¡Hola hola!, ya vine después de siglos xDDD, he estado ocupada inspirándome y escribiendo, aparte de que ya entraré a clases de inglés 8v. Bueno, en primer lugar... el capítulo salió algo corto xD, en segundo, quiero agradecer a los usuarios:
Laura 1999 GS: por hacer ese cartel con la frase de mi fic 8) ES HERMOSO, me la he puesto de imágen de perfil 8D, cito la frase...
"No necesito que las personas me digan lo mejor de mí, tengo que creerlo yo misma y así lograré lo que sea... puede que hasta logre lo más imposible".-Sarah (Rosie)
En serio Laura, gracias *-*, me FASCINA. Ojalá subas alguna de tus historias aquí, eres una gran autora 8'D, y también ojalá más se animen a leer tu fic "Héroes" de fictionexpress, aunque yo la busco, pero no la encuentro D'8, solo la encuentro cuando me pasa los links por Facebook xD, ¡debiste ponerte un nombre de usuario más fácil 8v! ¿era AvrillavignelmL?, ¿o AvrilLavignelmL*inserte número*? xDD, nunca me lo aprendo 8'v
LagrimasSolitarias: En serio, en serio, súper en serio, ¡MUCHAS GRACIAS POR COMENTAR MIS FICS! *-* para mí, cada vez que leo tus comentarios, me lleno de alegría y me animas a continuarlos a pesar de las distracciones e interrupciones que tengo 8'D, ¿sabes?, por tí voy a seguir "Regenaración". Sinceramente yo iba a abandonarlo porque era una historia muy rara, pero como sé que lo lees, lo seguiré c'8. Y sí, es chistosa esa parte de Ed x'DD, tomó literalmente lo de "tabla" XDDD. Me fascina que te guste mi historia y la narración, y, como yo no puedo llevarme los créditos sola, yo me inspiré en una narración de una escritora muy cool *-*, si la lees, sabrás que de ella me he inspirado 8), se llama Hechizada517 y créeme, es fabulosa. Y claro, también de varios autores del fandom de 31 Minutos xD, y tú, por supuesto n.n. Gracias por todo.
Y tercero, ya no los distraigo más, allá va...
Esto apesta.
Hola, aquí su narradora de cuarta, Sarah, hablando desde el sábado (sí, me adelanté los días de clases y me pasé al sábado, ¿por qué?, porque sí. Además de que del lunes hasta el viernes todo estuvo normal... Oh bueno, no tanto, se los explicaré más adelante...), estoy en el patio de la casa—rodante—de las hermanas Crueles, donde todos estamos en una especie de reunión melancólica tipo funeral pero sin muerto, donde tuve que venir porque no quería que me crean mala persona, también para supervisar que mi hermano mayor no se coma todos los bocadillos para los invitados.
En fin...
Marie se ha ido a Princeton, y ya se imaginarán como está la situación aquí. Lee y May estaban tan tristes por la partida de su hermana, que todos nosotros decidimos acompañarlas en su dolor haciéndoles un tipo de reunión (no digo fiesta porque tampoco era exactamente eso) con comida aceptable y decoraciones improvisadas con papel crepé y cosas de la basura (basta con decir que a Tablón lo teníamos de adorno, y sí, Johnny hizo un escándalo por eso, pero lo convencimos), todo para poder consolar a las chicas. Aunque creo que a quién de verdad hay que consolar es a Edd, no vino todos los días de clases con la excusa de estar enfermo, y ni siquiera está aquí ahora. Ni Ed ni Eddy lo han visto porque se encerró en su casa, no queriendo abrirle a absolutamente nadie. Así es, Edd estaba realmente destrozado. Y lo peor es que no sabemos cómo animarlo... es más, hasta sus padres tuvieron que viajar por negocios, dejándolo totalmente solo. Todo estaba mal.
— ¡Ed idiota, no te comas todo!—Grité cuando vi a mi hermano acercarse a los bocadillos— ¡Deja algo para los invitados, bobo!
Y esa era mi importante tarea en todo esto. Si consideran que evito que Ed se coma todas las galletitas, bocaditos, palitos con queso, chips, frituras y se tome todas las bebidas; la importancia de mi labor era de gran magnitud para esta reunión. Sin mí, todos se morirían de hambre, ¿no creen?
