Aqui esta la segunda parte XD, espero que el capitulo anterior les haya gustado y lo disfrutaran y se lograran identificar con alguna de ellas. (Por si alguno de los lectores se fueron directo hasta este capitulo les aclaro que este es la segunda parte del capitulo anterior, asi que por favor no lo ignoren, se que aveces pasa :D)
Ustedes como creen que iran las cosas en la fiesta, lo unico seguro es que mas de alguna tonteria sera dicha jajajaja. Ahora, les advierto que en lo que respecta a describir los vestidos soy un asco! no miento! por eso les dejare los links de los vestidos que elegi, no soy una experta en este ambito pero ojala sean de su agrado los vestidos.
Ruby: ( g02 . a . alicdn kf / HTB178YOHFXXXXc3aXXXq6xXFXXX9 / - font - b - Nina - b - font - font - b - Dobrev - b - font - Red - Carpet - font - b - Dress . jpg ) Traje ( trajesparamujeres wp - content / uploads / 2015 / 02 / Trajes - juveniles - para - dama - 1 . jpg ) en este imaginense que usa su bufanda roja.
Emma, vestido ( s - media - cache - ak0 . pinimg 736x / c2 / 6a / 1d / c26a1d30307c2f360fd0503aeb4bf4e1 . jpg. ) Traje ( www . sarkanytrends wp - content / uploads / Emma-Watson-con-traje-masculino . jpg)
Regina ( lookandfashion - static . hola conmdemoda / files / 2013 / 05 / c-cara-delevigne1 - a . jpg )
Belle ( www . pinterest pin / 327214729150577943 / )
Ojala que mi seleccion les guste, trate de que fuera con el estilo de cada una, no se si lo habre logrado jajajaja, pero bueno, lo unico que queda es leer lo que piensan. Gracias a todos los que leen y comentan.
Disfruten y no olviden de comentar que les parecio, sus review son los que animan a seguir escribiendo.
Sábado 5:40, Día de la Fiesta
Hotel Royal
- Explícame de nuevo porque estoy aquí ayudándote a arreglar el salón. –
El día de la fiesta había llegado, faltaba una hora para que esta diera comienzo y los invitados llegaran, el salón en el que se llevaría a cabo la fiesta se encontraba casi listo, faltaban pequeños detalles que Emma con ayuda de Ruby se encargarían de terminar.
- Porque eres la mejor y la más genial amiga del mundo – Emma estaba completamente concentrada observando la figura que se encontraba frente a ella, buscaba alguna imperfección, al no encontrar volteo a mirar a su amiga que terminaba de colocar un arreglo floral en el centro de una de las mesas. – además fue la perfecta excusa para huir de tu abuela y la señora Fitz. Por cierto dime que te parece – pregunto refiriéndose a la escultura en la que estaba tan concentrada antes.
Ruby observo la estatua de un dálmata hecha completamente de hielo, los detalles eran únicos, dándole una apariencia casi real, parecía que en cualquier momento la estatua se movería y empezaría a ladra.
Por esa razón es que Cruella decidió acudir a la rubia para sus esculturas de hielo, sabía que la joven rubia tendría la habilidad y el toque para esa "misión", encargándole que hiciera tres esculturas, una con el emblema de la empresa De Vil, otra el emblema de la empresa BigStone y por ultimo una que representara a sus niños. La rubia sin dudar acepto, era la oportunidad perfecta para huir de su madre.
El día anterior después de una intensa persecución, Snow logro capturar a Emma y llevarla al purgatorio, es decir en términos de Emma, llevarla de compras y obligarle a probarse cada uno de los vestidos de las tienda hasta dar con el indicado. Cabe decir que la rubia no dudo en llamar a Ruby para que le acompañara a arreglar el salón, sabia la tortura similar a la de ella que la morena había sufrido.
Creyéndose victoriosas que al final se habían salido con la suya, pegaron el grito al cielo al ver a la Señora Fitz acompañada de los tres tipos de antes en la entrada del hotel, esperando por ellas para informales que por petición no solo de Granny también de Snow, ella las arreglaría para la fiesta, esta vez no tenían escapatoria.
- Por un momento pensé que se movería – dijo mientras ponía el ultimo arreglo.
- Tomare eso como un "está perfecto" – se sentía orgullosa de sus esculturas en especial la del dálmata.
- Vaya, es una hermosa escultura, parece como si tuviera vida – Cruella apareció en el salón, asegurándose que todo estuviera perfecto, encontrándose con las dos jóvenes y la maravillosa escultura del dálmata. – Me alegra saber que no me equivoque al llamarte, por lo que solo falta el buffet, que dentro de 20 minutos vendrá, siendo todo lo demás perfecto para la fiesta.
Cruella camino por todo el salón, observo cada mínimo detalle de la decoración, quedando satisfecha con todo, las mesas estaban distribuidas de forma correcta, la pista de baile lista para los invitados, las flores y esculturas, todo estaba perfecto.
- Por cierto, hay una señora esperando impaciente por ustedes en el vestíbulo, la escuche balbucear algo sobre si no se apuraban ella vendría a buscarlas - con la mención de la Señora Fitz, Cruella les recordó el trágico destino que les esperaba. – jajajajaja, disfruten de la fiesta queridas. – así como llego se fue, como anfitriona tenía muchas cosas que hacer.
