X
A la mañana siguiente me levanté despampanante. Mi sonrisa era de oreja a oreja haciendo que el que estuviera cerca de mí sonriera y mi felicidad se manifestaba en mis actos. Mi caminar era una danza, ligera y elegante. Siempre estaba cantando, creo que hasta mi hablar tenía una melodía suave.
Apurada hice todo lo que normalmente hacía a las mañanas y, después de unos minutos, estuve lista para irme al colegio. Me senté en la mesa del comedor a esperar que mí familiares terminaran de hacer lo que hacían a las mañanas. Cuando Rosalie comenzó a desayunar se sentó al frente mío y me dijo con una linda y amable sonrisa:
- Se te ve muy feliz, hermanita. ¿Qué anda pasando?
- ¿Por qué lo preguntas? Últimamente te comportas amable conmigo y con Ed, y nunca fuiste amable con nosotros.- Dije en forma brusca, cosa que hizo que ella borrara esa sonrisa de su rostro.- Lamento haber sido tan descortés, no pude evitarlo. Pero… estoy intrigada.
- No te disculpes, tienes razón. Siempre los traté mal a ustedes pero, estuve charlando con Esme, y a ella no le gusta este trato entre nosotros cuatro. Entonces Emmett y yo decidimos cambiar la actitud, porque después de todo nosotros les damos un ejemplo a ustedes. Entonces… ¿me cuentas que te anda pasando que estas tan feliz?- Me dijo de vuelta con esa sonrisa que ya me estaba pareciendo familiar.
- Bueno, tuve unas peleas con Ed y ahora todo se arregló. Aparte descubrí que él gusta de mi mejor amiga… en realidad si resumo, el día de ayer fue el mejor de mi vida.
- ¿A Edward le gusta una chica? No sabía que ustedes ya se fijaban en otros. ¿A vos quien te gusta?
- En realidad, no estoy enamorada de nadie. Pero si quisiera, ya tendría novio pues muchos chicos gustan de mí.
- Ja, Alice. ¿Me creerías si te digo que a mí me pasa lo mismo?
- Si, te creo. Eres muy hermosa Rose.
- Gracias, tu también eres bella. Es más, si te pones a pensar un poco, en esta familia todos somos atractivos.
- Tienes razón. Somos una familia guapa.
- ¿Nunca te sentiste atraída por Edward?- Me preguntó Rose acercándose a mí. Esa pregunta hizo que me sintiera algo incómoda pero respondí sin problemas.
- No, ¿vos por Emmett?- Le pregunté acercándome.
- Entre nosotras dos, si. Él me gusta, y ahora que sé que no llevamos sangre relacionada en nuestras venas tengo una oportunidad. ¿De verdad no te gusta Edward?- Me contó en vos baja mirando a su alrededor por las dudas de que se acercara alguien.
- No, busco en otros chicos algo parecido a la personalidad de él, pero no me gusta.
Rose se apartó de pronto y volvió a tomar su desayuno. Miré para atrás y ahí estaba Emmett bajando las escaleras.
- Conspiración secreta ¿o qué?- Preguntó él.
- Secretos entre chicas, Em.- Contestó Rosalie sonriendo.
Emmett corrió hasta donde estábamos nosotras y se sentó a mi lado. Puso su cabeza entre esas manotas suyas y, con vos de niña, dijo:
- Hay, y… ¿me cuentan uno de sus secretitos?
Miré a Rosalie y ella asintió. Emmett sonrió y, con Rose, respondimos:
- ¡No!
Em, desanimado, se levantó y se dirigió a la cocina a prepararse el desayuno. Al rato se aparecieron por el comedor los demás integrantes de la familia. Todos siguieron su rutina habitual mientras yo los miraba.
Luego de una media hora, estuvimos todos listos para irnos a la escuela. Carlisle ya se había ido, asique solo pude saludar a Esme y después partimos hasta la secundaria.
