Hola mis niños,gracias por esperar a que pudiera subir este capitulo, esta historia cada vez avanza más y he de decir que pronto llegará su final para ahora si dedicarme de lleno a "Entre Cenizas" . Espero disfruten el capitulo, los quiero. By Mila

pd: La historia no es tan Dramione, he visto algunos comentarios y he de aclarar que esta es la pareja secundaria, sin embargo también tienen su protagonismo.


Advertencia: Los personajes pertenecen a la gran JKR y a Capcom un poco de la trama.


Capítulo 10

En Raven city no había parado de llover en horas, las finas gotas se deslizaban lentamente por la ventana mientras Draco Malfoy observaba embelesado, como si de algo interesante se tratara. Hace unos minutos Minerva los había citado en el vestíbulo de la gran casa, alegando que tenía una información bastante importante que decirle, así que allí aguardaba el rubio a la espera de la valiosa información.

- Muy bien señora Minerva ya estamos todos, ¿Qué es eso tan importante que debía decirnos? – Dijo Ginny Weasley tomando asiento junto a Blaise que limpiaba celosamente su arma.

Minerva suspiró y se tomó algunos minutos antes de contestar a Ginny y a los demás que se mantenían a la expectativa. Tomando asiento frente a todos y al lado de Luna, Minerva decidió que había llegado la hora de hablar.

- Tal vez ninguno de ustedes me conoce a diferencia de Pansy. Pero para aquellos que no saben, mi nombre es Minerva McGonagall, soy la esposa del fallecido periodista Albus Dumbledore. Por esta razón siempre he estado al tanto de todo lo que ocurre a mí alrededor hasta el día de la muerte de mi esposo. Cuando Albus murió mi mundo cambió, deje de asistir a fiestas, deje de salir a la calle, inclusive empecé a alejarme de mis amistades más importantes.

- Señora, quiere ir al grano por favor… - replicó Angelina rodando los ojos con fastidio

- Anoche con su llegada y ante lo que ustedes me contaron, volví a ponerme en contacto con el mundo exterior. Utilice un viejo aparato que mi esposo solía usar para sintonizar emisoras, es como una radio. A lo que quiero llegar es que… lo que anoche escuche nos perjudica a todos

- ¿Qué escucho Minerva? – preguntó preocupado Ron removiéndose en su silla

- Todo lo que conocemos hasta el momento llegará a su fin…

- ¿A qué se refiere con eso? – Dijo Harry impaciente

- Anoche escuche en la radio que Raven city se ha salido de las manos de los organismos correspondientes, se habla de un desastre nuclear que afecto a toda la población. Dicen que no hay personas con vida, que se ha declarado pérdida total y que para evitar que el desastre se propague lanzaran hoy en las horas de la tarde una bomba para acabar con la ciudad. – la voz de Minerva sonaba forzada al final de su relato. Neville fue el primero en reaccionar, su nerviosismo era evidente durante el relato de Minerva y una vez la anciana había soltado la información, el científico perdió los estribos.

- ¡Debemos salir ya de este lugar! Cho, toma a Donna yo buscaré algo con lo cual mantenernos hidratados.

- No podemos irnos así, debemos pensar las cosas con cabeza fría, Neville. Señora Minerva ¿Está usted segura de dicha información? – Minerva asintió generando el caos en aquella casa. Angelina había empezado a forcejear para liberarse de Harry y Neville gritaba cosas poco entendibles. Hasta que el sonido ensordecedor de un disparo puso fin a aquel caos.

- ¡Mamita! – gritó asustada Donna abrazando a su madre que por poco se va al suelo al intentar tomarla en sus brazos.

- ¡No tenías que hacer eso! – Gritó Angelina a Oliver que había sido el autor del disparo - ¡Quieres matarnos de un susto o que!

- ¡Son todos unos imbéciles, el ruido atrae a esas criaturas! Ahora si estamos perdidos… - replicó Neville tirándose del cabello – Nena vayámonos de este lugar antes de que sea demasiado tarde – Cho arrugó el ceño y miró con preocupación a su hija, su pequeña Donna era lo más bonito que le había ocurrido en su vida y ella no iba a permitir que nada malo le ocurriera.

- ¿Qué están pensando hacer? – se atrevió a preguntar Cho a los presentes

- ¡Qué más podemos hacer, tenemos que huir de esta maldita ciudad! ¿Acaso nos queda otra solución? – Cuestionó Angelina enojada. Draco pensaba la mejor forma de responder a esa pregunta cuando algo realmente extraño ocurrió, su comunicador había empezado a emitir ruidos extraños y una voz se escuchó del otro lado.

