Después de una larga temporada con mi ordenador descompuesto y sin internet les traigo la continuación que fue más difícil de escribir de lo que yo creí pero que al final logró salir bien, descuiden se que los he tenido un poco olvidados un largo tiempo, en compensación iré subiendo en estos días un One-Shot de Pokemon por si a alguien le interesa y anuncio que próximamente empezaré a subir un fic que escribí hace un año de Danny Phantom que espero que sean de su agrado, sin más que anunciar nos leemos pronto con el próximo capítulo de este fic, Espero que les guste este capítulo 10.


Capítulo 10: El diario de una estrella internacional

Eiri tomo entre sus manos el cuaderno y lo examinó cuidadosamente. Era un cuaderno pequeño, algo grueso y denotaba algunos signos de maltrato, después de todo era de Shuichi, un chiquillo descuidado que prestaba poca atención a sus cosas, un chiquillo lleno de vida, un niño inmaduro y terco que se había quedado tatuado en el corazón del escritor, ¿Por qué desaparecer de esa manera?, nadie lo sabía pero el escritor tenía una parte de la respuesta en sus manos. Era lógico, si quería conocer la raíz del problema debería conocer las causas para poder encontrar una solución. Pero sabía en su interior que sufriría. En parte el rubio había provocado la molestia del menor pero no estaba seguro. Sabía que la violación estaba latente por la carta envidada a Nakano y también estaba al tanto de qué su frialdad lo había llevado al borde del suicidio, pero ¿realmente se había suicidado? No, el chico era todo menos un cobarde que huyera. El escritor no aguantó más la curiosidad y abrió la cubierta del cuaderno y se sorprendió al ver la letra infantil de su amante, esa caligrafía tan característica de él. Sabía que el proceso de lectura sería fuerte porque se daría cuenta de cosas que jamás habría imaginado, pero…. ¿y si no hablaba de él en ese diario? ¿Y si lo dejó por qué se aburrió de él? La incertidumbre volvía a golpear al rubio así que procedió a leer el diario de una buena vez.

Las primeras palabras del diario no eran más que unas palabras de presentación, llenas de dulzura y de ese carisma adolescente casi infantil que poseía el cantante.

Enero 1

Qué emoción, Hiro me ha regalado un diario para que lo empiece a escribir, digo no sé nada de escribir cosas, lo único que escribo son canciones porque déjame contarte, planeo convertirme en un cantante famoso, solo superado por mi dios, mi pasión, mi amor secreto, mi ejemplo, mi modelo a seguir: Ryuichi Sakuma. A pero que tonto soy, ni siquiera me he presentado, has de decir que tengo unos pésimos modales, pero esa es la verdad. Mi nombre es Shuichi Shindou y tengo 17 años, en Abril cumpliré 18. Estudio en la preparatoria junto a mi mejor amigo Hiro, a decir verdad no me va muy bien. No soy muy alto, mido 1.65 pero espero crecer más. Mis ojos son raros, un color violeta oscuro, no muy comunes, y mi cabello es rosado, he tenido algunos problemas por eso, no le atraigo a muchas chicas por eso, en fin la mayoría de los chicos de la escuela creen que estoy de novio con mi mejor amigo ¿qué tontería no lo crees? Es mi mejor amigo, solo eso.

Bueno te sigo contando que mi sueño es ser un cantante famoso, Hiro y yo ya hemos tocado varias veces en nuestro instituto, lo sé nada grande, para unas 100 personas a lo mucho y han sido puras versiones de Nittle Grasper en su mayoría y solo dos canciones compuestas por mí, la verdad me da algo de lata estar tocando los sintetizadores y estar cantando a la vez, pero pues ¿qué le hacemos?

Bueno creo que hasta aquí le dejo por hoy, me está dando mucho sueño, no hice mi tarea de química y mañana tengo clases, nos vemos después.

Eiri sonrió. No cabía duda que un Shuichi adolescente, irreverente, irresponsable, terco, juguetón e inocente que había conocido, podría decir que hasta podía escuchar su voz mediante las líneas que leía. Al ir pasando las páginas se daba cuenta de lo poco que conocía al pequeño, cosas sin mucha importancia, su color favorito, su sabor de helado favorito, su talla de pantalón. Todo estaba reunido en ese cuaderno, el cual llenaba de ilusión la mente del escritor al leerla, pero de pronto una página le dio al escritor una fuerte sacudida, la página que relataba el primer beso de Shuichi, el cual no había sido con su mejor amigo Nakano:

Es extraño, ¿sabes? Pero me siento feliz, por fin y después de tanto tiempo he dado mi primer beso, fue tierno y romántico, supongo que todos quieren que su primer beso sea así… Pues el mío lo fue y estoy orgulloso de ello. Ella se llama Hikari, va en el mismo salón que yo. Hoy después de nuestra patética presentación en la escuela en el evento que hubo (y digo desastrosa porque me caí en el escenario y tumbé mi teclado) ella me llevó al aula donde tomamos clases, me tomó de la mano y me dijo que la acompañara así que acepté a ir con ella, al momento en el que entramos en el salón vacío ella me sorprendió con un beso, uno suave. No era como esos que se dan en la televisión, pero tampoco uno de esos que se dan los niños jugando, apenas si rozaron nuestros labios, y luego me decidí y me acerqué más a ella para darle un beso un poco más profundo, ninguno de los 2 supo qué hacer. Yo quería tomarla por la cintura pero tuve miedo. No sé en qué habría estado pensando ella, pero fue muy lindo.

