Capítulo 10: Fallido.
Otra vez de noche, pensó un chino que intentaba conciliar el sueño recargado en el lomo de un tronco pero impaciente mirando hacia la luz de la luna que le daba de lleno a sus ojos dorados. No podía dormir; ¿cómo hacerlo si cada vez eran menos pistas que se obtenían de ella? Suspiró a la par que salía poco a poco un espíritu en forma chibi que miraba a su amo preocupado, suponía que eso tampoco podía evitarlo, ni para su espíritu acompañante ni para el resto del grupo: estaba visiblemente agotado, estresado y preocupado por Pilika.
.- Señorito ¿seguirá pensando en ella?- le preguntó Bason y él solo se limitó a observarle de reojo como si de gato se tratasen.
.- No puedo evitarlo Bason.- le dijo Len pasándose una mano por su rostro y después sobándose las lagrimales—Más de un día sin saber…esto se está volviendo monótono y me preocupa.- le dijo Len a Bason y miró al resto de los que acompañaban en el viaje.
Chocolove al igual que Ryu estaban de un lado completamente dormidos, Yoh estaba del otro lado del grupo acomodado tal cual samurái apoyándose en el tronco de un árbol y con su espada cerca de él. Horo Horo, que igual con dificultad y pesadez pero finalmente dormido estaba igual de preocupado al no tener noticias de su hermana. La doncella Jeanne estaba sentada en posición de orar dormida y a su izquierda estaba Lyserg quien para sorpresa del chino: le estaba observando.
Sus miradas chocaron por unos instantes hasta que el inglés se levantó y se acercó al encuentro del de mirada dorada y tomó asiento.
.- Llevas todo este tiempo sin dormir.- le dijo Lyserg, aunque era más que estúpido (para pensamientos de Len) corroborar aquello, era más que obvio que estaba todo ese tiempo sin dormir mas no dijo nada que pudiese ser tomado a mal humor y se relajó antes de hablar.
.- ¿Qué haces despierto?- le preguntó el chino.
.- Intenté buscar información del paradero de Pilika mediante Morphine, pero nada…me muestra tantas direcciones sean posibles.- le indicó Lyserg y Morphine salía colocándose en la rodilla derecha de su amo quien miraba a ambos con una expresión confusa. Len alzó una ceja.
.- ¿Ah? Pero eso no es posible.- indicó Len estando igual de acuerdo (y por vez primera) con el inglés de que eso no tenía sentido—Sería como indicar que está en todas partes.-
Lyserg asintió.
.- Supongo puede deberse a los poderes que ha obtenido Pilika; según la doncella Jeanne, la Gran Alma Pura era considerada como una especie de Madre Naturaleza que controlaba todos los elementos mientras estaba en la Tierra, pero para el punto de vista de la radiestesia y de criminólogo, hay muchos puntos que no cuadran.-
.- Y según tú ¿Cuáles son esos?- le preguntó Len comenzando a fastidiarse cruzándose de brazos.
.- Primer punto: ¿Quién nos dejaría una pista cerca de la pensión con tan escasa información? El pilar que encontraste me refiero ¿realmente fue ella quien lo dejó ahí o fue mera casualidad o lo que quisimos ver?, segundo punto: no hemos encontrado nada de ella desde entonces, ¿no nos estaríamos dirigiéndonos a una trama? Tercer punto: ¿por qué la radiestesia no funcionaría en un lugar como este desde que llegamos?- se preguntaba Lyserg señalando con su mano derecha un conteo de todo lo que había estado analizando desde entonces.
.- Ya, ya, entiendo…pero Lyserg, aunque analizaras todo eso con precaución no quiere decir que no sea posible…no estás dejando ver las posibilidades; te estás basando sólo en hechos…te recuerdo que es Pilika de quien estamos hablando que está perdida.- dijo Len
.- ¿Y qué hay con eso?- le dijo Lyserg aunque mirándolo con precaución.
.- Que no soy el único que me interesa el bienestar de ella.- le dijo Len y ambos quedaron en silencio prolongado mirándose uno al otro.
.- Pilika dejó de interesarme cuando la vi en el avión de regreso a Japón.- dijo Lyserg bastante serio.
.- Más eso no quita el hecho de que te siga gustando.- le dijo Len mirando nuevamente a la luna.
.- Se dice que es mejor haber amado y perderlo que nunca haberlo hecho…pero seré honesto contigo una vez más: ella te eligió Len, y yo lo he respetado.-
.- ¿Elegido, qué intentas decir con eso?- le espetó el chino.
.- Ella te quiso proteger de algo muy grande, aunque no sepamos de qué es, lo hizo.- mencionó Lyserg recordando el círculo de protección que había en el cuarto de Len en la pensión dejando a un chico de ojos dorados bastante pensativo pero que admitía que en sus palabras tenía razón.
.- Será mejor descansar…- dijo Len haciéndose a un lado acomodándose nuevamente para ver si esta vez conciliaba el sueño, Lyserg se levantó y le miró una vez más.
.- Len…estate atento para todo; me da la impresión de que si nos atacan, serás el primero en perseguir.- le dijo Lyserg acercándose a tomar nuevamente lugar al lado de la doncella Jeanne quien seguía dormida.
Len escuchó atento esto último que el inglés le había dicho "Sí, lo supuse también" pensó mientras pensaba en la chica de ojos celestes y cabellos largos, su recuerdo permanecía intacto cuando la vio en el segundo piso de la pensión cuando le lanzó el colige de protección, mañana estarían más cerca en el centro donde está el pilar de los Grandes Espíritus, esperanzado de encontrar más pistas sobre su paradero, cerró los ojos y finalmente quedó a manos de Morfeo.
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Una vez más se estaba dando cuenta que estaba comportándose como un humano estúpido al cual las hormonas lo manipulaban, pero debía recordar una vez más que aún no era completamente humano, aún faltaba lo final y no sabía cuando iba a suceder pero tenía la esperanza de que fuese pronto; todo hasta ahora marchaba a la perfección, salvo claro está en que sus planes habían cambiado ligeramente. La fogata comenzó a sofocarle y se levantó caminando cerca del lago donde ahora era su tienda de campaña mas el único dormido en esta era Opacho, su fiel asistente; seguro el grupo de la flor estaría por ahí pero no le interesaba averiguarlo, quería estar sólo con ella. Pareciese como si la rutina de estar con ella fuese su prioridad ahora, constantemente la veía (cualquiera pudiera decir que la está mas bien vigilando pero no, no era así) siempre con sus cabellos celestes brillantes y con delicadeza.
Un paseo nocturno, pensó a la vez que miraba frente al lado donde una chica de cabellos celestes y mirada azul-esta perdida en el horizonte- caminaba sobre el agua hasta llegar al medio. Se sentó encima de unas rocas para observar la joven frente a sí que alzaba una mano hacia unos orbes que iban apareciéndose poco a poco y que la cantidad era increíblemente enorme. El chico se ató su cabellera sin mostrar que realmente estaba sorprendido y todos los orbes se dirigían hacia el entorno de la joven que sonreía, alzando sus dos manos dejando que los orbes se unieran en una sola en medio de sus manos dejándose llevar por el viento. Parpadeó varias veces, eso era nuevo para él "¡Qué patético!" llegó a pensar cuando su esposa frente a él le dirigía repentinamente una mirada de soslayo que la contuvo por unos segundos.
