*Bueno aquí regreso con el nuevo capítulo, lo sé tardé demasiado, sólo diré que tuve muchos problemas personales, para ser más exactos con las molestias de mis compañeros hacia a mi y como que me quedé sin inspiración, pero ahora que ya estoy más recuperada y le resté importancia la inspiración regresó, este capítulo va a ser la parte final del pasado de Alois y Claude, espero les guste y puedan dejarme sus hermoso y adorados reviews, créanme me ayudan muchísimo, leo sus comentarios y me motivan muchísimo, así que gracias a los que comentan este fic, sin más que decir, a leer n.n*
Año 2014
Cap 10: Y esa es la razón
"-¿Qué esperas?-Preguntó el azabache ya adentro de la habitación, viendo como el pequeño rubio estaba parado en la puerta, y solo allí, en ese momento, notó la vestimenta que este traía puesta, tenía un short negro pequeño muy ajustado, que permitía ver sus perfectas níveas piernas del menor y traía un polo grande y suelto que en su hombro derecho caía dejando ver así una parte de este, era una vestimenta provocadora y un tanto inocente e infantil.
-¿Te gusta lo que ves?-Preguntó un rubio que ingresaba a la habitación con un movimiento sensual de caderas y cerraba con seguro la puerta-Responde… ¿Te gusta lo que ves?-Preguntó con un tono bastante provocador mientras se arrinconaba en la puerta y arqueaba levemente su espalda dejando ver al azabache una escena por demás provocativa.
-Mmhh…no tienes ni idea de en donde te estas metiendo…-Susurró mirando fijamente al rubio.
-¿Así?, entonces muéstrame que tan peligroso puedes ser-Habló coqueto y seductor el pequeño rubio.
-Jump…te mostraré que tan peligroso puedo ser-Se acercó rápidamente hasta donde estaba el rubio y con una mano golpeó la puerta por la fuerza del impulso, lo que provocó que esta sonara algo fuerte y provocara el estremecimiento en el cuerpo del menor.
-Muéstrame…-Le susurró al sentir la respiración del de lentes chocar contra su rostro…"
-Enserio no tienes ni idea…-El azabache esbozó una traviesa sonrisa.
-Entonces…enséñame…maestro…-Le susurró seductor mientras enroscaba sus delgados brazos alrededor del cuello del mayor.
-Te lo mostraré…-El azabache se acercó al cuello del menor y comenzó a repartir besos en este.
-Ah…es todo…lo que puedes hacer…¡ah!-Exclamó al sentir como su cuello era succionado y lamido a la vez.
-Jump…mejor no hables antes de tiempo…-Lo miró fijamente mientras lo tomaba de la cintura y lo levantó sin despegar el pequeño cuerpo de la puerta.
-Claude…bésame…por favor…-Le rogó con desesperación lo que causó una pequeña risilla del mayor.
-No quiero-Declaró tomando posesión nuevamente de su cuello.
-Claude…ahg…no seas cruel…
-Te lo advertí, ¿verdad?
-Mmmh ah…ah…basta…
-Te advertí que puedo ser muy peligroso, más…no escuchaste…
-Yo te dije que me besarás…, no esto…-Trató de empujar al mayor de su cuerpo.
-Es verdad…pero… ¿No te gusta lo que hago…?-Preguntó lamiendo el lóbulo de la oreja del menor.
-No…basta…Claude…bésame…ese fue el trato…-Sentenció empujando aún más fuerte el cuerpo del mayor para alejarlo.
-No quiero besarte-Declaró seriamente el mayor.
-¿Qué? ¿Y eso por qué?-Preguntó más que confundido el rubio.
-Porque…pequeño Alois…me das asco…-Sentenció con la sonrisa más malévola que podía hacer.
-¿Qué…?
-Me das asco.
-Largo-Declaró con mirada fría el menor y separaba al mayor de su cuerpo.
-Jump, ahora te hacer el ofendido-Sonrió divertido el mayor.
-¡Qué te largues!-Gritó más que furioso el rubio y logrando hacerlo retroceder tres pasos lejos de él.
-Que se puede esperar de un niño…que aspira a ser una puta…-Sonrió malicioso.
