"Un paso más y una disculpa"
N/A: ¡Hola gente! Pues aquí de nuevo, saciando su curiosidad sobre lo que pasará con esta historia XD. Me enteré de un nuevo concurso de fic's jaja solo que esta vez en un grupo llamado "Administración de Pervertidos NanoFatesianos" Les deseo suerte a todos ;D
Aprovecho para saludar a Carmenrosa. aguilar. 9, también te mando un abrazo y un beso haha :B
Sachikovirtual: Pues si sigues leyendo sabrás en que momento llegara esa escena CX
Sin más que decirles:
Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.
Después de intentar dormir, Carim se había tomado su tiempo para intentar no caer en las palabras que Alicia le fuera a decir, sus preguntas seguían ahí. Como por ejemplo: ¿A que demonios iba a su casa? ¿Qué es eso de lo que quiere hablar? Aunque le buscara respuesta sabía muy bien que esas no serían las correctas, pues sabía como era Testarossa y le era muy raro que fuera a su casa a 'hablar' cuando había dejado en claro que NO la quería. Pero, ¿Y si realmente quería disculparse? Había reído irónicamente por eso, ya que aquella mujer no parecía arrepentida de aquellas hirientes palabras. "Sólo quiere molestarme de nuevo" Pensó. Su mente era un caos desde que la había humillado enfrente de toda la familia, ahora mismo se sentía indispensable y hasta indeseable. Solo de imaginarse una segunda humillación, su corazón dolía y las lágrimas empezaban a aflorar en sus hermosos ojos. "Yo no quiero que me hiera… la amo a pesar de todo" Sin tanto ánimo salió de su cama y fue a darse una ducha, pues de tantas preguntas sentía su cabeza a punto de estallar.
Mientras tanto Alicia hacía un par de horas que se había despertado, no podía seguir conciliando el sueño aunque lo quisiera, su mente y su corazón estaban molestándola un poco. Pues primero había tenido pensamientos incoherentes para ella. Aunque, solo a veces pensaba que eran fantásticos. Se había levantado de aquel incómodo sillón y se dirigió a la cocina, en donde le prepararía un exquisito desayuno a Carim. No sabía porque, pero eso es lo que realmente quería hacer, se sentía peor que cualquier otro ser humano, había recordado aquella escena en su habitación. Desde las caricias, hasta las palabras dichas en un arranque de enojo. Idiota, era la palabra adecuada. Se identificaba con ella, pues así era como había actuado. Como una total idiota, trató mal a una mujer que no se lo merecía, pero al ver a Nanoha con Fate su furia la cegó y lastimó a quien no debía. Para Alicia ya no era sorpresivo el que solo se acordara de la cobriza una que otra vez, la verdad. Su cabeza estaba confusa o tal vez le enseñaba lo que de verdad debería hacer. Primero, empezar con una disculpa hacía Carim y después, solucionaría todo lo que tuviera que ver con Nanoha. "Terminaré volviéndome loca" Susurró.
Carim después de una larga ducha que le sirvió para apartar toda clase de pensamientos, se vistió con algo ligero, la verdad es que no tenía ganas de salir y con aquel frío que empezaba a hacer, prefería la comodidad de su casa y por supuesto de su cama. Suspirando se acercó a la ventana y observaba el clima, había nubes grises evitando que el sol se asomara.
Un olor peculiar o más bien, exquisito llegó a su olfato. Hipnotizándola al instante, sonriendo decidió bajar con destino a la cocina. Admitía que aquella rubia era buena en la cocina. Sería excelente siempre comer algo por ella, una sonrisa triste se posó en sus facciones ante tal pensamiento. "Como si pudiera ser cierto"
Una vez llegó, observó a Alicia sirviendo unos huevos con tocino y pan tostado en un plato. La rubia estaba metida en su tarea que no se daba cuenta que Carim llevaba algunos minutos viendo sus acciones. Cuando terminó de servir se dio la vuelta y se encontró con unos hermosos ojos azules. "Hola" Alicia sonrió y puso ambos platos en la barra.
Carim seguía observándola. No sabía como actuar ante ella, pues ayer la trató de lo peor y aun así Testarossa se esforzaba por tener un poco de su atención. "Creí que ya te habías ido" Su voz sonó más fría de lo que hubiera imaginado.
"No… decidí hacer el desayuno. Lo siento si te incomodo" Para la rubia no había pasado por alto aquel tono de voz y ahora pensaba que había tomado mucha confianza. "¡Maldición! ¡Actúo como idiota!"
Gracia no dijo nada, solo se acercó a un banco que estaba cerca de la barra y se dispuso a desayunar. Quien iba a decir que un desayuno tan sencillo sería tan delicioso. Su sabor era extraordinario y era algo que la hacía derretirse, aunque no quería demostrarlo.
Alicia se sentó enfrente de Carim y en silencio empezó a comer, de a ratos la observaba y no podía evitar no observar sus hermosos ojos y sus labios apetitosos. La escena donde ambas se besaban con pasión llegó a la mente de Alicia y no pudo evitar emocionarse. Su corazón bombeaba como loco y era algo que le molestaba, pues con ninguna mujer había pasado eso… hasta ahora.
"Sé que ahora mismo me detestas y que no te gusta tenerme cerca, pero debo hablar contigo" Alicia no soportaba aquel silencio.
"¿Podrías esperar hasta que acabe de desayunar?" Carim fue un poco más suave.
"Claro" Testarossa volvió a su comida.
Un rato después ambas ya habían recogido los platos sucios y ahora estaban en la sala. Carim esperaba que Alicia hablara primero, estaba nerviosa al igual que ella y eso se notaba en la forma en que se agarraba las manos. Un defecto que tenía desde pequeña, Gracia sonrió ante el recuerdo de una Alicia más pequeña.
