Advertencias.- Serie de Drabbles sin ninguna relación entre si./Insinuación de Yaoi y Yuri./OoC/A.U/GenderBender/Incesto.

Palabras.- 600 (aproximadamente) sin contar nada de lo anterior.


10.- Altanería

Fem Kou x Fem Carla (Karura)

Aquella chica rubia que cubría uno de sus ojos con su cabello solía mirarle con altanería, aparentando una superioridad que no tenía ni tendría nunca, claro que, solo era así cuando había más gente a su alrededor.

Cuando se conocieron fue en una reunión entre las familias organizado sin una razón válida. Era tonto, claro, siendo la mayor de los Tsukinami debía asumir la responsabilidad de asistir a una reunión inútil a cambio de decidir qué hacer con la humana que había llegado siendo un sacrificio y había cometido un crimen, dicho por el mismo Karlheinz. Los humanos no se casan con un vampiro, mucho menos con uno de sangre pura posible sucesor de la línea sanguínea a ser un Rey. Claro, lo entendía, sabía que incluso sus padres habrían hecho lo mismo en el caso hipotético de que ella o Shin llegasen a enamorarse de un sacrificio sin duda le condenarían sin perder un segundo.

Pero era inútil. Sabía que por mucho que el mismo Karlheinz amenazase a su hijo menor por insistir en un matrimonio con una humana, no le mataría y aquella reunión sería una pérdida de tiempo.

Y no estaba equivocado, los hijos ilegítimos de Karl quienes antes eran humanos acataban cada palabra, los hermanos de aquel que estaba enamorado de la humana, que si bien recordaba su nombre era Subaru apoyaban la decisión de su padre durante cada segundo y era de esperarse pero sin duda le molestaba.

— No veo razón de que esto siga — interrumpió, harta de lo que decían. Se puso de pie, sabiendo que todos le miraban, especialmente aquella chica rubia del clan Mukami, Kou, le habían dicho era su nombre. Miró hacia su hermano, Shin, quien le miró de igual manera y sin decir nada Karura salió sin mirarles a ninguno de los presentes.

Pero sabía que la rubia le seguiría segundos después, alegando que era de su trabajo pues según había logrado oír era una modelo entre los humanos.

— ¿Realmente ves inútil las reuniones así? — le pregunto la rubia estando a escasos metros de distancia, ambas dentro de una de las habitaciones de la mansión principal de la familia Sakamaki. — Tsukinami, respóndeme

Ahí estaba de nuevo su altanería. Mukami Kou se mostraba altanera ante ella, la mayor de la familia fundadora. — No hables con ese tono a alguien de un clan superior, Mukami. No eres superior a mi, no te creas algo que no eres, sangre sucia — le soltó con desprecio la albina, mirándola con una sonrisa de lado. Se acercó a ella, quien tenía el ceño fruncido con los ojos cerrados y el rostro hacia abajo. Le sujetó el rostro, acariciando sus mejillas con sus pulgares.

— No deberías estar aquí, conmigo, Tsukinami — dijo divertida la rubia. — Venimos a juzgar una relación entre dos personas de diferentes razas y aquí estamos. Cometiendo el mismo pecado que ellos.

— ¿Puedes callarte? — le susurró, bajando sus manos por su cintura, sintiendo sus piernas tocarse, sus rodillas chocar y las manos de la albina tocar por encima de la falta de la rubia. — No eres humana, no es el mismo caso

— Es el mismo caso, Karura.

— No lo es, Kou. No es lo mismo. — susurró besando sus labios con delicadeza. La altanería fingida de la rubia se esfumó tan pronto se besaron ambas dentro de una habitación vacía. Ambas solas sin tener que aparentar una enemistad que no era necesaria, no desde hace ya siglos que seguían esa rutina de fingir altanería frente a otros para luego besar y tocar la piel de la otra sin contemplar la diferencia entre su sangre.