-Jajaja-Explotó en risas-Tienes razón, jajaja…soy de lo peor jajaja…pero… ¿Qué más da? Jajaja…
-¿Qué…?-No sabía que más decir, la actitud del menor lo tomó por sorpresa.
-Ahora…-Se limpiaba las lágrimas que le habían salido por la risa-Lárgate-Declaró con actitud fría e indiferente.
-¿Qué…?
-Que te largues, ¿Qué acaso no escuchas?-Pasó por el costado del mayor para ir a su cama y sentarse en esta.
-¡¿Quién mierda te crees que eres?!-Gritó exasperado el mayor.
-Yo…Claude-niisan…seré tú peor pesadilla, ya lo verás-Le sonrió malicioso-Pero por ahora…quiero que te largues…
-Jump,…solo eres un niño que aspira a ser una puta-Declaró con maldad en su voz para girarse a abrir la puerta.
-Eso es lo que tú dices, pero…desearás a esta puta más que a cualquier otra cosa-Le sonrió.
-Jaja…si claro, lo que digas-Le declaró sarcástico.
-Y yo me encargaré de hacer eso…-Se levantó de la cama para dirigirse y plantarse frente al mayor-Lo juro-Lo tomó por el cuello y lo atrajo hacia su cuerpo-Haré que solo puedas pensar en mi-Sentenció antes de besarlo.
El azabache se reusaba a corresponder aquel beso, pero algo en esa pequeña boquita hizo que su determinación y sentido común se fueran directamente a la mierda, ya no podía más, esa boquita y su exquisitez lo están comenzando a volver loco.
A solo unos cuantos minutos ya no se resistió más y lo tomó por la cintura levantándolo del suelo, obligando al rubio a enroscar sus piernas alrededor de su cadera, el mayor al sentir que el rubio no oponía resistencia alguna lo acorraló contra la pared, volviendo así, ese momento aún más apasionado y elevando la calentura que emanaban sus cuerpos.
El rubio por la falta de aire tuvo que separar levemente sus labios provocando así una invitación indirecta a que el mayor iniciase una danza con su lengua, y así fue, al notar el mayor esta acción no tardo en meter su lengua en aquella boquita que le estaba robando su cordura, por su parte el rubio no se hacía del rogar, correspondía de la mejor manera que podía, era verdad que él lo había provocado pero no sabía que el de lentes era tan profundo y tan…excitante…
El tiempo pasaba y el momento en que sus pulmones necesitaban recibir el tan importante y adorado oxígeno llegó, muy a su pesar se tuvieron que separar, lentamente sus labios se separaron, agitados y jadeantes respiraban, el rubio tenía un leve color carmesí decorando sus mejillas, por su parte, el azabache estaba más que confundido, ¿Cómo es que había sido capaz de dejarse llevar? Sin duda ese rubio era uno de sus mayores problemas.
-Claude…eso fue…increíble…-Sonrió satisfecho el menor de ambos sin separar sus cuerpos ni un milímetro.
-Aléjate…-Ordenó, volviendo a su personalidad fría y distante, desatando sus brazos de la pequeña cintura del menor.
-Jump,…eres más difícil de lo que pensé,…pero sé…, que te gustó lo que acaba de pasar…-Sonrió con arrogancia sin soltar el cuerpo del mayor-…Igual que a mi…-Volvió a tomar posesión de los labios del mayor.
Esa fue la gota que rebalsó el vaso, ¡¿Cómo podía negarse a tan excitante suceso?! no podía, ese pequeño, y esa boca que tenía sin duda se convertirían en su tan horrible pesadilla.
No lo podía negar, le gustaba el sabor de esa boquita, pero todo lo que estaba pasando estaba mal, no podía estar bien, ¡Era un niño, por Dios!, ¡Claro que no estaba bien! No podía, en ninguna situación, caer en la tentación que era ese niño, sin duda no debía.
Muy a su pesar y gracias a su cordura separó a ese niño de su cuerpo, provocando que este cayera sentado en el suelo.
-¡¿Pero qué mierda te pasa?! ¡¿Por qué me empujaste?!-Gritó el niño levantándose y sobándose su parte lastimada.
