Hola, hay alguien todavía ahí? Perdónnnnnnn! Hace mucho que no aparezco a actualizar la historia, es que mi vida es un desastre! Y lo será por tres semanas más, hasta que termine de rendir y empiece mi verano. Originalmente este capítulo iba a ser super mega archi requete largo porque se lo merecen por mi tardanza, pero un review que recibí ayer me hizo querer subir algo YA porque ustedes se lo merecen, así que decidí escribir todo lo que pudiera hoy (que lo autodeclaré como mi día libre de estudio jaja) y llegué hasta donde llegué. Ya me dirán ustedes si les gustó o no, si mereció la espera, si es horrible y no quieren que escriba más… todas esas cosas (?)
En fin, gracias a samfj, KariiHoney, Annie Thompson, xXm3ch3Xx, Isa, caro, negrilu, RoMa Cpda, Altea Kaur, Brandon Jace, Petite24, RoseW, TheQuibblergirl y laugrangerweasley por los reviews!
Y quiero dedicarle este capítulo a Noe y Xime por su cumple. Noe cumplió el 10 y no pude saludarla y me siento mal por eso, espero que la hayas pasado super lindo! Y Xime cumple el 24, así que feliz cumple adelantado! Ojalá tengas un hermoso día. Y también se lo quiero dedicar a Sam porque es lo más!
Y ahora me dejo de molestarlos y les dejo el capítulo, que lo disfruten :)
¿Casualidad o destino?
Scorpius mantenía un dilema mental muy grande. Sí, se estaba acercando a ella pero no sabía si realmente quería besarla, al menos no en el estado en que Rose estaba. Desde el verano, cuando se había dado cuenta de sus sentimientos hacia la pelirroja, deseaba que esto pasara; pero quería que fuera cuando los dos estuvieran en sus cabales. Y que Rose estuviera ebria (menos que hacia unas horas pero ebria al fin) era motivo suficiente para que no quisiera que pasara en ese momento.
¿Y si ella se arrepentía? Vio como cerraba los ojos, dándole a entender que también quería que pasase pero eso no significaba nada, podía ser producto del alcohol.
Sentía que se estaba aprovechando de ella, y, cuando estaba a punto de frenarse, unos gritos los sobresaltaron a ambos. La voz le sonaba familiar pero no llegaba a reconocer de quien era.
-¡Debiste haberla frenado, soy tu novia y no me gusta ver como una zorra trepadora intenta seducirte!
-¡Pero si la frené! Le dije que no estaba interesado en ella.
Reconoció la voz de Albus y cuando eso pasó reconoció también la de Rachel. Miró a Rose, todavía estaban muy cerca. La pelirroja se encontraba totalmente ruborizada, observando el lugar de donde las voces de sus amigos provenían. Antes de que alguno de los dos pudiera reaccionar un "Ouch" y unas frenadas se oyeron a unos metros. Rápidamente Rose se alejó de él.
-¿Interrumpimos algo? –preguntó Rachel. Parecía sorprendida y a punto de reírse, aunque unos segundos atrás se notaba que estaba hecha una furia.
-Err… nosotros… -comenzó Rose, pero Scorpius la interrumpió y dijo:
-Estaba comprobando que tan grande es el mareo de Rose, así podemos volver a la fiesta.
Una vez que las palabras salieron de su boca se dio cuenta que la excusa era una idiotez total. ¿Comprobando el mareo? No tenía sentido.
-¿Ibas a comprobarlo con tu lengua en su boca? –bromeó Rachel y Albus rió.
-¡Rachel! –exclamó Rose, en un tono ofendido. La Weasley se levantó con dificultad y se apoyó contra la pared. Scorpius la imitó y le ofreció ayuda pero ésta la rechazó, provocándole algo extraño, tristeza quizás- Volvamos a la fiesta. –pidió a su amiga y juntas se alejaron del pasillo.
Una vez que las chicas habían desaparecido de sus vistas, Albus se giró hacia él con cara de apenado pero antes de que dijera nada, Scorpius se le adelantó:
-No te preocupes, no iba a besarla en el estado en el que está.
