CAPÍTULO 10: RESCATÁNDOLO

Bella POV

Entré con Edward al edificio. Logramos llegar sin inconvenientes a la clase de música, pero de repente mí alrededor dio una vuelta entera. Ya no me sentía como en un instituto normal, común y corriente; ahora sentía como si estuviera en la selva.

Las chicas miraban a Edward como si fuera la primera comida que ven desde quien sabe cuándo y algunas miradas furiosas y confundidas se dirigían en mi dirección.

En el salón de música había algunos pianos, a decir verdad, eran 6.

-Buenos días chicos- saludó alguien, supuse que sería el profesor.- Mi nombre es Prof. Pisticcello, y seré su profesor de música- dijo cuando todos estuvimos sentados en el suelo del salón.- Para este fin de año organizaremos un concurso en parejas en el auditorio, todos los que cursen mi materia están adentro… Sin nada más que agregar, escojan su pareja- dijo el profesor con una macara sonrisa en sus labios.

De una selva, pasé a una misión imposible. Ahora veía todo como una película de espías y mi mente estaba a millón.

"-Lugar: Salón de música del instituto de Forks.

-Hora: 9.30 am

-Misión: No dejar que alguna zorra se guinde encima de Edward y lograr ser su compañera para el concurso.

-Estado de la misión: Ni siquiera me he parado del suelo."

Con esto y una sonrisa tonta en mi rostro me levanté, para ver a Edward rodeado por la mayoría de las chicas de la clase.

Suspiré y me quedé mirando la escena hasta que un chico se colocó frente a mi. El chico tenía frenos, lentes, acné y el cabello revuelto… "Bien" reí mentalmente, nunca había sido buena hablando con nerds, pero un nerd en música era algo nuevo para mí, así que decidí que sería lo más cordial que pudiera.

-Hola- me dijo el chico sonriendome.

-Hola- contesté con una sonrisa en mis labios. Yo era modelo, pero aún así no era muy alta y, para rematar, era más alta que el chico.

-Mi nombre es Erik- dijo todavía con una sonrisa en su cara.

-Mucho gusto Erik, soy Bella- dije tendiéndole mi mano, la cual sacudió unos segundos y luego la soltó.

-¿Bella Swan, la modelo?- preguntó. "Otro Jeff" pensé riéndome mientras asentía con mi cabeza- Realmente es un placer conocerte- dijo emocionado.

En ese momento levanté mi rostro y Edward me miraba con expresión de súplica. Leí de sus labios un "auxilio" y vi que una chica estaba colgada de su brazo.

-Digo lo mismo Erik, pero tengo que ir a rescatar a Edward- dije riendo.

El chico solamente me regaló otra sonrisa frenosa y yo caminé hasta donde estaba el "club de fans de Edward Cullen".

-Lo siento chicas- dije lo suficientemente alto como para que todas se giraran a verme- Pero Edward ya tiene pareja- dije sonriendo al ver la cara de alivio de Edward. Era realmente gracioso que nuestros papeles estuvieran invertidos. En este momento yo era Superman y él era Louis Lane. Yo lo rescataría a él de las locas hormonas de las chicas del instituto… De las únicas hormonas que no lo podía rescatar, era de las mías.

-¿Y se puede saber quién es su pareja?- preguntó la chica que estaba guindando de su brazo, la cual me miraba con odio… "Si las miradas mataran" pensé mientras sonreía. Haría que Edward sufriera un poco más.

-¿No le has dicho a nadie que sea tu pareja?- pregunté fingiendo horror.

-Bella- dijo a modo de suplica. Yo solo levanté mis cejas y sonreí. "Pregúntamelo" dije solo moviendo mis labios. Edward rodó sus ojos y habló.

-Bella, ¿Quieres ser mi pareja?- preguntó y me lanzó una mirada de "acepta antes que salga corriendo" que me pareció extremadamente tierna.

-No puedes pedirle a ella- dijo la chica. La ignoré.

-Gracias Edward, me encantaría ser tu pareja- dije mientras lo sacaba, casi a empujones, del círculo de su club de fans.

Lo llevé de la mano hasta el piano más alejado y nos sentamos. Edward no había soltado mi mano.

-Tu club de fans me odia- dije entre risas, pero eran para distraer mi mente del contacto entre nuestras manos… era realmente agradable la sensación que producían nuestras manos juntas.

-Gracias por rescatarme- dijo Edward y me perdí en sus ojos. Esos ojos color ámbar que lograban hipnotizarme.

-De nada- dije en trance.

-Bueno clase- dijo el profesor, sacándome de mi trance- ya veo que algunos tienen parejas. A partir de esta clase y hasta el concurso, quiero que se dediquen a trabajar en una canción para el concurso. Pueden usar el piano y cualquier otro instrumento para su canción. Recuerden que es para el festival de invierno, así que tienen las clases hasta el festival para tenerla lista. Su evaluación depende de lo que hagan con su canción- recitó como si fuera un poema- Pueden comenzar a trabajar- dijo mientras se sentaba en su escritorio viendo lo que cada pareja hacía.

