Saludos!

Flannya reportandose!

Penultimo capítulo de este su fic! Pero antes... Los agradecimientos! Gracias por leer y por dejar review a: Wind und Serebro, Lady Loba,Yue-black-in-the-Ai, Tamat (hahaha ya le tocaba al frances que se lo friendzonearan! Siempre muy aca no? Pues que sepa que se siente!) natsumipantoja, kotodomo y a un guest . Mil gracias por sus palabras y su tiempo en dejar reviews!

Hay varias aclaraciones al final que agradecería que se leyeran, son redundantes a esta altura del fic puesto que ya casi se acaba ,pero necesarias.

En fin! El capi pasado Francis fue mega bateando y le partieron su parisino corazón en mil pedazos. Y saben? Honestamente este capi NO estaba planeado... Pero he visto que a muchas les encanta cierto personaje que poco a poco se ha ganado su lugar con Mexico. Ademas de ser una manera de recompensar a las personas que se qudaron con ganas de este personaje. :)

Asi pues, sin mas preambulos, la (re)aparición de...IVAN BRAGINSKI! (gritos de fan girls)

De antemano, disculpas por las faltas de ortografía, honestamente, por cuestiones de tiempo no reviso el texto al final XD

Espero disfurten! :D

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Capitulo 10: Watch out boy

El timbre resonó en toda la habitación.

María Guadalupe, que había estado sentada en el silloncito enfrente de su tocador, dandosé unos ultimos retoques, se dió a si misma una sonrisa gatuna, complacida por como había quedado y se levanto tomando su pequeña bolsa de mano que estaba cerca.

Se dirigió al interfón que estaba junto a su puerta y apretó un botoncito negro.

"Si?" preguntó para saber quien era, aunque ya sabía.

"Buenas tardes señorita María, la limusina ya esta esperándola para llevarla cuando guste." respondió una voz masculina un tanto suave y amable.

"Muchas gracias, bajaré en un instante." contestó la morena.

Antes de salir de su apartamento se vió al espejo. Peinada de raya en medio, su largo y lindo cabello negro estaba recogido en un lindo y elegante chongo en su cabeza. Normalmente lo hubiera usado suelto, pero la ocasión lo ameritaba. Había escogido para esta noche un vestido largo, sin tirantes ni mangas, con un bonito fruncido en el busto de corte imperial y cuya tela caía suavemente hasta el piso cubriendo sus altos zapatos de tacón. Sus delicadas manos estaban usando guantes blancos hasta arriba de los codos y Maria no pudo evitar sonreir ante su reflejo. Asi, vestida de rojo, lista para cenar e ir a una gala se veía despampanante. Y claro, el rojo que estaba usando era un tanto vivo, pero sin llegar a ser chillante y vulgar. Al contario, se veia elegante, llamativo y sumamente sensual.

Complacida, alzando altivamente la cabeza sobre sus delicados y desnudos hombros, salió de su apartamento y bajo el ascensor.

Al llegar al recibidor del edificio, vio por las puertas de vidrio que una gran limusina negra estaba estacionada, esperándola. Junto a las puertas de vidrio había un hombre viendola, vestido de negro, corbata negra, camisa blanca y cachucha, seguramente el chofer. Era alto, con cabello lacio rubio no muy largo y usaba unos lentes rectangulares sobre sus ojos verdes. Al ver que la morena salia del ascensor, se puso derecho y se acomodó sus lentes, tomando la puerta y abriéndola para dejarla pasar.

"Señorita María, buenas noches. Mi nombre es Eduard von Bock, su chofer esta noche." dijo el hombre estoniano en voz tranquila mientras se inclinaba un poco cuando pasaba María. Mas que nada por respeto y mecánicamente porque sabia que esa mujer, ni en sus mas locos sueños, estaría con el, sino con alguien como su jefe.

Ella solo le sonrió y siguió caminando hacia la limusina, sabiendose observada por el rubio. Se dirigio al vehiculo donde, junto a la puerta, había otro hombre, no tan alto como el primero, con pelo lacio café hasta los hombros y ojos verdes. También vestido con uniforme de chofer, este estaba estoico viendo como la mujer de rojo se acercaba a el. Vaya si era hermosa, no podía negar que su jefe tenía buen gusto en mujeres...

