Halloween – leyó el metamorfomago
Malfoy no podía creer lo que veían sus ojos, cuando vio que Harry y Ron todavía estaban en Hogwarts al día siguiente, con aspecto cansado, pero muy alegres. En realidad, por la mañana Harry y Ron pensaron que el encuentro con el perro de tres cabezas había sido una excelente aventura, y ya estaban preparados para tener otra.
Ese es mi papa- dijo orgullosa Lilu- y lo que es mejor
No tendrá cara para castigarnos- termino Teddy
Pero yo si- respondió Ginny
Mientras tanto, Harry le habló a Ron del paquete que había sido llevado de Gringotts a Hogwarts,
Típico- sonrieron varios
Al y rose hacen lo mismo- sonrió Reg.
y pasaron largo rato preguntándose qué podía ser aquello para necesitar una protección así.
-algo lo bastante valioso- dijo Remus
-O peligroso- repuso Tonks
—Es algo muy valioso, o muy peligroso —dijo Ron.
—O las dos cosas —opinó Harry
Buen punto- añadió ojo loco que no había dicho ninguna palabra de acuerdo avanzaba la lectura
Pero como lo único que sabían con seguridad del misterioso objeto era que tenía unos cinco centímetros de largo, no tenían muchas posibilidades de adivinarlo sin otras pistas.
Si, con tan pocas pistas no se puede saber mucho- reflexiono Lily
Pero algo me dice que encontraran mas- dijo enojada McGonagall, hubiera preferido que fueran bromistas como sus antecesores y que no arriesgaran su vida
Ni Neville ni Hermione demostraron el menor interés en lo que había debajo del perro y la trampilla. Lo único que le importaba a Neville era no volver a acercarse nunca más al animal.
Por fin alguien con sentido común- sonrió Dorea
Aunque una no le duro mucho- rio Neville al ver el sonrojo de ambas Hermione
Hermione se negaba a hablar con Harry y Ron, pero como era una sabihonda mandona, los chicos lo consideraron como un premio.
¿Sabihonda mandona?- pregunto la castaña por dos
Te queremos –contestaron cuatro voces, haciendo reír a los presentes- y teníamos once
Éramos unos inmaduros- dijo el auror-
Sin sensibilidad- agrego el pelirrojo adulto
Ineptos- agrego el adolescente
Estúpidos- termino Ron
Entonces a Harry no le molestara encargarse de la música también- sonrió la castaña adulta- y tu Ron te pondrás ese traje que tanto me gusto para la recepción
Eso es chantaje- dijeron los adultos-
No les gusto insultarme- sonrió la castaña
Y eso es solo lo que harán los futuristas- sonrió malignamente Hermione- ustedes- señalando a sus amigos- harán durante un mes los deberes sin mi ayuda, al menos por ahora
No se vale- se lamentaron los adolescentes
Lo que realmente deseaban en aquel momento era poder vengarse de Malfoy y, para su gran satisfacción, la posibilidad llegó una semana más tarde, por correo.
Esa mañana fue maravillosa- recordaron con anhelo los adolescentes y los adultos
Mientras las lechuzas volaban por el Gran Comedor, como de costumbre, la atención de todos se fijó de inmediato en un paquete largo y delgado, que llevaban seis lechuzas blancas.
La escoba- susurro James con los ojos brillosos
Harry estaba tan interesado como los demás en ver qué contenía, y se sorprendió mucho cuando las lechuzas bajaron y dejaron el paquete frente a él, tirando al suelo su tocino. Se estaban alejando, cuando otra lechuza dejó caer una carta sobre el paquete.
¿Sabes quién te la envió?- pregunto James- para agradecerle
Harry abrió el sobre para leer primero la carta y fue una suerte, porque decía:
NO ABRAS EL PAQUETE EN LA MESA Contiene tu nueva Nimbus 2.000, pero no quiero que todos sepan que te han comprado una escoba, porque también querrán una. Oliver Wood te esperará esta noche en el campo de quidditch a las siete, para tu primera sesión de entrenamiento.
Profesora McGonagall
Gracias Minerva- dijo Charlus-
Gracias de corazón- hablo ahora Dorea
No sabe cuánto le debemos- dijeron a coro James y Lily
Harry tuvo dificultades para ocultar su alegría, mientras le alcanzaba la nota a Ron.
—¡Una Nimbus 2.000! —gimió Ron con envidia—. Yo nunca he tocado ninguna.
Aunque desde hay vuelo cuando quiero- agrego el adolescente pelirrojo
Salieron rápidamente del comedor para abrir el paquete en privado, antes de la primera clase, pero a mitad de camino se encontraron con Crabbe y Goyle, que les cerraban el camino. Malfoy le quitó el paquete a Harry y lo examinó.
Pero que metiche- dijo enojado Collins
—Es una escoba —dijo, devolviéndoselo bruscamente, con una mezcla de celos y rencor en su cara—. Esta vez lo has hecho, Potter. Los de primer año no tienen permiso para tener una.
Eso es lo que él cree- dijo Sirius riendo mientras James asentía
Ron no pudo resistirse.
—No es ninguna escoba vieja —dijo—. Es una Nimbus 2.000. ¿Cuál dijiste que tenías en casa, Malfoy, una Comet 260? —Ron rió con aire burlón—. Las Comet parecen veloces, pero no tienen nada que hacer con las Nimbus.
¿Cómo es posible que se parezca a Black?- pregunto Lily mientras negaba con la cabeza
—¿Qué sabes tú, Weasley, si no puedes comprar ni la mitad del palo? — replicó Malfoy—. Supongo que tú y tus hermanos tenéis que ir reuniendo la escoba ramita a ramita.
Eres tan estúpido niñato- dijo Bill- que ni siquiera me dan ganas de golpearte
Antes de que Ron pudiera contestarle, el profesor Flitwick apareció detrás de Malfoy
—No os estaréis peleando, ¿verdad, chicos? —preguntó con voz chillona.
