Capitulo X: el final del camino

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Hanbei bajo de su caballo y se acerco al cuerpo de Kojuuro. Poder tocarlo intentar sujetar su mano… todo valía más que cualquier apariencia… él sabía que su final estaba cerca… pero se imaginaba a Kojuuro envejeciendo y siendo feliz… Date no podía soportar tenerlo cerca. El perfume a rosas que manaba le daba asco… todo Hanbei le daba asco.

Katakura-kun! Katakura-kun! – Hanbei tomo la mano fría de Kojuuro y la coloco en su mejilla cálida. – Katakura-kun… - Hanbei rompió en llanto. Masamune se puso de pie con muchos ánimos… estaba listo para destrozar a Hanbei… pero no por la espalda… sino en una pelea… como verdaderos hombres… como Kojuuro hubiese aceptado…

No me vengas con esta hipocresía Hanbei… tu eres el responsable de que esto sucediese… me das tanto asco…

Masamune-kun dime… ¿le dijiste "te amo" a este hombre? Katakura-kun oyó un "te amo" de tus labios? Yo solo dije muchas veces… todas las que me fueron posibles… y me enoja tanto que haya muerto en tus manos…

Cierra esa boca serpiente endemoniada! – date lo levanto con ímpetu su pierna izquierda dando un golpe potente en el rostro del estratega de Toyotomi.- no te permitiré que llores una lagrima mas sobre el cuerpo de Kojuuro…

Contrario a lo que esperan tanto Yukimura como Masamune, Hanbei se quedo estático en aquella posición dejando que la sangre de su labio cayese sobre el abdomen apuñalado de su gran amor. Las lágrimas ahora caían mudas.

Masamune-kun… ¿Qué harás con el cuerpo de Katakura-kun?... su patria es esta… no importa donde haya iniciado su carrera… él era un general de Toyotomi…

Descuida… el cielo de Oshuu cubrirá al Kojuuro como es debido… quizás este cielo cobarde y nublado sea un buen cobertor para que los insectos se devoren tu carne… - Masamune estaba furioso.

Los rayos que se hacían visibles y los truenos que rompían con su estruendo la paz del resto del bosque parecía no existir eran la antesala de lo que parecía una guerra titánica no por algo tan trivial como un cuerpo sino por algo superior; la verdad, el corazón y las paz de un honorable guerrero… uno de los últimos verdaderos afortunados bendecidos con una conciencia prudente, un corazón noble y una maestría especial en el manejo de las herramientas de combate y de la estrategia militar… un erudito cerraba los ojos en el anonimato y esta batalla era la última que el libraría cuando menos como el premio de quien ganase.

Hanbei lentamente se coloco de pie. Sus rodillas flaqueaban. No solo por el dolor espiritual sin no porque estaba conteniendo el inmenso dolor en el seno de su pecho. Esa tos violenta atorada en su garganta. Pero en cuanto levanto su cabeza casi como un gatillo al tirar de el la sangre se salió de su boca. No del golpe… sino de su interior… de su garganta… de sus pulmones enfermos… de su estomago agobiado por esas medicinas imprecisas que lo envenenaban lentamente más que sanarlo… pero aquella mirada de lastima y asco que hacían sus contrincantes le despertaba los peores sentimientos…

*flash back de Hanbei*

Me di cuenta que eres un hombre formidable Katakura-kun… y solo quiero lo mejor para Hideyoshi… - de repente el equilibrio del hombre de cabellos platinados se perdió, y Kojuuro lo tomo antes de que su cabeza chocara con el piso. Al ladearle la cara al indefenso Hanbei vio algo de sangre fluir de su boca. ¿pudiera ser que buscara su suplente?.

Katakura…- susurro el hombre bastante contento de estar entre esos brazos fuertes y protectores. - ¿algún día podemos vernos fuera de este sitio tan húmedo?...

*Fin del flash back*

- todos ustedes… inmundos personajes… ninguno aloja en su seno ni un tercio de la bondad de corazón que tenia Katakura-kun… debería darles vergüenza los ojos con los que me miran… como a un hombre muerto!... pero aun puedo cortarte la cabeza…. Y luego de que la chusma se canse de escupir tu cara sepultare tu cráneo junto a Katakura-kun… seguro eso le gustaría!

- ¿de qué rayos hablas! Jamás has dado un paso honesto en tu vida… y yo me encargare que la muerte de Kojuuro no haya sido en vano!.

En silencio las armas se alzaron y apuntaron fieramente al otro. Yukimura lentamente arrastro el cadáver del luchador caído y lo monto en un caballo. Lo más probable era que Masamune ganase el encuentro dado que las delgadas piernas de Hanbei tiritaban y posiblemente estuviese viendo borroso. El honorable cuerpo de Katakura Kojuuro descansaría bajo el claro cielo de Oshuu.