Cuando llegamos noté que Jasper estaba parado al lado de la puerta junto con un chico al cual no pude reconocer. Busqué a Ed con la mirada, descubriendo que había quedado atrás mío, y con esa nueva vos cantarina le dije:
- ¿Quién es el chico que está al lado de Jasper?
- Ya te digo, pero prométeme que me seguirás la corriente.- Me dijo hablando en voz baja mientras miraba para adelante.
- Si, te lo prometo.- Dije nuevamente cantando, lo que hizo que mi hermano sonriera. ¿Algún día iba a dejar de hablar así? No lo se.
En ese momento Ed me tomó la mano, y yo no aparté la mía. Sonreí aún más de lo que había sonreído en la casa, con una nueva sonrisa natural y alegre.
Apenas llegamos a donde estaban ellos, saludé a Jasper con un simple "Hola" sin nota de rencor, cosa que al parecer hizo sonreír a él. Edward también saludó a su amigo, claro, después de mí. En cuanto al chico desconocido, saludó a Ed y mi hermano lo saludó a él, pero yo seguía sin saber que pasaba.
- Bueno, los presento. Ben, Alice. Alice, Ben. Ella es mi novia.- Dijo Edward sonriente y alegre. Lo miré desconcertada, y solté su mano inmediatamente. Casi me olvido de mis modales y de la presencia de Ben, asique antes de largarme de ahí dije cordialmente:
- Un gusto, Ben. Nos vemos luego chicos.
Salí disparada antes de escuchar cualquier respuesta. Caminé lo más rápido que pude en ese momento. Mi alegría había descendido un poco. Pero cuando me encontré bien lejos frené para razonar y luego comencé a reírme. No sabía porque razón Ed le había dicho a Ben que yo era su novia, pero había sido graciosa mi reacción, asique volví a lucir mi sonrisa.
Me dirigí al salón de clases, donde ya estaba sentada Renesmee y algunos chicos que no dejaron de mirarme. Entre esos chicos se encontraba Elealzar que estaba charlando con mi amiga.
Elealzar era muy confiable y, como había dicho Nessie, era guapo. Su sonrisa era mucho más bella que la mía y sus ojos dorados mostraban alegría. Apenas lo vi a él junto a mi amiga corrí hasta donde estaban.
- ¡Hola chicos! ¿Cómo están?- Dije sonriente y amable.
- Hola, Al- Me dijo Ness feliz mientras sonreía.- Muy bien ¿y vos?
- Hola Alice.- Dijo Elealzar algo tímido pero sin dejar de sonreír.
- Yo estoy ¡súper contenta! ¿Se me nota?- Dije entre risas.
Mis acompañantes también rieron y mi amiga me respondió:
- Ahora que lo mencionas… si, ja.
- ¿Por qué tan feliz?- Dijo Elealzar.
- Ah, porqué ayer fue el mejor día de mi vida.- Respondí.- Aparte tengo novio, ahora.
Elealzar y Renesmee quedaron boquiabiertos y yo sonreí aún más. Noté que Elealzar se ponía algo triste pero solo un poco triste. En cuanto a Nessie, ella solo parecía ser feliz por mí y de vez en cuando miraba a su amigo para comprobar si estaba bien o mal.
- ¿¡Quién es tu novio!- Dijo mi amiga casi gritando de la emoción. Me reí y dije:
- Edward Cullen.
- ¿¡QUÉ!- Dijeron Renesmee y Elealzar al unísono.
- Si, esta mañana me pidió que fuera su novia. Tengo un lindo recuerdo de eso, ja.- Dije riéndome armoniosamente. Muchos de los chicos que estaban cerca de nosotros, sonrieron al escuchar mi risa.
- Pero… pero… simplemente no lo puedo creer. ¿Vos me estás gastando una broma?- Dijo Nessie tartamudeando, al principio, y luego algo enojadita.
- No. Él dijo que yo era su novia. ¿Quieres que en el recreo le preguntemos?- Dije sonriente y con esa música en mi hablar.