María llegó hasta donde la puerta y vio directamente a los ojos al hombre, una linda sonrisa en la cara. El hombre abrió un poco los labios para decir algo, pero de pronto, al ver a tan bonita mujer se le borraron las palabras y solo pudo quedarsele viendo la boca algo abierta y la mente en blanco.

"TORIS! ABRE LA PUERTA!" le exclamó en forma de regaño Eduard que venía siguiendo a la morena atrás.

Toris, saliendo de su trance, se ruborizo profundamente, y balbuceando torpemente un"disculpe, perdone señorita" abrió torpemente la puerta para dejar entrar a la mexicana que dio una risita divertida ante el nerviosismo del lituano.

Pero como no estar nervioso? Pocas veces había visto a una mujer así de atractiva!

Con cara de idiota siguio cada movimiento de la morena, como elegamente tomaba un poco de su vestido y lo recogia al subirse a la limusina para que no se arrugara, y como se sentaba en el vehiculo con gracia. Todavia con la boca algo abierta seguia sosteniendo la puerta abierta.

Maria, ya dentro del lujoso auto, volteo a ver al lituano, que le seguia viendo idiotizado. Todavia con una bonita sonrisa en esos labios rojos, alzo una ceja en forma de pregunta.

"TORIS! CIERRA LA PUERTA!" le regaño detrás Eduard.

Nuevamente, Toris salio de su trance y vio, su rostro ardiendo de vergüenza, como la morena se llevaba una mano enguantada a los labios y se reia levemente. Nuevamente, balbuceando, Toris se disculpó y cerró la puerta de la limusina, no sin antes ver la mirada de la mujer que le veia divertida, pero profundamente a los ojos.

Nervioso, las manos sudandole, se incorporó y vio a Eduard que le miraba de manera reprobatoria mientras que daba la vuelta al coche para subirse del lado del conductor. Toris, alisandose el saco negro de su uniforme y aflojandose un poco la corbata (que depronto le asfixiaba) rapidamente se dirigió al asiento del copiloto y se subió a la limusina.

Eduard encendio el vehiculo y empezó a manejar por las calles de la ciudad, el estoniano y el lituano en silencio en la cabina, separada por un cristal negro del resto de la limusina donde comodamente viajaba la atractiva mujer. Toris miraba por la ventana, nervioso por la imagen de la mujer en la cabeza. El rubio, al ver a su amigo de reojo tan inmerso en sus ideas, tomo con fuerza el volante.

"Toris, ni se te ocurra. Es la novia del jefe. Sabes que esta fuera de nuestro alcanze. " le advirtió el rubio, subiendose los lentes rectangulares por el puente de la nariz y fijando la vista en el camino.

El castaño ojiverde siguió conla mirada en la calle, viendo las personas y coches que pasaban.

"Lo se. Pero no puedes negar que a ti tambien te gusto." dijo el lituano en voz baja.

Eduard, que seguia agarrando el volante con sus manos sudando bajo sus guantes negros, se aclaró la garganta incomodo, de pronto sintiendo mucho calor.

"Si el jefe se entera nos mataría." respondio el rubio dando vuelta a la izquierda.

Toris dio una sonrisita triste recordando los ojos de la morena sobre el.

"Bueno, pero al menos se puede soñar, no?" dijo el lituano volviendose a su amigo una sonrisa en los labios.

Eduard sonrió del lado.

"Eso si..." dijo dando una pequeña risita mientras que giraba a la derecha.

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Maria reia suave y melodicamente mientras tenía un pequeño vaso con vodka en la mano. Enfrente de ella, Ivan Braginski sonreía infantilmente, pero sumamente complacido, tambien un vaso pequeño con vodka.

Vaya si había sido una noche perfecta. Y cada momento estaba grabado en la mente del ruso.

Cuando ella bajó casi etereamente de la limusina el ya la estaba esperando. Con su linda sonrisa que alegraba como mil soles ella suavemente poso su pequeña y delicada mano enguantada en la palma que el le ofrecia. Y luego, ella suavemente le dio un pequeño beso en la mejilla. Complacido y sonriendo como un niño, ofreció su fuerte brazo a la pequeña morena a su lado y juntos entraron al hermoso teatro brazo en brazo.

