Un nuevo comienzo alma, vida y corazón

Capitulo 10: retorno

Quería verlos y de paso tomar un poco de aire y descansar de dohko, ahora por favor caminen con nosotros – dijo mirando a miho en especial

No puedo moverme – dijo miho con lágrimas en sus ojos – me siento mal…

Miho aún no puedes entrar al santuario, si intentas hacerlo te repelerá la barrera o como eres inofensiva no podrás moverte – explico shion – suponiendo que pasara aquello te reservamos una habitación en el pueblo, te recibirán, kiki te acompaña hasta el pueblo, los aspirantes no podrán empezar su instrucción hasta mañana, por favor señor usted acompáñeme – le dijo a tatsumi – seiya deja tus cosas y te esperare en las doce casas

Shion camino con tatsumi, mientras seika corría al lado de miho

Seiya no se puede hacer nada – pregunto seika suplicante

No, creo que pronto estará con nosotros – hablo kiki – athena está mucho mejor, hasta han dicho que pronto despertara

Miho – corrió makoto para abrazarla – yo iré contigo, puedo seiya

Si aún no han sido presentados pero tendrías que venir mañana temprano para hablar con shion

Porque ese calvo puede estar en el santuario y miho que vale mas no – dijo tatsuya ofuscado

Por cuidarla y ser uno de los elegidos por athena – dijo kiki perdiendo la paciencia

Y tú porque puedes ir y venir a tu antojo – dijo Akira – eres más pequeño que nosotros

Porque kiki ya es aspirante a caballero, es el discípulo de mu de Aries el caballero guardián de la primera casa, además sabe usar la tele transportación y está aprendiendo la telequinesis que es un don poco común – dijo seiya defendiendo a kiki ya que lo apreciaba mucho, mientras a kiki se le inflaba su pecho de orgullo – le tienen mucha confianza en el santuario, es el único aspirante que puede andar por las doce casas

Los tres pequeños miraron al pequeño kiki con odio, se veía a leguas la preferencia que le tenían y la que ellos estaban lejos de ganar

Vámonos seika mañana visitaremos a miho, niños los llevare a la aldea vamos – vio como los niños se despedían de miho y como seika le decía que pronto estarían juntas – miho nos veremos mañana

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El pegaso por fin subía las escaleras hacia la cámara del patriarca, después de hablar con sus amigos y saludar a cada dorado llego ante shion que se veía algo cansado

Por fin llegas - dijo shion quitándose las gafas

Eh perdón me topé con los chicos y … como esta athena ya la vio tatsumi – pregunto seiya desviando su mirada avergonzado

Pues se diría que se nota la devoción y el cariño que le profesa , pensé que querías verla…

Si esa es mi intención

Pero debido a tu puntualidad tendrás que esperar hasta mañana

Porque – dijo enojado

Le untan el agua a esta hora – dijo shion mirando el reloj – está mucho mejor dicen las ninfas que pronto despertara

Qué bueno – dijo con ilusión en su corazón – y tatsumi?

Está en la habitación más próxima athena que pudimos brindarle

Me sigue pareciendo increíble que este lugar sea tan grande – seiya miraba a su alrededor intentando descifrar el secreto de la cámara del patriarca

Si es bastante grande, la habitación de athena es un poco más pequeña que este salón y posee baño privado, balcón, la biblioteca es igual de grande al salón del comedor, tenemos más de 10 cuartos

Es más grande que una de las doce casas

Bueno al grano seiya, los demás caballeros están haciendo guardias en el santuario mientras despierta athena y les damos nuevas órdenes, me imagino que tú también quieres hacer guardias y si no di que si – sonrió shion sarcástico – shiryu está encargado de los turnos de los caballeros de bronce, habla con él para que empieces mañana

Eh bueno, creo que te dejo descansar hasta mañana – se despidió seiya

Hasta mañana – le dijo shion levantándose de su asiento y estirándose, ansiando su cama

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La mañana fresca despertó a una chica con largo cabellos rubios no había podido dormir, bien desde que decidido quedarse en el santuario.

