Bien amigos, otro cap mas y actualizando un poco mas temprano, los motivos se los dire mas tarde, por ahora disfruten de la lectura y espero sus reviews.

Sin mas que decir, aquí se las dejo.


"Dudas por resolver"

"En verdad es increíble"- decía Blu al mirar como el sol empezaba a ocultarse poco a poco, iluminando el bello mar, poco a poco la noche iba llegando y la luna ya habia salido, esta vez no en su color normal, sino que esta vez venia en color dorado, como si se tratara de un eclipse entre el sol y la luna.

"Jamás habia visto algo como esto"- decía Pablo admirando el ambiente.

"Tampoco yo, desde que era pequeño, siempre he querido ver esto, mi sueño era conocer todo Brasil, a pesar de vivir en el Amazonas, no hay nada bueno a diferencia de esto"

"Bueno, tu mismo dijiste que no solo es esto, habia muchas cosas más por conocer, ¿cierto?"

"Si, exacto"- dijo Blu terminando de mirar la gigantesca luna quien ya estaba en su punto más alto.

"Ojala mi madre pudiera ver esto"- pensaba Blu algo decepcionado por no haber llevado a su propia madre.

Ambos sabían que la mañana próxima podría ser algo incomoda, talvez algo peligrosa, de esta manera decidieron dormir, en espera de otro dia mas.

A la mañana siguiente, el dia estaba empezando, como era de costumbre, Blu se encargaba de conseguir rapidamente el desayuno y en algunos casos sin que se enterara Pablo idear nuevos planes para poder despertarlo, despues de aver desayunado y tener suficiente energía ya estaban listos para despedirse de Porto Alegre, fue muy corto mientras duro, al menos por un momento.

"Muy bien, próximo destino, Sao Pablo"- explico Blu.

"Sabes como llegar mas rápido, el viaje de hace unos días me hizo agotar mucho las alas, no se si pueda aguantar mas"- decía Pablo sintiéndose algo agotado.

"Ahora que lo dices, debes tener razón, volando a una distancia corta no llegaremos rápido, necesitamos algo para abordar y poder descansar"

"Podemos buscar algún globo aerostático y seguir el viaje"

"Eso puede ser, pero sabes, ahora que mencionabas eso, estaba pensando en subirnos en un avión, dicen que es muy rápido y puede llegar a destinos largos en tan solo minutos"

"Como no se me ocurrio eso"

"Querras decir, como no se nos ocurrio"

"Pero claro que…o, quiero decir, si, bien dicho dicho"

Sin mas tiempo que perder, Blu y Pablo prepararon su vuelo para empezar a buscar y encontrar algún aeropuerto que no estuviera tan lejos de donde estaban ellos, aunque por otro lado parecían extrañar la ciudad de Porto Alegre, pues el primer rumbo les dio mucha vida y de muchas emociones en haber conocido este lugar, saliendo con nuevas experiencias y nuevas oportunidades para su próximo rumbo, después de haber volado por 1 hora aproximadamente, Blu y Pablo llegaron finalmente a un aeropuerto

"Bien, hemos llegado"- dijo Blu algo agotado mientras se posaba en una rama.

"Ja, y dices que eres inagotable"- se burlo Pablo.

"Todavia lo soy, pero no es el momento de discutir, tenemos que buscar un avión que nos lleve a este destino"- decía Blu señalando el nombre de Sao Pablo.

"Y como esperas que lleguemos a entrar, hay mucha seguridad tanto en las afueras como por dentro del lugar, nadie puede burlarlos tan fácilmente, nisiquiera nosotros"- decía Pablo.

"Eso es lo que tu crees, solo es cuestión de que aprendas del maestro, solo sígueme"- decía Blu volando directamente al gran techo del aereopuerto, sin que nadie se diera cuenta ambos guacamayos fueron cruzando las redes y algunos postes con lianas de seguridad, impidiendo que algún criminal le fuera fácil tratar de escapar por hay, el cual fue fácilmente para Blu haber cruzado.

"Sabes, tengo algunos puntos que no te he comentado desde el principio"- decía Pablo.