"¡Malfoy! ¡Malfoy! Contesta maldita sea"

Draco tomó de inmediato su comunicador y atendió el llamado

- ¿Goyle? – preguntó Draco pidiendo silencio a los demás

- ¡Draco, estas vivo! – gritó Goyle eufóricamente

- Claro que si idiota, ¿Por qué no te habías comunicado con nosotros?

- Eres un desagradecido hijo de puta, no tienes idea de lo que me ha tocado hacer para comunicarme con ustedes. ¿Dónde estás metido?

- En Raven city, esta ciudad es un caos total, no hemos podido avanzar nada en la misión.

- ¡Qué diablos haces metido en ese lugar, maldición! ¡Si valoras tu trasero sal de allí lo más rápido que puedas!

- ¿Por qué, que ocurre?

- Escucha Malfoy, ese lugar va a ser destruido en pocas horas, a la corporación se le ha salido de las manos el desastre ocurrido allí. Van a lanzar algo similar a una bomba atómica.

- ¡No pueden hacer eso, hay personas con vida aquí! – replicó Draco enojado

- Sabes que lo harán, ellos hacen cualquier cosa para salvar su pellejo. Ustedes fueron dados por muertos para la corporación, así que sal de allí por lo que más quieras…

- ¿Cuál es la ruta más rápida para salir de esta ciudad? – Goyle dudó algunos segundos antes de contestar

- No hay rutas posibles – dijo Goyle con frustración – Todas las vías se encuentran cerradas. Solamente tienes una salida y créeme que es la más peligrosa

- Dímela, no importa cuál sea

- En siete horas partirán un par de helicópteros rumbo a Raven city, cuyo propósito es el de buscar muestras del virus E y su respectivo antídoto. Si logras llegar a la fábrica abandonada en donde se desarrollaron dichos experimentos y tomar las muestras estarán salvados, te he enviado a tu comunicador todo lo que necesitas saber para llegar allá. Una vez tengas todo listo dirígete al edificio Valparaíso, los helicópteros estarán allí a las 6:00 de la tarde, yo trataré de comunicarme con los encargados de la misión para que tengan todo listo para evacuarlos a ustedes.

- Supongo que los sobornarás para que nos rescaten, ¿no es así?

- Así es, ustedes deberán quedarse con todas las muestras, esa será la única manera de que los rescaten.

- ¡Me llevan todos los demonios! – Maldijo Draco furioso

- Sé que será difícil Malfoy, pero es la única solución que tienen. A parte sacaremos una buena parte de dinero de todo esto. A…hora de…bes po…nerte a traba…

- ¿Goyle? – Dijo Draco golpeando el comunicador – Maldita sea ahora no – las miradas de preocupación se posaron sobre el rubio que con frustración dijo – Se perdió la comunicación…

- Es una misión suicida, ese lugar al que desean ir esta infestado de zombies, nunca conseguirán salir con vida de allí. – dijo Neville tomando la palabra

- No iremos todos – Esta vez fue la voz de Theodore la que se escuchó en la habitación – Weasley y Potter, ¿Qué tanto conocen la ciudad?

- Lo suficiente, llevamos tres años aquí – afirmó Harry acomodando sus lentes

- Necesito que guíen a los demás al hotel Valparaíso, esperen allí hasta que nosotros regresemos, en el caso que se cumpla la hora pactada y no estemos de vuelta… ustedes estarán a cargo, hagan hasta lo imposible para tomar uno de esos helicópteros y huyan de aquí. ¿Entendido? – Ron y Harry asintieron

- ¡Un momento! – Exigió Hermione tomando del brazo a Theodore - ¿A quiénes te refieres cuando dices los demás?

- A todos ustedes, solo Theodore, Oliver, Blaise y yo iremos al lugar del que Goyle nos habló. – repuso Draco metiéndose en la conversación

- Me opongo totalmente a esa decisión. Dean, Ginny y yo también iremos, estamos capacitados para hacerlo. – dijo Hermione ceñuda

- Considero que Donna, Luna, Pansy, Minerva y mi tía Cho deben ir y ponerse a salvo en el hotel en compañía de los oficiales Potter y Weasley – sugirió Derek

- ¡Yo no pienso ir a ningún lugar riesgoso! – Gritó enojado Neville

- ¡Tú conoces mejor que nadie esa fábrica, has trabajado allí durante mucho tiempo! – replicó Hermione

- No pienso dejar sola a mi esposa y mucho menos a mi hija

- Ellas estarán a salvo con los oficiales Weasley y Potter. – Dijo Ginny con convicción – Es más para tu mayor comodidad, Dean puede acompañarlos, ¿No es así Dean?