Se levantó sin animo tenía el día libre, había quedado con shiana para ir al pueblo por algunas cosas para sus departamentos nuevos, no había simpatizado mucho con nadie, con shiana intercambiaban conversaciones en los entrenamientos y con marin cuando no estaba en leo o reuniones, mientras se decidía quien estaría a cargo de cada aspirante, marin y shiana los entrenaban, june y shiana y muy de vez en cuando marin se encargaban del organizar a los soldados para las guardias en los límites del santuario, nachi y ichi a fuera del santuario. Los dorados temporalmente descansaban pues normalmente iban a misiones a otros países.

June salió del departamento camino algunos pasos hasta distinguir a la cobra en la esquina esperándola.

Vamos – hablo con la dureza que la caracteriza a shiana

Sí que vas a comprar – pregunto la camaleón

Cortinas y sabanas – respondió secamente shiana

Pues yo necesito… - estaba diciendo hasta que alguien la arrollo

Lo siento – dijo un hombre realmente guapo, tendiéndolo la mano

Hauuuch – murmuro la rubia

Cómo te llamas

June de camaleón – respondió la aludida abriendo los ojos encontrándose a cierto caballero ante ella con gesto de disculpa – shura de capricornio?

Ah el patriarca te presento hace poco en el desayuno si no me equivoco si no me equivoco, disculpa mi mala memoria – hablo el español

Tranquilo estoy bien…

El español arranco a correr sin explicación, la rubia volteo y vio a un muy pero muy enojado cáncer que buscaba con ojos furiosos llameantes a algún caballero entrometido

No le prestes atención – dijo altanera shiana – se lo merece se burlaste de el hoy

Eh si

Vamos o esta aturdida – la afano la cobra

No vamos – dijo y se levantó y caminaron en silencio, pues shiana no era muy conversadora, june estaba meditando sobre shun y su repentino rompimiento ocasional, su permanencia en el santuario en realidad fue por estar a su lado ahora estar en el santuario se le antojaba muy poco. Su poca destreza para socializar no era de mucha ayuda para su ego, la vida ideal siempre se la planteo con shun nunca imagino que el Andrómeda le terminaría sin ninguna explicación, acababa de dar votos para ser le fiel a athena no podía de la noche a la mañana abandonar el santuario ni aunque se cruzara a diario con shun y sintiera su corazón romperse; pero por más que detestara en este momento a shun la verdad es que no podía odiarlo porque aun lo amaba y por eso se odiaba a si misma por no posar sus ojos en otro así fuera por olvidar…

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Los días fueron rápidos en el santuario, seiya al igual que los demás formo su rutina, hacia guardias en el santuario entre las doce casas y el coliseo gracias a la cortesía de shiryu, por petición de su amada hermana todas las noches sin excepción cenaba con miho en la aldea y levaban a los niños.

Todo iba tomando su curso, había pensado mucho en el tiempo que podía disfrutar ahora, su nueva vida era bastante agradable pero le gustaba, sentía la libertad a su mano sin presiones de guerras o proteger a la tierra, al estar donde él debía estar le daba una satisfacción que no sentía desde que estaba con su hermana y su madre, aunque aún le faltaba un detalle para sentirse completo, seika lo orillaba a empezar una relación con miho y ella no parecía estar en desacuerdo con la idea ya que aprovechaba los momentos que se quedaban solos para aproximarse y recordarle la promesa hecha por el de estar juntos después de la guerra, le había dado vueltas al asuntos y hasta cierto punto a él le gustaría intentarlo con miho la sensible e inocente chica, pero por otro lado la cobra también lo atraía con esa rudeza y agresividad que solo ella irradiaba pero por más que estaba tentadora iniciar una relación no se imaginaba con ninguna de ellas.

Los días se fueron rápidos como las hojas al viento, después de una larga cena con miho gracias a su hermana que cada vez se mostraba más sus intenciones de involucrarlo con la peli azul. Caminaba oyendo a lo lejos a seika, miraba las estrellas con nostalgia que resplandecían con más fuerza de lo habitual.

