Capitulo 10. El viaje.

Renesmee había visto partir el coche con sus padres dentro. Sonrió al ver pasar a Jacob. Por una vez en su vida, no tendría al sobreprotector de su padre encima, sin embargo eso de no tener a Bella... Negó con la cabeza y siguió los pasos de Jake. Al llegar a su altura, le sonrió y se acercó despacio para darle un beso en la mejilla. Nessie se enfadaba cada vez que Jake le giraba la cara. Ella se apartó de él al no recibir lo que quería y caminó a paso decidido hacía La Push.

Al llegar allí, entró a casa de Emily. Hacía más de tres meses que no la veía y aquello, la emocionó mucho al verla. Tras tres zancadas, la estrechó entre sus brazos y le dio un beso en la mejilla. Emily le sonrió como ella solo sabía hacer.

-¡Pequeña!- Gritó Emily llena de alegría.- Como has crecido en estos tres meses.

-Aún me queda un poco más.- Dijo Renesmee sonriente.

-¿Que tienes ahora, cinco?- Le enseñó los dedos de una mano.-Aparentas dieciséis.

-Aún no tengo los cinco.- Nessie se sonrojó.- Cuando cumpla los cinco años, tendré una apariencia de dieciocho. Aún que no me sirve de mucho.

Nessie miró enfurecida la puerta de la calle. Jake se había quedado hablando fuera con Izan y Sam. Aún así, sabía que si hablaba muy alto, Jake, escucharía todo aquello que decía.

-¿Por qué dices eso?- Emily le ofreció una de sus magdalenas.

-Parece que no existo para Jake.- Frunció su ceño.

-Nessie.- Emily suspiró.- No es que no existas para él.- Miró la puerta.- Sino lo protector que es tu padre.

-Se como es mi padre.- Ella cruzó sus brazos sobre su pecho.- Pero ahora se ha ido, así que aprovecharé al máximo mi tiempo con Jake.

-Tiempo al tiempo.- Emily se levantó y salió fuera con la bandeja.

Nessie mordió la magdalena y se quedó quieta al escuchar el típico sonido que hacían los lobos al llegar a la casa. Sonrió al reconocer quien era quien y salió a saludar a Paul y Jared. Al verles, se acercó a ellos y les dio un beso en la mejilla a cada uno. En ese instante, escuchó decir a Jake que se iba a enseñarle La Push a Izan. Los dos a paso humano se alejaron de allí.

-¿Donde vas?- Le preguntó Jared.

-Me han traído con ellos.- Nessie arrugó la frente.- Mis padres se han ido a buscar al final a Chase.

-¿Y porqué traes esa cara?- Paul le sonrió.

-Me traen hasta aquí y ahora se van.- Nessie bufó.

Jared rió en voz alta y observó el claro donde había desaparecido su amigo.

-No te preocupes.- Paul rodeó sus hombros con su enorme brazo.- Vamos a casa de Billy. Él se alegrará de verte.

Al salir los tres de la vista de Emily, los lobos, se transformaron. Paul se agachó y Nessie subió a su lomo. Tras asegurarse de que la niña estaba bien cogida, echaron a correr. Al llegar a las tierras de Billy, aminoraron el paso.

-Ya puedes bajar.- Jared se acercó a Nessie tras cambiar de forma detrás de un arbusto.

-Gracias, Paul.- Nessie acarició la oreja del lobo cuando se agachó y él lamió su mano.

-Nos vemos.- Jared cambió nuevamente de forma y los dos lobos se perdieron entre los árboles.

-Hola.- Billy saludó a Nessie nada más entrar en la casita roja.

-Hola.- Se acercó despacio.- Me quedaré un rato haciéndote compañía.

Nessie se sentó en el sofá y observó como Billy limpiaba los peces que había pescado.

Edward seguía conduciendo por la ruta que su sobrino le había indicado. Una parte de si mismo, seguía en dudas sobre su reencuentro con Chase. Eso lo estaba atormentando profundamente. Al fin y al cabo, era el culpable de la transformación de su hermano.

-Cuéntame donde naciste... papá nunca me lo quiso decir. - Las palabras de Noël le sacaron de sus pensamientos.

-¿Y quien te ha dicho que te lo vaya a decir?- Preguntó un poco brusco a la vez que sorprendido.

-Va, no seas así.- Noël se apoyó entre los asientos y asomó la cabeza.- Aguafiestas.

