Nos saltamos las explicacciones, nos saltamos los saludos, despues vemos los reclamos y...quiero mas R27 joder!

hhksjljljwlojqljvsjagah! como sea

Gracias a: Sapphir Kyuubi, tabris990, ZANGO-1, Natamsha, ZakuryMinashiro, Kay Tsumei, Yu Okawa y 131 por mi buena dotacion de Rwis aui en FF XD...por otro lado las cicas de amor yaoi...enserio dos?!

D gray man no es mio de lo contrario las castigaria un año por dejar tan pocos rewierts, y yo aqui matandome.

sin mas el capi.

0.10.-Antes: Tiempo

Intentaba no verlo, lo intentaba pero no podía. Su vista estaba clavada en el mismo punto. Hacia unos días que le notaba mas claro, la palidez de su rostro era incluso mas notoria por ello; pero, no esperaba eso, no tan pronto. En un impulso estiro la mano, tocando apenas un poco; retrajo su mano como si creyera que tocaba espinas, a pesar de que fuera liso lo sentía así.

Cerro los ojos un instante antes devolver a colocar la mano en ese lugar. Mas pronto d lo que espero su mano se acostumbro al tacto, pues pese a su apariencia seguía tan suave como siempre. Le acaricio un poco intentando calmarse, intentando asimilarlo, pero le estaba costando.

Separo lentamente sus dedos dejando que se deslizara lentamente atreves de estos, los preso un instante ejerciendo mas presión de la que debía, pues deseaba jalar tan fuerte hasta romper, quebrar las uniones, separarlo y borrar cualquier rastro o prueba de ello.

Volvió a cerrar los ojos, su mano temblaba mientras todavía le sostenía y halaba en reflejo; la rabia sin razón comenzó a cobrar terreno en esos pequeños instantes, halando con más fuerza de la que su mano requería. Parpadeo con susto al notar lo que hacia. De estar despierto seguramente Allen le hubiera gritado dolorido con lágrimas en los ojos apartándole de un solo empujón con ambas manos gritándole que era un bruto, que no tenía derecho a desquitarse con su cuerpo y menos cuando no era responsable de aquel cambio. Arrepentido le soltó dejando que se deslizara de sus dedos sin prisa. Al mirar su palma descubrió que en efecto se había llevado un gran número de estos.

-Perdón Allen no era mi intención…yo solo

Miro su mano mientras la culpabilidad se filtraba lentamente, a pesar de su rostro impasible, inmune al dolor. Sumergido en aquel extraño sueño. Después bajo la vista, se sentía un imbécil por pensar solo un instante de esos que era una fortuna que no lo hubiera sentido. Y mirar otra vez aquel mechón de cabellos blanquecinos. El primer pasó a la vejez y el segundo a la muerte.

Fin 0.10

10.-Despues: Solo

-Esta no es una buena idea, esta decisión podría…

Miro a Link desde esa desventajada posición, y asintió en silencio; el estaba consiente de ello, se limito a decir "Lo se" mudamente. El rubio no estaba conforme con ellos pero termino por ceder, no podía negarse y lo sabía.

Dando menos que un suspiro el albino comenzó a firmar los papeles sobre aquella mesa ovalada; la escases de luz del lugar no impidió que plasmara su firma en cada documento encontrado en esa pequeña pila que no superaba los dos centímetros. Al concluir dejo los papeles a disposición de Link, que ni ben le miro de manera interrogante como si buscara hacerle recapacitar eso no basto e igual firmo los documentos. Finalmente de manera seca el alemán paso los documentos a un hombre igualmente rubio y visiblemente mayor; con un cigarro en sus labios el hombre de barba escasa saco de entre sus ropas blancas un sello blanco que no dudo en usar incontables veces en cada hoja del montón. Allen miraba hipnotizado como el sello en forma de rosacruz dejaba una marca rojiza conforme eso continuaba, y tras concluir el hombre amontono todas las hojas devolviéndolas a su posesión.

