Crimen y castigo
Habían pasado dos años del conflicto armado en Francia. Las noticias indicaban que estaban por finalizar las labores de reconstrucción de diferentes puntos del país y mostraban quienes eran los distintos responsables, en donde figuraban varios oficiales de alto rango del Heer alemán, Karl Heydrich y su amigo, Norman Carter. Mientras dictaban las sentencias en Alemania de los oficiales sobrevivientes, comentaban el destino de los cabecillas. Uno con fractura en el cuello y el otro casi descuartizado. Ni la ONU, ni la OTAN, ni diferentes organizaciones pudieron conectar la existencia de Nikolaus von Goeth con el Frente Nacionalista Libertador ni explicar el porque de la estancia en Francia de aquel teniente. A su vez, aquel partido político fue disuelto por orden del parlamento alemán y sus integrantes, con diferentes sanciones de acuerdo a su grado de participación, desde reclusión perpetua hasta tareas comunitarias o multas económicas.
Ese mismo día, dos chicas y un chico salían de un edificio de departamentos. Una estaba vestida con unos pantalones negros que le llegaban hasta la mitad de las tibias, blusa negra con estrellas a un costado y calzada con borceguíes. La otra estaba con un vestido con dos tonos de rosa, un pantalón rosa chicle que le llegaba hasta poco mas debajo de sus rodillas y unas botas de color bordó. El joven se encontraba vestido con una polera rojo oscuro, unas bermudas color verde oliva con una raya azul y unas zapatillas normales. Los tres iban caminando normales, como si se sintieran liberados pero aun había algo que no podía dejarlos tranquilos.
–¿Cómo estuvieron ustedes? –pregunta el joven.
–Nos hizo bien esta vez pero mañana va a ser horrible... –contesta la joven vestida de rosa.
–Para todos va a ser horrible... Pero para algo estamos, para ayudarnos. –retruca el joven.
–Jeremie tiene razón, suficiente que tenemos estas sesiones... Tenemos que ayudarnos mutuamente. –contesta la joven vestida de negro.
Jeremie se detiene y mira a la joven vestida de rosa y le toma las manos.
–Aelita, acuérdate que siempre dijimos que te íbamos a proteger. Estoy seguro que Ulrich y William están protegiéndonos para no olvidarnos de ellos y vivir lo más felices que podamos. –sonríe el genio del grupo.
–Tienes razón. –Sonríe.
Se acerca un joven vestido con zapatillas rojas, bermuda azul y una polera morada con otra remera de un tono morado mas claro. Sus detalles característicos son su pelo rubio engominado hacia atrás con un mechón morado y un vendaje que sostenía su brazo derecho, inmóvil. Los chicos al ver a aquella persona, se acercan.
–¡Odd! ¿Cómo estuviste? –pregunta Aelita.
–Muy bien por suerte, dentro de poco podré mover el brazo como siempre –sonríe de oreja a oreja.
–¿Vamos a estar bien mañana? –se pregunta Jeremie.
–Lo vamos a estar, si no nos separamos podremos soportar todo –contesta una Yumi sincera.
–Tienes razón... Volvamos a la academia. –pide un Odd con una leve sonrisa.
Apenas terminan de hablar, empiezan a caminar abrazados con dirección a la academia.
