-Twilight-

Los chicos "despertaron" curiosamente dentro del auto de Alice, solo abrieron los ojos cuando se dieron cuenta de que el sol ya los alumbraba y su piel brillaba cual diamantes.

-¿Qué demonios?- Rose fue la única que hablo, vio a sus hermanos más pálidos que de costumbre, unos apilados contra otros, el maquillaje de las chicas todo corrido, sus vestidos arrugados y para variar con un líquido viscoso regado por doquier.

-¿Alguien se acuerda cómo rayos llegamos aquí?-se atrevió a preguntar Alice, Nessie dormía pesadamente a su lado.

-¿Alguien se acuerda algo de lo que pasó anoche?- insistió Edward, debía haber alguna explicación razonable para tanto alboroto.

-No lo sé y no me quiero enterar…- remató Bella terriblemente cansada y furiosa, sus ojos ahora estaban completamente negros.

-Bueno, solo una última pregunta…- suplicó Rose nerviosamente cruzando las piernas con fuerza.

-¿Qué pasa?- preguntó Jazz.

-¿Saben qué mierda pasó con mi ropa interior?- dijo en voz baja, sus hermanos protestaron ante su confesión. Entonces el teléfono de alguien sonó.

-¡Apaga esa cosa del infierno, Edward! Es el tuyo- rogó Jazz, los oídos le zumbaban y sentía como que alguien le hubiera pegado fuertemente en la cabeza.

-¿Hola?- contestó, entonces todos escucharon a Esme gritar desaforada y de mal genio, estaba furiosa de verdad. –Pero ¿Bella no les dijo que…?- entonces ella siguió chillando sobre que eran unos terribles padres por llevarse a la niña así y por no avisar a dónde diablos se les había ocurrido largarse. –Sí, sí, entiendo. Lo sentimos pero aún tenemos reservación para…- Esme gritó una vez más y colgó.

-Supongo que aquí se acaba la vacación ¿O no?- comentó Emmett, todos le dirigieron una mirada asesina.

-¿Tu qué crees, pelmazo de dos metros?- Alice tampoco estaba de tan buen humor.

-¡Hey, no te vengas en contra mío! Yo no soy quien te arrastró hasta mi auto…- protestó él, Alice miró a todos preocupada, pero ellos negaron con la cabeza, dio vuelta a su vestido para comprobar lo que todos ya sabían.

-¡Mierda, era Versace!-lloriqueó Alice.

-¿Y… qué hacemos ahora?-preguntó Bella lo obvio, como siempre lo hacía.

-Nos vamos al hotel, arreglamos este desastre, cogemos nuestras cosas y volvemos a Forks ¡Y no me importa lo que Ness tenga que decir al respecto!- respondió su esposo, entonces a ella se le ocurrió una pregunta mejor.

-¿Y dónde está Jacob?- todos se miraron entre todos buscando una respuesta, Nessie contestó medio dormida aún.

-Está en la parte de atrás- se dio vuelta y siguió durmiendo, Alice y Emmett se giraron para encontrar a Jacob desparramado y lleno de maquillaje en la cara.

-Cualquier droga que nos hayan dado ayer, hace que valga la pena ver esto- se rieron ambos, Bella los apartó y vio a su mejor amigo en su incómoda y un tanto humillante posición.

-Sean buenos y ayúdenme a arreglarlo antes de que le dé un paro cuando despierte- pidió Bella, ellos asintieron, no sin antes tomar una fotografía.

-Estas son oficialmente las peores vacaciones que he tenido en mi infinita y asquerosa vida- se quejó Rose, Emmett la miró molesto.

-Ah, sí ¿Tú crees? Parecías estarte divirtiendo con tu brujo…- le recordó, Rosalie bajó la mirada.

-¡Eso no es…! Bueno sí, pero ¡No tienes ningún derecho a…! No, la verdad es que sí, ¡Pero, es que no…!- pero Bella la interrumpió.

