Terror a la soledad
Narra Sara
Fuimos a mi casa. Necesitaba pensar con más claridad. Mientras estaba pensando en la sala, Jeff llegó con dos platos de ensalada de moras con pollo, mi platillo favorito.
-Supuse que te haría sentir mejor- me dijo Jeff. - Tu mamá me había dicho una vez que es tu favorita.
-Gracias -le dije, con una sonrisa. El solo me devolvió la sonrisa, dejando ver sus dientes. Y esa maldita idea volvió a mi cabeza. La idea de escapar de él.
Cuando acabamos, fui a lavar los platos. Al guardarlos lo vi. Un frasquito que decía 'Fox-away'. Era un frasco de repelente para zorros. No sabía que hacía ese frasco ahí. Pero instintivamente lo tomé.
Regresé a la sala y Jeff estaba viendo la televisión. No entiendo como puede estar así de tranquilo, con sus papás y los míos desaparecidos.
Narra Jeff
He notado que Sara a estado algo tensa desde la mañana y que se incómoda algo al estar conmigo, pero no le he puesto atención a eso. Supongo que es porque sus padres no están.
Pero hay algo más en ella. Veo en sus ojos que tiene algo, no se si se trata de tristeza, remordimiento o...
-¿Me puedo sentar contigo?- me preguntó, con la voz temblandole. Temblandole de miedo.
-Claro - le respondí, intentando disimular mis sospechas. - No es como si te fuera a morder o algo así.
Lo sabía. Apenas le dije eso dudo en sentarse. Esa es la razón por la cual ha estado así de nerviosa desde en la mañana. Sara tiene miedo de mi.
Narra Sara
Apenas me senté en el sillón Jeff se puso de pie. Me miraba de una manera extraña, como si estuviera decepcionado de mi.
-Pense que éramos amigos - me dijo.
-¿A que te refieres?
-No tienes la confianza en decirme que te pasa desde hoy en la mañana.
-No tengo na...
-No te hagas - me dijo, mostrando sus dientes. Entendí al instante a que se refería.- Dime una cosa, ¿tienes miedo de mi? ¿De que me vuelva loco? ¿De que me haga "salvaje"?
-Yo...
-¿De que intente tragarte? - preguntó al fin, con un movimiento que parecía que iba a saltar a atacarme. Instintivamente saqué el repelente. - Lo sabía - me dijo, más calmado y viendo el frasco de repelente.- Y pensar que finalmente tenía una amiga. ¿Porque me dejaste en tu vida tres años, para luego decirme que no confías en mí? Sabés que - me dijo, dirigiéndose a la puerta, - dile a Bogo que no es buena idea tener a un hijo de dos depredadores como compañero de la hija de un depredador y una presa - y añadió susurrando:- Supongo que nunca tuve una oportunidad contigo.
Acabo de decirme eso y salió de mi casa. Yo me quedé helada. Al fin descubrí que era lo que pasaba por mi mente. Si era miedo, pero no de el en sí, sino de que me rechazara. Terror a que me dejara sola. Esa frase que dijo al final me confirmó lo que sentía por mi. Y yo solo arruiné nuestra amistad y futura relación por mis dudas. Tengo que buscarlo y decirle la verdad. Decirle que lo necesito, no sólo para encontrar a mis papás y a los suyos, lo necesito conmigo, lo necesito a mi lado.
Narra Jeff
Salí de la casa de Sara y me dirigí a ningún lado. No tenía un destino, sólo caminaba. En eso choque con alguien y caí al suelo.
-Disculpe, señorito Gray- me dijo una voz algo grave. Volteé a ver quien era y vi a un oso polar.
-No hay problema Raymond- le respondí, mientras me ayudó a levantarme.
-Jeff, hijo mío, que gusto en verte- me dijo una voz aguda, pero imponente. Era Mr. Big. -¿Pero que te pasa?
-Nada...
-Ven, quiero hablar contigo, pero no aquí, vamos a mi casa.
Entramos a la limusina. Nadie quería decir nada hasta que llegamos a la mansión de Mr. Big. Bajé y Raymond me llevó al estudio de Mr. Big.
-Les pido privacidad - les dijo Mr. Big a sus guardaespaldas.- Los asuntos que tengo que tratar con el niño son algo entre el y yo.