-Pero estaban pasando un momento juntos y Rach y yo los interrumpimos, perdónanos.
-No hay problema, Al.
-Lo más irónico es que saqué a Rachel de la fiesta porque insistía en que vayamos a buscarlos para ver si todo estaba bien luego de la pelea de James y el Gryffindor ese y no queríamos que los interrumpa, y mira lo que ha pasado después.
Scorpius rió. No creía mucho en el destino, él era más de creer en casualidades, pero al final Rachel los había interrumpido. Igualmente agradecía internamente a su amiga porque si rechazaba a Rose no sabía cómo iba a reaccionar ella.
-¿Tu hermano recuerda al día después de beber demasiado? –le preguntó a Albus, cambiando de tema. Éste lo miró extrañado.
-¿James?
-¿Tienes más hermanos?
-Cállate, Malfoy –gruñó-. Sí, solo una vez se olvidó de todo pero fue en Navidad y porque había tomado por error una bebida inventada por Fred que hasta el día de hoy no sabemos qué tenía –Albus hizo una pausa, reflexionando-. Creo que ni Fred sabía qué le había puesto, él tampoco estaba muy bien. Culpa de nuestros padres por dejarnos a todos juntos en La Madriguera luego de las festividades –se encogió de hombros-. ¿Por qué lo preguntas?
-Porque le confesé que estoy enamorado de Rose para que la separara del Gryffindor y creí que mañana no lo recordaría.
-¿No te golpeó, ni amenazó y encima te ayudó? –preguntó, sorprendido. Scorpius asintió- Entonces estás salvado, hermano, cuentas con la aprobación de James, el más protector.
Luego de que Michael se le confesara habían aparecido al rescate Lily y Lucy, sin saberlo, porque no encontraban a Roxanne. Disculpándose con el chico se fue junto con sus primas, que para su suerte no le preguntaron nada por la preocupación que tenían.
Le agradecía al destino que sus primas aparecieran en el momento justo porque no sabía qué responderle al chico. Ella no era la clase de chica que sabía tratar con muchachos, era una idiota en ese sentido. Esas cosas eran más para su hermana que siempre estuvo rodeada de hombres y sabía lidiar con ellos y rechazarlos. No es que quisiera rechazar a Michael pero tampoco sabía qué sentía; hasta hacia unas horas él era solo el golpeador del equipo de quidditch.
-¿Cuándo la vieron por última vez? –les preguntó, saliendo de sus pensamientos. Habían registrado el cuarto de su morena prima y tampoco estaba allí.
-Ya te dije, Dom, estaba charlando conmigo y de repente me dijo que debía ir al baño y desapareció. Al principio no me preocupé porque me pareció normal, pero ninguna persona está dos horas en el baño. –respondió Lucy.
-Si no está en su habitación probablemente está afuera en algún pasillo o aula. –razonó Lily.
-Vayamos hacia la salida, entonces –propuso Dominique-. Lástima que el castillo sea tan grande.
Sus primas asintieron y comenzaron a caminar las tres juntas rumbo a la puerta de la Sala Común. Le preocupaba que le pudiera haber pasado algo, Roxanne no era de hacer este tipo de cosas. Al final del camino se encontraron con Rose y Rachel que venían entrando y, al contarles lo sucedido, quisieron unírseles a la búsqueda.
-¿No sería más fácil si la buscáramos en el Mapa del Merodeador? –sugirió Rose mientras salían. Lily se dio una palmada en la frente, asustándolas por su reacción.
-Espérenme aquí, iré a buscarlo.
Y dicho esto corrió nuevamente a la Sala Común mientras el resto de las chicas la esperaba fuera.
-Eres brillante, primita. –la felicitó Dominique. Rose negó con la cabeza, divertida.
James la estaba pasando mejor de lo que esperaba. A pesar de ser el anfitrión de la fiesta, al poco tiempo de que esta comenzara, se había aburrido hasta que encontró a Hamilton oculta entre las personas. Había decidido ir a hablarle porque no le pareció casual que justo la viera a ella entre toda la gente, pensaba que la pelirroja ni aparecería por el lugar y al final era la única que hizo que no terminara yéndose a dormir.
