hola a todos, les presento un nuevo capitulo de mi nueva historia maquinada por mi cabecita loca. Los personajes son de la maravillosa Mangaka Rumiko Takahashi (lastima todos queremos que sean nuestros T-T), sin embargo la historia es mía y cualquier reproducción total o parcial de esta es plagio y esta penado por la ley.

Dejenme reviews por fis :3 y marquen la historia como favorita.

Un saludo a mis hermanas del circulo mercenario que siempre me apoyan en mis locas ideas y me gustaria que al igual que con las adaptaciones me apoyaran en mi historia. Les agregaré varias canciones, espero que las disfruten.

Por fin Kami- Sama, después de tanto tiempo, pudo devolverme mi imaginación; Ya hasta estoy escribiendo el capítulo que sigue y ni crean que no traigo el mente la continuación de One Last Dance... Disculpen la espera. Después de dos largos meses o más, aquí estoy reportándome con todos mis fics...

sin mas, A LEER! :3

Saludos :*


All You Never Say- Birdy

Palabras sin ningún significado
Me han mantenido soñando
Pero ellas no me dicen nada

Palabras sin ningún significado

Me han mantenido soñando
Pero ellas no me dicen nada


Ya No Quiero

Capitulo 9

- ¿Dónde está?- gruñía el despreciable hanyou.

Se encontraba más que furioso.

Le había encomendado al estúpido de Bankotsu, la misión de encargarse de la joven de cabellos azabaches.

Confiaba en la venganza hacia Inuyasha y el odio que le profesaba, para encargarse de la pequeña Kagome.

Tan pequeña.

Tan débil.

Tan tonta.

No tenía ni idea de lo que planeaba hacer cuando tuviera en sus manos esos ojos, que además de los de Kikyo, eran los únicos que podían ver los fragmentos de la perla de Shikon.

Al principio todo iba en marcha con el plan.

Estaba seguro de que el moreno sabía que lo vigilaba por medio de Kagura, y si ésta estaba en otra misión, era vigilado por los Saimyosho.

Sabía que el joven podría salírsele de las manos con su rebeldía, así que seguía celosamente ese fragmento.

Hasta hacía unos días.

El joven había desaparecido de vista, junto con el fragmento.

Usando el espejo de la pequeña Kanna, lo buscó por todo el Sengoku, sin resultado alguno.

No estaba.

Y por lo que podía ver desde el espejo, Kagome tampoco.

- Kagura- exclamó con su escalofriante voz.

- ¿Si, Naraku?- respondió la mujer de los vientos, preocupada por la estupidez de su compañero.

Ella también desafiaba a Naraku, y estaba más que de acuerdo con que el grupo de Inuyasha, o aún mejor, el de Sesshomaru, se deshiciera del hibrido para poder ser libre del yugo que le imponía.

Solo que ella era más discreta.

- Busca a Bankotsu-. Dijo el semi demonio secamente.

Kagura chasqueó la lengua, tomó una pluma de su cabello, y salió volando en ésta por el recientemente abierto agujero del campo de fuerza que Naraku había creado.

No sabía que pasaría con el moreno.

Pero estaba seguro de que Naraku estaba molesto.

Y cuando éste último estaba molesto, no significaban buenas noticias.

~ . - . - . - . ~


- ¿Tú?- Exclamó Kagome asombrada, al ver a la persona que entró por la puerta.

No podía verse el rostro, pero si lo pudiera hacer, estaba segura de que tenia los ojos abiertos como platos, cuando se percató de la entrada del moreno a la habitación del hospital.

Bankotsu, con su habitual larga trenza y ataviado con unos jeans azules, una camiseta blanca en cuello V y unas botas estilo militar calzando sus pies, era el individuo que acaba de entrar al lugar en donde la azabache había estado convaleciente.

Inconscientemente se llevó por inercia las manos al cuello distraídamente, movimiento que no pasó desapercibido tanto para el médico, como para el oji azul.

Daika, incómodo por la mirada azulina, le hizo una señal con la mano a Hikari, y ésta salió de la habitación rápidamente, sin mediar palabra.

El médico se agarró el cabello nerviosamente, debatiéndose interiormente sobre si era peligroso ó no, dejar sola a Kagome con el joven de oscuros cabellos.

- ¿Pasa algo?- preguntó el doctor.

De la boca del moreno no salió palabra alguna, pero éste le dirigía a Kagome una mirada dura que muchos catalogarían como espeluznante, pero para la azabache tuvo el efecto contrario, ya que enervó su de por si, ya fuerte carácter, como para tener las agallas de darle una negativa a Daika.

