"Si me das un beso"
Cap. 10: Un buena oportunidad
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Todos los domingos Naruto pasaba por casa de Sakura en compañía de Kurama, la mayoría de las veces era Mebuki quién lo recibía porque su querida hija estaba durmiendo.
Naruto sabía que no era justo despertarla cada domingo, tampoco pretender que ella los acompañara todas las veces que iba a pasear a los perros, pero no perdía la esperanza de que en algún momento se ofreciera a acompañarlos. En una ocasión Mebuki quiso darle dinero por sacar a pasear a Pucchi, Naruto no acepto, eso le restaría meritos a su acto de "amabilidad".
Mebuki sabía que estaba loco por su hija, le agradaba mucho ese muchacho, consideraba que era algo muy bonito intentar ganarse el corazón de Sakura de esa manera.
Varias veces le había preguntado con honestidad a su hija si ya no consideraba a Naruto como un posible novio y ella siempre se enfadaba.
El timbre de la casa de los Haruno sonó y la señora Mebuki llamó a su hija.
—¡Sakura, ese debe ser Naruto, ve a recibirlo! —le dijo Mebuki desde la cocina. —¡me dijo que hoy tenía algo más pendiente que hacer y terminaría el paseo antes!
Sakura en la sala principal suspiró fastidiada cerrando el libro de química, no le gustaba sentirse en deuda con él, por eso evitaba recibir a Pucchi cuando él lo traía.
Abrió la puerta y se encontró con un joven rubio que le sonreía. —Vaya milagro que tú me recibas.
—Es porque regresaste antes de la cuenta.
Naruto fingió estar dolido —entonces estás al pendiente de mi regreso para no verme, eso duele Sakura-chan.
Ella no quería que él pensara que estaba al pendiente de cada cosa que él hacía.
—No quiero que me pidas besos a cambio de tus favores.
Naruto sonrió —no me importaría recibirlos.
Ella arrugó la frente —jum, eres insoportable Uzumaki.
Naruto sabía que ese enfado de ella era falso, de hecho sentía que ya no le era tan indiferente.
—Bueno, bueno, aquí esta Pucchi, —le entregó la correa, el perrito había crecido varios centímetros, se puso loco moviendo el rabo cuando la vio, —ya hizo sus negocios.
—¿No comió nada raro?
Hace unos días Pucchi había enfermado por comer una comida descompuesta en la calle, lo habían tenido que llevar al veterinario, Naruto se había sentido culpable por no haberle prestado la suficiente atención al cachorro.
—No, esta vez me aseguré de que no comiera nada.
Sakura lo miró sin decirle nada, Naruto dio un paso atrás inquieto, quería preguntarle cuantas veces tendría que pasear a Pucchi para negarse una cita, pero temía arruinarlo todo.
—Kurama está enamorado de una perra de mi edificio, varias veces se me ha escapado. —comentó él.
—Ella debe estar en celo, es posible que ya este embarazada. —respondió interesada en el tema.
Naruto se rascó la nuca algo sorprendido por la información —¡jeje, vaya! —miró a su perro, —ya tienes una chica y yo no.
Sakura sintió que eso último era un reclamo.
—Quizás deberías cambiar de objetivo —le dijo ella fingiendo indiferencia.
—¿Eso quieres? —Le preguntó, ella no dijo nada, —quizás Hinata...
—Ja, reemplazarme por Hinata no te hará olvidarme, —explicó ofendida.
Naruto siguió picándola, —¿estás segura?
—Lo sé, Hinata puede tener un mejor cuerpo, pero no es tan inteligente como yo, estoy en el primer lugar del cuadro de honor —explicó con orgullo.
—Jeje, Sakura-chan eres presumida.
—Hum, no estoy presumiendo sólo digo la verdad —respondió con simpleza —aunque entiendo que algunos hombres prefieren lo físico antes que el cerebro.
—Jeje, yo amo tu cerebro, pero también me gustan las chicas bonitas.
Sakura arrugó la frente —¿estás insinuando que no soy bonita?
—¿Eh?, claro que lo eres, no estés poniendo palabras en mi boca que no dije.
—Lo insinuaste —dijo cruzándose de brazos como una niña pequeña.
Naruto sonrió y aprovechando la posición de ella se acercó y se atrevió a besar la mejilla de la chica. —Tú lo sabes, la chica bonita que me gusta eres tú, —le dijo haciéndola ruborizarse levemente, se alejó para ver su rostro —soy paciente, pero no tanto.
—¡Yo no te dije que me esperaras! —respondió dando un paso hacia atrás.
Antes de que Naruto pudiera decir algo la señora Mebuki se asomó a la puerta. —Hola Naruto, ¿quieres comer una pequeña merienda matutina?
Naruto le sonrió a la madre de Sakura —me encantaría, pero tengo algo pendiente que hacer, jeje, hasta luego, Sakura-chan, escríbeme.
—Ese chico está loco por ti.
—No inventes cosas.
Sakura entró a la vivienda y siguió con sus estudios, pero no volvió a concentrarse, una hora después la pelirosa dejó los libros a un lado y suspiró tocándose la mejilla que Uzumaki había besado, "¿se estará cansando de mí?"
Al día siguiente extrañamente Naruto no fue a clases, Sakura aunque no quisiera admitirlo estaba preocupada, por eso al salir del instituto sacó el celular de su bolsillo y le escribió un mensaje.
"La profesora de geometría a enviado una actividad para la casa, sólo por lo que has hecho por Pucchi te dejaré copiar mis apuntes de hoy"
A los minutos le llegó la respuesta de Naruto.
"Gracias, ¿a qué hora puedo ir a tu casa?" XD
Sakura se mordió los labios, si llevaba a Naruto a su casa su madre daría por hecho que estaban saliendo.
"No, mejor iré yo a tu casa después de almorzar"
Naruto casi se atora cuando leyó el mensaje, "ella quiere venir a mi casa" pensó asombrado.
—Ya me voy Naruto, cuida la casa y no hagas locuras —le dijo Jiraiya saliendo de su dormitorio con un bolso viajero en su espalda —Tsunade dijo que hoy llegaría tarde.
—Ok, no te preocupes.
Naruto miró el celular con su corazón latiendo acelerado en su pecho, iba a estar solo en esa casa con Sakura-chan, era su oportunidad para besarla, con las manos sudando le escribió un mensaje como respuesta.
"Estaré esperándote" XD
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La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces. :)
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