—A Potter le han enviado una escoba, profesor —dijo rápidamente Malfoy.
Que inocente- rio James- creo que por eso castigaran a Harry
—Sí, sí, está muy bien —dijo el profesor Flitwick, mirando radiante a Harry—. La profesora McGonagall me habló de las circunstancias especiales, Potter. ¿Y qué modelo es?
—Una Nimbus 2.000, señor —dijo Harry, tratando de no reír ante la cara de horror de Malfoy—. Y realmente es gracias a Malfoy que la tengo.
No, nos lo recuerdes- dijeron a coro los GW
Harry y Ron subieron por la escalera, conteniendo la risa ante la evidente furia y confusión de Malfoy.
—Bueno, es verdad —continuó Harry cuando llegaron al final de la escalera de mármol—. Si él no hubiera robado la Recordadora de Neville, yo no estaría en el equipo...
¿Así que lo consideras un premio por romper las reglar?- pregunto Lily enojada, al recordar porque su hija estaba en el equipo
Son iguales- dijeron a coro Ron y Harry
—¿Así que crees que es un premio por quebrantar las reglas? —Se oyó una voz irritada a sus espaldas. Hermione subía la escalera, mirando con aire de desaprobación el paquete de Harry
Bueno –razono Ron- Hermione ve con desaprobación todas las escobas
Y más si se tiene que subir a una- termino Harry
—Pensaba que no nos hablabas —dijo Harry.
—Sí, continúa así —dijo Ron—. Es mucho mejor para nosotros.
Hermanito no trates a si a tu mujer- sonrió malignamente Charlie
Yo… he… -Ron se sonrojo hasta las orejas, aun le parecía un sueño que aparecieran sus versiones futuristas y lo que es más, que este por casarse con Hermione, se iba a casar con Hermione
Hermione se alejó con la nariz hacia arriba.
Durante aquel día, Harry tuvo que esforzarse por atender a las clases.
No presto atención alguna Potter- dijo Seria McGonagall aunque por dentro estaba feliz al ver a sus alumnos y a sus amigos sonreír
No creo que nadie presta atención- respondió Lilu- yo estaba emocionadísima esperando que llegara la carta de papa para felicitarme y claro que me enviara mi escoba
Su mente volvía al dormitorio, donde su escoba nueva estaba debajo de la cama, o se iba al campo de quidditch, donde aquella misma noche aprendería a jugar.
Haaaaaaaa- suspiraron los amantes del deporte
Durante la cena comió sin darse cuenta de lo que tragaba, y luego se apresuró a subir con Ron, para sacar; por fin, a la Nimbus 2.000 de su paquete.
Por fin- sonrió James- yo me quiero llevar esa escoba
Mejor una saeta de fuego- respondió su hijo de su misma edad
Esa es una reliquia- dijeron los tres futuristas- mejor una saeta de agua esas son mejores- agrego Teddy
Si pero aquí todavía no salen- agrego como si nada Lilu dejando con la boca abierta a su hermano
—Oh —suspiró Ron, cuando la escoba rodó sobre la colcha de la cama de Harry.
Hasta Harry, que no sabía nada sobre las diferencias en las escobas, (insertar mala mirada de los merodeadores y los GW) pensó que parecía maravillosa. Pulida y brillante, con el mango de caoba, tenía una larga cola de ramitas rectas y, escrito en letras doradas: «Nimbus 2.000».
Haaaaaa- se escucho en la sala un gran suspiro de los fanáticos de las escobas
Cerca de las siete, Harry salió del castillo y se encaminó hacia el campo de quidditch. Nunca había estado en aquel estadio deportivo. Había cientos de asientos elevados en tribunas alrededor del terreno de juego, para que los espectadores estuvieran a suficiente altura para ver lo que ocurría. En cada extremo del campo había tres postes dorados con aros en la punta. Le recordaron los palitos de plástico con los que los niños muggles hacían burbujas, sólo que éstos eran de quince metros de alto.
Buena comparación- rio Hermione
Yo pensé lo mismo- acepto Lily-
Luego le explico suegro- dijo el auror mirando a su suegro al cual le brillaban los ojos-
Demasiado deseoso de volver a volar antes de que llegara Wood, Harry montó en su escoba y dio una patada en el suelo. Qué sensación. Subió hasta los postes dorados y luego bajó con rapidez al terreno de juego. La Nimbus 2.000 iba donde él quería con sólo tocarla.
Me la tienes que prestar- dijo James con aire soñador
No puedo- respondió su hijo encogiéndose de hombros
¿Por qué?- pregunto Dorea
Porque se rompió luego de un partido en tercero- respondió el adolescente
¿Y cuál tienes ahora?- pregunto Lily
Una saeta- respondió el adolescente sonriendo con un brillo en los ojos
Dada por su padrino- dijo Sirius orgulloso- la misma que utiliza la selección nacional
Bueno- dijo Hermione- Harry es el único adolescente en el mundo que tiene una escoba como esa, para jugar en la escuela
Es verdad- dijeron todos los estudiantes presentes-
El problema- prosiguió la castaña- es que la utiliza de forma inapropiada, poniéndose en peligro constantemente
Igual al padre- dijo enojada Lily
No te metas en mi forma de volar- respondieron padre e hijo a la chica respectiva
—¡Eh, Potter, baja!
Había llegado Oliver Wood. Llevaba una caja grande de madera debajo del brazo. Harry aterrizó cerca de él.
—Muy bonito —dijo Wood, con los ojos brillantes—. Ya veo lo que quería decir McGonagall, realmente tienes un talento natural.
Deja que siga leyendo, Potter- dijo Lily al joven que estaba punto de dar un discurso sobre el talento natural de su hijo
Voy a enseñarte las reglas esta noche y luego te unirás al equipo, para el entrenamiento, tres veces por semana.
