Buenas a todos las personitas que estéis hay. Sin apenas darnos cuenta, ya hemos llegado a los dos decimales, lo que me indica que esta historia va a ir para largo. Espero que no tanto como mi historia anterior, pero... ya sabéis que conmigo nunca se sabe. Tanto yo como mi musa somos seres imprevisibles.

¿Alguien más por aquí se está viendo la serie de ``Lucifer´´? Hace poco descubrí que es de un comic de Vértigo, que es una filial de DC cómics. Así que, sin comérmelo ni bebérmelo, me he enamorado de un personaje de DC. No lo digo a mal. Solo que Superman nunca terminó de gustarme y Batman...bah. Mirad que, en esencia, es igual a Ironman, pero para mí no tienen color. Ironman forever. Tampoco me llamaban ni Flash ni Flecha Verde, ni Linterna Verde... Hay algo en sus superhéroes que no terminan de engancharme, a pesar de que todos tengan su homologo en Marvel y ahí sí que me gusten. Cosas inexplicables de la vida.

No os voy a soltar más rollo ahora mismo, así que os dejo con la historia y nos leemos después. Disfrutadla.

CAPITULO 10

...

Tras bajar al garaje privado de la Torre Stark y, tras conseguir que Tony se decidiera por un coche al azar, Steve y él se pusieron rumbo al restaurante que Rogers le había indicado.

No era sorprendente comprobar que Tony no tenía la menor idea de la ubicación de ese lugar, teniendo en cuenta que era un local muy económico y que, normalmente, estaba lleno de familias del barrio, ya que siempre celebraban allí cualquier buena noticia que llegaba a sus vidas.

Lo que todavía extrañaba a Steve era que el multimillonario no hubiera puesto ninguna clase de pega al hecho de ir a un sitio como ese, teniendo en cuenta de que él solía poner de moda cualquier lugar al que acudiera.

Observó a este de pasada mientras el moreno tenía los ojos clavados en la carretera, comprobando que Tony ni siquiera se había tomado la molestia de volver a ponerse la corbata o la chaqueta de su traje. Lucia con una simple camisa blanca, que costaría más que el alquiler de Steve, y los pantalones negros del traje. Aún tenía el cabello algo revuelto, a pesar de que Tony había hecho un intento de devolverlo a su sitio peinándolo con los dedos.

-¿Qué es lo que miras tanto?- le preguntó Tony de golpe, haciendo que Steve pegara un bote en el asiento.

No sabía que había permanecido tanto tiempo mirándolo.

-Solo...me he dado cuenta que...vas muy informal- comentó.

Excusa pobre, pero no se le ocurría otra cosa que decir.

-Bueno...es cansado ir así a todas partes. No me dirán nada por mi aspecto, ¿verdad?- le preguntó Tony, mirándolo.

-No. Luigi no te dirá nada- aseguró Rogers.-Han entrado gente peor vestida que nosotros.

-Eso me tranquiliza- comentó Stark, riéndose.

Steve volvió la vista al frente, concentrándose en la carretera.

-Pero...llamándose Luigi, ¿quiere decir que es un restaurante de comida italiana?

-Sí. Muy típico, ¿eh? Luigi llegó aquí cuando era un niño. El restaurante lo fundó su padre y aún sigue allí.

-Eso quiere decir que es bueno.

-El mejor. Mi padre y él eran grandes amigos, así que me he pasado casi toda mi vida comiendo allí y aún sigo sin cansarme de su comida.

Tony observó a este un instante, pero se concentró en conducir.

La verdad era que Steve le desconcertaba. Cuando parecía que eran más cercanos, se alejaba. Y, cuando se controlaba para mantener las manos lejos de él, este, de repente, le invitaba a cenar.

No sabía qué pensar de él, a parte de que era buena gente y un poco ingenuo.

Dudaba que tuviera segundas intenciones con aquella cena. Creía que Steve le había invitado simplemente para agradecerle la oportunidad que le había dado a él y a su banda. Cualquier otra intención venía solo de él mismo.