"Como cuales"

"Normalmente no soy de esas aves que violan las reglas y se burlan fácilmente de la seguridad, ya sabes, no quiero ser un aguafiestas pero esto no es mi estilo"

"Pues te digo, ya lo estas violando, ahora cierra el pico que se nos esta escapando el avión"

"Espera, como sabes que ese es nuestro avión"- pregunto Pablo al ver que un avión poco a poco empezaba a encender motores.

"Porque ese avión se dirige a Sao Pablo, pero no te preocupes, en 1 hora aproximadamente podemos llegar"

"Espero que lo que digas es cierto, y aún más en encontrar el lugar que tanto quieres"

"Ya no solo es el mío, ahora es el nuestro"

"¿Nuestro?...¿qué quieres decir con eso?"

"Bueno, por lo que me contaste, no tienes en donde vivir, así que supuse que de ahora en adelante somos los que buscamos nuestro hogar"

"Si, tal vez tengas razón"- dijo Pablo alegre de escuchar que ya no era el único en buscar una nueva casa, ahora que estaba a lado de Blu podrían trabajar unidos y nunca descansar, o eso era lo que pensaba Pablo en sus pensamientos.

Tuvieron que pasar 10 min para que Blu y Pablo lograran evadir más objetos de seguridad que se les atrasaba en su camino, ahora el último punto era llegar rapidamente al avion, el cual poco a poco comenzaba a moverse, aunque tenia abierta aun la puerta trasera en la que permitia el acceso a las maletas y el equipaje de los turistas, sin que los guardias de seguridad se dieran cuenta, Blu y Pablo lograron acceder al avión, todo parecia estar listo, ahora lo siguiente era llegar a su próximo destino.

"!Blu, eso fue genial!"

"Que te dije amigo, burlar las reglas es el mejor juego que haya existido"

"Estoy de acuerdo contigo, ahora que ya estamos en esta gran nave, ¿qué te gustaria hacer?

"No lose, supongo que tenemos un largo tiempo para hacer algo antes de que lleguemos, que es lo que quieres hacer tu"

"Bueno, aun sigo teniendo curiosidad en conocer tu historia, porque no me la cuentas"

Blu comenzó a ponerse algo petrificado por lo que digo Pablo, pero para ser sincero, el mismo creyo que ya lo habia superado, ya habia dejado su vida cuando vivía en el amazonas, eso ya era pasado, o quizá siga siendo un poco mas del presente

"Mi…¿mi historia?- un pequeño escalofrio termino recorriendo la espalda y el corazón le latia no muy rápido, su madre, la tribu azul, hasta Perla, no habia sabido nada de ellos desde que se fue, ademas de la pelea que hace ya semanas habia tenido con Eduardo y su ex amigo.

"¿Amm, sucede algo?"

"No…no es nada, bueno, es…es solo que"

"Oh, disculpa si te hice decir eso, no crei que era algo malo"

"No, no es eso, solo que, no me gustaria recordar un par de cosas"- dijo Blu bajando lentamente la cabeza, habia algo que todavía lo estaba atormentando.

"Si es algo grave, mejor no la cuentes, no me gustaria que te sintieras mal de lo normal"

"No es eso, para serte sincero, quiero ser justo contigo, tu me contaste lo que viviste en tu vida, ahora es momento de que yo cuente la mia, empezando desde cero"- decía Blu listo para contar su pasado, un pasado que en el principio debio ser agradable, bueno, y con buenos momentos, pero no fue asi, al final, el viaje seria muy largo para llegar a su siguiente destino, tiempo suficiente para que lograran conocerse mucho mas.


Pero ellos no eran los que corrían con buena suerte, muy lejos de Porto Alegre, y más aún lejos de donde estaban los guacamayos aventureros, en el Amazonas la noche parecía ser algo trágica para las aves azules, puesto que las cosas comenzaban a turnarse mal en peor, todo el problema que se estaba generando no era más ni menos que la comida, el punto más importante que todo animal, humano y todo el mundo debían tener para sobrevivir, pero Eduardo lo único que estaba consiguiendo eran heridas y problemas con otras aves.