-Te dije que te alejarás, ya te lo advertí, no te me acerques más…me das asco-Sentenció con una mirada fría e indiferente.
-Jump, como tú quieras…-Sonrió maliciosamente-Pero…mi juramento ya está hecho, haré que desees a esta "puta"…más que a cualquier otra cosa-Lo miró seriamente e indiferente.
-Lo que tú digas, pero por ahora…no te voy a volver a ver-Cínico le respondió dirigiéndose a la puerta para marcharse de una vez por todas.
-Jump…yo solo te lo digo…-Habló el rubio haciendo detener su marchar al azabache-…Ya ves que…"Guerra avisada, no mata gente"…-Le habló burlón.
-Tsk, púdrete-Exclamó antes de marcharse.
Lo último que se escuchó de aquel regreso en aquella casa fueron los gritos de unos padres preocupados exclamando preguntas del por qué el tan fuerte enojo de su hijo mayor más, este no dijo nada, solo salió de la enorme casa diciendo las últimas palabras dentro de ella: "Esto no matará a nadie", más los padres no entendieron a qué se refería, pero, en una habitación en la segunda planta de aquella mansión, un pequeño niño de rubios, sabía perfectamente a lo que este se refería, pero solo se dedicó a sonreír malévolamente y susurrar con una voz melosa y burlona: "Eso lo veremos…hermanito…"
Después de cinco largos años, el de lentes ninguna sola vez volvió pisar los suelos lustrosos de aquella mansión, no quiso volver a saber de nadie, ni de sus padres, que viviera en aquella casa junto a aquel, que él conocía como: "Demonio".
En esos cinco largos años, él solo se dedicó a estudiar, renunció a ser el heredero de la compañía de su padre para ser un maestro, de primaria, y director de una escuela, más, no contaba con que sus padres mandarían a su "Adorable" y "Adorado" hermanito a estudiar en la escuela en la que él trabajaba, y no contaba con que sus superiores lo promovieran a ser un maestro de secundaria, enseñaría la clase de lengua, pues con sus vastos conocimientos en literatura y gramática, le otorgaban un cierto respeto entre sus superiores, pero…para su desgracia entre sus alumnos estaría su peor pesadilla, aquel demonio, su hermano…
Pensó que, tal vez, solo tal vez, su hermano habría cambiado y olvidado de ese tonto juramento, más, se equivocó. Ese niño, habría crecido, en tamaño y edad, pero…su actitud, para desgracia del mayor, no lo había hecho.
Él aún recordaba todo lo sucedido, y lo que había pasado el día en que se lo encontró a inicios del año escolar…el primer encuentro después de años.
"-Claude-niisan, que sorpresa encontrarte después de mucho tiempo-Fue el saludo alegre que le dio el pequeño rubio.
-Alois…-Indiferente respondió.
-Oh…vamos…-Hizo un ligero puchero de manera adorable-Esa es la manera en la que saludas a tú hermanito después de tanto tiempo-Reclamó burlón el pequeño.
El otro solo calló, no quería, ni sabía que responder a eso, solo se dedicó a mirarlo frío e impasible.
-Okey, ya veo, parece que no has olvidado aquel juramento-Cambió su expresión de una sonrisa amigable a una llena de maldad-Mejor, porque aunque hayas conseguido escapar por estos cinco años, ya nada puedes hacer ahora, ahora que nos volvemos a encontrar, cumpliré mi juramento, me convertiré en tu peor pesadilla-Su sonrisa alcanzó su máxima maldad-Te haré desear a esta "puta" más que a cualquier otra cosa-Afirmó con su mano en su pecho, señalándose él mismo.
El otro no respondió, por dentro estaba más que sorprendido más por fuera solo mostraba frialdad e impasibilidad, una expresión tan impenetrable.
-Eso…-Comenzó a hablar-…Ya lo veremos-Concluyó provocando una risa exagerada del menor, él solo se giró y se marchó sin nada más que decir. Pero pudo escuchar claramente entre las risas del menor las palabras: "Lo estaré esperando" y "Te haré caer y desearme como nunca has deseado a nadie", pero rápidamente al concluir su última frase, sus risas cesaron, para poder decir de manera malévola y seria, un último: "Lo juro"."