-Ya esta, es oficial señor Walker. Todo desde el dinero hasta las acciones y el trámite adicional que pidió. ¿Hay algo más en lo que le pueda ayudar como notario?

-Ciertamente señor Whenam necesitamos un testigo en el cambio

-Dígame Reever soy muy joven para ser un señor

Ante la sonrisa del hombre Allen asintió y sonrió por cortesía, una persona que se veían de 30 ya se consideraba señor para el así que no había caso en decirle nada; era probable que no viera al hombre nuevamente en mucho, mucho tiempo.

-Y… ¿el resto de los presentes cuando se presentaran? no quiero parecer impaciente pero tengo una agenda apretada

-Todos se encuentran de viaje en estos momentos-inquirió Link como si fuera su deber informar-Es por ello que hemos venido expresamente a la sala de teleconferencias

Y antes de que el hombre hablara el rubio alemán tomo un control de la mesa, lo que hizo que un panel de la pared se desprendiera, develando que era falsa, pues tras esta se asomaron media docena de pantallas, y en cada una había una persona siendo grabada en vivo. Al hombre se le cayó en cigarro de la boca de la pura impresión.

La mayoría de los que estaban en ellas parecían irritados o cansados.

-Ya venia siendo hora

En una de las pantallas superiores una mujer rubia cuyo cabello intentaba cubrir una cicatriz en gran parte de su rostro pero rozaba su nariz, iba de traje blanco como de oficial marine hablo. Parecía impaciente por la forma en la que movía sus dedos sobre un escritorio donde no tenia nada, a sus espaldas la ventana de un camarote y el mar. En una esquina de la pantalla decía: Venecia, y en cromo sobre el borde rezaba el nombre "CluodNine"

-Lleva 15 minutos de retraso joven

La siguiente otra mujer, rubia también en un vestido rojo entallado en una habitación azul celeste, tenia en sus manos una copa de vino y miraba de cuando en cuando un gran ventanal desde donde la torre Eiffel vinta en el cielo nocturno brillaba. En la esquina en efecto ponía "Paris" y su nombre en platinado era "Reene" solamente.

-Vamos no sean duros, solo han sido unos minutos…

En una pantalla cercana al centro un hombre amable de cabellos grises alborotados y un poco canos le sonrió a Allen, tenia gafas gruesas de montura y un poblado bigote; en la habitación que estaba no parecía tal, mas bien un balcón que dejaba a vista una bella vista de una cuidad antigua, a su lado un lienzo a medio pintar y era obvio si se encontraban en "Roma" como ponía en la pantalla, su nombre era "FroidTiedoll.

-¡No tengo tiempo para regalar empiecen de una buena ves!

La dura y escandalosa voz de un hombre les puso los pelos de punta, mas al ver su apariencia, de piel morena, cabellos rapados en patrón y múltiples tatuajes tribales además de una expresión de pocos amigos "Socarro" como decía la pantalla no era alguien con quien te quisieras topar en un callejón oscuro de noche, menos al ver su ropa de militar viendo su numero de insignias y las tiendas de campaña que a sus espaldas un grupo de jóvenes intentaban armar solo con palos y una manta. Debajo de su nombre decía "México"

-Recuerden que es joven aun. Además nosotros no estamos completos

En otra de las pantallas superiores hablo un hombre mayor de expresión amable, tenia el cabello tan largo y blanco que no era difícil averiguar que estaba por los 50, vestía una túnica y estaba sentado en una pequeña mesa con una taza humeante de te, no había ventana visible en la habitación de verde pistache donde se hallaba pero en la pantalla ponía "Indonesia" y cerca su nombre "Kevin Yesgard"

-Si su pantalla esta encendida debe de estar ahí, no hay que desesperar

Mirando hacia arriba de una de las pantallas inferiores clamo un hombre, era joven, de cabello negro liso, sobre sus piernas cargaba a una pequeñita de cinco años, la habitación era de dos colores rosa y azul, parecía estar en una mesa familiar pues otra silla se alcanzaba a ver, sobre esta lucia un tablero de ajedrez y una muñeca de trapo. Su nombre "Suman Dark" vivía donde ahora estaba "Chicago".