Seiya, seiya me estas escuchando – lo llamo seika enojada

Si me has dicho lo mismo desde hace más de dos semanas – le respondió

Y no me pones atención – lo regaño la pelirroja – deja de mirar al coliseo y ponme atención

Seika, seiya buenas noches – de la impenetrable oscuridad salía shiana asustando a seika que dio un grito y se escondió detrás de su hermano – lamento asustarlos – añadió

Buenas noches – saludo seiya nervioso aún no había decidido que le diría y sabía que verla esta noche no era casualidad – no sabía que hacías guardias nocturnas

No Salí a tomar aire – dijo tratando de sonar convincente no era muy persuasiva, para su alivio, para su alivio el pegaso entendió

Seika adelante, en un momento voy – hablo seiya serio

No te demores – dijo en un tono de odio mirando a la cobra ya que ella estaba al tanto de los sentimientos de la cobra, no quería ver a su hermano involucrado con ella – adiós

Lentamente seika camino hacia la aldea mientras ambos la contemplaban alejarse, cuando ya no se distinguió entre la impenetrable oscuridad se miraron algo incomodos por largo tiempo, la tensión se mecía al ritmo del tiempo, shiana miraba a seiya decidida pero al hablar el pegaso se le adelanto

Como estas

b- bien – murmuro sorprendida por la pregunta, volvio la mirada hacia el coliseo y vio a Aldebarán con aioros caminando – solo quería hablar contigo un momento

De donde vendrán – pregunto seiya, simulando no a ver escuchado lo ultimo

De la fuente, esos dos pasan mucho tiempo ahí

Shiana – dijo seiya mirándola tan fijamente que ella desvió la mirada avergonzada – he estado pensando en lo me dijiste y creo que podríamos…

SEIYA, SEIYA – gritaba kiki que venía corriendo hacia ellos

Que sucede – pregunto alarmado

Athena, athena despertó…

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Lentamente los rayos rojizos y anaranjados del crepúsculo desaparecían de la ventana dejado la habitación en penumbra, dos velas tenues iluminaban sin fuerza la estancia, sintió el rose suave del velo a causa del viento, oyó el agua corriendo, abrió lentamente sus ojos verdes veía con poca nitidez dos figuras deslizándose alrededor de ella y conversando en un tono bastante bajo, parpadeo un par de veces hasta que pudo distinguir a las dos mujeres tan familiares.

Amelia, helena – llamo

Las dos ninfas se voltearon instintivamente hacia la cama de dorsel, vieron a la reencarnación de athena sentada en la cama mirándolas con una dulce sonrisa en su rostro

¡ATHENA- SAMA! – gritaron ambas, acercándose rápidamente a la cama y retirando el velo, abrazaron a la peli morada entre lágrimas de felicidad

Han bajado a la tierra por mí – pregunto conmovida saori

Claro athena-sama – respondió helena

Gracias – dijo mirándolas con cariño – cuanto llevo inconsciente

Casi tres meses – ante la respuesta de Amelia, la diosa no pudo ocultar su sorpresa

Oh sabía que habría consecuencias.- se dijo más para sí misma – ¡mis caballeros! Se encuentran bien?

Si athena-sama todos volvieron, hasta el caballero de pegaso, todos están aquí en el santuario

Quiero verlos – intento levantarse pero todo su cuerpo le dolía y sentía mareos

No athena-sama mañana podrá verlos por ahora descanse, yo iré a darles la noticia de su regreso – salió del cuarto con andar ágil, dejando las puertas abiertas

Recuéstese esta débil, debe alimentarse y reponer fuerzas – dijo tranquilizándola, la arropo y canto la nana compuesta por ella hasta que la diosa volvió a sumirse en un tranquilo sueño.

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Todo habitante del santuario se había reunido en la entrada de la casa de Aries, donde los doce caballeros dorados caminaban nerviosos en la entrada, seiya, shiana e kiki llegaron cuando shion aparecía de las profundidades de la casa de Aries.

Hoy al atardecer me fue informado que nuestra diosa despertó – aplausos y gritos de alegría se escucharon

Podemos verla – grito hyoga desde una columna a la derecha

Por ahora no ni siquiera yo he podido verla – dijo shion con un deje de rabia en la voz – las ninfas quieren que descanse, pero mañana ella se presentara ante nosotros

Athena está entre nosotros, ¡athena!, volvió con nosotros, aleluya Zeus nos ha escuchado – clamaban al insomnio los caballeros, apretándose las manos y abrasándose entre sí.

