Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero la historia es completamente mía.
"Cuanto más rápido, más divertido."
Universo Alterno.
"Capítulo 10: Problemas."
El día en la playa había resultado ser casi estupendo, habían regresado más temprano de lo esperado por un repentino cambio climático, pero eso no quitaba que lo hubieran pasado de maravilla. Esa misma noche habían regresado a la casa y descubierto que tanto Kiba como Tsuki no estaban en la casa.
-¿A dónde crees que hayan ido? -Ino había estado toda la tarde intentando hacer que Sakura se acercara a Sasuke, o viceversa. Pero no había logrado gran cosa y llegar para descubrir que aquellos dos no estaban solo había dos posibilidades, o estaban juntos o no lo estaban. Y realmente rogaba que lo estuvieran.
-Seguro se lo están pasando bien por ahí. -Temari se había tirado sobre las alfombras de la sala, alegando cansancio. Varios otros la habían seguido, unos recostándose en los sillones, algunos otros sentados contra la pared.
-Eso espero. -Había murmurado Sakura, su voz había sonado distorsionada por estar hablando contra el cuero del sofá donde estaba recostada. -¡OYE! -Gritó alzando la cabeza al sentir como la rubia se sentaba sobre sus piernas ya algo adormecidas.
-Hazme un lugar. -Se acomodó mejor y estiró la cabeza contra el respaldo cerrando los ojos por la satisfacción que le producía descansar un poco.
-Podrías haberlo pedido, no teníamos porque aplastar mis piernas con tu enorme trasero de cerda. -Como respuesta Ino le pellizcó las piernas sin ni siquiera tener que moverse demasiado. -Maldita puerca. -Murmuró la pelirrosa sobándose la parte dañada de su cuerpo.
-Odio a los reporteros del clima. -Tenten soltó una carcajada irónica al oír las quejas de Yamanaka. Se giró sobre el suelo para quedar boca arriba y la miró de soslayo.
-¿Lo dices por el que hoy pronosticó un día soleado… o por aquel reportero con el que saliste una vez?
-Cállate Tenten. -La rubia la fulminó con la mirada, Hinata también había soltado una leve risita desde el sofá individual donde estaba sentada. Por ser tan pálida tenía las mejillas y la nariz de un bonito rosado, producto del sol de la tarde, un detalle que le quedaba adorable.
-¿Saliste con un reportero del clima? -Gaara había volteado a ver a la rubia con suma curiosidad, su hermana intentó disimular una risilla.
-Pues… -Comenzó ella. -Si. Salí con uno, pero fue hace mucho tiempo atrás. -Se apartó un cabello de la cara y lo escondió detrás de una de sus orejas. -Ya sabes lo que dicen de los reporteros del clima. Eligen específicamente a la gente sexy para que más gente mire esa sección del noticiero. -Hizo un gesto con la mano para intentar evadir ese tema. -Lo conocí y salimos unas dos o tres veces, pero como dice mi madre… Los hombres bonitos carecen de sesos. -Soltó unas carcajadas ahogadas.
Un corto silencio se instaló en la sala, se oían las respiraciones y los suspiros por sobre todas las cosas. Un clic sonó cuando la castaña se estiró y puso en encendido el reproductor de música e inmediatamente comenzó a sonar una bonita canción.
-Oh esta es la favorita de Tsuki… -Mencionó Sakura al tiempo que se sentaba correctamente en el sofá para escuchar la canción con más atención. -Give me love like never before, 'cause lately i've been craving more. -Cantó con voz suave mientras las música sonaba.
-Traeré algo para beber. -Temari se alzó del suelo y se encaminó hacia la puerta. -Acompáñame vago. -Tomo por el cuello de la camisa a Shikamaru cuando pasó junto a él y lo llevó a rastas hasta la cocina.
Naruto sé había puesto a hablar con Gaara sobre algún acontecimiento que tendría lugar el día siguiente en la tarde, Sasuke los escuchaba vagamente mientras observaba a Sakura cantar en voz baja.
-Oye, disimula un poco amigo. -Naruto lo codeo en las costillas cuando se dio cuenta de cómo miraba a su pelirrosada amiga. Como simple respuesta Sasuke simplemente sonrió de medio lado y desvió su atención hacia un gran librero que había en la habitación.
-¿No crees que es extraño? -Preguntó a los pocos segundos.
-¿El qué, Teme? -Naruto comenzó a mirar hacia donde él miraba pero no parecía estar prestando la misma atención.
-El librero. Tiene una numeración para cada libro. -Señaló con la cabeza para no llamar la atención, además de que hablaban en voz baja entre ellos y nadie más en la habitación los miraba siquiera.
-Cosas de mujeres. -Gaara rodó los ojos y se encogió de hombros, pero Naruto se quedó observando con los ojos entrecerrados, como intentando descifrar algo oculto entre los libros.
