Si pudiera decirte en una palabra lo que siento,

Si pudiera decirte en una palabra lo que siento,

si supiera mirarte y contarte en silencio

mis sentimientos... si supiera enamorarte.

-Hola Ash-

-May-

Una sensación de familiaridad y terror lo inundo al verla alli sentada, como solía hacerlo cuando deseaba reclamarle cualquier cosa que hubiera hecho mal, pero algo no encajaba en tan peculiar escenario: sentada frente a su escritorio no se veía furiosa, ni siquiera molesta, por lo contrario parecía tranquila, bastante tranquila. Su cabello castaño sobre sus hombros, enmarcando perfectamente su rostro y su cuello, una blusa blanca con escote asimétrico que dejaba ver unos de sus hombros, coordinando soberbiamente con la minifalda negra y tacones altos, el perfil de una ninfa griega. Sentada en una postura digna de los libros de etiqueta, sus manos descansando sobre su regazo y sus piernas cruzadas, una sobre la otra, sentada provocativamente como si esperara ser lo primero que el joven notara al entrar por la puerta.

-¿Que te pasa Ash? Casi pareciera que no te agrada verme- Dijo antes de levantarse y caminar directo al moreno que se negaba a soltar la perilla.-Creo que te gusto la sorpresa, cariño-

-¿Qué…que haces aquí?-

La castaña detuvo su marcha, algo irritada por la pregunta le dio la espalda y camino hasta el escritorio para recargarse en el.

-Bueno, como no contestaste mí llamada anoche, decidí venir a verte-

-¿A mi oficina?-

-Creo que si le llaman a este lugar- contesto en tono burlón, molestando al campeón, que cerro la puerta tras de el para poder hablar de manera mas privada y ahogar un poco la oleada de gritos que esperaba recibir.

-May, tenemos mucho de que hablar-

-Lo se, por eso vine- volvió a acercarse al chico apoyado en la puerta, escondió la mirada y comenzó a jugar con su corbata –Yo se que fui muy inmadura por irme nada mas así, estaba muy molesta, entiéndeme, yo no desconfió de ti, pero los celos son difíciles de controlar.-levanto la mirada e hizo una mueca infantil falsamente practicada- ¿Me perdonas?-

Lejos de inspirarle ternura, se le antojo tonta y patética, tal vez antes le hubiera parecido simpática o algo dulce pero ahora que había experimentado la inocencia pura esa lamentable imitación no le parecía más que un gesto odioso. No soportaba tenerla tan cerca, con sus intentos de chantajearlo.

-Sabes, talvez que te hallas ido fue lo mejor- La tomo de los hombros y la alejo, eso sumado a su repuesta parecieron sacar fuera de equilibrio a la coordinadora que quedo helada y sin habla mientras el joven paso a su lado para sentarse tras su escritorio.

No sabia como continuar, nunca había terminado con alguien, al menos no frente a frente y por mas que deseara no ver a su ex prometida, era su amiga y no quería hacerle mas daño del necesario.

-¿Que quieres decir?- volteo a verlo, con la mirada de reproche tan conocida por el entrenador

-Bueno May, creo que hace mucho que lo nuestro no estaba funcionando, Fue por eso que te fuiste ¿no?-

-La verdad, creí que irías a buscarme- Dijo dejándose caer en la silla frente a la mesa, cubriéndose el rostro- No pensé que lo tomarías así….-

-Yo, es que si…no…- Esto se le estaba yendo de las manos, era mas difícil de lo que creía, no sabia si estaba molesta o llorando pero no se atrevía a dudar cualquiera de las dos- Pensé en hacerlo, pero hubo un imprevisto…-

-El incendio en casa de Misty-

-Si… ¿Cómo….?-

-Me fui a Fiucsa, Ash, no a una caverna- dijo enjuagándose lagrimas invisibles- Lo vi en las noticias, imagine que estarías con ella, no eres de los que abandonan a sus amigos-

-Bueno yo…-

-Creí que fue por eso que no fuiste a buscarme, no imagine que estuviéramos tan mal-

-Lo siento-

-Supongo que es culpa de los dos, pero que se le va a hacer- arregló un poco su cabello y volvió a pasar su mano por sus ojos- Imagino que quieres esto…- Se quito la argolla dorada de su mano izquierda y la dejo junto a unos cuantos sobres y papeles.

-No por supuesto que no, May, eso es tuyo, tu lo elegiste-

-Tal vez ese fue uno de los problemas, debí esperara a que tu quisieras darme uno-

En ese momento hubiera deseado estar enfrentando los gritos de Misty por llegar tarde que estar allí destrozando el corazón de quien si bien ahora no lo era, en algún momento fuera alguien importante para el.