-La junta empieza oficialmente

De la esquina de ese conjunto de pantallas hablo un hombre de aspecto recto y severo, su cabello café era corto y estaba pulcramente cortado, al igual que su bigote de forma rectangular; y entrecerraba los ojos de manera depredadora. Ese era Malcom C. Lverrie, el "amado" tío que Link y el compartían. De no ser por que estaban en pleno siglo XXI Allen juraría que era hermano gemelo de Hitler. Por lo que se veía estaba ahora en "Berlín", lo que de cierta forma le calmo un poco.

-¡Ya oí, ya voy! En verdad no dejan a uno tomarse una siesta tranquilo ni un día

En la ultima pantalla había una simple silla frente a una mesa, en una habitación tan blanca que mas bien parecía cuarto de interrogatorios de un sanatorio mental. Un hombre apareció desde el extremo opuesto, tenía una sencilla vestimenta, pantalón negro y camisa blanca, encima una gabardina café. Su cabello era pelirrojo largo y se rascaba con pereza, tomo asiento de manera descuidada poniendo los pies sobre la mesa. Solo se le podía ver de perfil, pues giraba el rostro a sentido contrario dormitando. En la esquina el monitor presentaba fallas pues en lugar de letras había números que cambiaban continuamente, y en la placa decía "Cross Marian"

-Lamento la demora-clamo Allen al decidirse empezar

-¡Vaya al fin!-socarro alzo ambos brazos y después de bajarlos negó

-¿Para que nos ha citado este día?-pregunto Dark viendo la oportunidad-Si era hora de junta pudo avisarnos para que estuviéramos presentes

-¡Acaso quieres tomar la primera decisión como nuestro jefe!-Socarro volvió al ataque-¡¿Nos despedirás?!-aventuro con malicia-¡Si es así habla de una vez crio!

Allen miro al mexicano con autoridad, logro su cometido pues el moreno dejo de sonreír de manera macabra. Tomo aire y empezó.

-Como saben mi padre Mana Walker murió hace ya año y medio, y me ha dejado a mi como director de esta gran compañía. No obstante-se acerco a las pantallas saliendo de detrás del escritorio avanzando con la silla para sorpresa de muchos-Ya lo han dicho, soy un crio, soy inexperto y no se mas que cualquier hijo de empresario sobre el negocio; en estos momentos mi salud es delicada. Como estoy ahora, dudo mucho poder ser el líder que mi padre quería.

Todos le oían con atención en silencio, siguiendo sus movimientos, excepto Cross que seguía dormitando.

-En estos momentos con tantas cosas sobre mi no puedo garantizar que mis decisiones sean las adecuadas, incluso cometeré errores fatales. Mi educación no ha sido completada, no tengo experiencia; lomás sabio seria en este momento renunciar-cerro los ojos-Y concentrarme en mis estudios, mejorar, no solo mi salud…

-Lo entendemos joven Walker-Lverrie sonreían ampliamente-Ya ha perdido sus padres, es muy joven, descuide buscaremos a otro candidato adecuadoque nos pueda liderar. Ahora lo que importa es que siga con su vida, nosotros le notificaremos al nuevo líder, aunque claro el elegirlo en cuestión suya-hizo un ademan-Necesitamos a alguien con tiempo y experiencia, alguien que haya estado mucho en la compañía-sonrió de manera aterradora-Pero, como sabe la mayoría esta muy ocupado, ya sea por otros negocios, su familia, mujeres, arte…ya sabe, tienen por prioridad sus propias vidas…Yo he estado 20 años en la compañía, dedicándome a ella mas que nadie, perdone por no ser muy modesto; pero entre los candidatos créame joven Walker soy el mas calificado. Black orden llegara muy alto si me permite sucederle-se palmeo el pecho-no se arrepentirá de elegirme. A menos de que alguien mas quiera proponerse, como tu Cross…

-Este…esta dormido

Tiedoll señalo a su compañero de pantalla que roncaba estrepitosamente, al parecer se había dormido mientras hablaba. Al hombre de Berlin le salto una vena en la sien, estaba tan enfadado que no pudo evitar ponerse en pie y gritarle al dormido.