- Si.- Dijo ella sin verle la gracia.
- ¿Yo puedo ir?, me refiero a cuando le pregunten si es verdad que Alice es la novia de Edward.- Dijo Elealzar algo shockeado.
- Claro, Elealzar. No me importa en lo más mínimo.- Le respondí.
Él asintió, y un segundo después entró la profesora. Saludó a todos y comenzó su clase. No pude prestarle atención, sinceramente no me interesaba lo que ella trataba de enseñarnos y, aparte, teniendo un nuevo "novio" cómo iba a poder concentrarme.
Sabía yo, que los amigos no se elijen, pero no sabía que podía pasar lo mismo con el novio. Ahora Edward no podía decirme nada de que yo había arruinado todo ya que yo le había seguido la corriente. ¿Tendré que explicarle al pobre Elealzar que era una broma? Genial, he arruinado el corazón de un chico que, hoy descubrí, si estaba enamorado de mí.
Al parecer me quedé sumergida en mis pensamientos más tiempo del que había creído, porque lo que me hizo volver al mundo real había sido el sonido del timbre del recreo. Me paré de un salto y esperé en la puerta a mis amigos, para ir a encontrarme con Ed. Mientras tanto me puse a pensar. De seguro, Jasper, ya debía estar informado de que todo era una broma que venía jugada para Ben.
Mi plan era que cuando me encontrara con mi hermano lo tratara como si de verdad fuera mi novio. Pero… ¿Y si ya le había dicho a Ben que era una broma y yo quedaba re colgada? Entonces decidí mandarle un mensaje por el celular. En el mensaje escribí:
"Ed… ¿sigo siendo tu novia o ya se acabó la joda? Porque le dije a mis amigos que era tu novia ya que prometí seguirte la corriente. Voy a buscarte porque Renesmee y Elealzar no me creen y para presentarte a este último, y tengo una actito planeado… Otra cosa, ¿Jasper está enterado de que no soy tu novia?... Nos vemos al lado del kiosquito que hay en el patio verde…"
Su respuesta fue rápida, más de lo que creía que iba a ser:
"Si, linda… seguís siendo mi novia. Después te cuento porqué dije eso, va… si eso quieres. Buena idea con lo del actito, te voy a seguir la corriente… Si, Jasper ya sabe que es una joda… Gracias por cumplir con tu promesa y espero con ansias conocer a Elealzar…"
Cuando busqué con la mirada a mis dos amigos, ellos me estaban esperando a mí. Me acerqué a ellos y dije:
- Ya se a donde está mi novio y sus amigos, cerca del kiosquito que está en el patio verde. ¿Vamos?
Ambos asintieron y luego nos encaminamos a ese kiosquito.
Tardamos un ratito en encontrarlos ya que estaban jugando a la pelota y eran muy reconocibles. Me di cuenta de que estaban justo las personas que creí que iban a estar, Jasper, Ben y obviamente mi hermano-novio. Cuando llegamos hasta donde estaban, abracé a Ed, lo tomé de la mano y le di un beso en el cachete. Edward también me abrazó y jugueteó con mis cabellos un rato hasta que yo hablé:
- Esta gente que yo traje, no cree que seamos novios. ¿Puedes decir algo que me ayude a convencerlos?
- Claro, bonita. Te amo, te adoro. ¿Suficiente chicos?- Dijo sin dejar de mirarme. Esto había llegado muy lejos, pero había prometido seguirle la corriente. Lo miré a los ojos para poder mantener el personaje un poco más, porque si me olvidaba porqué estaba haciendo eso… Ya me hubiera largado.
Tuve que dejar de mirarlo y miré a mis amigos que estaban súper sorprendidos, para decirles:
- ¿Ahora me creen?
- S…s…si…i, pero no lo entiendo.- Dijo Renesmee.
- Ja, yo tampoco le entiendo. Solo pasa.- Le dije. Volví a dirigir la mirada a los ojos de mi hermano, que demostraban dos cosas: burla y preocupación.