"¿Y bien? Estoy esperando"
"Yo… Carim estoy muy confundida" La nombrada levantó una ceja curiosa.
"¿Sobre que?" Inquirió mirando directamente aquellos burdeos
"Sobre ti… Me estás enloqueciendo" Alicia se tomó su cabellera rubia en señal de frustración.
"¿Y eso te molesta?"
"Sí…bueno, no lo sé. Ayer venía con todas las intenciones de reclamarte"
"¿Reclamarme? Debería ser yo quien te reclamara a ti ¿no crees?"
"Carim, esto… esto es estúpido" Alicia no sabía como expresarse, por lo cual empezaba a enojarse consigo misma
"¿Estúpido? Ni siquiera sabes que decir Alicia, pero déjame decirte que yo si tengo algo que decirte" Carim se levantó de su lugar.
"¿Qué es?" Curioseo Testarossa
"Que eres una idiota, una imbécil al creer que tienes el derecho de ofenderme. ¡Me usaste y no te importaron mis sentimientos!"
"Yo… me dejé llevar" Alicia miró el suelo
"Eso no te justifica, yo jamás te ofendí Alicia. Y ahora tú vienes y pensabas reclamarme. Perdón, pero eres una completa idiota"
"¡Se que lo soy!" Gritó frustrada
"Que bueno que te des cuenta de eso, ahora me vas a decir que demonios quieres o me voy a mi habitación"
"¡Quiero saber por que demonios estas en mi cabeza! ¡Porque demonios estás en mis sueños y porque carajo me hiciste impotente con otras mujeres! Eso es lo que quiero saber…" Alicia dejó salir todo, resentida y confusa, aunque se decidía más por la segunda
"¿De que demonios hablas?" Carim no entendía nada de lo que aquella chica decía
"Después de que me fui de la casa de mis padres, llegué a mi departamento y esa misma tarde metí a varias chicas a mi cama ¿y sabes que paso?" Carim negaba algo sorprendida
"¡No pude satisfacerlas! Es más ni siquiera me excité. Más bien me asqueé y cuando a mi mente llegaron aquellas imágenes en donde te hacía mía, me enfurecí más y las saque a patadas de mi casa. Después lo volví a intentar con otras mujeres y nada. Simplemente no podía tener sexo con ellas"
Carim intentaba procesar aquella información rápidamente pero no podía. Estaba en shock con aquella confesión, pues Alicia había dicho que no pudo tener relaciones con ninguna otra mujer después de ella. No sabía si alegrarse o burlarse de ella. Aunque su corazón ya le estaba dando la respuesta.
"¿No vas a decir nada?" Cuestionó Alicia al notar el silencio de Carim
"¿Qué… quieres que te diga?" Carim sentía su corazón bombear como loco
"Solo dime porque no puedo sacarte de mi cabeza" Alicia se acercó a ella lentamente
"No… no lo sé" La sorpresa seguía en aquella bella mujer
"¿Por qué Carim? De repente me has quitado el deseo hacía otras chicas" Testarossa acarició tiernamente la mejilla de la chica. "Apuesto que puedes sentir los latidos de mi corazón"
Esa caricia derritió a Carim, pues Alicia estaba siendo dulce y tierna. No brusca como solía serlo en otras ocasiones. "Tampoco entiendo lo que pasa… Ali-chan"
"Carim… perdóname" Esa palabra tan sincera, había salido desde lo profundo de su corazón, no podía negar que Gracia era hermosa, además de que sentía el deseo de besarla. Pero debía contenerse, ya la había lastimado lo suficiente y no quería hacerlo de nuevo y que la rubia lo malinterpretara todo. "Que idiota soy… muy muy idiota"
Sin que una ni la otra se diera cuenta, algunas pequeñas gotas empezaban a deslizarse en un fino rostro. Esa disculpa sorprendió aun más a Carim, pero a la vez la había escuchado tan sincera que no pudo más que sentirse feliz por dentro. La rubia lentamente levantó su rostro y se quedó en blanco al ver aquellos burdeos llenos de lágrimas. "Ali-chan…"
"Perdóname por ser una estúpida y por haberte ofendido"
"No llores Ali-chan…. Sabes que jamás me ha gustado verte así" Los dedos suaves de Carim limpiaban aquellas lágrimas delicadamente
"Lo siento… es sólo que… yo… te he lastimado mucho"
"Eso ya pasó, lo que importa es el ahora" Carim se sentó en el sofá detrás de ella siendo seguida por Alicia.
"Pero yo-"Carim cayó las palabras de la chica poniendo su dedo en aquellas suaves labios.
"Basta Ali-chan…" Sin más que decir, Carim lentamente se acercó a aquellos labios y los besó, una corriente eléctrica le recorrió el cuerpo al igual que a Testarossa.
Alicia se aferró más a ella y la besó tiernamente, no podía evitar las mil sensaciones que aquella mujer le producía. Jamás había sentido eso y ahora mismo disfrutaba de ese momento. Carim poco a poco se separó de ella, suspirando un poco.
"No quiero intervenir entre Nanoha-chan y tu" bajó su mirada triste
"Ella no me quiere y la verdad he pensado más en ti"
"Pero tu…"
"Sé muy bien lo que he hecho y dicho pero, por más que lo quiera negar ya no puedo. Nanoha ama a Fate y es algo que no puedo cambiar"
"¿Qué harás entonces?"
"Debo disculparme y seguir mi vida. Le hice daño a Fate y es algo que no me puedo perdonar" Alicia se sentía triste
"Fate-chan aceptará tus disculpas" Animó la bella chica
"Eso espero… Carim, quiero tenerte cerca" Burdeos miraron zafiros
"Me tendrás, soy tu amiga"
"No Carim, yo no te quiero como amiga. Quiero que seamos algo más" Carim se sorprendió, pero a la vez se sonrojó furiosamente
"A-Ali-chan ¿Qué dices?"
Alicia tomó la mano de la chica y la colocó en su corazón. "¿Sientes como late? Ni siquiera por Nanoha latía así. Carim, dame la oportunidad de ganarme nuevamente tu confianza y tu amor"
"¿Por qué siempre logras convencerme?"
"Porque jamás te negarías conmigo. Sobre todo si juré cuidarte toda mi vida y no dejarte sola" Los ojos azules se abrieron aun más por aquellas palabras. Ya que Carim daba por hecho que Alicia había olvidado aquella promesa. "Después de todo… su memoria sigue intacta"
Lágrimas de felicidad inundaron sus bonitos ojos, ¿Cómo no decirle que si? Alicia quería cumplir su promesa y no le fallaría de eso estaba segura. "Eres una tonta" Testarossa la abrazó protectoramente.
"Sí lo soy, pero esta tonta quiere estar contigo"
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En la mansión Harlaown estaba la nueva pareja riendo un poco con los chistes de Chrono, el peliazul cuando se enteró de la relación, felicitó a las dos chicas y les deseó lo mejor. Fate estaba que no se lo creía, pues Nanoha era un ser maravilloso, pues después de aquella cita la cobriza estaba más cariñosa y eso le encantaba a la rubia. Sakura gritaba de felicidad por la noticia que la empresaria le había dicho. La pequeña ya sentía su familia completa. Su pequeño corazón estaba tan feliz como ella, tendría a alguien más que la protegiera y de eso no había duda, pues Nanoha se lo demostraba todos los días.
"Bueno, ¿Y cuando piensan decirle a mis papas?" Preguntó Chrono mirando a ambas
"Esta noche, pensaba decírselos ayer pero, Nanoha dijo que sería mejor hoy" Fate tomó la mano de su chica.
"Precia-san y Lindy-san estarán felices, tanto como nosotras" Nanoha besó la mejilla de Fate
"Lo estarán, eso ténganlo por seguro" Chrono las observó a ambas notando el amor
"Fate-chan… ¿podríamos llamar a Ali-chan?" Los dos hermanos se miraron unos instantes
"¿Quieres que sepa nuestra relación?" La rubia miraba curiosa a la cobriza
"Si, además de que ustedes deben hacer las pases Fate-chan" Zafiros miraban fijamente a Fate
"Nanoha, ¿no crees que sería un poco incómodo?"
"Tal vez, pero Ali-chan es tu hermana, quieras o no"
"Lo sé nena, pero ella y yo ahora mismo no estamos en buenos términos"
"Pues este es el día para cambiar eso" Nanoha se levantó y se fue, ya que no quería discutir con la rubia sobre Alicia. Si bien ambas ya lo habían hablado y Fate no estaba dispuesta a compartir una velada con su hermana, sabía que Nanoha tenía razón en sus palabras, pero a ella todavía le dolía aquella actitud retadora de Alicia.
"Parece que Nanoha-chan no te va hablar en un buen rato" Chrono se recargó en su cómodo sofá
"Eso parece. Aunque tiene razón Chrono, debo hacer las paces con Alicia y que entienda de una vez por todas que amo a Nanoha tanto como ella a mí"
"Entonces inténtalo hermanita" El peliazul se levantó al igual que su hermana y se fueron al jardín. "Por favor Alicia… déjalas en paz"
Nanoha por su parte estaba con Sakura, ambas estaban jugando en la habitación de la pequeña. A la cobriza le encantaba estar con ella ya que la quería mucho y además despejaría su mente sobre la conversación que tuvo hace unos momentos con Fate. "Eres tan cabezota Fate-chan"
"Mami, ¿Te puedo hacer una pregunta?" Sakura la miraba curiosa
"Si claro mi amor" La cobriza acarició sus hebras doradas.
"Bueno, es que… quería saber si… tú y papi…" La pequeña estaba sonrojada.
"Cariño, tranquila"
"Mami, ¿pronto me darás a mi hermanita?" La pregunta congeló a Nanoha, un furioso sonrojo estaba apoderándose de su rostro. Sakura la miraba entre confusa y apenada.
"¿Q-Que dices, Sakura-chan?" Nanoha miraba a la pequeña aun con sorpresa.
"Es que yo… quiero una hermanita" Sakura se abrazó a su conejito rosa
"C-Cariño, creo que ahora no es momento adecuado" Nanoha intentaba calmar su corazón
"¿Por qué?" Unos inocentes burdeos miraban a la chica mayor
"Bueno, pues porque…." Nanoha no encontraba las palabras adecuadas para explicarle a la pequeña. "Tan pequeña y tan lista…"
"Mami, ¿prometes que me darás una hermanita?"
"Yo… eh… S-Sakura-chan" En ese instante entraba Fate, las observó a las dos unos instantes, sonrió al ver a su pequeña hija. Después miró a su novia y en ella vio el nerviosismo.
"¿Qué sucede aquí?" Inquirió divertida la rubia.
"Papi, le decía a mami que si pronto me dará a mi hermanita" Fate se sorprendió y enseguida posó su mirada en la de la cobriza que seguía en el suelo
"Bueno hija… creo… creo que tu madre y yo tenemos que hablar de eso primero" Fate también se sonrojó
"Entiendo" Sakura no siguió preguntando o acechando a las chicas, a las cuales por cierto, había dejado sonrojadas y sin saber que decirse.