Pero, ¿qué iba a hacer Tony con aquel chico? Seguía deseando llevárselo a la cama, pero, cuanto más tiempo pasaba con él, mejor le caía y más le desconcertaba.

No daba muestras de que le gustaran los hombres. El incidente en el ring, por mucho que hubiera acelerado a Tony, estaba claro que había sorprendido al chico. Pero tampoco le había visto particularmente interesado en las mujeres, a pesar de que ellas sí que estaban claramente interesadas en él.

-Es aquí- le indicó Steve, sacándole de sus pensamientos y haciéndole detener el coche.

Mientras aparcaba, echó un vistazo al local, pareciéndole similar a cualquiera de los pequeños restaurantes italianos que existían por toda la ciudad.

La mayoría de ellos querían evocar a Italia, ya fuera porque los dueños fueran de allí y quisieran sentirse como en casa, para crearle al público la sensación de que estaban allí o ambas cosas.

Pero si Steve le había dicho que allí se comía bien, se fiaría de su palabra.

Cuando entraron en el lugar, con abundancia de madera tanto en muebles como en las paredes, con pequeñas banderas o cuadros con paisajes de Italia, Tony vio que ya había varias mesas ocupadas y que esos comensales volvían la cabeza hacía él y murmuraban.

Estaba claro que le habían reconocido y la noticia volaría a internet.

-¡El pequeño Rogers!- exclamó un hombre entrados en sus 60, con todo el pelo en la cabeza, pero ya teñido de blanco mientras se acercaba a ellos y sujetaba a Steve por los hombros.-O no ya tan pequeño.

-Hola, Luigi- le saludó este, sonriendo.-¿Tienes una mesa libre para mi y mi amigo? Aunque no lo creas, nunca a probado tu comida.

El hombre, casi igual de alto que Tony, se volvió hacía él con cara de sorpresa.

-No. Eso no puede ser. Eso es horrible. Tenemos que remediarlo ahora mismo.

Cogió el brazo de Stark y comenzó a arrastrarlo hacía una de las mesas libres que había en una esquina del lugar.

-Los amigos de Steve son siempre bien recibidos aquí, pero creo que preferiríais esta mesa para que la gente no esté pendiente del señor Stark, ¿verdad?- comentó el hombre, haciendo que ambos se sentaran.

-¿Sabes quién soy?- le preguntó Tony.

-Todo el mundo sabe quién es. Por eso le están mirando.

-¿Qué nos recomiendas para esta noche, Luigi?- le preguntó Steve.

Se sentía un poco estupido por no haber reconocido a Stark nada más verlo. Parecía la única persona en el mundo que no había sido capaz de hacerlo.

-Mi Amanda está haciendo sus famosos spaguetis a la boloñesa. Y esta mañana yo mismo he hecho las albóndigas, así que os traigo dos platos- les dijo el hombre, tomando las cartas y marchándose.

-Me parece que no vamos a cenar ligero, ¿verdad?- comentó Tony.

-No, la verdad es que no- afirmó Steve, riéndose.

Lo que solo hizo que Tony sonriera también.

Era un poco difícil no hacerlo cuando el chico lo hacía. Era como si transmitiera su felicidad a otros, incluso aunque Steve no fuera consciente de ello.

-¿Y tu casa queda cerca de aquí?- le preguntó Tony, inclinándose hacía él, apoyando los brazos en la mesa.

-A un par de manzanas. Luigi se portó siempre bien con nosotros y nos ayudó cuando mi padre murió.

-Vaya- murmuró Tony ante esa revelación.-Lo siento. ¿Cómo ocurrió, si no es molestia que te lo pregunte?

-No es problema. Era militar y, en una de las misiones que le encomendaron, sufrieron un ataque en la carretera y...

-Dio la vida por su país.

-Sí. Aunque eso no lo hizo más fácil.

