Capitulo 10: Durmiendo juntos
-Hola –dijo entrando a la recamara, el estaba sobre su cama con el portátil encima de las piernas, la puso encima de la mesa de noche y ahí fue cuando Serena se percato que el no tenia camisa puesta, casi se queda sin respiración, Darién no es un tipo de músculos explotados por los esteroides anabólicos pero si tiene cada músculo del cuerpo formado, un pecho tallado en mármol y unos abdominales que harían que una tableta de chocolate tuviese envidia más un tatuaje de un sol negro debajo del hueso derecho de la cadera–Podemos hablar –dijo arrecostandose de la puerta
-Claro, ven siéntate –dijo palmeando la cama frente a el, ella no quería moverse pero tenia que hacerlo
-¿Creo que estas molesto? –pregunto Serena –Y quiero sabes por que y si es conmigo –dijo casi sin voz, quería llorar pero sabia que eso lo iba a dejar a el con una imagen de una Serena débil
-Sere, molesto, molesto, no, solo me siento un poco decepcionado –dijo el agarrándole la mano que tenia enyesada, ella se señalo con la mano buena y el asintió –Pero no es lo que crees, es solo que si me hubieras dicho lo de las amenazas yo hubiera tomado cartas en el asunto –dijo abrazándola –No llores cielo entiéndeme, me aterrorice cuando Amy me conto y cuando Seiya me dijo lo de las llamadas más todavía -si el no le dice que no llore ella no se había fijado de que por sus mejillas corría un rio de lágrimas
-Yo… yo… -era lo único que decía ya que las lágrimas no la dejaba, no sollozaba pero si soltaba lágrimas, el la tenia abrazada como si de eso dependieran sus vidas
-Ven recuéstate aquí mientras yo te traigo un te para que te tomes la medicina que ya te toca –le dijo parándose de la cama, Serena no sabia que pensar, para el momento cuando el volvió con una bandeja con dos tazas de te y una caja de pastillas ella ya estaba más calmada –Toma -le dijo tendiéndole dos capsulas y un vaso de agua, sin chistar se las trago –Ahora en que me quede –dijo sorbiendo un poco de la infusión que tenia en la taza –No sabes el susto que pase, prométeme, no, júrame que de ahora en adelante no me vas a ocultar nada -ella con la con la mano enyesada hizo una cruz sobre su corazón dándole a entender que se lo juraba, después de que se tomaron el te, el se sentó al lado de Serena y la abrazo, encendió el televisor pero se arrepintió al ver el tema de la noticia
…Fuentes extraoficiales nos acaba de confirmar que la diseñadora de modas y novia del empresario Darién Chiba, Serena Tsukino sufrió anoche un accidente que casi le cuesta la vida, ninguno de los dos han dado declaraciones pero se sabe que ella estuvo internada en el General Hospital pero la dieron de alta inmediatamente, sabemos que hasta el padre de Darién el doctor Chiba fue a revisar a la señorita Tsukino ¿O debemos decir a la futura señora Chiba? ¿Estarán enamorados? ¿Se casaran? ¿Qué opinan sus respectivos padres? Ya sabemos que el padre de Darién apoya la relación pero ¿Y las madres de los novios? esperemos esperando a ver que nos dicen los representantes de ambas familias para seguir esta relación muy de cerca y entre otras noticias una de las protagonistas del remake de…
Darién cambio rápidamente el canal, puso uno de películas de acción, el hubiera deseado no ver la noticia y que Serena no la viera, ninguno de los dos dijeron nada de la noticia aunque ambos querían aclarar las cosas
Serena se estaba quedando dormida en los brazos de Darién, ella tenia la mano izquierda descansando sobre el muslo de el, con cuidado el la movió y la termino de acostar, la arropo y le dio un beso en la frente cerca a donde le habían agarrado los puntos, el olor a Freesias de su piel lo dejo un poco hipnotizado, cuando el estaba por salir de la habitación ella lo llamo
-Darién –dijo levantándose un poco, el se acerco y le dio un pequeño beso en los labios –Quédate, aquí conmigo, por favor –le dijo Serena en tono casi de suplica, el le hizo caso y se acostó al lado de ella abrazándola, Serena puso la mano enyesada sobre el abdomen de el y se sumió en un profundo sueño, gracias a los calmantes, por que si no fueran por ellos ella ya le habría saltado encima a el, quien la estaba pasando fatal, quería sentirla de otra manera a la actual
Darién casi no durmió, por la cercanía de ella, a las 7 en punto llamo a la oficina para decirles que se tomaría unos días, para estar cerca de Serena y cuidarla, esta se removía en los brazos de el haciendo que el la deseara más
-Bueno días –dijo el al ver que Serena abrió los ojos
-Hola, ¿como dormiste? –pregunto ella tratando de enderezarse, los dos estaban un poco tensos, ella por el dolor de la mano y él por la situación y los mil y un pensamientos impropios que tuvo con Serena
Pensaba y si muevo un poco mi mano y la rozo aquí, si ella mueve su mano y me roza acá, ¿Qué pasa si la beso? ¿Me corresponderá? ¿Me rechazara? ¿Cómo sabrá su piel: a melocotones o a fresa? Tiene la textura de los melocotones y casi, casi el mismo color pero huele a flores ¿a Freesias o a Rosas?
-Yo bien, deja y te busco un vaso de agua para que te tomes el calmante –dijo el soltando el agarre y saliendo disparado de la recamara «perfecto lo corrí todo nervioso» pensó Serena, a los poco minutos entro igual de acelerado como salió causando en ella risa –¿Que te parece tan gracioso? –pregunto el al ver que las carcajadas no paraban
-Nada solo cosas mías –dejo Serena ya un poco más seria, tomo el vaso de agua y se trago las capsulas –¿Por cuanto tiempo?
-Los calmantes tres veces al día por 7 días y después solo cuando te duela la mano, el otro por 15 –dijo el sentándose al lado de ella, se le acerco le quito el vaso de la mano y le dio un suave beso en los labios, el cual sin querer queriendo los dos intensificaron después de que Serena le lamiera el labio inferior a el, cosa que lo hizo estremecerse de placer, el la jalo por la cintura para acostarla en la cama, los besos cada vez eran más intensos, solo se separaban para agarrar aire pero con la misma seguían, de ellos emanaba el deseo y la pasión, ambos sabían que estaba mal pero si el otro no decía ya ninguno pararía
