus de tiempo tiritando como un epiléptico. La fiebre le llegó inmediatamente cuando se desmayó y no sabía lo que le sucedía.
- Heero... Heero- repetía Quatre tratando de que se incorporara de su condición-... ¿Que te pasó?-.
- no es nada...- dijo Heero intentando incorporarse rápidamente. Era mentira el hecho de que no había pasado nada. Las visiones lo dejaron aún más intrigado que antes, ya que había descubierto algo más: sentía que la mujer muerta por la explosión era conocida... sin embargo... no sabía porqué.
Intentó explorar en sus recuerdos para ver si encontraba en su memoria la imagen de la mujer muerta en los brazos de la que parecía ser Naomi de pequeña. Pero fue inútil. Los recuerdos que poseía en su cabeza eran sólo de entrenamientos y reyertas , y por la misma razón nunca pudo saber si alguna vez tuvo familia puesto que le prohibieron tener recuerdos que le afectaran en su vida de soldado. Sabemos que su nombre es Heero Yuy... pero nos falta saber si alguna vez tuvo otro nombre que no fuera ése.
- Debes tener hambre Heero... Salgamos de aquí para que puedas comer algo- le ofreció Duo viendo con preocupación su semblante famélico.
Heero no tenía eso en mente como prioridad; prefería ir en busca de su Gundam y luego acabar con "Jenny" y "Sarmi después. Se levantó con algo de dificultad apoyándose en el hombro de Quatre.
- estoy bien... Vayan por sus Gundam y yo iré por el mío -. hablaba convencido de estar bien en sólo un momento. Mas no parecía estar bien de todo, principalmente por que su colores aún no regresaban a su rostro.
El árabe con el americano se miraron poco convencidos de las palabras de Heero. No podía estar más claro el hecho de que el chico no se encontraba tan bien como de costumbre. Duo frunció el ceño dándole una mirada de reprobación dispuesto a contrariarlo con tal de que no volviera a caer desmayado en los brazos de quien sabe que enemigo.
- Duo... este no es momento para que comiences a molestarme...- le dijo Heero fríamente y en seco.
- no seas un maldito Heero- Duo se había hartado con las palabras del 01 y esta vez no se las iba a soportar.- Tu no estás bien... iré yo en busca de tu Gundam y tu con Quatre irán por los otros en la quebrada-
Quatre asintió pensando que era buena idea la de Duo; Heero estaba muy débil como nunca se le había visto y podía ser una presa fácil si se enfrentaba a los soldados por intentar recuperar el Win Zero. No obstante, la terquedad de Heero le impidió acceder, resistiéndose a dejar que Duo tocara su Gundam. Lo miró con los puños apretados dispuesto a pasar sobre su cadáver con tal de no obedecerlo e ir por su Gundam.
El americano se sonrió mientras colocaba sus manos en la cintura en señal de superioridad. Movió su cabeza suavemente de lado a lado negando y sus ojos brillaron de manera malévola.
- ¿sabes Heero?... Ya estoy bastante molesto por tu poco agradecimiento al momento de rescatarte. Y esta vez no pienso volver a salvarle el odioso trasero a un odioso sujeto que vive de su odiosa obstinación... y que nos deja a todos odiosamente aburridos... ¡¡Así que no tengo más odioso remedio que hacer esto!-
Sacó sus manos de la cintura apretando los puños y lanzándolos contra el estómago de Heero con la "sana" intención de dejarlo inconsciente. Lástima para él que Heero reaccionó con las pocas energías que le quedaban, desfigurándole el rostro con un golpe certero en la nariz. Luego de la nada Heero cayó al suelo desmayado y con un moretón hinchado en su nuca; Quatre le había golpeado por atrás sin que el 01 se diera cuenta provocando la perplejidad y el asombro del americano.
- Vaya Quatre...- hablaba como gangoso por intentar frenar el sangrado de su nariz-... Nunca pensé que le harías eso a Heero. Deberás cuidar tu pellejo de ahora en adelante... ¿lo sabías?- le comentaba mientras con una varilla tocaba el cuerpo tirado de Heero, como un niño hace lo mismo con un bichito en el jardín, para saber si realmente estaba inconsciente.
Quatre se avergonzó por su hazaña poniéndose algo colorado. En realidad nunca pensó en llegar a golpear a un compañero... ni menos a Heero;... sin embargo la situación lo ameritaba . ¿En verdad tendría que cuidar su vida como decía Duo?... la idea le dio escalofríos causando que los pelos se le pusieran de punta.