.-"Yo no lo creo así…después de todo también eres uno"- le mencionó Pilika sin mover sus labios lo cual hizo que el joven sonriera para sus adentros…ya comenzaba a actuar como una persona que conoció hace 500 años que manejaba igualmente muy bien el Reishii (*lo que se conoce comúnmente como "habilidad de leer las mentes").
.- Sólo soy a medias.- le dijo Hao apoyando sus manos a cada lado suyo para enderezar la espalda cómodamente— ¿Qué te pasa?- le preguntó notándola seria.
.- No sucede nada.- le confirmó la chica esbozando ligeramente una sonrisa.
.- Si tú lo dices ¿Ya es hora?- le preguntó Hao mirando fijamente a la ainu quien repentinamente bajó las manos y de las luces que desprendían los orbes se fueron consumiendo poco a poco, ella dejó de pisar el agua para dejar que sus pies tocaran la profundidad del lago (que era hasta el tobillo) importándole poco si manchaba o no su vestimenta de sacerdotisa.
Ella asintió en silencio.
.- Lo he decidido.- dijo la chica y él se levantó de golpe con una mirada retenida.
.- Te veré por la mañana, prepáralo todo.- prácticamente le ordenó el chico mientras se regresaba a la tienda de campana donde ahora estaban las 3 chicas sentadas alrededor de la fogata cada una durmiendo por su parte.
Pilika quedó en donde estaba mirando a su alrededor, todo el día había estado pensando una y otra y otra vez sus movimientos que ahora debía ser el doble de precavida, esta vez no iba a permitir ser como una Aiko la cual traicionaban por la espalda y se iba a asegurar de ello. Giró sobre sus talones donde juntó sus manos y de su cuerpo empezó a desprender una aura en color lavanda que iba subiendo de tono hasta ser morado traslúcido, las telas de su vestimenta al igual que su cabello iban ascendiendo meciéndose al ritmo del cosmos que desprendía, abrió sus ojos de par en par extendiendo sus manos haciendo la figura de una estrella de cinco picos y finalizó con sus dedos tanto índice como medio (de ambas manos) hacia el frente.
Pasando unos segundos del agua brotaron diminutas gotas que daban un brillo intenso y que iban en forma de círculo alrededor de ella y se transformaban en perlas, como un collar extenso de puras perlas. Entrecerró sus ojos alzando sus manos hacia arriba mirando hacia una esfera blanca y se fue poco a poco dando la forma de una espada samurái que al tomar el puño y el sable, se hizo a la medida de ella. Un sable perfecto de puño negro y funda de madera fina, pudo detectarlo desde el momento en que sus yemas tocaron el objeto.
Al cabo de unos momentos en que apreció la herramienta frente a ella fue como si su mirada hubiese cambiado por una actitud mucho más seria y madura, el rosario alrededor suyo se había juntado por sí solo y se depositaba suavemente a su mano libre y lo guardó en un bolso de viaje donde también colocó a su cadera izquierda su arma para posesión de objetos: estaba lista para el ritual encaminándose al centro del Bosque Prohibido y esta vez…esta vez no estará sin hacer nada.
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¿Dónde estaba? Se preguntó Len cuando había sentido un cosquilleo por su mejilla pensando que tal vez se trataba de un mosquito pero al abrir sus ojos, no estaba más en el Bosque Prohibido, ¿Y los demás? Se levantó tomando su arma, y se emprendió hacia adelante, o lo que él creía que era hacia adelante.
.- ¡YOH, HORO HORO, CHOCOLOVE, RYU, LYSERG, JEANNE!- gritaba el joven a la par que mantenía la respiración adecuada para trotar, pero no había rastros de ellos ni de nada familiar.
En un abrir y cerrar de ojos vio la Aldea Apache como si su color y su ambiente a como lo recordaba se hubiera perdido, aquello era tan familiar pero no había nadie. Emprendió el camino lento hacia la plaza donde en el centro había una fuente ¿era un pueblo fantasma ahora? En su andar sintió que pisó algo y al mirar al suelo sus ojos se pusieron blancos al ver una madera tallada con formas de Hokkaido que dio un latido fuerte a su corazón.
.- Pilika.- pensó inmediatamente corriendo hacia por donde estaba la fuente aunque no sabiendo muy bien qué es lo que habría ahí o hacia donde debería de ir pues no había rastros de nada.
"Rayos, ¿dónde están todos?" comenzaba a desesperarse y se detuvo por completo cuando escuchó una voz.
.- Si te desesperas todo estará perdido.- era una voz femenina…esa voz…Pilika, se apresuró atento por si escuchaba una vez más a su doncella (¿Qué por qué no llamarla así? Después de todo, era su meta encontrar).
Llegando a la plaza y fijando su vista con atención enfocó hacia una joven de cabellos largos celestes y de vestimenta blanca de sacerdotisa que traía sus manos juntas y su figura era traslúcida, abrió sus ojos de par en par y se acercó corriendo cuando a unos metros antes hubo una pared invisible que lo tumbó hasta el piso.
.- Pero ¿qué es esto?- preguntó Len y la imagen de Pilika traslúcida se viró hasta donde estaba él con una sonrisa sincera que lo cautivó, iba en dirección hacia él—No camines más o también te tumbará a ti.- le dijo Len pues la pared parecía continuar ahí, pero la chica continuó su camino como si nada.
.- Regresa.- le dijo Pilika.
.- ¿Qué?- se preguntó el chico confundido y la sonrisa de Pilika se había convertido en una triste.
.- Regresa por donde viniste Len Tao…- le dijo la joven y él se levantó, Dios, la tenía justo en frente, conteniéndose a las ganas de abrazarle fuerte sin embargo parecía un sueño.
.- Deja de decir tonterías, ¿dónde están los demás?- miró a su alrededor y sus ojos nuevamente se pusieron en blanco al girar sobre sus talones y ver directamente a seis pilares del centro de los Grandes Espíritus que en lo alto estaban atados con las cabezas cabizbajas a todos por quienes él buscaba.
Yoh, Lyserg, incluso Jeanne, Chocolove, Ryu, Horo Horo, todos como si se encontraran…como si se encontraran…no, el simple hecho de pensarlo le daban escalofríos.
.- No…- murmuró dejándose caer de rodillas.
.- Debes irte Len…no tiene caso.- escuchó la voz de Pilika y sintió frío su hombro derecho pues la figura traslúcida de ella le estaba tomando de él.
.- ¿Cómo puedes decir eso?- le preguntó Len al borde lágrimas y se viró a verla.
.- Esta no es tu guerra.- le dijo ella alzando una ceja manteniéndose firme en lo que estaba diciendo y observó que de su mano izquierda tenía una espada samurái desvainada—Ellos lo intentaron.- le dijo Pilika señalando a los demás y Len se molestó
.- ¿Y por qué sólo yo…dime por qué?- espetó el chico cuando ella se acercó a él y vio que le tomaba con ambas manos sus mejillas y se acercaba dándole un frío beso en los labios que, aunque no sintiese nada, cerró sus párpados abriéndolos de golpe casi de inmediato al escuchar un grito desgarrador.