El portador de los grises ojos salió de la habitación rápidamente tras un suave –Me retiro- dejando a los jóvenes con su privacidad, pero pendiente de oído por si escuchaba algo fuera de lo normal y que le diera un indicio de si se había creado o no, el caos entre los dos jóvenes.

- . ~ . –

El ambiente era tan tenso, que hasta dudaban de si podría o no, cortarse con un cuchillo.

Azul y marrón eran participes y responsables del enfrentamiento de miradas, que cada vez más, aumentaban de intensidad. Ninguno de los dos decidió apartar la mirada.

- Creo que…- comenzó a hablar la azabache, pero se ahorró su comentario, cuando las palabras se le habían atorado en la garganta, al percatarse de que el moreno se había trasladado a gran velocidad a su lado.

El líder de los Shichinintai se encontraba a su derecha, sentándose en la silla que anteriormente estaba siendo ocupada por el medico peli azul.

La colegiala al ver que su espacio personal era invadido, comenzó a jugar con sus dedos nerviosamente, gesto que hizo sonreír al moreno internamente.

- Bankotsu, yo…-

- Eres débil- mencionó distraídamente el líder de los Shichinintai, tan sencillo y cortante, como si de hablar del clima se tratase.

La joven, con su orgullo herido, apretó los puños y comenzó a removerse en la cama para alejarse lo mayor posible del moreno.

Bankotsu al percatarse de la acción, la tomó firme pero suavemente de la muñeca, la joven se detuvo y levantó los ojos para encontrarse con la intensa mirada azulina puesta sobre ella.

Sus ojos.

Sus profundos ojos azules como el mar.

Sintió que esos ojos penetraban hasta el fondo de su alma, encontrando a la Kagome que se encontraba sumamente herida; la interrogación llegó a los ojos del moreno.

No tenia ni la más mínima idea de lo que veía en la azabache, pero no podía alejar la mirada de esos brillosos ojos marrones que le devolvían la mirada fijamente.

Esos ojos que le recordaban a ese dulce que Sota, con el paso de los días desde que llegó a la residencia Higurashi, le había compartido cuando se encontraban en la sala, posteriormente de que a la azabache le diera un derrame nasal por un simple pepino.

Recordaba haber negado con la cabeza suavemente, por las acciones de la joven, y que el menor, le había dado distraídamente un cuadro de color marrón.

El oji azul lo había visto morder el objeto distraídamente, y saborearlo en la boca.

Así que mientras la azabache seguía en su perorata, se había llevado a la boca el objeto de dudosa procedencia, pero de una suave textura, encontrando una explosión de dulce entre sus pupilas gustativas.

Lo saboreó lentamente, quitando los restos con su lengua.

Era delicioso.

Cuando le había preguntado al infante, el nombre del misterioso dulce, le había dicho que se llamaba chocolate.

Lo había encontrado delicioso a sus sentidos.

Y así eran los profundos ojos de la joven.

Tenia una mirada deliciosa como el chocolate, casualmente con el mismo color que el agradable alimento.

Claro, que eso no se lo admitía a sí mismo, era su estúpida imaginación que estaba siendo absorbida por este tiempo extraño la que habia hecho la estúpida comparación.

Sí, eso era.

Al Salir de su ensoñación, pudo darse cuenta de que había pasado cierto tiempo perdido en sus pensamientos, y seguía sosteniendo la mano de la joven que lo miraba interrogantemente.

- No te muevas, ese extraño objeto podría lastimarte- Explicó.

La joven viró los ojos a su derecha, que era la mano sostenida firmemente por el moreno, y en su antebrazo, la aguja pasaba el suero lentamente.

Bankotsu se preocupa por mí, pensó.

Lo cual provocó que sus ojos se llenaran de lagrimas no derramadas.

No era un bastardo desgraciado después de todo.

O al menos…

- Estúpida niña, Eso no te quita lo débil-.

Hasta que abría esa estúpida boca.

Se removió de nuevo cuando su orgullo volvió a ser aplastado cual mosca en la pared, lo que provocó que la aguja que estaba llevando los fluidos a su delgado cuerpo, se moviera.

La azabache se mordió los labios.

Sus ojos se habían vuelto acuosos de nuevo, por el dolor que el movimiento en falso habia causado.

Ahogó un gemido, solo para minimizar el dolor de su ya pisoteado ego.

Todos pensaban eso de ella, que era débil.