Cuando se terminó la abracé y ella a mí, le propuse ser mi novia, y dijo que si…. Solo espero ser un buen novio, me esforzaré demasiado para no echar a perder esta oportunidad que me da el destino, porque todo lo que me da lo echo a perder….

-Esa estúpida.- Se dijo interpersonalmente el rubio intruso que profanaba la intimidad del diario de su amante. Algo era cierto, jamás había hablado de Shuichi acerca de su pasado, todo era acerca del escritor y su pasado, de Yuki Kitazawa, de Thoma Seguchi. El chico se había esforzado para conocer los más oscuros secretos de Eiri, conocía desde cosas más simples como que le gustaba dormir del lado derecho de la cama, que no le gustaba que abrieran las cortinas cuando él estaba aún dormido, que el pastel de frutas era su favorito hasta secretos más oscuros como todo el problema con Kitazawa, Shuichi amaba de sobremanera a Eiri, de eso no había duda, las muestras de amor eran más que predecibles pero ¿qué hacía Eiri para corresponder esos sentimientos.

-Esa idiota no debía darle ese beso a Shuichi.- El rubio continuó su lectura para leer la primera nota depresiva de Shuichi:

.Y lo arruiné no duré ni 2 meses con ella, ¿es que acaso todo lo tengo que hacer mal?, digo ¿es mi culpa tener mi cabello rosado?, se que es un gran problema, que a la gente le importa lucir bien pero esto es demasiado, pedirme que me tiña el color de cabello solo para amarme.

¿Por qué las cosas más malas me tienen que pasar a mí? No obstante con haber terminado con mi novia, bueno que ella me terminara a mí, ahora me amenazan con sacarme de la escuela por bajas calificaciones, digo, eso muy, muy malo para un chiquillo como yo, con talento y con un futuro prometedor…. Pero quién sabe esa ya no es decisión mía.

A Eiri le palpitó el corazón fuerte y sintió un vacío en el pecho, acaso ¿le había afectado el hecho de enterarse de esa decepción amorosa que había sufrido Shuichi? Y si así fuera ¿Qué pasaría con él cuando leyera todo el daño que le había causado a Shuichi?

El escritor siguió leyendo dándose cuenta de cosas que le gustaban al chico, se dio cuenta que su postre favorito era el pastel de fresas, que le gustaba ir a nadar, que ante todo su carrera de cantante era lo más importante y algo curioso, no volvió a mencionar nada relacionado con sus relaciones amorosas hasta que Eiri se topó con una página del cuaderno que tenía un doblez en la esquina, al desdoblarlo se dio cuenta que tenía un corazón y procedió a leer

"…Hacía algo de tiempo que no te contaba cosas pero bueno, no quería aburrirte con mis asuntos del niño vocalista que siempre llega tarde a sus ensayos o a proyectos de trabajo, de cómo Hiro me regaña a cada rato o de cómo Sakano me regaña y se vuelve loco por mis retrasos. Bueno en estos últimos días me ha pasado algo muy extraño, pero a la vez lindo, no sé ni cómo tomarlo…. Hace algunos días iba caminando de noche con una de mis canciones en la mano, era una canción completamente nueva, muy especial, muy romántica, y de pronto se la llevó el aire, me sentí muy pero muy angustiado, creí que la perdería entonces fui corriendo tras ella y mi sorpresa fue que alguien la tenía en sus manos, era un tipo muy alto, era rubio y fumaba. Estaba leyendo mi canción y me dijo que no tenía talento que lo dejara, ¿quién se cree para atreverse a decirme ese tipo de cosas? Esa noche no pude dormir bien, y esperé hasta que amaneciera y después de ver cómo me reñían mis compañeros por no tener lista la canción decidí irme a casa, estaba lloviendo y de pronto vi un auto negro, era un mercedes hermoso y entonces lo vi, le grité para que se detuviera, el lo hizo, no recuerdo muy bien que pasó después pero lo último que recuerdo es que estaba en su casa, me decía que no tenía talento y que seguramente estaba enamorado de él o algo así, de todas maneras no supe bien lo qué quería decirme ese sujeto.