Le sonreí para tranquilizarlo y, sin darme cuenta, tenía su rostro muy cerca. Me alejé un poco y me escapé con otra "danza" de su abrazo, pero seguí agarrando su mano.
- Si ya se, algo exagerado para estar en la escuela.- Dijo él arrepentido.
- Mmm… si…- Dije algo avergonzada.
Me moría de la vergüenza, hasta que me acordé de algo. Solté la mano de mi "novio" y me acerqué a Elealzar. Le agarré el hombro y lo presenté en la misma forma que Ed me había presentado a Ben esta mañana:
- Ed, Elealzar. Elealzar, Ed.- Y apenas terminé de decir eso, miré a Renesmee que sonrió acordándose de lo hablado ayer.- Después, Elealzar, él es el mejor amigo de Ed… Jasper. Jasper, Elealzar. Y por último, Ben un nuevo amigo de Ed. Ben, Elealzar.
Renesmee, dándose cuenta de que no era presentada ante Ben tosió. Yo la miré y le sonreí avergonzada.
- Ben, Renesmee, mi mejor amiga. Renesmee, Ben.- Dije. Luego volví hasta donde estaba Ed y le agarré la mano sonriéndole.
Después de toda esta vergonzosa presentación, nos sentamos en el pasto y comenzamos a charlar. Para mi suerte, Ben se entendió muy bien con Renesmee, produciendo celos de parte de mi novio-hermano. Ninguno de los seis se quedó afuera de las conversaciones.
Yo me había recostado sobre Ed, mientras el jugueteaba con mis cabellos. Renesmee fue la que más habló, ya que con su entusiasmo nadie la podía parar. Jasper habló poco. Muchas veces lo encontré mirándome, como si siguiera enamorado de mí. Ben y Elealzar, de vez en cuando, le lanzaban unas miradas cautelosas llenas de celos a Ed por lo que descubrí que había un sentimiento oculto por mí.
El recreo se pasó rapidísimo. Cuando sonó el timbre, ninguno se quería ir a excepción de mí. Estar tanto tiempo fingiendo algo no era mi estilo, asique aproveché y apuré a todo el mundo para que fueran a sus clases. Me despedí de Ed diciendo "Te amo" hasta que no lo pude ver más. Sonreí y "dancé" hasta llegar al salón de clases.
- Debes explicarme esto.- Me dijo Renesmee casi furiosa antes de que entráramos a clases, cuando nos habíamos librado de Elealzar.
- Apenas lo entienda te explico. Luego te cuento.- Dije sonriendo.
Entramos al salón sin apuro, luciéndonos en nuestra entrada. Tuvimos que bancarnos una aburridísima clase de Historia y luego una de Matemática. Ahora el tiempo pasaba lento y pausado, sin apuro alguno, lo que hacía que me volviera impaciente. Miraba enojada y con el ceño fruncido al reloj que estaba en una de las paredes del aula.
Cuando sonó el timbre del recreo, salté y rápidamente le dije a Nessie:
- Nos vemos luego, tengo que hablar con mi novio.
Salí corriendo a esa velocidad tan extraordinaria a la que podía correr en busca de mi hermano. Me encontré con mi novio después de cinco minutos de andar corriendo por toda la secundaria. Apenas lo vi, me acerqué y lo agarré de la mano. Les sonreí a sus amigos, que estaban con él, y lo aparté de inmediato.
- ¿Por qué?- Dije soltándole la mano.
- "Por qué"… ¿qué?- Dijo el sonriendo y sin entender.
- ¿Por qué soy tu novia? Me refiero a… ¿A qué viene todo esto?- Dije.
- Ah, es que eres tan hermosa que seguro Ben se enamoraba de ti. Asique si yo le decía que era tu novio él no va a poder salir contigo hasta, más o menos, un año.
- Eres un… malvado. Todo porque no quieres que tenga un novio.
