Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.
Nota: Este fic es una historia alterna de otro fanfic mío llamado "Dos eras, un solo amor". Se pueden leer de forma independiente.
Capítulo 10
Antiguo Egipto, muchos años antes de la llegada de Seto Kaiba. 5 años después de la muerte de los reyes egipcios, Atem y Teana.
-Creo que este es el momento, el príncipe Seto debe de convertirse en el faraón nuevo. Esto no puedo continuar así-dijo Aknadin en el consejo real.
-Con todo respeto, señor Aknadin, no creo que sea muy buena idea. El príncipe es demasiado joven aún y si se hace rey ahora en unos años se casara y no es muy bueno que tenga todas esas responsabilidades en tan corta edad.
-Mahad, has cuidado al príncipe durante estos cinco años y sabes muy bien que Egipto está en crisis. Nos hemos tenido que encargar del reino desde la trágica muerte del faraón Atem y la reina Teana. Esto debe de terminar ahora.
-Lo sé, pero Seto no está preparado para esta responsabilidad.
-No nos queda de otra. Dentro de 7 días nombraremos a Seto como el nuevo faraón-dijo Aknadin y nadie pudo ponerse en contra, porque todos sabían que tenía razón.
Todos estuvieron de acuerdo, menos Mahad.
Unos minutos después, Mahad llegó con su esposa Mana y le contó todo lo sucedido.
-Entonces, Seto se convertirá en faraón.
-Así es, Aknadin cree que es lo mejor para el pueblo pero yo creo que es muy pesado para Seto.
-No tenemos de otra, al menos nos tiene a nosotros para ayudarlo.
-Y a Isis.
Mana asintió, ambos sentían que no era lo correcto para el niño.
En uno de los jardines del palacio, un niño de 10 años y una pequeña de 9 jugaban muy entretenidos.
-Seto, ¿te gustaría convertirte en faraón?
-No, todavía no.
-Pero serías un rey.
-Lo sé, pero no creo que sea muy buena idea por ahora.
-¿Extrañas a tus padres?
-No los recuerdo mucho, tengo más recuerdos con Mahad, Mana y contigo que con otras personas.
-Oh, ya veo-Isis se sonrojo.
Seto sonrió ante eso, se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.
-Siempre has estado conmigo en las buenas y en las malas y eso lo agradezco mucho.
-Yo también, siempre he sentido alegría por tenerte como mi amigo.
Mahad y Mana aparecieron y miraron con ternura y tristeza a los niños, pronto los juegos entre ambos desaparecerían.
-Pequeños-llamó Mana y voltearon.
-Debemos hablar con ustedes.
-¿Sobre qué?-preguntó Isis.
-En 7 días Seto será nombrado faraón de Egipto.
Seto e Isis se quedaron callados, sin saber qué decir, ninguno quería que Seto se volviera faraón y menos ahora que disfrutaban de su amistad pero las cosas cambiaron en ese día.
.
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Tiempo actual, años antes de que Seto Kaiba viaje en el tiempo.
Kaiba salió de la escuela y, dirigiéndose a la compañía de su padre, vio un letrero donde se mencionaba una fiesta a la que asistiría gente de diversos países para discutir asuntos internos de la compañía.
-Así que me veré obligado a asistir a una fiesta de ricos de nuevo.
No era la primera vez que Kaiba era obligado a ir a esas fiestas, siempre lo hacían, él y su hermano Mokuba iban a cada fiesta organizada por Gozaburo, su padre adoptivo. Le agradecía que los hubiera adoptado años atrás, era un buen hombre, pero no soportaba que como hijo del rico tuviera que ir a cada fiesta a la que su padre asistía, sin mencionar que lo llevaban para que observara lo que el jefe hace y así se diera una idea de cómo sería su trabajo como jefe de la corporación Kaiba, la cual era su herencia. Le gustaba la idea de ser el dueño de la compañía, no por quitarle el puesto a Gozaburo, sino porque deseaba tener una posición alta en la empresa, era un hombre ambicioso.
Entró al edificio y fue recibido por las secretarias que le coqueteaban todo el tiempo. Hasta ahora todas las mujeres que se acercaban a él sólo lo hacían por el interés del dinero, era un joven guapo y atractivo así que eso provocaba el interés resbaloso de las mujeres. Hasta ahora no creía que fuera a ser capaz de encontrar alguien que lo amara por ser Seto Kaiba, pero todo cambió en esa fiesta.
Llegó el día de la fiesta y todos se encontraban reunidos en un gran salón, la gran mayoría iban vestidos de gala según su país, prácticamente eran más extranjeros que japoneses. Kaiba, Gozaburo y Mokuba estaban juntos hasta que la situación los llevó a separarse para atender sus respectivos asuntos.
Kaiba recorría el salón entre la multitud de personas, la mayoría eran ricachones, aunque había algunas que no se veían tan ricas, casi rayando en la clase media. Caminó hacia la mesa del buffet y tomó un poco de vino, se sirvió en una copa y cuando bebía, una mujer se colocó al lado de él agarrando una de las copas.
-¿Me pasa el vino?
Kaiba se lo dio, ella agradeció y llenó la copa. Kaiba la observó, era una hermosa mujer morena, de cabellera larga y su ropa era de color beige casi blanco. Por su aspecto supo que era de Egipto. Por alguna razón sintió una atracción especial por ella, tenía una belleza única.
-Eres de Egipto ¿verdad?
La chica volteó a verlo, era más hermosa de lo que creía.
-Así es, señor.
-No me digas así, dime por mi nombre.
-Lo siento pero no lo conozco. No es mi costumbre llamar a la gente por su nombre cuando los acabo de conocer.
-Pues conmigo no es necesario usar tanta formalidad.
-De acuerdo ¿cómo quiere que lo llame?
-Seto Kaiba, ese es mi nombre. Llámame Seto.
La chica retrocedió un poco y abrió los ojos al escuchar el nombre de Kaiba.
-¿Eres de la familia Kaiba?
-Así es, ¿sucede algo con eso?
-Nada, es solo que la familia Kaiba es conocida por ser la empresa con más dinero en Japón y no creí que alguien de la familia viniera aquí.
-De hecho la fiesta fue organizada por mi padre Gozaburo.
-Ya veo. Yo solo vine a acompañar a mi hermano Marik.
-¿A qué se dedica?
-Tiene una compañía de juguetes electrónicos, algo así como Kaiba Corporation. Vino aquí para hablar con su padre sobre asuntos de trabajar juntos.
-Sería un honor que tu hermano trabaje con mi padre.
-Igual lo pienso.
Se sonrieron, se agradaron en esos momentos pero aún no sabían lo que les pasaría en el futuro.
Continuara...