Esta noche el había planeado todo, hasta el mas pequeño detalle. Consiguió los mejores asientos posibles, aunque costaran una millionada. Finalmente para el esa cantidad de dinero era minima. Siendo una exitoso y multimillonario hombre de negocios con un impresionante imperio en la metalurgia podía darse estos lujos y claro, darselos a la morena.

Asi pues, la llevó a ver el ballet, y claro, solo el mejor ballet del mundo... el ruso. Sentados en su palco privado el enorme ruso veía con sus ojos violetas de vez en cuando a la mexicana a su lado que veía encantada el ballet...tan hermosa...tan linda y fragante... Tan llena de vida y alegría...tan calida...como un girasol.

Y despues de la presentación, a llevarla a cenar, a uno de los restaurants mas lujosos de la ciudad, donde solo la élite y los adinerados como el, Ivan Braginski, podían desfalcar millones en una exquisita cena. Pero de nuevo, no importaba.

Lo unico que importaba era la mexicana, que brillaba en su vida como un sol, calentando su corazón.

Ambos estaban en la sobremesa, bebiendo vodka. Ivan sonrió al ver como Maria, toda una dama, sorbía delicadamente el licor transparente y como ,para su sorpresa, no le hacia efecto alguno. El ruso sonrio infantilmente.

"Veo que Maria puede manejar el vodka...eso es bueno..." dijo suavemente el enorme hombre mientras que tomaba de golpe su bebida y era rellenado rapidamente por un mesero.

Maria le miro entre sus largas y rizadas pestañas con una sonrisa juguetona.

"Ivan querido, el vodka es algo parecido al tequila...un rico licor con gran aroma y cuerpo que solo puede ser degustado y tolerado por algunos... " dijo alzando las cejas y alzando su vaso de vodka a la salud del ruso,y dando un pequeño sorbo.

Ivan solo la veia.

"Da...eso es cierto..."dijo el ruso.

Siguieron hablando, el ruso con su caracteristica voz suave e infantil, y su pequeña sonrisa juguetona. María seguia su conversación, alegre y animada como siempre.

La velada paso lentamente entre pláticas y risas a la luz de las velas del salón ricamente adornado de tapices caros. Fue entonces cuando el ruso pensó que había llegado el tiempo adecuado para cerrar con broche de oro.

"María sabe que es una persona muy importante para Iván, da?" preguntó el ruso con su voz suave mientras que veía a la menuda morena enfrente de él.

Ella solo le sonrió lindamente, mas no contestó nada, solo asintió con la cabeza. Eso fue mas que suficiente para el ruso. Con una sonrisita en los labios, se recargó cómodamente en el respaldo de su silla, y trono los dedos.

Inmediatamente el chofer lituano de cabello cafe y lacio se acercó, solo que ahora estaba vestido de mesero. Traía en las manos una caja algo plana de terciopelo rojo y se puso de pie junto al ruso esperando.

María enarcó una ceja a modo de pregunta, pero Iván al ver que tenía la atención de la mujer le dio una pequeña sonrisa como un niño pícaro.

"открыть его" ordenó en ruso al lituano a su lado.

Toris, saltando ante la orden de su jefe, presurosamente abrió la cajita de terciopelo revelando su contenido. Dentro, la caja estaba toda forrada de satín blanco y había un hermoso collar de rubíes uno junto a otro, cada uno rodeado por diamantes. El collar era una obra maestra de un joyero experto, no había que saber de joyería para saberlo. La luz de las velas solo acrecentaban el brillo de las piedras preciosas e Iván pudo sonreír abiertamente al ver la cara de sorpresa de María. Evidentemente le gusto el regalo. Delicadamente, Ivan tomo el collar y se levanto de su asiento, para pararse atrás de la morena.

María estaba quieta en su lugar , totalmente sorprendida. No se esperaba tal regalo del ruso honestamente, y claro, no estaba con el por dinero, solo para divertirse. Asi pues, no se espero algo del ruso, aunque de nuevo, el magnate ruso era hombre de muchas sorpresas.

