El chico de las mil facetas.
-David-
Era sabado por la mañana, el sol radiante entraba por la ventana de mi habitacion, eran alrededor de las 9:30 am, me levanté y abrí la ventana, el sol iluminó mi cuarto por completo, revise mi celular, siempre lo reviso cada vez que levanto, es una costumbre, solo para saber si alguien me había escrito mientras dormía, nadie lo hizo, ni Riley...
Bajé las escaleras, mi perro aun seguía durmiendo, me acerqué a la cocina, hice un poco de café y comencé a tostar unos panes, afortunadamente los fines de semana no me toca trabajar, tienen a otro empleado para los fines de semana, me senté en el sofa a esperar el café y las tostadas, solo pensar y pensar en como las cosas cambiaron tan repentinamenet con Riley, quizá debería dejar el pasado atras, y pensar que no todos me van a herir...
La cafetera comenzó a sonar y fuí a sacar una taza de café, las tostadas tambien estaban a punto de terminar... saqué las tostadas y fuí a la computadora, con tantos problemas no me había dado tiempo de revisar mi correo y mis redes sociales, bueno tampoco es que sea muy social.
Abrí mi correo y percaté que tenía unos correos spams, como de costumbre, pero por otro lado tenía un correo de mi madre, me preguntando que como me encontraba, que tal me adaptaba a mi nuevo ambiente y que donde estaba me extrañaba... no se si sea cierto, la verdad mi madre y yo no tenemos una muy buena relacion, ni con mi padre, la mejor relacion que tengo en mi familia es con mi tia, si, la misma que me dió esta casa, es la unica que me apoyaba cuando tengo algún problema, mi mama solo hace oidos sordos a mis problemas, y eso le costó mi cariño, no la odio, simplemente me es indiferente, cerré el correo, mi perro despertó, le acaricié un poco y se fue a donde se encuentra su taza de comida y eso, me dí cuenta que estaba algo sucio y decidí bañarlo, subí las escaleras para colocarme poca ropa ya que al bañarlo me mojaría asi que no vale la pena arreglarse, tomé una franela blanca algo grande y unos shorts algo cortos, rara combinación no?, salí del cuarto, bajé las escaleras, fuí a buscar la manguera en la parte de atrás de la casa, mi perro ama las duchas así que cuando vió que busqué la manguera se animó bastante, salimos juntos a la parte de adelante de la casa, donde habia un pequeño jardin, conecté la manguera en el grifo y la abrí, mi perro comenzó a jugar con el agua, busqué el jabón y lo comencé a bañar, mucha gente pasó y se me quedaba mirando, es que nunca vieron a alguien bañar a su perro?... comencé a enjabonarle y no quería, solo quería jugar y jugar, comencé a seguir su juego y ambos nos mojamos, estuvimos un rato en ese plan cuando escucho una voz a lo lejos.
-Nunca pensé ver esa faceta tuya-
Volteé y me encontraba con Riley, cargaba un Sweter gris, jeans azules y unas tennis blancas, no me gustaba su nuevo corte de cabello, lo hacía ver algo... mayor digamos.
-Que faceta? Acaso nunca has visto bañar a su mascota?- dije desafiantemente.
-No, no digo acerca de eso, digo acerca de verte en la calle con shorts tan cortos, digo pareces muy reservado- dijo Riley mientras miraba fijamente mis piernas.
-Pero... que!?- me bajé mas la franela y comencé a taparme con mis manos -Deja de mirarme asi! Es incomodo!-
-Es... inevitable, escenas como estas no ocurren muy a menudo- dice mientras se muerde su labio inferior.
-Pervertido!- grité y casualmente mi perro decidió morder mi shorts y bajarmelo, quedé en boxer, y eran boxer ajustados, así que se podía ver mucho...
-Wow, esto quedará en mi mente por mucho tiempo, dejame tomarte una foto- dice Riley mientras saca su telefono para hacerlo.
-No!, que haces!? Pervertido!- entré rapidamente a la casa, busqué unos shorts mas largos, me los coloqué y salí de nuevo -Mucho mejor, asi no podrás tener pensamientos pervertidos conmigo- dije molesto.
-Pensamientos pervertidos!? Es TU culpa por salir con shorts tan cortos- gritó
-Por favor, acaso a alguien le importa los shorts, ademas solo estaba bañando a mi perro!-
-Claro que si! Apuesto que mas de una persona se te quedo mirando!- gritó molesto.
-Riley a nadie le importan! Ademas si lo hicieron debería molestarte?-
-ME DAN CELOS!- gritó mientras cerraba sus ojos de la verguenza.
Ambos quedamos callados, fué algo directo e inesperado que el dijese ese... -Estem... bueno... y... que es lo haces aqui?- pregunté.