Se miraban a los ojos con odio. El dragón de Oshuu ladeo su rostro por temor a que el primer movimiento que el inteligente estratega ejecute seria por su flanco ciego… Hanbei se quedo rígido, sus articulaciones llenas de líquido eran dolorosas y se sentían entumecidas. Las lagrimas y la fiebre le nublaban la visión y dejaban su percepción reducida a sombras a color el brillo del casco de date era apenas su punto de guía mientras sostenía con toda su rabia su espada. Aun incapaz de arrojar un golpe… solo podría tener una o dos chances de golpear.

¿tienes miedo? – dijo Masamune midiendo a su adversario, no podía leer esos ojos totalmente turbados… esos ojos podrían ser nido de cualquier pensamiento.

… guarda silencio… no quiero que tu boca se llene de tierra al caer

Masamune-sama! Ya cargue a Katakura-dono! – Hanbei bajo la guardia buscando la voz de Sanada. Masamune encontró la oportunidad para atacar de costado al estratega que detuvo con el filo de su espada la filosa katana de aquel general…

No eres un dragón Masamune-kun… incluso un hombre moribundo como yo pudo anticipar tu movimiento…

El cuerpo pesado de Hanbei se irguió lentamente. Masamune tenía la vista clara, pero la mente nublada y no podía pensar sus movimientos con frialdad. Como un par de tigres furiosos se medían la distancia pero se negaban a ser los primeros del movimiento.

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El estratega de Toyotomi arrojo un latigazo al suelo que solo hizo retroceder un paso al dragón, la punta del arma del joven de cabellos platinados se atoro en el suelo, de manera patética; sin importar cuánto Hanbei halase del mango del arma esta no retrocedía; los nervios le hicieron nacer esa tos que le quitaba el aire y Masamune dio tres pasos hacia adelante y logro abrir el costado de Takenaka que se hecho a reír mirando fijo al orbe azul de Masamune mientras de su boca se filtraba la sangre que había intentado de resistir.

De sus cinturón saco una wakizashi y estaba por incluirla entre las costillas del Dokugan-ryu.

-Masamune-sama! – la voz de Yukimura sonó como la de Kojuuro; la entrega era exactamente la misma… pero cuando Masamune movió su cabeza a un lado vio la lanza de Yukimura a centímetros del corazón de Hanbei. La risa se apago. Pero sus ojos estaban allí… clavados en Masamune.

-¿Por qué?... – decía Hanbei agonizando rígido en esa posición - ¿Qué tienes en ese ojo?.. Tu… hechizaste a Katakura-kun… a Yukimura-kun… te lo arrancaría… y me lo llevaría… para acercarme a Katakura-kun… - lentamente se derrumbo hasta que su cuerpo quedo en el suelo.

-shit! Era mi pelea Yukimura! – se dio la media vuelta y noto que el cachorro de tigre estaba de rodillas quitándose la pequeña espada de su espalda. – Yukimura! – la herida se veía horrible. Y el guerrero no tenía una expresión muy distinta.

- Masamune-sama… lo siento… todo fue mi culpa… Katakura-dono… esta muerto por mi culpa… pero… pronto todo va a acabar… y moriré al menos en sus brazos…

- no digas eso! Yukimura! No me dejes… yo te perdono… no me dejes solo…

- usted no tendrá problemas… Masamune-sama… porque creo que Fue Katakura-sama quien me anticipo el movimiento de Hanbei…

- No digas estupideces, Yukimura… fuiste tú quien me salvo la vida… Kojuuro está cruzando el rio… yo no quiero que te vayas de mis brazos…

- lo siento Masamune-sama… - los ojos de Yukimura se cerraron y se dejo caer.

- NO! Yukimura! Yukimura!

Kojuuro estaba apoyado junto al árbol en que fue ultimado, Hanbei caminaba con miedo hacia él. Yukimura se levanto del suelo y corrió hacia el estratega de Date asombrado

-Katakura-dono! Usted…

-Sanada-dono! – se sorprendió de verlo y se acerco a él esquivando a Hanbei. - ¿Qué hace aquí?

- ¿Por qué dejo solo a Masamune-sama..?

- creo que no entiendes donde estas… mejor serás que vuelvas por donde viniste… nosotros no volveremos a molestar a los vivos… cuide de Masamune-sama… - se reverencio ante él y luego le golpeo la cabeza con fuerza con la empuñadura de su katana. El cuerpo de Yukimura se desplomo.

- y ahora qué? – Hanbei se acerco a Kojuuro y le acaricio el hombro.

- has sido una gran compañía… lamento que mi vida haya concluido así… de lo contrario no me hubiese molestado compartirlo contigo.

- ahora tenemos toda la eternidad…

- no Takenaka… solo serias mi compañía en la vida… - lo abrazo y beso su frente. - hiciste un enorme esfuerzo por tu señor… y yo lo reconozco… - le dejo las seis monedas de oro en la mano… - vete..