Me fui a sentarme una vez que Eddy llamó a Ed para decirle no sé qué cosas, tampoco es que me importara tanto. Al frente de todos se sentaban Lee y May, esta última no se contuvo las ganas de llorar, así que Nazz trataba de calmarla, muy en vano, ya que parecía no querer parar por ningún motivo. Admito que me encontraba incómoda, si así estaba May por la partida de su hermana, ¿cómo se encontraría Doble D en este momento? Digamos que se me vino una idea a la mente, no fue bonita. Doble D estaba peor, mucho peor...
—Pero que jodida situación. —Pensé en voz alta. —Rogaré que nadie haga una locura, menos en frente de mí. Lo último que quiero ahora es una cosa más en mi lista de traumas de por vida. —Dije frotándome las sienes—Esto es tan exasperante, ¿por qué nunca te cae un piano encima cuando lo necesitas?, como detesto todo lo que pasa. Lo peor es que de alguna manera me siento culpable.
—Vaya, con todos esos adjetivos y comparaciones, suenas como una aspirante a camionero. —Espetó alguien a mi lado. Si soy sincera, me sorprendió que no se tratara de Eddy jodiéndome. No puede ser, es...
— ¿Y a ti quién te invito, Carrie?
¿Se acuerdan de Carrie Huston?, bueno, déjenme refrescarles la memoria: La que saca buenas notas en mi salón, la cerebrito, la genio, la que entrega primero el examen. ¿Ahora la recuerdan?, bien. Muy bien...
A ver, a ver, no creí que fuera necesario profundizar sobre ella, pero ya que la situación lo amerita, empecemos: si bien es la más inteligente, también es la más fastidiosa. Verán, está perfecto que uno mismo se felicite por sus logros y los comparta con los demás, PERO siempre y cuando no se quiera opacar a la demás gente o tratar de hacer sentir inferior. Pues bueno, la cosa es que ella siempre, PERO SIEMPRE te restriega sus logros en la cara para hacerte sentir mal, sí, aparte de que es muy hincha pelotas al molestarte. Así que en resumen, Carrie era una especie de nerd malvada. Es bonita, es inteligente, pero no amable. Eso es Carrie Huston. La puta de Carrie Huston.
Y no me importa sonar como una burda camionera, yo me expreso como se me dé la gana, ¡es un país libre!... y ya le paro a mis quejas.
—Invitaron casi a toda la escuela, Sarah, ¿no lo sabías? —Me contestó tranquilamente con una sonrisa, sacándome de mi mundo.
Volteé por alguna razón divina, y pude observar que más jóvenes estaban llegando. Oh no...
—Y un demonio… ¡KEVIN!—Chillé. Se supone que Kevin fue el encargado de dar las invitaciones en el receso, pero yo creí que solo invitarían a los de su salón... ¡no que fueran a invitar a media escuela! Chico, en serio ¿es que este hombre no hace nada bien?, ¿o algo que me agrade para variar?
— ¿Qué pasa?, ¿qué quieres?—Me dijo el pelirrojo algo disgustado, acercándose a mi lugar. Oh, ¿quieres saber lo que pasa?, yo te diré lo que pasa.
— ¿Tú fuiste el que invitó a todos esos imbéciles?—Y los señalé. Al carajo que se molesten conmigo. El chico de la gorra roja arqueó una ceja.
— ¿Y qué con eso?
— ¿Y que con eso?, ¡Kevin, se supone que sólo invitarías a los conocidos de las Crueles!
—Así es, ellos son los conocidos.
— ¡¿Qué?!—Exclamé con desprecio—No puedes estar hablando en serio.
—Míralo tú misma.
Kevin me pasó una lista de su bolsillo, al desdoblarla era el doble (quizás hasta el triple) de larga de lo que parecía. Y sí, todos estos chimpancés retrasados estaban en la lista. Y no es que me caigan mal mis compañeros, solo que no acostumbro estar con ellos, ¡y no, no soy antisocial! Lo que no me cabe es... ¡¿Cómo pueden conocer a Carrie?!, sin con solo mirarla huyes de esa peste.
—Me lleva el...—Mascullé no completando la frase. Devolví la lista susurrando maldiciones para Kevin. O sea, ahora sí se le ocurría seguir las reglas.
Carrie me sonrió.
— ¿Sabes qué?, me largo. —Espeté finalmente.
