X. DOS DIAS CONTIGO

Al día siguiente el sintió como si estuviera en un trance, todo su cuerpo se encontraba relajado, se sentía bien, y se intentó mover pero algo no se lo permitió, y en ese instante recordó todo, estaba ella a su lado, Bulma, desnuda, y la contempló de nuevo sintió deseos de despertarla pero se contuvo solo la observó unos minutos más, rozo su mejilla tan suave.

V- Tan inofensiva que te ves

Y se fue a entrenar, trato de ser cauteloso para no despertarla pues quería evitar hablar con ella, y se fue.

Horas más tarde y con la luz de la mañana una igualmente confundida Bulma despertaba

B- ¡Aaaauuummm!, Ah, que bien dormí, ¡Ah que es…! Ah Bulma eres una tonta ¿Qué hiciste? ¿con Vegeta? Ahhhhh… aunque fue, fue diferente, no me desagradó, ¡Ah Bulma pero que disparates dices!

Y haciendo copias en su cabeza de lo que vivió esa noche se metió a la ducha pensando en que debería seguir, que había sido todo eso

B- Él dijo que me deseaba, ¿realmente solo será deseo?, y ¿yo? ¿Qué siento? Es decir, lo deseaba, lo deseo, pero ¿solo eso?

Y con estos pensamientos comenzó su día que pasó con bastante normalidad, ambos decidieron evitarse por lo que en las comidas de ese día ninguno participó

BB- ¿Hija, estás ahí? ¿Se puede pasar?

B- Mmm si mamá adelante

BB- Linda, ¿pasó algo entre tu y el joven Vegeta?

B- ¡¿qué?!¡Mamá, que disparates estás diciendo! ¡No, claro que no! ¡Por dios, es un invitado!

BB- Ehhmm bueno hijita, no mal interpretes solo que ninguno de los dos se presento a desayunar y a comer

B- Mmm pues seguramente esta muy ocupado entrenando, no se por que te sorprendes si han pasado semanas en que no los vemos, y en lo que a mi respecta tenia mucho trabajo atrazado asi que decidi ponerme al corriente pero ¿Por qué piensas ese tipo de cosas?

BB- Mmm simple intuición hija, pero creo que me equivoqué, en fin, me voy, ¡ah si por cierto! En un momento tu padre y yo saldremos, solo serán dos días, iremos a ver un lote de partes que necesita, pero como es una ciudad a la que ya tiene tiempo que no visito pues nos quedaremos por allá, pero tu tranquila he dejado comida suficiente para como para un ejercito de Vegetas, solo vigila que coma bien y tu igual querida no quiero que te quedes aquí sola, traten de estar juntos.

B- Y apenas me lo dices, no te preocupes por Vegeta, estará bien

BB- jeje ¡Y sin ofenderlo! sin duda algo pasó

B- ¡Mamá por favor!

BB- Está bien, está bien, nos vamos, los quiero, ¡adiós linda!

B- Adiós, ¡Y cierra la puerta!

BB- ¡Bye!

B- Rayos, suele ser bastante molesta cuando se lo propone, pero, como, ¿solo fue una sugerencia? Ahh, es una mujer difícil, dos días, ¿Qué haré?

Y así continuó con sus actividades pensando en cómo lidiar con la situación y cómo hacerle frente al príncipe sin alterarse, hasta que comenzó a oscurecerse.

Debido a la actividad que realizó en la noche, Bulma se sentía agotada por lo que decidió irse a su habitación a descansar, tanto era su cansancio y nerviosismo que ni siquiera volteó hacia donde estaban la cocina y la habitación de él.

V- Ese estúpido Kakaroto, porque no logro alcanzarte, porque me cuesta tanto, ¡ah demonios!

Y continuaba el príncipe orgulloso, dando hasta el alma por su entrenamiento, cada golpe tenían intención de herir solo a una persona y ese era su único motor, no había más. Después de una serie de rutinas más paro por un poco de agua y de repente cayendo al suelo, sus pensamientos cambiaron.