-No hagamos mucho escándalo de esto ¿De acuerdo?- le pidió la coordinadota.

-De acuerdo-

-Bien. Creo que tengo que irme- tomo su saco del respaldo de la silla y salio de la oficina acompañado por el chico. –Pero antes de irme…. ¿podrías hacerme un favor?-

-Claro, lo que quieras-

-¿un abrazo de despedida?- Le dijo con los brazos abiertos- por los viejos tiempos-

Le pareció que era lo menos que podía hacer, darle un poco de consuelo y esperar con eso aplacar su remordimiento. La abrazo rodeando sus hombros y le dio unas palmadas en la espalda después de sentir el suspiro en su hombro. Dejo que fuera ella quien decidiera cuando seria suficiente pero cuando la sitio alejarse un poco algo muy extraño sucedió: Una sensación húmeda en sus labios, nada delicada, brusca y torpe que poco a poco tomo un ritmo muy conocido, sin preludio ni romance, únicamente pasión y arrebato. La respuesta fue automática como una recaída en un mal habito difícil de romper. Acomodo sus manos en la anatomía tan explorada por sus manos y siguió el compás de sus movimientos. Era una de las pocas cosas que aun le gustaba en ella, conocía perfectamente como desatar los instinto en el. Pero el ya no era el mismo y lo sabia. No había sabor en esa boca, no eran los labios con sabor azucarados que tanto deseaba, ni el aroma que lo rodeo la noche anterior, simplemente no era Misty. Una sombra pereció estarlo observando desde el corredor, vigilándolo, juzgándolo, pero al abrir los ojos la etérea silueta desapareció tan rápido como apareció ¿Seria su conciencia diciéndole que eso estaba mal?

-MAY- Le grito separándose de ella de golpe, mas molesto y enojado que nunca.

-Solo un beso de despedida, Ash, creo que me lo merezco- le guiño el ojo y se fue como si nada, olvidando la dramática escena que hizo dentro de la oficina.

Gruño molesto por haberse prestado a sus juegos, pero era preferible sentirse molesto que culpable. Miro el reloj en la pared de la sala de espera, ya había pasado más de una hora desde que debió verse con Misty en la cafetería y con seguridad ella ya no estaría ahí. Regreso adentro y se desplomo en su silla haciéndola girar de un lado a otro, su primer almuerzo juntos y lo había estropeado, entonces recordó el pequeño objeto brillante escondido entre los formularios que debía entregar esa tarde. Lo tomo entre sus dedos y una enorme sonrisa se dibujo en sus labios. Había arruinado su primer almuerzo junto pero tenia una buena justificación y no arruinaría su primera cena como pareja.

Trato de hablar con ella durante el resto del día pero al perecer y por lo que su secretaria le dijo, Misty se había ido a atender algunos asuntos con Roger y no volvería a la oficina, pero eso no le importaba, después de todo la vería en el departamento. Termino con el papeleo que le faltaba y salio del trabajo deseándole feliz navidad a todos y que los vería en la fiesta de fin de año. Lamento no haber llevado su auto, tendría que ir a la florería y por la comida italiana (la comida favorita de Misty) en taxi para llegar a casa antes que ella. Prepararía una cena romántica con velas, un ramo de lilas y unos chocolates para que lo perdonara por dejarla plantada y como sorpresa le mostraría la prueba que demostraba su rompimiento con may.

Estaba tan feliz que olvido usar el ascensor, subió por las escaleras mas animado que nunca, saltando a pesar del peso de las bolsas que llevaba en los brazos. Extrañamente fue topándose con personas que nunca había visto, debía apretarse contra la reja de la escalera para dejarlos pasar con las cajas que cargaban escalera abajo. Su alegre acenso se fue tornando un poco tedioso por las constantes interrupciones en su camino pero solo faltaban unos cuantos escalones para llegar a su piso y tenia tiempo de sobra. Dirigiéndose a su puerta se topo con la última pareja de hombres que cagaban entre ambos una caja especialmente grande cuando noto que salían de su propio hogar.

No necesito usar sus llaves para entrar, era de imaginarse que el cerrojo estaba abierto dejando el paso libre al personal de carga. Todo parecía intacto, nada fuera de lo común a acepción de la figura femenina sentada en la estancia y la maleta en el recibidor.

-Misty ¿Qué esta pasando aquí?-

Ella no contesto, ya no se veía como lucia en la mañana, su cabello había retomado su peinado habitual, al igual que su vestimenta, pero su rostro no era el mismo, a diferencia de May las lágrimas de Misty eran completamente reales y visibles, no hizo intento alguno por ocultarlas ni el sentimiento de decepción que sentía.