Perfecto- sonrió James- por fin aprenderás tan majestuoso juego
Abrió la caja. Dentro había cuatro pelotas de distinto tamaño.
—Bueno —dijo Wood—. El quidditch es fácil de entender; aunque no tan fácil de jugar. Hay siete jugadores en cada equipo. Tres se llaman cazadores.
—Tres cazadores —repitió Harry, mientras Wood sacaba una pelota rojo brillante, del tamaño de un balón de fútbol.
Sin comentarios- dijeron a coro los dos Hermione
—Esta pelota se llama quaffle —dijo Wood—. Los cazadores se tiran la quaffle y tratan de pasarla por uno de los aros de gol. Obtienen diez puntos cada vez que la quaffle pasa por un aro. ¿Me sigues?
Ambos Harry y los GW asintieron de forma automática
—Los cazadores tiran la quaffle y la pasan por los aros de gol —recitó Harry—. Entonces es una especie de baloncesto, pero con escobas y seis canastas.
Buena forma de resumir- apoyo Hermione
¿Qué es el baloncesto?- preguntaron varios
Es un deporte muggle- respondió Lily
—¿Qué es el baloncesto? —preguntó Wood.
—Olvídalo —respondió rápidamente Harry
Buena idea- aceptaron los hijos de muggle presentes, para no contestar preguntas-
—Hay otro jugador en cada lado, que se llama guardián. Yo soy guardián de Gryffindor. Tengo que volar alrededor de nuestros aros y detener los lanzamientos del otro equipo.
—Tres cazadores y un guardián —dijo Harry, decidido a recordarlo todo—. Y juegan con la quaffle. Perfecto, ya lo tengo. ¿Y para qué son ésas? —Señaló las tres pelotas restantes.
—Ahora te lo enseñaré —dijo Wood—. Toma esto.
¿Te paso un bate y soltó una bluger?- pregunto Fred
¿Y ni siquiera te dijo para que era?- termino George
¿Para qué preguntan si saben la respuesta?- pregunto ahora Harry
Dio a Harry un pequeño palo, parecido a un bate de béisbol.
—Voy a enseñarte para qué son —dijo Wood—. Esas dos son las bludgers.
Enseñó a Harry dos pelotas idénticas, pero negras y un poco más pequeñas que la roja quaffle. Harry notó que parecían querer escapar de las tiras que las sujetaban dentro de la caja.
—Quédate atrás —previno Wood a Harry. Se inclinó y soltó una de las bludgers.
De inmediato, la pelota negra se elevó en el aire y se lanzó contra la cara de Harry.
¿Qué?- preguntaron las madres presentes
Harry la rechazó con el bate, para impedir que le rompiera la nariz, y la mandó volando por el aire. Pasó zumbando alrededor de ellos y luego se tiró contra Wood, que se las arregló para sujetarla contra el suelo.
Siempre lo hace- dijeron los tres jugadores capitaneados por Oliver
—¿Ves? —dijo Wood jadeando, metiendo la pelota en la caja a la fuerza y asegurándola con las tiras—. Las bludgers andan por ahí, tratando de derribar a los jugadores de las escobas. Por eso hay dos golpeadores en cada equipo (los gemelos Weasley son los nuestros). Su trabajo es proteger a su equipo de las bludgers y desviarlas hacia el equipo contrario. ¿Lo has entendido?
Así cualquiera- se burlo Sirius
—Tres cazadores tratan de hacer puntos con la quaffle, el guardián vigila los aros y los golpeadores mantienen alejadas las bludgers de su equipo — resumió Harry.
Fácil ¿no?- pregunto Lily mientras miraba a su futuro marido que se ponía rojo de vergüenza pues él se demoraba bastante en explicar
—Muy bien —dijo Wood.
—Hum... ¿han matado las bludgers alguna vez a alguien? —preguntó Harry, deseando que no se le notara la preocupación.
Al menos aquí en el colegio nunca- agrego Lilu- aunque Reg. Termino en la enfermería inconsciente como tres días
Y tú no te moviste de ahí- recordó Teddy
Por su puesto si recibió el golpe por mi- termino la joven Potter
—Nunca en Hogwarts. Hemos tenido algunas mandíbulas rotas, pero nada peor hasta ahora. Bueno, el último miembro del equipo es el buscador. Ese eres tú. Y no tienes que preocuparte por la quaffle o las bludgers...
—Amenos que me rompan la cabeza.
Lo que casi nunca sucede- dijo Teddy-
—Tranquilo, los Weasley son los oponentes perfectos para las bludgers. Quiero decir que ellos son como una pareja de bludgers humanos.
O Tory- agrego Lilu- Tory y Domi son imparables
No hay bluger que se salve- agrego Teddy- dejarlas de golpeadoras fue la mejor decisión
Y los otros reclamaban diciendo que las deje en el equipo por ser mis primas- dijo enojada la pelirroja
Como si Lily Potter dejara que alguien jugara por solo ser familia- sonrió Reg.- eres la capitana más estricta del mundo
Yo creo que lo dices porque el tío Neville prefirió darle la capitanía a ella en sexto y no a ti en séptimo- agrego el metamorfomago
Querido amigo, todos sabemos que yo hubiera sido un desastre de capitán, y que Lilu era la mejor opción- sonrió el futuro auror
¿Primas?- preguntaron los Weasley
- ¿hijas de quien?- agrego Bill
De uno de mis cuñados- sonrió el auror, haciendo enojar a los Weasley
Wood buscó en la caja y sacó la última pelota. Comparada con las otras, era pequeña, del tamaño de una nuez grande. Era de un dorado brillante y con pequeñas alas plateadas.