Sin otra opción, y ya queriendo terminar su sufrimiento, Emma y Ruby se dirigieron al vestíbulo, deseando que la señora Fitz desapareciera por arte de magia, algo difícil que pasara.
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La hora de que comenzara la fiesta llego, eran las 7 en punto y los invitados empezaban a llegar. Emma y Ruby se encontraban al lado del buffet, el ver y probar comida deliciosa era motivo de alegría para ellas, aunque no se sentían muy cómodas en esos vestidos, cuestión de costumbre será, y tendrían que aceptar que aunque el vestido fue, es y será la prenda de vestir que más odien en su vida, eso no le quitaba que se miraban increíbles y "como para comérselas" según palabras de Ruby.
La morena tenía que aceptar que la señora Fitz, si tenía estilo al diseñar su vestido, este era de color rojo, su color favorita y en la única cosa en que estaban de acuerdo ambas. No tenía ningún tirante, era de cintra entallada, moldeada a su cuerpo, sacando a relucir sus curvas y terminaba en una cola de sirena, no tenía ningún tipo de lentejuela o brillos, otra cosa que agradecía, su cabello iba suelto, medio ondulado, acomodado en un solo lado, todo en ella la hacía lucir hermosa, pero la belleza venía con un precio, Ruby se sentía como sardina enlatada. "Espero seriamente que mi abuela me recompense bien por esto"
La rubia no se quedaba atrás, al igual que el vestido de Ruby, no tenía ninguna brillo o lentejuela, su color era de un azul rey, se sostenía de un tirante largo en el hombro derecho, debajo del busto el vestido tenía una franja ancha de color negro. El vestido se amoldaba perfectamente a su cuerpo y relucía su trasero, claro no tanto como sus jeans ajustados, su cabello iba recogido, reluciendo unos aretes que su madre le había dado, Ruby envidiaba a Emma, su vestido se miraba un poco más cómodo que el suyo.
- Podrías dejar de rascarte el trasero – Ruby tenía que aprender a ser más discreta sino quería que más de algún invitado se acercara a ella para ayudarle.
- Pero es que este vestido me da comezón en el trasero – siguió rascándose importándole poco quien le viera, para ella primero estaba su comodidad. – Por cierto, me parece injusto que tu vestido sea más com… - fuese lo que iba a decir la morena, quedo en el olvido al ver la entrada del salón.
- ¿Com? ¿Qué quieres dec...? – la morena no le dejo terminar, aun sin apartar la vista de la entrada con su mano derecha sujeto la barbilla de la rubia y la giro en dirección de la entrada.
Los ojos y la boca de la rubia se abrieron igual que la morena de mechas rojas, ambas olvidaron todo lo demás, por la vista que tenían.
Quienes causaron esa reacción en ellas, fueron nada más que sus compañeras. Belle y Regina acaban de entrar al salón, su llegada provoca que más de uno volteara a verlas, algo similar había pasado con Emma y Ruby, que cabe decir, se encontraban idiotizadas y no era para menos.
Belle usaba un vestido largo, color blanco, que ceñía su cintura, en esa parte y en el cuello, el vestido contaba con varia piedras de color jade, dándole un toque glamurosos, parte de su espalda estaba descubierta, provocando a cualquiera que la viera querer acariciarla, su cabello iba recogido llevando sueltos algunos mechones que enmarcaban su rostro. Ruby estaba fascinada y estupefacta con esa imagen, superaba con creces lo que se había imaginado desde el día anterior, ver a la oji-azul en ese vestido hacia valer la pena haber pasado por todo el sufrimiento que la señora Fitz le hizo pasar.
Emma, aunque no quisiera pensaba igual que Ruby, ver a esa morena de pelo corto y ojos oscuros en ese vestido, le encontraba sentido a todo el sufrimiento que paso en manos de su madre. Regina estaba hermosa y dándole completamente la razón a Neal, estaba sexy, más de lo que ya era. El vestido que modelaba la morena era de manga larga de color negro y de cuello en V, las mangas eran de encaje también la parte de su espalda, por lo que podía apreciarse su piel morena hasta un poco arriba de su trasero, que cabe señalar era perfectamente moldeado por el vestido, la parte de abajo era un poco suelta y tenía encaje, el collar que usaba hacia relucir su cuello y su cabello corto había sido peinado de manera que quedase acomodado en un solo lado, pero lo que le daba ese toque sensual y matador eran esos labios de color carmín y sus ojos, la mirada Mills en modo seductor, para la hija mayor de los Charming perfecta era poco para describirla.
La rubia logro salir del trance en el momento que la oji-azul y la morena caminaban en dirección suya, Ruby seguía perdida en algún lado del vestido de Belle, por más que la rubia la sacudiera, no lograba hacerla volver.
- Hola chicas – Belle tomo la iniciática, observando a las dos frente a ella, en especial cierta morena que no apartaba la vista de ella, haciéndola sentir extraña, no incomoda pero si extraña no podía definir que le hacia sentir la joven cambiante. – Hola Ruby – había recibido un hola de parte de Emma, pero Ruby seguía sin siquiera parpadear.
- ….Estas bellísima… - "Al fin recordó cómo hablar, no todo está perdido" la rubia había creído por un momento que su amiga había olvidado como pensar o hablar, pero que admitir que encontraba graciosa la cara hecha tomate de la oji-azul. - … ¿Quieres casarte conmigo?