Además, el enterarse que Malfoy estaba enamorado de Rose sumado a que bebió de más desembocó en que la idea de una fiesta no le pareciera tan grandiosa.
Lo que más le sorprendió fue que, valga la redundancia, no le sorprendió la noticia. Suponía que esos dos iban a terminar en algo desde que habían comenzado a ser algo así como amigos. Hasta podría decirse que le agradaba esa idea, después de todo Malfoy era alguien confiable; no como ese idiota que estaba tocándole el trasero a su primita.
Decidió salir de sus cavilaciones porque Jessica le estaba contando la primera vez que voló en escoba. Aunque sonara loco, le agradaba estar con ella en esos momentos. Seguramente fuera por el efecto del alcohol pero ¿qué más daba? Y parecía que ella tampoco la estaba pasando tan mal después de todo.
-¿Te aburren mis historias? –le preguntó, preocupada. El rió y negó con la cabeza.
-Para nada, solo me distraje en mis pensamientos porque hace un rato me enteré de algo un tanto –hizo una pausa mientras trataba de buscar una palabra que definiera la situación- no sé, ¿extraño? ¿Raro? ¿Inesperado? No, inesperado no porque ya me olía a que algo así iba a pasar.
-¿Qué ocurrió? Bah, si quieres contarme. Sé que no somos amigos y probablemente mañana volveremos a llevarnos mal así que si no quieres no me cuentes.
James sabía que ella era de confiar, Fred y Frank se lo habían dicho tantísimas veces, pero este secreto era de Scorpius y no sabía si podía divulgarlo o no.
-¿Me prometes que no se lo dirás a nadie? Porque no es algo mío sino de alguien más que estoy seguro de que me lo dijo solo porque estaba en una situación crítica.
-¿Olivia cuenta como nadie? –James entrecerró los ojos, haciéndola reír- No se lo diré a nadie, Potter, no soy una chismosa.
-Está bien, te lo contaré –hizo una pausa mientras se erguía para darle más misterio a la situación. La pelirroja rodó los ojos-. Omitiré ese gesto porque si lo tengo en cuenta se me irán las ganas de contarte. En fin, ¿viste que antes tuve algo así como una pelea con uno de sexto porque estaba besándose con Rose? –Jessica asintió- Fue porque hay un chico que me contó que está enamorado de ella y…
-¿Malfoy? –le preguntó, interrumpiéndolo.
-Sí, Malfoy. Y él… un momento, ¿cómo lo sabías?
Ésta vez fue el turno de Jessica de erguirse para darle más misterio a la situación. James, al ver que lo estaba imitando, decidió seguirle el juego y rodar los ojos. La muchacha rió y comenzó a contarle que, a diferencia de él, ella iba casi a diario a la biblioteca y allí se encontraba con Rose que, la mayoría de las veces, estaba acompañada de Scorpius. Como le había parecido raro que de odiarse pasaran a estudiar juntos en sus momentos de descanso, a veces, los observaba y gracias a eso había notado que Malfoy miraba a Rose sin prestarle demasiada atención a lo que ella le explicaba. También que en ocasiones, cuando la muchacha estaba concentrada haciendo su tarea, el rubio solía quedársele mirando disimuladamente.
-Y no la mira como mira a cualquier chica, la mira con amor. –agregó.
-¿Con amor? –preguntó, extrañado- ¿Cómo se mira a alguien con amor?
-¡Potter, eres una piedra! –exclamó- A ver, ¿viste cuando Fred se le queda mirando a Oli sin motivo aparente con cara de idiota? –James asintió, su primo solía hacer eso todo el tiempo- Bueno, en realidad la está mirando con amor.
-¿Entonces Malfoy quiere a Rose de verdad?
-No lo sé, pero no me extrañaría que terminen juntos.
-¿Por qué lo dices?
-Vamos, James, no puede ser que no entiendas nada. Ellos dos siempre sintieron la necesidad de pelearse por no aceptar que se podían llevar bien. Fíjate que hasta compartiendo el grupo de amigos se la pasaban peleando cuando podían intentar formar una amistad. Creo que hay una gran tensión entre ellos porque si realmente decidieran ser amigos se darían cuenta que son el uno para el otro. Y convengamos que sentir esas cosas por la persona con la que llevas peleando desde siempre es bastante complicado.