-Illinois.- Soltó Bella.

-¿Chicago?- Noël miró sorprendido a Bella.- Puaff, menuda basura...¿eso estaba lleno de putas no?

-¿Cuando?- Edward miró a su mujer y a su sobrino.- Yo no recuerdo casi nada...Ni siquiera la calle donde vivía.

-Yo leí un libro, que en aquella época había muchas putas.- Dijo Noël riéndose.

-Pues dime que libro.- Contestó Edward ya molesto.

-¿Y tu para que quieres saber eso?- Bella le alzó una ceja y después frunció el ceño.

-Para nada.- Edward levantó las manos del volante en son de paz.

-Bueno, yo con lo mio.- Noël se acercó un poco más a los asientos delanteros.- ¿Y vosotros tenéis mucho sexo?

-¿Eh?- Preguntó Bella girándose.

-Pues eso...ñaka ñaka, pliki pliki...ups perdón acabo de tener un momento Izan. La verdad es que no me interesa para nada. Era por cambiar de tema.

-Bien.- Edward paró el coche.- Ya hemos llegado a la cabaña, así que desde aquí a correr.- Y salió del coche.

Bella y Noël salieron detrás de él y Edward empezó a correr hacía donde le había indicado su sobrino.

-¿Que mosca le ha picado?- Preguntó a Bella cuando Edward se alejó.

-No lo se, pero si no corres nos quedaremos muy atrás. Su otro don, es la supervelocidad.

-¿Pues entonces que mierdas estamos haciendo?- Preguntó el muchacho cuando salió corriendo tras su tío.

Bella no pudo evitar el reírse al ver a su sobrino. Sabía perfectamente que Edward nunca la dejaría atrás. Sin embargo, por un instante, dejó de escuchar las pisadas de Edward. Bella empezó a gritarle cuando se dio cuenta que por primera vez se había alejado de verdad de ella.

-¡Para de una vez! Te estamos perdiendo. Se que a este puedes escucharle a kilómetros. A mi no, pero a este si y nosotros te vamos a perder. Tu sobrino es un lento.

-No soy lento, soy semi.- Argumentó Noël

-¿Desnatado?- Preguntó Edward apareciendo delante de ellos de golpe.

-Te hemos alcanzado.- Dijo Bella sonriendo.

-No, es que ya veo la casa.- Dijo Edward en tono bajo.

Los tres se asomaron tras unos arbustos y vieron claramente la luz que salía de la sala principal. El viaje había sido extraño ¿Ahora que les depararía dentro de la casa?

Jake e Izan cambiaron la marcha a paso lento, una vez divisaron la vieja casa de Billy. Jake empezaba a encariñarse con aquel muchacho. Al fin y al cabo tenían antepasados de la misma familia. Jake sonrió a Izan cuando llegó a la puerta del garaje. Durante el trayecto le había contado a Izan que arreglaba coches viejos. Necesitaba enseñarle su coche y explicarle algunas cosas. Izan siguió a Jake hasta la gran puerta y cuando este la abrió, observó que una jovencita venía a lo lejos.

-¿Quien es esa?- Preguntó a Jake señalandola.

-Es la prima de Quil.- Jake arrugó la frente.- Vino de visita hace unos días.

-Esta que se sale.- Izan parecía babear el suelo.- Mira como le rebotan las tetas cuando camina.

Jake estiró su brazo y le dio un golpe en la nuca a Izan.

-No te pases, intenta ser un caballero cuando te la presente.- Jake cerró la puerta de nuevo.

-¿Algo así como un piropo?- Y le sonrió picaramente a su nuevo amigo.

-¿Un piropo?- Jake alzó sus cejas.- Los piropos te los guardas. Ser un caballero, es hablar con respeto.

-Hola Jake.- Dijo la joven al acercarse a ellos.

-Hola Kara.- Jake le dio dos besos.- Este es Izan, un...

-Soy un lobo.- Y extendió su mano a Kara.- Uno más de vosotros.

-No te pases.- Jake le dio un codazo en las costillas.- No estas en ninguna manada.- Y lo miró ceñudo.

¿Entonces que hace aquí?- Preguntó Kara sorprendida.

-Es que soy un galan, morena. Quisiera ser pirata, no por el oro ni la plata, sino por ese tesoro...que tienes entre las patas.- Soltó Izan.

-¡Estúpido!- Gritó Jake.- Eso no es ser un caballero.