—Esta dorada —continuó Wood— es la snitch. Es la pelota más importante de todas. Cuesta mucho de atrapar por lo rápida y difícil de ver que es. El trabajo del buscador es atraparla. Tendrás que ir y venir entre cazadores, golpeadores, la quaffle y las bludgers, antes de que la coja el otro buscador, porque cada vez que un buscador la atrapa, su equipo gana ciento cincuenta puntos extra, así que prácticamente acaba siendo el ganador. Por eso molestan tanto a los buscadores. Un partido de quidditch sólo termina cuando se atrapa la snitch, así que puede durar muchísimo. Creo que el record fue tres meses.
Dos meses, 28 días, 9 horas y 54 minutos- terminaron a coro Harry y James, haciendo que Lily quisiera golpearse la cabeza contra un muro
Tenían que traer sustitutos para que los jugadores pudieran dormir... Bueno, eso es todo. ¿Alguna pregunta?
Harry negó con la cabeza. Entendía muy bien lo que tenía que hacer; el problema era conseguirlo.
Nunca se te izo problema- sonrió Hermione
—Todavía no vamos a practicar con la snitch —dijo Wood, guardándola con cuidado en la caja—. Está demasiado oscuro y podríamos perderla. Vamos a probar con unas pocas de éstas.
Sacó una bolsa con pelotas de golf de su bolsillo y, unos pocos minutos más tarde, Wood y Harry estaban en el aire. Wood tiraba las pelotas de golf lo más fuertemente que podía en todas las direcciones, para que Harry las atrapara. Éste no perdió ni una y Wood estaba muy satisfecho.
¿Recuerdas que papa hacia lo mismo?- sonrió Lilu
Hace- agrego Ginny- en nuestro tiempo hace lo mismo, hasta bastante tarde debo agregar
Tu te llevas/llevabas a Teddy al estadio- reclamaron padre e hija
Eso es porque prefirió ser cazador que buscador- sonrió la pelirroja a su hijo, el cual asentía feliz
Después de media hora se hizo de noche y no pudieron continuar.
—La copa de quidditch llevará nuestro nombre este año —dijo Wood lleno de alegría mientras regresaban al castillo—. No me sorprendería que resultaras ser mejor jugador que Charles Weasley. Él podría jugar en el equipo de Inglaterra si no se hubiera ido a cazar dragones.
Y tú no te hubieras dedicado a ser auror- dijo Ginny, dejando a varios sorprendidos, Harry era bueno, pero no sabían cuanto había mejorado en esos seis años
¿Para qué?, si tu eres mucho mejor- agrego el auror- además ¿te imaginas el show si yo hubiera jugado profesionalmente?
Hubieran sido peleas épicas- agrego Teddy
¿y las apuestas?- agrego Lilu
Mejores- sonrió Regulus, haciendo reír a los presentes
Haaaaaaaa- terminaron suspirando los herederos
Tal vez fue porque estaba ocupado tres noches a la semana con las prácticas de quidditch, además de todo el trabajo del colegio, la razón por la que Harry se sorprendió al comprobar que ya llevaba dos meses en Hogwarts.
El tiempo pasa volando cuando te diviertes- agrego Sirius con nostalgia
El castillo era mucho más su casa de lo que nunca había sido Privet Drive. Sus clases, también, eran cada vez más interesantes, una vez aprendidos los principios básicos.
Los profesores asintieron, menos Snape, el cual tenía claro que durante la lectura debería hablar con Harry Potter
En la mañana de Halloween se despertaron con el delicioso aroma de calabaza asada flotando por todos los pasillos. Pero lo mejor fue que el profesor Flitwick anunció en su clase de Encantamientos que pensaba que ya estaban listos para empezar a hacer volar objetos, algo que todos se morían por hacer; desde que vieron cómo hacía volar el sapo de Neville.
¿Recuerdas que hicieron volar tu gato?- dijo Remus mientras miraba a Lily
Sí, mi pobre magenta nunca más se acerco al profesor- sonrió Lily
El profesor Flitwick puso a la clase por parejas para que practicaran. La pareja de Harry era Seamus Finnigan (lo que fue un alivio, porque Neville había tratado de llamar su atención).
Tengo la peor suerte del mundo- agrego Harry haciendo que lo miraran sin entender, mientras Neville, Hermione y Ron se reían
Por una vez que no soy yo- agrego Neville mientras reía mas y mas fuerte
Ron, sin embargo, tuvo que trabajar con Hermione Granger. Era difícil decir quién estaba más enfadado de los dos.
Ron- dijo Hermione
Hermione- dijo Ron
Se entienden maravillosamente- bromeo James haciendo sonrojar a los adolescentes y ganándose un golpe en la cabeza
La muchacha no les hablaba desde el día en que Harry recibió su escoba.
—Y ahora no os olvidéis de ese bonito movimiento de muñeca que hemos estado practicando —dijo con voz aguda el profesor; subido a sus libros, como de costumbre—. Agitar y golpear; recordad, agitar y golpear. Y pronunciar las palabras mágicas correctamente es muy importante también, no os olvidéis nunca del mago Baruffio, que dijo «ese» en lugar de «efe» y se encontró tirado en el suelo con un búfalo en el pecho.
Esa es la mentira más grande del mundo- dijeron a coro los merodeadores
¿Algo que no hayan hecho?- pregunto entre sorprendido y enojado Charlus
Patear/morder a la gata de Filch- respondieron a coro los tres
¿Morder?- preguntaron los tres Evans, los dos Potter y los presentes que no eran de la orden a Sirius, el solo se encogió de hombros
Era muy difícil. Harry y Seamus agitaron y golpearon, pero la pluma que debía volar hasta el techo no se movía del pupitre. Seamus se puso tan impaciente que la pinchó con su varita y le prendió fuego, y Harry tuvo que apagarlo con su sombrero.
Todos comenzaron a reír, por la mala suerte de Harry
Al final la tendencia pirómana de Seamus sirvió bastante- agrego Hermione, recordando la batalla final
Ni que lo digas- agrego Ron-
Ron, en la mesa próxima, no estaba teniendo mucha más suerte.