La chica traslúcida de Pilika se vio envuelta de espíritus malignos envueltos en fuego que la tapaban completamente y ella se tomaba con ambas manos la cabeza.
.- NO, SUÉLTENLA.- dijo Len tomando su arma sin embargo la figura de un Hao con media sonrisa le miraba maquiavélico mirando divertido sus reacciones y le señaló con su arma, Len se abalanzó contra él y al chocar espada con espada, sintió como si una marea de entre fuego y viento se mezclasen, zarandeándolo una y otra vez, no podía gritar, no, todo era confusión…
.- ¿Len? ¿Len? Despierta, Len, ¿por qué gritas?- escuchó una voz lejana.
Abrió sus ojos de golpe con su arma en su máxima posesión de objetos tomando a la persona que lo estaba sacudiendo frente a él por la camisa…era Horo Horo quien traía su vista tranquila y el chino traía respiración entrecortada.
.- Ya me puedes soltar.- dijo Horo Horo y el chino lo soltó con una ceja alzada mirando que estaban en el Bosque Prohibido y ya era de día, Jeanne le observaba preocupada y todos estaban a su entorno.
.- Lo siento.- dijo Len después de unos momentos incorporándose para levantar dejando la posesión y Bason no habló sólo se le veía una expresión sin entender.
.- Estabas gritando.- le dijo Jeanne y el chico de mirada dorada le miró.
.- Tuve una pesadilla…fue demasiado real.- explicó él como si eso fuese lo que realmente pasó o concluyó sin embargo la chica de cabellos platinos se acercó a él negando en silencio.
.- O posiblemente premoniciones ¿podrías decirnos lo que viste?- le dijo Jeanne pero el chico notó que traía sudor frío en su frente y lo limpió con un pañuelo que le entregaba Lyserg.
.- Gritaste cosas de Hao.- le dijo Yoh a su amigo quien ya recuperaba el aliento tranquilamente.
.- Y de mi hermana también.- le dijo Horo Horo cruzándose de brazos esperando una explicación, todos lo miraban impaciente esperando a que finalmente hablara.
.- Debemos ir al pilar de los Grandes Espíritus...ahí está Pilika; eso es lo que importa créanme.- dijo Len y todos asintieron en silencio cuando se escuchó el sonido extraño.
Como si mil voces se unieran en una sola, y viraron su vista en dirección hacia el centro del Bosque Prohibido y se desprendía una ráfaga de luz muy potente que cegó a todos por unos instantes y una vez más, se escuchaba la firme presencia de los Grandes Espíritus que en torbellino anunciando su despertar. Los chicos se miraron entre sí.
.- Es hora.- dijo Jeanne comenzando a correr en dirección hacia el centro seguida por los demás.
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.- No me importa el método que utilicen, sólo no quiero estorbos.- dijo Hao sumamente molesto a tres chicas que ya estaban listas para la batalla que estaba por comenzar.
.- No lo defraudaremos señor Hao.- dijo Kana con su habitual mondadientes en su boca colocándose los guantes negros a la vez que Ashcroft se ponía a su izquierda.
.- Mari no se dejará tampoco.- le dijo la rubia con una sonrisa de lado que cualquiera que la veía diría que estaba loca.
.- ¡Trick or treat!- sonrió Macchi como cuando ya es Halloween y esta esperando a que los dulces lleguen.
Hao sonrió y las tres se desvanecieron dirigiéndose al punto de ataque, mientras él se colocaba un chaleco negro a su torso (parecido al de Silver) y se ataba su cabellera larga en una coleta baja, Opacho le entregaba su capa blanca y se la colocaba alrededor de su cuello y miraba hacia el pilar de los grandes Espíritus que desde hacía unos instantes ya había comenzado el ritual…aparecieron 3 figuras conocidas tanto para Opacho como para Hao…
.- Tal vez deberían de ir.- dijo Hao mirando a Haku, un chico de ojos dorados, a Nefertiri, una espíritu guerrera egipcia y a Koi, un pandemonion negro que se sentaba frente a él.
.- Podríamos de serle de ayuda.- mencionó Haku con voz lejana y Nefer asintió.
.- Ya no será necesario…me han ayudado bastante en todo este tiempo, su trabajo se verá recompensado.- mencionó el joven cuando los tres travels dieron una reverencia y al igual que los demás orbes que estaban en el cielo, fueron en dirección al centro del Bosque Prohibido- Vamos Opacho.- dijo Hao caminando al punto de reunión de su esposa seguido por el niño.
.- Sí señor Hao.- obedeció el pequeño quien iba tras él a unos cuantos pasos pero tardándose un poco ya que habían luces muy extrañas en forma de bolitas brillantes, como copos de nieve, el pequeño lo relacionó de esa manera ya que caía majestuosamente del cielo e iban en dirección al centro.
.- Son almas, no te separes tanto Opacho.- le dijo rotundamente el de cabellos largos y el niño se le acercó rápidamente.
.- ¿Todo esto es obra de la dama Pilika?- le preguntó Opacho a Hao ya estando a su derecha.
.- Sí...está llamando las almas para pasar al otro lado.- le dijo el chico tomando repentinamente su brazo derecho tapando el tatuaje del Ankh lo cual llamó la atención de Opacho, y ni se diga de la expresión que Hao trató de ocultar (algo parecido a malestar estomacal).
.- ¿Señor Hao, qué le sucede?- le preguntó el niño, había alcanzado a ver que el tatuaje había tomado un ligero color carmesí.
.- Nada Opacho.- pero el pequeño sabía que su señor le mentía, lo conocía muy bien.
Se apresuraron, estaban por llegar a la entrada de los pilares donde como era de esperarse, había dos águilas blancas en medio del arco principal y que al llegar se escucharon voces lejanas tanto de hombre como mujer.
.- Mostrad sus intenciones.- decían ambas presencias y el pequeño Opacho alzó una ceja pero Hao continuó caminando como si nada.
.- No nos harán daño.- dijo Hao haciendo otra mueca extraña de incomodidad tapándose el tatuaje.
Opacho no mencionó nada sólo optó por continuarle el camino lo cual al cruzar por ambos pilares efectivamente no sucedió nada. Las almas continuaban rumbo al espiral fuerte de luz que se desprendía de en medio y que a la distancia de donde ellos estaban se veía a una chica de cabellos celestes que hablaba en un dialecto distinto, Opacho jamás había escuchado esas palabras y se viró para ver a Hao, le extrañó que no estaba con él, de hecho él se encontraba ahora atrás, se sostenía fuertemente el tatuaje que ahora estaba como al rojo vivo y Hao tenía una expresión molesta.
.- Señor Hao…- se acercó Opacho preocupado.
.- Esto me pasa por confiarme demasiado.- se quejaba el chico y con una seña indicó al pequeño que no se acercara, aunque no le gustase, Opacho se dirigió a recargarse en uno de los pilares.
.- Yo diría que más bien…- se escuchó la voz de Pilika, que efectivamente le estaba hablando desde su posición—Estás cargando con un mal que te pesa en estas tierras sagradas.- le dijo la chica con seriedad mientras que las almas iban hacia el centro y que se perdían entre el torbellino grande blanco que iba en dirección al cielo.