-Solo estás hundiéndote más, Rose. Ya déjalo, acepta la culpa y pide perdón ¡Fin de la historia!- le aconsejó, esta vez fue Edward a quien le molestó su comentario.

-Ah, sí ¿En serio? ¡Pues cuanto alargas las cosas, Isabella! Si hubiera sabido eso en un principio todo este triángulo amoroso hubiera terminado más pronto- Bella suspiró indignada.

-¿Quieren callarse ya? ¡Estoy tratando de dormir aquí, banda de llorones! ¡Si no fueran un asco como protectores y vampiros no estaríamos aquí ahora!- chilló Nessie enfadadísima.

-Mandada al diablo por mí única y propia hija, que duro…- Bella debía estar más que avergonzada.

-Nessie ¿Sabes tú cómo llegamos aquí?- se le ocurrió preguntar a Rosalie.

-Si no lo sé yo ¿Quién más? Magnus vino a arrástralos aquí junto con su novio y la chica que era novia de esa rubia loca, dijo que podrían un hechizo sobre el auto para que no nos vieran y se fue- era obvio que no la iban a dejar tranquila.

-Oh, cielo. Como lo siento, se supone que debías divertirte…- comenzó Alice.

-Bueno, es obvio que no acabó así ¿Verdad? ¡Mejor tráguense sus disculpas y vamos al hotel antes de que me declare huérfana a mi misma!-.

-¡Rensemee! ¿Cómo osas tratar así a tu tía?- la reprendió su padre, Nessie frunció el ceño.

-No molestes, papá. Como si tú fueras un bomboncito todo el tiempo ¡Ya vámonos de aquí! Este maldito sol me estresa…- era sorprendente como los errores de una noche habían tenido ese efecto en su pequeña hija, no se atrevió a decir ni una palabra más y encendió el auto.

-TMI-

Clary despertó acostada en el suelo con su cabeza apoyada al pecho de Jace y con un dolor agudo pero punzante en el hueso de la cadera.

-Jace, levántate- dijo codeando a su novio en las costillas.

-Cinco minutos más, papá. Apuesto a que Clary no se levanta aún…- se dio vuelta y siguió roncando como si no hubiera mañana, Clary agarró un cojín que estaba cerca y comenzó a golpearlo con fuerza.

-¿Papá? ¡Soy tu novia, desgraciado! ¡Ya deja de soñar tonterías con Valentine y levántate, gran idiota!- pero no debió hacer movimientos tan bruscos, la cabeza le dio vueltas y volvió a caer encima de él.

-¿Qué pasó aquí? Solo recuerdo haber bailado cual gay… - dijo Jace cuando volvió a la tierra, sus ojos le pesaban y no encontraba su cinturón de armas por ningún lado.

-¡Bisexual, maldita sea! ¡Bisexual!- se quejó Magnus viéndolos desde arriba del apartamento con una bata de terciopelo roja y una taza de café.

-No hablaba de ti ¿Qué sucedió?- los gritos de Magnus despertaron a Helen, Izzy y Simon que también estaban desparramados en el sucio y pegajoso piso.

-¡San Raziel de las mercedes! ¡La luz me quema!- protesto Izzy, su hermoso cabello estaba ahora despeinado y tenía el maquillaje todo corrido.

-Que ironía ¿No?- Simon soltó una estúpida risita que provocó que Isabelle lo golpeara.

-Ay, mi cabeza ¿Qué rayos? ¡Estoy toda cubierta en pintura!- chilló Helen, sus brazos estaban del mismo color con el que habían hecho vandalismo en el pobre Presidente Miau.

-¡Ajá, confesión forzosa! ¡Arderás en el infierno, pecadora! ¿Cómo te atreviste a barnizar a mi rey?- Magnus estaba enojadísimo y sin humores de dejar pasar nada.

-No pudo haber sido ella, Magnus ¿Por qué escribiría algo sobre los subterráneos en el gato si ella es nefilim?- Alec salió de detrás de él.