-¡Despierta de una buena vez Cross Marian que la junta no acaba!

-¿Ya termino tu discurso?-soltó burlón-Me creía en entierro y me dio flojera de solo oírte hablar Lverrier

-¡¿Así le hablas a un candidato seguro para jefe?!-bramo

-¡Yo no he dicho que renuncio!-casi grito el albino para oírse sobre el hombre acalorado.-La decisión que he tomado no ha sido huir de mis responsabilidades, Estudiare, pero será solo para poder aprender correctamente mi oficio. Pero no significa que acepto el puesto de mi padre

-¡Pues que piensas!-clamo Reene

-Nos estas confundiendo-Cloud entrecerró los ojos

-Reever podría pasarme el documento del final-pidió al hombre a sus espaldas sin voltear, lo que confundió al susodicho

-Eh si claro…

-Hoy me he tardado por un documento adicional-todos miraron la hoja intentando adivinar de que se trataba-En este documento cedo 240 de mis acciones heredadas y las reparto entre los aquí presentes. De esta manera ahora estamos iguales, soy ahora solo un socio más de esta gran compañía. Si he de ser presidente, debo ganarme el puesto-sentencio

Sorprendidos era una palabra corta para describir la cara de los presentes, Lverrie ensombreció el gesto, en tanto Cross se agacho y cubrió la boca.

-Si hace eso-Suman se puso en pie aprovechando que su hija brinco al piso-Usted podría no solo no llegar al puesto, también perder las acciones que ya tiene

-Lo se señor Suman. Esas son mis opciones:Triunfar y cumplir la voluntad de mi padre o fracasar y ser solo un vago. Quiero saber de qué estoy hecho, y porque no-sonrió-ganarme su respeto

Y en un instante la tensión se rompió, algunos no pudieron esconder las sonrisas que asomaron en sus rostros; mas fue Socarro el que rompió a reír de manera desquiciada golpeando y rompiendo la mesa improvisada hecha por sus propios cadetes.

-¡Bonita forma de hablar mocoso! ¡Ya me decidí, en cuanto te deshagas de esa silla de ruedas prepárate, te daré entrenamiento militar! ¡Si sobrevives no solo ganaras mi respeto!

-En verdad que los chicos de hoy en día están locos-una pequeña sonrisa surgió de Reene

-Esto será divertido-dijo para sí Cloud

Suman se limitó a sonreír y Tiedoll parecía orgulloso. El señor Yesgard murmuro algo de "aprender de manera debida" y luego aludió a la heredada tenacidad de los Walker. Todo al coro de las risas de Socarro y un ruido amortiguado, fue cuando Lverrie se puso en pie y anuncio.

-La junta concluye

Y sin más se desconectó, cosa que tomo por sorpresa a muchos, socarro dejo el jaleo solo para oír una risa quizás más estruendosa que la suya. Al centro Cross reía de pierna tendida, casi hasta caerse de la silla, que de milagro aun soportaba su peso sin importar lo inclinada que estuviera. Clamaba algo de "Lverrie recibió calabazas" minutos antes de detenerse para mirarle con seriedad y un tanto de curiosidad.

-Bien. Veremos tu madera niño, si Socarro te deja vivo o al menos reconocible vendré a por ti, me encargare de lo que sigue

Al término de aquella frase un tanto sospechosa Cross se fue también, y, ese fue el pie para que el resto se despidiera y volvieran a sus respectivos asuntos. En un instante la sala quedo a oscuras.