—¡Wingardium leviosa! —gritó, agitando sus largos brazos como un molino.
—Lo estás diciendo mal. —Harry oyó que Hermione lo reñía—. Es Win- gar-dium levi-o-sa, pronuncia gar más claro y más largo.
—Dilo, tú, entonces, si eres tan inteligente —dijo Ron con rabia.
Mala idea- dijeron a coro James, Sirius, Regulus y Lilu
Hermione se arremangó las mangas de su túnica, agitó la varita y dijo las palabras mágicas. La pluma se elevó del pupitre y llegó hasta más de un metro por encima de sus cabezas.
Te lo dijimos- agregaron los que hablaron antes
—¡Oh, bien hecho! —gritó el profesor Flitwick, aplaudiendo—. ¡Mirad, Hermione Granger lo ha conseguido!
Al finalizar la clase, Ron estaba de muy mal humor.
En ese momento comenzaron las disculpas de Ron y de Harry que duraron cerca de diez minutos, dejando a varios sorprendidos, sin entender porque se disculpaban tanto
Ya paso- hablo al final la castaña- dejen de decir tonteras
—No es raro que nadie la aguante —dijo a Harry, cuando se abrían paso en el pasillo—. Es una pesadilla, te lo digo en serio.
Ya no la consideras pesadilla- hablo el auror, decidido a ayudar a su amigo por partida doble- yo diría que más bien un ¿sueño?
¿Una diosa?- agrego la pelirroja adolescente-
Alguien chocó contra Harry. Era Hermione. Harry pudo ver su cara y le sorprendió ver que estaba llorando.
—Creo que te ha oído.
No si eso está claro- dijo Molly enojada, por como trataban a la pobre y en especial su hijo
—¿Y qué? —dijo Ron, aunque parecía un poco incómodo—. Ya debe de haberse dado cuenta de que no tiene amigos.
Creo que esta noche mi padrino dormirá en el sillón- agrego Lilu tras lo escuchado
Hermione no apareció en la clase siguiente y no la vieron en toda la tarde. De camino al Gran Comedor, para la fiesta de Halloween, Harry y Ron oyeron que Parvati Patil le decía a su amiga Lavender que Hermione estaba llorando en el cuarto de baño de las niñas y que deseaba que la dejaran sola.
¿Cómo terminaste casado con mi tía?- pregunto Teddy sorprendido
Porque cambie a tiempo- respondió Ron
Y porque te dolieron los golpes de Hermione- agrego Harry riendo
Bastante – reconoció el pelirrojo- esta mujer tiene la mano muy pesada
Mientras nadie se daba cuenta Draco le daba la razón al pelirrojo Weasley, Hermione Granger tenia la mano muy pesada cuando golpeaba
Ron pareció más molesto aún, pero un momento más tarde habían entrado en el Gran Comedor; donde las decoraciones de Halloween les hicieron olvidar a Hermione.
Y esos son mi futuro marido y mi hermano- dijo la castaña adulta, mientras los miraba enojada, aunque la sonrisa en su rostro decía otra cosa
Mil murciélagos aleteaban desde las paredes y el techo, mientras que otro millar más pasaba entre las mesas, como nubes negras, haciendo temblar las velas de las calabazas. El festín apareció de pronto en los platos dorados, como había ocurrido en el banquete de principio de año.
Harry se estaba sirviendo una patata con su piel, cuando el profesor Quirrell llegó rápidamente al comedor; con el turbante torcido y cara de terror. Todos lo contemplaron mientras se acercaba al profesor Dumbledore, se apoyaba sobre la mesa y jadeaba:
—Un trol... en las mazmorras... Pensé que debía saberlo.
Y se desplomó en el suelo.
Será idiota- dijo enojada Dorea-
Mama- dijo sorprendido James
¿Cómo puede permitir que esa cosa le haga clase a mi nieto?- continuo la señora Potter sin hacerle caso a su hijo
Cálmate Dorea- sonrió Albus, al ver que a la pelirroja se le salía el apellido Black
Se produjo un tumulto. Para que se hiciera el silencio, el profesor Dumbledore tuvo que hacer salir varios fuegos artificiales de su varita.
Me encanta cuando hace eso- dijo James
—Prefectos —exclamó—, conducid a vuestros grupos a los dormitorios, de inmediato.
Percy estaba en su elemento.
—¡Seguidme! ¡Los de primer año, manteneos juntos! ¡No necesitáis temer al trol si seguís mis órdenes! Ahora, venid conmigo. Haced sitio, tienen que pasar los de primer año. ¡Perdón, soy un prefecto!
Por muy pomposo que sea háganle caso- dijo Lily, dejando a varios sorprendidos.
—¿Cómo ha podido entrar aquí un trol? —preguntó Harry, mientras subían por la escalera.
—No tengo ni idea, parece ser que son realmente estúpidos —dijo Ron—. Tal vez Peeves lo dejó entrar; como broma de Halloween.
Nunca haría eso estando Dumby- dijo serio Sirius, cosa bastante extraña.
Pasaron entre varios grupos de alumnos que corrían en distintas direcciones. Mientras se abrían camino entre un tumulto de confundidos Hufflepuffs, Harry súbitamente se aferró al brazo de Ron.
—¡Acabo de acordarme... Hermione!
—¿Qué pasa con ella?
—No sabe nada del trol.
Ron se mordió el labio.