-Bueno...Yo no me llevaba muy bien con mi padre, pero cuando fallecieron en el accidente de coche...

Oh. Era cierto. La muerte de los Stark en un infortunado accidente de tráfico conmocionó a todo el país, no solo por lo inesperado del accidente, si no por el hecho de que Howard Stark maneja casi cada industria que había en el país, dejando a muchas empresas huérfanas.

Al menos, fue así hasta que apareció su hijo, el niño genio, apenas salido de la adolescencia, tomando las riendas de todo.

La prensa se cebó con Anthony Stark porque se mostró muy frío ante de la muerte de sus padres. Steve era apenas un crío por entonces, pero recordaba eso. Dijeron que ni siquiera había llorado el día del funeral.

-Supongo que ninguno lo hemos pasado bien- murmuró Steve.

-Sí, supongo. Ni siquiera pude despedirme, ¿sabes? Me pelee con mi padre la mañana en la que se fueron, a pesar de que mi madre intentaba que nos despidiéramos con normalidad- le dijo Tony, con la vista clavada en la mesa.

-Tú no sabias lo que iba a pasar- le dijo Steve.

-Pero, aún así, no tenía motivos reales para discutir con mi padre. Solo lo hacía para molestarlo, para mostrar mi rebeldía y hacerle perder la paciencia. Tuve que hacer caso a mi madre, despedirme de ellos como hubiera hecho una familia normal.

Steve tomó una de las manos de Tony por encima de la mesa, haciendo que este alzara la vista hacía él.

-Tú no sabias lo que iba a pasar- le repitió Steve muy despacio, para que calaran bien sus palabras.

Y, de algún mágico modo inexplicable, esas palabras aliviaron un poco el peso y el remordimiento que Tony siempre había llevado dentro desde ese día.

-¿Sabes como dejé la casa cuando me enteré que habían muerto?- murmuró Stark.-Ni Jarvis consiguió pararme. Él solo se encargó de reponerlo y arreglarlo todo. Fue el que me convenció para que fuera al funeral.

-¿No pensabas ir?- le preguntó Steve, aún sujetando su mano.

Tenía la impresión de que, si soltaba aquella mano, se derrumbaría.

-No quería ver a mis padres dentro de unas cajas de pino. No podía creerme de que de verdad ya no estuvieran. Incluso después del funeral, todavía esperaba que cruzaran las puertas de casa en cualquier momento.

-A mí me pasaba lo mismo con mi padre. Esperaba que apareciera por la puerta en cualquier instante y que nos dijera que había sido un error, que se habían equivocado al decirnos que había muerto. Pero, un día, comprendí que no serviría de nada pensar así y que mi madre y yo teníamos que seguir adelante.

Tony asintió, pero ninguno de los dos tenía fuerzas para seguir hablando de aquello.

-Uy. Que caras. ¿De qué habéis estado hablando?- les preguntó Luigi, trayendo sus platos y colocandolos sobre la mesa.

Steve apartó su mano y Tony se hizo hacía atrás, dejando que el hombre les sirviera.

Vio las cantidades de los platos y supo que tendría que salir de allí desabrochándose el botón del pantalón del traje.

-Creo que hemos empezado a pensar en cosas tristes, Luigi- le dijo Steve.

-Pues empezad a comer y no digáis nada más- les dijo el hombre.-Cuando vuelva a ver como vais, quiero ver esos platos vacíos.

Ambos hombres asintieron, notando como una sonrisa les subía a la cara y, dedicándose una mirada entre ellos, empezaron a comer.

-Joder- exclamó Tony tras un primer bocado.-Esto está muy bueno.

-¿Verdad? Ya te lo había dicho. La comida de Luigi no defrauda.

-¿Crees que querría abrir franquicias?

-Dudo que Luigi salga alguna vez de este restaurante.

Después de aquello, se pasaron el resto de la noche hablando de temas triviales o comentando detalles sobre la banda. Tras unos cuantos mensajes, Tony pudo especificarle la hora en la que él y los chicos tenían que ir al estudiar de grabación para el primer contacto, así Steve les mandó un mensaje a los demás para informarles.

