CAPITULO 45 ESTO NO ES LO QUE PARECE

Esa pedazo de puta...No me podía creer esas palabras que habían salido de su bocaza. Ahora mismo, la gran mayoría de alumnos que se encontraban en el campo de beisbol miraban a Meiling como el próximo cotilleo en potencia. Conociendo a estos cotillos de mierda la noticia del embarazo les duraría semanas. Y todo por la culpa de le zorrona esa. Si...este es el día de las zorras, sin lugar a dudas...

Miré a Meiling...La pobre tenía una cara de "tierra, trágame" que no podía con ella. Dios santo, no me importaría nada arrancarle los ojos a Rika. La muy guarra nos estaba mirando desde su posición aventajada, desde las gradas, con una mirada entre divertida y maligna. Malignos mis cojones, esta chica definitivamente quería morir joven...Me arremangué, dispuesta a ir hasta donde se encontraba esa tipa, la iba a matar lenta y dolorosamente sólo por la vergüenza que estaba pasando Meiling en estos momentos. Lamentablemente, el agarre de unas fuertes manos en mi cintura no me permitieron avanzar mucho. Miré por encima del hombro, era Shaoran.

- Suéltame, Shaoran...ahora mismo tengo rabia acumulada como para destripar a alguien sin usar ningún instrumento...no dejes que desaproveche esta ocasión – murmuré sin despegar la mirada de Rika.

- No caigas en sus provocaciones, joder...Sakura, tu eres mucho más inteligente que ella...no la mires, hey...- me cogió de la cara para que dejara de mirar al demonio pelirrojo – No la des el gusto, Sakura...

- Señorita Li – todos nos miramos para ver al señor Campbell. Meiling perdió color de la cara de manera alarmante – Creo que usted y yo tenemos una conversación pendiente...- mierda...Meiling asintió en modo autómata on.

- Yo...yo voy también...no la voy a dejar sola en esto...- el señor Campbell asintió.

- Supongo que usted es la otra parte implicada...- murmuró – Vamos a mi despacho los tres...

Los cuatro nos quedamos mirando el camino que siguieron hasta perderse en el interior de la facultad. Pues si...mi mañana iba de mejor a mejor...O mejor dicho, de zorra a zorra y tiro porque me toca. Argggg. Este día estaba siendo como un puñetero yo-yo, en un constante sube y baja. Y al final iba a acabar mareada...¿Qué pasa? ¿No podíamos tener un par de días de esos, aburridos y latosos? Pues al parecer, no. Nuestras vidas se asemejaban a la de cualquier personaje de alguna serie juvenil, lleno de drama y sin descanso.

Desvié de nuevo la mirada a Rika mientras abandonaba el campo; la tía esta no borraba la cara de sonrisa de psicópata sin medicar ni dormida. Shaoran de nuevo intervino para que la sangre – la sangre de la guarra - no llegara al río.

- Vale ya, Sakura...siento que en cualquier momento te puedes poner en plan puños fuera...- le miré al fin – Vamos fuera, esperemosles en el aparcamiento...

No, no quería ir al aparcamiento. Quería seguir a esa zorra y darle lo suyo. Una cosa era que se metiera conmigo por vete tu a saber qué razón...porque realmente no sabía cual había sido el motivo para desencadenar su odio hacia mi. Bueno, eso lo podía aguantar. Pero que se metiera con mis amigos...eso era imperdonable. Y menos en la situación en la que se encuentra Meiling. El disgusto que le acababa de dar a mi amiga lo iba a pagar caro, aunque aún no sabía como.

Fuimos hasta el aparcamiento, Shaoran me seguía muy de cerca; seguramente no se fiaría de mi. Y no era para menos. Ni yo misma me fíaba de mi persona en estos momentos...Elegimos el Jeep de Eriol como punto de reunión.

- Si me hubieras dejado la habría arañado esa estúpida cara, Shaoran – murmuré - ¿Quién coño se cree esa tía para descubrir una cosa tan personal como un embarazo? No tenía derecho, joder...Podría ir a buscarla y arrancarla esa estúpida sonrisa de la cara...