"Sakura-chan, ¿quieres un helado?" Preguntó Chrono entrando en ese momento
"¡Sí!" La pequeña se fue a los brazos de su tío, olvidando a las otras dos.
"Regresamos pronto" Y así ambos salieron de la habitación
Nanoha y Fate estaban estáticas en su lugar. Ninguna de las dos sabía que decir, pues seguían con ese bochorno, aunque ambas sabían que ese temía algún día llegaría y no podrían evitarlo aunque quisieran.
"N-Nanoha, déjame ayudarte a levantarte" Fate tomó las manos de su chica y tiró hacía arriba para levantarla. La cobriza la miró unos instantes, se perdió en aquellos ojos un rato, mientras Fate hacía lo mismo.
"F-Fate-chan… p-parece que Sakura-chan supo como dejarnos avergonzadas" Nanoha se separó un poco de la rubia
"S-Sí jeje" Fate se rascó la nuca
"¿Qué piensas sobre ese tema?" Preguntó la cobriza una vez recuperada mirando algunos peluches.
"Que me encantaría tener otro hijo" Las palabras sinceras de la rubia sorprendieron a Nanoha, quien enseguida la miró
"¿De verdad, te gustaría?"
"Sí, quiero otro bebé" Fate tomó a la cobriza de su cintura y la atrajo a ella. "¿Tu no quieres uno?"
"C-Claro, pero ¿Tu crees que sea el momento adecuado?" Nanoha sentía el dulce aliento de la rubia
"Lo es, Nanoha me encantaría que fueras la madre de mis hijos. Además te verías muy bonita con tu enorme estómago" Fate sonrió dulcemente
"¿Por qué eres tan linda?"
"No lo sé…" Fate besó aquellos deliciosos labios, quería a Nanoha como su mujer y madre de sus hijos, ese era el gran sueño de la rubia y por que no, hasta de la cobriza.
La rubia atrajo más a su chica, al punto de pegarla más a su cuerpo. El beso era dulce y lento con un toque de amor. Ambas se amaban y se necesitaban, sus vidas cambiaron al conocer a la otra. Así que, que mejor manera de demostrarlo más que con un fruto de ese amor. Nanoha se apretó más al cuerpo de la rubia, le encantaba tener a Fate cerca, pues su aroma la embriagaba al igual que sus besos. "Nanoha… te amo" Susurró la rubia
"Y yo a ti" El beso empezó a subir de tono y ambas no lo evitaban, ellas querían sentir aun más aquel sentimiento de felicidad. La mano de la rubia empezó a bajar hasta los glúteos de la cobriza, los masajeó suavemente para después darles un ligero apretón. Nanoha gimió y eso provocó la excitación de la rubia.
Fate dejó aquella deliciosa boca y empezó a besar aquel cuello blanquecino. Le daba mordidas pequeñas y después las chupaba delicadamente, la cobriza suspiraba. No podía aguantar más aquella sensación de placer que su rubia le estaba provocando.
"F-Fate-chan… creo que este no es el lugar indicado" Su voz sonaba endemoniadamente sexy
"Entonces… vamos a la habitación" Fate se separó de ella y la observo unos instantes. Aquellos zafiros la miraban con entera pasión.
"¿Y si llegan tus padres?"
"No te preocupes, Precia y Lindy tardarán un par de horas" Fate empezó a besar nuevamente aquellos labios.
"Esta… bien" Dijo entre besos la cobriza.
Las dos se separaron y se sonrieron, Fate tomó la mano de su novia y la guio hasta su habitación. Nanoha iba un poco nerviosa pero segura de lo que quería. Fate sabía que sus padres tardarían en llegar, pues tenían algo de trabajo extra. Chrono tardaría ya que aunque no se los dijo, iría a ver a su novia. Así que disponían de un buen tiempo para ellas solas.
Una vez llegaron, Fate dejó entrar primero a su chica. Después cerró la puerta y delicadamente se acercó a ella. "No tengas miedo Nanoha… prometo no lastimarte" Acarició su mejilla
"Sé que no lo harás" Una bonita sonrisa fue dedicada a la empresaria.
Poco a poco Fate se acercó a los labios de su novia, los besó tranquilamente. Guio a su chica hasta la cama y lentamente la acostó en ella, se miraron unos instantes. "Eres tan hermosa… te amo mucho. Prometo cuidar siempre de ti"
"Tu también eres muy hermosa Fate-chan, y te amo mucho más" La sesión de besos regresó y ambas se dejaban llevar. El nerviosismo desapareció de Nanoha al sentir las delicadas caricias de la empresaria.
Las suaves manos de la rubia acariciaban los muslos de la cobriza, no podía negar que aquella piel era tan suave y delicada. Su deseo se hacía cargo de ella, pues estaba a punto de hacer el amor con Nanoha.
"Fate-chan…" Suspiró Nanoha
La ropa de la cobriza lentamente fue despojada de su cuerpo. Ella solo miraba atentamente las acciones de su novia, no tardó en quedar solo en ropa interior. Se dio cuenta que los ojos de Fate estaban más rojos de lo normal, sonrió al saber que ella había provocado ese deseo incontrolable en la rubia.
Mientras tanto Fate estaba embelesada con aquel cuerpo. Aquella figura perfecta y si bien podría ser descrita como el cuerpo de una diosa. Magnifico en todos los sentidos, pues en aquella mujer vio uno senos grandes y perfectos, un abdomen plano y hermoso. Un ombligo sexy y exquisito junto con unas hermosas y bien torneadas piernas.