- Si, yo puedo ir con ellos por mí no hay problema alguno

- Muy bien, entonces este es el plan – dijo Oliver tomando el liderato – Weasley, Dean y Potter guiaran a el grupo conformado por Cho, Luna, Pansy, Angelina, minerva y la niña. Traten de movilizarse sin llamar la atención, una vez lleguen al hotel manténgase escondidos hasta que sea la hora de partir. En cuanto a nosotros – dijo Oliver señalando a las personas restantes – Vamos a dirigirnos al laboratorio del que Goyle habló. Blaise formación por favor – pidió Oliver llamando la atención del chico de ojos verdes, Blaise se tensó de inmediato, adopto una posición rígida y prosiguió a hablar.

- Formaremos un pentágono, cuyo objetivo será el de mantener a salvo a Longbottom. Yo iré a la delantera con Theodore cubriéndome la espalda, las agentes Weasley y Granger serán las encargadas directas de la seguridad de Longbottom así como Draco y Oliver nos cubrirán la espalda a todos. – todos asintieron ante las instrucciones dictadas por Blaise y prosiguieron a alistar lo necesario para partir.

- Son las 10:30 am, tienen treinta minutos para recoger todo lo necesario. A las 11 en punto partiremos – Dijo Draco retirándose al instante rumbo a una habitación.

El miedo, la angustia y la ansiedad eran palpables en aquella casa. Y mientras algunos pensaban la mejor forma de salir bien librados de la situación que se les avecinaba, otros pensaban la mejor forma de sacarle provecho al momento. Hermione solo quería algo y eso era descubrir a él culpable detrás de todo el desastre ocurrido y esa era la razón por la que había insistido en ir a aquella vieja fábrica convertida en laboratorio clandestinamente, la castaña sabía que allí encontraría las repuestas.

- Toma todas las muestras que puedas. Todo lo que consideres valioso para nuestra investigación.

- Hermione, ¿No crees que es un poco peligroso? ¡Ellos son mercenarios! ¿Qué nos pasará si nos descubren robando información de su corporación? – dijo Ginny con los nervios a flor de piel

- Eres una agente del FBI adiestrada para realizar esta y muchas tareas más. – Le dijo Hermione duramente – No me hagas arrepentirme de mi decisión de haberte traído aquí.

- No te arrepentirás… tú confiaste en mis capacidades cuando todo el mundo creía que no iba a ser capaz. ¡Cuenta conmigo! Buscaremos esas malditas pruebas y daremos con la persona detrás de todo esto, o dejaré de llamarme Ginny Weasley – Hermione sonrió orgullosa, definitivamente le había enseñado bien a su pupila. Ginny estaba colocándose sus botas cuando alguien tocó la puerta de la habitación.

- ¿Puedo pasar? – dijo Draco abriendo un poco la puerta, Hermione le hizo un gesto con la mano indicándole que siguiera, el rubio no tardó en entrar.

- Bueno, yo los dejo solos… - dijo Ginny con una sonrisa bastante picarona en el rostro y cuando Hermione que se moría de la vergüenza pensaba que nada podía ser peor, Ginny asomó su cabeza por la puerta y dijo – Oh, por cierto Hermi, puedes aprovechar el tiempo que te queda haciendo cosas… más productivas. – y acto seguido le guiño el ojo a Draco y cerró la puerta dejándolos completamente solos.

- Que imaginación tiene esa pelirroja – dijo Draco sonriendo de medio lado - ¿Estas segura que es hermana de Weasley?

- Ella asegura que él es adoptado – contestó Hermione con una sonrisa bastante tonta y sin recuperar aún el color original de su rostro

- Ya lo creo… - Draco se acercó a Hermione lo suficiente como para sentir la respiración de la castaña en su cuello – Tomaría la idea de tu amiga sin pensarlo – soltó el rubio haciendo sonrojar aún más a Hermione, la castaña se quedó inmóvil mientras se perdía en los ojos grises de Draco y cuando por fin reaccionó el nerviosismo pareció invadirla.

- Yo… digo tú, no creo que este bien. Nosotros no… - Pero Draco no la dejo continuar al colocar un dedo en sus labios, siguiendo la forma de estos como tratando de delinearlos el rubio logro callar a Hermione.