-¿Qué quieres que hagamos?- me preguntó mientras colocaba su mano en mi barbilla haciéndome temblar ante su tacto. El calor de su mano en mi mentón era delicioso… "No creo que lo que quiero que hagamos lo pueda decir en voz alta" dije e inmediatamente me sonrojé por mis pensamientos poco seguros. -¿Qué?- preguntó Edward riendo.

-Na- Nada- dije tartamudeando.

-Espérame un segundo- dijo mientras se levantaba, habló algo con el profesor, fue al armario del salón y sacó una guitarra hermosa. Era algo "vintage" por no decirle vieja, pero era lindísima. Llegó al piano con una hermosa sonrisa de lado.- El prof. dice que no está afinada, pero no creo que eso sea un problema para ti- dijo riendo.

-Para nada, ahora que soy Superchica, puedo hacer lo que quiera- dije agarrando la guitarra y comenzando a afinarla.

-¿Superchica?- preguntó ladeando su rostro.

-Claro- dije rodando mis ojos- No cualquiera entra en una misión de rescate y sale victoriosa de ella- dije riendo.

-Entonces eres mi Superchica- dijo y besó tiernamente mi mejilla. Llevé mi mano a mi mejilla y sonreí como tonta. Edward era realmente tierno y cada vez me gustaba más y las ganas de besarlo me estaban matando.

Tenía aproximadamente un mes conociendo a Edward y desde el primer día había sido un chico completamente caballeroso, agradable, amistoso y muy cariñoso. Me encantaba cada minuto que estaba a su lado.

-Listo- dije sonriéndole cuando terminé de afinar la guitarra.-¿Qué vamos a tocar?- pregunté.

-No lo sé- contestó Edward- ¿Te parece si improvisamos un rato hasta que se nos ocurra algo bueno?- preguntó sonriendome.

-Claro… ¿Qué tocamos?- pregunté riéndome. Si seguíamos así nunca íbamos a comenzar a tocar algo.

-Creo que… ¿Me sigues?- preguntó viéndome directamente a los ojos.

-Claro- dije muy suave.

Edward comenzó a pasar sus dedos por las teclas hasta que consiguió una canción que le gustó. La reconocí y comencé a cantar con él.

I was so high I did not recognize

The fire burning in her eyes

The chaos that controlled my mind

Whispered goodbye and she got on a plane

Never to return again

But always in my heart

This love has taken it's toll on me

She said goodbye too many times before

And her heart is breaking in front of me

I have no choice cause I won't say goodbye anymore

I tried my best to feed her appetite

Keep her coming every night

So hard to keep her satisfied

Kept playing love like it was just a game

Pretending to feel the same

Then turn around and leave again

This love has taken it's toll on me

She said goodbye too many times before

And her heart is breaking in front of me

I have no choice cause I won't say goodbye anymore

I'll fix these broken things

Repair your broken wings

And make sure everything's alright

My pressure on her hips

Sinking my fingertips

Into every inch of you

Cause I know that's what you want me to do

This love has taken it's toll on me

She said goodbye too many times before

And her heart is breaking in front of me

I have no choice cause I won't say goodbye anymore…

Durante la canción Edward no había despegado sus ojos de los míos. Sonreímos como tontos toda la canción y no me había dado cuenta que terminamos cantando y tocando solo para nosotros prácticamente en susurros.

Nuestros rostros estaban muy cerca, podía sentir como su respiración se mezclaba con la mía. Solo unos centímetros separaban nuestros labios. Centímetros que estaba dispuesta a cruzar en este mismo momento.

Cerré mis ojos y corté los pocos centímetros que quedaban entre nosotros. Justo cuando mis labios iban a tocar los suyos. El estúpido timbre del almuerzo sonó.

Me separé de golpe y clavé mi vista en el suelo. Mi rostro debía estar completamente rojo. Casi había besado a Edward. A mi "amigo" Edward. Nosotros éramos solamente amigos. No habíamos salido de esa casilla.

-Yo… Yo me voy- dije sin verlo mientras me levantaba y guardaba la guitarra y comenzaba caminar a la puerta. No soportaría un rechazo de su parte. No sabía lo que él sentía por mí y yo había intentado besarlo… ¿Me estoy volviendo loca? No sé, pero debía salir de ese maldito salón antes de que mi autoestima bajara por los suelos.

-Espera- dijo Edward.

Giré mi rostro para no verlo y me di cuenta que estábamos solos en el salón. Ni siquiera me había dado cuenta que los demás ya se habían ido ni en qué momento lo hicieron- Bella, mírame- pidió Edward, quien tenía sus manos en mis hombros. Volteé mi rostro y lo vi.