Reveer les dio la mano despidiéndose, y entonces Link lo saco de ese lugar.

o-o-o-o-o-o—o-o—o—o-o

Lo que duro el viaje el albino no hablo, todo el recorrido fue tan silencioso que se sentía aplastante. Solo hasta que el rubio le dejo en la silla frente a la puerta de la vieja casa acabo el mutismo. Allen extendió un brazo impidiéndole abrir la puerta, luego lo bajo y dijo.

-Gracias por todo Link. Buenas tardes

-¿Qué dice?

-Tu trabajo aquí ya ha acabado. No hay ningún asunto legal que deba tratar, por favor retírate

-Pero usted…no puede quedarse solo, necesita ayuda para…

-¡No quiero la ayuda de nadie!-clamo con gravedad tal que el alemán dejo de intentar disuadirlo, lo siguiente fue un murmullo-No necesito de nadie, debo avanzar solo.

Avanzo lentamente con la silla y cerro tras de sí, no esperando nada más. Link se quedó de pie mirando la puerta un instante antes de sacar algo de un bolsillo, una llave, la cual era copia de la que abría esa puerta. No obstante no le uso, no podía usarla, pues sabía, nada haría cambiar de parecer al chico; cerró los ojos y en el fondo deseo que las cosas fueran bien.

o-o-o-o-o-o-o-o

Todo ese primer día no hizo gran cosa, no podía alcanzar el interruptor de ningún lugar y ni que decir de las escaleras. Aunque la cas tenía tiempo de abandonada se veía mejor de lo que esperaba, quizás debido a la renovación reciente de la sala o había tanto polvo como debería, en apariencia solo, pues el pasamanos demostró lo contrario. Tantas telarañas entre los pilares y la capa gruesa de polvo en ella. Si algo sabia Allen era que no podía permanecer así por mucho tiempo, no quería que los doctores le apartaran del lugar si desarrollaba una alergia por ello, no quería ir al hospital, sentía que si cedía, algo, muy dentro de él se iría lejos y no podría recuperarlo, si confiaba en la gente no podría abandonar, se sentiría tan débil, tan falto de apoyo y tan necesitado…él no quería eso, no quería ser tan patético y débil.

Sacudió la cabeza de esos pensamientos, no le serviría de nada permanecer sentado sin hacer nada, claro, no podría ponerse en pie pero eso no significaba que no pudiera hacer nada.

Fue a la chimenea por uno de los oxidados atizadores, ignorando el tinte rojizo que se impregnada en su mano por el óxido, y con ayuda de este logro presionar el interruptor de la sala. No obstante el foco también estaba sucio, tenía mucho de no ser accionado y la luz era tan pobre que daba igual si lo hacía como si no. Link le había mencionado algo de unas fallas en la instalación eléctrica en el primer piso, ahora entendía porque ese día su primo había traído consigo una lámpara pequeña de pie; creyó, tontamente que hacia un drama de "la casa abandonada". Resoplo.

Sentía que no podría hacer mucho el primer día y se equivocó. No importara que tanto sacudiera el polvo no se iba, solo formaba grandes nubes de polvo las cuales caían a centímetros de su lugar de origen; y, el estar a aquella altura no le beneficiaba en lo más mínimo. Tuvo que rendirse al ver la noche caer, comer un poco de pan y carne provistos de antemano en una diminuta hielera en la cocina. Prendió el fuego de la chimenea y se acurrucó en la colchoneta que había traído el rubio el día anterior. Ya la había usado ese mismo di luego de que el otro se negó en rotundo al dejarle dormir en el sillón, algo que el declaro el lugar idóneo.

Esperaba que al día siguiente le fuera mejor.

Despertó a las ocho sobresaltado, el viejo reloj de pie de la sala le había estado dando un susto de muerte desde las 4 de la mañana. ¿Cómo antes no le había pasado eso? Allen supuso que en el segundo piso el sonido se amortiguaba con facilidad.