Rick y Thor trabajaban de camareros y tenían que asegurarse de cambiar turnos o algo para poder acudir a la cita. Loki, por su parte, trabajaba en una tienda de ropa. Tenía la labia suficiente para venderle una camiseta de tirantes a un esquimal, así que era imposible que no se pudiera escapar del trabajo.

Luigi se pasó a verles por la mesa de vez en cuando, a pesar de que el local se fue llenando a lo largo de la noche. E, incluso después del plato de pasta que se habían comido, el hombre no les dejó en paz hasta que pidieron postre.

-Creo que voy a explotar en cualquier momento- amenazó Tony, sujetándose el estómago mientras salían del local, disfrutando del aire frío de la noche.

No recordaba la ultima vez que había comido de ese modo.

-Eso es porque aún no estas acostumbrado- le dijo Steve, dirigiéndole una sonrisa.-Ven un par de veces más y te acostumbraras.

-Claro. Si fuera de tu tamaño, desde luego, pero yo soy más pequeño y...

-Espera- le dijo Rogers, cogiendo a Tony por los hombros y deteniéndolo.

Este se quedó inmóvil, sorprendido. Aquellas manos sobre sus hombros parecían poder inmovilizarlo sin ningún problema y la mirada sería que le dirigía este hacía que Tony le costara trabajo respirar, esperando para ver lo que iba a hacer.

Alzando una mano, Steve le quitó algo a Tony de la mejilla, cerca de la barba recortada que le gustaba lucir, lo examinó un momento y se lo llevó a los labios, haciendo que Tony no pudiera evitar sisear por lo bajo al ver ese gesto.

-Tenias algo de chocolate en la cara- le comentó Steve, como si no fuera nada.

Pero, ¡demonios!, ¡¿Qué quería que hiciera Tony después de ver una escena como esa?! ¡Pensaba que esas cosas solo pasaban en las películas!

-¡A la mierda!- exclamó Tony, haciendo que el pobre Rogers no entendiera lo que quería decir.

Al menos, no lo hizo hasta que cogió a Tony de la camiseta y le obligó a agacharse hacía él.

Le besó, más por necesidad que otra cosa. Sentía que si no lo hacía en ese momento, se ahogaría, que no conseguiría volver a respirar con normalidad. Así que se aferró a Steve mientras presionaba sus labios contra los de este, tratando de dejar libre algo del deseo que le había estado corriendo por las venas por su culpa.

Steve pareció sorprendido por el gesto. Después de todo, ¿quién se esperaba que Tony Stark te arrastrara a un beso?

Bueno... Puede que todas aquellas mujeres que lo seguían a todas partes, pero, desde luego, Steve no.

Se quedó tan sorprendido que ni siquiera trató de apartarlo y, tras unos segundos, ni siquiera deseó hacerlo. El condenado besaba demasiado bien y, aunque aquello sorprendería a Rogers más tarde, el beso no le resultó para nada desagradable. No le presionó para hacer nada, pero, de repente, se encontró abriendo la boca para él, como si tuviera poderes mágicos, dejando entrar, acariciando su lengua con la suya, arrebatándole el aliento.

Tony le soltó tan rápido como lo había atrapado y ambos hombres se miraron un momento, pero, antes de que Steve pudiera decir algo a aquello, recuperar algo del aire que le había quitado, el multimillonario ya se había subido a su coche y se había dado a la fuga.

...

Al mismo tiempo, en el piso de los Odison, cuando llegó el mensaje de Steve sobre la hora y lugar donde tenían que estar para el primer contacto con la discográfica, Thor salió de su habitación, donde Loki le había mandado a recoger la leonera que tenía por cuarto, y se dirigió al salón, donde el oji-verde estaba tumbado en el sofá, viendo una película.