- No, no es por eso. Es porque no quiero que tengas un novio que haya sido presentado por mí. Aparte, también te saqué de encima a Elealzar.
- Él no…- Dije, pero luego me di cuenta de que estaba apunto de decir una mentira.
- Si, si lo está. Es más, se muere por vos. ¿De verdad no te das cuenta?
- Me di cuenta esta mañana. Y ayer me di cuenta de que vos estas loco por Renesmee.
Vaciló antes de responderme. Luego sonrió y dijo:
- Si, pero no le digas que me gusta. No quiero que se entere.
- ¿Por qué haces esto del novio si te gusta Ness?
- Ya te lo dije, aparte confío en que vos le vas a decir que esto es una broma. Entonces ella y yo podríamos salir. ¿Soy muy obvio?
- Solo un poco. Cuando ella hable de Jacob no te pongas triste, eso lo hace visible. Ahora, te dejo bombón. Debo ir a contarle esto a mi amiga.
- No le cuentes que me gusta, por favor.
- No, lindo, no le cuento.
Le di un beso en el cachete y una de mis sonrisas de "Te veo luego bonito" y me fui. Encontrar a Nessie fue mucho más fácil, ya que era un rostro sumamente conocido para mí.
Apenas me acerqué a ella empecé a refunfuñar enojada:
- Odio a mi egoísta hermano, novio, lo que sea.
- ¿Me explicas eso? ¿Cómo es que paso?- Preguntó ella mirando para adelante.
- Bueno, fue así: Estábamos cerca de la entrada cuando vi a Jasper y Ben, que era un completo desconocido para mí, parados al lado de la entrada. Entonces le pregunté a Ed quien era el chico que estaba al lado de Jasper y me dijo que ya me contaría.- Dije animada, sonriente y feliz- pero solo si le prometía que le seguiría la corriente y bn yo acepté. Cuando estábamos muy cerca me agarró la mano y me presentó a Ben como su novia, entonces yo no entendí nada y salí corriendo. Luego me quedé pensando qué había pasado y me dio mucha gracia. Cuando llegué acá le seguí la corriente, y ahora fingimos ser novios. No hubo propuesta ni nada, solo pasó.
- ¿Por qué te hizo su novia?- Preguntó Renesmee sin entender aún.
- Eso es lo que le acabo de preguntar, él no quiere que Ben se enamore de mí y me invite a salir. Entonces, si le decía que yo era su novia, por un año no me invitaría a salir.
- Tiene lógica.- Dijo ella.
- ¿De verdad?
- No. Era una broma.
Sonó el timbre y tuvimos que entrar a nuestra última clase. El tiempo era muy malvado, ya que en los recreo pasaba rápido y en las hora de clases lento y pausado.
Traté de concentrarme en lo que decía la profesora, pero no pude. No llegué a entender sobre que estaba hablando, pero eso no importó. Cuando sonó el timbre, nuevamente me levanté de un salto, me despedí de mis amigos y corrí hasta el Jeep.
Entré rápido al vehículo en el cual solo se encontraba Rosalie.
- Hola, Rose. ¿Cómo estas? ¿Dónde está Emmett?- Dije muy feliz.
- Hola, Alice. Estoy bien, y noto que vos también. Emmett está en casa de un amigo, asique yo los voy a llevar a casa. – Dijo ella dándose vuelta para verme, luego continuó:- ¿Qué pasó que tu sonrisa es mucho más grande ahora?
- ¿Sabías que soy una clase de novia de un chico llamado Edward Cullen?
- ¿¡Qué! Esta mañana me dijiste que no estabas interesada en Ed.
- Si, ya lo se. Pero él dijo que yo era su novia. Porque tiene un nuevo amigo y me lo presentó, entonces él no quiere que su amigo se enamore de mí y si le decía que era mi novio… por un año, más o menos, no me invitaría a salir.
- Ja, ese chico es tremendo. ¿Todo porque no quiere que su amigo sea tu novio?