-Mr. Big, ¿para que necesita hablar conmigo?- le pregunté.
-No me gusta verte triste- me respondió, para mi sorpresa. - Además, quiero ayudarte a encontrar a tus padres.
-¿Como sabe que...?
-Hace dos noches mande mi limusina a recogerlos para hablar con ellos, pero...
-La limusina nunca llegó de regreso aquí.
-No si llegó, pero hasta ayer por la noche. Y la limo estaba llena de lodo en su parte inferior, como si hubieran ido a los bosques de las afueras de Zootopia. Además, había pelaje dentro.
-Bueno, ya se donde puedo encontrar a mis papás y a los de... - me entristecí al pensar en Sara.
-Esa zoneja te importa, ¿verdad?
-Me importaba.
-Sabes, se nota que te sigue importando. ¿Que ocurrió?- le conté a Mr. Big lo que había ocurrido hace un rato en la casa de Sara. Cuando acabé, Mr. Big sólo me sonreía.-Ya veo, creeme, ella no tenía miedo de ti-me quede viéndolo sorprendido,- tenía miedo de que la abandonaras. Eso se sumó al miedo a perder a sus padres y su mente se confundió y sacó que le ibas a hacer daño.
Me quedé pensando un momento en lo que Mr. Big me acababa de decir. Todo encajaba. Todo excepto mi actitud hacia Sara.
-Mr. Big, necesito su ayuda para reconciliarme con Sara.
-Cuenta conmigo, hijo.
-¿Y tiene alguna grabadora de bolsillo?
-Claro, pero sólo me quedan en forma de zanahoria.
-Peor es nada.
Narra Sara
Han pasado un par de horas desde que Jeff se fue enojado conmigo. Tengo que salir a pedirle perdón, aunque se que no me perdonará. Por lo menos tengo que pedirle que me ayude.
Después de dos horas buscandolo, finalmente lo encontré, debajo de un puente. Estaba simplemente sentado ahí.
-Jeff - intenté llamar su atención. El simplemente se levantó y se metió a la oscuridad de debajo.- Jeff, por favor escuchame.
-Creo que ya dijiste demasiado, ¿no? - y me dio la espalda.
-Por favor, quiero encontrar a mis padres y a los tuyos, pero no lo conseguiré sin ti. Se que no me perdonarás, ni yo lo haría, se que te hice daño. Pero ayudame, y si quieres después odiame, porque fui egoísta y una pésima amiga. Y lo aceptaré, porque te alejarás sabiendo que tuviste razón desde el principio, soy solamente una torpe zoneja.
Me quedé unos segundos esperando su respuesta, cuando escuché mi voz repitiendo una y otra vez "soy solamente una torpe zoneja".
Volteé a verlo y me estaba sonriendo. Fui a abrazarlo y el no lo evitó, hasta me estaba acariciando las orejas.
-Ya Carnehorias, te perdono y te dejaré borrar esto en 48 horas. Pero dejame decirte que tu especie es muy sentimental.
-Y que me dices de ti, ni siquiera me dejaste explicarme hace rato. Por cierto, ¿dónde estabas? Y... ¿porque llevas puesta la sudadera de zorro?
-Caminaba por ahí y me tope con Mr. Big, un cliente/amigo de mi papá. El me hizo ver que había cometido un error al dejarme llevar por las emociones del momento. Ah, y es que tenía frío.
-Ok, ¿y no investigaste algo de pura casualidad?
-No directamente. Cuando hablé con Mr. Big, me dijo que había mandado a su chofer por mis papás hace dos días, y que nunca llagaron con el. Pero apenas ayer por la noche su limo apareció.
Abracé más fuerte a Jeff. El realmente había conseguido una pista, mientras yo únicamente causé un gran contratiempo y estuve a punto de perder para siempre a mi amigo y al animal que amo.
-Serias un gran policía - le dije.
-Vaya insulto - me respondió, con una sonrisa. - Creo que debemos intentar averiguar a donde fueron.
-Vamos con Bogo para que nos permita ver las cámaras de tránsito.
Narra Jeff
Llegamos a la comisaría y fuimos directamente a la oficina del jefe Bogo. Se sorprendió de que fuéramos ese mismo día.