-¡Excelente noticias, hermano!- exclamó Thor, acercándose a él y abrazando a este por sorpresa por la espalda.-¡Mañana mismo tenemos que ir a nuestra agencia de discos! ¡Hay que celebrarlo!

-¿Quién te ha dicho eso?- le preguntó Loki, desembarazándose de su abrazo.

Lo ultimo que le convenía era que este se pusiera a darle abrazos con esa familiaridad. No era nada bueno para su sorprendido corazón.

-Steve ha enviado un mensaje diciendo que había hablado con Stark. Tú también deberías tenerlo en tu móvil- le dijo el rubio.

Este se sacó el dispositivo del bolsillo y lo consultó, dándose cuenta de que su gigantesco hermano adoptivo tenía razón.

-Pues sí. Parece que mañana vamos a estar ocupados.

-¡¿Cómo puedes estar tan frío ante una buena noticia como esta?!- le reprochó Thor.-Como dictan las viejas costumbres, tenemos que celebrar esta buena noticia.

-¿Emborrachándonos?

-¡Emborrachándonos!- exclamó Thor, pletórico.

Loki apagó la televisión, sabiendo que los vecinos ya se quejarían suficiente por los gritos de Thor como para sumar el ruido de la televisión a eso. Además, quería que este estuviera atento a lo que le quería decir.

-Mira, hermano.¿Por qué no, en vez de buscarme para ir a bebes cada vez que quieras celebrar algo, mejor te buscas una novia?

-¿Cómo dices?- preguntó el rubio, bajándose de la nube de emoción y centrándose en él.

-Ya me has oído. Una novia. Necesitas buscarte una novia. Imaginate lo feliz que sería madre si le presentaras a una chica. Creo que lleva esperando eso toda la vida.

-No necesito una novia. Te tengo a tí- le dijo Thor, riéndose, tratando de rodear los hombros de su hermano con un brazo.

Pero Loki no le hizo la más mínima gracia ese comentario.

-¡Deja de comportarte como un niño!- le dijo, poniéndose en pie, encarándose a él.-¡¿Te piensas que vamos a pasar toda la vida juntos?! ¡¿Qué vamos a seguir viviendo de esta manera para siempre?! ¡Reacciona! En algún momento, los dos encontraremos a alguien con quién formar nuestras propias familias y cada uno seguirá su propio camino. Estaremos demasiado ocupados como para vernos y, con suerte, nos encontraremos en Navidad y ese tipo de fiestas. Es posible que nos llamemos- afirmó, viendo como Thor abría la boca para protestar, interrumpiéndole.-Pero, creeme. Aunque solo sea por teléfono, cada vez estaremos menos en contacto. Así es el mundo real, Thor. No vas a poder pasar toda la vida pegado a mí.

-Es como siempre hemos estado y nunca te había molestado- le dijo el gigante rubio.

-¿Y quién te ha dicho a tí que realmente no me molesta?- le espetó Loki a su vez.-¿Acaso me has preguntado? ¿Acaso me diste la opción de no seguirme a los Estados Unidos cuando dije que quería estudiar fuera? ¿Me preguntaste siquiera cuando decidiste por tu cuenta que viviríamos juntos y te quedaste en este país conmigo?

-Nunca ha parecido que te molestara.

-¿Y cómo querías que te lo dijera? Creía que el hecho de querer alejarme de casa y querer vivir aquí lo dejaba bastante claro.

-Es imposible que quieras vivir aquí tú solo- le dijo Thor, haciendo un amago de sonrisa, tratando de colocar su mano sobre el hombro de su hermano.

Pero Loki apartó aquella mano de un simple manotazo.

-Eres un niño, Thor. Un estupido niño grande que no sabe lo que quiere de la vida y solo se ha pegado a mí, esperando a que se lo resuelva todo.

-Sabes que eso no es verdad- le dijo Thor a su vez.

-¿Cómo que no? Desde el primer día que llegué a tu casa, te pegaste a mí y hasta ahora, no te has apartado de mi lado.