- Ese sería el camino fácil – dijo Eriol – Vas ahí dentro, la sacas de los pelos y las das un par de buenas razones con la mano para que no vuelva a abrir esa bocaza...¿y luego, qué? - todos miramos a Eriol asombrado...haciendo apología de la calma...increíble – A Shaoran y a mi nos duele en el alma lo que ha pasado porque se trata de nuestra hermana. La ha puesto en el punto de mira de todos...- asentí en silencio cuando fui entendiendo el punto de Eriol – Creo que deberíamos de ceñirnos al plan original...descubrir esos trapos sucios que seguro que tiene y descubrirla...

- Aún no tenemos nada – dijo Tomoyo por primera vez desde que se había soltado el bombazo. No sabía si era por lo de Eriol o por lo de Meiling...

- Pues yo estoy convencido de que dentro de poco tendremos material para desacreditarla y hacer ver a todos lo putilla que es...Creo que podemos hundirla...

- Pues espero que tengas razón, porque si no no me va a faltar tiempo para golpearla hasta que se me engarrote la mano – dije áun enfadada.

- Joder...¿qué cojones les estará diciendo el director? - preguntó Tomoyo mientras se mordía el labio inferior - ¿Y Rika como cojones se ha enterado de esto?

- Muy fácil – todos nos giramos para ver la dueña de la voz. Era Naoko, una de las secuaces de Rika. Venía con su carpetita pegada al pecho y luciendo su anillo de vírgen puta – Voy a hacer alarde de lo buenas persona que soy y le voy a dar un consejo al enemigo...Antes de soltar una bomba informativa de este tamaño asegurate siempre de que estás sola en el baño...- los chicos la miraron sin entender – Habeis sido muy tontas al hablar de un secreto en un sitio público – sonrió en un intento de lo que parecía ser dulce.

Mierda, mierda, mierda...Era cierto. Tomoyo y yo habíamos sido un poco descuidadas al hablar con esa facilidad de un secreto de este tamaño...Perfecto, a parte de la mala leche que sentía por todo mi cuerpo ahora me sentía culpable.

- ¿Has sido tu la que lo has oído todo? - preguntó Tomoyo. Naoko ensanchó su sonrisa – Tu no le tienes mucho aprecio a tu vida, ¿a que no? - Naoko palideció rápidamente.

- Dile a Rika que esto no se va a quedar así – le dije a Naoko – Si no quieres que tus apestosas extensiones adornen el pavimento ya puedes ir corriendo...

Naoko tardó segundo y medio en marcharse de allí. Joder, era una provocación tras otra. Claro...las muy zorras como no tenían otra cosa en la que ocupar sus noches lo que hacían era maquinar maldades.

- Eh...se ha acojonado – dijo Shaoran con una ligera sonrisa en los labios.

- Tiene motivos para hacerlo, creéme...No vamos a decirle a Meiling nada de esto, ¿vale? - los chicos asintieron.

Tomoyo se enderezó y puso cara de alerta. Todos miramos en su dirección; Lien venía con Meiling agarrado a su cintura. Era evidente que mi pequeña amiga había estado llorando. La cara de Lien no tenía mucho mejor aspecto.

- ¿Qué ha pasado? - dije mientras Meiling se abrazaba aún más a Lien.

- El director la ha dicho que tiene que abandonar la universidad – todos fruncimos el ceño – Calma...calma...ha dicho que por el momento puede quedarse, pero que cuando empiece a ser evidente tiene que seguir con los estudios a distancia – corrí a abrazar a Meiling.

Tranquila, Meiling...- la acuné entre mis brazos – Podía haber sido peor y...

- No, Sakura...sí ha sido peor...No sabes lo que he sentido el rato que he estado en su despacho. Que si no he oído hablar de los métodos anticonceptivos, que si los hijos deben de ser dentro del matrimonio, bla, bla, bla...Ese hombre me ha mirado como si fuera una zorra por el simple hecho de haberme quedado embarazada con diecinueve años...Joder, esto le puede pasar a cualquiera...Y lo peor no ha sido la charla con el director...lo peor ha sido la sonrisa burlona de los puñeteros estudiantes...

- No debes de hacer caso a los demás – dijo Shaoran – Te lo digo por experiencia...

- Ya...se que no debo hacer caso a nadie...pero es inevitable. Vamos a ser el cotilleo del año – se derrumbó de nuevo contra mi cuello.

Lien observó con impotencia como Meiling se desahogaba con el llanto. Todos estábamos en silencio, pero con las miradas hicimos una promesa irrompible. Hundir a Rika en la más obsoluta y apestosa mierda...

