Era un nuevo día, con un gran Sol en el azulado cielo. Quizás porque el cielo estaba tan despejado, daba la sensación de que hacia mucho más frio que otros días. Pero eso no desanimo a los fans de Houkago Tea Time, quienes estaban llenando el lugar donde el grupo tocaría. Había antiguas estudiantes de Sakuragaoka, otras que aun iban, y muchos compañeros de universidad de las chicas. Incluso, había varias personas que solo las conocían por otras presentaciones que las chicas habían hecho en pequeños lugares, lo cual era un gran logro. Faltaba alrededor de 45 minutos para que la tocata comenzara, ya había bastante gente, lo único que faltaba era…

-¡RITSU, CONTESTA EL MALDITO CELULAR!-

Mio se paseaba de un lado para otro en los camarines con el celular en la mano. Las otras tres chicas estaban sentadas en las sillas viendo como su amiga se paseaba. Todas estaban muy nerviosas.

-Sigue sin contestar- dijo Mio mirando nuevamente su celular después de cómo 14 llamadas-Se supone que nos llamaría hace media hora atrás

-Tal vez paso algo- dijo Mugi sirviéndole una taza de te para el estrés. -Es imposible que se haya olvidado del concierto

-Azu-nyan, ¿Por que no llamas a Satoshi-kun?- pregunto Yui

-Ya lo hice, pero tampoco contesta- dijo la chica preocupada

-Esto no suena bien, no no- dijo Mio sentándose y volviéndose a para, sin poder quedarse tranquila- Quedan menos de cuarenta y cinco minutos para el concierto, y ni siquiera ha ensayado ni un poco.

-Tranquila, Mio-sempai, ya llamara…oh- su celular sonó, y al verlo, sus ojos brillaron- ¡Es Satoshi!

Azusa puso su teléfono en alta voz para que las otras chicas pudieran escuchar. Ellas se apretujaron rápidamente para poder escuchar lo que Satoshi decía.

-Azusa, hola… disculpa por no contestarte, pero tuvimos algo inesperado aquí- dijo Satoshi, sonaba nervioso- Aparte de que mi papa me pidió a que lo ayudara con la cena (nunca cocina, y hoy se le ocurre hacerla, y me obligo a ayudarlo, por eso no pude contestarte. Fue un caos), Onee-chan tuvo una visita inesperada del doctor. Bueno, no inesperada, ya que lo olvido. Mama se lo dijo hace media hora atrás, y los dos casi caemos en shock. La cosa es que el doctor ha estado con ella desde hace 15 minutos y aun tiene para unos minutos más…-

-Dile al doctor que le prepare una pieza en el hospital, porque apenas la vea, la voy a matar!- grito Mio por el auricular del micrófono, haciendo que Satoshi saltara al otro lado

-¿Mi… Mio-sempai?- tartamudeo el chico

-Estamos todas aquí, Satoshi- dijo Azusa con una gotita

-Satoshi-kun, necesitamos a Ricchan aquí- dijo Mugi un tanto desesperada- no tienes idea de cuanto se demorara el doctor?

-Generalmente, la revisión toma una media hora…-

-Eso nos dejara con menos de media hora para traer a Ricchan hasta aquí!- dijo Yui dejada llevar por la desesperación- ¿Que vamos a hacer? Ni cerca llegamos a la casa de Richan y volvemos a tiempo para el concierto

-Eso es un problema demasiado grave- dijo Mio muy seria- Necesitamos a alguien que nos cubra.

-Yui-sempai y yo podemos hacer un juego de guitarras por 15 minutos- dijo Azusa, haciendo que Yui se estremeciera

-¿Por 15 minutos?- susurro Yui aterrorizada- apenas se improvisar, no puedo hacer eso por…

-Yui-sempai, llevas mas de 4 años tocando en una banda, puedes improvisar… ya sabes hacerlo-

-Pero no por tanto tiempo… Satoshi-kun, tira una bomba de humo a la doctora, y trae a Ricchan ahora!- grito Yui por el celular mientras se lo quitaba a Azusa. Satoshi se pregunta si perderá su oído uno de estos días.