-Traje margaritas para todos. -Temari volvió a la habitación seguida por Nara, cada uno con una bandeja pequeña con cinco copas con dicha bebida.
-¡Qué rico! -Ino se acercó a tomar una al igual que la mayoría de los que estaban en la habitación. Tenten tomó dos copas y le acercó una a Neji, quien parecía muy absorto en sus propios pensamientos y no había notado la entrada reciente de la rubia.
-Gracias. -Musitó tomando la bebido y sorbiendo un poco de ella.
-¿Oyeron eso? -Hinata alzó la mirada hacia la ventana que daba al patio delantero. -Sonó como un auto. -Dijo dubitativa.
-Deben de ser Tsuki y Kiba, no te preocupes. -Sakura bebió otro trago antes de oír la puerta del frente abrirse. -¿Lo vez? Son ellos.
-Estamos en el living chicos. -Tenten habló fuerte para que ellos pudieran escucharlos. De pronto la puerta se abrió y no solo entraron Kiba y Tsuki, sino también tres hombres que los apuntaban con armas. -¿Qué esta pasando?
-Más les vale quedarse quietos y callados o tendrán problemas. -Habló uno de ellos. Los tres vestían ropajes negros al igual que mascaras para la nieve que les cubrían el rostro. Kiba tenía un moretón en el ojo derecho, por lo que parecía los habían agarrado antes de entrar y se habían resistido un poco. Otro de ellos empujo a Kiba y a Tsuki hacia una de las esquinas de la habitación y los hizo sentarse en el suelo callados.
-¿Estás bien? -Le preguntó la morocha en voz baja cuando el hombre se volvió a formar en línea con los otros dos. Tocó con los dedos el moretón que se le comenzaba a formar. -¿No te duele?
-Un poco. -Respondió tomando su mano y alejándola de la herida. -Estaremos bien, te lo prometo. Seguramente solo buscan dinero o algo que robar.
-No buscan eso Kiba. -Tsuki lo miró con algo de lástima por primera vez, se quedó callada y se volteó a mirar a su prima al otro lado de la habitación.
Le hizo tres señas a Ino y otras más a Sakura, Kiba la miraba atento y sorprendido. Ambas respondieron con un asentimiento de cabeza y el show dio comienzo.
-¡Ahhhhh! -La rubia comenzó a sollozar y a gritar asustada. Acuclillada en el suelo se balanceaba hacia atrás y hacia delante tapando su rostro con ambas manos. La pelirrosada se le acercó para intentar tranquilizarla, al igual que Gaara.
-¡Haz que se callé! -Uno de los intrusos apuntó a Sakura con el arma y ordenó. Ella comenzó a temblar escudándose con las manos mientras miraba al hombre.
-Entró en pánico y le bajó la presión. -Habló lo más claro que pudo, la voz le salía entrecortado y su cuerpo temblaba como una gelatina. -Debe comer algo salado.
-La llevaré a la cocina. -Gaara la alzó del suelo con latente preocupación. Pasó un brazo por su espalda y el de ella por sus hombros. Pero aún así uno de los hombres los detuvo de inmediato.
-Tenko, ve con ellos. -Otro de ellos, Tenko, asintió con la cabeza y los sacó por la puerta. -Y ya sabes que hacer si se ponen difíciles. -Soltó una risilla gutural y guió a los dos muchachos hasta la cocina.
Tsuki y Sakura se hicieron un par de señales más, Tenten las miraba al igual que Temari y Hinata. Las bebidas habían quedado intactas en la mesa de centro y los chicos solo podían prestar atención a los dos hombres que estaban armados en la única puerta de salida. Eran cinco contra dos, pero ellos tenían armas, en cuanto uno de ellos se alzara podrían matarlos de un solo tiro.
Cuando Ino y Gaara llegaron a la cocina estaba todo a oscuras, nadie encendió las luces cuando entraron. El pelirrojo estaba por ir a la alacena por algo para que ella pudiera comer pero el otro hombre lo detuvo con el arma en el pecho.
-Yo iré. Ni creas que soy tan estúpido. Hazte para atrás. -Gaara obedeció y se paró junto a Ino para protegerla. -¿Dónde está la comida? -Ahora miraba a la rubia, quien con las manos temblorosas le señaló una de las puertas de la alacena. El hombre volteó e instantáneamente Ino dejó de temblar, Gaara lo notó y vio sorprendido como se acercaba silenciosamente al intruso.