James hoyó atentamente todo lo que Hamilton le contó. No podía creer que, solo con observar, la chica había sacado sus propias conclusiones respecto a esto. Aunque una cosa lo inquietó, así que decidió sacarse la duda:
-Jessica… ¿cómo sabes que es complicado sentir cosas por la persona con la que llevas peleando desde siempre?
La pelirroja abrió la boca y la volvió a cerrar. Luego frunció el ceño y se cruzó de brazos, como si estuviera ofendida. James conocía muy bien ese gesto suyo.
-¿No es obvio que a nadie le gustaría sentir eso? No lo sé, no me pasa a mí así que no te ilusiones, Potter.
-Y aquí es donde empiezas a ser una insufrible, ¿verdad? Ya sabía yo que la paz no iba a durar mucho tiempo.
-Si haces preguntas estúpidas claramente no durará, ¿sabes? No entiendo cómo puedes pensar que yo sabría eso si la única persona con la que peleo eres tú.
-Por si no lo recuerdas todo lo que dijiste sobre Rose y Malfoy se adaptaría perfectamente a nosotros –comentó sin saber muy bien por qué quería que ella entendiera su confusión-. Con esto no te estoy diciendo que nosotros un día nos enamoraremos pero piénsalo.
-No voy a pensarlo, nada de lo que dices tiene sentido.
James resopló. Por alguna razón que desconocía no quería que el "momento de paz" se terminara. Le gustaba llevarse bien con ella últimamente.
-Tienes razón, no digo nada coherente.
Decidió darle la razón, cosa que la animó y comenzó a hablarle sobre otro tema que no tenía nada que ver con sentimientos ni confusiones.
Una vez que tuvo el Mapa del Merodeador en mano (gracias a Merlín era la debilidad de su hermano James y siempre conseguía que se lo diera. Pobre de Albus que tenía que sobornarlo), Lily se puso en marcha para volver con sus primas.
En el camino se cruzó con Chad, que andaba buscándola. Con pesar le explicó al chico la situación y, luego de rechazar su ayuda, se despidió de él. Cuando casi estaba llegando a la salida, sus ojos percibieron algo que la desmoronó por completo: Lorcan estaba besándose con la puta de Scarlett.
A pesar de que con Chad las cosas iban bien su amor por Lorcan no cambiaba, ni se iba. Un rato atrás, cuando habló con Lysander, había pensado que quizás podía esperar un par de años más y luego el Slytherin se fijaría en ella. Si dejaba que él fuera un mujeriego insoportable e idiota hasta que terminara el colegio, probablemente después se cansaría de esa vida vacía y pronto se enamoraría de ella, la chica que desde su tierna infancia lo amaba y soñaba con casarse con él.
Idioteces. Eso eran sus pensamientos, puras idioteces. Patrañas. Ilusiones absurdas. Cursilerías patéticas. Ella era patética también, ¿iba a aguantar sufrir un par de años más solo por el amor de un tarado? No, no iba a soportarlo.
El destino había hecho que ella viera esa imagen justo cuando estaba dispuesta a esperarlo, debía tomarlo como una señal e intentar, por milésima vez, olvidar al Slytherin.
Borrando todos estos pensamientos de su mente, salió rápido de la Sala Común; ahora lo importante era encontrar a Roxanne.
Una vez que Lily estuvo de vuelta junto con ellas Rose tomó el Mapa del Merodeador y comenzó a buscar a su prima. No iba a ser tan complicado encontrarla ya que a estas horas la mayoría de los estudiantes estaban o durmiendo o en la fiesta; divisó también a algunas parejitas perdidas por las aulas vacías o pasillos antes de notar dónde estaba su prima.
-Está en un pasillo dos pisos más arriba. Vamos.
Las cinco chicas emprendieron camino hacia el pasillo donde Roxanne había decidido exiliarse. Ninguna decía mucho ya que todas estaban preocupadas. De todos los primos Roxy era la única que jamás hacia escenas o quería llamar la atención demasiado, por eso esta actitud les resultaba tan extraña y las asustaba.