-Calma Yui, es la única oportunidad, sino no alcanzaremos…-

-Miren chicas a quien me encontré-

Las cuatro chicas se dieron vuelta al escuchar a Sawako-sensei, y no iba sola. El corazón de Mio dio un salto.

-Hola Mio, Hirasawa-chan, Kotobuki-chan, Nakano-chan- dijo Zoka con una sonrisa- Me encontré con su sensei afuera. Ah, este es mi amigo Kamijou Tai.

Un chico alto, con el pelo negro y alborotado y con lentes oscuros estaba al lado de Zoka. Las saludo con una sonrisa.

-Hola chicas, gusto en conocerlas-

-Hola- contestaron las cuatro.

Al parecer, Sawako-sensei noto el miedo en sus voces y en sus caras pálidas, porque pregunto.

-¿Qué pasa con Ritsu?, debimos haber ido por ella hace media hora-

-Todavía no podemos ir por ella, tiene control- dijo Mugi

-¿Control?- dijeron Sawako-sensei y los chicos

-Con el medico. Ella lo olvido completamente- dijo Mio exasperada mientras se echaba en una silla- Y aun le quedan como 15 minutos

-Necesitamos hacer tiempo, y Azusa hará un solo de guitarra de 15 minutos para ganar tiempo- dijo Yui seriamente

-Si, yo también te quiero… ¿que? Yui-sempai, seremos las dos!- dijo Azusa mientras cortaba el teléfono roja como un tomate

-Si no hay otra opción… yo me quedaría, pero creo que mi música es muy fuerte para el publico que hay hoy en día- dijo Sawalo-sensei con una pequeña sonrisa- además, tengo que manejar hasta la casa de Ritsu.

-Si quieren, nosotros podemos ayudar- dijo Zoka

Todas las mujeres lo miraron fijamente. Los dos chicos estaban con una sonrisa.

-¿Recuerdas Mio, que te dije que teníamos un dueto con Tai?, bueno, ¿que tal si somos sus teloneros?

Las chicas hubieran llorado. Yui y Sawako se lanzaron a abrazar a los chicos con lágrimas en sus ojos, luego se les unió Mugi y Azusa.

-¿Y que instrumentos necesitan?- pregunto Azusa

-Un bajo y una guitarra acústica- dijo Tai devolviendo el abrazo a Yui, el cual duro bastante

-Pero si no tienen acústica, puede ser una eléctrica, no hay problema con eso- dijo Zoka mientras sacaba a Tai de los brazos de Yui, o más bien dejaba a Yui libre.

-Parece que hay una guitarra acústica en una de las salas de cables y cosas así- dijo Sawako con una sonrisa.- Bueno, ustedes prepárense. Mugi, Mio, debemos movernos

-Si- contestaron las dos

-Y ustedes dos, Yui, Azusa- dijo Sawako dirigiéndose a las dos chicas- Quédense por cualquier cosa, y preparen un solo.

-¡Que!- Yui exclamo- Pero Okuba-kun va a tocar, no es…

-Este es un concierto de Houkago Tea Time, si nos demoramos mas de la cuenta, alguien representante del grupo tiene que aparecer- dijo Sawako, y agregando con una mirada siniestra –Y mas les vale que sea así

Las dos chicas sintieron como la oscuridad caía sobre la nica, y un estremecimiento las cubrió de pies a cabeza.