-Le…-tomo aire para evitar que su voz se quebrara- ¿Le dijiste a Roger que me iría después de navidad?-

La bolsa con comida se deslizo de su brazo hasta tocar el suelo. Era verdad que eso le dijo a Roger pero lo hizo solo por darle una fecha ¿Acaso se lo dijo a ella? ¿Le dijo que el quería que se marchara después de navidad?

-Misty, no se que te dijo Roger pero yo no quise decir eso-

-No claro que no, seguro querías que me fuera antes ¿no?-

-Se lo dije antes de saber que tu y yo…-

-Por supuesto, ¿y que le dijiste a May? ¿Qué podría mudarse aquí antes de año nuevo?-

-Eso no es cierto-

-Entonces que le dijiste cuando me dejaste planta por encerrarte con ella en tu oficina-

No sabía como responderle, preferiría que le estuviera gritando en lugar de ese tono de dolor con el que le hablaba

-Ella se apareció allí y le dije que teníamos que terminar-

-¡¡No me mientas, Ash, Los vi afuera de tu oficina!!-

Ya no tuvo las fuerzas para verla a la cara, ni siquiera para justificarse, no fue su conciencia sino el karma quien le jugaba una mala pasada dejando que fuera ella testigo de su fatal error. Fue May quien lo beso pero por un momento el se perdió en aquella atmósfera tan familiar y por ese momento tenia que pagar por las lagrimas de su amada pelirroja, si el se sentía como escoria ella debía sentirse peor.

-No vas a decirme nada- había dejado de llorar, por mas que le doliera no dejaría que el la viera flaquear- Bien, entonces me voy-

Espero a que pasara a su lado y la tomo de la muñeca- Espera, déjame explicarte por favor- su mano temblaba y si ella hubiera querido podría haberse zafado con facilidad, pero solo se limito a voltear un poco la cabeza para escucharlo mejor.

El silencio se prolongo un minuto tras otro, por mas que quisiera decirle lo que paso, nada se le ocurría, las palabras simplemente no le parecían adecuadas, no encontraba como decirle algo sin que su tono de voz no lo hiciera sonar culpable.

-Ni siquiera vas a disculparte ¿vdd?- le dijo y acto seguido sacudió su mano para soltarse, dio unos cuantos pasos y se detuvo sin voltear –Roger me consiguió un departamento en el centro, cerca de aquí – suspiro y le hablo con un tono mucho mas amable- yo… no le dije nada de lo que paso así que no tienes de que preocuparte-

El llanto se salio de su control, las lagrimas caían sin que el lo deseara, aunque sus parpados estuvieran fuertemente cerrados.

Por un momento todo el amor que sentía por aquel hombre estuvo a punto de traicionarla, estiro su brazo para acariciar su rostro pero si lo hacia sabia que no podría irse. Solo acomodo uno de sus mechones como solía hacerlo por las mañanas, se mordió el labio para evitar llorar de nuevo, se alejo, tomo la maleta del recibidor y sin decir nada mas salio por la puerta.

Una brisa helada entro por la venta abierta despertando al joven literalmente desfallecido sobre la cama de su habitación, con tan solo un cobertor sobre el. Sintió que no podría levantarse y al intentarlo cayó al suelo, se sentía mareado, con un horrible dolor de cabeza y un extraño sabor metálico en la boca. Trato de ponerse de pie con mayor éxito que su intento anterior, aunque dudaba que pudiera caminar; estaba descalzo pero aparte de ese detalle seguía usando la misma ropa que la noche anterior. Afuera la ventisca había retomado fuerza, pero eso era preferible que el sol burlándose de el. Tambaleándose salio de su habitación hasta el tocador y entro a la ducha, uso el agua fría para despejarse y después la caliente para relajarse. Intento concentrarse en lo que paso la noche anterior y por que se sentía tan mal, pero lo único que pudo recordar fue que Misty se había ido ¿o no?

Trato de concentrarse pero solo logro recrear una dolorosa punzada en su cabeza, no recordaba nada y no sabía se querría hacerlo. Dejo que el agua tibia recorriera toda su piel, amortiguando las dolencias en su cuerpo, causadas probablemente por la mala postura en la que durmió la noche anterior pero eso no explicaba el malestar de su estomago y cabeza.

Ni siquiera estaba seguro de la fecha y el tiempo que duro dormido, una noche, un día o solo unas cuantas horas. Nada le parecía lógico y solo conseguía sentirse peor.

Fuera da la ducha un recuerdo volvió a el o al menos parte de uno. Alguien fue al apartamento después de que Misty se fue y había pasado la noche allí, pues no recordaba que se hubiera marchado (aunque su memoria no era de mucho fiar en ese estado). No sabía quien y ni por que estaría allí pero sabia que era alguien. ¿Que rayos paso esa noche?

