Gracias a Neko-Fafa, AlexaBlack19 y juliett sophie por los comentarios. Neko, ya está habilitada la opción de anónimos. No sabía que por defecto no se podían hacer, ingenua yo. La verdad es que me reí sola escribiendo este fic, y me alegra de que mis desvaríos os produzcan el mismo efecto ;). Perdón por no subir nada en todo el fin de semana, pero he estado alejada todo lo humanamente posible de un ordenador, y sobre todo del mío… ¡Aquí tenéis ya la recta final de esta historia desmadrada en clave de cuento!

Potter quería morirse. Ya había pasado una semana desde el incidente de la rana, pero las burlas y comentarios jocosos y/o asqueados no daban señales de remitir. Incluso Ron le miraba con cara de sospecha.

-¿Cómo es posible que le desencantaras? ¡No hay ni una onza de Amor Verdadero entre tú y él! –comentó Hermione, fascinada.

"He aquí a mi amiga", pensó Harry, "cuenta con ella para maravillarse ante una disfunción técnica de un hechizo cuando mi vida entera se va al garete… Por no hablar de mi imagen pública". Ya empezaba a ser popular el mote de el-chico-que-vivió-para-besar-a-un-tejón.

-Ya te lo dije –repuso en voz alta-, fue el chocolate…

-¿Tanto te gustan las ranas que tenías que ir y besar al maldito tejón? –suspiró Ron, agónico.

-Ron, no lo entiendes. ¡Tres meses! ¡¡Tres meses sin probar ni una gragea de Bertie Botts!! ¡¡Y el chocolate es mi dulce favorito!! Hubiese hecho lo que fuese por volver a probarlo…

-No hace falta que lo jures –musitó Ron, asqueado. Luego añadió, en tono filosófico-. Bueno, al menos tu ropa sucia ya no me bufa…

Hermione rumiaba por su lado.

-Si la intensidad de la sensación provocada por el chocolate fuera igual a la emoción provocada por una emoción amorosa… -en algún momento había sacado sus libros y apuntes de Aritmancia y se había enfrascado a resolver algo sospechosamente parecido a ecuaciones de tres incógnitas. Sin calculadora. Y con un montón de símbolos esotéricos en vez de las consabidas x, y ó z. Que además los malditos números reptasen por el pergamino no facilitaba para nada su comprensión.

Ron y Harry intercambiaron una mirada de incredulidad.

-Si "sabor de rana de chocolate" es una variable que aumenta exponencialmente según la variable "carencia de chocolate" multiplicada por el factor "días de abstinencia" y se eleva a la cantidad "ansiedad reprimida" daría un factor que podríamos nombrar "síndrome de abstinencia", que debería poderse equiparar a la variable, de valor total siempre mayor que 1000W de Potencia Mágica, "Amor Verdadero"… Harry, ¿me dejas presentar tu caso para mi próximo trabajo de Aritmancia? ¡Es un problema tan arrebatadoramente fascinante y original en su planteamiento que seguro que me ayudaría a subir nota!

-¡Pero si tus notas ya son las mejores! –masculló Ron, al tiempo que Harry decía:

-¡Mi vida se va al traste… ¿Y lo único en lo que piensas es en sacar provecho de ello!? –gimió, desesperado. Hermione le miró suplicante-. ¡No me hagas carilla de pena…! Oh, está bien, utilízalo. No sé por qué intento resistirme a tus malas artes…

Hermione soltó un gritito de alegría y le abrazó. Ron puso cara de reproche ante tal fervor por algo que no fuera Quiddich, luego suspiró. Pobre, pobre Harry…