- Podría pasar toda una vida simplemente mirando tu cara bonita – susurró Draco tomando el rostro de Hermione entre sus manos – ¿Qué es aquello que tienes que me incita a acercarme siempre a ti? – Draco se alejó de Hermione y le dio la espalda dejando a la castaña totalmente confundida. ¿Por qué le decía todo aquello y luego simplemente se alejaba? Cuando Hermione pensaba seriamente encararlo y preguntarle el motivo de su comportamiento, el rubio en un rápido movimiento se volteó y la tomó de la cintura estampándola contra la pared. – Sabes una cosa bonita… Me importa una mierda lo que puedan decir los demás, me encantas desde el primer momento en que te vi. Y no sé qué carajos me has hecho porque desde el beso que te di ayer, me la he pasado como un completo idiota pensando en ti. ¡Hasta me he imaginado algo contigo!

- Un futuro juntos… - complementó Hermione asombrada al saber que no solo ella había pensado lo mismo

- Siempre he sido un idiota con las mujeres, soy algo cariñoso digamos… con todas – dijo Draco un poco avergonzado, Hermione sonrió divertida, luego subió su mano y acarició tiernamente el rostro de Draco

- Me ha ido realmente mal con los hombres como tú – confesó Hermione. Draco bajó la cabeza con tristeza. – Pero podría darme una nueva oportunidad si prometes portarte bien – Draco sonrió, Hermione lograba despertar en él cosas que nunca antes había sentido aunque solo llevara un escaso día de conocerla, era algo más que una simple atracción y él estaba más que dispuesto a cambiar su acostumbrada vida con tal de ver la sonrisa de aquella castaña de cara bonita.

- Prometo hacerte llegar al cielo para que alcances las estrellas – Susurró Draco robándole un apasionado beso a la castaña. - ¿Quieres intentarlo? – preguntó Draco una vez el beso finalizó

- Si – susurró Hermione con la mejilla apoyada en el pecho del agente – Me gustaría intentarlo…

Theodore Nott estaba alistando todo lo necesario para la misión que se avecinaba, sabía que no iba a ser fácil y que se le presentaría más de un problema pero como a todo en su vida él quería enfrentarlo. Theo repasó por última vez todo lo que utilizaría, cuando una voz hizo que dejara de hacer lo que estaba haciendo.

- Hola – saludó Luna desde el umbral de la puerta – sé que en estos momentos debes tener cosas más importantes en las que pensar, solo necesito dos minutos de tu tiempo – Luna no permitió que Theo contestara, pues la rubia siguió hablando – Solo venía a decirte… que deseo que tengas éxito en la misión y también venía a devolverte esto – dijo entregándole el arma que Theo previamente le había facilitado

- Gracias por tus buenos deseos bonita y en cuanto a eso quédatela – Theo se acercó a Luna, al hacerlo la chica descubrió que el castaño sangraba de su brazo derecho y que el vendaje que ella misma había realizado estaba en condiciones poco higiénicas y casi que destruido.

- Tu herida… - dijo Luna preocupada, Theo miró su brazo lastimado y sin la menor expresión en su rostro arranco el vendaje dejando a la vista la herida. – Puedo ayudarte con eso, mi padre era medico aprendí algunas cosas de él.

Nott se sentó en la cama mientras luna buscaba todo lo que necesitaba para desinfectar y tratar la herida del agente, una vez la rubia volvió prosiguió a tratarla con todo el cuidado que se requería.

- ¿Por qué lo haces? – Preguntó Theo mirando embelesado a Luna mientras ella limpiaba su brazo - ¿Por qué te preocupas por mí y me cuidas si solo he sabido hacerte daño?

- Nunca entenderías él porque – contesto Luna simplemente

- Si me lo explicas creo que podría llegar a entenderlo – Theo tomó entre sus manos las manos de Luna obligándola a poner toda su atención en él.

- Tu herida se puede infectar y…

- He tenido heridas peores, no me cambies el tema. Contéstame ¿Por qué lo haces?

Por la mente de Luna volaban miles de pensamientos, entre ellos las mil maneras de decirle al guapo mercenario que tenía en frente que estaba enamorada de él como un adolescente. Era algo ilógico con tan solo pensarlo, ¿Cómo decirle a alguien que apenas conoces que te encanta? Definitivamente no podía hacerlo, sería hacer el ridículo y ella ya había pasado por demasiadas cosas como para confesar de la nada aquella verdad.

- Tú me salvaste aun cuando no tenías que hacerlo y si no fuera por ti no estaría con vida. Es por eso que me preocupo por ti, porque tú también lo haces por mí – aquello fue como un balde de agua fría para el agente Nott quien no esperaba aquella respuesta, recogiendo sus armas y todo su equipo, Theo avanzó hacia la puerta de la habitación pero antes de marcharse giró su rostro para mirar a Luna, regreso unos cuantos pasos hasta quedar frente a ella que lo miraba con confusión y le dijo.