"!Maldición!"- se quejó Eduardo al notar sorpresivamente que toda la tribu se habia quedado sin ningun rastro de comida

"Ahora que hago, todo se está cayendo en pedazos, Roberto tiene su dia, y no puedo hacer nada ahora, lo peor del caso es que no puedo pedir ayuda a la tribu roja, un paso infalso y puedo echar a perderlo todo, si Felipe estuviera aquí, nada de esto estaría ocurriendo"- decía Eduardo intentando no sentirse decaído.

"Ed"

"Mimi, no…no esperaba verte aquí"

"Lose, supuse que estarías aquí, ¿sucede algo?"

"Más de lo normal, parece que ya no tenemos vida aquí"- decía Eduardo cubriéndose el rostro con sus alas.

"No digas eso hermano, no estamos acabados aun, Perla llevo a unos cuantos de tus guardias a buscar comida en el otro lado de la selva"

"¿!Que!?...acaso ella esta…"

"No, claro que no, ella no está en la tribu roja…"- dijo Mimí nerviosamente por el comportamiento de Eduardo.

"Oh…disculpa si actué así"

"No te preocupes, no hay nada que temer…pero, ¿porque Perla está haciendo eso?

"Roberto tiene su día"

"Umm a mí no me parece lógico, a veces siento que hace algo inapropiado"

"De que estas hablando, él siempre ha cumplido con su trabajo, hasta ahora el ha sido el ave más fiel que he conocido en esta vida, suficiente como para que pueda ser el futuro líder para esta tribu"

"Yo no lo pienso igual Eduardo, para serte sincera, no le tengo mucha confianza"

"Es porque no estás tan cerca de nosotros, de admirar su trabajo, de admirar su valentía hacia la tribu, y además, está intentando en impresionar a mi hija con todo lo que hace"

"Que no se te olvide que ella tiene planes pero con otro macho, y tu sabes muy bien a quien me refiero"- decía Mimí algo fastidiada por las palabras de Eduardo.

"Mira Mimí, no es necesario que digas su nombre, sé muy bien a quien te estas refiriendo, pero esa ave no era más que un patán, un cobarde, y por si se te ha olvidado, un asesino"

"¿tienes pruebas?, ¿al menos sabes si en realidad fue el?- pregunto Mimi molesta de que Eduardo volviera a hacer otra de las suyas.

"No las tengo, solo recuerdo que sus plumas estaban manchadas de sangre, sangre de su propio padre, con eso lo dice todo"- respondía Eduardo con la intención de seguir amenazando a Blu.

Mimí ya muy fastidiada decidió abandonar el árbol de Eduardo, pero antes de que partiera.

"Sabes Ed, a pesar de tener estos problemas nunca dejare de apoyarte en lo que necesites, en la comida, y en la tribu, pero, si sigues culpando a aves inocentes de algo que jamás tuvieron que ver no llegaras a tener nada, aunque Blu no sea como los demás yo tengo más confianza en el de lo que Roberto pueda tenerlo, ya veremos que sucede después cuando sea el quien sea el traidor, y espero que puedas remediar tus errores, porque si Blu regresa algún día de estos al Amazonas, tendrás que pedirle su perdón"- Mimí se fue, esto solo hizo que Eduardo empezara a dudar de sus palabras.

"Todo lo que he hecho era para mantener a salvo a los demás, aunque Mimí no esté de acuerdo en algunas cosas seguiré confiando en Roberto pase lo que pase, y no permitiré que ese infeliz regrese a tocar el suelo y la tierra de esta selva, de lo contrario…lo pagara muy caro"- dijo Eduardo mostrando su furia.


"Eso fue lo que paso, después de quedar fastidiado por Eduardo, tome la decisión de irme de ese lugar"- decía Blu terminando de contar su historia, revelando también el enojo que tenía cada vez que recordaba el amazonas.

"Y...¿no tienes la intención de regresar?"

"No lose, la verdad ya no siento nada en regresar hay, es lo único que puedo hacer de ahora en adelante"

"Mira Blu, entiendo lo que tuviste que pasar, pero, no por ese tipo de caprichos debiste a verla abandonado, talvez si al Amazonas, pero no a tu madre"

"Yo le prometí que si logro encontrar lo que busco, regresare los más rápido por ella, en cuando lo haya hecho, volveré a dejar ese lugar, solo mi madre y yo, volveremos a estar juntos de nuevo"- Aunque Blu no estaba acostumbrado a recordar algo ingrato aun seguía con la ilusión de volver a arriesgar su vida en una selva Amazónica que ya no era su casa.