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Después de un cuarto de hora más de llanto por parte de mi hermana decidimos marcharnos del aparcamiento. Llevé a Sakura a su casa ya que ella había venido conmigo esa misma mañana. De todos modos las cosas no estaban para mucha juerga. Sakura y yo hicimos el camino en total silencio. Realmente apreciaba la manera de Sakura de defender a mi hermana. Era increíble cómo sacaba las garras por la gente que quería. La traición de Rika a mi hermana le había dolido a Sakura como si se lo hubieran hecho a ella. Y por el gesto de su cara el enfado y el cabreo aún no se le había pasado ni de coña.

Cuando dejé a Sakura y fui para casa comprobé que allí la situación no estaba mucho mejor. Meiling se había encerrado en su cuarto dejando a un pobre y confundido Lien en el salón. Esta situación se me hacía rara e incómoda. Nosotros siempre estábamos de bromas y de buen humor...no me gustaba ver a la alegría de la huerta de mi hermana con ese gesto triste en la cara.

Esperaba ansioso que el día siguiente fuera mucho mejor...pero no. A la mañana siguiente, cuando bajó a la cocina los ojos de Meiling estaban hinchados y, aunque se había maquillado, las ojeras bajo sus ojos eran evidentes. Se avecinaba un día movidito, si señor...

- Meiling...- me miró mientras mareaba su café – No me gusta verte así...

- Y a mi no me gusta que me miren y que me señalen con el dedo por los pasillos, Shaoran- Joder, ni que hubiera matado a alguie...– sonreí a duras penas.

- Me he sentido así durante años...te recuerdo que hasta hace un par de meses era un puñetero friki...- Eriol se rio mientras se comía un bizcocho – Debes hacer que los comentarios de esa gentuza te entren por un oído y salgan por el otro sin hacer una parada en tu linda cabeza – Meiling sonrió – Eres valiente, decidida y directa...y tienes a tu novio, a tus hermanos y amigas al lado que te apoyan y te apoyarán siempre...¿Qué más te hace falta? No hagas caso de esos comentarios malintencionados...solo buscan hacer daño...- Meiling me abrazó con la fuerza que la caracterizaba.

- Gracias, Shaoran...- murmuró contra mi cuello.

- Hey...¡hey! Aquí falta un hermano – Meiling y y sentimos las manazas de Eriol sobre nuestros cuerpos.

Ugh. Eriol...Hoy era el famoso día que había quedado con la famosa Jane...Bieeeeen. Tomoyo iba a ir a la cafetería de Billy, Sakura iba a acompañarla...y yo iba a acompañar a ambas. Si Tomoyo descubría a Eriol haciendo algo con otra chica ya podía empezar a correr. Sakura no podría con ella sola, esa era la razón por la que había decidido acompañarlas. Miedo me daba lo que nos podíamos encontrar allí...

Cuando llegamos al aparcamiento de la universidad Meiling estaba de muchisimo mejor humor. Se la veía mucho más animada.

- ¿Cómo estás, Meiling? - le preguntó Sakura.

- Mejor...He tenido una conversación con Shaoran que me ha abierto los ojos...

Sakura me miró de manera cálida...y esa sonrisa me destruyó por completo. Me desconcertaba ya que algunas veces se comprotaba como la perra más mala y en cambio otras veces era tan suave como las plumas...

Eriol, Lien y Meiling se metieron en la facultad mientras bromeaban. No se me pasó por alto el hecho de que la gente seguía con la mirada a mi hermana y cuchicheaban...Gilipollas, cotillos de mierda...

. Shaoran...¡Shaoran! - el codazo que me dio Tomoyo en el estómago me sirvió para hacerles caso a las chicas – Te estaba preguntando si vas a venir esta tarde a lo de Eriol – me dijo Sakura.

Miré a Tomoyo. La pobre tenía una mezcla de sentimientos debido a su rollo con Eriol. La veía triste y apenada...pero sobre todo la veía enfadada. Furiosa. Esperemos que esta tarde no haya cubiertos sobre la mesa de la cafetería de Billy...en estos momentos veía capaz a Tomoyo de descuartizar a alguien con el cuchillo de untar la mantequilla.

- Claro...claro que iré...- Tomoyo asintió.