- No tienes que sentirte obligada a preocuparte por mí, si yo te salve fue porque me nació hacerlo y si me preocupo por ti es porque me importas – Había dolor en su voz y Luna lo había notado, la rubia no quería que él malinterpretara sus palabras, si él supiera cuanto le importaba. Con temor Luna se levantó de la cama y avanzo quedando frente a Theo, la rubia se puso en puntillas y deposito tiernamente un beso en la mejilla del mercenario.

- Me importas más de lo que crees Theodore y no por simple agradecimiento sino porque te quiero… - Theo quedó petrificado en el lugar mientras Luna lo miraba fijamente

- Yo también te quiero – respondió al instante Theodore acariciando dulcemente el rostro de Luna, la rubia volvió a ponerse en puntillas para acariciar el rostro de Nott pero esta vez estando unidos frente con frente. El mercenario la tomó por la cintura y la levanto un poco hasta quedar a su altura sin mucho esfuerzo. – Me muero de ganas de darte un beso – susurró Theo que al ver que ella no oponía resistencia procedió a hacer lo que desde que la conoció había deseado. El castaño se fue acercando poco a poco y entonces…

- ¡Nott! – gritó Derek irrumpiendo en la habitación. Theo soltó de inmediato a Luna y la rubia se separó de él con desilusión.

- ¿Qué mierda quieres? – dijo Theo entre dientes enojado, era la segunda vez que Derek interrumpía un momento de avance con Luna

- Hora de irnos, Oliver, Blaise y Malfoy te esperan. – contestó Derek mirando a Luna mientras le sonreía dulcemente. Theo tomó nuevamente su equipo que había dejado en el suelo un instante atrás

- Yo voy a recoger algunas cosas – dijo Luna saliendo de la habitación a paso apresurado, Theo sintió ganas de detenerla pero supo que tal vez no era el momento adecuado, ya se encargaría de hablar con Luna en su momento y mientras tanto debía poner a ese escuincle en su lugar, debía darle un buen susto para borrar esa estúpida sonrisa socarrona que mantenía en su rostro.

- Escúchame bien mocoso – dijo Theo tomando con su mano libre a Derek del cuello y elevándolo algunos centímetros del piso – Estás jugando sucio, sabes perfectamente que ella me quiere a mí y te apareces justo en los momentos en que estamos por besarnos, porque sabes que ella jamás te haría daño mostrándote una escena así. Demasiado buen corazón tiene Luna como para destrozarte el tuyo en mil pedazos.

- Tal vez ella no te besa porque tenga dudas respecto a lo que siente. Tal vez no le soy tan indiferente como crees ¿O porque crees que no opuso resistencia cuando la bese? – La sangre de Theo pareció hervirle, Derek supo que se había pasado de la raya cuando la vena en la frente del mercenario creció más de lo normal y el rostro del agente adopto otra tonalidad.

- ¡Deja de decir tantas babosadas! – gritó Theo enojado arrojando a Derek en el suelo

- ¿Tienes miedo no es así Nott? tienes miedo de que Luna se dé cuenta la porquería que eres. ¿Quién querría estar con un asesino como tú? Alguien con las manos tan manchadas de sangre…

- ¡Cállate o te juro que no respondo de mí! – Amenazó Theo a Derek arrojándose encima de él. Blaise entro a la habitación a tiempo evitando que Theodore golpeara a Derek

- ¡Que pensabas hacer! – Le reprendió Blaise enojado – Derek sal ahora mismo de acá y reúnete con los demás y ni una palabra de esto a nadie – le dijo Blaise, Derek obedeció asustado. El trigueño se acercó a Theodore que respiraba con dificultad mientras miraba al piso - ¿Qué ocurrió?

- ¿Tan poca cosa soy para ella, Blaise? – Dijo Theo taciturno - ¿Acaso no he sufrido ya lo suficiente, que más me pide la vida?

- No entiendo de qué hablas hermano – dijo Blaise con preocupación

- Derek dice que mis manos están manchadas de sangre… tiene razón.

- A Luna no le importará tu pasado si en verdad te ama, Theodore. Ahora necesito que te concentres en la misión porque si no lo haces todo se ira a la basura. ¿Puedo contar contigo Honey? – Blaise estiro su brazo y Theo no tardo en aceptar el saludo

- Como siempre lo has hecho. – Dijo Theo encaminándose al vestíbulo en compañía de Blaise