Capítulo 10 - Tormenta/La Batalla del Guardián de la Tormenta.

Al día siguiente, Ieyuji trabajó aún más duro de lo usual con Basil. Reborn siguió observándolo. Estaba pensando en enseñarle la técnica de la Primera Generación, Punto Cero Avanzado. Pero por lo que veía, decidió no hacerlo.

Recordando los detalles de los anteriores combates, Ryohei podía usar Llamas de Última Voluntad libremente, mientras que Lambo tenía el poder del Guardián del Rayo de Primo. Con sólo ver eso, era claro que el grupo de Tsuna tenía la ventaja, por eso se contenían. Si usaran toda su fuerza, se volvería una batalla de un solo lado.

Reborn también recordaba el día anterior. Dentro de esos ojos había una preocupación oculta, como si hubiera querido saltar y pelear él en lugar de su Guardián del Rayo, pero se contuvo. Reborn encontraba esa característica de preocuparse por sus subordinados como algo necesario para el Jefe que volvería a Vongola a sus bases durante su gloria como Vigilantes.

Viendo a Ieyuji, sin embargo, no veía nada más que su sed de gloria y victoria, además de su deseos de sobrepasar a su hermano, lo que era imposible.

Reborn suspiró, el mal presentimiento que le molestaba desde que vió la Llama Rojo Oscuro mezclada con su Llama del Cielo todavía no se disipaba. Se bajó su fedora y decidió enseñarle cómo entrar al Modo Híper Última Voluntad en su lugar.

Aunque hubiera aceptado entrenar a Ieyuji para volverse un gran Décimo, si Ieyuji continuaba siguiendo sus deseos egoístas, sería en vano. A pesar de que Reborn mismo, el mejor asesino del mundo, estuviera ayudando a entrenarle.


De regreso a la Residencia Sawada, Chrome estaba comiendo el desayuno mientras Tsuna observaba a Lambo dormir.

—Bossu —le llamó Chrome. Tsuna giró su atención hacia ella.

—¿Cree que deberíamos dejar a su hermano gemelo como está? ¿Qué deberíamos hacer si la Llama lo domina y toma su cuerpo por completo? Si eso sucede…

—Chrome —la llamó una voz profunda.

—¿Mukuro-sama?

Mukuro apareció a su lado. Ella bajó la comida a un lado y se puso de pie.

—Mukuro-sama, vino de visita.

—Kufufufu, por supuesto. También soy el Guardián de la Niebla de Sawada Tsunayoshi. Acabo de terminar de ayudar al Loco del Béisbol con su entrenamiento y luego vine aquí… Si eso sucediera, mi querida Chrome…

Chrome miró a Mukuro y a Tsuna, quien parecía estar diciéndole algo

—Pelearemos con seriedad, aunque signifique mostrar nuestras capacidades —declararon Mukuro y Tsuna, aunque este último estaba expresándolo por sus ojos, aún cuando estos fueran blancos.

Chrome se sintió confortada y sonrió.


En algún lugar, I-pin estaba trabajando duro en su entrenamiento bajo la tutela de Fon, quien estaba feliz ante las mejoría de su aprendiz. Viendo a su otro estudiante, suspiró. Mochida parecía un caso perdido por alguna razón.

Pero no podía evitarse, viendo cómo su sobrino era conocido y temido por toda la ciudad.


Cuando la noche llegó, Ieyuji estaba tan cansado de su entrenamiento con Basil. Los tres se dirigieron a la Escuela Media de Namimori.

—Reborn, creo que perderemos otra vez —le dijo Ieyuji a Reborn.

—¿Hm? ¿Por qué piensas eso cuando la batalla no comenzó? —preguntó mientras miraba el camino, sin molestarse en mirarlo.

—Fácil, hiciste que mi Guardián de la Tormenta fuera un niño. Es como si me dijeras que no teníamos otra opción que usar las sobras —suspiró Ieyuji.

Los ojos de Basil se abrieron por la sorpresa ante esas palabras.

—No diga eso, Sawada-dono, debe confiar en su familia.

Ieyuji miró a Basil con frialdad y burla.

—La confianza es algo que los débiles usan. Yo no la necesito

Luego siguió caminando, dejando a Reborn, quien dejó de caminar, y a un congelado Basil en el camino.

Reborn se bajó la fedora y dijo:

—Es por eso que nunca le ganas a Tsuna, Baka Yuji. A pesar de todo el entrenamiento que te doy, seguirás siendo débil. Una Famiglia debería tener un lazo de confianza entre ellos… Es uno de los mayores requisitos para un Jefe, Baka Yuji.

