Los personajes empleados en este escrito pertenecen a J. K. Rowling

CAPÍTULO 10: EL CIERVO IMPRUDENTE

It might not be the right time

I might not be the right one

But there's something about us i want to say

Cause there's something between us anyway

Puede que este no sea el momento correcto

Puede que yo no sea el indicado

Pero hay algo entre nosotros que quiero decir

Porque hay algo entre nosotros de todos modos


-Ronald hijo mío, ¿es cierto lo que dice tu hermana?

-Mamá yo…

-¿Que? Dime que tienes una explicación, que es un error del Banco – El Sr. Weasley se acercó y rodeó a su esposa por los hombros consolándola.

-No es como suena mamá, solo quería lo que me corresponde.

-¡Ronald! vaciaste la cuenta de Gringotts – Ginny lucía muy enojada, no podía creer lo que su hermano era capaz de hacer.

-Pero era mía también. Dijo casi haciendo un puchero.

-Y de ella, ¿cómo pudiste Ron? No te educamos para que hicieras algo como esto. – Molly soltó un sollozo apagado en la chaqueta de su esposo.

-¿En qué pensabas cuando hiciste esto Ron? Debes devolver el dinero y revertir la venta de la casa.- Arthur sonaba muy molesto y consternado.

- Papá Yo…

-No te lo estamos preguntando Ronald.

-Por Merlín Ron ¿en serio eres capaz de negarte? Dejaste a Herms casi en la calle.

-¡Oh mi pobre niña! – Exclamó una perturbada Señora Weasley –, que pasó contigo, donde está tu sentido común, tu caballerosidad.

-¡Ella se iba a divorciar de mí! – el chico se levantó molesto de su cama donde empezaba a sentirse como si fuera el banquillo de los acusados, no entendía porque su familia prefería apoyar a Hermione contra él.

-¿Por eso lo hiciste? ¿Creíste que así la obligarías a volver a ti?

-No, solo que ella tiene su trabajo y podrá volver a tener dinero, yo no tengo nada y necesitaba ese dinero para vivir.

-¿Para vivir? ¡Eres la persona más egoísta que conozco! Te llevaste el dinero para poder vivir y no te importó dejarla en la calle, vendiste la casa sin siquiera avisarle, tuvo que recoger todas sus cosas al en un par de días. No tenía donde ir, tú al menos corriste a esconderte aquí con mis papas. – Ginny estaba a punto de golpear la fea cara de su hermano, el tipo era demasiado insensible o demasiado tonto.

-Los del club…

-¿Club? ¿Me estas tratando de decir que los Chuddley tienen algo que ver con esto? – Ginny estaba poniéndose cada vez más roja del coraje mientras Arthur intentaba calmar a su esposa que lloraba desconsolada.

-Bueno… yo…

-Habla de una vez Ronald, que tienen que ver ellos con esta locura. – Arthur empezaba a sonar más alterado.

-Es que…me aconsejaron… Bueno ellos… es que mi paga también se depositaba en esa cuenta… ese dinero era mío también y ella uso mucho del dinero que gané cuando era jugador… ellos dijeron…

-Pues se lo devolverás Ronald, ¡eso o te olvidas de que tienes padres!

-¡Pero mamá!

-Nada de mamá, debes ir ahora mismo y devolverle el dinero a Hermione y pedirle perdón, aunque no me sorprendería que no quiera ni verte.

-Pero es que mamá… Yo… Ya no tengo el dinero…

-¿Que? Gritaron al unísono los Weasley.

-Fui a sacar dinero para pagar la cuenta del hotel en que me quede y ya no había nada. ¡Esos duendes me robaron! ¡Se lo robaron todo!

-¿Los, los duendes? De que hablas Ron. Es la escusa más tonta que he escuchado.

-Tienes que creerme mamá, el dinero estaba en mi cuenta y hoy fui a verlo y no había ¡nada! ¡Nada!

-Bien, entonces vístete, iremos a ver a un amigo y averiguaremos que paso con el dinero y de paso podremos devolverlo a su dueña.