Me levanté de mi silla e ignoré los llamados que se dirigían a mí. No me pensaba quedar, aparte de que Carrie me jodería, yo estaría colérica toda la reunión, y eso no era conveniente en este momento. Yo no estaba de ganas para consolar a mis... ¿uh, amigas?, bueno, lo que sea que sean para mí las Crueles, si me quedaba iba a hacerlas sentir peor de lo que ya estaban, así que les hago un favor a todos yéndome. Rogaré que Eddy sea capaz de controlar a Ed, a veces es tan tonto que no sabe ni dónde está parado, ojalá Eddy pueda aguantarlo por tiempo suficiente.
Llegué a mis suburbios y todo estaba silencio, debo admitir que los adultos se hacen de notar muy a las quinientas a decir verdad, la única vez que vi a los padres de Kevin fue cuando todos jugábamos videojuegos en su casa, y hasta ahora no sé cómo se ven los padres de Johnny, solo los han visto Jimmy y Kevin, los demás solo teníamos una idea de ellos. Ni hablar de los padres de Doble D, a esos nadie los ha visto, aunque sí hemos oído su voz en algunos audio-recados que le dejaban a Doble D a veces.
Hablando del nerd, ¿qué estará haciendo en este momento?, quizás está lamentando la partida de Marie, quizás está maldiciendo a los intelectuales de Princeton, o quizás está llorando a cántaros, o quién sabe, puede que mientras estemos hablando, él mismo esté acabando con su vida. No. Debo de dejar de imaginarme cosas al extremo.
Me paré frente a su casa, las luces estaban apagadas y ya se hacía tarde. Creo que se quedó dormido o algo así, no hay que ser tan extremistas. No creo que haya hecho una locura... aún.
Lo peor es que no sé qué hacer y el sentimiento de culpabilidad me carcome por dentro, pero no entiendo nada, ¿por qué yo sería culpable? Yo no llené el examen de admisión de Princeton y mucho menos até a Doble D a un palo para que se quedara, yo solo fui una simple espectadora como todos los demás. Yo no inicie ni terminé nada, solo vi como pasaba, así que si hice algo no fue la gran cosa de todos modos. Tal vez me siento así porque a mí me gusta Doble D, y Marie era la mayor interferencia en mi camino, y ahora que no está... pues bueno. Tampoco es que me vaya de puta e intente besar a Doble D, puede que sea mala, pero no tanto. Si no lo han notado, él mismo dijo que me ve como su sobrina, así que caso cerrado, estoy en la niece-zone (niece=sobrina para los que tengan pereza de traducir). Aun así, quisiera saber qué hace él en este momento, ya que todo está silencioso en su casa, tal vez debería... ¡no, no!, ¡no Sarah, no!
— ¿Qué tanto miras la casa de Doble D?
Me sobresalté por la voz tan repentina. ¿Me quieren matar de un ataque al corazón?
—Nada que te interese, enano. —Devolví insultando, cruzando los brazos para verme más convincente. Eddy arqueó una ceja y se acercó a mi lugar disgustado.
—Tenemos la misma altura por si no lo has notado, cariño. —Me espetó midiendo nuestras alturas con su mano. Resoplé.
— ¿Dónde está mi hermano?, ¡¿acaso lo abandonaste?!—Señalé acusadoramente, aguantando la ira.
—Serena morena, Ed se quedó consolando a May, y Nazz lo está vigilando de paso.
—Si algo le pasa será totalmente tu culpa, ¿me entendiste, idiota?
—Oh sí, claro Anabelle. —Dijo sin tomar atención a mi amenaza. Fijó su vista a la casa del genio—Así que, ¿Qué tanto mirabas?
—Me preocupa, ¿sí?—Contesté con rapidez—No lo he visto en cinco días, seis si contamos este. —Hice una leve pausa— ¿Crees... que se mató?
—Lo dudo. —Me respondió con simpleza, pero le pude notar una punzada de preocupación en el rostro que trató de disimular. Aunque él no lo quiera admitir, estaba tan preocupado como yo.
—Todo esto es una mierda. —Me expresé con desprecio (desprecio a la situación, claro está), suspirando.
Él me miró raro por unos segundos, supongo que es la primera vez que me oye decir "mierda", aunque le restó importancia rápidamente.
—Lo sé.
Solo espero que esté bien.