Fate empezó a besar esa boca deliciosa, mientras sus manos acariciaban por encima del sostén aquellos senos perfectos. Nanoha gemía al sentir aquellas caricias, aquellas manos expertas la hacían sentir en el cielo. "Ahh… Fate-chan" Los labios de la rubia bajaron hasta su cuello haciendo un húmedo camino hacía aquellas montañas.
"Te amo Nanoha" Fate retiró aquella prenda dejando al desnudo aquellos senos. Empezó a lamerlos, mientras su otra mano acariciaba a su gemelo. Su lengua empezó a degustar el pezón de Nanoha, haciendo que la chica gimiera más por aquellas acciones. Cuando el pezón estuvo lo suficientemente erecto, siguió con el otro dándole el mismo trato.
"Ahh… Fate… ahhh" Nanoha se retorcía del placer. Fate se sentía cada vez más excitada. Su miembro estaba empezando a reaccionar.
"¡Dios! Nanoha… eres tan sexy" Su voz ronca prendía aun más a Nanoha.
"Creo… creo que Fate necesita también atención" Nanoha giró dejando a Fate bajo ella. La cobriza sentía un bulto en los pantalones de la rubia. "Estas emocionada, Fate-chan?"
"Eso ya lo sabes" Nanoha sonrió y se acercó a su rubia, empezó a besarla hambrientamente. Mientras sus manos iban quitando aquella estorbosa ropa, Fate observaba a su chica quitarle su ropa y sonreía. Pues sabía que Nanoha la deseaba tanto como ella. Una vez quitadas aquellas prendas, los ojos de la cobriza se posaron en aquel bóxer que traía la rubia, notando que su miembro estaba erecto. Sonriendo traviesamente, pasó su mano 'sin querer' por aquel pedazo de carne.
"N-Nanoha…" Fate suspiró
Sin decir nada, la cobriza empezó a besar el cuerpo bien formado de la rubia. Mordió aquel marcado abdomen, haciendo gemir a su pareja. Subió hasta tomar aquellos labios carnosos y demandarlos como suyos. Fate la abrazó y nuevamente cambiaron posiciones, el beso siguió mientras manos curiosas tocaban partes más intimas de ambas.
Fate acariciaba el clítoris de Nanoha por encima de su ropa. " Ahhh… F-Fate-chan"
La mano de Nanoha se metió en el bóxer de la rubia. Tomó el miembro de su pareja y lo empezó a acariciar. "Ahh… nena… no te detengas…"
El pene de la rubia estaba empezando a doler ya que su excitación crecía conforme su chica lo acariciaba.
"Nanoha… te necesito" Esa voz rogante y apasionada llamó la atención de la cobriza.
"Yo también a ti Fate-chan…" La rubia sonrió y cambio un poco su postura, sus manos empezaron a quitar aquella prenda que le estorbaba. Ahí, la rubia pudo ver lo mojada que estaba su chica, cosa que la excito más.
"Estás tan húmeda" Fate bajó a atender aquella zona, un olor exquisito llenó sus pulmones, empezó a besar los muslos de la chica mordiéndolos en el proceso. Su lengua lamió aquel botón que pedía atención, la cobriza empezó a retorcerse en aquellas sábanas. La lengua de la rubia estaba haciendo maravillas en su zona más intima. "Ahh… Fate…" Sus manos pegaron más la cabeza de la rubia a su entre pierna pidiendo más placer.
Fate al oír aquellos suaves gemidos, no pudo resistirse más y rápidamente se apartó de ella. La necesitaba ahora, su cuerpo pedía sentirla. Su pene palpitaba dolorosamente y necesitaba la atención de su chica. Nanoha había gruñido en frustración por la repentina separación de la empresaria.
"Nanoha… de verdad te necesito" Fate se arrodilló en la cama, lentamente y bajo la mirada atenta de la cobriza, bajo su bóxer dejando ver su erecto miembro.
"Fate-chan… me dolerá bastante" Dijo al ver aquel miembro bien proporcionado.
"No te asustes, seré cuidadosa" La empresaria se puso nuevamente encima de su chica. "Confía en mi Nanoha"
"Eso ya lo hago" Nanoha la besó y la atrajo más a ella. Fate correspondió y abrazó a su chica.
"¿Lista?" Preguntó al separarse un poco de ella
"Sí" Fate al oír una positiva respuesta, bajo su mano hasta agarrar su miembro y empezó a guiarlo a la entrada de Nanoha. Empezó a lubricarlo contra aquella deliciosa zona haciendo gemir a su chica, cuando supo que estaba bien lubricado lentamente penetró a la cobriza.
"Ahhhh…. Fate" Nanoha se abrazó fuertemente a su chica, arañándole en el proceso su espalda.
Su pene al tocar el himen de la cobriza, penetró un poco más lento. Pues la rubia no quería lastimarla. "Tranquila Nanoha" Y entonces aquella delgada parte fue rota y una Fate feliz disfrutaba el saber que era la primera vez de su novia.
Nanoha sentía un dolor insoportable, intentaba concentrarse en la tierna mirada de su amante, pero no podía. Pues sentía como el miembro de Fate entraba más en ella.
"Me duele Fate-chan"
"Relájate mi amor, pasará pronto" Fate empezó a besar el rostro de su amada en un intento por distraerla de aquel dolor. Cosa que funcionó, pues sentía como las paredes vaginales de Nanoha se relajaban un poco.
"Me hace muy feliz saber que estamos haciendo el amor, Nanoha"
"A mi igual, te amo mucho Fate-chan" Un beso tierno empezó a dar comienzo a esa fogosa escena en donde demostrarían el amor que sentían.