V- Y luego para colmo he estado con esa humana… vulgar… llorona… entrometida… ah! Una terrícola, y sin embargo quiero volver con ella, ¿Por qué?, se supone que solo era mi instinto que me pedía satisfacer esa necesidad, además son unos ridículos con esas tonterías de sentimientos… pero fue tan…

En eso interrumpió esa conversación con él y continúo entrenando por otro par de horas más

En la corporación ya en su habitación se le apeteció tomar un baño así que llenó la tina y decidió relajarse un momento, pero noto marcas por algunas partes de su cuerpo

B- Ese Vegeta, no es posible, mi piel… Vegeta

Y se sumergió a pensar en ese momento sacando múltiples copias una tras otra vez, despues de su baño estaba lista para dormir, pero alguien la esperaba recargado en la entrada del balcón

V- Vaya, tardas demasiado, creí que no saldrías jamás

B- Ah! Ve…Vegeta, ¿Qué haces aquí?

V- Ni creas que se repetirá lo de la noche anterior, solo vine por que hay una descompostura y necesito que la arregles de inmediato

B- Ah, jajajaja pues no te preocupes eso no lo estaba pensando, además lo siento mucho, pero iré a dormir tendrás que esperar hasta mañana, asi que si me haces el favor de retirarte

Y en eso se le acerco Vegeta (de nuevo) repentinamente sumamente alterado

V- Escúchame bien mujer requiero de estar en esa nave, puesto que cada vez mi tiempo y mi paciencia se agotan, y si doy una orden espero sean seguidas al pie de la letra

B- ¡Pues perdóneme su real majestad! Pero aquí está como invitado y no tienes ningún derecho sobre nosotros como para ordenarnos y además si nos pones un dedo encima, juro que Goku te matará sin pensarlo dos veces, así que…

V- ¡maldita sea, porque metes a Kakaroto en esto! Déjate de estupideces y ve ahora mismo.

Y en un acto de arrebato la tomó de la cintura para llevarla a su nave, pero recordó en ese momento que ella solo tenía una bata que los separaba, por lo que no avanzó más y se quedó otra vez en silencio y mirándola a los ojos fijamente

B- ¿Por qué Vegeta?

V- …

El al tenerla así aflojo su agarre, pero no la soltó, solo cerrando los ojos comenzó a recordar y a aspirar su aroma de la mujer.

B- ¿Qué eres? No, entiendo que pasa, se suponía que tu

V- Que yo que… Bulma

Y abriendo sus ojos la pego más a su cuerpo, respirando el aroma del otro, incitando a repetir las acciones de la noche anterior

B- Solo una vez más, es todo

Y diciendo esto apareció de nuevo ese beso, lento lleno de preguntas y dulce, y decidido a continuar, dando pie a nuevas caricias, las manos cual si fueran engranes, encajaban perfectamente en el cuerpo del otro, no había más volverían a estar juntos

Y es que no lo creía, tener de nuevo a la mujer, rápidamente se encontraban sobre la cama ahora de ella, era más suave, se respiraban perfumes, esencias, el de ella sobre todo que lo hacía perder la cordura poco a poco y de nuevo se unieron con la respiración alterada el solo quería hacerla suya, no sabía más, no quería saber más que poseerla, meterse en sus pensamientos la escuchaba gemir, un poco más su piel respondiendo al contacto, tan suave que pensaba que era papel, en definitiva estaba enloqueciendo, pero era muy tarde para detenerse.

Y por fin llegó a la cadera, en ese punto no podía más necesitaba sentirse de nuevo dentro de ella, tan cálido y estrecho, dios, esa humana lo tenía bajo un embrujo, y sin más comenzó a moverse, ella aumento el tono de los gemidos y la frecuencia, eso solo lo enloqueció más y comenzó a morderla de nuevo cual si fuera un animal en celo, la necesitaba marcar que todos supieran que era suya.

Ella solo accedía, era un trance, le faltaba el aire, necesitaba respirar más fuerte, no quería parar, quería más de eso, más el, y a diferencia de su primera vez con él, esta se tornó sin tantos limites, se habían caído las máscaras por fin, era lo que necesitaba, un hombre así, que la reclamara sin miedo ni prejuicios, que sabía lo que quería… a ella, lo quería sentir de nuevo dentro de ella, sus movimientos guiándola, y cuando por fin el se introdujo sintió alivio en su ser, y pedía que la llevaran al clímax, con cada mordida, beso y caricia, era irreconocible el príncipe, pues ella sentía su necesidad de ella a lo que Bulma correspondía de igual forma, no había más…

B- ¡Vegeta!

V-¡Bulma!

… Se necesitaban.