CAPITULO7 (Segunda parte)

"—Es precioso—De pronto, siento algo extraño al sostener el arco y tengo que quedarme muy quieta para estar segura de que no fue mi imaginación.

No lo puedo creer, el arco está vivo."

Pronto, me llevo el arco a la mejilla y es entonces cuando noto más el ligero zumbido que me llega hasta los huesos de la cara.

—¿Qué esta haciendo? — Pregunto con una sonrisa en los labios.

— Te está diciendo "Hola" — me explica Beetee, sonriéndome— Ha escuchado tu voz y ahora solo te obedecerá únicamente a ti.

— ¿Reconoce mi voz?

Es entonces cuando me doy cuenta de que Finnick y Johanna se encuentran en la misma sala que nosotros mientras ambos se dedican a observar el arsenal de armamento manual.

—Solo tu voz es la única que reconocerá. Verás, Plutarch me había dicho que solo diseñara un arco bonito para usar en las propos del Sinsajo. Sin embargo, no dejaba de pensar que era una estúpida y absurda pérdida de tiempo. Pensé que tal vez lo llegarías a necesitar en verdad y no solo para que fuera un simple adorno. Así que lo deje sencillo por fuera y volqué toda mi imaginación y mis conocimientos en su interior. —Me dice mientras me señala a la mesa y observo tres tipos de flechas diferentes sobre ella— La cosa esta así— dice señalando unas flechas negras con las puntas de color amarillo y otras de otros colores—Estas son flechas incendiarias, las de color rojo explosivas y las azules son normales—Explica señalándome a las últimas dos— Creo que sería más fácil de entender para ti si lo utilizas.

Y realmente lo hago, tomo una flecha de color azul y la cargo directamente al arco mientras me paro en la zona de tiro. En cuanto tengo mi objetivo en la mira, el arco zumba e inmediatamente suelto la flecha.

El armamento que Beete ha creado para mí es extraordinario: entre el arco y las flechas normales, puedo disparar con precisión a más de noventa metros. Tan solo de preguntarme lo que podría llegar a hacer con las flechas incendiarias y explosivas, me emociona demasiado. Este arco es una verdadera arma letal.

—Y para Finnick y Johanna tengo armas diseñadas de acuerdo a su habilidad—Dice Beetee mientras les muestra ambos un impresionante tridente, y un hacha intercambiables de cinco navajas diferentes. Ambas armas, capaces de cortar incluso acero puro.

Durante todo el día me dedico a practicar con mi arco nuevo y las flechas normales. Mientras lo hago, me doy cuenta de que mi habilidad como arquera no se había ido nunca.

A mi derecha veo como Finnick y Gale, hablan animadamente mientras Johana se pone a probar el hacha que Beetee le hizo.

—Enana, veo que no has perdido el estilo—Me dice divertidamente Johanna en cuanto ve que le he dado a la diana justo en el centro por decima vez.

—Callate Mason—Le respondo gruñendo mientras esta se bota de la risa y nuevamente vuelve a practicar con su hacha nueva.

—Lamento interrumpir su práctica soldados. He vendió por todos ustedes —La voz de mando de Boggs nos sobresalta a mí y a Johanna mientras todos volteamos a verlo — Chicos, es hora del anuncio.

POV ANASTASIA

Me encontraba con mi madre organizando la comitiva para esta tarde.

Debía admitir que Katniss Mellark tenía carácter y esa chispa que tanto decían que la caracterizaba de entre todos los demás… a pesar de ser una mocosa cualquiera, claro estaba. Debíamos estar atentas, tanto yo como Coin, a cualquier movimiento que hiciese ella o de lo contrario nuestro plan se vendría abajo.

—Madre, deberías mantener vigilada a esa chica—Le hago saber a Coin— Un paso en falso y ella podría darse cuenta de todo

—Ya lo sé querida, pero mientras ella sea útil para nosotros y nuestro propósito, seguiré manteniéndola viva y de pie frente a esta revolución. Veo que ya estás trabajando en lo que te pedí, aunque si fuera tú, yo me esforzaría más. Ese chico, Gale no va ser tan fácil de convencer. — Eso ultimo me hace gruñir molesta mientras encajo las uñas sobre el escritorio.

—Te aseguro madre, que caerá. Debe hacerlo si quiere volver a ver con vida a su querida madre y a esa tal Madge. —Digo sonriendo con diversión mientras pongo una de mis manos sobre mi cadera — Ni siquiera sabe que ellas están encerradas en la bóveda. Deja que le tire la bomba poco a poquito y veras como hará todo lo que yo le pida con tal de mantener a esas dos mujeres con vida. —Agrego mientras mi madre asiente sonriendo con diversión.

—Hija mía, eres mi mayor orgullo. Mi nieta pronto estará con nosotras y haremos que ese desgraciado de tu padre pague por todo el daño que nos ha ocasionado.

*No debiste decir eso*Pienso mientras aprieto las manos en puños hasta sacarme sangre con las uñas y mirar con desprecio a la mujer que solamente me dio la vida

—Jamás digas que mi hija es tu nieta y que ese hombre es mi padre. Para mí él ya está muerto y tú y yo solo estamos trabajando por un objetivo en común, madre. En cuanto esta guerra termine, no te acercaras a Suzanne jamás —Le hago saber con toda la rabia del mundo a Coin mientras tomo mis cosas y furiosa me dirijo a la salida para azotar la puerta con fuerza.

Suspirando y contando hasta diez, volví a mi habitual mascara de la típica chica compasiva que apoyaba a toda esta bola de inútiles en su estúpida guerra.

Coin era mi madre, pero eso jamás en la vida iba a remendar el error que había cometido al abandonarme a mi suerte al enviarme con mi padre, sola y con un bebé en mi vientre a los 16 años. Aterradores años en los que ese hombre que se hacía llamar mi padre me había lastimado y finalmente arrebatado a mi pequeña.

—Señorita Mitchell, su madre me pidió que le dijera que todo está listo para la reunión de esta tarde. — La voz de Hanks, me hizo regresar a la realidad para encontrármelo de pie a lado de mí. Hanks era el único hombre a mi cargo en quien podía confiar. Mi único amigo en el mundo, quien sabía mi pasado y lo que is padres me habían hecho pasar.

—Sí, gracias por el informe comandante. Dentro de unas horas más quiero que todos estén reunidos en el podio ¿Esta claro? …Y por favor solo dime Ana, sabes que tú y yo no somos extraños.

—Si señorita… digo Ana, como tu ordenes—Dicho esto, Hanks hizo una reverencia y siguió por su lado mientras yo en mi mente maquinaba una estrategia para acercarme más al querido amigo patético de Katniss Everdeen.

—Vas a terminar cayendo Gale, de una u otra forma lo vas a hacer cariño…

CONTINUARA…