Fate empezó a moverse lentamente, observaba las facciones de su amante, notando muecas de placer. "Ahhh… Fate… se siente bien"
"Muy… bien" Las manos de la rubia apretaban los suaves pechos de Nanoha.
Nanoha arañaba aquella suave espalda, haciendo gemir a su amante de placer y dolor. Esas sensaciones le estaban haciendo perder la cabeza, pues Fate estaba siendo demasiado tierna. Su cuerpo se sentía caluroso y sus entrañas la quemaban. A pesar de ser su primera vez, lo estaba disfrutando como si fuera toda una experta. Aquellos húmedos besos la hacían sentir amada y eso la hacía feliz. Pues lo que hacían no era sexo, porque implicaba tener un hijo, un fruto de ese amor tan fuerte.
Por su parte Fate se sentía en el cielo al sentir a su mujer, esa bella chica que estaba entregándose a ella en cuerpo y alma. Su corazón latía desenfrenado y no podía evitar esa excitación al sentir como apretaba su miembro, esa diosa estaba alterando sus sentidos.
"Ahh… Fate… cariño… un poco más rápido" Pedía Nanoha cegada por la pasión
La rubia la embistió más rápido y duro, sacándole un gemido más fuerte a su chica. "¿Así… esta bien?" Su voz excitada le encantaba a Nanoha
"Sí… así... ahh" La empresaria observaba aquel bello rostro.
"No sabes…. Como me gustas…" Susurró Fate sexymente en el oído de su amante
"Me… doy… una idea" Nanoha sonrió
"¿Te gusta?" Aceleró más sus embestidas.
"Ahhhh… si…" Nanoha se mordía el labio
"Nanoha…eres tan estrecha…. Ufff" Ambos cuerpos estaban ya bastante sudorosos. En la habitación el ambiente se sentía muy caluroso. Las piernas de la cobriza se posaron en las caderas de Fate, haciendo que la penetración fuera más profunda. "mmm… ohh Nanoha…"
"F-Fate… ahhh…" Nanoha apretó el trasero de la rubia
"Ohh si… " Fate sentía como Nanoha se lo apretaba aun más
El beso hambriento de Nanoha, calló un poco los gemidos de su amante. Aprovechó que Fate estaba tan metida en el beso y cambio de posiciones. Ahora ella estaba a horcadas de la rubia, empezó a mover sus caderas. Separándose bruscamente de aquel beso, sintiendo el miembro de la rubia.
"Ahh… Na…noha. Eso… se siente bien" Fate tomó las caderas de su chica
Nanoha se recargó un poco en el pecho de la rubia y empezó a moverse más rápido. Pues aquel placer la sucumbía y no podía evitar querer sentir más a Fate.
Su amante no tardó en levantarse y besar la boca de la bella dama, sus manos tocaban aquella fina espalda. Regalándole tiernas caricias, sin parar sus movimientos, los zafiros de Nanoha miraban intensamente aquellos burdeos, sus manos tocaban mechones rubios. "Te amo Fate-chan y eso jamás va cambiar"
"Yo también te amo, con locura nena. Siempre estaré para ti y nuestros hijos" El placer siguió, la rubia quiso darle aun más placer a su mujer, por lo que empezó a moverse al compás de las caderas de su amante. Gemidos incontrolables seguían llenando la habitación. Esas cuatro paredes que eran testigos de un verdadero amor. Ambas estaban empezando a acelerar sus movimientos pues el orgasmo estaba cerca.
"Ahhh… ahhh… Fate…chan… estoy cerca" Nanoha mordió el cuello de su pareja.
"Ahhh… yo… también…." Fate aceleró más sus embestidas, tomó más fuerte a su amante y pronto el orgasmo llegó. "¡Te amo Fate!" Gritó Nanoha arqueándose hacía atrás.
"¡Yo también te amo!" Fate llegó después de ella y sintió como su miembro dejaba salir una descarga de sus semillas en el interior de su chica.
Poco después ambas se dejaron caer a la cama, Nanoha seguía encima de la rubia respirando fuertemente. Fate la abrazaba mientras intentaba controlar su propia respiración
"Eso… fue… increíble cariño" Dijo una maravillada Nanoha
"Si… que lo fue" Fate besó las hebras cobrizas de su chica
"Me… dejaste exhausta"
"Y tu a mi" Ambas rieron un poco.
"Me estoy quedando dormida" Nanoha se acomodó en el pecho de Fate
"Es mejor descansar" La rubia acomodó a su amante y sacó su pene flácido.
"Me diste una excelente primera vez" Susurró la cobriza
"Te aseguro que las demás serán aun mejor" Sonrió traviesamente
"Ya lo veremos" Ambas cerraron sus ojos y con una sonrisa en sus finos rostros se quedaron profundamente dormidas.
DOS HORAS DESPUÉS…
Nanoha y Fate se habían levantado felices dándose uno que otro mimo, se habían bañado juntas, entre risas y bromas. La pareja estaba feliz y eso no lo podían ocultar. Habían dado un paso más en su relación, uno muy importante para ambas, ya que decidieron que agrandarían la familia. La empresaria sabía que sus padres se pondrían felices al saber que tendrían un segundo nieto. Aunque primero debían seguir intentándolo, una sonrisa traviesa se poso en sus facciones ante tal pensamiento.
Después de su relajante y divertido baño, ambas se vistieron y se propusieron a bajar ya que seguramente Precia y Lindy ya habían llegado. Con sonrisas satisfechas, saludaron a las mayores, la pelinegra presentía que aquellas dos se traían algo entre manos, pero por ahora no preguntaría. Lindy tan perspicaz como siempre, sabía que Nanoha y Fate habían estado haciendo cosas interesantes. Había reído un poco al imaginar los bochornos que le haría pasar a su hija.