-¿Con que sí, no? Par de zorras ¿Se estuvieron revolcando mientras estábamos inconscientes, cierto?- insinuó su hermana con una sonrisa de oreja a oreja.

-No te apresures, Iz ¡Después de sacar a la fiesta entera de aquí! ¿En serio crees que hubiéramos tenido energías para algo así? ¡Míralo, parece el fantasma de Canterville!- intervino Alec, Magnus hizo una mueca.

-No te desquites conmigo, garbancito…-

-¿Quieres dejar de llamarme así? ¡Todo bien cuando estabas ebrio pero comienzas a cansarme!- al parecer, todos estaban de mal humor esa mañana, excepto por Simon, él era un payaso por naturaleza.

-¿Por qué gritan tanto?- quiso saber Aline saliendo del mismo cuarto que los otros chicos.

-¿Tu también andabas de zorra por ahí, no?- la acusó Helen.

-¡Ha hablado la señorita que bailó medio desnuda anoche! Tengo fotos que lo prueban Helen Blackthorn, tus padres se enterarán de esto…- amenazó Aline.

-Bueno ¿Quiere alguien explicar lo que pasó ayer?- pidió Clary cubriendo sus ojos de la luz.

-Así está la cosa, Clary. Resulta que Camille envenenó sus bebidas con un hongo extraño y de pronto todos se volvieron locos, como verás destruyeron por completo mi apartamento y ustedes, pequeños nefilim y chico rata, no fueron la excepción, revisa tu cadera si no me crees. Al parecer la Reina Seelie tenía conocimiento de los planes de Camille y nos envió una ayudita, así que hicimos que todos los invitados inhalaran polvo de hadas, cuando estaban todos dormidos, Aline, Alec y yo nos las arreglamos para dejar a algunos en sus vehículos, y el resto están tirados en la calle con un glamour encima- contestó Magnus.

-¿Y Maia y Jordan?- preguntó Iz.

-Están medio desnudos en el cuarto, no querrán interrumpirlos- contestó Aline.

-Vaya que los corazones de las chicas se arreglan pronto- susurró Simon, Izzy lo volvió a golpear, estaba siendo molesto en exceso.

-¿Qué era eso de mi…? ¡Madre de Raziel! ¡Estoy tatuada, maldita sea!- chilló Clary al ver unas gruesas letras en el hueso de su cadera.

-Otra vez con lo mismo. Clary, deja de ser tan mundana ¡Es una runa, ya te lo he dicho!- le recordó Jace, ella hizo que se girara para verla.

-¡Esto! ¿Te parece una runa?- Clary señaló las finas letras que decían: "Propiedad de Jace Lightwood Morgenstern Wayland Herondale ¡Pero más Lightwood! ¿O Herondale? ¡Da igual, esta hermosa chica no está libre y punto!"

-Por el ángel… No conocía ese lado de ti- la reprendió Jace.

-¿Lado de mí? ¡Es tu bendito nombre el que está escrito ahí, si esto tiene huellas del crimen son tuyas!- protestó Clary.

-Bueno, ya dejen de hacerse los dramáticos, son las 11 de la mañana y aún no han limpiado este desastre- dijo Magnus acabando su café, los chicos soltaron quejidos.

-¿Limpiar? ¿Desde cuándo somos tus amas de llaves?- gritó Izzy.

-Desde que arruinaron mi apartamento y mi fiesta de aniversario, ahora quiero verlos limpiar esto ¡Rápido, rápido!- ordenó Magnus, los chicos suspiraron y se levantaron a poner un poco de orden.

-¿Les dirás que en realidad no es necesario que limpien y que tendrás que achicar el apartamento cuando tengas fuerzas de nuevo?- quiso saber Alec.

-No, dejemos que se diviertan. Ahora sí ¡Feliz aniversario, Alexander!- él hizo aparecer una versión más tierna y pequeña del cuadro que había sido el regalo de Alec, ahora ambos estaban vestidos y se tomaban de las manos paseando por Central Park.