Vallan a descansar mañana nos reuniremos en el coliseo, pues estar más que seguro que athena querrá verlos a todos, no siendo más hasta mañana – dijo emprendiendo el ascenso a la cámara del patriarca no sin antes cruzar unas palabras con los dorados y con kiki.

Los 5 caballeros divinos se buscaron con la mirada y se reunieron en la columna donde estaba hyoga con los brazos cruzados.

Como estará - se preguntó shun en tono algo preocupado, mirando a su hermano perspicaz

Bien esta despierta – apunto ikki, mirando a su hermano de reojo – aun no me iré – le aseguro a su hermano

Porque no madrugamos mañana para verla – propuso shiryu

Claro su ilustrísima, como ordene – brome ikki imitando el tono de shiryu

Yo estoy de acuerdo – dijo seiya antes de que shiryu regañara a ikki

Entonces no se diga más nos veremos mañana a las 5 de la mañana – dijo con ánimo hyoga

Ahora vamos a dormir o no podremos madrugar – hablo shiryu con autoridad

Por supuesto después de usted – dijo ikki y hyoga lo imito al hacer la reverencia enfadando a shiryu

Caminaron entre la multitud rumbo a la aldea, la emoción por el regreso de su diosa hizo que a todos se les antojara celebrar; sacaron sillas, pusieron música y sin más se armó un pequeño festejo al lado de la fuente de la aldea, a los divinos no les apetecía unirse a la celebración pero tampoco querían alejarse de sus compañeros más de lo que estaban, por las atenciones brindadas por shion y por los lujosos apartamentos otorgados por athena.

Vieron como marin, shiana y june estaban apartadas en la celebración mirando a geki y jabu que eran los que encabezaban la fiesta, detrás de shiryu el pequeño kiki se le colgo en la espalda sorprendiéndolo

Enano no deberías estar en Aries en tu cuna – le dijo ikki con sarcasmo

Pues tengo derecho a venir soy aspirante – dijo orgulloso bajándose de la espalda de shiryu – además su ilustrísima me envía con un mensaje

Cual – pregunto seiya inquieto

Quiere verlos a las 6 de la mañana

Porque razón – indago shun con duda

Adelantaron el desayuno para ver a athena en privado antes de que vea al coliseo – susurro mirando a los lados – nos vemos me voy a Aries

Ponte el chupete – le grito ikki, cuando se hubo alejado lo suficiente se volteo a mirar a sus amigos – entonces?

Nos encontraremos a las 5 de todas formas - sentencio seiya

Vamos a dormir – dijo shiryu simulado no ver a ikki rodar los ojos

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En la inmensa oscuridad se levantó muy repuesta o mucho mejor que el día anterior, asomo su cabeza por la ventana viendo aun las estrellas relampagueantes en el cielo oscuro, debía ser muy temprano examino su habitación con melancolía estaba igual que la última vez, la había decorado con ayuda de kanon se dirigió al baño viendo su reflejo en el espejo de cuerpo completo, a pesar de llevar 3 meses inconsciente su piel se veía lucida casi brillante, sus ojos tenían un fulgor que ella tomo como alegría y su cabello sedoso trenzado se veía incluso más largo; deshizo la trenza se despojó de su ropa y entro a la bañera, abrió la llave del agua caliente y disfruto como el agua relajaba sus músculos y la piel agradecía el gesto. Estado bajo el agua dejo su mente vagar por primera vez, pensó en el aspecto que tendrían los caballeros y aun más en cómo se llevarían, pues estaba al tanto de que había mucho rencor en las doce casas, la reacción de los caballeros de bronce al ver la aldea, pensó que de seguro no seria un dia fácil. Lidiando con esos pensamientos su mente le reflejo el mas anciado y el mas deplorable al mismo tiempo, como estaría seiya?, ¿estaría preocupado por ella? Ladeo la cabeza instando alejar ese pensamiento de su mente hace mucho había decidido que los sentimientos por el pegaso debía matarlos, quitando lo obvio (que ella era una diosa y el un mortal, que él le debía devoción y ella su amor al igual que a sus demás caballeros). Nunca vio un indicio de que el pegaso se interesara en ella, aunque difícil había aceptado que el terminaría tarde o temprano en unos brazos que nunca serían los suyos, se lo imaginaba con miho pues en la ocasión que creyó ser amada por él, él había salido con miho dejándole en claro que no había oportunidad.