Y le avisaron al perfecto- dijo Elizabeth- como buenos niños
Mama, es prefecto- dijo Lily bajando la cabeza- y no es solo mi hijo, tiene sangre del idiota de Potter también
Pero porque a decirme idiota- dijo el mencionado haciendo puchero- pero espero hagas hecho lo que tu abuela dijo- termino serio el adolescente-
Así es – apoyo Sirius – por lo menos hasta que tengas 15, si a esta edad recién te puedes enfrentar a un troll. Aunque tratándose de ti por lo menos a 13
¿Cómo que tratándose de él?- pregunto curiosa y enojada Lily
A es que el año pasado se enfrento aun…
Te recuerdo que por ser mi padrino y mi figura paterna tu sufrirás el doble de lo que ella me haga a mi- dijo el adolescente deteniendo a su padrino
Te recomiendo esperar al cuarto libro- termino el auror-
Entonces tendrá que pensar positivo- dijo Lilu- ya que lo que hizo papa a los 17 es historia
¿Cuál de todas?- pregunto el trío de oro y Ginny
Pues la única que es historia es cuando ustedes- dijo Teddy- irrumpi…
Entendimos- dijeron los cuatro futuristas- y si Sirius de esa te salvas
Creo te tengo que agradecer que en esa época estaré muerto- dijo el Animago para hacer reir a los presentes, aunque la cara de Harry se ensombreció
—Oh, bueno —dijo enfadado—. Pero que Percy no nos vea.
¡Ronald Weasley!
¡Harry Potter!
Teníamos que ir a salvarla- dijo el pelirrojo adulto- es mi mujer
Cosa que dejo a todos sorprendidos, Ron en verdad amaba a Hermione, y los adolescentes tenían que conversar
Se agacharon y se mezclaron con los Hufflepuffs que iban hacia el otro lado, se deslizaron por un pasillo desierto y corrieron hacia el cuarto de baño de las niñas. Acababan de doblar una esquina cuando oyeron pasos rápidos a sus espaldas.
—¡Percy! —susurró Ron, empujando a Harry detrás de un gran buitre de piedra.
Tienes que ser rápidos felicidades- sonrió James- aunque con la capa no hubieran tenido problema
¿Qué capa?- preguntaron varios aunque nadie respondió
Sin embargo, al mirar; no vieron a Percy, sino a Snape. Cruzó el pasillo y desapareció de la vista.
¿Qué ibas a hacer Quejicus?- pregunto James
No te interesa Potter- respondió el profesor sin más
Me interesa si tiene algo que ver con mi hijo- continuo el cazador
Hijo que es más maduro que tu a la misma edad.- contesto Snape de forma acida
¿No sé si tomármelo como insulto o cumplido?- pregunto el auror haciendo reír a los presentes y que su padre dejara de buscar pelea con Severus, aunque él no quisiera, y a Harry le pareciera todavía extraño, él, Ginny y Lilu estaban con vida gracias a Snape, si no hubiera sido por él, Harry hubiera muerto en su primer año, y no se quería ni imaginar que le hubiera pasado a Ginny si no era por el profesor de pociones
—¿Qué es lo que está haciendo? —murmuró Harry—. ¿Por qué no está en las mazmorras, con el resto de los profesores?
—No tengo la menor idea.
Lo más silenciosamente posible, se arrastraron por el otro pasillo, detrás de los pasos apagados del profesor.
—Se dirige al tercer piso —dijo Harry, pero Ron levantó la mano.
Continuemos leyendo- dijo Dumbledore antes que Sirius abriera la boca
—¿No sientes un olor raro?
Harry olfateó y un aroma especial llegó a su nariz, una mezcla de calcetines sucios y baño público que nadie limpia.
Y lo oyeron, un gruñido y las pisadas inseguras de unos pies gigantescos. Ron señaló al fondo del pasillo, a la izquierda. Algo enorme se movía hacia ellos. Se ocultaron en las sombras y lo vieron surgir a la luz de la luna.
Pero que vista más hermosa- dijo Lilu haciendo reír a varios y quitando la tención que se estaba acumulando
Era una visión horrible. Más de tres metros y medio de alto y tenía la piel de color gris piedra, un descomunal cuerpo deforme y una pequeña cabeza pelada. Tenía piernas cortas, gruesas como troncos de árbol, y pies achatados y deformes. El olor que despedía era increíble. Llevaba un gran bastón de madera que arrastraba por el suelo, porque sus brazos eran muy largos.
El monstruo se detuvo en una puerta y miró hacia el interior. Agitó sus largas orejas, tomando decisiones con su minúsculo cerebro, y luego entró lentamente en la habitación.
—La llave está en la cerradura —susurró Harry—. Podemos encerrarlo allí.
—Buena idea —respondió Ron con voz agitada.
Mala idea- dijeron en este caso los cuatro que habían estado en ese lugar, durante esa noche
Se acercaron hacia la puerta abierta con la boca seca, rezando para que el trol no decidiera salir. De un gran salto, Harry pudo empujar la puerta y echarle la llave.
—¡Sí!
Fue fácil- sonrió Dorea, mientras que Lily, abría los ojos desmesuradamente, y miraba con terror a su hijo y luego a Hermione
Animados con la victoria, comenzaron a correr por el pasillo para volver, pero al llegar a la esquina oyeron algo que hizo que sus corazones se detuvieran: un grito agudo y aterrorizado, que procedía del lugar que acababan de cerrar con llave.
¿Pero de quien?- pregunto James
—Oh, no —dijo Ron, tan pálido como el Barón Sanguinario.
—¡Es el cuarto de baño de las chicas! —bufó Harry.
—¡Hermione! —dijeron al unísono.
Son idiotas- dijo enojada Lily
Era lo último que querían hacer; pero ¿qué opción les quedaba? Volvieron a toda velocidad hasta la puerta y dieron la vuelta a la llave, resoplando de miedo. Harry empujó la puerta y entraron corriendo.
Hermione Granger estaba agazapada contra la pared opuesta, con aspecto de estar a punto de desmayarse. El personaje deforme avanzaba hacia ella, chocando contra los lavamanos.
Fue horrendo- dijo la castaña mientras recordaba- aunque en realidad quería vomitar por el olor
—¡Distráelo! —gritó Harry desesperado y tirando de un grifo, lo arrojó con toda su fuerza contra la pared.