-Y es ya Ronald Bilius Weasley, porque no volverás a entrar a esta casa hasta que yo no sepa que le has devuelto a Hermione el total de dinero que te llevaste y de paso ve y busca a quien sea que le vendiste la casa, planeo que se la devuelvas también. – La matriarca de los Weasley, con sus ojos enrojecidos por las lágrimas y los brazos cruzados sobre el pecho parecía dispuesta a todo, Ron sintió un escalofrió interno, tal vez debía ir pensando una manera de que su esposa lo perdonara y lo recibiera de nuevo, definitivamente prefería la callada y fría furia de Herms que la de su madre.


Ella estaba de vuelta en su casa, la veía y aun así no podía terminar de creerlo, hace solo un par de días estaba en el trópico, con un calor insoportable y si era sincero, con una perspectiva de vida bastante solitaria, ahora estaba apoyado contra una pared viendo a través de la puerta entreabierta como ella pasaba sus dedos con mimo por encima de los lomos de los libros de su atestada biblioteca, había llegado con todo el sigilo posible para no alertarla de su presencia y poder observarla con la tranquilidad de no verse descubierto.

No sabía qué hacer, quería acercarse, quería hablar horas y horas con ella, demostrarle lo que sentía y conquistarla pero si era sincero no tenía ni la más remota idea de cómo hacerlo, jamás había hecho algo semejante, se pasó la mano por la cara con algo de consternación, había dicho que venía por ella, pero definitivamente una cosa era decir y otra hacer. Y ella se veía tan hermosa ahí entre sus libros, que tal vez solo debía cerrar la puerta y no dejarla salir nunca más y listo, esbozó una ligera sonrisa cínica burlándose de sí mismo.

-¿Aún se burla de mi por ser una come-libros profesor? – la joven se había volteado y lo miraba con gesto un poco serio, Snape se dio mentalmente un golpe sin creer en su mala suerte.

-Tomando en cuenta que está en medio de mi propia biblioteca seria poco acertado burlarme ¿no cree Miss Granger?

-Supongo que si – la joven se volteó, parecía algo resentida, seguro recordaba esos difíciles años en que fue su alumna. ¿Se vería extraño que se diera un buen golpe de cabeza contra la pared? Seguro que sí y sobre todo inesperado.

-¿Alguno en particular ha llamado su atención? – la chica se volteó y lo miro fijamente, por un instante temió que enrojecería y luego moriría por ese gesto de colegial.

-Sí, lo veo pero parece estar lejos de mi alcance. – No dejaba de mirarlo, ¿se refería a un libro o a él? ¿Podía referirse a él? No, seguramente no.

-No recuerdo que eso la haya detenido antes a tomarlos, tengo una vívida imagen de usted escalando una de mis repisas para alcanzar un viejo tomo que estaba hasta arriba.

Parecía que un ligero sonrojo cubrió sus mejillas al tiempo que desvió la mirada hacia la repisa y los libros en ella. No la había escalado, solo se había subido al primer estante y bueno talvez un poco al segundo para poder llegar a lo que quería, luego él había entrado y la había gritado hasta el fin de los tiempos, se sintió como una niña pequeña, muy pequeña, aquel lejano día. Tal vez él aun la veía así, al menos de ese modo sonó al traer esa historia a la conversación. Bufó con algo de desagrado.

-Mucho tiempo ha pasado desde eso profesor, más de diez años para ser un poco más exactos.

-Es bueno que sea ahora más precavida, aunque como bien dice el tiempo cambió las condiciones, en ese momento, si hubiera caído de las repisas y se hubiera roto algo, en el estado en el que yo estaba, iba a ser imposible que la ayudara, nunca lo pensó ¿verdad? Que hubiera podido hacer yo si usted caía, aterrador, era tan débil como un niño y mi magia no servía de mucho. – La chica volteó hacia él de golpe, su mirada parecía decir algo que él no acababa de entender.

-Supongo que no lo pensé así, solo quería alcanzarlo.

-Talvez su deseo ahora ya no es tan fuerte como en esa época.

-Talvez ya no estoy tan segura del resultado como en esa época. Antes parecía… posible – Empezaba a sentirse incomodo, ¿de que estaban hablando? ¿De libros o de ellos? Su corazón empezaba a acelerarse, y si…

-Talvez debería intentarlo antes de decidir que ya no es posible ¿no lo cree asi Miss Granger? – lentamente entró a la estancia y se acercó a la repisa. ¿Un movimiento arriesgado? Sí, claro que lo era pero había escuchado en su paso por América que el que no arriesga no gana.