-¿Estás bien, Lils? –escuchó que Lucy le preguntaba. Rose giró para encontrarse con la pequeña de los Potter negando con la cabeza.
-Vi a Lorcan besarse con Scarlett y me desanimó un poco. –contó. Dominique, que caminaba junto a ella, le pasó un brazo por los hombros.
-Sé que ya repetí esto un millón de veces –comenzó Rose-, pero lo seguiré haciendo siempre que sea necesario: olvídate de Lorcan. Es mi amigo y lo quiero pero déjame decirte que es un estúpido y odio que sufras por él. Además, Chad te quiere y no se merece que le hagas esto.
Lily le sonrió levemente aunque algo desanimada.
-Gracias por tus palabras, Rosie, pero es más fácil decirlo que hacerlo.
-¿Y Chad no te gusta? ¿Lo estás usando? –le preguntó Rachel a su cuñada.
-No, jamás usaría a Chad. Es más, él sabe todo lo de Lorcan y dijo que iba a esperarme el tiempo que sea necesario hasta que me olvide de él –Lily suspiró-. Chad es genial, el problema es esta estúpida obsesión que tengo.
Rose iba a responderle a su prima, pero la imagen que vio cuando doblaron en el pasillo la descoló: Roxanne estaba sentada contra una pared con las rodillas flexionadas y la cabeza apoyada en ellas; se escuchaba un llanto que le dolió por dentro, su prima estaba sufriendo demasiado.
-¡Rox! –gritó Dominique, llamando la atención de la susodicha, que levantó el rostro y sorbió la nariz.
Rápidamente todas llegaron junto a ella y la rodearon. Roxanne lloró más fuerte y se apoyó en el brazo de Lucy, que comenzó a acariciarle el cabello. Todas la imitaron hasta que, luego de unos minutos, la morena logró tranquilizarse un poco. Lily hizo aparecer una caja de pañuelos y se la entregó.
-¿Qué ocurrió? –le preguntó Dominique luego de que Roxanne se sonara la nariz.
-Vi a… –un nuevo llanto amenazó con salir, pero ella lo evitó. A Rose le partió el corazón ver a su prima en ese estado. Roxanne esperó unos segundos y decidió seguir- Vi a Oliver con una compañera suya, besándose.
-¿Con Natalie? –le preguntó Lily, Roxanne asintió- Me lo imaginaba, los encontré hace un tiempo en una situación extraña en la Sala Común. No quise decirte nada porque no tenía la certeza y quería evitar que sufrieras.
-No hay problema. –le dijo, resignada.
-Oh, Rox, lo lamento tanto –Rose dijo, abrazando a su prima-. Oliver es un idiota y no merece tus lágrimas.
-Ya encontrarás a alguien mejor, prima. Ese cretino no sabe ni jugar al quidditch –el comentario de Dominique hizo que Roxanne comenzara a reír, contagiando al resto-. ¡Pero es la verdad! Si no sabe jugar al quidditch menos sabrá elegir bien a una mujer.
-Dom tiene razón –acotó Rachel-. Además, muchos en el colegio babean por ti y ya es hora de que olvides a éste y te fijes a quienes tienes alrededor. El otro día escuché en la Sala Común que dos chicos comentaban que la Weasley morena…
-…estaba para el crimen –interrumpió Dominique-, es verdad, yo estaba con ella cuando los escuchamos y los miré fijo para que se asustaran y usaran palabras más apropiadas.
-Fred no estará muy feliz con eso. –comentó Lucy y todas volvieron a reír.
Rose notó que Roxanne estaba un poco más animada y eso la puso más contenta, no le gustaba ver sufrir a la gente que quería.
-Gracias por todo, chicas. Me encanta que sean parte de mi familia, no sé qué haría sin ustedes. –agradeció Roxanne.
-Yo no soy parte de la familia. –Rachel dijo tímidamente.