"Iván...yo..." empezó la mexicana.

Pero el ruso que ya estaba atrás del respaldo de su asiento, se inclinó y le puso sobre su desnudo cuello el hermoso collar. Luego se inclino hasta poder hablarle a la morena en el oído, respirando en su nuca y oliendo su cabello.

"Espero que María acepte mi pequeño obsequio como una pequeña muestra de mi afecto,da?" dijo mientras cerraba el broche dorado del collar y se paraba junto a ella para admirarla.

Y claro, como no hacerlo. Maria alzo una pequeña mano y suavemente toco las piedras preciosas que pesadamente colgaban de su delicado y desnudo cuello. El ruso sonrió complacido al verla usar la pieza de joyeria y como ese particular color rojo del rubí y su vestido la hacían ver muy atractiva. Ella le dirigió una pequeña sonrisa.

"Gracias Iván, es hermoso" le dijo la menuda mujer.

Iván cerro los ojos como niño complacido.

"Maria quiere bailar?" le preguntó el ruso extendiendo su palma.

La latina le sonrio tiernamente y puso su mano enguantada en la palma del ruso mientras que se levantaba. Suavemente el alto hombre la guió al centro del salón y automáticamente un suave vals empezó a sonar. Iván disfrutaba de cada instante que pasaba. Pese a que la morena era diminuta aun con tacones, ella puso su mano izquierda en el ancho hombro del hombre y se recargó en su fuerte pecho. Iván, con extrema suavidad a pesar de su gran tamaño, puso su mano en la cintura de la mujer y empezó a guiarla. Hasta ahora que la tenia tan cerca de el, se daba cuenta de lo pequeña y frágil que en realidad era ella, su mano casi envolvía la diminuta espalda baja de la morena y su pequeña mano enguantada era casi envuelta por la de el. Claro había que tener en cuenta que el ruso era sumamente alto. Aun así , el pronto descubrió que la morena se movía con gracia y delicadeza por la pista, dejándose mecer y fluía con cada nota que sonaba, casi sin necesitar ayuda alguna ni guía de el.

Y talvez eran estas características las que deslumbraban al ruso y que le hacían sonreir. Su calidez que irradiaba, nada que ver con la fria vida que siempre había llevado. Siendo un magnate, su vida se había replegado al frio mundo de negocios, lleno de sonrisas falsas y juntas burocráticas. Lleno de contratos millonarios y caras distintas sobre trajes caros. Lleno de soledad e hipocresías. Un mundo frio de lujos y dinero. Siempre el dinero.

Y llego Maria.

Todavía recordaba la primera vez que la vio. La vió en la calle, ella iba caminando presurosa, con muchos papeles en brazos. De hecho ahora que lo pensaba era muy difrente de ahora. En ese entonces ella usaba unos lentes rectangulares, y su hermoso pelo lo usaba en dos trenzas largas, algo sueltas. Era invierno, así que estaba bien arropada contra el frio viento de la ciudad que azotaba a los transeúntes. Y ella estaba ahí, caminando con esfuerzo a contra viento por la acera, sus papeles fuertemente agarrados a su pecho. Se veía tan pequeña moviéndose como podía entre las personas. En eso, un hombre de traje y abrigo negro pasó junto a ella propinándole un codazo y sin siquiera verla. La pequeña morena, perdió el balance y cayó al suelo, sus papeles de pronto volando por todos lados.

Angustiada y todavía en el piso, trató de recoger la mayoría de ellos como podía, alguno de ellos ya demasiado lejos par agarrarlos, cuidando de no ser pisada por los muchos transeúntes que pasaban junto a ella y la ignoraban. Entonces, Iván hizo algo, que en su fría vida de soledad jamás había hecho.

Iván dio una tosca orden a su chofer que inmediatame paró la limusina junto a la acerca y bajó del vehículo. Todavía podía recordar la cara de la morena al verlo frente a el de pie, mirándolo hacia arriba desde el piso con sus grandes ojos negros expectantes, algunos papeles arrugados y sus lentes se habían caído hasta la punta de su nariz. El solo le dió una sonrisa infantil.