AHORA (TIEMPO ACTUAL)
-Mierda, porque demonios tengo que soñar con esto justo hoy, es mala idea dormir en el sofá-Exclamó un azabache de lentes-…Me hace tener pesadillas…de las peores…
Giró su rostro hacia un reloj que estaba colgado en una de las paredes de su lujoso departamento.
-Mierda se me hace tarde-Exclamó apurado.
El reloj marcaban las 6:30 am, él tenía que ingresar a impartir clases a las 7:15 am.
Terminó de bañarse y cambiarse en menos de 20 minutos, inmediatamente vio que estaba listo salió corriendo del apartamento hacia su auto.
Condujo tan rápido como las leyes se lo permitían, que estuviera apurado no era suficiente razón como para romper las leyes, al menos no ese día.
Cuando hubo llegado al colegio, vio que no estaba Sebastian, su mejor amigo, se acordó que había pedido permiso para faltar por "luto", sonrío ante tal idea, "Cómo si le hubieran importado sus padres", pensó.
Sonó la campana del colegio dando por sentado el inicio de clases, él ya se encontraba en frente de la puerta del salón que le tocaba, podía escuchar un horrible bullicio dentro de ella, más, todo cesó al momento en el que él abrió la puerta y entró con paso elegante al salón, todos sus alumnos lo respetaban, o temían, como prefieran llamarlo.
Digamos que a nadie le gustaría reprobar un curso, y menos si era de un profesor tan estricto como lo era el maestro Faustus, una cosa eran los niños de primaria y una muy diferente eran los de secundaria, aunque había momentos en donde el cariño por los niños era mayor pero no se inmutaba a la hora de colocar promedios.
Todos los alumnos estaban correctamente parados a su costado derecho de su respectiva carpeta para darle el saludo respectivo al profesor, menos uno, un pequeño rubio sentado al lado de la ventana en la primera columna de la derecha y tercero en la fila, el de ojos celestes estaba con la mirada perdida mirando el patio de la escuela por la ventana, no se molestó en girar su vista en ningún momento, ganándose la mirada reprobatoria del grupo de estudiantes.
Otros miraban al profesor con timidez y temor por lo que le fuera a hacer.
Todos sabían de la relación que había entre los dos con respecto a lo familiar, también estaban enterados que había cierto repudio entre ellos.
Por parte del profesor, ni porque el rubio fuera su hermanastro mostraba piedad de él, parecía que no le importaba en absoluto lo que le pasara al rubio, más, este jamás reprobó su curso, siempre salía con puntuación perfecta en su promedio, pero se notaba que no se llevaban para nada bien.
El maestro solo se dispuso a mirar al rubio con fastidio, apenas empezaba el día y él ya estaba que lo sacaba de sus cabales, caminó lentamente hacía el distraído niño ante la atenta mirada de los demás estudiantes que lo miraban con temor, otros miraban con tristeza al rubio pues ya sabían lo que venía.
-Alois Trancy-Bramó en voz fuerte y potente provocando el estremecimiento de los demás, menos del rubio que solo giro su rostro con una sonrisa molesta y burlona.
-¿Qué desea profesor Faustus?-Habló jactancioso y arrogante.
-Se puede saber porque no se levanta a saludar de manera correcta como los demás estudiantes, muestre respeto al profesor presente-Habló de manera seria y enojada.
-¿Profesor? ¿Cuál?-Lo único que se escucho fue el sonido que provocaron sus compañeros al aguantar su respiración ante la respuesta dada.
-Escúcheme bien, apenas comienza el día y usted ya me está dando problemas-Fue lo único que dijo.
-Eso es asunto suyo, es usted quien siempre está pendiente de lo que yo hago, usted sabe que yo soy muy bueno con la lengua…-Habló con doble sentido y de manera seductora que ninguno de los presentes notó, excepto por el de lentes-…y la gramática-Completó la frase con una sonrisa burlona y seductora.
-Qué sea bueno no le quita la responsabilidad de saludar y mostrar sus respetos-Cortó directamente el mayor.