-¿Cómo que no? Lo eres desde que te hiciste amiga de mis primas, y ahora que estás con mi hermano ya es oficial, eres una Potter-Weasley más. –le dijo Lily, Rachel le sonrió.
-Tengo una idea –dijo Rose, llamando la atención de todas-, podemos ir a nuestra habitación ya que somos las únicas propietarias. Hay golosinas y podemos sacar todos los colchones y hacer una sola cama como hacemos en la casa de los abuelos y tener una noche de chicas. –propuso.
Todas comenzaron a asentir y a levantarse. Lucy y Dominique iban a ir a las cocinas para buscar más "provisiones" para la noche de chicas y luego a la Sala Común de Hufflepuff a por el piyama de Lucy. Rachel y Lily iban a pasar por la Sala Común gryffindoriana por lo mismo y de paso buscaban el de Roxanne, que iba a ir directo hacia la de las águilas junto con Rose porque no tenía ánimos de entrar nuevamente a la fiesta; y todas se iban a encontrar luego en el cuarto de Rose, Rachel y Dominique.
Quizás la noche se había transformado en algo que no tenía planeado, pero estaba segura de que la iban a pasar bien.
Frank se encontraba bebiendo más (mucho más) de lo que acostumbraba normalmente en un rincón oscuro de la fiesta. Solo. Por su mente pasaban una y otra vez las imágenes de lo que había vivido a lo largo de la noche.
Tenía ciertas expectativas con respecto a esta noche, y todas se habían ido bien lejos en cuanto vio cómo ella salía rápidamente de la Sala Común luego de ver al chico que realmente quiere besándose con otra.
No tenía pensado declarársele ni mucho menos pero pensó en que, quizás, esta noche podía empezar a acercarse a ella de otra forma, más como un amigo; y así pudiera verlo como algo más que el amigo de su hermano mayor. Pero no, nada de eso había sucedido porque, gracias al destino, ella había visto con sus propios ojos lo que todos sabían pero nadie se atrevía a decir.
Y él, como el fracasado que era, solo había observado como la chica de sus sueños se iba triste, dejándolo en medio de una fiesta llena de borrachos. Y no la siguió porque tuvo miedo.
Había buscado a Fred pero no lo encontró, seguramente estaba con Olivia en algún lado. También buscó a James pero lo vio riendo con Jessica y no quiso interrumpir.
Mientras sus amigos estaban felices, Frank se dio cuenta que estaba destinado a sufrir por ella, y esas cosas del destino son muy difíciles de cambiar.
-Y ahora que ya está todo listo, que comience la noche. –propuso Lucy mientras comía su rana de chocolate.
Roxanne, que ya estaba más recuperada y animada por la improvisada reunión de chicas, fue la primera en hablar. Comenzó a relatar desde el principio, cuando estaba hablando con ella, y vio a Oliver con Natalie. Lucy se sintió una tonta por no notar que su prima estaba mal. Luego de ver esa imagen, ella se había ido de la Sala Común con la cabeza que le daba mil vueltas. Les contó que mas allá de que le dolía muchísimo que el chico de sus sueños estuviera con otra, lo que más la inquietaba era si Sophie sabía o no de la relación que mantenía su hermano. Roxanne tenía dudas y no quería enojarse con su amiga pero hubiera preferido escucharlo de boca de ella a enterarse de la forma en que se enteró.
-Creo que antes que nada tienes que comprender que, si lo sabía, seguro se encontraba en una encrucijada –comentó Rose-. Mañana, cuando estés más tranquila, habla con ella. Es tu mejor amiga y seguro tiene algo para decirte.
-Y por Oliver no te preocupes, él se lo pierde. –le dijo Rachel, haciéndola sonreír.
-Yo hablaré con esos chicos que dijeron que estabas para el crimen y les diré que sean respetuosos, y que estás soltera. –Dominique dijo, haciendo que todas estallen en carcajadas.
-Gracias chicas –agradeció nuevamente-. Me alegra tenerlas.
-Deberíamos hacer un grupo de autoayuda –dijo Lily, de repente-, tú y yo seríamos las presidentas y se llamaría "El club de las desilusionadas amorosamente", ¿qué te parece? –Roxanne comenzó a reír y todas la siguieron.