-Buenos Días- dijo el joven mayor, moreno y alto que disfrutaba una taza de te en el comedor al mirar a su amigo

-Buenos dias Brock.- Le contesto con una mueca de alivio al confirmar que había sido el quien lo acompaño durante la noche, precedida por una nueva punzada de dolor

-Vaya que te ves mal-

-Me siento pero de lo que me veo-

-No me sorprende, pero no te preocupes tengo un remedio para eso, después de tomarlo te sentirás mejor- Le aseguro entrando la cocina

-Brock- Pregunto algo asustado por la variedad de ingredientes que empezó a mezclar el criador- ¿Qué paso anoche?-

-Bueno, me invitaste a beber los últimos tragos de vino que quedaban en la botella que casi te acabas antes de que llegara- dijo en tono de cómico- creo que eso explicaría la resaca-

-¿Yo hice eso? Pero yo no bebo-

-Yo creía eso también- dijo al regresar al comedor con un vaso lleno de un liquido espeso parecido al alquitrán que pretendía que su amigo bebiera –Quieres sentirte mejor ¿no?-

-Ni siquiera me gusta el vino ¿Cómo pude beber toda una botella?- Aspiro una bocanada de aire y intento tragar de un solo sorbo la extraña sustancia

-No lo se, todos manejamos la decepción de distintas maneras amigo-

Dejo el vaso rezagado a un lado con aun parte de la bebida en el, mucho mas interesado en el comentario de su mejor amigo ¿Era lo que el creía?

-¿Qué…?-

-Misty me lo contó todo, ¿Por qué crees que vine?-

-No lo se, creí que yo te había llamado…-

-En el estado en el que estabas, no podías caminar, mucho menos usar el teléfono-

EL entrenador iba comprendiendo de todo un poco, tanto lo conocía la pelirroja que tuvo la previsión de pedir ayuda por el en cazo de que cometiera una estupidez que ni el mismo hubiera podido imaginar capas de hacer ¿o era que ella conocía de antemano que terminaría en aquella penosa situación?

-Lamento que tuvieras que cuidarme- se disculpo avergonzado y tomando de buena gana el resto del remedio que su amigo le preparo -¿Qué te dijo-

-Ella me dijo que por fin te animaste a decirle lo que sentías y…. oh, lo siento- Dijo al caer en cuanta a lo que su amigo se refería- No me dijo por que pelearon, solo que se oía muy consternada-

-Después de lo que hice no me sorprende-

-No Ash, no entiendes, no se oía dolida estaba preocupada por ti-

-¿Preocupada por mi?- Ese concepto no le cabía en a cabeza, después que se marcho con ese manojo de ideas erróneas y sin una explicación de su parte, humillada y herida, aun se preocupaba por el. Definitivamente no había persona que la igualara, Misty era única.

Pero el pequeño rayo de esperanza que vislumbro se apago rápidamente, que le importara no era lo mismo a perdonarlo, si su generosidad era grande su orgullo lo seria mas y conociéndola no perdonaría una falta tan grave, siendo honesto consigo mismo, el no se perdonaría.

Escondió su cabeza entre sus brazos apoyados en la mesa y sintió como las lagrimas volvían a inundar sus ojos -¿Qué voy a hacer?-

-Lo primero que vas a hacer es cambiarte para la fiesta de navidad, los chicos no tardaran en llegar-

-No tengo ánimos de celebrar-

-Ash relámete lo siento, nadie estaría mas feliz que yo viéndolos juntos, pero no puedo permitir que te hundas y repitas lo de anoche-

Deseo poder molestarse por lo insensible que su amigo era acerca de su situación, pero sabia que solo lo hacia por su bien, aun así hubiera deseado poder hacerlo, molestarse con el o con la fecha desembrina, con la ventisca que desataba su furia contra las ventanas o contra cualquier otra cosa, sentir cualquier otra cosa que no fuera el inmenso vació que sentía en el corazón

Bueno espero que les haya gustado este pequeño capitulo, me gusta hacer sufrir al pobre de

Ash, pienso que muy muy muy en el fondo es un ser mas complejo de lo que vemos en la superficie, por eso esa mescla de sentimientos.

Lamento la espera pero aveces se atraviezan cosas que no podemos preveer.

Muchisimas gracias a las perdonas que se toman el tiempo de dejar sus REVIEWS

es para ustedes que trato de dar mi mejor esfuerzo.

Por favor diganme si les gusta o no y como puedo mejorar. gracias a todos

See you!!