-Estaremos en contacto- dijo Mio, y dirigiéndose a Zoka, susurro- Muchas gracias

-Para eso estamos- dijo con una amplia sonrisa- será mejor que se apresuren y traigan a Tainaka de una vez por todas

-Si- contesto esta también devolviéndole la sonrisa, y esperando que el color rojo de la cara se le pasar para cuando estuviera frente a su amiga

-Que les valla bien- les dijo Mugi desde la puerta- si quieren un Te, hay es esa mesa. Es costumbre para cualquier persona en Houkago Tea Time tomar te antes de una presentación

-Por supuesto- respondió Tai con una sonrisa, pero fue pisado por su amigo

-Faltan 10 minutos para que el concierto comience-

-Mio, tranquilízate, sacaremos a Ricchan y llegaremos bien. Además, Okuba-kun y su amigo estarán ahí ayudándonos-

-¿Que pasa si no tienes suficientes canciones? O pero, ¿que pasa si a la gente no le gusta?-

-Tu si que confías en tu amigo- dijo Sawako con una sonrisa burlona

Mio se sonrojo. Sus amigas tenían razón, pero estaba tan nerviosa. Era obvio que podía confiar en Zoka, y no tendría ningún problema en conquistar al público… pero le ponía tan nerviosa toda esta situación. Pero igual, en su corazón, se moría de ganas de ver a Zoka cantar. En eso, el celular de Mio suena.

-¿Alo? Satoshi… si, estamos afuera… ok, si, la estamos viendo- dijo Mio mirando por la ventana. De la casa de los Tainaka salía una mujer alta con un maletín. Al parecer era la doctora – OK, esperaremos tu señal.

Mio corto. Miro a las dos mujeres y asintió.

Las chicas estuvieron 5 minutos sin decir nada. Mio y Mugi estaban muy nerviosas, pero a diferencia que la primera, Mugi tenia otra expresión en su rostro, como si estuviera disfrutando del suspenso. En eso, desde la ventana de Satoshi, ven al propio Satoshi hacer señales con las manos.

-Esa debe ser la señal- dijo Sawako con voz seria. Sus ojos no se veían por el flequillo- chicas, es hora de rockear

*RING*

La señora Tainaka se acerca a abrir la puerta con un paño de cocina. Su esposo y su hijo habían estado cocinando, no había salidos tan mal, pero la cocina era un desastre.

-Debería pensarlo dos veces antes de dejar a los hombres cocinar en esta casa- dijo con un suspiro mientras abría la puerta.

-Buenos días, Tainaka-san- dijo Mugi con una amplia sonrisa. Detrás de ella estaba Sawako-sensei

-Oh, hola Mugi-chan, Yamanaka-sensei, que sorpresa- contesto la madre de Ritsu sorprendida, pero con una sonrisa- pensé que estarían en el concierto

-Si… ah, bueno, es que como Ritsu no tocara buscamos a un batero suplente, pero olvido sus baquetas- dijo Sawako con una sonrisa- Y este es el lugar más cercano que hay desde el lugar del concierto.

-¿Pero no queda como a 20 minutos de aquí?- contesto la señora Tainaka extrañada

-Ah, si… es que hoy en día es tan difícil encontrar baquetas, y las de su hija son muy buenas- dijo Sawako con una sonrisa forzada y algo nerviosa.

-¿Quién es? Ah, Mugi-chan, Yamanaka-sensie- dijo el padre de Ritsu- ¿a que se debe el placer?

-Viene a buscar las baquetas de Ritsu- dijo su mujer- ¿sabes donde las pusiste?

-Si, pero necesito la ayuda de Satoshi- dijo pensativo

-Aquí estoy- dijo el chico bajando desde su pieza. Tenía una expresión de cómplice demasiado obvio, lo cual complico a Mugi y a Sawako.- H.o.l.a

-Necesito que me ayudes. Es increíble que hayamos tenido que esconder las baquetas para que esa niña no las sacara- dijo el padre de Ritsu mientras entraba a una pequeña pieza cerca de la cocina

-Oh, pero que bellas flores tiene, Tainaka-san- dijo Mugi con ojos brillantes dirigiéndose a la cocina, donde habían unas margaritas

-Oh, ¿te gustan las flores? Tengo mas en el jardín… pero tu ya las habías visto antes, ¿no?-

-¿Pero tiene flores nuevas, cierto?. Ritsu me conto que el otro día…-

-Si, si, me llegaron unas nuevas flores, están en el jardín. Te mostrare, estoy tan contenta, me costo mucho conseguirlas…- y se perdieron en el jardín.