Algo más orientada salió de la bañera con una toalla enrollada en torno a su esbelta figura, camino hacia el closet y saco un típico vestido blanco griego largo hasta sus tobillos, ajustado en su cintura, manga larga y con cuello alto, dejaba pequeños rastros de piel al descubierto como en sus brazos donde la tela estaba unida por delgados hilos, se peinó algo distraída sin notar como su larga cabellera le llegaba más debajo de la cadera, salió del cuarto con pasos silenciosos paso por las habitaciones sin atreverse a averiguar quién dormiría allí, se deslizo hasta el salón de reuniones donde se sintió como en casa, miro con melancolía el lugar, la última vez que piso la sala había observado la daga con la que horas después se quitaría la vida en manos de saga, se acercó al trono con vacilación, paso su mano por los descansa brazos miro por encima de la silla y decidió subir a ver la espléndida noche al lado de la estatua de athena…

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Muy silenciosamente seiya salió del departamento, con los zapatos en las manos, cerró la puerta lentamente y bajo las escaleras en punticas.

Que chistoso poni – hablo ikki alterando al pegaso que resbalo unos cuantos peldaños y callo a los pies del fénix

Mierda – susurro sobándose la cabeza – me asustaste ikki

Date prisa – lo urgió hyoga en tono divertido – deja el teatro

¡No es teatro! – dijo mirando al rubio, que cubría su boca con su mano para no reírse – no quiero despertar a seika

Peleas contra dioses y te asusta tu hermana? – bromeo shiryu

Shiryu – dijo el pegaso en falso tono ofendido – no estas de mi lado?

Vamos – dijo jabu haciéndose notar, detrás de el geki y ban los abservaban distantes

Que hacen ustedes a…

Nos escucharon anoche y quieren venir – dijo shun – no me pareció mal saori los aprecia

Pues entonces vamos

Se deslizaron por las doce casas como sombras, sin hacer ningún ruido, les sorprendió que al salir de la casa de piscis nadie los había oído; se preguntaron si shion tendría razón al pedirles que entrenaran, se notaba que no estaban en forma

Shiryu se adelantó y abrió con cuidado la puerta de la sala de reuniones, les sorprendió ver a los 12 caballeros dorados, kanon y kiki en dos filas totalmente bien presentados y en el centro shion lucia su túnica de patriarca con elegancia; lentamente entraron en la sala como niños al ser descubiertos haciendo una travesura.

Bienvenidos, chicos – saludo shaka rompiendo el incómodo silencio

Buenos días – dijeron todos

Pues como verán estamos haciendo una pequeña reunión antes de que athena se reúna con nosotros – hablo shion – espero que se comporten, como caballeros de la orden de athena, no quiero comentarios fuera de lugar hoy

Diles que no se burlen de mi – dijo mascara de muerte con aire ofendido, mirando a milo y aioria que reían por lo bajo – o los matare lo juro

Milo, aioria por favor compórtense con angeló – hablo shion sin darle importancia, pero mirándolos severamente – no me reten a dejarlos en cabos unión 1 semana

Si ban, jabu y geki están aquí porque no shiana y marin – dijo kiki para hacerse oír – ellas también merecen estar aquí

Creo que no fueron invitados a esta reunión – dijo afrodita con desdén

Los 3 caballeros de bronce miraron al piso abrumados, sabían que no los consideraban dignos de estar ahí y que no eran bienvenidos en las doce casas por algunos, pero trabajaban incansable mente para demostrar que merecían el puesto en la orden por su valía y no por su relación con athena

Afrodita - lo reprendió dohko – ellos crecieron al lado de la señorita athena

El comentario de dohko era peor que las miradas de desaprobación que recibían de los dorados, ellos lo sabían los consideraban débiles e indignos para servir a athena

Las cortinas se movieron detrás del trono, todos miraron con detenimiento aquel lugar pues sabían que eran los únicos en ese momento en la sala de reuniones, las cortinas se apartaron para dejar ver a la joven reencarnación de athena iluminada por los rayos naranjas, rojos y amarillos del amanecer.

Fin del capitulo