-Eso es porque te quiero. Eres mi hermano.

-¡Deja de decir eso!- exclamó Loki, llevándose las manos a los oídos y cerrando los ojos, tratando de controlar la furia que había empezado a correr por él.-¡No eres mi hermano ni tus padres son los míos! ¡No tenemos la misma sangre por mucho que te empeñes en obviarlo!

-Loki- le llamó Thor, tratando de tranquilizarlo, dando unos pasos hacía él.

-¡No!- exclamó el moreno, dando unos pasos atrás.-Deja de fingir que somos una maldita familia feliz y has tu vida.

Y, con esas palabras, sin mirar a este a la cara, salió del salón y se encerró en su propio cuarto, sintiendo como el corazón le dolía, llevándose una mano al pecho.

No quería hacerle daño a Thor, pero parecía el único modo para que este se apartara de él, que viera la realidad tal cual era y dejara de jugar a aquella maldita ilusión de mundo perfecto que había estado viendo toda su vida. No podía soportar seguir fingiendo que todo iba bien, que todo era feliz y perfecto, cuando no lo sentía así.

Thor, por su parte, solo se quedó de pie en el salón, en el mismo lugar donde Loki y su arranque de ira le habían dejado, sorprendido, con las palabras de su hermano aún bien arraigadas en su mente, resonando una y otra vez como si se las volviera a decir.

A lo mejor era verdad. A lo mejor se había pegado a él de esa manera porque era lo que siempre había hecho, tratando de cuidar de este. O, a lo mejor, era debido a otra cosa. Tendría que pensar más en ello.

Fin del capitulo 10

Sí, sé lo que algunos estaréis pensando: ``Cómo estás liando las cosas, ¿no? Esto se supone que era un fic Stony y la estás liando parda en todas las parejas´´. ¿Qué queréis que os diga? Nunca he considerado que el amor fuera algo fácil. Y más aún cuando no sabes si eres correspondido, si te niegas a admitir lo que sientes o no sabes qué es lo que estás sintiendo.

No me gustan las historias que lo ponen todo perfecto desde el principio porque no es realista. ¿Cuando ha sido algo tan sencillo? Sobretodo en tema de sentimientos, cuando los humanos somos tan complejos que ni siquiera nos aclaramos entre nosotros. Pero, tranquilos, no alargaré esto demasiado. No soy tan mala. E intentaré convencer a mi musa para que ella tampoco la lie demasiado. Ya sabéis como es ella cuando se pone. En realidad, ni siquiera tenía planeado que Loki se enfadara con Thor de ese modo. Lo único que tenía pensando era que le dijera que se echara novia. Fijaos lo que mi mente hace por su cuenta.

¿Y sabéis lo que también he descubierto recientemente, hace dos días para ser exactos? Que cumplo años el mismo día que el actor que hace de Thor, el 11 de agosto. Nunca me había fijado en su ficha porque nunca me ha llamado demasiado la atención, pero estaba buscando una peli en su filmografía y ¡Plas! Me saltó la fecha a los ojos.

¿Qué famosos sabéis que han nacido el mismo día que vosotros? Tengo una amiga que ha nacido el mismo día que Chris Evans. Como sigamos así, en nuestro grupo podemos hacernos nuestro propio grupo de Vengadores a la española.

Dejadlo en los comentarios si lo sabéis y hablemos de ello.

Y, después de esto, no creáis que me he olvidado del beso. Sé que lo estabais esperando, queríais un acercamiento más cercano entre el capi y Tony. No puedo evitar llamarlo capi. Me he pasado 48 capítulos en mi historia anterior llamándolo así. Steve se ha quedado sorprendido y Tony a echado a correr como una liebre. ¿Qué creéis que va a pasar ahora? Ya sabéis. Dejadlo en comentarios.

Ahora sí. Me despido de vosotros. Manteneos sanos y nos seguimos leyendo en el siguiente capitulo. Bye.