Viendo que el padre estaba buscando las baquetas (y debieron estar bien escondidas, ya que hacían mucho ruido) y la madre en el jardín con Mugi, Sawako se acerco a la puerta y dejo entrar a Mio.

-Debes hacerlo lo mas rápido posible- le susurro a Mio mientras esta corría por las escaleras lo mas rápido y silencioso posible.

Y ahí estaba su amiga, sentada en la cama con unos audífonos y haciendo como que tocaba una batería invisible. Sus movimientos eran pequeños, pero exactos. No había escuchado venir a Mio, así que siguió en su música. Mio se acerco lentamente, y le toco la cabeza. Si hubiera tenido una cámara, hubiera sido el video del siglo. Ritsu debió haber saltado unos 30 centímetros, y como estaba en el borde de su cama, se resbalo y cayó al suelo, además de haber puesto unos ojos extraordinariamente grandes. Mio se hubiera reído mas, pero de verdad que estaban con mucha prisa

-Cuéntala como por todas las que me has hecho- le dijo mientras contenía su risa y la ayudaba a levantarse

Ritsu no dijo nada, ya que estaba muy roja como para decir algo. Abrieron la puerta y comenzaron a bajar rápidamente la puerta, o lo más rápido que Ritsu podía. Sawako estaba esperándolas al final de las escaleras, pero a un cambio de frenéticos ojos se detuvieron, y se helaron completamente al escuchar la voz del señor Tainaka.

-Aquí están. Demasiadas escondidas para mi gusto- dijo en tono molesto –Nunca dejes a tu madre esconder algo…

-Em, disculpe Tainaka-san- dijo Sawako-sensei adelantándose al hombre con la sonrisa lo mas relajada posile- pero estas no son…

-¿Que, como que estas no son? Es el único par que Ritsu tiene-

-Eh… conozco sus baquetas, y esas no son... son de estudio-

-Pero no vi otras baquetas…-

-Creo que yo se donde están, papa- se escucho Satoshi- Era por el mismo lugar de estas

Las chicas eran estatuas en la oscuridad del pasillo. Esperaron unos segundos hasta que Sawako-sensei se asomo de nuevo por la escalera y les izo señas de que se movieran.

Lo más rápido que pudieron, salieron de la casa y se metieron al auto de Sawako. Cinco minutos después se vio salir a Mugi y a Sawako de la casa, y también se vio en la puerta a la madre de Ritsu muy complacida, y al padre de Ritsu bastante molesto y con el pelo desordenado. Pareciera que se le cayó una caja encima.

-¡Al fin!- dijo la profesora entrando al auto y lo izo andar- para que vean lo que hago por una ex estudiante

-¡Ricchan! - exclamo Mugi abrazándola desde el asiento trasero. Ritsu iba sentada en el asiento delantero.- ¡Que bueno verte!

-También me alegro mucho de verlas- dijo esta devolviendo el abrazo- Y muchas gracias, de verdad…-

-Para eso están las amigas, ¿no?- dijo Mio desordenándole el pelo, haciendo que su cintillo se cayera- Es probable que después de esto, tus padres no nos vuelvan a hablar.

-Tengo una excusa para que no las odien- dijo Ritsu mientras se acomodaba su bandilla- además, voy a la universidad, tengo edad suficiente para que no me castiguen, pero involucra un mes de castigo para mi hermano- dijo con un leve leve leve tono de tristeza

-¿Tu hermano esta de acuerdo con eso?- le pregunto Sawako mientras manejaba

-Si… ayer tuvimos una interesante conversación- dijo Ritsu mirando por la ventana- En todo caso, pienso ir a vivir sola en un par de meses. Así que ahí tendrá su rincón.

-Ustedes son grandes hermanos, se nota que se quieren mucho- dijo Mugi conmovida y feliz por todo eso

-He he, si…- dijo Ritsu llevándose la mano a la cabeza y sonrojada

-Si, muy tierno… pero ahora, concéntrense chicas, ya que darán el mejor concierto de sus vidas- dijo Sawako con una amplia sonrisa llena de orgullo.