Como el primero el segundo día no fue productivo, solo consiguió ensuciar mas sus ropas y brazos. En el primer piso había un baño por suerte, hecho especial para sus padres en el momento que la vejes les impidiera subir y no pudiesen caminar. Vaya ironías de la vida, tanto había insistido en el bien de sus padres y ahora solo servía para el suyo propio. Una comida ligera al acabar, un rato para pensar en que hacer después. Y al final solo dormir esperando lo mejor.

El tercer día fue más sencillo, ya estaba acostumbrándose a pasar entre los muebles, limpiar un par de cosas y la apertura de un viejo armario de limpieza en el patio le proveía de trapos y algunos productos indispensables. Lástima que no pudiera deshacerse de la cubierta de los sillones tan pronto, el pastico por ahora debía permanecer en ellos.

Era el cuarto día y desayunaba solo un jugo y una bolsa de pan comercial, no había mucho ya que a principios de semana. Necesitaba salir e hacer las compras, no obstante su ropa no estaba en condiciones y para ir por más debía subir, pero nadie garantizaba que encontrara algo de uso.

Finalmente el quinto día se decidió. Bajo de la silla con ayuda de sus manos y con ellas se sentó en el primer escalón. Limpiaba con un trapo el siguiente antes de subir a ese y con ayuda del palo de la escoba-el cual había desprendido de la parte baja- se deshacía de las telarañas en el camino. Fue más pensado de lo que creyó pues a la mitad tuvo que parar para seguir más tarde.

El sexto día llego a la cima, todo el segundo piso se extendía frente a él. Pero estaba tan cansado. Agradecía que no hubiera nadie más ahí, seria vergonzoso que alguien conocido, le viera, el tenerse que desplazar sobre un trapo con ayuda de su trasero y el apoyo de sus fatigados brazos-a los cuales no les había dado descanso en todo ese tiempo- lo mataría de vergüenza.

Lo que había en ese pasillo eran tres cuartos más, el de sus padres, el estudio de Mana y el baño. Enfrente otro segmento de escalones que daba al tercer piso, ese último se suponía que debía estar ahí, pero no podía apreciarlo por la oscuridad que comenzaba a llenar el lugar desde la ventana cercana. Tomo el palo de escoba y sin vacilar tentó la pared cercana hasta dar con algo duro que sobresalía, el interruptor de ese piso era doble... El primero servía para el pasillo y el segundo para iluminar el cuarto del baño ¿porque era así? No sabía pero no tenía demasiado interés. Acciono el interruptor, pero fue el del baño, por lo que tuvo que buscar el otro. La luz tintineo un poco pero ilumino mucho mejor que abajo. Por inercia fue al primer cuarto de la izquierda.

En su habitación no parecía haber nada, estaba sellada, era la única perrilla que no podía abrir con facilidad, estaba atorada, él porque era un misterio pero algo sospechaba. Podía ver la sombra de su madre frente a la puerta, mirando, esperando, estirando sus dedos pero sin atreverse a ir más allá y luego verla llorar…odiaba el dolor que la había provocado a sus padres.

No necesitaba pensar en nada de eso y lo sabía, no conseguiría nada de ello, solo aumentar los deseos suicidas, que, de cuando en cuando llenaban su cabeza.

"Estaría mejor no estar aquí"clamo aquellas voz de su subconsciente, la misma voz que oía desde que despertó, tan vacía y solitaria, una voz que de manera vaga recordaba en algún punto de su vida pero no podía identificar el cuándo. Pero algo era claro, cada que la oía se sentía peor que basura, sin el derecho de decidir o ser feliz; sin querer ser nada, nada más que polvo en el aire.

Sacudió la cabeza con fuerza, no pensando en esa aterradora sensación, la misma que le daba un frio interno, una sensación tan escalofriante y distante porque solo tenía un significado claro.