Sus amigos.

Inuyasha.

Kikyo.

Hasta el moreno que apenas conocía, y con el que apenas había dirigido un par de palabras civilizadas, ya que se la pasaban de pleito en pleito, pensaba eso de ella.

Apretó mas fuerte los puños, alejando la mano para que el moreno no la tuviera cerca de su alcance.

Por la presión de sus uñas contra su suave piel, ésta se había roto, dejando ver unos hilillos de sangre que estaban manchando las blancas sabanas de un color rojizo.

Era sangre.

- No…- dijo Kagome.

Algo en ella se quebró.

El reiki empezó a subir por la habitación, de manera abrupta.

Los suaves y sedosos cabellos de la joven se levantaron a los lados de su rostro, burlando a las leyes de la gravedad.

Los ojos de la joven se tornaron de un color rosado-violeta.

El reiki que salía a borbotones del cuerpo de la joven, chisporroteaba y creaba rayos que habían alejado al moreno de ella, el cuerpo del oji azul habia sido despedido a la otra parte de la habitación.

Con lo poco que podía mover su cuerpo, aseguró la puerta. La joven habia escondido mucho su verdadera identidad como para que una salida de control, la echara por la borda.

El cuello de éste había comenzado a doler, por el fragmento que estaba contaminado, y que luchaba con la energía purificadora que la joven despedia.

Bankotsu llevó las manos a su cuello, un ardor recorría su garganta que provocaba que luchara por respirar.

Giró su vista, para ver a la joven azabache convulsionándose en la cama.

Los nudillos de la colegiala se habían tornado blancos por estarse agarrando a las sabanas fuertemente.

- ¡NO SOY DÉBIL!- exclamaba la joven con una voz ronca, tan antinatural en ella.

Algo se estaba poseyendo de la joven.

Una energía estaba acabando con la cordura de la joven azabache.

Bankotsu, jadeando cada vez más por el esfuerzo que le provocaba moverse, utilizó sus pocas fuerzas para arrastrarse por el piso lentamente, hasta llegar al pie de la cama de la joven de ojos marrones.

Subió por la cama con dificultad, para posteriormente tomar a la chica por los hombros y zarandearla fuertemente.

- ¡Reacciona Kagome!- le gritaba el moreno.

La zamarreó por los hombros fuertemente, pero la chica seguía chisporroteando reiki por los poros.

Tenia que pensar en algo rápido, que hiciera a la chica volver en sí.

No tenía ni idea de que hacer, y acercándose, cerró los ojos y cedió a los movimientos.

Por impulso la besó.

Comenzó a mover sus expertos labios por la fina boca de la joven, que seguía removiéndose debajo de él.

Pasó su lengua por los suaves labios de la joven, escuchando un suspiro por parte de ella, se separó de ella y abrió sus azules ojos encontrándose con la mirada rosácea de la joven.

No funcionaba.

Maldijo entre dientes y tomó a la joven del cuello acercándola más a su fornido pecho.

Estampó su boca en la de ella de nuevo, queriéndole trasmitir sus pensamientos a la joven.

No eres débil.

Necesitas ayuda.

Olvida a ese hibrido.

Ellos no te necesitan.

Vive tu vida.

Vuelve en ti.

Mordió su labio inferior y lo jaló con sus dientes suavemente.

Nadie sabría que de verdad estaba disfrutando esto.

Solo su mente y su estúpido corazón.

Linitha-Chan*


hola hola :)

Aqui les dejo septimo capitulo del primer BankxKag de mi auditoria que pues, valgame la redundancia, hago yo XD

Espero que les guste, y que me dejen reviews :3

Aparece un nuevo personaje, ¿Quién es Ryura y qué es lo que lo hizo llegar al hospital? ¿Qué pasará con Kagome? Sigan leyendo Ya No Quiero para averiguarlo

Gracias a:

yuli

Nicole Ig

Aidee Gv

euridice

rogue85

Nina Shichinintai

Threylanx Schwarze

Fallen Angel

Sweet Ale 13

VaneeAndrea

Nina Shichinintai

rogue85

Karla Caterina

Mabby-Co

minidraculaura3

Linakane

Alessia de Piscis

GabiiSesshYue

anny

miko kaoru-sama

mari-ibs

valquiria26

Pamalg

Pao 59

Aniz ( me hiciste el día cuando dejaste el review de que querías saber que pasaba con el doctorcito XD)

por dejarme reviews que me animan a continuar la historia.

Nos leemos en el próximo capitulo...

Saludos :*