Ya era el día siguiente, las clases en la academia estaban suspendidas por el "día de la memoria". Mientras varios chicos se encontraban en el patio, Yumi, Jeremie, Odd y Aelita estaban en un cementerio cercano, junto con los familiares de Ulrich y William. Los chicos estaban todos juntos mientras los padres de ambos fallecidos estaban enfrente de ellos. Después del velorio, los padres se van, quedando solos los chicos. Estos se quedan en silencio y empiezan a recordar los sucesos que vivieron en la guerra, haciendo que se queden abrazados para contenerse mutuamente. Por esto, los chicos no notan la llegada de una camioneta negra del GIGN. De esa camioneta sale un hombre con su uniforme táctico pero con la adición de una máscara antibalas para que no lo reconozcan y "armado" con dos ramos de flores blancas. Odd gira instintivamente la cabeza y ve a este joven así que se quedan mirándose mutuamente hasta que el policía pasa por al lado, cosa que los chicos se dan cuenta. El policía se para a 10 metros, en medio de dos tumbas y deja un ramo a las dos cuando se agacha. Se para y se lleva sus manos al casco, sacándoselo y revelando un cabello rubio como el sol, que complementaban los ojos azules que se veían a través de la máscara. Deja caer esa protección y cuando se lleva las manos a los enganches de la máscara, murmura en francés:
–Alice Wolff… Diana Astrada… Lo siento…
Cuando termina de sacarse la máscara, los chicos se aterrorizan por dentro pero por fuera demuestran sorpresa. Era Nikolaus von Goeth, el hombre más buscado en todo el mundo. En un acceso de ira absoluta, Odd se abalanza ante él para propiciarle un golpe en su mandíbula pero Klaus toma el puño del rubio con su zurda y con la diestra toma el cuello pero sin asfixiarlo.
–Cálmate Della Robbia… No quiero hacerte daño y quiero que escuchen algo de mí. –con tono neutro.
Odd se calma y se aleja de el, quedando en donde estaba. Yumi se adelanta unos pasos.
–¿Cómo… Podés seguir viviendo? No tendrías que vivir por lo que hiciste… –con tono muy dolido.
–Verás, Ishiyama… Te relato lo que pasó después de que se fueron.
FLASHBACK
Enfrente del cadáver de Diana y sumido en la locura absoluta, un Klaus lloroso y riendo a carcajadas toma la Sig Sauer de Diana con su mano izquierda y se la lleva a la sien. Quiere disparar pero un golpe contundente en su nuca lo desmaya.
Laura había esquivado exitosamente las ofensivas de los nazis siguiendo las indicaciones de sus maestros aunque sabía que probablemente su padre no correría la misma suerte. Al instante, se le ocurrió ir a la fábrica para hacer una vuelta al pasado y evitar que toda esta catástrofe sucediera. Como se encontraba lejos, en cuestión de 30 minutos realiza el camino, esquivando diferentes escaramuzas entre policías y legionarios contra los nazis vestidos con el uniforme FELIN francés. Antes de llegar, ve a un joven manchado casi en su totalidad de sangre, riendo como un desquiciado y queriendo suicidarse y lo reconoce porque era Klaus. Enfurecida porque aquel joven la usó sexualmente, quitándole su preciada virginidad, se acerca corriendo a él y le propicia una patada en su nuca, con su pie derecho. Esto hace que Klaus caiga hacia el cadáver de una chica enfrente de el, inconsciente.
–¡Basura! ¡Me usaste y me desechaste como una muñeca de trapo! ¡Debí dejar que te mataras porque te lo merecés! –grita con todas sus fuerzas, casi llorosa.
Unas pisadas y unos chasquidos metálicos la detienen, esto hace que Laura gire para ver quiénes eran y resultan que eran un grupo de 3 policías y 4 legionarios.
–¡Alto ahí! ¡Manos arriba!
Laura hace caso y trata de calmarse. Nunca la habían apuntado con un arma. –Llévense al joven, seguro fue el que provocó todo esto…
–Ya sabemos todo, seguro el joven puede sernos de utilidad. –comenta un policía mientras guarda su pistola.
El grupo pasa de apuntar a Laura a custodiar la zona, mientras el policía que habló se queda con Laura. Un legionario identifica a Klaus, deja su arma a un costado y toma una radio portátil mientras hace comunicación. Laura escucha al policía pero después se concentra en el legionario que comenta "tenemos al alemán, solicitamos transporte".