Muerte.

Y no moriría, no de esa manera al menos, como un pobre desdichado que no consiguió nada en su vida.

Dejo aquellos pensamientos, arrastrándose al lado opuesto, la puerta del baño. La siguiente era el estudio pero no necesitaba entrar ahí y tampoco abriría la alcoba de sus padres. Además…estaba hecho un asco. Tenía 3 días sin bañarse, debido a que contaba solo con un cambiomás de ropa, otro baño no le vendría mal, ya no reconocía el color de su camisa por tanto polvo y mugre en este, le hacia parecer un indigente en propiedad ajena. Volvió a resoplar.

El baño no estaba tan desarreglado como espero, salvo por la cortina de la regadera echada en la basura cubierta de Moho, todo estaba e orden. Las botellas de shampoo limpias, un jabón nuevo in desenvolver del empaque a disposición y los azulejos brillando como si recién los hubiesen limpiado. Ya se le había echo raro que Link no dijera nada el día anterior del polvo que se le pegaba al traje… con que eso fue a hacer el rubio en cuanto se durmió.

Llego hasta la tina, la cual estaba cerca del inodoro. La llave del agua caliente servía gracias a dios. Allen tuvo que meter una mano para vigilar cuanto se llenara ya que desgraciadamente no alcanzaba a ver. Por esto es que le dio ganas de ir al baño, cerró las llaves y se arrastro de vuelta al retrete, lo cual supuso todo un reto. Al terminar toco el agua de la tina, aun seguía un poco tibia, se quito la ropa y con ayuda de un viejo banquillo se las arreglo para entrar. El baño fue relajante, demasiado, un poco mas y se quedaba dormido ahí. Ahora tenía dos problemas, el primero era que no había llevado consigo la ropa y el segundo, no sabia como le haría para salir. Se palmeo por su torpeza; la tina era resbalosa y sin el apoyo de sus piernas se enfrentaba a algo muy difícil. Aun después de dejar ir el agua, maniobrar con el banco e estirarse como gusano, se tardo como media hora en ello. Bajo usando la ropa sucia para no mojar todo el trayecto, y, de no ser por que estaba enfriando por la noche –y él desnudo- en un descuido habría caído por las escaleras.

Ya abajo se cambio sobre la silla de ruedas, prendió la chimenea y se acerco a esta temblando un poco, no sabia si lo que escurría de su cuerpo era agua o sudor, estaba muy cansado para pesar en nada.

En algún momento sin saber por qué le dio por acercarse a la caja de cartón cercana a las escaleras, indeciso la abrió para verificar el contenido, y en cuanto supo bien de este su rostro se contrajo contra voluntad.

Fotos, álbumes, regalos; cosas que antes había dejado en la habitación compartida, desde objetos de uso personal hasta dulces, todos, abandonados ahí. Cada recuerdo formado en una relación de años, arronzados en aquella caja, guardados de manera descuidada. No pudo evitar tomar alguno, un pequeño adorno en forma de huevo de pascua con una marca a la mitad en zigzag; este, al abrir mostraba una foto, de una celebración en el campus, a un Lavi con grandes orejas de conejo repartiendo huevos decorados vestido de manera elegante, como un caballero inglés, y a él, en una botarga de conejo rosa con tutu. Aquella foto había sido tomada por un viejo amigo del cual hasta la fecha ya no había oído hablar de él. De hecho muchas de las personas en esa celebración ya no se encontraban.

Paso a otro más: un centro de mesa de un taller hecho a mano por ambos, aun las manos del pelirrojo y las suyas propias seguían plasmadas en la arcilla. Sin querer, sin pensar, sus manos tomaron más y más cosas, desde un ramillete seco de flores hasta un pedazo roto de espejo y, finalmente un gran álbum.