-Necesitamos ver las cámaras de tránsito - le dijo Sara.- Es relevante para el caso.
-Ok, pero haganlo desde mi computadora- dijo algo feliz, mientras tecleaba algo.- Listo, las cámaras de toda la ciudad. Voy a salir a la recepción, por si alguien viene conmigo, para dejarles el tiempo que necesiten.
-Gracias señor - le dijimos a la vez.
-Por cierto, hacen una linda pareja - concluyó cerrando la puerta y dejándonos sonrojados.
Comenzamos a buscar la cámara que está por mi casa. Cuando la encontramos, vimos como mis papás subían a la limo. Los seguimos por unas cuantas calles más y algunos animles detuvieron la limo. Dejaron inconsciente al chofer y abordaron el frente. Mi corazón empezó a acelerarse cuando la limo se detuvo en frente del Museo de Historia Natural de Zootopia. Luego, buscamos las cámaras de cerca de la casa de Sara. Pasó lo mismo. Y se detuvo en el Museo nuevamente.
-Todo apunta al Museo de Historia Natural - me dijo Sara.
-¿Por que ahí?- me lamente.- De todos los lugares de Zootopia tenía que ser ahí.
-¿Hay algo mal?
-En el Museo es donde siempre que estaba triste y no sabía que hacer era donde me escapaba para pensar y calmarme.
-No te preocupes - me dijo Sara, dándome un abrazo para que me tranquilizara.- Mira, vamos a descansar y disfrutar la tarde y mañana vamos a investigar ahí.
-Ok, pero avisale a Bogo que ya acabamos.
Bogo llegó a su oficina y nos despedimos de el, no sin antes decirle que mañana volvíamos por un poco más de apoyo.
Llegamos a la casa de Sara y ella fue a la cocina a traer algo para comer. Luego nos pasamos toda la tarde viendo Doctor Zoo y hablando de lo que íbamos a hacer mañana.
-Necesito saber que es verdad que me perdonaste- me dijo Sara de repente, mirándome fijamente a los ojos, acercándose a mí.
-Claro que si te perdoné de verdad - le dije, muy nervioso por lo que fuera a pasar. No quería perder a Sara por apurar las cosas, así que me alejé un poco de ella.- Sabes, Mr. Big también me dio una bolsa con un teléfono - le dije, para distraer su atención de mí,- supongo que es evidencia.
-¿Me lo muestras? Sabés qué, mejor mañana, que ya hay que ir a la cama.
Me puse más nervioso cuando me dijo eso. Se acercó a mí y nuestras narices se tocaron. No era un beso, pero lo tome como tal.
-¿Que te pasa? - le pregunté.- Estas actuando muy raro.
-¿No te gusta?- me respondió, poniendo cara triste y bajando sus orejas, lo que la hacía ver más tierna.- Creí que en verdad me querías.
-Claro que te quiero -le dije.- Sólo que no estoy seguro de que tu sientas lo mismo que yo sien...
Me interrumpió dándome un beso en el hocico. Me sorprendió su respuesta. Y claro que si, si le correspondí el beso.
-¿Eso te responde a tu pregunta? - me dijo al separarnos.-¿Aún crees que sólo soy una torpe zoneja?
-Eso lo dijiste tú- le dije, volviéndola a besar.- Además, vámonos ya a acostar, que mañana tenemos mucho que hacer.
-Claro, pero ¿no crees que falta algo?
-¿Qué falta?
-Aclarar qué somos.
-Somos un par de tontos que perdieron un día de investigación por trabas al corazón causadas por la falta de seguridad de afecto mutuo.
-Entonces ¿somos novios tontos?
No le contesté, sólo la volví a besar mientras la cargaba a la cama. La acoste, pero inmediatamente se levantó y se fue a su armario, supongo que a ponerse su piyama. Cuándo regresó, noté que estaba en ropa interior, pero traía puesta la sudadera de conejo.
-Toma- me dijo, pasandome la otra sudadera.- Pontela, que esta presa esta esperando a su depredador.
Me quité la camisa y los pantalones que traía y me puse la sudadera. Luego, me acosté a su lado.
-Te amo Jeff.
-Y yo a ti Sara.