"Tal parece que necesita ayuda, da?" dijo como un niño.

Así pues, el enorme ruso ayudo a la mexicana a terminar de recoger sus papeles en silencio. Ahora que lo recordaba, la mexicana en ese entonces se veía, tierna, inocente, el como tomaba sus papeles contra su pecho y bajaba la mirada con pena la hacían ver vulnerable e ingenua. Pero el estaba encantado con esa ingenuidad. Amablemente, el le invitó un café en un deli cercano a lo que ella, algo que ella casi se negaba, pero termino aceptando tímidamente. Ese día, el le dió su tarjeta a ella, con la esperanza de que ella le hablara.

Pero nunca lo hizo.

En ese tiempo, el se abstuvo de buscarla. Tenía el dinero y los medios para hacerlo, sería sencillo dar con ella. Pero pensó que la linda morena no estaba interesada en el, y decidió dejarlo como un encuentro casual, aunque en muchas ocasiones tenía en mente ese recuerdo y fantaseaba con el.

Fue mas o menos dos años después cuando de manera inesperada recibió una llamada de la mexicana. Y vaya que lo tomo por sorpresa. Con una gran sonrisa en el corazón (que aterraba a todos sus subordinados) fijo una cita con ella y fue a verla en el lugar pactado. Pero un año despúes ella era diferente.

Ya no la veía tan inocente, ni tan ingenua. Y no solo su apariencia física. Ahora se veía sumamente... atractiva y sensual. Había cambiado sus largas trenzas y lentes por un hermoso pelo lacio suelto que enmarcaba su cara y los lentes habían desaparecido. Ya no hablaba con timidez y en voz baja, viendo al suelo. Ahora le miraba de manera directa, con voz firme y segura. Ahora una sonrisa gatuna estaba presente en sus labios y había algo en su mirada que desbordaba inteligencia. Ya no era la linda y timida niña inocente que había conocido, sino una mujer astuta y por que no decirlo? Peligrosa. Aun así, eso le gustaba al ruso.

Así pues, bailando suavemente el vals, guiando a la hermosa joven en brazos se sentía feliz y dichoso. Hacía tiempo que ya conocía a la muchacha, años de hecho, y que salía con ella, aunque claro no muy seguido debido a su saturada agenda. El procuraba que cada vez que tuviera un tiempo libre estar con la morena. Pero en sí era ella la que dictaba cuando se veían. Ella decía cuando y donde. Ella era la que tenía el control de la relación. Y claro, el control de el. Todo había empezado como un encuentro casual, que en su frío mundo de negocios jamás la hubiera conocido. Pero cada vez que estaba con ella todo parecía estar bien. Todo era cálido y soleado.

Iván acercó mas el cuerpo de la morena al suyo, abrazándola de una manera casi posesiva.

"Cuando va a ser María una con Iván?" pregunto dulcemente el enorme ruso a la morena.

María, que estaba recargada en el pecho del hombre empezó a pensar rápidamente. Conocía bien al ruso. Sabía que era un hombre dulce e importante sí, pero también peligroso. No, todavía no era tiempo para darle aquello que el mas quería, que era en dado caso verla en plano formal. Todavía no. Tendría que jugar un rato mas con él, aunque claro, no era difícil.

Suavemente, María llevo su mano del hombro del ojivioleta y se separo un poco para verlo a los ojos. Con una sonrisa en los labios ella le respondió suavemente.

"Pronto, Iván... pronto." le mintió María.

El ruso cerró los ojos en deleite infantil, mientras que se agachaba y besaba a la morena. María, por su parte, le respondió su beso. Le dió algo de ternura... un hombre respetado y muchas veces temido... y en realidad era mas suave que un bombón en sus manos. María sonrió. un bombón que fácilmente podía estrujar a su antojo.

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Oh,here she comes,

Watch out boy, she'll chew you up,

Oh, here she comes,

She's a maneater.