Y dicho eso, todo quedo en silencio, ninguna sabía si lo había dicho en broma o completamente en serio. Ruby seguía con la mirada en Belle aun no consciente de lo que acaba de decir y Belle, bueno, ella trataba de no desmayarse por toda la sangre que se acumulaba en su rostro, que estaba completamente roja.
- Ya la perdí – definitivamente Emma había perdido a su mejor amiga, como último intento para hacerle regresar le dio un zape que casi la hizo caer sino fuese por Belle, ya fuese por el golpe o por la cercanía de la oji-azul, Ruby logro regresar de donde fuera que se había ido, no entendía como Belle no le soltaba algún golpe después de semejante idiotez.
- Tengo que decir que es un gran cambio el verla fuera de sus jeans, Señorita Swan – He allí la voz de la persona que había tratado de ignorar para no quedar como una Ruby dos.
- Heee, sí, yo, gracias, tú amm tu… tú también estas bellísima. – la sorpresa se dibujó en el rostro moreno de Regina, junto con un leve sonrojo, Emma se dio cuenta de lo que dijo y trato de liberarse de esa – quiero decir, estas linda y sexy… no es que no lo estuvieras antes, pero ese vestido, bueno… ¿Quieres algo de comer? – ya que solo se hundía mas mientras seguía hablando, prefirió cambiar el tema, señalando el buffet, quería evitar seguir diciendo más cosas vergonzosas, aunque esa pequeña sonrisa que le regalo la morena, le hizo pensar, al menos una parte de ella, que decir cualquier cosa vergonzosa valía totalmente la pena por volver a ver esa sonrisa. "Estoy perdida"
El tiempo pasaba y el ambiente en la fiesta era ameno y relajado, Cruella había invitado a varios empresarios de diferentes empresas que se especializaban en todo tipo de ámbitos desde lo energético hasta armamentistas, entre ellos estaban los Concejales Aurora y Felipe, sus pláticas eran únicamente de finanzas, economia y política, contrastando con ellos, otros invitados eran artistas, pintores, músicos, escritores, el arte era su principal tema de conversación, alguno de ellos estaban maravillados por las esculturas de hielo de la rubia, la música era lenta, suave y otra veces algo movida lo que provocaba que la pista nunca quedara vacía. Cruella si sabía organizar una gran velada, su discurso fue de agradecimiento por la presencia de todos ahí, además de hablar sobre los beneficios que esa unión entre las empresas traería, todo iba perfecto, todos disfrutaban de la comida y la música, aunque la mayoría de meseros tuvieran caras de enojo.
Las chicas, igual que todos los invitados se encontraban disfrutando de la velada, hasta hace poco habían mantenido una conversación con Archie, el cual presentaron a Ruby y Belle, después de un tiempo, Ruby y Emma lograron superar su etapa de idiotez y podían mantener una conversación coherente sin decir muchas estupideces.
En esos momentos Ruby y Belle se encontraban bailando, después de mucho tartamudeo Ruby logro invitarla a bailar, mientras Emma y Regina las observaban, la rubia reía al ver a su amiga tratar de bailar bien con ese vestido.
- Acaso no ira a bailar usted también Señorita Swan –
- ¿Bailar? Jajajajaja, no gracias, estoy bien aquí, ¿Qué hay de ti? Estoy segura que más de uno aquí te invitaría a bailar si pudieran resistir la mirada asesina marca Mills – la mente de Emma por un segundo se había imaginado ella y la morena en el lugar de su amiga y la oji-azul.
- No estoy interesada –dudaba que iba dirigida a ella, más bien al pobre hombre que venía con toda la intención de sacar a bailar a la morena y que corrió en dirección contraria al ver la mirada matadora de Regina.
- Ruby y Belle habían regresado comenzando una nueva platica entre ellas, increíblemente todas se llevaban bien. Regina y Belle estaban burlándose de las otras dos por alguna tontería de parte de ellas cuando un camarero derramo champagne y uno que otro bocadillo sobre los vestidos de Emma y Ruby, el ruido llamo la atención de algunos invitados, entre ellos Cruella.
En el intento del camarero por ayudar a las chicas, algo en la mano de él llamo la atención de la rubia, pero la llegada de Cruella le impidió observar mejor al camarero ya que la concejal lo hecho del lugar. Por desgracia sus vestidos habían quedado desastrosos y muy sucios con todo el champagne y los bocadillos que cayeron sobre ellas.
- Mmmm, creo que tengo una idea, por suerte para ustedes siempre estoy preparada, síganme ustedes dos quédense aquí y espere. – Regina y Belle no tuvieron opción más que esperar y observar como las tres se dirigían hacia un joven algo extravagante que dirigió una mirada rápida a la rubia y a la de mechas rojas, hizo un gesto despectivo al ver las manchas en los vestidos, sin más camino a la entrada del salón seguido de Ruby y Emma.
Había pasado media hora desde que las chicas se habían ido, Regina y Belle estaban bailando con un valiente o idiota sin cerebro como le llamaba Regina, que ya estaba cansada de aguantar el aliento a champagne del tipo frente a ella y más que nada de esa incesante mano que estaba en su espalda y que si bajaba un poco más juraba que se la quemaría sin importarle el escándalo.