"Bueno mamá y papá. Nanoha y yo tenemos algo que decirles" Fate estaba sentada a lado de su chica.
"¿Y que es?" Inquirió curiosa la pelinegra
"Pues verá Precia-san. Fate-chan y yo queremos tener una reunión familiar esta noche"
"Me parece buena idea" Precia sonrió
"Sé que han pasado cosas en estos días, pero me encantaría que Ali-chan estuviera presente" Precia observó a Lindy
"¿Tu que opinas, cariño?" Le preguntó a la peliverde
"La reunión es familiar. Alicia es mi hija y hermana de Fate, así que yo estoy de acuerdo en que esté presente" Una sonrisa apareció en sus finas facciones
"¿Y tu Fate-chan?" La rubia miró a su madre
"Sabes que las cosas no están bien entre ella y yo pero, es mi hermana así que yo también estoy de acuerdo" Nanoha tomó su mano y le dio un suave apretón
"En ese caso, llamaré a mi hija ahora mismo" Precia se levantó de su lugar y se dirigió hasta donde estaba el teléfono.
Marcó un número conocido para ella y esperó a que su hija contestara. Después de uno, dos, tres tonos, Alicia contestó. "¿Hola?"
"Ali-chan, ¿Cómo estas?"
"Estoy bien mamá, ¿Qué tal ustedes?" La voz de Alicia sonaba más tranquila y sin reproches. Algo que alivio el corazón de su madre.
"Estamos bien mi amor. Te llamé para preguntarte si podrías venir esta noche a casa" Un silencio se prolongó al otro lado de la línea y Precia temió que su hija no quisiera ir, por lo que se apresuró a decir: "Tu padre y Fate están de acuerdo en que asistas"
"¿De… verdad?"
"Sí cariño"
"Entonces… ahí estaré" La sonrisa que Precia tenía en su bello rostro no pasó desapercibido por los demás presentes. Por lo que también sonrieron.
"Aquí te esperamos"
"Mamá, ¿Puedo llevar a alguien conmigo?"
"Por supuesto"
"Entonces nos vemos mas al rato"
"Claro" Precia estaba a punto de cortar, pero su hija la interrumpió
"Mamá, te quiero"
"Y yo a ti" Y así la llamada terminó.
Después de aquella llamada, Alicia ya estaba más tranquila al saber que su familia estaba dispuesta a darle otra oportunidad. Cuando su teléfono estaba sonando, rápidamente había llegado a el y en la pantalla aparecía el nombre de su madre. Al principio no sabía si contestar, pero con la insistencia de Carim, lo había hecho y ahora no se arrepentía.
"¿Y bien?" Carim la miraba atentamente
"Quieren que vaya a casa" Alicia le sonrió a la rubia
"¿Irás, verdad?"
"Sí, pero tu irás conmigo" Testarossa tomó la mano de la bella chica y le dio un beso
"Creo que no sería conveniente" Carim estaba sonrojada por la acción de Alicia
"Le pregunté a mi madre si podía llevar a alguien más y dijo que no había ningún problema. Así que esta noche tu y yo iremos a verlos, ¿esta bien?"
"Esta bien" Las dos chicas se dieron un tierno beso.
Quien diría que algunas cosas tenían solución, Alicia no tenía pensado regresar a aquella mansión y mucho menos hablar con Fate. Pero una persona le hizo cambiar de opinión. Carim le abrió los ojos para que viera esa realidad que no quería, como era el hecho de saber que Nanoha jamás se alejaría de Fate por ella. O que se amaban por sobre todas las cosas. Ahora entendía un poco a la cobriza, el amor no avisa, tan solo llega y te muestra quien es tu verdadero amor. Ahora ahí estaba ella, con nada mas ni nada menos que Carim Gracia, aquella chica que conocía desde la infancia. Aquella mujer que le juró protegerla siempre. Se disculparía con sus padres y con Fate, por que a pesar de todo. Ama a su gemela. "Espero puedas disculpar mis errores"
HORAS MAS TARDE….
En la mansión Harlaown todos estaban preparándose para esa velada. Amy había sido invitada por Chrono cuando el mismo decidió visitarla. Por lo que ahí estaba, rezaba por que no hubiera problemas cuando las gemelas se vieran la cara, pues sería una tragedia y un disgusto para sus suegros. La cena había sido preparada por la misma Precia y sus dos nueras, la pequeña Sakura ayudó un poco, haciendo reír a las mayores con las ocurrencias que decía. Fate y Chrono se habían ido a cambiar por un atuendo un poco más elegante. Consistía en dos smoking color negro con corte italiano, ambos lucían muy atractivos. Los hermanos habían recibido halagos y bochornos por parte de Lindy, ya que no quería perder su oportunidad.
La peliverde se puso un traje negro satinado con corte inglés, se veía igual de atractiva que sus hijos. Mientras las bellas damiselas traían unos hermosos vestidos de color, azul, negro y rojo. Por supuesto que las tres lucían despampanantes y atrevidas.
"Ya está todo listo, solo falta que lleguen Alicia y su acompañante" Todos estaban reunidos en el recibidor.
"Mamá, tranquilízate" Fate miraba a su madre divertidamente.
"Estoy tranquila" Lindy sonrió y tomo de la cintura a su mujer
"Mi amor, llegará"
"Ali vendrá mamá" Afirmó Chrono.
Unos minutos después el timbre sonó. Mariel inmediatamente había ido a abrir la puerta. Recibiendo a una atractiva Alicia y a su bella acompañante Carim.
"Buenas noches" Dijo Alicia entrando nerviosa y siendo seguida por la rubia.