-¿Qué te ocurrió a ti? –le preguntó Roxanne, que no sabía que no había sido la única en ver al supuesto amor de su vida besándose con otra.
Lily contó nuevamente que al entrar a buscar el Mapa del Merodeador vio como Lorcan se besaba apasionadamente con Scarlett y todos los sentimientos que le producía eso, más allá de lo bien que estaba con Chad.
-Seguro tendrán sexo hoy. –se lamentó la pelirroja, dando por terminado su discurso.
-Sé que Scarlett es una puta –comenzó Roxanne. Todos sabían eso, hasta Lucy lo sabía y ella no solía tener esos pensamientos de las personas-, pero no se acostará con él, al menos no hoy. Por lo que escuché en nuestra habitación Lorcan le gusta realmente y quiere empezar bien con él.
-Gracias por dejarme más tranquila, Roxy, eres toda una amiga. –Lily dijo, irónicamente.
-¡Es lo mejor que te podría haber dicho! –exclamó Rose, sorprendiéndolas- Lorcan no quiere tener ninguna relación con nadie, en cuanto Scarlett de señales de estar enamorada de él, huirá.
-Opino lo mismo, no lo había pensado. –reconoció Lucy. Rose tenía razón, Lorcan solo estaba usando a Scarlett y ya se cansaría de ella. Lily debía suponerlo, todas sabían cómo era él.
-Y no te olvides que nosotras –Dominique se señaló a ella misma, a Rose y a Rachel- somos mejores amigas de él y pasamos mucho tiempo juntos, ya se enterará de nuestra opinión por la zorra esta y le llenaremos la cabeza. –Rachel asintió, mientras todas reían.
-Quisiera olvidarme de él y que luego se enamorara de mí, para que sufra lo que yo desde los cinco años. –Lily confesó. Lucy, que estaba a su lado, le apretó la mano. Roxanne le hizo saber que ella también había pensado eso varias veces.
-Yo creo que ustedes están destinados a estar juntos. –dijo Lucy, soñadora.
-Pero mientras él lo nota deberías intentar no sufrir –aconsejó Dominique-. ¿Quieren que les cuente lo que me ocurrió a mí?
Dominique comenzó a contarles que se encontraba charlando con Lysander y se les acercó un chico miembro del equipo de quidditch de Ravenclaw para invitarla a bailar. Ella aceptó sin saber que luego el tal Michael le confesaría que le gusta.
-Y antes de que pudiera decirle nada llegaron Lucy y Lily para salvarme.
-Oh, perdón por eso. –se disculpó Lucy avergonzada.
-¿Perdón? Yo debería agradecerles, me salvaron de que tuviera que responderle.
-Piénsalo Dom, ¿no te gusta ni un poco? –le preguntó Rachel- Es jugador de quidditch, es guapo, según tu también es divertido. Parece ser tu versión masculina.
-Puede ser, no lo había pensado así –reconoció-, pero creo que es demasiado apresurado para saber si me gusta o no.
-Yo creo que un chico así no puede estar contigo –le dijo Lily-, necesitas a alguien más tranquilo, que te de paz, inteligente… algo así como Lysander.
-¿Lysander? –le preguntó Dominique riendo- Lysander es mi amigo, no puedo estar con él.
-¿Por qué no? Albus era mi amigo y míranos ahora.
-Es diferente. ¿Y qué pasó con mi primo? ¿Por qué volvieron de donde sea que se habían ido? –le preguntó, cambiando de tema.
-Tu primo es un idiota. –dijo Rachel, enojada, recordando algo que todas desconocían.
Luego de despotricar contra Albus comenzó a relatarles que se habían ido de la fiesta para estar más tranquilos. Se fueron a un aula vacía y empezaron a hacer cosas que no quiso contar por estar rodeada de familiares de su novio. Lucy le agradeció internamente, era raro escuchar como alguien hablaba así de su primo. En un momento, cuando estaban bastante acaramelados, había entrado al aula una Slytherin que salió con Albus el año anterior acompañada de su amiga. Las muchachas estaban bastante ebrias y la chica en cuestión había empezado a coquetearle a Albus como si ella no estuviera allí. Él le había dicho que se sentía halagado pero que no estaba interesado; ella insistió hasta que Rachel se cansó y salió enojada del aula y Albus la siguió.