A punto de empezar a cocinar idiota a la barbacoa, alguien tomo su mano y la alejo de él, cuando estaba a poco de quemar a quien haya sido el responsable, se topó con unos ojos verde azulados conocidos.
- ¿Señorita Swan que cree que hace? – Regina de forma automática se relajó en los brazos de la rubia mientras bailaban. – Pensé que usted no sabía bailar.
- Evito que le provoque quemaduras graves a un idiota, además nunca dije que no supiera bailar – algo había en la sonrisa de la rubia que a Regina le resultaba coqueta y encantadora. "Genial deja de pensar eso Regina" se reprendió así misma bajando la mirada, fijándose hasta ese momento el nuevo atuendo de la rubia.
No era ningún otro vestido, más bien era un traje negro. Emma vestía un pantalón de corte recto hasta los tobillos, camisa blanca y encima de esta un saco, el rubio de su cabello resaltaba más por el negro de su traje, igual que antes su pelo iba recogido, sus ojos delineados y sus labios en un rojo intenso le daban a su rostro un toque delicado, tenía que aceptar que prefería a la rubia en ese traje, era más… ella y se miraba sexy. De reojo observo a Belle bailando con Ruby, esta vez igual que la rubia usaba un traje con la diferencia que el pantalón era un poco más suelto y largo, las mangas del saco las llevaba recogidas hasta sus codos, su cabello esta vez lo había recogido en un moño alto y la bufanda roja que usaba terminaba de darle un toque algo rebelde.
- Veo que cambio de vestuario – conecto su mirada oscura con la verde azulada de la rubia.
- Haa, si, no hubo de otra, no quedaron muy bien los vestidos, así que el amigo o amiga de Cruella nos dio estos trajes, según él, nos va mucho mejor que los vestidos. – a Emma no le importaba si le iba bien o no , al fin se había librado de ese tonto vestido, aunque será divertida la reacción de su madre cuando se entere.
- Tengo que darle la razón, sin duda el traje va más con usted señorita Swan – como si fuese algo normal, sujeto el cuello del saco de la rubia acomodándolo, recibiendo una sonrisa de agradecimiento, lo que originó un sonrojo en sus mejillas. – Y por cierto gracias, sino hubiese sido por su intervención habría calcinado a ese idiota.
- Jajajajaja no hay de que, somos compañeras ¿no? – la rubia no sabía, pero esa frase trajo a la memoria de Regina un recuerdo doloroso. "Estoy aquí para apoyarte Regina, después de todos somos compañeros"
- Regina, ¿Estas bien? – Ni una mirada le dirigió la morena, deteniendo su baile, dio media vuelta sin decir ninguna palabra.- ¿Regina? – Emma dio un paso en su dirección con toda la intención de preguntarle que le había pasado de un momento a otro, pero fue detenida por Ruby.
- Emma necesito que me acompañes – por su tono de voz parecía ser algo importante, sin poder negarse y con una última mirada a la morena que ahora estaba junto a Belle, siguió a su mejor amiga.
- ¿Adónde vamos Ruby y que es lo que pasa? – habían salido del salón y ahora caminaban por quien sabe que parte del hotel, Emma dudaba que Ruby conociera ese lugar.
- No sé adónde vamos, pero desde que regresamos he estado sintiendo un olor extraño además que he captado unos ruidos extraños, pero por la música y el olor a comida y a perfume me ha impedido reconocer que es – Ruby tenia uno de los mejores sentidos en su pueblo, así que sea lo que sea que haya captado no era algo para ignorar.
- ¿Crees que sea algo malo? Eso explicara porque no nos hemos cruzado con nadie en estos pasillos. –
- No lo sé, pero ahora que lo dices, eso solo infunde más mi presentimiento de que algo está pasando. –
Doblaron en la esquina de un pasillo, el ruido era más notable, se dirigieron de forma silenciosa hasta una puerta por la que provenía el ruido, estando ahí las chicas pudieron reconocer que lo causaba y Ruby pudo identificar el olor de antes, compartieron una mirada y a la cuenta de tres abrieron la puerta.
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- ¿Estas bien Regina? – la oji-azul miraba preocupada a su amiga, sabía que algo le pasaba, la había visto cómoda bailando con Emma y después como se alejaba de ella, aprovecho el que Ruby saliera con Emma para poder hablar con la morena.
- Estoy bien Belle, solo me he mareado un poco – "No dejes que eso te afecte Regina, eso quedo en el pasado", se repetía varias veces tratando de sacar esos recuerdos de su cabeza.
- ¿Segu...? – El sonido de varias copas romperse llamo la atención de todos, el causante estaba de pie en el centro del salón, era uno de los meseros para sorpresa de los invitados.
- Bien, ya que tengo toda su atención, es hora de comenzar con la verdadera diversión.- muchos murmullos se escuchaban por todo el lugar, se preguntaba unos a otros que estaba pasando.
- Espero tengas una explicación muy buena para esto. – las puertas fueron abiertas de forma violenta, acto que fue el inicio de todo, el resto de meseros se colocaron alrededor de los invitados, algunos habían sacado armas de algún lado, otros creaban fuego o agua en sus manos y el resto enseñaban los colmillos.