- Si, pero lo peor es que yo prometí seguirle la corriente, osea que soy su novia.
- Ja, chicos son terribles. ¡Las cosas que hace tu hermano por vos!- Dijo Rose entre risas.
- Las cosas que hace mi hermano por mí.- Repetí con un suspiro. Justo en ese momento entró Ed al auto.
- Hola, Edward.- Dijo Rosalie amablemente todavía dada vuelta.
- Hola Rosalie, ¿y Emmett?- Respondió él.
- En casa de un amigo.
Luego, Rose arrancó el auto y condujo hasta casa. Cuando llegamos, bajé con el entusiasmo de Renesmee, el cual ya había adoptado. Otra vez, al caminar parecía que danzaba y mi vos tenía esa melodía.
- Alice, ¿estoy loco o estas bailando?- Dijo Edward al verme "caminar" adentro de la casa.
Yo reí y luego le contesté:
- Es mi nuevo estilo de caminar. Soy tan feliz que no puedo evitarlo.
Edward sonrió alegre y yo le devolví la sonrisa. Me di cuenta de que Ed era mi novio solo en la escuela, y eso me agradaba porque no debía estar fingiendo en mi casa.
Subí a mi habitación e hice todas las tareas pendientes sin dificultades. Al rato me encontraba aburrida y sin saber que hacer. Me quede acostada en mi cama como tres horas, algo adormilada. Luego me paré aburridísima y decidí salir de mi pieza, pero como no tenía rumbo, me senté en un escalón de la escalera, justo atrás de una planta que me tapaba.
Escuché que se abría una puerta, la del patio, y que por ella entraban Carlisle y Emmett charlando. Debí de haber pasado mucho más tiempo del que creía echada en mi cama, ya que al parecer Emmett había vuelto. No podía ver nada, pero si escuchaba.
- Pa, debo contarte algo de hombre a hombre. Es muy importante.- Dijo Emmett, cuya voz era totalmente reconocible.
- Entonces, sentémonos. Cuéntame.- Dijo mi padre, corriendo una silla.
- Bueno, estoy casi seguro de esto. Primero debo hacerte una pregunta ¿Qué indicios debes reconocer para saber que estas enamorado?- Preguntó Emmett tímidamente.
- Bien. Solo puedes pensar en ella, cuando la vez tu corazón late mil veces más rápido, su voz y su risa te hace alucinar, deseas estar con ella a cada momento, y cosas por el estilo. ¿Por qué?- Dijo mi padre.
- Porque creo que estoy enamorado. Pero… es de la chica equivocada.
- ¿Acaso te enamoraste de una chica con novio?
- No.
- ¿Le gusta a tu mejor amigo?
- No.
- Entonces… ¿Cuál es el problema?
- No me puedo haber enamorado de ella. Está prohibida.
- Emmett, dime por qué.- Dijo Carlisle con voz tierna y amable.
- Porque ella es… ella. Porque esa chica es esa chica.
- No te entiendo hijo.
- Porque creo que me enamoré de… Rosalie.
Carlisle, y obviamente yo, quedamos sorprendidos. Emmett gustaba de Rosalie y Rosalie de Emmett, pero eran hermanos. Bueno, no hermanos, hermanos, pero vivían en la misma casa bajo la supervisión de los mimos padres.
- No se que decir.- Dijo Carlisle.
- Estas decepcionado.- Escuché decir a Em en vos baja y arrepentido.- Hubiera sido mejor no haber dicho nada.
- No, no. No estoy decepcionado, sino sorprendido. ¿Desde cuando te gusta?
- Desde hace dos años, más o menos.
- Y nunca me lo dijiste.
- No sabía como te sentirías. Decidí decirte porque esto ya se fue muy lejos.
- ¿Cómo "lejos"?
- Bueno, ahora es casi insoportable no estar con ella e imposible no pensar lo bella que es.
- Comprendo. Pero… no se que hacer. Voy a tener que hablar esto con Esme.