Hao tomó con fuerza su antebrazo y se acercaba a ella quien también se acercaba a él. Digamos que no estaba para bromas de la ainu, pero era cierto. Le pesaba el Ankh desde el momento en que pisó tierra santa, posiblemente por que después de todo, es una maldición que había tomado a la fuerza. La chica se le acercó tomándole de los hombros al notarlo que pareciera que se iba a caer.
.- Te dije que había sido un precio muy alto.- le dijo ella sin atreverse todavía a tocar la zona del tatuaje que estaba en rojo vivo.
.- Preferiría que me dieses la oportunidad de continuar en este mundo como humano; tal como te lo había dicho la primera vez que te encontré.- le dijo Hao con mucha pesadez en su voz tomándole del antebrazo con la mano libre que tenía mirándole a sus ojos azules.
Pilika miraba sin expresión alguna a Hao que después de unos segundos comenzaba a tornarse una ligera sonrisa, con su mano derecha en un puño deslizó sus dedos hasta abrirlos y soplar ligeramente en dirección al castaño dando destellos entre blancos y celestes que cubrieron tanto el rostro de Hao y que fueron eliminando por completo la cruz del Ankh. El castaño cerró los ojos sintiendo que de su cuerpo notara una calidez que después de que Pilika terminó, se llevó una mano a su mejilla y pellizcó ligeramente sintiendo dolor, una curiosa pesadez en sus pies al notar la superficie de la tierra en la que se encontraba, mirando su mano que de un ligero transparente ahora se convertía de lleno el color, apretó la mano notando lo fuerte que podía ser y más cuando aplicaba fuerza…escuchó que la ainu reía en forma de burla y la observó.
.- Posiblemente sientas mareos.- dijo la ainu dando media vuelta dispuesta a continuar con el ritual sin embargo Hao la aprisionó entre sus brazos sorprendiendo a la chica y acercándola contra sí. Este abrazo fue muy distinto a los que antes se daban, estaba tan lleno de calor y protección, descendió sus manos donde se encontraban esos brazos que pasaban por debajo de su busto comprobando así que el chico había dejado de ser un travel para ser un humano otra vez. Tal cual el cuento de la sirenita, así lo relacionó sonriendo acordándose de cuando estuvieron en Middle House y en Japón. Escuchaba y sentía su respiración cerca de su oído, Hao le depositaba con sus propios labios suaves besos que iban por su cuello subiendo hasta el lóbulo de su oreja y dado que la cercanía de sus cuerpos era mucha, podría jurar que sentía las palpitaciones del muchacho latir tan rápidamente que ella lo igualó al poco rato.
Ella subió su mano para tomarle de la mejilla cerrando sus párpados dejándose llevar por el contacto, como ligeras descargas eléctricas, mezclado con el dulce aire que se presentaba mas el cántico de las orbes que parecían bailar por alrededor suyo armonizando el momento haciéndolo parecer eterno, ella parpadeó varias veces dándose cuenta de que mantenía sentimientos encontrados hacia su esposo, pero en cierta manera no podía evitar acordarse de Len, suspiró esperanzada de que se regresara junto con su hermano y amigos de vuelta a Japón pues ella tenía cosas qué hacer…en el fondo sabía que eso no iba a suceder, eran tan predecibles que era posible verlos en cualquier momento. Se sobresaltó al escuchar la voz de Hao.
.- Pilika…gobernemos el mundo.- le dijo Hao mientras ella abría los ojos de par en par separándose de su pecho-Haríamos de él un lugar mejor, con campos llenos de flores, pastos verdes, tranquilidad, tú y yo como reyes.- le mencionó el shaman lo cual Pilika fruncía el entrecejo muy extrañada, ¿de qué estaba hablando? ¿Qué no veía que aún tenía trabajo qué hacer? Vinieron a invadirle demasiadas preguntas acordándose de Aiko, olvidándose de ellas cuando Hao le dio un beso en la mejilla como si mirase algo demasiado tierno.
.- Pero las almas…- murmuraba la chica, completando la frase en su mente. No podía perder más la cabeza, Hao…hablaba enserio.
La viró para que mirase sus ojos, la palabra sorpresa no describía del todo lo que la chica experimentaba, sabía que la noticia le cayó como balde de agua helada, pero sus labios sintieron calor cuando le había dado un ligero beso, que al igual que los abrazos, el beso parecía tener forma, sabor, ritmo, no podía describir tantas sensaciones al mismo tiempo, un deseo incontrolable que también lo pudo notar en él, en una extraña necesidad de sed de caricias notándolo emocionado entre cada beso dado.
.- Ahora que estoy aquí, podríamos hacer lo que quisiéramos ¿no te agrada la idea?- le preguntó él mirándole con cierta impaciencia pues la ainu no tenía palabras aún.
.- No que no me agrade, pero, ¿cómo piensas hacer eso? El torneo de los Shamanes terminó hace tiempo y no sabemos cuando vuelvan a iniciar.- le preguntó ella cuando se separó de ella y la tenía frente a frente observándolo caminar rumbo al torbellino de los Grandes Espíritus.
.- A estas alturas, ya no se ocupa un torneo…- musitó mirando con mucha ambición el torbellino frente a él, a un paso, a sólo un paso.
.- Hao…yo—fue silenciada por un pequeño quien apresurado tenía una expresión de pánico en su rostro.
.- ¡Señor Hao!- alarmó el niño acercándose y Asakura se giró soltando a su esposa topándose con un grupo grande de chicos más o menos entre las mismas edades donde se les acompañaba de una joven de cabellos platinos quien tomaba posición tras un inglés, tenían expresiones de sudor y de suciedad en sus ropajes a excepción de un chino quien parecía querer fulminarlo con la mirada, los demás parecían como si hubieran luchado una batalla sin embargo Hao tenía una sonrisa en los labios mientras tres chicas se colocaban tras él con sus armas.
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Faltaba poco para llegar al centro del Pilar de los Grandes Espíritus liderados por un chino que traía mirada impaciente, era como si nunca fuesen a llegar al dichoso lugar, pensaba cuando repentinamente chocó con una pared invisible que frenó tanto a él como a sus amigos el camino.
.- ¿Qué pasó qué pasó? Vamos pue'- se quejó Chocolove pues había chocado con Ryu.
.- ¿Qué sucede Len? ¿por qué te detienes?- dijo Horo Horo molesto y Kororo salió molesta.
.- ¡No fue por que yo quisiera! ¿qué no ven que algo me tumbó?- dijo Len señalando al frente.
.- Pero si no hay nada, ¿cómo que te tumbó?- preguntó Ryu y Morphine señaló con el péndulo de Lyserg que había enemigos al frente y tomó a la doncella Jeanne hasta detrás de todos ellos.
.- ¡Quédese ahí doncella! Parece que hay problemas.- mencionó el inglés e Yoh tomó camino hacia Len con su espada.
.- ¡Quiénes son, respondan!- gritó Yoh cuando una chica de cabellos naranjas había aparecido junto con su espíritu acompañante de una calabaza de Halloween y sonreía estirándose divertida.
.- Lo siento, pero no puedo dejarles pasar, órdenes del señor Hao.- dijo Macchi haciéndose la juguetona del momento tomando su escoba.