El que había abierto la puerta parecía ser el líder, iba acompañado de otro, un poco más pequeño que él. El más alto media unos 1.80, ojos grises, cabeza rapada, sus rasgos eran finos y afilados, en su cuello llevaba la piel de una cobra a modo de bufanda, el más pequeño compartía rasgos con él, únicamente su altura, el largo cabello y los ojos de un color grisáceo más oscuro los diferenciaba. Junto con esos dos eran 16 en total los que les rodeaban. Algo que resaltaba para todos fue el tatuaje de una cobra enrollada en una rosa en el hombro del de ojos grises.
- Tú eres el líder de la banda Cobras, ¿no es así? – Cruella no se dejaba intimidar por la gran altura del líder, se dirigió hacia él, pero uno de sus lacayos la empujo con su arma, se habría necesitado de más para hacerle retroceder a la concejal pero Archie la detuvo.
- Bien… ahora que saben quién soy gracias a ella, sepan que soy yo quien manda ahora – más de uno de los invitados se sintieron en presencia de una cobra apunto de morderles. – Y que aquel que quiera hacerse el valiente… bueno espero que me encuentren atractivo, porque seré lo último que vean.
Todos fueron agrupados en la pista de baile, estaban rodeados por tres de los hombres del líder a cada lado, cualquier movimiento sospechoso que hicieran, terminarían con ellos. El líder estaba sentado frente a ellos, observando a todos con ojos depredadores, atento a que todos entregaran sus pertenencias de valor, el resto de sus hombres estaban distribuidos por todo el salón.
Regina y Belle aún no habían hecho ningún movimiento, necesitaban encontrar una manera de sacar de ahí a los invitados o a pelear sin herirlos y para empeorar la situación, ni Emma ni Ruby se encontraban ahí. – "Swan donde rayos te metiste" tenían que hacer algo antes que las cosas se pusieran peor, cuando la morena miro a Cruella negarse a cooperar sabía que la cosa se empeoraría.
- Si crees que te voy a entregar mi collar de manera fácil te equivocas mocoso. – Si Regina no se equivocaba, Cruella no pondría las cosas fáciles.
Su deber era protegerla de cualquier cosa, por ello en un parpadeo se posiciono al lado de Cruella, detuvo la mano que iba con toda la intención de golpearla. Belle también se había colocado a la par de la Concejal, pero no fueron las únicas que se movieron, el líder al verlas se acercó, ahora tenía una sonrisa depredadora, las observaba de pies a cabeza lo que provoco una sensación de asco en ambas.
- Veo que tenemos un par de heroínas – la burla era clara en su voz – y vaya que son hermosas… con unos ojos hermosos – lo último lo dijo sin quitar su vista de Belle.
- Sera mejor que se rindan por las buenas – la oji-azul tenía la tonta esperanza que prefirieran terminar las cosas sin llegar a la violencia, pero la risas de burla de todos los de la banda le demostró que ninguno de ellos tenía esa intención y por el calor que empezaba a sentir a su lado parecía que tampoco Regina quería terminar eso de forma pacífica.
- ¿O que preciosa? Nos vas a matar con ese sensual trasero que tienes – con la nueva broma del líder las risas resonaron más fuertes en el salón.
- O haremos que sientan mucho dolor en menos de 20 minutos – la mirada de la morena decía todo sobre sus intenciones y el líder pudo darse cuenta de ello.
- ¿Ustedes dos y cuantos más? Somos más que ustedes y si crees que aquí están todos mis hombres, te equivocas, preciosssa. – eso ya fue el colmo para Regina, mucho asco fue lo que sintió al ver su lengua viperina casi tocar su cara, pero el que hubiese más hombres resultaba un problema más, no saber cuántos eran dificultaban las cosas pero ya habían dado un paso adelante y no iban a retroceder.
- Serán ellas dos y nosotras – esa voz fue como un bálsamo para las morenas. "Al fin" pensaron no solo ellas, también Cruella, Aurora y Felipe. Ahora estaban las cuatro, confiaban plenamente que vencerían a todos esos tipos.
- Por cierto, si te referías a estos idiotas, no creo que te ayuden mucho, están teniendo una larga siesta.-
Todas las miradas se concentraron sobre las recién llegada, sus cabellos estaban un poco despeinados y sus trajes estaban algo sucios y arrugados, pero lo que más impacto al líder fue ver los doce cuerpos de sus hombres inconscientes a los pies de esas dos, se escuchaba los quejidos de algunos entre ellos estaba el mesero que había arruinado sus vestidos.
- ¡Ataquen! ¡Mátenlas! – la vena que sobresalía de su cabeza rapada les hacía darse una idea de cuan furioso estaba.
La pelea dio comienzo con ese grito, lo principal para las cuatro era proteger a los invitados. Belle y Regina rompieron sus vestidos hasta encima de la rodilla para mayor movilidad. Les estaba resultando difícil proteger a todos las personas que estaban en la pista de baile, tenían que tener cuidado de no herir a alguno de ellos con sus ataques.
- Esto no está funcionando muy bien Regina, no los vamos a derrotar si nos seguimos conteniendo – estaba siendo un poco difícil para Belle el esquivar balas, bolas de fuego y agua, bloquearlas, contenerse y poder atacar.
- Lo sé pero…- cierto objeto en el suelo le había dado una idea, pero para poder llevarla a cabo necesitaba de cierta rubia. - ¡Swan!