Dejo el gran libro sin letras en su regazo conforme se acercaba al fuego. En algún punto el foco se había fundido pero no lo noto, llego hasta rozar la colchoneta en el suelo y bajo a ella, sin despegarse del volumen en sus manos.

Una a una pasó las paginas, recuerdos llegaron hasta el, los buenos…los malos…pequeñas peleas sin sentido, juegos en el medio de la comida, alborotos, diversión. En cada imagen la sonrisa del pelirrojo le atravesó, las alegrías pasadas le sabia amargas, los recuerdos agradables pesados. Las fiestas…los anhelos, pequeñas tartas de cumpleaños hechas solo con pastelillos y cerillos, pequeñas flores en su cabello, collares de flores y hasta dibujos a mitad de la clase.

No pudo evitar revivir aquello, como si pasara frente suyo convertido en cinta expuesta a sus ojos, los días de campo, las salidas, el solo jugar a la sombra de un árbol en el gran campus, en una banca del parque reunirse y sonreír. Las bromas de Lavi tan grandes y cálidas que por sí solas podían derretir el hielo.

Una fiesta hawaiana en pleno laboratorio de ciencias…un Lavi con falda de hojas tocando un ukulele frente al maestro

Una cena improvisada en una fuente del parque….con Lavi siendo correteado por un policía al acampar en ese lugar

El recuerdo lejano de una clase arte, donde el pelirrojo desde la ventana hacia el payaso y posaba con el fin de llamar la atención.

Los pucheros, los celos, los tropiezos.

Eran tantos los recuerdos.

En algún punto había empezado a llorar, no sabía cuándo pero podía ver sus lágrimas sobre las imágenes impresas y plastificadas. Se sentía horrible al pensar que nada de eso volvería, que nada había sido real, no había significado nada.

Apretó los ojos con fuerza intentando que las lágrimas no corrieran más, era inútil y lo sabía. Abrió los ojos y como un impulso, al ver toda esa alegría elevo el álbum alto todo lo que sus brazos le permitieron e intento arrojarlo al fuego, con tanto coraje, con tanto rencor…pero no pudo. Su rostro dejo la cólera y volvió a la tristeza, acomodando el libro suavemente y cerrándolo en un abrazo, como si se le fuese la vida entera si lo soltaba. Nada le devolvería aquellos días, nada le daría a Lavi, nada se solucionaría; lloro más, cuanto deseaba creer en los finales felices pero no existían, no podía existir.

Bajo a la pequeña colchoneta a dormir aun sujetando entre sus manos el preciado recuerdo y lentamente se durmió arrullado por las lagrimas.

o-o-o-o-o-o-o

Despertó en algún punto, no sabia si era de día ya pero hacia bastante frio. Abrió los ojos a duras penas, el cuerpo le pesaba como un cargamento de piedras, lo sentía engarrotado. Intento en vano incorporarse pero le faltaron las fuerzas para ello. Tosió un par de veces, el fuego frente suyo no le daba el calor suficiente, jalo la delgada sabana arropándose hasta el cuello, tosiendo otro poco, estaba demasiado cansado para seguir intentando aquello; las sabanas estaban un poco mojadas por lo que no debían pasar de las 3 de la madrugada. Volvió a dormir y al despertarse a pesar del fino hilo de luz solar que se colaba por la ventana del frente no sintió calor alguno, sabia que debía levantarse y listarse para ir a revisión ese día, pero, seguía sin fuerza. Quizás, un poco de sueño extra le ayudaría, pensó al sentir los parpados pesados y ceder a ese cansancio temblando por un frio inexistente.

Fin 10

Niko: radartardardra pobre Allencito! D:

X: aja, aja. Como hacerlo sufrir no es suficiente lo dejas solo y enfermo

Niko ¬3¬. Bueno ya saben si quieren saber lo que le pasara a nuestro pequeño brote de habas comenteeeeeeennnn! Por que la luz sale cara y el ciber no ayuda mucho. XD See you later. Metamorcy actualiza For the love of god!