-¿En realidad cree que debo intentarlo? La duda latente en su mirada y el fuerte palpitar que empezaba a notar en una fina vena de su cuello. Probaría un poco más cerca, se paró junto a ella de frente al libreo pero mirándola. Cerca y lejos, sin cruzar la barrera de su espacio personal, era tan solo un roce de brazo con brazo.

-Así lo creo, - se pasó una mano sobre el mentón en actitud pensativa – pueda ser que aquel libro desee ser leído tanto como usted podría desear leerlo. ¿Por qué negarle la oportunidad?

-Un poco de ayuda no me caería mal, profesor. – Ella estaba nerviosa, lo podía notar, en su manera de hablar, en el palpitar en su cuello, en su mirada, él la estaba poniendo nerviosa, eso debía ser bueno, al menos eso entendía. - ¿Me ayudará?

Estaba ahora parada frente a él, si adelantaba su cabeza fácilmente podría apoyar su mentón sobre ella, era considerablemente más pequeña en muchos sentidos, no era ya la niña de su época como profesor, ni la joven que lo cuidó y veló por él en su enfermedad, había un rastro de madurez en su rostro, pero su mirada, sus ojos color caramelo eran los mismos, la misma intensidad que hace diez años, cuando se observaron a través de un salón abarrotado de gente en una fatídica fiesta de cumpleaños. Sintió que se le secaba la garganta, siempre guardo la esperanza de que ese segundo fugaz significara algo, algo como esto que estaba pasando ahora, tuvo mucho tiempo para imaginar mil escenarios diferentes, donde aprovechaba ese segundo de conexión para tomarla entre sus brazos y sacarla de la casa de Potter, llevarla a algún lugar menos lleno, aparecerse ahí, justo a esa habitación, a esa biblioteca y quedarse así parados el uno frente al otro, solos y libres de tontas ataduras.

-Debe dar un primer paso Miss Granger… - dijo casi sin aliento, mirándola fijamente y dispuesto a lanzarse por lo que quería a la primera señal de aceptación de ella.

-Pensé que ya lo había dado al pararme frente a la repisa ¿o no lo cree así profesor? Solo que es innecesariamente alto. Solo no se demore en… ayudarme, diez años es mucho tiempo para esperar… por ayuda.

Eso era positivamente un pre infarto o así debía sentirse, sin poder respirar, sin poder pensar, con los latidos tan acelerados que prácticamente dolía, el cuerpo entero le hormigueaba. El cielo a su alcance, con su mano tomó con toda la delicadeza de la que era capaz la mejilla de la chica, era el momento, su momento.

-Hermione yo…

-Hola Hermione – los ocupantes de la sala se alejaran el uno del otro como tirados por un resorte, el plateado ciervo de Harry estaba en la mitad de la biblioteca y mantenía la boca abierta dejando escuchar el mensaje del niño que vivió para probablemente ser asesinado por el iracundo ex profesor de pociones – te envío mi patronus para avisarte que probablemente el dormitorio esté listo recién dentro de un par de días – puede ser que esa parte del mensaje le estuviera dando el regalo de la vida a Potter – y espero que Snape no tenga problema de que le hagas compañía a su espantosamente solitaria vida – el mencionado entrecerró los ojos pensando en un buen veneno para asesinar al muchacho – por unos días más, y ven mañana, sé que estarás encantada de estar ahí – Hermione empezaba a sentir que podía en realidad odiar a su mejor amigo por ser tan imprudente – pero los chicos mueren por verte y por verlo a él, así que aprovecha y arrástralo hasta aquí, estoy seguro que eres la única que puedes. Y el ciervo desapareció dejando un momento roto y dos personas muy avergonzadas.

-Yo…

-La cena… esta lista, es lo que venía a decirle. Quince minutos. – dio media vuelta y se retiró a largas zancadas.