-no voy a dejarte aquí! Katakura-kun!...

- cuando mi señor muera… cruzare el rio… yo también…

- no! Entonces yo también puedo esperar!

- si cruzas ahora…será mas fácil… te prometo que cuando me veas llegar podremos compartir la eternidad, hasta que dios nos retorne aquí…

- pero…

-no, no puedes decir nada que me haga cambiar de idea…

- volverás?

-lo hare…

-esperare… - Hanbei apretó los ojos con fuerza mientras sentía un abrazo fuerte de su amado Katakura. Y luego sus cálidos labios en su frente…. – Katakura-kun… - sollozo al sentir el abrazo abriéndose lentamente y fue incapaz de verlo de nuevo. Se quedó de pie, con los ojos cerrados.

Katakura camino entonces junto al general de date y se quedo viéndolo como lloraba junto al cuerpo de Yukimura. Impotente sin poder tocarlo. Tragando en su interior esa última lagrima que jamás había logrado derramar.

-shit! God dammit! Despierta Yukimura! – después de sacudir el cuerpo casi esperando que haga espuma se detuvo súbitamente y de su ojo solo se verían lagrimas.

- Masamune-sama… - abrió los ojos lentamente… y detrás de este pudo ver a Kojuuro alejándose. – Katakura-dono! – grito y observo a Masamune mirándolo extrañado.

- estas bien?... Yukimura…

- podemos volver a tomar venganza con Toyotomi-dono otro día… ¿verdad?... – el dolor le impidió sentarse.

- aguarda Yukimura… volveremos otro día por la venganza… ahora tu eres lo que más me importa…

-Masamune-sama !... yo... yo fui responsable de la muerte de Katakura-dono! Me merezco algún tipo de castigo…

- yo haría cosas horribles con tu cadáver Yukimura… pero voy a Juzgarte como Kojuuro lo haría… - guardo silencio un momento y luego lo ayudo a ponerse de pie – seguro que a él le gustaría que como castigo tengas que cuidar de un dragón violento y caprichoso…

- Masamune-sama… - se sorprendió Yukimura al ver que Masamune bajaba del caballo el cuerpo de Katakura. - ¿no vamos a llevar a Katakura-dono a Oshuu?

- ¿para qué?... nadie va a ponerse alegre de conocer la verdadera historia del ojo derecho del dragón… y Kojuuro trabajo tanto por mi sin descansar… - apretó los puños mientras lo sujetaba de la ropa – este bastardo es capaz de seguirme hasta después de muerto… - lo acomodo prolijamente junto a un viejo árbol y escondió al dragón negro entre sus ropas para que no sufriera el robo de su preciado armamento. – Vete Kojuuro! – le grito finalmente al cuerpo y nuevamente su mejilla se vio sorprendida por otro par de lagrimas. Muy en el fondo de su corazón no quería saberse solo…

-Masamune-sama! Mejor será que huyamos… falta poco para el amanecer… - Kojuuro abrió la boca, pero prefirió no hablar… sabia que ya no estaba allí… que su voz se había hecho viento y que a partir de ahora solo seria testigo de los acontecimientos. Y vería a su señor partir sin poder pedirle una última mirada… más que aquella de hacia una hora casi…

- vámonos… - salto sobre el animal y emprendieron el viaje de vuelta a casa… su mirada se incó entonces en el cachorro de tigre. Ese evento tan trágico lo había hecho crecer; ahora podía ver a un hombre a su lado… un hombre en camino de transformarse en un sabio guerrero. Y no pudo evitar sonrojarse cuando se topo con la mirada de Yukimura sobre la suya. No se había sentido así desde hacía mucho tiempo… mucho antes que en su primer batalla; cuando conoció a un hombre que le cambiaria la vida.

Fin del capítulo X y fin de esta historia…

Me gusto mucho compartir con ustedes esta experiencia maravillosa….
sus comentarios me hicieron muy feliz y espero que dejen mas…. No se pierdan abajo un pequeño bonus track…

Espero que se hayan divertido leyendo al menos la mitad de lo mucho que yo disfrute escribiendo estas hilarantes aventuras…

Ja ne!

Ya en casa. Completamente cómodo; Masamune se paseo curioso por su castillo, más bien casi poseído camino hasta el cuarto de Kojuuro que había dejado casi sellado y abrió las puertas…

Kojuuro… - se escapo casi en un suspiro de sus labios besados por Yukimura; El tigre de Oshuu.

En la cabecera del futon estaba el dragón negro y la cama deshecha. En silencio cerró la puerta y se dio la media vuelta para hablar con sus fieles generales con una sonrisa de oreja a oreja y un brillo extraño en la mirada.

Are you ready guys!- levanto su mano armada y continuo - no dejaremos que el cara de mono se salga con la suya!

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Fin