.- ¿Otra vez tú?- preguntó Horo Horo—Y ¿las otras dos locas?- preguntó con una sonrisa.
.- Sólo yo basto contra todos ustedes.- dijo Macchi cruzándose de brazos y Len tomó posesión de objetos.
.- Mira niñita no tengo tiempo qué perder contigo será mejor que nos dejes pasar si no quieres que te lastimemos.- dijo el chino e Yoh intentó calmarlo con las manos hacia el frente para que bajara su arma.
.- Chicos…- habló Lyserg llamando la atención de todos (aunque nadie viró a verlo)—Yo me encargo, vayan por Pilika antes de que sea tarde…te la encargo Len, doncella…váyase por favor.- decía el inglés mientras Yoh le sonreía ligeramente para tomarle del hombro al chino.
.- Yo ayudaré a Lyserg, vayan.- dijo Ryu colocándose junto al peliverde y Jeanne se acercaba con Yoh.
.- Tengan cuidado.- asintió Yoh y dejaron a la chica pelinaranja quien sólo reía al ver cómo se distribuían y los demás tomaban camino.
.- Ya me encargaré de ustedes.- decía cuando pasaron por su perfil y dejándola tras ellos y tomó posesión de objetos—Esto será divertido.-
Al cabo de unos 10 metros más se toparon con la segunda chica, esta vez era alta de cabellos azules quien tenía un palillo en su boca que les tapaba en el camino hacia el centro.
.- Ay, para qué hablé tan rápido.- dijo Horo Horo pues pensaba literalmente que sólo sería Macchi su rival.
.- ¡Ashcroft!- la chica no iba a hablar para nada con ellas, ella directamente llamó a su espíritu para tomar posesión e impedir el paso.
.- Chocolove…- murmuró Yoh y el moreno se alegró al escuchar su nombre.
.- Usted ordene nomás.- bromeó el chico haciendo aparecer a Mic.
.- Nosotros entretendremos a Kana, ustedes vayan.- decía Yoh a Horo Horo pues comprendía que en esta ocasión no era a él quien esperaban, aunque luego de decir eso se escuchó fuerte un disparo que hizo que el cuarteto de chicos se dispersara y metros atrás de Kana estaba una rubia de vestido negro con su misma faceta sin expresión alguna en el rostro.
.- Ay mamá.- se quejó Chocolove y Horo Horo observó a Yoh.
.- Creo que te quiere linchar man.- le dijo Horo Horo tomando posesión con Kororo en su tabla—Chocolove y yo nos quedaremos con la azul, Yoh con la loca rubia…Len, Jeanne, vayan por Pilika.- decía Horo Horo.
.- Si nos separamos todos, sólo nos tomará más tiempo llegar a Pilika, esto no está bien.- decía la doncella e Yoh la observó.
.- Pues no pero, no nos queda opción jijiji.- sonreía el chico cuando miró que una rubia cambiaba su expresión seria por una de dolor…como si el reír le produjera una tristeza a la chica que tomaba su muñeco a la vez que Yoh hacia posesión con Amidamaru.
Len se acercó a la chica tomándola del antebrazo y jalándola con él corriendo hacia el Pilar, ya no había nada –o al menos eso esperaba- que les interrumpiera su camino hasta ahí, aunque la doncella no quisiera terminó por acceder.
.- Prepárese para reír señorita, con mi ombliguito de la risa.- mencionaba Chocolove a la peli azul quien alzó una ceja tirando su palillo a otro lado.
.- Por favor ¿quién va a reír con esos chistes tan malos?- decía la chica caminando hacia el otro extremo dando espacio a Marion quien también retrocedía un poco donde un Yoh sólo se dedicaba a portar su espada frente a frente esperando cualquier ataque.
.- En otros momentos eso diría yo pero dadas las circunstancias, te haré segundas Chocolove.- decía el ainu que controlaba el hielo mientras Kana se cruzaba de brazos.
.- Ésa actitud me gusta más, ataquen entonces, ¡ASHCROFT!- mandó a su armadura a luchar escuchándose fuertes detonaciones iniciando una batalla, en lo que Yoh trataba de descifrar las miradas que le lanzaba de vez en cuando la rubia, que no entendía por qué pero no podía bajar la guardia, si que era impredecible.
.- Esta vez Mari no se dejará…sigues siendo un payaso.- decía Marion mientras Yoh bajaba poco a poco su espada.
.- Jijiji no soy payaso, no me dedico a eso.- le decía amablemente Yoh pero Marion le atacó con una bala que con facilidad esquivó el muchacho extrañado por la actitud que tomó.
.- ¡Deja de burlarte de mí!- le espetó la chica.
.- Pero si yo no me estoy burlando.- alzó Yoh una ceja—No entiendo cómo después de tanto tiempo, sigues al lado de Hao…¿qué no ven que las sigue utilizando?- le dijo Yoh y la chica por primera vez en la historia de Yoh: le sonrió-se veía tan extraña que Yoh tragó saliva-
.- A Mari no le interesa si Hao la está utilizando para llevar a cabo sus planes…Mari sólo quería ver a Yoh Asakura una vez más…Mari quería verlo para derrotarlo.- le dijo ladeando la cabeza al lado derecho.
.- Sigo sin entenderte ¿cuáles son las intenciones de mi hermano?- le preguntó tratando de sacar información pero la rubia le mandó otra bala.
.- Eso a Yoh Asakura no le tiene por qué interesar…ahora ataca si no quieres que Mari te…mate.- le decía poco a poco.
Al ver que el chico no hacía nada, mandó una ráfaga de balas contra el chico que corría para defenderse y una que otra sólo las esquivaba con Amidamaru, los ataques de ella parecían muy diferentes a la última vez que se habían enfrentado, sin duda la chica había entrenado mucho, pero ¿porqué Mari estaba tan desesperada en querer acabar con él? ¿Tanto coraje le tenía?
Macchi lanzaba como dulces a sus oponentes que fácilmente pudieron esquivar, Tokagero había tomado con sus diferentes cabezas en la carroza las piernas y los brazos para que Morphine pudiese atacar sin problemas. Lyserg miraba a Macchi con demasiada naturalidad, como muy segura de lo que estaba haciendo aunque sus movimientos fuesen lelos.
.- "Aquí algo no anda bien"- pensaba una y otra vez hasta que vio la oportunidad perfecta de atacar y terminó por que Morphine hiciera su espectacular torre de Londres y cayera sobre la peli naranja que la dejó lastimada, Ryu se acercó dejando su posesión de objetos para ver si no habían lastimado tanto a la pobre chica.
.- Oye Lyserg…es mi imaginación o esto es demasiado fácil.- le dijo el chico alzando las cejas.
.- No…es demasiado fácil…- susurró el chico acercándose a ver el pulso de la joven que aprovechando que el chico se había arrodillado lo tumbó con un movimiento de piernas y retrocedía con un salto mortal hacia atrás cayendo al piso con sus pies.
.- Hasta luego tontos.- dicho esto desapareció y entre ellos se miraron extrañados.
.- ¿Para qué nos habrá mandado Hao todo esto?- se preguntó Ryu y Lyserg se molestó.
.- Para hacernos perder tiempo, vamos, hay que ayudar a Horo Horo.- mencionó Lyserg corriendo hacia donde estaban el ainu y Chocolove.