La chica se recostó casi derrotada contra la repisa que estaba tras ella, había faltado tan poco, tan poco. Si tan solo Harry no fuera tan inoportuno… ellos casi… él de verdad parecía que iba a besarla… pero ahora que lo pensaba no estaba tan segura, después de todo no lo hizo, tuvo todo el tiempo del mundo y solo se dedicó a contemplarla como lelo, aun cuando prácticamente se le había ofrecido descaradamente y ¿si solo se había sentido atrapado en una extraña situación con una ex alumna acosadora? Talvez eso era lo que iba a decirle "Hermione yo… creo que te estas equivocando de persona" "Hermione yo… no creo que debieras ponerte tan cerca mío si en realidad quieres alcanzar un libro de la repisa" "Hermione yo… quiero que te alejes porque estas invadiendo mi preciado espacio personal" "Hermione yo… empiezo a asustarme, aléjate" "Hermione yo… en realidad jamás he pensado en besarte" "Hermione yo… creo que divorciarte te está enloqueciendo" Enterró la cara entre sus manos, había perdido la oportunidad, talvez dicha oportunidad ni siquiera había existido. Un golpe seco y su subsiguiente maldición proveniente de alguna otra habitación la sacó de sus pensamientos, debía ir a refrescarse antes de cenar, definitivamente necesitaba algo de agua fría sobre su sonrojado rostro.


Holi

No tengo perdón de Dios y lo se… soy la ficker más cruel y demorona del mundo y lo siento. Pero quería decirles que ya soy Arquitecta y que me gane un 10 de 10 en mi tesis…. Así que todo el esfuerzo valió la pena….

Amo al mundo y el mundo me ama a mi jajjajajajaj y ahora reviews que segura ya hasta se olvidaron que escribieron

Yarisha: pues ya vez que sus buenos gritos le han puesto y a ver donde va a dormir porque seguro en la madriguera no será, y Harry y Ginny ya ves que con buenas intenciones pero la ha cagao! Ya se viene lo del jefe y el abogado y hay mas para Ron tb, si lo de los niños va a tener lo suyo, espero lo veas en esta semana. Gracias por los buenos deseos para mi tesis, ya vez que todo salió perfecto, besos a tus bbs y dales mis disculpas por demorarme tanto en actualizar.

Anabellatrix: Gracias gracias y mil gracias, me hace muy feliz saber que te gustan tanto, espero mañana subir cap a diferentes realidades, y pues tengo una historia nueva habitand mi cabeza, surgió mientras me preparaba para mi sustentación y la garabatee un poco n unos papeles, a ver si ahora la pongo ya en escrito.

Rosabeila: espero que este también te haya llevado asi jajajjajaja me encanto tu review! Muchas muchas gracias….

A: Gracias por el review! Y si al parecer a sido el héroe de las historias para dormir de los niños Potter, de Ron ya tenes aca un poco y deja que vendrá mas, en serio me cae bastante mal jijiijij y no tienes que disculprte, para disculpas yo que demoro siglos en actualizar…

Bueno espero que aun sigan por aquí después de tanto tiempo y les diré que por fin me decidi escribir y publicar por dos motivos, el primero que una de mis historias favoritas que estaba detenida desde hace bastante tiempo tuvo actualización y es No te acerques tanto a ella… me emocione tanto al ver que había cap nuevo que dije ¡ Dios bendito, si no actualizo ahora sere una mala persona! Y la segunda, por una publicación n fb di con un anime recién estrenado llamado La novia del mago antiguo, vi la ova y después los primeros dos capítulos y me gusto tanto (soy una persona un tanto obsesiva cuando algo me gusta) que al saber que había un manga me di a la tarea de buscar todos los capítulos existentes y descargarlos en español para poder leerlos, nunca había leído manga asi que incluso busque la asesoría de mi experto hermano menor (ya perdió la cuenta de toooodos los animes que ha visto y mangas que ha leído) y bueno tristemente he demorado solo un par de tardes en consumirlo todo, los 41 cap y resulta que me dicen que tengo que esperar hasta el otro mes para que salga el siguiente capitulo, como se imaginaran cai en un profundo abismo de depresión al saber que tendría que esperar tanto y nuevmente pensé en la horrible persona que soy porqu ustedes muy amablemente dedican parte de su dia a leer esto que escribo y yo os había dejado con el dulce a medio hacer por meses! Me sentí horrible y me senté a escribir, claro también me ayuda a pasar mi síndrome de abstinencia por no tener nada sobre mi reciente y creciente compulsiva obsecion por Elias y Chise. Y por eso también les agradezco. ^_^

Saludos

KAD