Sus ojos estaban brillantes por la emoción… "¿Cuál maldita emoción?" me pregunté

-¿Puedo hacer algo de lo que no voy a arrepentirme?- me preguntó. No entendí porqué me preguntaba eso. Solo asentí con mi cabeza.

Edward estaba lo suficientemente cerca de mi rostro como para que pudiera sentir su respiración sobre mi piel.

Me empujó cuidadosamente contra una de las paredes del salón que no tenían nada. Pegó su frente a la mía, respiró profundo, y comenzó a rozar la punta de su nariz desde mi frente, pasando por mis párpados, mis pómulos, el borde de mis labios y bajando por mi cuello. Todas las partes que tocaba quedaban ardiendo como si me estuviera quemando. Su manos abandonaron mis hombros para acariciar suavemente mis brazos y pasar de ahí a mis caderas y luego a mi espalda. Tenía mis ojos fuertemente cerrados mientras disfrutaba de cada sensación que las manos de Edward iban dejando en mi piel. No podía evitar pensar lo que se sentiría sin la tela de por medio, pero aun con ella, era demasiado bueno como para que de verdad me estuviera pasando a mi.

Sus brazos me rodearon y ahora estaba dejando suaves besos en mi cuello. Subió por mi mandíbula y sentí lo mejor que me había pasado en la vida. Sus labios se juntaron con los míos y millones de mariposas se congregaron en mi estómago. Mis manos fueron de su cuello a su cabello y me abrazó más fuerte contra la pared mientras que profundizaba nuestro beso. Sentía que mis pies flotaban y literalmente Edward me estaba cargando contra la pared. Nos separamos cuando necesitamos aire. Nuestras respiraciones estaban completamente aceleradas y ambos estábamos sonrojados.

-Eso estuvo genial- dije sonrojándome más de lo que estaba.

-Nuestro primer beso- dijo Edward acariciando mi mejilla.

Mi celular comenzó a sonar y Edward se alejó un poco de mi lado.

Contesté sin ver siquiera la pantalla. Estaba muy concentrada en los hermosos ojos que me miraban con ternura.

-¿SE PUEDE SABER DONDE ESTAS ISABELLA MARIE SWAN?- gritó Alice al otro lado de la línea- ¡DEBERÍAS ESTAR ALMORZANDO CONMIGO! ¿O SE TE OLVIDÓ?- gritó de nuevo.

-¡Alice!- dije reaccionando- ¡Lo siento, voy corriendo!- dije mirando con horror a Edward.

-¡MAS TE VALE!-gritó y colgó.

-Lo siento Edward, tu hermana me va a matar- dije caminando hacia la puerta.

-Espera, yo…- comenzó a decir nervioso mientras pasaba una de sus manos por sus cabellos.

-Dime- dije acercándome a él y colocando mi mano en su mejilla.

-No, nada- dijo sonriendome, pero todavía estaba nervioso- Suerte con la enana- dijo riendo un poco, pero no le llegó la felicidad a los ojos… Aunque en este momento era peor una Alice enojada que cualquier cosa en el mundo.

-¡Alice va a matarme!- grité mientras salía corriendo del salón de música hacia lo que supuse era la cafetería del instituto. No podía dejar de pensar en el maravilloso beso que Edward acababa de darme. Había sido el mejor beso de mi vida.

Con una sonrisa tonta entré en la cafetería y rápidamente fui abordada por dos locas, Alice y Rose.

-¿Por qué tienes esa sonrisa en tu rostro?- preguntó Alice ceñuda.

-¿Dónde está Edward?- preguntó Rose divertida.

-¿Qué tiene que ver Edward con su sonrisa?- Le preguntó Alice a Rose, notablemente molesta. Rose le lanzó una mirada y Alice abrió sus ojos como enormes platos. – ¡Ohhh!- dijo

-Cuéntanos Bella- dijo Rose dando saltitos.

No me quedó más remedio que contarles a las chicas lo que había pasado en la primera clase de mi primer día en el instituto de Forks… Mi primer beso con Edward Cullen, aunque obviamente evité algunos detalles.

¡Ese había sido el mejor beso que me habían dado en mi vida!.


Hola! Que tal todo chicas?

Muchísimas gracias a todas las que se preocuparon por mi salud (: Debo decirles que aún ando un poco engripada, pero ya me estoy recuperando… También ando muy feliz porque ya quedé en la universidad (: Próximamente seré estudiante de odontología :D

Gracias a todas por sus alertas, favoritos y reviews!

Ya saben que si quieren alguna canción en especial, me la pueden pedir por los Reviews (:

Me gustaría saber que les pareció el capi y que me dejaran sus reviews… Las quiero muchísimo! Gracias por su apoyo!

Nos leemos (: