Jasper POV
Mientras esperábamos los resultados de los exámenes médicos que se había hecho la familia Cullen, Rose y yo hablábamos de varias cosas en un estúpido intento para distraernos y no caer en la desesperación. Eso fue hasta que Emmett se acercó a mi hermana para invitarla a comer algo a la cafetería. Bella se me acercó para ofrecerme un poco de café aprovechando que Edward entraba a cuidados intensivos para ver a su hermana.
-Pareces cansado-dijo la castaña mientras tomaba un sorbo de su café-, deberías irte a descansar junto con Rose, apenas sepa algo los llamo.
-No, prefiero esperar aquí-respondí con la voz un poco quebrada-, además no podría ni siquiera llegar a mi casa y quiero estar aquí en caso de que pasara algo.
-No te preocupes-suspiró Bella mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos-, Alice es fuerte y estoy segura de que saldrá de esta además que tiene tantos sueños por cumplir que no puede irse sin intentar cumplir aunque sea uno.
Nos quedamos un rato más conversando hasta que apareció Edward acompañado por su padre quien traía una cara algo apenada lo que me dijo que tal vez no traería buenas noticias. La madre de Alice se tensó apenas vio el rostro de su marido y comenzó a llorar nuevamente con un desconsuelo horrible y clásico de las madres.
-¿Qué ha pasado?-preguntó Emmett quien venía con Rose desde la cafetería.
-Ninguno de nosotros somos compatibles con Alice-respondió Carlisle tratando de sonar serio y fuerte-, es algo que pasa a una escala de uno en un millón de personas y lamentablemente Alice es ese uno.
-¿Qué podemos hacer ahora?-preguntó sollozando Esme a la vez que Bella la abrazaba-, no podemos dejarla morir. ¿Está despierta? Quiero verla, por favor quiero verla.
-Solo nos queda esperar que alguien nos quiera donar un riñón-dijo Carlisle mientras nos mostraba unos documentos que constataban la gravedad del estado de Alice-, es más peligroso al no ser un familiar cercano pero en la situación de Alice no podemos esperar mucho tiempo además de que no está recibiendo muy bien las diálisis y eso nos pone contra el tiempo. No está despierta porque preferimos ahorrarle el dolor de algunos síntomas y las inyecciones, entre otras cosas.
-Yo quiero donarle mi riñón a Alice-murmuré rápidamente mientras recibía miradas sorprendidas de parte de todos-, es decir, quiero hacerme los exámenes para ver si soy compatible con ella y si es así le voy a donar mi riñón, por eso no hay problema.
Carlisle asintió para luego guiarme hacia una sala donde me sacaron muestras de sangre entre otros exámenes que no recuerdo. Deseaba con toda el alma poder ser compatible con Alice, si no era así estaba seguro de que una parte de mí se moriría con ella. La enfermera que ayudaba al doctor a hacerme los exámenes dijo que era muy difícil que yo fuera compatible con Alice al no ser familiares, sin embargo, yo guardaba la esperanza de que si pudiera donarle el riñón a Ali.
Después de hacerme los exámenes correspondientes, Carlisle me permitió ver a Alice por unos minutos. Aún estaba en cuidados intensivos y estaba un poco más pálida que antes pero aun así me parecía que era la chica más hermosa del mundo entero. Puede sonar raro pero en ese estado de inconsciencia se veía tan tranquila y su rostro denotaba tanta paz que pensé que estaba feliz, a lo mejor estaba feliz porque no estaba sufriendo por las dolencias de su insuficiencia renal.
-Hola-la saludé besándola suavemente en la frente-, a lo mejor no me escuchas pero quería decirte que no me voy a ir del hospital hasta que despiertes y te den el alta ¿Sabes? Te escribí un poema, aunque tienes que perdonarme porque me tocó escribirlo en la servilleta que me dieron en la cafetería, espero que te guste:
Ahora puedo oírte,
puedo sentir tu silencio,
puedo recorrer tus besos
y soñar tus labios,
puedo hasta escuchar tu melodía,
aun cuando estés lejos
y seas todo nostalgia.
Cuando terminé de leer el poema vi el rostro de Alice que ahora tenía una pequeña sonrisa en sus labios, pensé que tal vez en el fondo podía escucharme. Sonreí antes de darle un pequeño beso de despedida pero con la promesa de que la vendría a ver al día siguiente.
Al llegar a la sala de espera me fijé que era bastante tarde y que casi todos estaban dormidos, a excepción del doctor Cullen quien estaba trabajando y mi hermana que al parecer estaba preocupada porque yo aún no volvía de hacerme los exámenes. No hablamos mucho, solo nos limitamos a sonreírnos y sentarnos para poder dormir un rato. Esa noche está dentro del listado de las peores de mi vida, no podía dormir por la preocupación de que a Alice le fuera a pasar algo. Creo que dormí bastante poco porque cuando desperté aún tenía sueño y estaba muy cansado, pensé en ir a la cafetería para comprarle algo de desayunar a mi hermana pero cuando me disponía a ir a comprar llegó el señor Cullen con varios papeles en sus manos
-¡Buenas noticias!-exclamó ganándose las miradas extrañadas de su familia que estaba desayunando-, Jasper es compatible con Alice así que si no hay complicaciones podremos operar a Alice en dos días.
La alegría que experimentamos todos los que estábamos en esa sala de espera era increíble. Todos comenzamos a abrasarnos en señal del afecto y la euforia del momento. Sin lugar a dudas la más emocionada era la madre de Alice ya que cuando la abracé me agradeció de una forma más sincera que había visto en la vida.
Desde ese momento todos comenzamos a albergar la esperanza de que Alice se salvaría, y que pronto la tendríamos con su alegría y su encanto natural iluminando nuestras vidas.
El doctor Cullen me permitió pasar todo el día junto a Alice que ya se le veía un poco mejor. Trataba de hablarle siempre para ver si reaccionaba aunque fuera un poco pero ya me habían dicho que la anestesia era bastante fuerte y que no sacaba nada con tratar de despertarla.
-Mira ya sé que debes de estar aburrida de tenerme siempre aquí-dije mientras tomaba su mano-, pero quiero leerte el poema que te escribí para hoy :
Beso sobre beso
tu piel encarna la belleza
tu piel pide mil caricias
suave sobre suave
tu cuerpo para amar
tu alma para sentir
tierna sobre bella
¿cómo no desearte?
-Es precioso-sentí la voz débil y pastosa de Alice quien me apretaba con suavidad la mano.
-¡Alice, mi vida!-exclamé con alegría mientras la abrazaba con suavidad-¿cómo te sientes?
-Bien, pero ¿qué tengo?-preguntó tratando de incorporarse pero dejo de hacerlo cuando una mueca de dolor invadió su perfecto rostro-, ¿por qué estoy aquí?
Yo no sabía que responderle, es decir, si le decía la verdad y que yo le donaría el riñón que necesitaba se pondría nerviosa y no querría que la operaran, así que me limité a abrazarla de nuevo y besarla suavemente en sus perfectos labios. Ella en un principio me frunció el ceño pero luego me correspondió el beso con toda la ternura de la que era capaz
-Te quiero Jazz-dijo Alice acomodándose en mi abrazo-, te quiero mucho, no te imaginas cuánto.
-Yo también te quiero –dije sonriéndole con cariño-y nunca te voy a dejar de querer.
Alice me hiso una señal para que me acostara con ella en la cama del hospital, fue extraño pero de un modo bastante incomodo los dos estábamos abrazados en esa pequeña camilla. Alice se acurrucó en mi pecho a la vez que cerraba los ojos para dormirse de nuevo.
Holiii c: hasta aquí el capitulo de hoy, espero que les haya gustado. Si quieren dejarme un review pueden hacerlo c: y mil gracias por leerme, tratare de actualizar pronto aprovechando esta semana de vacaciones y espero que estén bien para vernos en la próxima actualización.
Reviews n.n
-rebecca: hola c: gracias por leer y me alegro de que te haya gustado el fic *-* espero que estes bien y leerte pronto ;)