- Gracias por tu apoyo, tío...espero seguir teniéndole en el caso de que pille a tu hermano haciendo cositas indebidas con otra que no sea yo...- le miré confundido – En el caso de que eso pase...tu le sujetas y yo se la corto...

Tomoyo se marchó sin añadir nada más...y menos mal...Sakura me miró y frunció los labios. Caminamos juntos mientras yo miraba a todos lados por si las Estefanys...Aún me daba un poco de miedo encontrármela por los pasillos. La chica no era insistente, no. Era lo siguiente.

- No se si necesitaremos refuerzos esta tarde, Shaoran...me da un poco de miedo la reacción de Tomoyo si descubrimos algo malo...

- Pfff...la verdad es que mi hermano me decepcionaría mucho si le fuera infiel a Tomoyo. Creo que yo no sería capaz de perdonar una cosa así...lo que es mío es mío – Sakura sonrió.

- Muy buena frase, Shaoran...

Sakura se despidió de mi con la mano mientras se marchaba hasta su clase. Lo que es mío es mío...Sí, ya...de momento estás de alguiler...no tienes nada en propiedad, machote...

Contra todo pronóstico la mañana estaba siendo tranquila...casi normal. Eso si tenemos en cuenta la carrera de obstáculos que tenía que correr cada vez que me cambiaba de clase; era Estefany. Joder, parecía que era omnipresente, estaba en todos los putos sitios a la vez. Seguramente me habría reído si hubiera visto mi cara de horror desde fuera. Era paradógico...huyendo de la chica por la que suspiraba hacía un par de meses. De todos modos Sakura tenía razón, Estefany podría llegar a cansarse de mi juego de huidas y fugas...¿y qué? Ahora mismo que Estefany se cansara de mi no lo veía tan mal...Caminé hasta la cafetería sumido en mis maquinaciones, en mil formas de hacer que Estefany se cansara de mi...Cuando me senté en la mesa de siempre con los chicos me fijé en Meiling; volvía a estar rara...pero no era tristeza lo que se reflejaba en su rostro. Era enfado.

- ¿Qué pasa? - pregunté mientras abría mi zumo.

- Todos la miran – murmuró Sakura...- Los hijos de puta son descarados – miré a mi alrededor...sí. Varios grupos de alumnos miraban a mi hermana y sonreían...idiotas.

- Podría partir un par de dientes, Meiling...hoy me veo con ganas...- dijo Tomoyo haciendo sonar sus nudillos.

- ¿Que aún no te has enterado? - murmuró una chica mientras pasaba por nuestra mesa – Meiling Li está preñada...¡la han hecho un bombo! - risas tontas.

Entonces Meiling se levantó y nos sorprendió a todos dando un sonoro golpe en la mesa. Las conversaciones se callaron y todos la miraron.

- ¡Ugh! ¡Ya está bien de una puta vez! No me han preñado ni me han hecho un bombo...me he quedado embarazada. ¡Embarazada de mi novio! ¿Estamos? Y estoy totalmente feliz por haber dado el paso de seguir adelante. Seguid hablando de mi a mis espaldas...y luego si os sobra tiempo buscaros una vida, coño – se sentó y siguió comiendo como si nada. El comerdor tardó como cinco minutos en volver a llenarse con el rumor de las conversaciones banales. Lien la míró y sonrió con la baba colgando.

- Jooooder...- murmuró Sakura – Me ha encantado...le has cerrado la bocaza a todos.

- Ya me estaban hartando...- se encogió de hombros – Al toro hay que cogerle por los cuernos...

Y qué verdad era esa frase...sobre todo para Tomoyo en este momento...Después de la verborrea de mi hermana las cosas fueron mucho más tranquilas durante el resto del día, gracias a los cielos. Después de clases Lien y Meiling decidieron salir a tomarse algo juntos a Port Angeles, en plan parejita. Muuuy bien. Eso nos dejaba margen para trabajar a Sakura, Tomoyo y a mi con tranquilidad con el tema de Eriol. Cada uno había ido a su casa después de clases. Eriol y yo estuvimos un rato en la cocina, comiendo y hablando de cosas sin importancia...hasta que el reloj marcó las cinco y media de la tarde. Entonces cogió sus cosas y se marchó diciendo que tenía cosas que hacer...ya, ya...Cogí el teléfono para llamar a Sakura.