-Esto sí es un regalo, Magnus. Gracias- contestó su novio.

-Solo espero que esta fiesta no te haga arrepentirte de haber aceptado salir conmigo…- dijo Magnus mirando al suelo, pero con una sonrisa tímida en su rostro.

-¿Bromeas? ¡Esta fiesta fue lo máximo! ¡Ahora estoy más que seguro que te amo!- aseguró Alec.

-¿Me amas?- preguntó él, Alec detectó un dejavú.

-Brujo estúpido ¿Por qué más estaría aquí?- ambos rieron y se dieron un beso.

-Oh, míralos ¿Qué me darás por nuestro aniversario?- quiso saber Clary mientras Jace y ella recogían los trozos de una ventana.

-Vamos despacio, manzanita ¡Te recuerdo que descubrimos que no éramos hermanos hasta hace muy poco! Y ahora me hablas de aniversarios, ustedes los Morgenstern son raros…- contestó él. Clary se aproximó a coger la daga que había estado escondiendo toda la noche en su zapato. -¡Espera, espera! ¡No querrás cortarme cual tomate! Lo pensaré, manzanita, tu tranquila- besó a su enfurecida novia en la frente, Clary sonrió complacida.

-Así me gusta, buen chico- Jace se sintió avergonzado porque Clary tuviera tanto poder sobre él, era extraño, sí. Pero él no iba a quejarse.

-Entonces ¿Recuerdas haber dicho o hecho algo extraño anoche?- le preguntó Izzy a Simon, ahora sabían lo que había hecho Helen con la pintura, en una de las paredes decía: "¡Debo comportarme inconsciente y estúpidamente más seguido! Fue la mejor noche de mi vida, PD: Mi hermano es un perdedor. Atte: H. Blackthorn ". Ahora ellos estaban limpiando su muy idiota confesión.

-No recuerdo nada de anoche, Iz. Y la verdad no sé si quiero recordarlo- Isabelle era fuerte cuando se trataba de alcohol, por eso no tenía una resaca tan fea como la de sus amigos, se acordaba de unas cuantas cosas, como haberle confesado su amor a Simon muy estúpida e irremediablemente, no sabía si agradecer o ponerse a llorar porque él no lo recordaba.

-Ah, claro. Yo tampoco, solo confirmaba – aseguró ella.

-Aunque, creo que tu y yo… no, no es posible ¡Vaya tontería!- rió Simon ante sus sospechas.

-¿Por qué no me sorprendes? ¡Tú siempre dices y piensas, hasta creo que comes tonterías!- Izzy acompaño sus risas también y lo mojó un poco con la esponja.

-¿Ah, sí? ¿Tú crees Señorita Isabelle "aperitivo" Lightwood?- Simon abrazó a Isabelle con sus brazos empapados, haciéndole cosquillas.

-¡Tramposo, dijiste que no recordabas nada!- le lanzó un poco de agua a los ojos.

-Uno recuerda lo que quiere, Iz. Y sí, yo también creo que te quiero…- susurró a su oído y le dio un tierno beso en la mejilla. Izzy sonrió y siguieron con su trabajo.

Maia estaba más que confundida, adolorida e hinchada. Jordan roncaba cual tractor a su lado y le dio un susto de muerte verlo sin camisa, apartó la sábana un poco, por suerte seguía usando pantalón. Ella estaba en las mismas, vestida solo de la cadera para abajo. Buscó su camisa y se la puso, después se dirigió al espejo de la habitación, tenía un líquido verde manchando toda su cara y su cabello parecía más bien un nido que cabello, fue al baño, mojó una toalla y se limpió como pudo, en cuanto a su cabello lo ató en una cola alta y salió de la habitación con cuidado de no despertar a Jordan.

-¿Qué mierda?- vio a sus amigos, ordenado, barriendo y restregando todo el apartamento.