Emma y Ruby se iban abriendo paso hasta poder llegar donde la morena y la oji-azul y los invitados se encontraban, no tenían tiempo para pelear con todo aquel que se apareciera frente a ellas, tenían que llegar lo antes posibles, con gran maestría esquivaban las balas y los diferentes ataques que les dirigían. La rubia escucho el llamado de Regina y eso solo significaba que la morena ya tenía un plan.
- ¡Ruby!
- ¡Entendido rubia!
Ruby sujeto la mano que Emma le tendía, dando media vuelta para tomar impulso, jalo a la rubia con ella lanzándola en dirección de Regina para después ella correr y dar un gran salto en la misma dirección, nada difícil para ella. En el aterrizaje la rubia había noqueado a un maestro fuego.
- Hola, ¿Cuál es el plan? – pregunto ansiosa por acabar con esos tipos.
- Crea paredes de hielo alrededor de la pista de baile – una de las esculturas de hielo que estaban en el suelo le dio la idea, el hielo que creaba la rubia era suficientemente duro como para destrozar un tanque, no dudaba que resistiría cualquier ataque que pudieran hacerle sin ningún rasguño.
- Dalo por hecho, solo necesito que me cubran por unos segundo – tomo un respiro, concentrando su poder en su puño derecho, con el que golpeo el suelo, y de esa manera levantando una pared de hielo cubría todos los lados de la pista dejando detrás y bien protegidos a los invitados.
- Ya era hora, ahora si démosle la paliza de sus vidas a todos estos – los ojos de Ruby habían tomado un tono amarillo mientras tenía la vista fija en el jefe de las Cobras, que al igual sus ojos cambiaron, siendo los de una cobra, era obvio que ambos se estaban desafiando.
- Ruby y yo nos encargaremos del líder y del otro que no se le despega – Belle noto el cambio en su compañera y prefería estar a su lado por cualquier cosa.- Ustedes dos encárguense del resto.
- ¿Lista Regina? – pregunto una vez que Belle y Ruby se separaron de ellas mientras se quitaba el saco y doblaba las mangas de su camisa.
- Siempre estoy lista Señorita Swan – y para probarlo se lanzó primero al ataque, sus primeras víctimas fueron tres maestros fuego que no paraban de atacarla. – Ilusos – La morena encontraba divertidos los intentos de herirla, no tuvo necesidad de esquivarlas, quería demostrarle lo que es un verdadero maestro fuego por eso uso sus propias manos para desviar los intentos de llamas de sus atacantes. – Les mostrare lo que es una verdadera llamarada – de su puño lanzo una gran llamarada que era el triple de grande, los tres individuos trataron de detenerla o esquivarla, pero les fue imposible y cayeron heridos con graves quemaduras, sin poder moverse por el dolor. Regina les había prometido mucho dolor y ella siempre cumplía sus promesas.
Emma había estado atenta a los movimientos de Regina, siempre se impresionaba de sus habilidades, parecía que bailaba con cada movimiento y bueno, con esas piernas pues, era difícil quitarle la vista de encima, pero tenía que concentrarse en los cuatros tontos que estaban frente a ella, tres de ellos no dejaban de dispararle, algo muy molesto, puede que por su escudo de hielo las balas no le hirieran pero seguían siendo molestas, decidió hacer uso de la escultura de hielo del dálmata que se encontraba al lado suyo.
- Lo siento amigo – con una patada al puro estilo karateka pateo la escultura mandándola directo al pecho de dos de los pistoleros, cayeron inconscientes al instante, a la rubia le pareció escuchar algún hueso quebrarse pero no estaba segura, en la distracción que tuvo el tercero, logro agarrar el cañón del arma y congelarla para después conectar un potente golpe en el rostro del desafortunado dejándolo fuera de combate y con la nariz deforme, el ultimo era un maestro agua, para desgracia de él trato de detenerla creando un látigo de agua y rodear su cuello con este, cuando el látigo entro en contacto con ella se congelo. – Si lo sé, no te lo esperabas – termino con el de un cabezazo. – Vamos por los siguientes – la morena se había adelantado y ya peleaba con una especie comadreja con mucha masa muscular, Emma no podía permitir que Regina se quedara con toda la diversión, mientras comenzaba una nueva batalla con un maestro fuego, se preguntaba si Ruby ya había terminado con el líder.
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- Donde quedo eso de darme la paliza de mi vida – atrás había quedado los ojos grises y las piernas del líder de las Cobras, ahora frente a Ruby que estaba en el suelo, se encontraba una cobra gigante de más de dos metros, la parte inferior donde antes tenía piernas ahora terminaba en una gruesa cola, desde la cintura para arriba su cuerpo era del de un hombre, sus brazos, cabeza, tórax, todo él estaba cubierto e escamas de serpiente y sus pupilas eran más afiladas, no perdían ningún movimiento de la morena.
- Lo sigo manteniendo, no dudes de ello y ya que te tomaste esto en serio, creo que es justo que yo también lo haga… aunque sea un poco. – La tranquilidad de Ruby provocaba mayor enojo en la Cobra – Belle, ¿puedes sostener mi bufanda por un momento?
- ¿Qué? – por reflejo logro agarrar la bufanda de Ruby a la vez que esquivaba un colazo de su oponente. La oji-azul estaba segura que esos dos compartían un lazo sanguino por tanta similitudes entre ellos, hasta ambos se transformaban en una especie de serpiente.