En un rápido movimiento le tomó la cabeza y escuchó un crack que posiblemente haya sido su cuello cuando Ino giró rápidamente su cráneo de lado a lado. El hombre calló muerto sobre ella que lo deposito en el suelo evitando hacer cualquier ruido. Gaara la miraba anonado. Tomó su arma y la revisó. Tenía tres balas, al salir del living había visto a dos hombres apostados en la puerta de entrada. Si tenía suerte podría darles desde la cocina. Se volteó mirando a su acompañante y le sonrió de la manera más tranquilizadora que él había visto jamás.
-Quédate aquí. -Besó su mejilla y le susurró al oído. -Todo estará bien.
-Pero Ino… -La tomó por el brazo antes de que se alejara demasiado. -¿Qué locura es está?
-No hay tiempo de explicar, cuando todo esto termine te lo explicaremos. -Y sin más se acercó a la puerta de la cocina intentando ver bien a los dos hombres de la puerta.
Desde el living se escucharon dos disparos en el pasillo y fue el momento perfecto, los dos hombres miraron a sus espaldas. Rápida y sincronizadamente, Sakura y Tsuki, una a cada lado de los intrusos tomaron las armas con un sutil golpe en el antebrazo. La puerta se abrió otra vez y por ella apareció la rubia que faltaba con una gran sonrisa plasmada en los labios.
-¿No se asustaron, o sí nenas? -Soltó una risilla y miró a los dos hombres en el suelo. Chistó con la lengua y entró en la habitación, ella también traía el arma del hombre de la cocina y las otras dos de los hombres de la puerta. Las soltó en el suelo antes de sentarse en la mesa de centro cruzando las piernas y tomando una de las copas de margarita.
-Eso es aún más aterrador. -Comentó Shikamaru, que ya no entendía nada de lo que estaba pasando allí.
-Hay tres más en el piso de arriba chicas. -Informó Tsuki, le echó una mirada a Hinata quien asintió rápidamente con la cabeza. Pero mientras tanto el hombre a quien la morocha custodiaba aprovechó el momento y saltó sobre ella para quitarle el arma. Y Naruto entró en acción también, lo tomó por la espalda de la camiseta negra que llevaba y lo alzó.
-¡Aléjate de ella! -Ambos arremetieron contra el otro cuando estuvieron de pie y tanto Kiba como Sasuke lo tomaron por los brazos para separarlo del rubio.
Hinata se había movido rápido hasta el escritorio de la habitación y sacó de uno de los cajones cerrados con llave una pequeña laptop. Sentada en el suelo con el aparato comenzó a teclear a un velocidad increíble y luego de unos segundos miró a Tenten y a Temari.
-Están en el dormitorio de Tsunade, aún no han encontrado nada. -Ambas asintieron y tomaron del suelo las dos armas que Ino había dejado en el suelo. La rubia le rompió en la cabeza la copa al hombre que Kiba y Sasuke sostenían.
-Piénsalo dos veces antes de atacar a mis amigas imbesil. -Tsuki se había levantado del suelo y había ido a ayudar a Sakura con el tercer hombre, juntas lo sentaron en el sofá a la fuerza con ayuda de Neji y Shikamaru lo mantuvieron quieto por los hombros.
-Entonces ahora podemos hablar. -Le quitaron la mascara para la nieve y descubrieron el rostro del hombre. Era moreno y tenía una larga cicatriz que le surcaba el lado izquierdo de la cara. Hinata, que seguía viendo la computadora, sonrió.
-Ya los tienen. -Informó y acto seguido cuatro disparos se oyeron desde el piso de arriba. Intercambiaron entre ellas una mirada de preocupación, Ino cargó el arma, lista para disparar y se asomó por la puerta.
-Iré a revisar. –Y sin más, desapareció por el pasillo. Sakura miraba a Hinata teclear como loca en la computadora portátil, su seño estaba fruncido.
-¿Puedes ver algo? –De inmediato la Hyuuga negó con la cabeza.
-Rompieron la cámara. –Masculló la pequeña ojiperla. Cerro la tapa de la laptop y se dirigió al enorme librero con los libros numerados. -¿Qué número era? –Preguntó volviéndose a sus amigas con una expresión de pena. Tsuki soltó una risita antes de decir "648". Tomó aquel libro y lo abrió, sacó de él un teléfono y volvió a dejar el libro en su lugar.
-Todo está bien, uno de esos idiotas intento dispararme. Pero fui más rápida. –Temari entro alardeando. Seguida por Ino y Tenten.
-Si, ese idiota rompió la cámara de seguridad. –Respondió Tsuki, ahora sentada en la mesa central de la sala donde se encontraban todos.
-Genial. Tsunade va a ponerse furiosa. –Tenten rodó los ojos antes de sentarse en el sofá libre y masajearse el cuello.
-¿Y cuándo van a decirnos lo que realmente está pasando aquí? –Neji y Shikamaru seguían sosteniendo al hombre, al igual que Gaara y Sasuke mantenían a raya al otro. Pero eso no les impedía pensar en que demonios estaba pasando allí.