Al día siguiente en televisión me di cuenta que era un famoso escritor llamado Yuki Eiri.

Me pareció una persona completamente irritante, pero merecía una disculpa, después de todo ¿quién se creía para insultar al gran Shuichi Shindou?

Después de un rato llegué a su casa, el discutía, discutía con una mujer, una mujer muy bella, después aparentó salir conmigo. La mujer dejó su casa muy enojada, después lo seguí para preguntarle por qué hacía eso…. Y terminó besándome, me besó ¿Puedes creerlo? Ese tipo, rico, con muchas mujeres, me besó... ahora ya no sé lo que siento, tengo miedo de enamorarme….

El corazón de Eiri empezó a latir con rapidez, ¿sería posible? Acaso ¿se había emocionado al haber leído ese primer encuentro del puño y letra de su amante? Sin duda alguna.

A medida que el rubio leía el diario fue conociendo realmente a su pareja, la culpa lo golpeó al saber que por falta de comunicación su relación se había ido por la borda, poco a poco se dio cuenta que la frialdad era el factor más importante pues ante sus ojos pasaban frases de dolor y despecho en contra de él. Supo lo que su amante sintió cuando pretendió casarse con Ayaka, ese gran dolor que sentía cada vez que lo echaba de casa, más sin embargo Shuichi seguía al pie del cañón, dando guerra para continuar con el amor que sentía.

"Nunca creí que Eiri sería capaz de irse, de dejarme aquí en Japón, entiendo que su problema con el pasado que lo atormenta sea demasiado grande pero, ¿a caso no importa que yo haya hecho a un lado lo que sufrí por estar con él, digo no estoy hablando de sus desprecios, hablo de la golpiza y la violación que sufrí por estar protegiéndolo, pero eso parece no importarle. Me duele saber que no soy lo que espera, que no soy lo suficiente para hacerlo olvidar sus problemas"

-Si lo fuiste y lo sigues siendo, eres más de lo que necesito, ¿por qué te fuiste?- Y entonces lo entendió, ya no hacía falta más, sus lágrimas amenazaban con derramarse, un signo entero del amor que sentía por el peli rosa, ¿Para qué negarlo esta vez?, podría mentirle a todos, podía hacerle creer a su amante que no sentía nada por él. Pero no a sí mismo, ya no necesitaba mentir, su amante se había ido y tal vez para siempre, había nulas esperanzas de traerlo de vuelta, pero debía seguir leyendo si quería conocer la respuesta.

"Estoy feliz, disculpa querido diario si no te actualicé en unos cuantos días, lo último que supiste fue qué Eiri se fue a Estados Unidos, bien pues lo seguí, no sé cómo, no se por qué no me detuvieron las autoridades, pero llegué ahí, lo encontré y prometió regresar conmigo, prometió ser más dulce conmigo y me dijo que no quería que me fuera de su lado, soy tan feliz."

-Yo también fui muy feliz mientras duró, no me explico por qué de pronto….- El rubio no fue capaz de terminar esa oración. Miró por la ventana y se dio cuenta que la noche ya iba muy avanzada. Miró el reloj para descubrir que eran las 3 de la mañana, sintió hambre así que fue directamente al refrigerador y cual fue su sorpresa al ver una nota con la misma caligrafía en el diario.

"Sé que algún día la verás Y + S 4ever"

El corazón de Eiri latió más fuerte que antes y corrió al diario de nuevo, olvidándose del hambre que tenía, siguió leyendo pero solo encontró relatos tristes posteriores a la anécdota de su primer aniversario, todas ellas relativas a la frialdad del rubio quién se había encargado de empujar su relación hacía un pozo oscuro.

"Creo que es momento de decir hasta aquí, no es fácil hacer sacrificios, nada dura para siempre, yo quiero que lo qué hay entre él y yo dure pero la llama entre los 2 ya no enciende, no es porque yo haya dejado de tratar, ni es porque lo haya dejado de amar, sino que parece que a él ya no le importa, tal vez nunca ha sido mío y si lo dejo libre, posiblemente ambos seríamos más felices y yo lloraría menos. Veamos el lado positivo, Me voy de gira 6 meses y espero que esto me ayude, no sé de qué manera me ayudaría no estar a su lado, pero tal vez eso lo destense, tal vez eso lo haga sentir mejor….."

"….Primer mes de gira y Eiri no me ha llamado, siempre soy yo el que lo llama, no sé donde parará esto, la verdad me duele mucho saber que le importa más su trabajo que mi relación, quién sabe con qué personas se esté revolcando en nuestra cama…"

-¿Cómo se atreve, como se atrevió a pensar que le sería infiel?, acaso no entiende que lo amo…- Por primera vez Eiri se atrevía a decirle a Shu lo que sentía, lamentablemente el cantante no estaba ahí para escucharlo, no estaba cerca, en esa habitación solo estaba el fantasma de un amante dolido, un amante que posiblemente yacía muerto en algún lado o que posiblemente estaba buscando la felicidad en otro lugar, un lugar muy lejano, con otra persona, amándola más que a su vida.