- Lo siento Duo.. pero es que Heero está muy mal y hallé la razón en tus palabras. Yo me lo llevaré y tu traerás su Gundam...-
Duo le sonrió lo menos parecido a una sonrisa debido a que tenía sus manos ocupadas en la nariz. Le hizo un gesto de "hasta luego" agitando su mano desocupada y se retiró con dirección a los hangares. Quatre hizo lo suyo cargando a Heero sobre sus hombros y llevándoselo hacia la salida.
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Una hora después...
- ten cuidado.- le aconsejó Wu Fei cuando terminaba la conversación con Duo.
Duo le había contado todo lo que había ocurrido con Heero y con Quatre y le terminó preguntando si sabía el paradero donde estaba el Gundam del soldadito de plomo. El chino le terminó por decir lo que había averiguado por el lado de la base que rodeó anteriormente.
- "gracias Wu Fei. Me será de gran utilidad"- fue lo último que le escuchó decir al americano antes de terminar el contacto.
Trowa respiró aliviado por la suerte de Duo sabiendo que ya ni Heero ni Quatre estaban en las manos de Naomi. Los ánimos le subieron al alma nuevamente y su espíritu de lucha le decía que estaba preparado para cualquier cosa que enfrentara de ahora en adelante... A su corazón volvía la esperanza de la paz en el universo conseguida por todos los pilotos unidos.
- ahí vienen- anunció Wu Fei al ver la silueta de Quatre cargando a Heero.
Quatre a pesar de no evidenciar una musculatura desarrollada y fuerte como la de sus compañeros, cargaba de los más bien el cuerpo inmóvil e inconsciente del 01, depositándolo en el suelo seco y resquebrajado. Quatre sonrió al ver a sus compañeros sanos y a salvo. Miró a Heero y luego a sus amigos para decirles:- estaba muy débil.. y lo dejé así...- Continuó hablando con rapidez- ¡es que no había otra alternativa!... Pretendía ir en busca del Wing Zero en este estado -.
- ya lo sabemos... Duo nos lo contó hace poco- habló Trowa.
El 05 frunció el ceño y lanzó una maldición silenciosa, mientras el artista circense pensaba si Quatre estaba bien con respecto a Naomi.
Los intercambios de pensamientos se manifestaron nuevamente cuando Quatre suspiró de modo melancólico. Con el tema de la debilidad de Heero, se había distraído por unos instantes hasta que la mirada penetrante de Trowa le hizo volver a su triste realidad. ¿Podía retroceder el tiempo para evitar conocerla y por consiguiente evitar su dolor?. Imposible. Su corazón le decía que la volvería a conocer una y otra vez; todo lo que fuera necesario, por más que fuese engañado cada día por aquella mujer maravillosa (NdL: es un macabeo -u ). Su sosiego, al recordar las cualidades de Naomi, que lo deslumbraron desde un comienzo, lo hizo entrar a un mundo en donde su corazón se resistía a unirse con la razón.
Miró el suelo para evitar encontrarse con los ojos de sus compañeros, además de Intentar modular alguna palabra, pero le costó trabajo.
Wu Fei lo encaró como su carácter le exigía que hiciera diciendo:- ¡Basta ya!
Quatre levantó la vista y se vio reflejado en la dura mirada del chino. Por otra parte, Trowa se mantenía quieto con su semblante natural; Heero aún no despertaba.
- me capturaron y en el calabozo me encontré con Heero. El me contó lo que averiguó; que Naomi era la líder de "Jenny" y había sido atrapado en una emboscada en el espacio. Luego apareció Duo y confirmó la versión de Heero- los ojos verde celeste de Quatre, dejaron ver un brillo de tristeza profunda percibida por sus compañeros. ¿Podía acaso ser él el único que no presintió las mentiras de Naomi? Se sentía un idiota como nunca lo había hecho y de alguna forma debía remediar su error al intentar convencer a los demás que Naomi era de fiar desde los inicios de esta historia; indudablemente su sensibilidad le había jugado una mala pasada y por consiguiente, casi cobró la vida de sus amigos; por suerte todos estaba aparentemente a salvo en esos instantes.
- No puedes estar así por una miserable mujer- le habló Wu Fei de modo severo. Pensaba que los hombres no podían ser más débiles que las féminas por lo que no permitiría que Quatre se dejara llevar por el asunto, disminuyendo su capacidad de lucha de ahora en adelante. Levantó el dedo apuntándolo hacia el árabe. Agregó:- Esa mujer no estará más en este mundo; va a morir en mis manos y eso no me importa -.
Trowa vio que Quatre soltaba un gemido ahogado y salió extrañamente en defensa de la susodicha diciendo:- No puedes hacer eso. Sabes que es un ser humano como cualquier otro...-
- desde un comienzo su presencia me provocó repulsión- interrumpió al tiempo en que lanzaba un soplido de indignación.- Y si yo no la mato, seguro que Heero lo hace -.