-No preguntes, ayúdanos a limpiar y te explicaremos todo después- contestó Isabelle, Maia no protestó y se dispuso a ayudarlos. Pero a Magnus le gustaban las bromas pesadas, encendió el estéreo a todo volumen y reprodujo "Last Friday Night" de Katy Perry, Alec se rió a su lado.

-¡Magnus, apaga esa porquería!- gritaron los chicos con jaqueca.

-Twilight-

-¿Terminó Alice de gritarle a Tanya por el teléfono?- preguntó Bella mientras ella, su esposo e hija arreglaban sus maletas para volver s su hogar "dulce" hogar, que seguramente sería un mar de protestas y chillidos por los incidentes de la otra noche.

-Estoy bastante seguro de que sí…- Edward abrió la puerta de la habitación, grave error.

-… ¡Maldita egoísta! ¿Sabías que algo así pasaría o no? ¡Considérate fuera de mi familia, tu grandísima gol…!- y cerró la puerta.

-No era necesario oír el resto, ahí está tu respuesta- volvió a lo suyo.

-Sé que tal vez no sea el momento, pero… ¡Me divertí!- confesó dulcemente la pequeña Nessie, sus papás hicieron cara de pocos amigos.

-Ah, claro, eso era lo más importante, sí… ¿Qué rayos, Renesmeee? ¿Te das cuenta de semejante cosa que hicimos?- la reprendió su mamá.

-Pero, es que si se sentían culpables, yo creo que…-

-¡Nada! Ya fue suficiente ¿Me oíste? ¡Para comenzar ni siquiera estaríamos aquí de no ser por ti! No nos habríamos quedado más de lo debido de no ser porque desapareciste con aquel albino y no nos habríamos embriagado de no ser porque… espera, eso no fue tu culpa… ¡Pero el resto si! Así que me niego a escuchar otra palabra más sobre esto- finalizó Bella. Ness miró a su papá con ojos suplicantes.

-A mí no me mires, niña. A ella es a quien casi matas, ella es quien hace las reglas- contestó Edward, Nessie se dejó caer en la cama de brazos cruzados.

Todos fueron a sus respectivos autos tomando sus puestos, esta vez era Jacob quien tenía que ser vigilado por Nessie, se encontraba mal y tenía que llevar la cubeta a donde sea que fuera, el viaje a casa prometía ser una verdadera pesadilla.

-Cariño, recuérdame no volver a Brooklyn nunca más- dijo Bella a su esposo, por obvias razones tanto de su hija como marido, Bella no querría escuchar las palabras: fiesta, brujos, nefilims, canciones o licor, nunca más en su vida.

-Como digas, cielo- accedió Edward poniendo el auto en marcha.

-¡Y tú, Renesmee Carlie Cullen Swan! No vuelves a salir de fiesta ni con el permiso de tu tía Alice ¿Entendido?- se dirigió a Ness que no había tenido oportunidad de decir palabra para comentarle a su mamá que no había resultado tan malo como ella creía.

-Pero, mamá… es que yo…-

-¡Ni discutas! Ya oíste lo que dijo tu padre, además ¡Aquí la del único don útil soy yo, así que ambos, se callan!- su mamá estaba muy molesta, y era aún más terca entonces, no había forma de hacerla reaccionar.

-Miren, que bonito aquel…- entonces Jake siguió expulsando alma, vida y corazón por la boca.

-Genial, aparte de que Jacob huele a perro ahora tendremos que oler sus…- pero a los quejidos de Bella los silenció las horcadas de Jake.

-¿Puedes abrir la ventana, papá?- pidió Ness y así lo hizo Edward.

