Summary: Estar entre sus brazos es igual que acurrucarse en un montoncito de azúcar.

Rating: K.

Advertencias: uhm ¿fluff? Qué sé yo. Algo ha de tener.


Sueño #10 En las nubes
Lisanna & Natsu | *Hetero*


Estar entre sus brazos es igual que acurrucarse en un montoncito de azúcar.

La hace sentir a salvo, segura, amada.

Porque Natsu puede no ser muy elocuente con las palabras y seguro se sonroja en exceso con cada piropo de su parte. Y quizá tampoco sea el mejor planeando citas, porque termina quemando la parrillada o el paraguas (si es que llueve y regresan del Gremio, terminan chamuscados y húmedos pero felices). Es que no Lisanna no va a cambiar el hecho de que quizá Natsu es un poco bruto e inexperto y actúa torpemente y avergonzado cada que trata de tener gestos de pareja con ella; no parece el mismo chico que se encara hasta con Zeref. Pero si hay algo que a Lisanna le fascina y entra en sus actividades del diario preferidas es ser abrazada por él.

Envolviéndola en esa calidez tan característica que se vuelve una flama peligrosa para los enemigos, pero que, con ella (y sólo ella) es más frágil e indefensa que una bufanda. Esa bufanda que jamás abandona el cuello de su dueño.

— Eres un tonto sin remedio, Natsu —suele decir, entre risitas. Él la mira con el ceño fruncido y ese rubor (claro, el rubor nunca falta) antes de alegar que no. Que «Basta Lisanna», «Estás apenado», «¡Mentira!». Y una lucha de cosquillas que termina por costumbre en ellos dos mirándose profunda y silenciosamente un par de minutos para al fin acercarse, lento, más lento, y fundir sus labios en un beso inocente que más tarde los avergonzaría a ambos si a Happy le da por pasearse por la casa y burlarse de ellos.

«Ustedes se gustan».

Por supuesto. Aunque Natsu lo mande a freír espárragos y Happy replique con que no sabe qué es eso y seguro no tiene buen sabor, que por qué no los fríe él y ella ría y tome el papel de madre sobre protectora con sus niños. Y parezcan una familia. No una como lo es Fairy Tail, sino una distinta, con la mamá, el papá y el hijo problemático.

Ella les prepara la cena, ellos comen y juegan y Natsu la abraza, con naturalidad, sin percatarse de eso, y a Lisanna la consumen las mariposas y demás ñoñadas porque es entonces cuando Natsu le demuestra cuánto la adora y lo mucho que importa en su vida. Porque no es un abrazo como los que le da a Lucy, o a Erza, ni siquiera a Happy. No. Es único. Con una pizca de sobreprotección (nunca voy a dejar tu lado de nuevo, Lisanna) un toque de familiaridad y toneladas de necesidad copiosa y amor que sólo Natsu es capaz de darle.

Porque estar entre sus brazos es pensar que nunca se fue y que él siempre estuvo a su lado y así es menos la soledad de todos esos años.


Esto iba a ser un Zeira/Mavis. WHY. Bueno, no me salió la pareja que buscaba aunque hace tanto que no hago un NaLi y debo escribir cosas inocentes alguna que otra vez o terminaré con una demanda por corrupción (¿?) ¡Llegamos al drabble número diez! ¡Lloren conmigo, aunque sea por pena!

PD. No, ya no habrá spoilers porque boté el manga, de nuevo… y eso hace como un mes. Me la sudas con tu nakamapower Mashima.