Eran del todo ciertas las palabras de Wu Fei al decir que Heero se encargaría de hacerlo. Recordemos que el 01 pensó muchas veces en la hora de acabar con la cabeza de la organización "Jenny".
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En algún lugar de la base Lunar...
- ¡Howard!... ¡Howard!- lo llamaba Hilde gritándole contradictoriamente en un susurro- ...¡AquiiiI!-
Había encontrado a los soldados de "Sarmi" que se llevaron a Howard. Los siguió, esperando alguna oportunidad para distraerlos y rescatar al amigo de Duo. Sus manos temblaban constantemente por el nerviosismo de su misión y su frente sudaba en frío; debía lograrlo a como dé lugar tal que si no lo hacía bien... su vida y la de Howard correrían riesgo sin contar con el tremendo regaño que su amado "dios de la muerte" podía darle nuevamente. La chica se hallaba escondida tras unos contenedores guardados en una bodega. Aún se hallaban en la base Lunar y pareciera que no pretendían salir de allí.
Howard miraba de donde provenía esa voz moviendo disimuladamente su cabeza y sus ojos hasta que la vio entra las sombras como un gato acechando a un ratón.
- ¡Hilde!... ¿cómo loglaste llegal hasta aquí?- mostraba una evidente emoción al ver a aquella muchacha, amiga de Duo, ir por él.
Hilde se acercó lo más que su discreción le permitía, para no ser descubierta en un santiamén por los soldados que rondaban serios por los pasillos. Tragó saliva y salió de su escondite tomando todos los riesgos que podían existir en ese momento; más bien, no podía estar en una situación peor.
- Vine a sacarte... Vi en la televisión cuando hallanaron la nave y te aprisionaron. Relena está en el canal hablándole a los televidentes sobre todos los engaños de "Jenny"-. Hilde decía frases muy veloces con la intención de no demorarse en poner al tanto a su amigo.
Howard observó hacia todos lados antes de comentar:- Los soldados hablaban de un ataque en la tiela- bajó la voz haciéndola casi imperceptible- ... y dicen también que tienen mobiles suit mejoles que los Gundams llamados "Gold Talgeess". Cuando tomen la base "Jenny" en la tiela, se diligilán luego hacia las colonias de modo tliunfante por la delota de sus enemigos incluyendo a los muchachos... de esa folma, las pelsonas no tendlán mucho que hacel pala defendelse de tal tilanía como la del gobelnadol-
La chica del cabello negro azulino no quiso escuchar e intentó hallar la manera de sacar a Howard de esas extrañas ataduras. Revisó rápidamente el sistema y frunció el ceño cuando notó que nunca en su vida había visto una esposas como las que tenían en frente. Howard como si le leyera el pensamiento le comentó que el tampoco había visto algo semejante. El tiempo pasaba y en cualquier momento entrarían nuevamente los soldados inspeccionando el lugar.
- Lo siento Howard... no sé como se abre esto. Aunque deben haber llaves por algún lado- la desesperación le embargó el cerebro, tensándola aún más cada minuto que pasaba -.
El viejo negó con la cabeza confesándole que el sistema era electrónico y que no existían llaves. Solo la intervención al sistema abriría la cerradura o un virus en un caso más particular. Lástima que Heero no se encontraba con ellos para que pudiese abrir la cerradura de las esposas.
Minutos después, sin aún hallar una solución al problema, se escucharon pasos pesados y ruidos metálicos hacia donde estaban ellos y una silueta se formó con las luces fluorescentes, en el umbral de la entrada. Apareció un sujeto armado, musculoso y de mirada dura al mismo tiempo que Hilde lanzaba un gemido ahogado de desesperación.
- "¿Dónde estás Duo cuando te necesito?... ¡por el amor de Dios!..."-
Continuará...
¿Por qué Heero cree conocer a la madre de la niña (supuestamente Naomi)?
¿Qué relación tendrá con los sucesos del sueño?
¿Duo logrará recuperar el Wing Zero?
¿Que pasará con Hilde, Relena y Howard en la base Lunar?
Gracias a todos los fieles lectores, que aunque no pongan reviews, yo sé que existen y se ocultan por ahí. Besos a todos y hasta el año que entra... digo... eso es mucho... mejor, ¡hasta la semana que viene si Dios quiere!
Una aviso: el final se acerca...
/ Todokanai ai to shitteiru no ni osaekirezuni aishitsuzuketa/ Aunque sé que mi amor nunca te alcanzará, continúo amándote descontroladamente/ Gackt /