Entonces pensó que en realidad ¡Nada había salido mal! En realidad, en la mañana había estado muy cansada como para darse cuenta. Todos se habían divertido y disfrutado de la fiesta, sobretodo ella que se llevaba unos buenos recuerdos, tanto de su familia como de sus nuevos amigos, sacó su móvil donde Maia había asegurado guardar su número para cualquier otra emergencia que tuviera:

¡Hey, Ness! Un placer haberte ayudado esta noche, eres la más tierna, dulce (Y única, debo admitir) híbrida que he conocido. Recuerda, no te metas en problemas con lobos porque te va mal, se amable con tus padres y vive tan locamente como se te permita ;) (O no se te permita). En fin, disfruta mucho de tu larga vida, pequeña. Al cabo que para eso es que uno vive.

Atte: Maia y Jordan desde Brooklyn ¡Te extrañaremos!

Después vio unas cuantas fotos que había sacado de la fiesta: Unas de su mamá con Clary, otras de su papá peleando con Jace, otras de Alice, Jasper, Simon e Isabelle, unas cuantas de Rose y Magnus, otras tantas de Emmett con Jordan ¡Hasta tenía una de Sebastian con Jacob! Esa la imprimiría tan pronto como llegara a su casa. Tenía que admitir que el chico era extraño y algo loco, a pesar de que estaba ebrio, pero era una persona especial, alguien que tenía un corazón tan bueno y humano debajo de toda esa maldad impuesta, ella sabía lo duro que era ser vigilada y exigida por sus padres todo el tiempo, había sido lindo compartir tiempo con alguien que entendiera lo que se sentía, alguien que la hiciera sentirse ya no como una niña sino una chica grande y madura, además de guapa. Poco podía saber ella si es que toda la labia de Sebastian era verdadera o no, pero de seguro que tendría que leer muchas otras cosas para acabar de entender qué eran él y su hermana, y a ella le encantaba leer sobre todo cuando podía aprender cosas nuevas y dejar boquiabierto a su abuelo. ¡Ah, su abuelo! Si les hubieran comentado acerca de tantas otras especies sobrenaturales que existían, tal vez se habrían ahorrado una que otra discusión o golpe, de todos modos, fue una fiesta genial, para ser su primera vez.

Al llegar a casa, Esme y Carlisle estaban parados en la puerta esperando por sus hijos, nieta y mascota… ¡Es decir! Jacob, eso mismo. Ness sabía que iban a estar de un genio horrible, enojados y heridos, pero tenía que demostrarles que había sido duro para ellos también.

-Antes de que digan nada ¿Hay algo que olvidaron comentarnos sobre los nefilim?- comenzó Nessie, su abuelo la miró extrañado.

-Eso es un cuento de hadas, cariño. No existen en verdad- respondió calmando su ira.

-¿De verdad?- corearon todos.

-Pues a mí me parece que son reales, abuelo. En exceso de hecho- ella les guiñó un ojo, les dio un beso a cada uno y casi saltando entró a la casa y fue a su habitación, recordando toso los extraños y divertidos sucesos de la noche anterior, serían algo que guardaría solo para ella cuando sus padres se lo hubieran olvidado, su primera fiesta, su primer pretendiente (Aparte de Jake, claro está) la primera vez que vio a su familia beber cual cantineros, y sus primeros amigos y protectores fuera de Forks.

Cuando terminó de imprimir aquellas fotos y el mensajito de Maia, los pegó todos en la pared junto a las fotografías de su familia e hizo un cartel para señalar qué eran aquellos recuerdos exactamente.

"La mejor fiesta de todas"

-TMI-

Después de despedirse con un fuerte beso de Jace, Clary entró a su casa procurando no hacer sonido alguno, Magnus y Alec la habían reprendido lo suficiente esa mañana como para soportar más chillidos, fue con cuidado hasta las escaleras.

-Clarissa Adele Fray…- dijo su madre desde la sala de estar, Clary cerró los ojos con fuerza tratando de ocultar su vergüenza.

-¿Si, mami?- preguntó sin moverse de donde estaba.