Marion estaba más que furiosa lanzándole una y otra y otra vez balazos a Yoh aunque era inevitable para el punto de vista del hermano de su amo, que él era muchísimo mejor que ella, ante un ataque donde ella parecía perder la tranquilidad Yoh llegó con su espada a apuntarle a su cuello, como la primera vez que la había derrotado, pero para más sorpresa de Asakura: ella estaba llorando.
.- ¿Qué sucede? ¿Acaso piensas ganar sin dar el golpe final?- le preguntó Mari más molesta que nada e Yoh bajó la espada.
.- Tus ataques de ira y rabia son patéticos, creí que querías derrotarme.- le dijo Yoh pero Mari soltó su muñeco para llevarse sus manos a los ojos.
.- Te odio Yoh Asakura…te odio…te odio…- mencionaba la chica e Yoh no podía opinar al respecto, ella estaba en todo su derecho, podía entender ese sentimiento.
.- ¡Yoh! ¿Estás bien?- le preguntó Lyserg pues Horo Horo y Chocolove habían acabado con Kana, o más bien al igual que Macchi sencillamente se fue.
Asakura asintió mientras la rubia continuaba sollozándose tapándose los ojos y cayendo de rodillas al piso como una desamparada María Magdalena, los chicos sólo alzaron una ceja y comenzaron a retirarse excusándose de que tenían qué alcanzar a Len, pues todo parecía una trampa para hacerlos perder tiempo. Yoh había sido el último en abandonar el área aunque sentía pena por la rubia quien poco a poco se tranquilizaba...notando que un moreno se había acercado lo suficiente para ponerse de cuclillas frente a ella, y le indicaba que retirara sus manos. Ella lo hizo mostrando sus ojos llorosos, Yoh le sonrió como normalmente sabe hacerlo pero su reacción tardó cuando Marion se abalanzó contra él besándole los labios pasando sus brazos por el cuello, Yoh traía sus ojos de par en par, no esperaba esto, temiendo que Anna en cualquier momento pudiese llegar ahí mismo sería su tumba, Marion se separó sin pena alguna para darle otro beso pero mucho más ligero que el anterior para acercarse a su oído.
.- Mari odia a Yoh Asakura…por que Mari lo ama…lo ama desde que le dijo que era maravillosa, Mari jamás podría matar a Yoh...adiós.- se separó de él desapareciendo como cuando llegaron para pelear e Yoh sencillamente suspiró mientras Amidamaru aparecía poco a poco.
.- De modo que era eso…- murmuraba Yoh poniendo sus manos tras la nuca mirando el cielo entristecido.
.- ¿Era eso?- cuestionó su espíritu acompañante.
.- Sus ataques me parecían que no querían atacar a nadie, todo el tiempo parecía molesta y dolida…ahora entiendo por qué. Amidamaru…- volteó Yoh con su sonrisa.
.- Diga amo.- le dijo el samurái pero Yoh cambió su sonrisa por un llanto y una gota enorme en la cabeza.
.- Ni una palabra a Anna, o si no me asesina aquí mismo.- se lamentaba con cascaditas en los ojos y el samurái lo igualó.
.- Descuide, no pensaba hacerlo.- se reía nervioso el espíritu, ya cuando finalmente escuchó eso, se compuso para continuar su camino tras Len y los demás quienes ya estaban en la puerta de los Grandes Espíritus y sólo lo esperaban a él.
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En el aire todavía pasaban orbes ya sean grandes o pequeñas por todo el Pilar que iban en dirección al centro perdiéndose de vista en el torbellino donde el principal centro de atención era en una chica de cabellos celestes que desde hacía rato había comenzado con el ritual, pero estaba en completa pausa, pues no sólo había hecho que su esposo volviese a la vida como un humano común y corriente, sino que ahora…después de tanto tiempo, una mirada de ojos dorados se estaba cruzando con la de ella, lo cual hizo que su corazón latiese demasiado rápido. No sabía si sonreír o llorar, pero Hao estaba frente a ella, junto con sus tres lacayas más fieles que habían ido a ayudarle para terminar con el ritual. Len al igual que la doncella Jeanne, Lyserg, Yoh, Chocolove, su hermano y Ryu estaban ahí una vez más en el Pilar, el ambiente comenzaba a sentirse tenso.
.- Por primera vez en la vida me alegra su retraso.- dijo Hao con cinismo mirando a cada uno de ellos y chocando su mirada con la doncella de hierro— Ah ¿tú también?- decía Hao mirándole directamente a sus ojos rubíes.
.- No eres el único que sabe de antiguos rumbos Hao.- le espetó la chica.
.- ¿Y cómo es que una niña devota a Dios sabe de esos antiguos rumbos?- le preguntó divertido cruzándose de brazos.
.- Una tiene que estudiar todas las ramas para saber a lo que se enfrenta y saber cómo derrotarlas.- le espetó haciendo que Hao ladeara su cabeza como ignorando todo aquello mencionado.
.- Lo sentimos señor Hao, quisimos retrasarlos más tiempo.- dijo Kana excusándose con él pero él las volteó a ver.
.- Da igual.- dijo el chico acercándose a Pilika para tomarle de la barbilla pues esta parecía mirar el suelo como si hubiese algo más interesante qué ver.
.- Oye tú, deja a mi hermana en paz, no sé qué mentiras le habrás dicho pero si no quieres que Yoh termine contigo como la última vez.- gritó Horo Horo.
.- ¿Te han dicho alguna vez que hablas demasiado?- se viró para ver a su "cuñado" quien aún no tenía idea de todo lo que había pasado entre ellos—Continúa- le indicó a Pilika quien lo observó para después notar que una mirada de ojos dorados se clavaba fijamente en ella que lo notó.
Dorado contra celeste, fue como si el mundo dejase de estar por unos segundos y sólo estaban ellos dos, pero a pesar de aquella mirada que decían mucho, él se veía molesto y con muchas dudas, finalmente habían llegado hacia donde estaba ella, pero ¿ahora qué va a pasar? ¿Por qué entre ella y Hao parecía ver tanta confianza? Pilika bajó la mirada cuando pudo una vez más dando media vuelta y acercándose frente al torbellino una vez más.
.- Pilika…- se atrevió a susurrar.
Lo escuchó hablar, deteniendo su andar mas no volteó a verle, las primeras letras que le escuchaba desde hacía mucho tiempo eran las que formaban su nombre, sus ojos al igual que su corazón se alegraron pero no podía hacer nada, estaba decidida y tenía que terminar con todo eso. Continuó su caminar.
.- ¡Pilika!- Len Tao alzó más la voz cuando no podía creer que estaba siendo ignorado, iba a hablar una vez más cuando frente a frente se topó con una mirada castaña que comenzó a reír malévolamente y lo tomaba de la camisa haciendo que todos reaccionaran tomando posesión de objetos.
.- Yoh no te dijo nada ¿verdad Len Tao?- sonrió al ver que el chino no tenía ni la menor idea de lo que estaba hablando, pues todavía estaba en shock ante el impacto de tener a su enemigo frente a frente así de rápido—Yoh ¿por qué no les dijiste? Pensé que estarías alegrado de que tu hermano se haya casado.- diciendo esto como con ironía soltando al chino—Y de la manera más atenta, aléjate de mi esposa.-
.- ¿De qué….RAYOS está hablando Hao, Yoh?- le preguntó Horo Horo pescando a Yoh de un hombro sin dar crédito a lo que estaba escuchando mientras Chocolove daba un gritito con los ojos como platos.