FIN FLASHBACK
–Básicamente Laura me salvó la vida involuntariamente… Después de ese momento, pasé a trabajar para los franceses localizando posibles nazis en el país. Tengo prohibido volver a mi país de origen y donde trabajaba y los políticos franceses borraron mi existencia de cualquier base de datos a cambio de trabajar como mercenario o en la GIGN. Soy un sin nombre, sin destino ni locación. Básicamente un juguete a merced de corruptos.
Klaus se sienta en el mismo lugar y abraza su pierna izquierda. Los chicos se muestran impasibles.
–Este es mi castigo por mi crimen, haber existido… Mi sola presencia provoca sentimientos negativos en las personas. Lo más irónico es que desde aquel momento me quiero suicidar pero no lo puedo hacer, tengo constantemente 5 francotiradores que me vigilan para evitar que me suicide… Realmente lamento haber asesinado a sus amigos, así como lamento haber provocado esta guerra… Me odio… –con tono dolido.
Los chicos veían como un Klaus anteriormente inhumano, mostraba sentimientos humanos. Veían que su lamento es genuino como también su nula autovaloración. Sus mentes estaban en jaque, no podían perdonar lo que hizo pero a la vez sentían que el era un joven que siempre vivió penurias y que por un momento debía ser perdonado y consolado. Aelita toma la decisión y se acerca a un Klaus que se encontraba llorando en silencio. Se sienta al lado y delicadamente apoya su diestra en el hombro izquierdo del joven.
–Dime… ¿Siempre estuviste solo?
–Desde los dos años… Mis padres fueron asesinados y me adoptó una personificación de la maldad, siempre abusó de mí, me denigraba y me golpeaba… Nunca tuve amigos y las únicas personas que me apoyaron están enfrente nuestro, muertas… La persona que me amó realmente y la persona que quiso que yo tuviera una vida normal al lado de ella…
Aelita sentía una presión en su pecho, se había dado cuenta de que el si estaba realmente solo. Aunque ella no tenía a sus padres, tenía a sus amigos que siempre la apoyaban.
–Klaus… No podemos perdonarte por lo que hiciste pero al menos podemos ayudarte a ser mejor persona, se que realmente te lamentas por eso así que al menos yo estoy dispuesta a escucharte… –sonríe.
Klaus se para, seca sus lágrimas y toma su máscara antibalas.
–No, me voy a alejar de ustedes para que dejen de sufrir. Piensen que el joven Nikolaus von Goeth está muerto y que la persona con la que hablaron es una marioneta llamada Kein Herz.
Antes de ponerse la máscara, se acerca a las lápidas de Alice y Diana y les da un beso para después ponerse su máscara. Toma su casco y se aleja del lugar haciendo un gesto de despedida. Los chicos quedan estupefactos por esto.
–Nunca vamos a entenderlo… –comenta Odd.
–Tal vez no quiere ser entendido. –retruca Yumi.
–No es que no quiere ser entendido, tal vez lo que quiere es que lo comprendan. –opina Jeremie.
–Lo que realmente quiere es que lo quieran, que lo hagan sentir humano y que noten que debajo de su monstruosa coraza, hay un joven que busca desesperadamente atención y amor… Pero sabe que nunca lo va a tener porque dejó de ser humano. –contesta Aelita, para sorpresa de todos.
–¿Y cuándo dejó de ser humano y ser máquina? –pregunta Jeremie.
–Cuando murieron sus padres y fue adoptado por el señor que vimos aquella vez, en la fábrica… Ahora nunca más sabremos de el, solo sabremos si vino cuando deje flores en aquellas tumbas, las únicas personas que supieron como es el en realidad. –responde Aelita, mirando a las tumbas de Alice y Diana.
Los chicos se quedan en silencio pero después de un par de minutos se retiran, todos juntos.
Pasaron 15 años de esto. En un chalet rodeado de árboles llamado "La Hermita", se encontraban un grupo de adultos mirando la televisión, precisamente las noticias. Estaban acompañados por dos chicos de aproximadamente 5 años, éstos haciendo travesuras. Uno de los adultos que era una señora de aspecto oriental, les llama la atención a los críos.