-Bueno eso depende de cómo usted lo vea, porque de cierta manera…el respeto se gana-Arrogantemente respondió.
-¿Me está diciendo que no soy portador, ni digno de sus respetos?-Preguntó más que irritado.
-No me interesan, ni merecen mis respectos las personas…como usted-Declaró burlón y jactancioso.
-¡Trancy!-Gritó alcanzando el límite de su paciencia-Está castigado, se queda al final de la clase, y se quedará sin su receso-Dictó girando, y dirigiéndose hacia el frente del salón y situarse a un costado de la pizarra.
-Tsk-Fue lo único que salió de la boca del menor al verse derrotado.
-¿Va a levantarse y mostrará sus respetos ahora, joven Trancy?-Preguntó de manera fastidiada pero llena de frialdad.
El rubio se levantó de manera fuerte e irritada provocando que la carpeta sonara de una manera quejumbrosa ante tal acción.
-¡¿Así está bien?! ¡¿Está feliz?!-Exclamó quejumbroso e irritado el pequeño.
-Es mejor que vaya bajando su actitud sino quiere que su castigo sea peor-Declaró inclinando levente su cabeza hacia delante-Pueden sentarse-Dictó en general para todos.
El menor solo chasqueó su lengua y se sentó del mismo modo en que se había levantado, sin duda le molestaba ser derrotado.
La clase se dio con mucha calma, no hubo más problemas ni riñas en todo lo que esta duró.
Pasadas las horas correspondientes la campana sonó, dando por concluidas la clase e iniciando el receso.
Todos los estudiantes se levantaron como cuando van a saludar, se inclinaron, y cuando el profesor también lo hizo supieron que ya podían retirarse, apenas lo notaron salieron disparados como si de una estampida se tratara, en exactamente un minuto el aula quedo vacía, excepto que un rubio se tomaba su tiempo en levantarse de su asiento.
-Tsk, parecen animales-Susurró para sí mismo mientras se dirigía a la salida.
-¿A dónde cree que va?-Preguntó el mayor que se mantenía sentado en su lugar.
-¿Qué no ve? A receso-Le habló irritado.
-Recuerdo haberle dicho que usted no saldría al receso-Afirmó girando para mirarlo.
-¿Y eso qué? Seguro y me vas a dar tú sermón de: "No vuelvas a hacerlo"-Dijo como si señalara lo obvio.
-Te equivocas, ya entendí que contigo nunca va a funcionar hablar-Afirmó arreglándose los lentes.
-¿Y? ¿Entonces?-Preguntó apurado.
-Entonces…yo me encargaré de corregirte-Afirmó de manera directa.
-¿Ah?
-Lo que escuchaste, parece que han habido quejas con respecto a tu conducta y mis superiores me han encargado que yo mismo me encargue de corregirte y también impartirte clases particulares, parece que planean enviarte a un concurso-Habló seriamente el mayor.
-Ahh, ya veo, me preguntó quién se habrá ido a quejar-Respondió con una sonrisa traviesa en su rostro.
-No lo sé, no me lo dijeron, solo me informaron mi deber en esto.
-Mmmh…ya veo…bueno pues-Su sonrisa se ancho mucho más, se acercó a paso lento y coqueto hacia donde se encontraba el de lentes.
Una vez cerca de él se agachó y enredó sus delgados brazos alrededor del cuello del mayor y colocó su rodilla de manera de apoyo en la silla que estaba entre las piernas de mayor, de manera en la que quedó en una pose muy provocativa.
-Edúqueme…maestro…-Susurró acercándose hacia el rostro del mayor con su sonrisa traviesa que se negaba a desaparecer y con solo un pensamiento en mente.
"Estaré esperando ansioso lo que a partir de ahora suceda"
*Bueno eso es todo por ahora, muy pronto subiré la conti, espero les haya gustado, ¿Qué creen que pasará? ¿Claude cederá? ¿Alois estará planeando algo nuevo? Dejen sus comentarios, ¿Merezco un review? ojalá que sí, sin más muchísimas gracias por leer y nos leemos pronto, cuidenseee, Bye, Bye, Besooos*