-Ven aquí en este instante- ordenó Jocelyn, Clary con una mueca de fastidio y arrastrando los pies fue a ver a su madre, Luke estaba a su lado y moviendo los labios le dijo: "Estás bien muerta, Clary". "Como si no lo supiera" contestó ella. –Ese es ¿Mi vestido?- Clary palmeó su rostro con la mano, había olvidado estar usando uno de los más finos trajes de su mamá.

-¿No es genial poder compartir ropa con tu hija?- trató de suavizar el golpe.

-Lo será cuando no te hayas largado de fiesta toda la noche sin volver a casa hasta el siguiente día, déjame citarte: Es solo una pequeña fiesta ¿Qué podría pasar?- le recordó su mamá, Clary se mordió el labio y respondió con una tímida sonrisa.

-Creo que la pregunta era ¿Qué no podría pasar?- a su madre no le dio ninguna gracia.

-Magnus me contó… todo-

-¿Todo?- chilló asustada la pequeña pelirroja, entonces puso su mano ahí donde estaba el nombre completo de Jace, y otras cuantas estupideces más. Se preguntó si también había visto los videos de ella saltando y bailando con las vampiras, Izzy y Helen y todas las fotos que Magnus y Catarina habían tomado y le habían mostrado esa mañana. Seguía con unos sentimientos de vergüenza terribles, Jace por su parte solo rió hasta quedar morado.

-¿Puedo verlo?- pidió Luke, Jocelyn le dirigió una mirada asesina.

-SI no fuera temporal te juro que mandaría a que te corten ese pedazo de piel…- Clary tragó saliva.

-Entonces ¿Ese es el lado bueno, no?- sus intentos de aminorar la ira de su madre no funcionarían, era obvio, pero ponerse a discutir con ella tampoco era una mejor opción.

-¿Qué lado bueno ni qué demonios? Tú no vuelves a salir ni aunque me pagues- dijo finalmente, entonces Clary decidió negociar.

-¿Tres semanas sin salir ni visitas?-

-Cuatro sin salir y una más sin visitas, es mi veredicto-

-¡Pero mamá!-

-Estaba vez es un no rotundo, a tu cuarto, señorita-

-¡Señorita Nefilim en entrenamiento!- dijo Clary subiendo las escaleras

-¡Más bien señorita Nefilim sin entrenamiento, ni visitas, ni salidas por seis semanas!- gritó su madre desde abajo. Clary se encerró en su cuarto y se dejó caer en la cama, cansada y un tanto irritada por su madre, su teléfono indicó que tenía un mensaje.

"¿Vaya fiestecilla, eh Fray? ¿Castigada?" era Simon.

"Seis semanas sin vida social ni entrenamiento. Suertudo tu que te largaste de casa"

"Oh sí, nena ¡Soy un hombre libre!"

"Más bien vampiro adolescente geek libre, querido amigo"

"Entonces ¿Nos damos una escapadita con los chicos el viernes que sigue?" Clary sonrió antes su alocada y completamente incorrecta sugerencia.

"¡Puedes apostarlo, chupasangre! Asegúrense de invitar a Camille y a los Cullen ;)"

-EL FIN-.

Dreamer.

¡Hola, mis queridos lectores! Bien, mi primer crossover a llegado oficialmente a su fin ¿Qué tal les pareció, alguna duda, comentario o sugerencia? Son todas bienvenidas, en fin les diré que me divertí bastante escribiendo esta locurita, y les contaré algunas de mis partes favoritas: me pareció muy tierno que Sebby se enamorara de Nessie y le contara sobre sus planes malévolos, también me gustó el que Izzy y Simon se hicieran más "unidos" y más que todo las peleas entre sagas ¡Díganme loca si quieren, no lo negaré! En fin, estaré más que contenta si es que logré satisfacer sus expectativas y si conseguí divertirlos un rato, cuéntemelo todo. Así que por ahora me despido en este fanfic y les agradezco que hayan seguido tan fielmente la historia, les mando muchos besos ¡Hasta el próximo crossover, adiós!