-Yo creo saber que sucede. –Naruto se veía escéptico. Pensativo, algo demasiado raro en él. Tsuki se levantó de la mesa y salió de la sala con la excusa de que buscaría hielo para Kiba.
-Luego les explicaremos. Primero hay que terminar con esto. –Ino se volvió hacia Hinata y le indicó que hiciera la llamada.
-Es posible que algún vecino oyera los disparos. Hay que limpiar y salir de aquí antes de que llegue la policía. –Temari se acercó al hombre que sostenían su hermano y el Uchiha y lo sostuvo de las solapas de su camiseta. –Y ustedes dos vienen con nosotros.
-¿Ellos también vienen? –Ino señaló a los chicos, pero antes de que alguien respondiera Hinata había comenzado a hacer la llamada.
-Tenemos un 253, seis 451 y dos 750. Envíen una unidad de limpieza enseguida, una camioneta forense y un transporte para... –Miró a sus amigas, quienes asintieron con la cabeza. –doce personas y dos rehenes. Entren por detrás, es posible que llegue la policía. –La llamada se cortó y volvió a guardar el teléfono en su libro correspondiente.
-Si, definitivamente Tsunade se va a poner furiosa cuando los vea en la base. –Tenten soltó una risilla nerviosa.
-Naruto. ¿Me harías un favor? –Sakura lo estaba mirando. –Revisa que no tengan micrófonos, o alguna otra arma.
-Mientras esperamos a que nuestros amigos vengan a buscarnos, charlemos un poco. –Tsuki acababa de regresar y se acercó a Kiba mientras Ino le indicaba a Gaara y Sasuke que pusieran al otro también en el sofá. Se sentó frente a ellos en la mesa de centro. -¿Qué los envió?
-¿Qué te hace pensar que alguien nos envía? –Habló uno de ellos, quien parecía ser el líder. –Solo vinimos a robar. –Temari parada detrás de ellos soltó una carcajada antes de agregar "¿Pero algo no salió bien verdad?"
-¿Cuál es tu nombre? –Sakura parecía tan divertida como Temari, cruzó los brazos en el pecho.
-Kenzo. –Respondió el hombre.
-Mira Kenzo. –Dijo despectivamente. –Si realmente solo hubieran venido a robar, hubieran investigado algo más sobre quienes vivían aquí. ¿Tienen siquiera una idea de quienes somos?
-Las llaman las Kunoichis. –Respondió el otro.
-Vaya, al fin alguien coopera. –Hinata se había acercado, pero seguía manteniéndose al margen.
-¡Lo sabía! –Gritó Naruto mientras las apuntaba con un dedo a todas ellas. –¿Cómo pudieron no decirme nada sobre esto? –Ahora las miraba ofendido, a lo que Tsuki rodó los ojos con impaciencia.
-Estamos encubiertas, Naruto. –Le entrego a Kiba el hielo que ella había estado sosteniendo contra su ojo. –No podíamos decirle a nadie.
-Hasta que llegaron estos idiotas a arruinarlo todo. –Tenten miraba con recelo a los ladrones mientras vaciaba el cartucho del arma que portaba.
-Retomando el tema. –Interrumpió Ino. -¿Quién les dijo quienes éramos? Eso es ultra secreto.
-Acaban de hundirse. –Canturreó Temari. –Creo saber quien fue... –Antes de poder seguir, un equipo de hombres vestidos de negro apareció por la puerta. –Hora de irnos.
-Hay un muerto en la cocina, dos en la puerta y tres en la ultima habitación a la derecha. –Informó Ino levantándose de la mesa. –Andando chicos, les contaremos en el viaje de que va todo esto. –Salió por la puerta seguida de los demás. Un montón de personas entraban desde atrás con baldes y productos de limpieza. Otros venían con enormes bolsas de tela, tenían en la espalda las letras "Forense" a lo largo de sus camperas negras. Detrás de ellos venían otros cuatro hombres que arrastraban prácticamente a los esposados rehenes. Cuando salieron al exterior todos pudieron ver varias camionetas negras.
-Mierda. –Murmuró Tenten. Una cuarta camioneta iba llegando. Estacionó frente a ellos y bajó de ella, nada más ni nada menos, que la mismísima Tsunade.
-Todos ustedes están en problemas. –Les dijo apenas estuvo lo suficientemente cerca.
Mil perdones por toda la tardanza que tuve, se me corto el servicio de internet en mi casa y se me dificulto un poco como terminar de escribir este capitulo :/ Pero al fin pude :) jaja
Espero que les guste el capítulo, y espero pronto poder subir otro :) ¡Los quiero!
¡Besos y abrazos virtuales!
Shanami H.