-Tienes que entender que mi hermano es idiota y no quería herir a esa chica. –le dijo Lily.
-Lo sé pero sentí que me faltaba el respeto, ¡yo estaba con ellos!
-Acostúmbrate, hace dos años que las chicas lo acosan y que esté de novio solo lo hace más sexy –dijo Roxanne-. Igualmente él nunca te haría daño ni te sería infiel, estamos hablando de Albus.
-Él heredo los genes buenos, si te hubieras metido con James ahí si estarías en problemas. –acotó Dominique, haciéndolas reír.
-¿Y no aclararon las cosas? –preguntó Rose.
-No, cuando estábamos discutiendo nos cruzamos contigo y Scorpius y me sacaste de allí para no tener que dar explicaciones. –le respondió. Rose se ruborizó.
-Rose Weasley, ¿por qué te ruborizas? –le preguntó una divertida Roxanne.
-Porque la encontramos en una situación muy extraña con Scorpius. –contó Rachel. Rose le arrojó un almohadón.
-¡Cuenta todo! –chilló Lily.
Rose estaba besándose con Dean cuando James los había interrumpido haciendo el espectáculo del que todo Hogwarts hablaría al día siguiente. Luego de eso se alejó con Scorpius y empezó a tomar mucho alcohol, y ella no estaba acostumbrada a eso. Cuando comenzó a sentirse mal él le propuso que fueran al pasillo para que pudiera tomar aire. Habían tenido una charla bastante interesante en la que él le confesó estar enamorado de una chica que no le correspondía y, para colmo, estaba comenzando algo con alguien más. Lucy, atando cabos, se dio cuenta de que tranquilamente la chica podía ser Rose. No iba a decírselo a su prima pero cuando Roxanne la miró por unos instantes con una sonrisa casi imperceptible se dio cuenta de que no era la única que recordaba aquel almuerzo en el que a ella le había parecido que Scorpius sentía algo más por Rose.
No era casual que ella lo haya notado aquella vez hacia unas semanas. Lucy estaba convencida de que si lo notó fue porque debía involucrarse con la causa, y en ese momento decidió que, aunque Scorpius no le hubiera pedido ayuda, ella iba a ayudarlo. Antes de fin de curso Rose y Scorpius estarían juntos, como que se llamaba Lucy Weasley.
-Y no sé si era por el alcohol, por la intimidad de la charla, o porque nos estamos llevando mejor pero –Rose hizo una pausa, se notaba que le costaba decir lo que estaba a punto de decir- si Rach y Albus no llegaban en el momento justo, probablemente nos hubiéramos besado.
-Pero Rosie, ¿a ti te gusta Scorpius? –le preguntó Lily, sorprendida.
Notas de la autora: hasta acá llegue, prometo que dentro de unas semanas voy a volver a actualizar. No es que tardo porque quiero, es más, esto es lo único que consigue alejarme de mis preocupaciones diarias y me encanta por eso, pero no tengo tiempo de escribir. Ni siquiera tengo tiempo de leer otras historias, ni de contestar PM's :( jaja me doy pena. Así que nada, en unas semanas ya termino de rendir y soy libre para hacer lo que quiera hasta febrero :D
Sé que en este capítulo no pasa mucho y que hace dos capítulos estoy en la fiesta de James, pero no me reten por eso, ya les expliqué al principio el por qué decidí publicar hoy.
En fin, no quiero aburrirlos (ahora hablo así porque hay un chico que lee! Me emociona eso jaja no pensé que había chicos en FF y que me lea uno de los pocos me hace sentir hagalada. Bueno, ya que alguien me lea me hace sentir halagada, debo reconocer… les gustan mis historias! Gracias por eso :) ya estoy divagando…) bueno basta, antes de que se den cuenta que no estoy bien mentalmente me voy jaja espero que todos estén muy bien, felices, contentos! Y les deseo una linda semana.
Besotes, hasta pronto! :)