-Bueno, recuerdas que te dije que dejases tu fin de semana libre?-
-Si, si recuerdo, por que?-
-Bueno, vine a buscarte, vamos a un lugar-
-Lugar, que lugar?-
-Solo vistete y vamos David-
-Y si digo que no?-
-Te secuestraré y te llevaré a la fuerza-
-JA! Ya quiero verlo, ademas mi perro neón no dejaría que te me acercases- dije burlonamente
-Pues ya veremos- dice mientras cruza sus brazos, retandome.
-Pues te reto a que lo hagas, mi perro no te dejará-
-Que perro?- pregunta Riley. Miro a mis alrededores y no estaba, al parecer se fué a dormir, otra vez...
-Bueno, de todas formas no lo necesito, yo puedo defender yo mismo- dije retando mi suerte.
-Ya veremos- Riley salió corriendo y se me lanzó encima, ambos caímos, el sobre mí, comenzamos a reir mientras intentaba no perder, el empezó a tomarme de mis muñecas y ejercía presión sobre ellas, no podía moverlas, su cuerpo estaba encima del mio y no me dejaba siquiera mover mis piernas, ya que el estaba encima de las mismas... seguí resisitiendome pero era en vano no me podía soltar.
-Entonces? Decidiste rendirte?- dice Riley mientras me mira fijamente, estaba acorralado, el había ganado, pero aún me quedaba un as bajo la manga.
-Riley... me estás hiriendo, duele... duele mucho- dije con voz suave y algo solloza, hice que mis ojos se aguasen un poco y logré que una lagríma saliese de mi.
-Lo... lo siento!- Riley se levantó rapidamente – No... no era mi intencion, perdón David- Riley agachó la cabeza y se puso algo triste; me levanté y comencé a reir.
-Sabía que esa tactica funcionaría!- dije mientras reía.
-Oh! Caiste muy bajo David!- dijo Riley algo molesto.
-Y desde cuando había reglas en este juego Riley? Todo se vale- dije mientras le daba la espalda, fuí al grifo para desenrroscar la manguera... de repente Riley vuelve a lanzarse encima mio pero esta vez ejercía mas presion sobre mi, no me dejé tomar las muñecas esta vez pero en cambio tomo mis manos, entrelazó sus dedos con los mios y los impuso en el suelo, me miró fijamente y dijo -Ahora volvimos a la misma situacion, pero tu jueguito no funcionará dos veces- me tenía acorralado, no sabía que hacer, probablemente dure horas aquí sin el soltarme y mi perro muy oportuno se fué a dormir...
-Riley, sueltame ya, no está siendo gracioso- dije seriamente.
-No, no, no y no, no caeré en tus juegos otra vez-
-Riley, no es un juego, es en serio!- dije molesto.
-No te soltaré David-
Joder! No funcionó, me estaba quedando sin tacticas.
-Riley...- dije suavemente.
-No te voy a soltar-
-No es eso, Riley, mirame un momento- Riley volteó su mirada a mis ojos, pusé una mirada intimidante, quedé mirandolo fijamente, como signo de autoridad, pensé que funcionaría... en cambio Riley solo me miraba y me miraba fijamente.
-Riley, di algo, estas asustandome- dije excentrico.
-Es que... no puedo verte y pensar es lo mucho que me gustas- dice suavemente.
-Pero...- Me sonrojé y volteé mi mirada -Deja de mirarme de esa manera Riley, estás intimidandome-
-No puedo...- Riley puso su mano sobre mi rostro y comenzó a acariciarme.
-Pa...para Riley- dije avergonzado.
-David... puedo besarte?- me miró fijamente y se acercó mas y mas, nuestros rostros estaban muy cercanos.
-No... no lo sé- dije aún mas avergonzado.
-No lo sabes? Debes saberlo...-
-No... no lo sé...- Me sonrojé aun mas, estaba totalmente rojo -Si tu quieres pues... yo tambien quiero...-
Riley acercó su rostro mas y mas, mi corazón latía mil veces por segundo, sentía que iba a salir, Riley solo puso sus manos sobre mi rostro y me besó, sus labios eran suaves, no intentó traspasar ese beso a un beso con lengua, cosa que no me gusta, solo besaba mis labios con mucha pasión, comencé a dejarme llevar, pasé mis brazos por su cuello, lo abracé y lo acerqué mas a mi, podía sentir todo su cuerpo encima del mio, lo besé con pasión, todo iba de maravilla pero repentinamente siento algo en mi pierna, pense que era su celular o algo que cargaba en el bolsillo, pero no lo era... lo alejé rapidamente y me levanté.
-Estem... debo irme a cambiar, estem... entra... entra a la sala, y... me esperas... ahi, luego me dices a donde vamos...- dije entre cortado estaba muy apenado, no podía creer que sentí AQUELLO.
-Esta bien...- Dijo penoso... espero que no se haya percatado que sentí lo que no debía...
Subí al cuarto y comencé a buscar ropa para nuestro ''viaje''.