–¡Ulrich, William, compórtense bien!
–Son como ellos… ¿Serán la reencarnación? –comenta uno de los adultos, rubio con un mechón morado.
–Asumo que si Odd, tal como hace 17 años… –responde cansada Yumi.
Ella aparta a los críos y se sienta en un sillón. Todos empiezan a concentrarse en las noticias ya que el locutor empezaba a relatar la sección internacional.
–Pasando a internacionales, un hombre de aproximadamente 65 años fue asesinado en la puerta de su casa en la ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro, Argentina. Junto al señor se encontraba muerto otro hombre de aproximadamente 35 años del que se presume que es el homicida. El asesinado era el último integrante vivo del antiguo Frente Nacionalista Libertador, que ocasionó la guerra en nuestro país hace 17 años y el asesino, un presunto integrante del mismo partido y también presunto desencadenante de la guerra, Nikolaus von Goeth…
Cuando escucharon el nombre de Klaus, el grupo se sobresaltó porque después de verlo en el cementerio, nunca más supieron algo de el. Yumi mandó a los chicos a su cuarto, quedando solos.
–¿Creen que realmente fue el que asesinó a todos sus camaradas? –pregunta Jeremie.
–Seguramente, por venganza… Acuérdate que su padre adoptivo era el cabecilla del partido. –responde Yumi.
–¿Entonces por qué quiso hacer eso? –pregunta Odd.
–Seguramente cuando lo vimos por última vez estaba en su réquiem y ahora que hizo lo que quiso hacer, dejó que lo mataran para alcanzar su redención. –responde de forma natural Aelita.
Jeremie, Odd y Yumi se quedan pensativos y sonríen para después sentarse a seguir mirando la televisión. Estaban pasando canales en silencio hasta que Jeremie rompe el silencio.
–Yo lo perdono.
–Yo también –responden el resto.
–Un día de estos visitemos la tumba y llevémosle rosas negras, seguro le van a gustar. –opina Yumi.
–Estoy de acuerdo. –acota Aelita.
El grupo sigue mirando la televisión, con una paz absoluta en sus corazones. Para ellos, la guerra terminó ese mismo momento.
Notas del autor
Bueno, después de un tiempo sin actualizar debido a una fractura en mi mano izquierda (Al momento, sigo fracturado) y una falla de mi computadora (Al momento, estoy en la netbook de mi madre), por fin doy por finalizado esta saga de fics. Paso a explicar ciertos detalles de este capítulo.
El título se me ocurrió mientras estaba escuchando la canción de Lacrimosa con el mismo nombre (Schuld Und Suhne) ya que no encontraba un título que me gustaba. Igual no me gusta tanto pero es el más viable para usar.
Kein Herz significa "Sin Corazón" en alemán y de hecho, es mi único tatuaje que tengo, en mi espalda.
En este capítulo dejé más cosas de mi persona, me sirvió para desahogarme un poco.
Después del encuentro en el cementerio, Klaus empezó a cazar a sus camaradas por pura venganza hacia su padre. Tomó su nuevo "empleo" como objetivo personal y al final de todo, pudo suicidarse por un descuido de los francotiradores. Yumi tuvo dos hijos con una persona cualquiera porque siguió con su vida.
Sin mas que decir, agradezco a todas las personas que leyeron al menos un capítulo porque con saber que lo leyeron, me motivaron a seguir escribiendo. Mención especial a juanantoniotarot, que estuvo presente desde el primero hasta ahora, a Psycho Ulumi Fan por publicarlo en su página y a Xoa-Kag por motivarme aquella tarde en un evento de animé a publicar esta historia.
A propósito, voy a seguir escribiendo pero en la otra historia que estoy desarrollando, Code Lyoko: El señor de la guerra. Verán otro estilo de escritura mío, mas enfocado en primera persona. Igual eso no quita por si desarrollo otra historia de mi autoría.
Gracias... Totales! (Si, estoy versionando a Soda Stereo xD)