-¿Lo has sacado de la perrera?- Preguntó Kara.

-¿¡Que ocurre aquí!- Nessie salió chupando un helado de fresa.

-Renesmee.- Saludó Kara.- Estabamos discutiendo sobre si este animal, provenía de una perrera o no.- Y señaló a Izan.

-Es muy mono.- Nessie agachó un poco la cabeza.

-Mono o no, la cortesía la tiene en el cu...- Jake le tapó la boca a Kara.

-No te rebajes a su nivel.- Le dijo en el oído.

-No estaras intentando ligar con ella...¿verdad?- Nessie miró a Izan.

-¿Y a ti que más te da?- Preguntó Jake sorprendido.

-Es la prima de Quil y la imprimación de Jared.- Nessie bufó.- Igual le tocan la carita.

-Pues vaya.- Izan abrió la puerta y entró en el garaje.- Enseñamé lo que querias enseñarme.

Kara se despidió de Nessie y se marchó a paso rápido de allí, diciendo que iba a por una amiga. Nessie asintió y le hizo prometer que más tarde volvería. Al girarse, se encontró a los dos muchachos sin camiseta. Sintió como el helado se empezaba a derretir en su mano y se acercó despacio hasta su lobo.

-¿Ya habeis acabado?- Preguntó mirando a Jake.

-Le estaba enseñando mi coche.- Jake abrió la puerta y le mostró a su nuevo amigo su trabajo.

-Pues vaya pedazo de cafetera.- Le dijo Izan riendose.- ¿La has fabricado con las sorpresas del huevo kinder?

-¿Como?- Jake miró a Izan enfadado.- No sabes apreciar un buen trabajo.- Señaló la puerta del garaje.-¡Fuera de aquí! Cuando sepas apreciar un buen trabajo, entonces, te dejaré entrar.

-Pues que bien.- Izan se encogió de hombros y miró el cesped que había fuera.- Las verdades duelen.

Izan se tumbó en el cesped y Nessie se acercó a Jake.

-Se me esta derritiendo el helado.- Nessie suspiró.- No es justo. Siempre que estoy al lado de un lobo, la temperatura sube. Prefiero el frio de mi casa.

-¿Y que quieres que haga?- Jake se encogió de hombros.

-Ayudame a comermelo.- Nessie le tendió el helado.

-No me gusta el hielo.- Jake negó con la cabeza.

-Gracias.- Nessie salió enfadada del garaje y se sentó al lado de Izan.

Tras observar que Jake no salía con ella, recordó la charla con Leah. Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. Nessie se recostó un poco sobre Izan y le tendió el helado.

-¿Que haces?- Preguntó Izan abriendo los ojos.

-Se esta derritiendo y no puedo comerlo yo sola.- Nessie le sonrió.- Billy me lo dio hace un rato, pero mi dieta es...Digamos que me asemejo más a mis padres ¿me ayudas?

Nessie estendió su brazo y en ese instante, el helado, se precipitó sobre el pecho de Izan.

-Me has manchado.- Izan señaló su pecho.- Ahora tendrás que arreglarlo.

Nessie miró hacía el garaje y se dio cuenta que Jake los estaba observando. Aquello sería un punto a su favor.

-Como quieras.- Nessie se inclinó sobre Izan y deliberadamente chupó su pezón para quitarle los restos de fresa.

-¿¡Pero que haces!- Izan se levantó de golpe.

-¿Como quieres que te lo limpie si no tengo papel a mano?- nessie le sonrió.- Además, tampoco es tan malo.

-No.- Izan negó con la cabeza.- No, al menos que quieras que tu novio me arranque la cabeza.

-No es mi novio.- Dijo Nessie mirando a Jake.- Él esta imprimado de mi.- Ella ladeó su cabeza.- Cosa que es muy diferente. Así que en todo caso, yo puedo elegir.

-¡Nessie!- Jake salió enfurecido del garaje.- Será mejor que volvamos a casa.- Jake tiró de su brazo.- ¡Y tira ese puto helado!- Lo estampó contra el suelo y miró a Izan como si fuera a arracancarle la cabeza de un golpe.

-Yo no he echo nada.- Izan levantó las manos en son de paz.- Tu chica esta salida.

-¡Mira quien fue a hablar!- Nessie lo señaló.

-¿Interrumpo algo?- Preguntó de nuevo Kara.

-Oh.- Izan abrió sus ojos.- Si ha vuelto.- Miró a la chica que la acompañaba.- Y con una rubia.