Las siguientes páginas detonaron un cambio muy drástico en la manera de explicar sentimientos del menor, las emociones ahora impresas en el papel eran propias de un escritor y sintió culpa. Su querido amante había pasado por una evolución y no estuvo presente para vivenciarlo, para elogiarlo, para guiarle. Se había burlado de él en el pasado por su calidad de escritor. Era claro que Shuichi no era un Shakespeare pero al menos las líneas denotaban sentimientos y transmitían mucho más que todas sus novelas juntas

"…Estoy de tour, tener a los fans frente a mi me reconforta, pero ¿de qué sirve todo eso si el amor de tu vida ni siquiera lamenta tu ausencia? Eiri cada vez es más frio y eso me va helando por dentro, como cuando la nieve mata las pocas plantas que quedan en el invierno…. Ese escritor tiene el terreno ganado con cualquier persona porque es guapo, carismático, tiene dinero, no tiene a alguien en este momento y quizá lo más importante… no le importo, estoy a su lado casi por capricho… ya van 6 días desde la última vez que me llamó y no fue precisamente para decirme que me quería…"

-No, no todo puede ser tristeza en este diario, si bien son pocas las menciones de felicidad a su lado, debe de haber algo, tiene que darse cuenta de lo que siento, debe de estar escrito por aquí en algún lado.-

"…He regresado de tour y ha sido maravilloso ese gesto de él, ha vendió por mí al aeropuerto, ese tipo de detalles me hacen creer que realmente siente algo por mí, que tiene algo destinado para los 2, ha subido las maletas a su auto y me llevó a comer, se portó dulce y generoso, incluso de regreso a casa me quedé dormido en el auto y me ha llevado en sus brazos a la cama, nuestra cama. Sin duda este tipo de detalles hace que la vida valga la pena…"

"Hoy empiezo a grabar un disco nuevo, una nueva historia para Bad Luck, Hiro está impaciente por ver lo que voy a empezar a escribir, Suguru ruega porque no me dé bajón y terminar este proceso rápido y sin problemas y yo… yo ya encontré la inspiración para empezar a componer….Eiri dijo que esperaba encontrar a la persona de sus sueños para pasar su vida con esa persona por el resto de sus días. Me duele saber que cree que esa persona no soy yo, pero lo soy, quisiera decírselo, expresárselo de alguna manera. Por eso este disco será dedicado completamente a él. Lo mejor que puedo hacer es cantar así que le cantaré mis sentimientos para que sepa que soy ese quién siempre va a estar con él para toda la vida, para siempre."

"….Los labios de ese rubio escritor sobre los míos siempre son como pequeñas utopías, utopías que suelen terminar cuando abro los ojos, pero esta vez….esta vez era real, era él, me besó tiernamente para abrazarme y susurrarme "No te alejes" es lo más hermoso y el detalle más grande que ha tenido conmigo. No tuve problema con entregarme a él, no tuve ningún obstáculo para decirle lo mucho que lo amo mientras me hacía el amor…. Sé que él nunca me ha dicho esa frase, que jamás me ha demostrado ese sentimiento…. Que lo máximo que puede sentir por mí es un cariño internacional y nunca un amor puro como el que siento yo, pero no me importa porque yo siempre lo amaré, siempre…."

Y entonces le dolió, esa pedrada, la felicidad de Shuichi a su lado no le producía felicidad. Lo hacía sentirse culpable, culpable porque jamás se dio cuenta que la felicidad que su amante sentía, no se dio cuenta y tampoco hizo nada para aumentarla, siendo qué él también correspondía esos sentimientos

"…Mañana me voy de gira otra vez y no soporto las cosas, La situación entre este escritor de pacotilla y yo cada vez se pone más tensa, si bien antes logró ser un poco detallista ahora es más frío que al principio. Olvidó nuestro segundo aniversario y no hizo nada para remediarlo. Después de ese gran berrinche que hice solo se limitó a decir "Feliz aniversario" y procedió a una noche de sexo…. Una noche sin sentimientos, sin cariño, solo hubo deseo y al terminar…se levantó para regresar a su estudio…"

-Aquí… aquí empieza el problema… bueno, en realidad el problema siempre he sido yo.- Se dijo para sí mismo el rubio poeta. Sintió impotencia saber que pudo haber ahorrado todo este circo y escándalo pero no, pero no pudo, no pudo porque desde hacía 1 año que se había convencido que amaba realmente a Shuichi, pero jamás se lo había dicho, y ahora debía soportar la peor parte, esa peor parte que involucraba, lamentarse por la pérdida de su amante y no saber dónde buscarlo.