De alguna manera los cuatro entre esquivar y golpear salieron del salón, llegando sin ninguna intención al jardín trasero del hotel, no había personas por ahí, así que tenían total libertad para moverse y atacar sin preocuparse de herir a alguien.
- Deja de ser tan escurridiza – se estaba empezando a cansar de tratar de capturar a esa morena, era como tratar de agarrar una hoja que se movía con el viento. Pero en un descuido de Belle perdió el equilibrio, algo que aprovecho su oponente y la aprisiono.
Belle no podía liberarse de ese poderoso abrazo, sus brazos estaban inmóviles y sentía como poco a poco la presión aumentaba dejándola sin mucho aire en sus pulmones, para cualquier otro eso sería motivo de desesperación, pero no para ella, no necesitaba de sus brazos para atacar. Recordó una de las lecciones de su padre, calmo su respiración, concentrada en el viento a su alrededor, lentamente el aire se arremolinaba alrededor de ellos, cada segundo el viento aumentaba la velocidad, provocando corte en la pies escamada de su enemigo, este no podía soportar más, sentía como si miles de cuchilla bailaran alrededor suyo, el dolor le impidió seguir aprisionando a la oji-azul, tomo cierta distancia para poder recuperarse, sin saber que cometía un grave error.
- Me pregunto si puedes atrapar el viento. – Belle flexiono sus piernas, su brazo derecho estaba completamente estirado hacia arriba detrás suyo y su brazo izquierdo lo flexiono hasta la altura del pecho, ambos con la palma abiertas.
Su brazo derecho era rodeado por ráfagas de aire sin lastimarla y moviéndolo como si de una lanza se tratara, realizo un movimiento de arriba hacia abajo, todas las ráfagas de aire salieron de su brazo directo a su enemigo que cayó herido con un gran corte desde su hombro derecho hasta su costado izquierdo y varias heridas en todo su cuerpo, parecía haber sido herido con el filo de una espada.
Mientras todo eso pasaba, Ruby también había sido aprisionada, solo que este agarre era mucho más fuerte. La cambiante no necesitaba de viento para liberarse, solo necesitaba un poco de fuerza para liberar su brazo. Se había reusado a transformarse completamente, ese tipo no era más que un tramposo que usaba trucos sucios para derrotarle. Cansada de eso y ya quedándose sin mucho aire, uso un poco más de fuerza para liberar su brazo derecho y herirle en el ojo derecho con sus garras, logrando que la soltara.
- Tienes mucha fuerza para ser un animal tan rastrero – la intención de la morena era hacerlo enfadar, provocarlo a atacar sin pensar, ya había notado que era de mecha corta.
- Gwhaaa, te arrepentirás de eso – por la mitad de su cara escurría sangre, ya estaba cansado de la actitud de esa morena, y sus insultos le habían terminado de acabar la paciencia, en su enojo no pensó y giro sobre si para atacar con su cola, era lo que Ruby esperaba, se apartó lo suficiente para no ser golpeaba pero sin alejarse mucho, tomo la cola con ambas manos y se preparó
- Eres fuerte, pero yo también. – como había hecho antes con la rubia, giro sobre si misma jalando y levantando a la enorme cobra, con la suficiente velocidad lo solo, mandándolo directo a una pared, aturdiéndolo suficiente para poder agarrar su cuello y apretarlo, sus garras se incrustaban un poco haciéndole sangrar – Estoy muy tentada a arrancarte esos colmillos por arruinar mi velada con Belle. – los colmillos y ojos amarillos de Ruby lucían muy amenazadores, provocaba temor en el líder, haciéndole pensar que en cualquier momento ella lo mataría. – Por suerte para ti, no será así – el golpe que le dio bien pudo haberle deformado la nariz por la fuerza que uso, importándole poco a la cambiante.
- Veo que ya terminaste – su bufanda cayó sobre su rostro impidiendo ver a la oji-azul.
- Si, no fue tan difícil – la sonrisa despreocupada estaba de regreso en su rostro, los ojos volvieron a su color normal y las garras y colmillos por igual.- es una lástima que interrumpieran la fiesta y… que tu vestido quedara así.
El blanco había desaparecido por la suciedad, en algunas partes estaba roto y quemado, además claro que la misma Belle lo había roto hasta sus rodillas para mayor movilidad.
- No importa, es solo un vestido, además disfrute de la velada aun con lo poco que duro. – una gran sonrisa apareció en el rostro de la cambiante al escuchar a la oji-azul - ¿Crees que Emma y Regina ya hayan terminado?
- Pff, esas dos debieron terminara hace mucho. Vamos estoy segura que aún quedaba algo de comida.
En risas regresaron al salón, encontrando a los invitados ya libres y hablando entre ellos de lo sucedido, Cruella, Felipe y Aurora hablaban con algunos otros invitados, en el buffet que había quedado en pie o gran parte de él, estaban la morena observando con una mirada desaprobatoria a la rubia que tenía una bandeja llena de varios postres y bocadillos, que más de uno terminaban en la boca de Emma a la vez, la pequeña sonrisa quitaba a Regina un poco seriedad a su rostro y el que tomara uno de los bocadillos que la rubia le ofrecía, hacia ver que no desaprobaba del todo el comportamiento glotón de la otra. En la esquina más alejada y al que nadie se acercaba estaban amontonados los 14 tipos, completamente inconscientes, golpeados y algunos con quemaduras.