El trol se detuvo a pocos pasos de Hermione. Se balanceó, parpadeando con aire estúpido, para ver quién había hecho aquel ruido. Sus ojitos malignos detectaron a Harry Vaciló y luego se abalanzó sobre él, levantando su bastón.
Espera- se interrumpió Teddy- ¿"ojitos malignos"?
¿Cómo mierda pones "ojitos malignos"?- pregunto riendo Sirius
Sirius el lenguaje- regaño Dorea-
Lo siento- se disculpo el animago
—¡Eh, cerebro de guisante! —gritó Ron desde el otro extremo, tirándole una cañería de metal. El ser deforme no pareció notar que la cañería lo golpeaba en la espalda, pero sí oyó el aullido y se detuvo otra vez, volviendo su horrible hocico hacia Ron y dando tiempo a Harry para correr.
—¡Vamos, corre, corre! —Harry gritó a Hermione, tratando de empujarla hacia la puerta, pero la niña no se podía mover. Seguía agazapada contra la pared, con la boca abierta de miedo.
Es comprensible- acepto McGonagall
Los gritos y los golpes parecían haber enloquecido al trol. Se volvió y se enfrentó con Ron, que estaba más cerca y no tenía manera de escapar.
Entonces Harry hizo algo muy valiente y muy estúpido:
Digno Potter- dijo Lily enojada mientras miraba a James, para poder insultarlo, pero cuando lo vio aterrado mientras escuchaba atentamente, todo lo que le iba a decir se le olvido y solo atino a tomar su mano para darle valor, y demostrarle que todo estaba bien, cuando él se dio cuenta miro a compañera y le sonrió, ella se encogió de hombros mientras decía- no te acostumbres, aun
Corrió, dando un gran salto y se colgó, por detrás, del cuello de aquel monstruo. La atroz criatura no se daba cuenta de que Harry colgaba de su espalda, pero hasta un ser así podía sentirlo si uno le clavaba un palito de madera en la nariz, pues la varita de Harry todavía estaba en su mano cuando saltó y se había introducido directamente en uno de los orificios nasales del troll.
Asco- dijeron Cho y Marieta que no habían hablado casi nada durante el día, puesto que la asiática se preguntaba ¿Por qué Harry se casaba con la chica Weasley y no con ella?, había pasado casi toda la noche hablando con su amiga, pero aun no entendía porque el había preferido a otra y no a ella, que tenía esa niñata que no tenia ella
Chillando de dolor; el trol se agitó y sacudió su bastón, con Harry colgado de su cuello y luchando por su vida. En cualquier momento el monstruo lo destrozaría, o le daría un golpe terrible con el bastón.
No me lo recuerdes- dijeron los padres de Harry a coro
Hermione estaba tirada en el suelo, aterrorizada. Ron empuñó su propia varita, sin saber qué iba a hacer; y se oyó gritar el primer hechizo que se le ocurrió:
—¡Wingardium leviosa!
Y eso demuestra que aunque mi padrino se haga el tonto siempre escucha a mi tía- sonrió Lilu, intentado quitar la tensión de la sala
¿Se haga?- pregunto Hermione siguiéndole el juego a su sobrina
En verdad me amas- agrego el pelirrojo irónicamente encogiéndose de hombros
El bastón salió volando de las manos del trol, se elevó, muy arriba, y luego dio la vuelta y se dejó caer con fuerza sobre la cabeza de su dueño. El trol se balanceó y cayó boca abajo con un ruido que hizo temblar la habitación.
¡Ese es mi hermano!- gritaron los gemelos
¡Ídolo!- se escucho de Bill
¡Increíble!- agrego Charlie
Eso hizo sonrojar al adolescente, y que en su rostro apareciera una enorme sonrisa
Harry se puso de pie. Le faltaba el aire. Ron estaba allí, con la varita todavía levantada, contemplando su obra.
Hermione fue la que habló primero.
—¿Está... muerto?
—No lo creo —dijo Harry—. Supongo que está desmayado.
Lo más probable- aceptaron los miembros de la orden
Se inclinó y retiró su varita de la nariz del troll. Estaba cubierta por una gelatina gris.
—Puaj... qué asco.
La limpió en la piel del trol.
Pobre varita- dijo Remus
Un súbito portazo y fuertes pisadas hicieron que los tres se sobresaltaran. No se habían dado cuenta de todo el ruido que habían hecho, pero, por supuesto, abajo debían haber oído los golpes y los gruñidos del trol. Un momento después, la profesora McGonagall entraba apresuradamente en la habitación, seguida por Snape y Quirrell, que cerraban la marcha. Quirrell dirigió una mirada al monstruo, se le escapó un gemido y se dejó caer en un inodoro, apretándose el pecho.
¿No me digas que está sorprendido?- pregunto irónicamente Lily
De que no nos matara- agrego por lo bajo Ron
Snape se inclinó sobre el troll. La profesora McGonagall miraba a Ron y Harry Nunca la habían visto tan enfadada. Tenía los labios blancos. Las esperanzas de ganar cincuenta puntos para Gryffindor se desvanecieron rápidamente de la mente de Harry.
En eso tiene toda la razón Potter- agrego seria la profesora
—¿En qué estabais pensando, por todos los cielos? —dijo la profesora McGonagall, con una furia helada. Harry miró a Ron, todavía con la varita levantada—. Tenéis suerte de que no os haya matado. ¿Por qué no estabais en los dormitorios?
Ahora sabes la respuesta abuelita- dijo Regulus- el tío Harry fue a salvar a su hermanita y el tio Ron a su futura esposa, es decir, a la tíaHermione
Snape dirigió a Harry una mirada aguda e inquisidora. Harry clavó la vista en el suelo. Deseó que Ron pudiera esconder la varita.
Entonces, una vocecita surgió de las sombras.