"Solo tú y ella, no tienes alguna otra ave que sea familiar tuyo"

"Bueno…es…es algo…privado"

"¿Privado?, pero que clase de tontería es esa, estoy seguro que no es cualquier familiar común y corriente, debe ser muy especial para ti"

"Ahora que lo dices, si…es cierto"

"y Bien…¿quién es?"

"Bueno, es…es una chica"

"Uyyy…una chiquita"- respondió Pablo golpeando levemente el hombro de Blu.

"Tranquilo Pablo, no es para tanto"

"Y…como se llama"

"Perla…se llama Perla"


Regresando al amazonas, pero lejos de la tribu azul, Roberto volaba directamente por medio de los árboles, recorriendo algunos ríos y lagos amazónicos que encontraba en su camino, el rumbo en la que se dirigía Roberto era hacia la tribu roja.

Cuando llego 3 aves rojas fueron volando hasta aterrizar frente a Roberto.

"¿Todo en orden?"- pregunto uno de los guardias.

"Si señor, esta es la ultima"- decía Roberto mostrando una nuez de Brasil, el cual se habia llevado de su propia tribu.

Los guardias terminaron accediendo el paso a Roberto, en la tribu roja, miles de guacamayos rojos miraban con asombro que un guacamayo azul habia entrado a su territorio, los guardias empezaron a poner orden y calma para no ocasionar alguna pelea o algún choque, los guardias seguían guiando a Roberto hasta llegar a un gran árbol, el cual solo lo habitaba el líder del clan.

"Espere aquí por favor"- dijo uno de los rojos entrando aun mas en el interior del árbol, quedando Roberto con dos mas de los rojos.

Aunque los guardias seguían poniendo el orden en la tribu seguia sacando cuestiones del porque Roberto estaba aquí, algo tenia oculto, pero no quería que nadie se enterera, solo el quería mostrárselo al líder de los rojos, el tiempo seguia pasando, duraron por unos 10 minutos mas hasta que uno de los rojos salio del interior

"Roberto…puedes entrar"

Roberto accedió a entrar, parecia estar serio, meditabundo, poco a poco los nervios comenzaban a salir por sus plumas, la cabellera se le hinchaba, y el corazón empezaba a acelerarle mas y mas, una vez que llego a donde estaba el líder los guardias lo dejaron solo con el, empezando a aclarar problemas y soluciones.

"Y bien, Eduardo no supo nada de esto"- pregunto el misterioso líder, cubierto por el oscuro cuarto en el que estaba.

"Para nada señor, toda la comida y los sobrantes que habia en la tribu azul ya fueron vaciadas completamente, sin embargo, su hija llevo a unos cuantos guardias más para empezar la búsqueda, no han tenido ningún resultado, todo se les está cayendo en pedazos"- decía Roberto mostrando una pequeña sonrisa malévola que llevaba, el líder no tenía nada más que decir, más que felicitar y agradecerle todo el trabajo que habia hecho.

"Si es eso lo que dices, entonces lo has logrado, pero tendrás que esperar 1 año más para que se defina la votación, sin embargo, creo que tu serás el pronto y futuro líder de mi clan…el clan de los rojos"

"Lo dices en serio…¿Señor?"- el reflejo del sol empezó a pegar en el misterioso líder roja, revelando sorpresivamente su identidad, increiblemente no era una ave comun y corriente, no era un desconocido, pero era verdad, la misteriosa ave no era nada más y nada menos que...

"Lo digo en serio…" a pesar de lo grave que se encontraba y con algunas cicatrices era cierto, Felipe…esta vivo...


Continuara…


Bien amigos, como creen que les esta pareciendo la historia, debi a verla actualizado hace dos días pero parece que la posada no me lo permitio, peor en fin, ojala y les haya gustado.

Me gustaria conocer sus reviews y de paso quisiera hacerles la siguiente pregunta, ¿les gustaria que siga con esta historia o prefieren que sea como lo hacia, cap y cap, tanto esta como la de El Dinamita"

Por mi parte esto es todo.

Saludos desde Guadalajara! Y nos vemos la próxima

Chau.