- Así de pronto, sabes que se pondrá loca. Si no le agarra un infarto, será algo peor. Por eso te lo cuento solamente a ti.
- No se que hacer, Emmett. Solo puedo pensar en qué pasaría si Rosalie corresponde a este sentimiento.
- ¿Vos decís que está enamorada de mí?- Dijo Em con una nota de alegría.
- Así como vos estas enamorado de ella, ella podría estar enamorada de vos.
Y lo estaba, pero al parecer no loca de amor como Emmett por ella. Quería irme, antes de que me pusiera nerviosa por una razón desconocida. Me sentía como una chusma, y más que todo culpable.
- No dejo de pensar en si ustedes fueran novios, no podríamos permitir que duerman en sus habitaciones actuales. Solo por cuidado, y ustedes se enfadarían. Es una experiencia que no quiero vivir.- Dijo mi padre con voz perdida.
¿Acaso la tierra no me iba a tragar? ¿Merecía estar escuchando todo eso? ¿Por qué no podían terminar la conversación e irse para que yo también pudiera marcharme? ¿Y si me encontraban? ¿Les digo o no que estoy escuchando todo?
No sabía que hacer, ya que no había forma de que me fuera sin que ellos se dieran cuenta.
- Bueno, hijo, déjame pensar que hacer. Cuando tenga la mente despejada lo hablaré con tu madre. Por ahora trata de seguir siendo tu.- Dijo Carlisle parándose.
- Esta bien Carlisle.- Dijo Emmett, aún sentado.
Si, la conversación había terminado. Pero… ¿si alguno de los dos deseaba subir? Entonces debía tomar una decisión rápido. Y me decidí por subir corriendo, lo que hice medio segundo después. Entré en mi habitación y me tiré en la cama.
¿Qué iba a hacer? ¿Se lo contaba a Rose? ¿Se lo contaba a Edward? ¿No se lo contaba a nadie? ¿Trataba de unir a Rose y Em? Hablando de Rose y Ed, ¿Dónde estaban? ¿Qué estaban haciendo? Bien, me voy a investigar.
Me paré y bajé las escaleras. En el comedor me encontré con Emmett, sentado en una silla, pensando.
- Hola, Em. ¿A dónde están los demás?- Dije con un bostezo fingido.
- Hola, Alice. Carlisle está en el patio y, Rosalie, Edward y Esme, están en el centro comercial, comprando ropa.- Dijo él sin mirarme.
- ¿Y por qué no me invitaron si ya saben que me encanta ir de compras?- Dije algo furiosa.
- No lo sé. Tal ves tienen poco tiempo y, conociéndote, estarías ahí diez horas.
- Muy gracioso hermano, pero no me haces reír.
- Te di mi opinión- Dijo dándose vuelta para mirarme.
- ¿No estabas en casa de un amigo?
- Si, pero ya he vuelto. No me iba a quedar allí todo el día.
- ¿Qué hora es?
- Las nueve y media.
- ¿De la noche?
- No del día, si queridita de la noche.
- Si que me quedé dormida.
- Ya lo creo.
- ¿Qué puedo hacer?- Me pregunté a mi misma en voz alta.
- No lo se, si quieres puedes venir a hablar conmigo.- Dijo mientras me sonreía. Le devolví la sonrisa, me dirigí hasta la silla que estaba enfrente de él y me senté. Él, al ver mi reacción, preguntó- ¿Cómo te va en la escuela?
- Bien, solo que me aburro demasiado. ¿Alguna vez te pasó que cuando estas con alguien el tiempo se te pasa rápido y cuando esa persona se va el tiempo pasa cruelmente lento?- Dije sonriéndole y refunfuñando.
- Aunque no lo creas, si.- Dijo con un suspiro.