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Alguien dijo "rojo comunista"? XD

Oh Dios que cosas! Ya solo falta un capi! :3

Si, este capi era para muchas personas que se quedaron con ganas del commie preferido... vaya si es excelso con sus regalitos! :D Pero le queda bien la profesión no? Iván el magnate, Alfred el doctor (que trabaja en ER XD), Ludwig el ingeniero, Arthur el editor... :3

Ahora si aclaraciones: creo que me HASTIADO de poner en los warnings el contenido del fic. He dicho que SI HAY FALTAS DE ORTOGRAFÍA (por las cuales me disculpo), que este fic es MULTIPAIRING, basado en la canción MANEATER, en una FEMME FATALE y AU (alternate universe). De igual manera he dicho en varias ocasiones que esta basado en la premisa de un estudio en el cual México es el segundo pais mas infiel del mundo y que de ninguna manera mi intención es estereotipar o insultar a ninguna persona (o género en dado caso).

Dicho esto, creo que es ENERVANTE, leer comments como los de un cierto guest.

Al "Guest" que comentó: 1. Ten los pantalones para poner tu nombre y no escribas anonimamente. Es falta de educación. 2. Por lo visto no sabes lo que es una Femme Fatale, pero deja te ilustro: dicese del arqueotipo de una mujer seductora, inteligente y en la mayoria de las ocasiones malvada, que usa sus encantos y astucia para envolver a las personas y normalmente las lleva a un final trágico. De ninguna manera estoy implicando que las mexicanas sean así. Soy mexicana, a mucha honra, y hago este fic con el mayor respeto posible y partiendo de la premisa de una canción. 3. Compra-venta de juguetes sexuales? Por Dios, se nota que no leiste el fic. Aunque no me sorpende, Mexico en está en los indices de países que menos leen. Creo que por personas como tu que leen dos lineas y dan algo por sentado. Si leíste (lo cual dudo) mas allá del capítulo 1, te darás cuenta que la que tiene control de la situación es María Guadalupe. Asi que porfavor, abstente de hacer comentarios sin bases ni argumentos. 4.- Por lo visto no lees que es un AU (osea que no es real, por si no entiendes) basado en una canción de una "come hombres". Si tu ideología retrograda no alcanza para leer fics de esta índole y te sientes ofendido(a) o identificado(a)... pues que por algo te quedo el saco.

De igual manera, un comment me avisó que mi fic fue llevado a un foro llamado "Los Malos Fics y Sus Autores". Honestamente me sorpendió la ARDUA y EXAUSTIVA reseña que se me dio a mi fic, (dado que según los parametros es "malo"). Agradezco hasta cierto punto que varias personas hayan puesto tanto empeño en analizar un fic que salió de una canción, y se lo tomaran tan a pecho. En mi punto de vista se me hace algo burdo que si un fic no te gusta, no solo lo leas y commentes, sino que hagas una reseña tan minuciosa y profunda, pero por lo visto otras personas pasan su tiempo en hacer esto. Para no hacer la historia larga, fui calificada como una pésima autora y con un pésimo fic (se encoge de hombros) y fui tatuada por los cuasi inquisidores de la Real Academia Española con la "marca amarilla" (XD osea casi como si tuviera la peste). Curiosamente, algunos comentarios fueron interesantes, pero otros (el primero de hecho) fueron redundantes y podían rayar en lo grosero. Si leen los warnings se los pudieron haber ahorrado.

Invito cordialmente a leer los warnings y si no les gusta el contenido no solo de este fic, de cualquier otro, absténgase de leerlo.

No me molestan los comentarios negativos. Me molesta que no estén sustentados.

A los demás lectores, disculpen por tomar su preciado tiempo con estas aclaraciones, pero siento que era necesario.

Mil gracias a las personas que están ahí, leyendo y comentado objetivamente.

Un capi mas! Solo uno y terminamos! WAAAAA YA VIENE LA VERDAD! Que creen que pasará? María se quedara con alguien? Quien será ese alguien? Que pasará con Alfred y su plan de héroe para proponerle matrimonio? Ludwig le propondrá o buscara manuales para hacerlo? Arthur podrá mantener el secreto que está con una subordinada? Francis intentará de nuevo insinuar algo con María? Iván lograra ser uno con ella... a toda costa?

Tantos misterios por resolver! y solo un capi! :D

Sugerencias? Premoniciones? Cometarios (si van a ser negativos, sustentados por favor!)? Pedidos?

Saludos! :D