—Por favor; profesora McGonagall... Me estaban buscando a mí.
—¡Hermione Granger!
Hermione finalmente se había puesto de pie.
—Yo vine a buscar al troll porque yo... yo pensé que podía vencerlo, porque, ya sabe, había leído mucho sobre el tema.
Ron dejó caer su varita. ¿Hermione Granger diciendo una mentira a su profesora?
Lo lamento- dijo Hermione- pero tenía que ayudarlos, salvaron mi vida
Entiendo- dijo la profesora de transformaciones- espero no se vuelva a repetir
Por supuesto- dijo la castaña seria
¿A usted o se puede mentir a otro profesor?- pregunto la castaña adulta
¿A qué otro profesor?- pregunto sorprendida Minerva
He… Lockhart….
Pues- la profesora estaba con la duda- era un profesor señorita Granger
¿Umbritch?- pregunto Hermione
Pues hay que agregar a Snape- dijo Ron haciendo memoria
A Dumbledore- dijo el auror-
Porque mejor no hacen una lista de a quien no mintieron- dijo Lilu aguantándose la risa
No es gracioso señorita Potter- dijo McGonagall-
—Si ellos no me hubieran encontrado, yo ahora estaría muerta. Harry le clavó su varita en la nariz y Ron lo hizo golpearse con su propio bastón. No tuvieron tiempo de ir a buscar ayuda. Estaba a punto de matarme cuando ellos llegaron. Harry y Ron trataron de no poner cara de asombro.
Eso no es mentira- dijo Luna- lo único que omitió fue el hecho de que Harry y Ron la encerraron
—Bueno... en ese caso —dijo la profesora McGonagall, contemplando a los tres niños—... Hermione Granger; eres una tonta. ¿Cómo creías que ibas a derrotar a un troll gigante tú sola?
Lo siento señorita Granger- dijo la profesora
No se preocupe fue mi culpa al mentirle, además ya está olvidado- respondió la Prefecta
Hermione bajó la cabeza. Harry estaba mudo. Hermione era la última persona que haría algo contra las reglas, y allí estaba, fingiendo una infracción para librarlos a ellos del problema.
Te recuerdo segundo compañero- dijo Ron recordando la poción multijugos
O tercero- dijo Harry encogiéndose de hombros mientras hacía memoria y recordaba el giratiempo
O en este año- agrego el pelirrojo con el ED
O en sexto – agrego el auror, recordando el ataque de los pajaritos a su cuñado
O en séptimo cuando nos fuimos a – ginny decidió no decir nada mas al ver la cara de vergüenza de su cuñada, la de enojo de su madre, la "de que cosa, que yo no sé" de su marido y la de "no tienes cara para retarme de su hija", la noche de copas a mitad de semana que ella, Hermione y Luna seguiría siendo un secreto entre las tres
Cállense- dijeron enojadas y sonrojadas ambas castañas
Era como si Snape empezara a repartir golosinas.
Dulces envenenados- dijo Sirius, como quien no quiere la cosa
—Hermione Granger, por esto Gryffindor perderá cinco puntos —dijo la profesora McGonagall—. Estoy muy desilusionada por tu conducta. Si no te ha hecho daño, mejor que vuelvas a la torre Gryffindor. Los alumnos están terminando la fiesta en sus casas.
Hermione se marchó.
No si me iba a quedar para que me quitara más puntos- dijo la castaña mirando mal a los merodeadores y a sus ¿cuñados?, que iban a abrir la boca
La profesora McGonagall se volvió hacia Harry y Ron.
—Bueno, sigo pensando que tuvisteis suerte, pero no muchos de primer año podrían derrumbar a esta montaña. Habéis ganado cinco puntos cada uno para Gryffindor. El profesor Dumbledore será informado de esto. Podéis iros.
Diez puntos- dijo enojado James- eso no es nada para lo que hicieron
En realidad son cinco- corrió Lily, que aun tenía tomada la mano del Potter- ya que le quitaron cinco a Hermione
Peor todavía- refunfuño el adolescente, enojado
Salieron rápidamente y no hablaron hasta subir dos pisos. Era un alivio estar fuera del alcance del olor del trol, además del resto.
—Tendríamos que haber obtenido más de diez puntos —se quejó Ron.
Exactamente- dijeron James y los Weasley
—Cinco, querrás decir; una vez que se descuenten los de Hermione.
Lo que yo decía- termino la pelirroja
—Se portó muy bien al sacarnos de este lío —admitió Ron—. Claro que nosotros la salvamos.
—No habría necesitado que la salváramos si no hubiéramos encerrado esa cosa con ella —le recordó Harry.
Aun así gracias- dijo la castaña mirando a sus amigos
Habían llegado al retrato de la Dama Gorda.
—Hocico de cerdo —dijeron, y entraron.
La sala común estaba llena de gente y ruidos. Todos comían lo que les habían subido. Hermione, sin embargo, estaba sola, cerca de la puerta, esperándolos. Se produjo una pausa muy incómoda. Luego, sin mirarse, todos dieron: «Gracias» y corrieron a buscar platos para comer.
Pero desde aquel momento Hermione Granger se convirtió en su amiga. Hay algunas cosas que no se pueden compartir sin terminar unidos, y derrumbar un troll de tres metros y medio es una de esas cosas.
Si por un troll se hicieron amigos…. -Comenzó Sirius
No quiero saber gracias a que…. -Continuo James
Terminaron siendo novios- finalizo Remus haciendo reír a varios, mientras el miraba sonriendo a sus amigos, al saber que aunque no hubiera visto a uno en doce años creyéndolo culpable, que el otro estuviera muerto, y en estos momentos solo tuviera quince años seguían pensando igual.
Aquí termina- dijo Teddy- ¿Quién lee ahora?
Yo- se ofreció Ginny, si su versión adulto había leído, ella también lo haría