- A mí me pasa cuando estoy con Ed, el tiempo pasa volando y cuando tengo que entrar a clases, sabiendo que en el próximo recreo voy a estar con él, el tiempo pasa lento y pausado y eso me desespera.- Dije enojada. Emmett abrió los ojos cuando le dije que me pasaba cuando estaba con Ed. Seguramente a él le pasaba eso con Rosalie.
- ¿De verdad te pasa eso con Edward? ¿Estás enamorada de él?
- ¡Claro que no! No me gusta, solo que me divierto mucho con él y sus amigos entonces el tiempo pasa rápido y deseo estar con ellos otro rato.
- ¿Segura, segura que no estas enamorada de él?
- Si, segurísima. ¿Por?
- A veces si pasas mucho tiempo con alguien puedes llegar a gustar de esa persona.
- ¿A ti te ha pasado?- ¡Que metedora de pata que soy! ¡Cómo voy a haber hecho esa pregunta!
- Si, con muchas chicas. ¿No te acuerdas de las novias que he traído a casa a presentarles a Carlisle y Esme?
- Si, pero… ¿de todas esas chicas te enamoraste por estar mucho tiempo con ellas?
- Claro, bueno… no de todas, todas pero si de la mayoría.
Solo se me ocurrió reír, así que lo hice. Me miró con una sonrisa dibujada en el rostro como burlándose disimuladamente de mí.
- ¿Qué?- Le dije haciéndome la enojada.
- Te ves muy graciosa.
- ¿Eh?
- Estas muy despeinada.
- Ah, te reís de mi nuevo look. ¿No te gusta?- Dije en broma entre risas.
- En realidad, te queda bastante bien. Podrías ir a la escuela mañana así.- Dijo riéndose.
- Si, claro. No quiero que me digan "chica de la almohada pegada a la cabeza".- Dije y otra vez ambos reímos.
¿Alguna vez la había pasado bien con Emmett? No. Pero en medios de esas últimas risas, fuimos interrumpidos por la puerta que daba a la calle. Esa puerta se abrió silenciosamente dejando entrar a Rosalie, Esme y Edward a la casa.
- ¿De qué se ríen, niños?- Dijo Esme al vernos reír.
- Del cabello de Alice- Contestó Em riéndose y señalándome.
- Si, está gracioso.- Dijo Ed sumándose a las risas.
- Pues me acabo de levantar y estoy muy enojada con ustedes.- Dije.
- ¿Por qué estás enojada, Alice?- Dijo Rosalie mientras cerraba la puerta.
- ¿No es obvio?, porque se fueron de shopping y no me despertaron para llevarme.- Dije enojada.
- Ah, por eso. No te enojes, lo que pasa es que disponíamos de poco tiempo y sabes que tardarías horas en estar allí adentro si ibas.- Dijo Ed.
- ¡Aja! ¡Lo sabía!- Dijo Emmett parándose de un salto de la silla.
Bufé enojada y me dirigí al segundo piso. Cuando estuve arriba, me encaminé hasta el baño. Al encontrarme adentro me lavé la cara y me cepillé el cabello, quedando bien presentada. Bajé inmediatamente a la planta baja en busca de algo para tomar.
Cuando estuve abajo, me crucé con Ed que, al parecer, se encaminaba al estudio de Carlisle. Al verme abrió los ojos sorprendido y me preguntó:
- ¿A dónde vas?
- A buscar algo para tomar, ¿por?- Dije.
- No sabía que para ir a buscar agua a tu cocina te debías arreglar así.- Dijo él.
- ¿Así cómo?
- Así de hermosa.
- Ja, ¿te parece que estoy muy arreglada?- Dije encogiéndome de hombros.
- No, solo que estas más linda de lo usual.
Solo pude sonrojarme y mirar para abajo. Luego volví a dirigirme a la cocina en donde busqué jugo. Me serví un poco en un baso y me lo tomé.
Como no sabía que hacer, me encaminé al patio, donde estaban todos menos Ed.
Pusimos la mesa para comer afuera un rico asado, comimos y luego me fui a dormir muy agotada.