- El cuco ha abandonado el nido – Sakura sonrió a través de la línea.

- Está bien, en diez minutos quedamos en frente de la cafetería...

Dicho y hecho. Diez minutos después estábamos Sakura, Tomoyo y yo mirando a través de la cristalera de la cafetería de Billy como si fuéramos espías infiltrados. Cualquiera que nos viera se reiría de nosotros. Tomoyo incluso se había puesto gafas de sol y gorra...y estaba de los nervios. No hacía más que mirar el reloj una y otra vez. A través de las cristaleras pudimos observar clientela de lo más variopinta. Madres con los pequeños comiendo las famosas tortitas de Billy, chavales estudiando mientras se bebían sus batidos y un par de hombres con monos de trabajo bebiendo de sus tazas. No había ni rastro de ninguna chica aparentente esperando a alguien...Hasta que reparé que en una de las mesas relucía una cabellera rubia, las puntas le tocaban los hombros. ¿Seria esta la tal Jane? Miré a Sakura...sí...ella también ha visto la cabellera rubia...

Miré el reloj, apenas quedaban cinco minutos para las seis, y Eriol aún no había llegado. ¿Dónde coño estaba si él había salido antes que nosotros? Estaba empezando a pensar que nada de esto tenía sentido, que quizás todo hubiera sido un malentendido...pero no. Ahí estaba...

No me podía creer lo que mis ojos estaban viendo. Eriol entró en la cafetería y le sonrió a alguien mientras avanzaba hacia una de las mesas. Los tres seguimos el movimiento de su cuerpo hasta que se paró...para sentarse en la misma mesa en la que estaba la solitaria rubia...Se sentaron muy juntos, tanto que no podíamos ver lo que estaban haciendo...Mierda...Tomoyo estaba teniendo un caso severo de ira...

- Voy a matar a esa puta y a él le voy a dejar sin identidad de padre - susurró con un tono totalmente asesino...

Sakura y yo nos miramos. Mierda. Se había confirmado. Eriol había mentido a Tomoyo para quedar con otra rubia que no era ella...con la que se llamaba constantemente y con la que se mandaba mensajes comprometedores...Tomoyo no despegaba la mirada de las escena que se desarrollaba delante de ella. Sólo era cuestión de tiempo que Tomoyo explotara. Tres, dos, uno...Eriol le pasó el brazo a la rubia por el hombro y la besó el tope de la cabeza. Bomba. Tomoyo se puso de todos los colores inimaginables. La agarré del brazo para que no entrara a esa cafetería ni cometiera ningún asesinato con testigos. Pero no hizo ni el intento. Tomoyo me miró con gesto abatido y negó con la cabeza.

- No hace falta que me sujetes, Shaoran. No voy a hacer ninguna tontería...- se quitó las gafas y la gorra – Venía con la esperanza de que esto no fuera algo importante...pero ya veo que me he equivocado. Ya no estoy enfadada...estoy deprimida...Yo...me voy a casa...se me han pasado las ansias homicidas...

Se dio la vuelta y se alejó con la cabeza agachada. Mierda de nuevo. Sakura me miró y se mordió el labio inferior.

- Debería de ir con ella – asentí. Me besó en la mejilla y se marchó corriendo detrás de su amiga.

Yo me quedé mirando las escena de mi hermano. No me pegaba que Eriol estuviera con otra mujer. Dios...la idea de entrar allí y descubrirle se me hacía más que tentadora...¿Qué coño? En un alarde de valentía salí de los setos en los que nos habíamos escondido y entré en esa cafetería. A medida que avanzaba hacia la famosa mesa sentía que mi corazón latía más y más rápido...lo que iba a hacer era una locura, pero mi hermano se merecía esto por cabrón y por infiel. Cuando llegué a la mesa le piqué en el hombro por detrás. Entonces él y la rubia se giraron. Y me quedé de piedra al ver la identidad de Jane. Oh. Dios. Mío. Miré primero a Eriol y luego a...Jane. La cara de Eriol no tenía precio.

- ¡Shaoran! - miró a su derecha – Ugh...esto no es lo que parece...

Bieeeeen. Típica frase de cuando te pillan con otra tía que no es tu novia...lo malo de todo es que Jane no era otra tía...era un chico...