- Ohh, Ruby, Belle al fin regresaron, – la rubia fue la primera en darse cuenta de su presencia, y que los demás las miraran. – Empezaba a creer que se habían ido a algún lado ustedes dos – movió las cejas con una sonrisa para molestar en especial a su mejor amiga.
- Ya déjese de tonterías Señorita Swan – la reprendió inmediatamente la morena robándole el postre de su mano, ignorando la protesta de la rubia por quitarle su dulce - ¿Dónde dejaron al líder y al otro?
- Los dejamos atados afuera a ambos, no creo que despierten en un buen rato. – la oji-azul agradecía el vaso de agua que la morena le dio.
- Si eran muy pesados como para cargarlos, así que mejor los dejamos ahí – dijo con la boca llena la morena de mechas rojas, tenía la misma costumbre de la rubia de comerse dos o tres bocadillos a la vez.
- Oigan… - después de tragar su ultimo bocadillo Emma miraba el salón, este había quedado algo destrozado, parte quemadas por ahí, hielo por allá, cosas quebradas por otro lado y muchos, muchos agujeros de bala en las paredes, algo que provoco una duda en ella. - ¿Quién pagara todo este desastre?
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A dos cuadras del Hotel Royal, donde se encontraban las chicas, una mujer caminaba hasta un auto rojo, iba pensativa acerca de lo sucedido hasta hace poco en el hotel.
- ¿Qué te parecieron las cosas por allá? – esa voz era una que hace años no escuchaba, cierta parte de ella se sorprendió, aunque otra parte esperaba ese encuentro semanas atrás.
- Nada mal, el resultado era algo que ya me esperaba – su auto estaba a unos cuantos pasos de distancias pero se detuvo antes, frente a la persona que se encontraba sentada en una banca.- La pregunta es ¿Cómo fue que te enteraste?
- De la misma manera que tú… pura casualidad u obra del destino – esa palabra causa varios sentimientos y recuerdos en ambas personas.- claro también el tener un buen oído a pesar de mi edad jugo un papel importante.
- Me sorprende que aun puedas escuchar bien, cuando ni siquiera puedes dejar ese bastón a un lado para caminar, Merlín, que le seguirá después muletas o una silla de rueda.-
- Jajajajaja, aun con todos estos años no has perdido tu humor sarcástico Morgana, y por lo que he visto y escuchado es algo que también le has enseñado a tu alumna, algo innecesario pienso, ya suficiente ha heredado de su madre como para agregarle el tuyo.-
- No creo ser la única que enseño otras cosas además de pelear, ese humor idiota de la rubia, afirmo con total seguridad que es algo que copio de ti.
- Jajajajajajajaja… Las piezas han empezado a acomodarse. – Sin saber ni enterarse, las cosas habían comenzado con un simple y mero encuentro que dio inicio a que los engranajes comenzaran a girar.- Hoy pudimos ver un poco de ambas, juntas como un equipo, van por buen camino… pero aún les falta mucho, me pregunto si estarán listas llegado el momento.
- Lo estarán – esa no era ni una promesa, ni una posibilidad, era un hecho, algo de lo que estaba completamente segura y sabía que el hombre sentado pensaba igual. – No importa cómo, ni los sacrificios que se deban hacer, lo estarán y nosotros nos encargaremos de ello… ya que es nuestro deber. – sus miradas se conectaron por primera vez en años, gris y azul se conectaron, mucho pasaba por sus mentes en ese momento, Morgana fue quien rompió el contacto, siguiendo el camino hasta su coche y entrando en el sin decir nada, marchándose.
-… No has cambiado nada Morgana…- la luz del faro sobre él iluminaba la sonrisa y el brillo triste y melancólico de Merlín.
Horas después del ataque.
En algún lugar de StoryBrooke
- ¿La tienes? – una voz se escuchó por el lugar, solo se podía apreciar dos siluetas, una frente de la otra.
- Si, fue fácil obtenerla con esa distracción – la otra sombra entrego un pequeño maletín. – Nadie se dio cuenta.
- Bien… ya falta poco… - fue lo último que se escuchó en el lugar antes que ambas sombras desaparecieran.
¿Que les parecio? ¿bueno?¿ malo? ¿un asco? ¿Regular? ustedes dicen.
Por cierto, aun no tengo muy claro el proximo capitulo solo una pequeña idea, peroo les prometo actualizar el proximo fin de semana, y como otra manera de pedir disculpas por la larga espera les dejare a ustedes que decidan desde el punto de vista de quien quieren que escriba el proximo capitulo, ustedes decidan, quien tenga mayor votos gana, puede ser de una o dos personas. La eleccion es de ustedes.
Y con respecto a mi otra historia "El ladron de novias" aquellos que la leen, no se preocupen mañana tendran su actualizacion, estoy segura que muchos quedaron con ese "¿Porque no?" jajajajaja, pero no se preocupen ya sabran que pasara, solo esperen un poco hasta mañana.
Nos leemos pronto, por fa no olviden comentar, no importa si solo es un hola, sus comentarios son la gasolina para seguir escribiendo.