-¿Por qué tienes así cogida a Nessie?- Kara observó a Jake con detenimiento.-¿Y que le ha pasado a este?- Y señaló el pecho pegajoso de Izan.

-La loca me ha tirado helado.- Izan miró a la rubia.-¿Quieres limpiarlo tú?

-Pero...- La chica miró asombrada a Kara.

-Tu ojos son dos luceros, tus mejillas dos manzanas...que hermosa ensalda de frutas, hariamos con mi banana.- Izan miró a la rubia sonriendo.

-¡Pervertido!- La rubia escandalizada salió de allí como alma que lleva el diablo.

-Eres...- Nessie se quedó con la palabra en la boca al ver como Leah se acercaba a Izan.

Ninguno tuvo tiempo de reaccionar, cuando la mano de la loba se estampó contra la mejilla de Izan. Los ojos de Jake se abrieron de golpe y Nessie se quedó flipada.

-¿Que a sido eso?- Preguntó Izan con la voz ronca y frotandose la mejilla.

-Aquí nos respetas.- Leah estaba muy enfadada.- Los abusones como tú, no son bienvenidos.

-No soy un abusón. Solo me pieden las faldas.- Izan se defendió.

-Mejor volvemos a casa.- Nessie tiró del brazo de Izan.

-Tú no te vas sola con este.- Leah señaló al joven.- Tal vez te viola por el camino.

-Os estais pasando.- Izan empezó a caminar hacía la casa.

-Mejor olvidemos esto.- Nessie coguió a Jake de la mano.- Si tio Emm se entera, tendremos guasa hasta el próximo siglo.

Los tres se encaminaron hacía la mansión Cullen. Al llegar allí, Nessie, abrió la puerta avergonzada.

-¿Que haceis aquí?- Preguntó Carlisle sonriendo a su nieta.- Se supone que ibas a pasar unos días allí.

-Prefiero olvidarlo.- Dijo Nessie avergonzada.- Izan tiene un serio problema.

-¡No tengo nigún problema!- Gritó Izan mientars subía las escaleras.

-Parece que esta muy enfadado.- Agregó Jasper.

-¿Enfadado?- Jake alzó una ceja.- Más bien herido.

-¿Un accidente?- Carlisle se levantó preocupado.

-¿Que llamas tú accidente?- Nessie miró a su abuelo.- Porque una buena ostia de Leah no es nigun accidente. Como mucho le ha herido su ego emocional.

-¿Leah a pegado a Izan?- Emmett apareció derrepente por la puerta del jardín.- Que lastima habermelo perdido.

-Él intentó ligar en La Push y Leah se sintió ¿celosa?- Miró a Jake de reojo.

-¿Leah celosa?- Jasper rió.

-Si es un marimacho.- Agregó Rosalie.- Creo que no se acasará en la vida.

-No seais así.- Esme abrazó a Nessie.- Mejor quedaros en casa esta noche. Tal vez si Leah se lo encuentra en su camino, no tenga la misma suerte. Será mejor que cenes algo y subas a dormir.

-Si, abuela.- Nessiemiró resiganda a su abuela. Su plan de conquista le había salido mal y eso no le gustaba en absoluto.

Tras cenar lo que Esme le puso en el plato y beberse un vaso de sangre, se metió en la cama pensando como podría hacercarse a Jake a la mañana siguiente.

Edward, Noël y Bella se acercaron despacio hasta la casa. Edward dudó un instante al escuchar la televisión dentro y la mente de su hermano. Hacía demasiado tiempo desde la última vez que lo había visto. Miró dudando de nuevo a Bella. No estaba muy seguro de estar haciendo lo correcto

-Bella, cariño, no se... esto me resulta extraño ¿si te pido un favor lo harás?-Sujetó a su mujer por los hombros, mirándola directamente a los ojos.

-Eso depende de lo que quieras pedirme-Bella alzó la barbilla.

-Pase lo que pase, no te metas.- Edward miró de una forma extraña a Bella.- Podría resultar peligroso.-Le dedicó su sonrisa de medio lado.

-No. Yo estaré a tu lado, pase lo que pase.- Bella empujó a Edward y se dirigió hacia la puerta.

-Siempre igual. Esta mujer no cambiará nunca.-Edward suspiró y fue tras Bella.

Noël los observó un momento y los siguió preguntándose que pasaría a continuación.