"Buenas noches" Dijeron la demás familia al unísono.
El resto de la familia estaba sorprendida al ver que Carim llegaba del brazo de Alicia, no sabían que decir, Nanoha miraba aquellos burdeos tan parecidos a los de Fate y en ellos veía el arrepentimiento y la vergüenza, la cobriza sonrió al saber que la gemela había recapacitado.
"Así que tu acompañante era Carim-san" La voz de Lindy quito aquel silencio
"Así es papá" Alicia le sonrió a su acompañante
Ese detalle no pasó desapercibido por Lindy, así que solo sonrió. "Ya veo, entonces salúdanos como se debe"
Alicia se acercó a Lindy y le dio un gran abrazo, haciéndola reír un poco. "Me vas a asfixiar"
"Lo siento" Alicia la soltó lentamente
"Esta bien"
"Cariño, me alegra que hayas venido" Precia abrazó a su hija amorosamente
"No faltaría por nada del mundo" Un beso fue depositado en la frente de la pelinegra
Chrono se alejó de Amy y se acercó a su hermana. Alicia lo observó unos instantes, unos muy largos para todos. "Lamento haber actuado mal contigo" Esas palabras sorprendieron al peliazul
"Eso… ya paso"
"¿Me perdonas?" Esa pregunta se oyó infantil para su hermano, pero con lo tierna que a veces podía ser Alicia, derritió su corazón
"Claro que si tonta" Chrono la abrazó fuertemente. Ambos se quedaron así un rato. Alicia dejó salir unas cuantas lágrimas al igual que su hermano
Fate observaba aquella escena y su corazón latía desbocado. Pues no sabía que pasaría ahora, pues a leguas se notaba cierta tensión entre ellas. Sintió como la mano de su novia apretó la suya levemente, le regaló una sonrisa dándole confianza. "Es tu turno Fate-chan"
Chrono y Alicia se separaron y sonrieron como tontos. Ahora la rubia sentía un peso menos, aunque faltaba una persona y no menos importante. "Sólo espero no arruinar esta noche…"
Fate fue acercándose a ellos lentamente. Chrono la observó y le sonrió, después se alejo y las dejo a ellas dos frente a frente. Aquellos burdeos tan parecidos se veían intensamente. "Fate, he actuado mal y sé que tal vez no me quieras ver ni en pintura. Te dije cosas hirientes, cometí errores lo sé. Pero son esos mismos los que me hicieron regresar a la realidad. –Alicia miró a Nanoha. La empresaria se dio cuenta y frunció un poco el ceño.- Yo no amo a Nanoha-chan como creía" Fate se sorprendió
"Te pido aquí delante de todos, que me perdones. Fui una idiota" Lágrimas caían de sus ojos
Fate se acercó más ella, la gemela pensaba que su hermana la golpearía o insultaría, pero nada de eso llegó. Sólo sintió como la abrazaban estrechamente. Se sorprendió, pero a la vez se sintió feliz. No tardó en regresar aquel gesto de afecto. "Te perdono, así como pido que perdones todo lo que también te dije"
"Eso ya esta olvidado" Todos sonrieron satisfechos de una buena reconciliación.
Las gemelas se separaron y sin más se rieron sin saber de que. Después cada una se fue con su respectiva pareja. Así empezó la velada, todos pasaron al comedor y se dispusieron a disfrutar de la compañía. La casa se llenaba de armoniosas risas, bromas, golpes entre hermanos y regaños por sus tontas acciones. La familia Harlaown nuevamente estaba completa.
Fate y Alicia estaban en el jardín, disfrutando del manto de estrellas. Conversaban sobre muchas cosas. En especial de las chicas que lograron conquistarlas. Alicia le explicó a su hermana que estaba iniciando una relación con Carim, claro que debía luchar por recuperar todo lo que habían vivido pero que le pondría empeño. Fate por su parte le dijo que Nanoha y ella eran oficialmente novias, incluso le comentó sobre las preguntas de Sakura. Ambas habían reído ante tal ocurrencia, pero lo más gracioso era que una pequeña pudo avergonzarlas lo suficiente.
"Me siento mejor al hablar contigo" Confesó Alicia observando el cielo mientras tomaba whiskey
"Yo igual, ahora solo importa lo que estamos viviendo en este instante" Fate sonrió mientras observaba a Nanoha reír con las demás chicas.
"Tenemos suerte no?" Alicia volteó a la misma dirección en donde miraba su hermana y fijó su vista en cierta rubia.
"La tenemos" Fate le quitó su vaso de whiskey y le dio un gran sorbo
"Ginga-chan debe estar feliz de verte sonreír de esa manera"
"Lo sé, ahora mismo me siento feliz de tener a mi lado a una mujer como Nanoha"
"Bueno, con nosotros ya dieron la noticia de que son pareja. Pero faltan sus padres"
"Pues tendré que hablar con ellos pronto"
"Muero por ver la cara de tu suegro"
"Sé que me aceptará"
"Yo también lo espero. Ahora entremos, hace frío y siento que me entume el-"
"Cállate" Alicia rio y entró después de su hermana
La noche siguió y los Harlaown decidieron ver una película. Fate pensaba en lo que Alicia le dijo. Sabía que sus suegros estaban en Italia y que tarde o temprano tenía que hablar con ellos. "Sólo espero que de verdad me acepten…"
¡Y termina! Jaja lo sé soy genial. Bueno pues espero que les haya gustado. Gracias a todos por sus reviews. La cosa se sigue poniendo interesante Jajaja
¡Hubo reconciliación! Ahora si, vienen sorpresas para las chicas. Así que esperen al siguiente capitulo.
Nos vemos, bye bye n.n7