.- ¿Es cierto lo que este patán está diciendo?- preguntó Lyserg tartamudeando pues la simple idea era loca.
.- ¿Qué hizo qué la señorita Pilika?- al mismo tiempo habló Ryu con la boca muy abierta.
.- Chicos, discúlpenme…no pensé que fuese verdad, me puedo esperar de todo de él, que no sé en qué creerle.- dijo Yoh explicando y Len observó a Pilika que estaba visiblemente alterada pero que continuaba nuevamente su dirección hacia el pilar.
.- Ah bueno, creí que eran por otras cosas, pero ahora que lo saben…sólo lo diré una vez: lárguense de aquí, no respondo por lo que les pueda pasar.- dijo dándose vuelta y tanto Kana, como Mari y Macchi tomaban posesión de objetos.
.- ¡De ninguna manera nos iremos sin la señorita Pilika!- dijo Ryu con su espada de madera al frente.
.- ¡Ja! ¿Y qué harán al respecto? ¿Llevársela a la fuerza? Su deber es estar aquí…conmigo…nosotros nos encargaremos de un nuevo mundo, puedes estar tranquilo puercoespín que la cuidaré como nadie la ha cuidado y eso te incluye a ti.- le dijo Hao a Horo Horo que rechinaba sus dientes.
.- Eres un maldito demonio.- susurró Horokeu demasiado molesto.
.- Doncella…por favor aléjese de aquí.- murmuró Lyserg a Jeanne quien había ido tras uno de los pilares por donde estaba también Opacho que alegre veía toda la escena, era posible que su amo también entrase en acción-solo de ser necesario- y era algo que no se podía perder.
.- Ustedes eligen.- continuó Hao mientras las tres chicas se ponían posición de combate mientras sus espíritus.
.- Yoh ¿crees poder contra él?- le preguntó en un susurro Len a Yoh cuando estaban de costado a costado e Yoh tomaba posesión de objetos notando a su hermano demasiado tranquilo.
.- Esto no me gusta nada, lo que me parece extraño es que Pilika esté frente al pilar aún…si atacamos tiene que ser por los alrededores.- dijo Yoh cuando observó que Hao daba la espalda y hacia un ademán con la mano de poca importancia.
.- Encárguense de ellos.- ordenó mientras las tres asentían y se acercaban a tomar posición donde estaba Hao, y Pilika miró de reojo al castaño que él notó su seriedad.
.- Dijiste que no lastimarías a nadie.- dijo ella aún con su concentración del ritual.
.- Tus amigos son testarudos, me parece que las cosas no han quedado bien en claro…será mejor iniciar, apártate.- le indicó tomando su posesión de objetos que hizo que la chica se voltease a verle confundida, él traía una mirada y una sonrisa de victoria que no cabía con ella.
.- ¿Qué es lo que piensas hacer?- preguntó la ainu sin embargo el chico hizo llamar a su espíritu de fuego tomando una forma grande el cual llamó la atención de todos. La ainu se tapó la boca con los ojos en blanco sin poder creer lo que veía—No lo hagas…- le dijo la chica.
.- Para casos extremos, requieren medidas extremas cariño, no te acerques.- le dijo él frente al torbellino.
.- Esto sería peor que el Ankh, Hao…- decía la chica sin embargo el joven castaño parecía no prestar atención.
.- ¿Acaso Hao piensa…-Lyserg se quedó callado sin poder contenerse.
.- No ¿otra vez?- preguntó Horo Horo alzando la voz teniendo a Kana enfrente quien invocaba a un Ashcroft a la pelea.
Pilika iba a detener a Hao sin embargo este se adentró del torbellino de luz con una risa malévola notando cómo se iba perdiendo poco a poco el espíritu que daba un rugido muy fuerte y comiéndose a las almas que se encontraban en medio; al mismo tiempo haciendo que las orbes que iban adentrándose se consumieran por completo por un aire de fuego que cubrió el lugar lanzando a una peli celeste a varios metros de donde se encontraba; Opacho se bajó del pilar corriendo al lado de la ainu revisando si estaba bien viendo cómo un aura de su cuerpo se desprendía poco a poco dejándola pálida y muy fría, sus cabellos estaban alborotados y su rostro tenía ligeras manchas debido al suelo con el que bruscamente había azotado.
.- ¡PILIKA!- gritaron Len y Horo Horo al mismo tiempo al notar que la chica intentaba detener a Hao sin embargo el impacto la lanzó lejos pero Kana le impedía el paso.
.- Pilika, reacciona.- le dijo Yoh pero la chica quedó sin responder.
Después de unos momentos, un Espíritu de Fuego tenía la imagen dorada que hacía tiempo atrás la habían visto, haciendo que Hao pareciese un dios y que tenía un semblante triunfante bajando majestuosamente del espíritu y mirando sus manos con una sonrisa, entrecerrando y abriendo sus manos como si estuviesen llenas de poder, al punto de pensar que tal vez era irreal, sin embargo: lo era, era real, tenía en sus manos el poder.
.- Veo que ha valido la pena todo...el Ankh y el soplido de Shituseiko…- susurraba cuando vio a un Opacho al lado de una peli celeste que estaba boca abajo en el suelo con sus cabellos revueltos, se acercó a ella a paso lento con una mirada bastante apenada, en el aspecto de que le daba lástima ahora la joven que yacía en el suelo.
.- Eres un maldito Hao…te aprovechaste de Pilika para volver a la vida y ahora ¿la traicionas así, apoderándote de los Grandes Espíritus?- decía una doncella Jeanne quien estaba demasiado entristecida pues se imaginaba lo peor en la ainu que no reaccionaba.
.- ¡Sin vergüenza, no te lo perdonaré nunca!- continuó Horo Horo sin poder contenerse a lanzar un ataque de nieve lo cual, sorprendentemente Kana lo hizo esquivar con Ashcroft haciendo notar que eran más fuertes de lo que creyeron devolviendo su propio ataque que hizo que Horo chocara con uno de los pilares y Jeanne llegó rápido a atenderlo.
Hao llegó hasta donde estaba Pilika virándola para tomarla de la cintura y de la espalda cargándola, notando que la chica realmente no pesaba mucho dejándola en la mesa de piedra donde la recostó suave acariciando sus cabellos largos celestes y se retiraba su capa para colocarla debajo de la cabeza de la ainu a modo de almohada. Yoh con paso lento comenzó a caminar en dirección hacia donde estaba su hermano gemelo, sabiendo a ciencia cierta que estaba Marion frente a él pero la rubia a pesar de tener a su espíritu acompañante en máxima posesión de objetos no le atacaba.
.- ¡Marion, qué estás haciendo, acábalo!- le ordenaba Kana
.- Marion, despierta.- le decía Macchi sin embargo era como si Yoh la hubiese petrificado.
.- Yo…yo…- Mari no podía hablar, solo observaba como el chico del cual se había enamorado de él se acercaba con decisión hacia el señor Hao, Kana y Macchi iban a atacar pero fueron detenidas tanto por Ryu y por Horo Horo.
.- Yoh ¿qué piensas hacer?- preguntó Len cuando el chico había pasado por la guardia de Marion y estando a unos metros de su hermano mirándose mutuamente.
.- Será mejor que llevemos este encuentro en otra parte…ya has causado demasiado daño…lo que no entiendo es ¿por qué?-
.- ¿Por qué dices? Yoh, tú mismo lo has visto, todos ustedes lo han visto gracias a la Bitácora Mágica…ahora sí obtendré lo que siempre he deseado, un mundo lleno de shamanes, gobernado por mí.-
.- ¿Bajo qué costo, con la vida de Pilika? Eso no tiene perdón.- le dijo Yoh cuando Hao comenzó a reír.
.- Hablan como si estuviera muerta; sólo se desmayó…le dije que no se acercara pero creo que se llevó un fuerte susto, su poder con el de los Grandes Espíritus hizo un choque muy fuerte.- le dijo Hao bastante serio dejando de atender a Pilika dejándola con Opacho quien se puso a un lado de ella.
.- Entonces ¿para qué fue todo el asunto del Baile de los Espíritus?- preguntó su gemelo.
.- Era la manera más rápida y segura de volver a la tierra en menos tiempo, así no tendría que esperar 500 años y no tendría que ir a buscarte para que me devuelvas ésa alma; si estoy aquí es por que ella también lo ha decidido, ella debía aprender todo lo necesario del Alma Pura y obtener sus poderes…sin embargo, dentro de sus estudios hubo desconcentraciones…no contaba que la presencia de Len Tao distrajera tanto su atención, así que ordené a varios travels a alejarse de ella, y por cada vez que se acercara él resultaría herido, ¿no lo notaron acaso por qué repentinamente Pilika dejó de hablarle?…lo que me percato es que no sólo él ha resultado ser un estorbo, sino todos ustedes.- comenzaba a hablar con demasiada frialdad y su mirada denotaba maldad lo cual hizo que Yoh diera un paso atrás tomando su posesión de objetos mirando de reojo a Len quien también tomaba posición de combate.
.- De modo que ¿fuiste tú?- le preguntó Len acordándose de las veces en que nunca se podía acercar a Pilika, bajando poco a poco su arma mirando a la chica que estaba recostada en esa cama de piedra.
.- Tenía qué hacerlo, realmente me salió bastante difícil quitarle de la cabeza tu existencia, pero eso no importa ya…es más claro que el agua que ella desea estar conmigo. Les daré una oportunidad…pueden permanecer a mi lado como shamanes en el nuevo mundo que pienso hacer o morir ¿qué dicen?- les preguntó Hao mirando principalmente a su hermano menor quien sólo cerraba los párpados.
.- Sí fue después de todo una trampa entonces…como dijo Jeanne…sólo utilizaste de sus poderes y de sus sentimientos para apoderarte de los Grandes Espíritus, sabiendo que esto podría lastimarle.- comentaba Yoh.
.- Como siempre pensando hasta de lo peor Yoh…te equivocas, nunca ha sido mi intención lastimarle, después de todo es mi esposa, junto con ella crearé un mundo único, el mundo que siempre he querido para los shamanes gobernados por el Shaman King y por Shituseiko…dejando a un lado el romanticismo…les estoy dando esa oportunidad de estar en él, ¿qué dicen?-
.- ¡Por supuesto que nunca nos uniríamos a alguien como tú imbécil!- le gritó Lyserg llamando a Morphine a atacar con su péndulo pero Hao sólo sonrió de lado.
.- ¡Qué cosas! Me lo dice el eterno mejor amigo jamás correspondido de Pilika…muy bien, si eso es lo que deseas, serás el primero.- Hao hizo una seña con su mano derecha desviando el ataque del inglés que lo lanzó lejos. Lyserg cayó encima de Ryu con cortadas en su ropaje que impresionó a todos por la potencia que había utilizado Hao.
.- ¡Lyserg, responde!- le decía Ryu pues se levantó justo a tiempo para que Lyserg no cayera al suelo, el inglés poco a poco se reincorporaba.
.- No te preocupes…- le murmuraba el peli verde levantándose.
.- ¿Sorprendente los poderes de los Grandes Espíritus no? Imagínense esto mezclado con los poderes de Shituseiko...sin cuestión alguna sería omnipotente.- comentaba Hao cuando Horo Horo iba a atacar con una avalancha de nieve y que congelaba al Espíritu de Fuego.
.- Jamás te perdonaré, jamás me uniré a ti y a tus ambiciones inconformes de dominar al mundo…mucho menos con mi hermana.- le espetaba el ainu golpeando primeramente a Ashcroft para llegar hasta el Apache.
.- Ummm qué pena, pensé que te gustaría ya que así por lo menos estarías al lado de ella.- mencionó Hao tronando un par de dedos haciendo que el Espíritu de Fuego se tornara en rojo vivo y se descongelara para luego mandar una oleada a todos los que se encontraban frente a él.
Horo Horo salió igualmente lanzado al aire cayendo de espaldas mientras Len aprovechaba el momento para descargar una tira de espadas legendarias chinas que salían por el suelo hasta donde estaba Hao, que éste sencillamente se colocó encima de los picos sin hacerle daño alguno.
.- ¡Canalla! Eres un miserable, ¿cómo puedes burlarte así—fue interrumpido.
.- ¡Tranquilo Len Tao! Tanto a ti como mi hermano quisiera dejarlos hasta el último, por lo menos ustedes son dignos de oponentes...-
.- ¿Quieres decir entonces que nosotros estamos pintados?- se quejaba Chocolove molesto invocando a Mic a tamaño grande teniendo a Macchi frente a él que le lanzaba ataques.
.- No me interesa pelear con idiotas…- decía Hao riéndose llamando a su espíritu a su espada mirando a su hermano—Ni hablar, incluso puedo pelear con los dos al mismo tiempo…los comeré…huesos y todo.- decía Hao corriendo directamente hacia donde estaban Yoh y Len, al primero lanzándole una patada que su hermano esquivó y al segundo un enfrentamiento directo de espada con espada.
Jeanne por su parte mirando cómo todos se enfrentaban en una ardua batalla observaba con pena la situación de Pilika que todavía se encontraba acostada en la mesa acompañada de un pequeño que parecía velar por ella con mirada perdida. Su cuerpo no parecía con el mismo brillo de antes y los orbes que estaban en el lugar ya no estaban tan cerca…Hao había quemado y algunos los había comido su Espíritu de Fuego, así como a su querido Shamash en el torneo, pero Jeanne también notaba cómo una profunda tristeza se había aparecido en el ambiente, como un acto muy lamentable de que el Gran Alma Pura había sido lastimada. El Baile de los Espíritus había terminado, no había manera de llamarle a un acto fallido demasiado triste.
FIN DEL 10 CAPÍTULO
NOTAS: bueno aquí está otra entrega =D ya viene lo mero bueno si señor! No pueden quejarse, son 20 hojas en WORD! Así que espero disfruten de esta entrega y me digan sus opiniones al respecto. Feliz 2011! Ya estoy tmb por terminar otro cap de "Antes del Amanecer".