—… Reborn-san —Basil miró a Reborn, quien suspiró.

—Si sigue de ese modo, voy a empezar a animar a Tsuna y a sus Guardianes elegidos en vez de a él. Ellos nunca me fallan, siempre me sorprenden.

Basil permaneció en silencio. Él y su Maestro, Iemitsu, también estaban observando las últimas dos batallas y también sintieron lo fuerte que su Familia era. Viéndolos, podían ver a la Primera Generación en ellos.

Ahora mismo, a Basil le fue ordenado que observara el resto de la batalla mientras Iemitsu volvía a Italia a verificar al Noveno.

Ambos continuaron caminando, dirigiéndose a su destino.


Pronto llegaron al lugar, viendo que Mochida, Ken, Chikusa, I-pin, Fin y Colonello ya estaban allí.

—¿Cómo es su condición, Fon? —preguntó Reborn.

—I-pin está lista —informó, e I-pin asintió para confirmarlo.

Reborn le sonrió, viendo la resolución oculta en sus ojos.


Pronto llegaron a la entrada de la Escuela; Varia ya se encontraba allí (excepto por Lussuria y Xanxus), esperándolos. Cervello también estaba allí.

—Hoy será dentro, huh —murmuró Mochida. Todos miraron sus alrededores.

—¿Tsuna y los demás? —preguntó Reborn.

—Todavía no llegan —respondió Cervello.

Todos esperaron en silencio hasta que-

*¡Boom!*

Escucharon una explosión. Buscando la fuente, provenía del otro lado. Segundos más tarde, vieron a Yamamoto riendo, Gokudera molesto y Ryohei sonriendo mientras corrían hacia ellos. Alguien parecía perseguirlos, y pronto vieron quién era. Se trataba de Hibari Kyoya, tonfas en mano y claramente irritado.

—¡¿Podrían dejar de arrastrarme a su estupidez?! —gritó Gokudera.

Yamamoto rió mientras seguía corriendo.

—¡Vamos Hibari, ven a mirar con nosotros AL EXTREMO! —gritó Ryohei.

Hibari ahora emitía un aura oscura, realmente molesto y furioso.

—Por despertarme de mi siesta… ¡LOS MORDERÉ HASTA LA MUERTE A TODOS!

Cuando los tres llegaron, Ryohei se dio la vuelta y se preparó para pelear.

—¡Ven y pelea entonces, Hibari! —gritó.

Pronto, ambos se encontraban peleando. Gokudera suspiró mientras Yamamoto reía.

—¿Dónde está Tsuna? —preguntó finalmente Yamamoto. Hubo un momento de silencio antes de que gritaran:

—MIERDA, LO DEJAMOS-

—Bossu está aquí —se escuchó la voz de Chrome antes de que Gokudera y Yamamoto entraran en completo pánico.

Todos se giraron y vieron a Tsuna con Chrome saliendo de la Niebla. Lambo estaba en brazos de Tsuna, completamente bien y saludable.

—¡¿USTEDES TRES SON IDIOTAS?! ¡CORRIENDO Y DEJÁNDONOS ATRÁS! —gritó Lambo.

Gokudera se inclinó 90 grados.

—¡Lo lamento Juudaime, le fallé como su mano derecha! ¡Castígueme como quiera!

Yamamoto rió y dijo:

—Perdón, perdón, estábamos siendo perseguidos por Hibari así que corrimos por nuestra vida.

—Esto sucede porque lo obligaron a venir —justo cuando Lambo decía esto, escucharon más explosiones como resultado de la pelea de los dos superiores.

—La pelea ni siquiera comenzó y la escuela ya está medio destruida —comentó Chrome.

Yamamoto rió una vez más. Por primera vez, Varia sudó por la vista, incluso los estoicos Cervello. Ieyuji y los otros también sudaron ante la vista. Mochida, quien miraba a Hibari, comenzó a temblar.

Fon suspiró con tranquilidad, disfrutando el verlos al igual que Colonello, quien tenía una sonrisa en sus labios. Reborn sólo sonrió ante la vista. Basil encontró impresionante que tuvieran tal diversión además de un fuerte lazo.

—¿Podemos comenzar ahora? —preguntó el líder de Cervello.

Gokudera se paró derecho y todos lo observaron. Una nueva explosión se escuchó.

—No se preocupen por el idiota y la Alondra, comencemos —suspiró cansado.

—Están teniendo dificultades, ¿eh, Gokudera Hayato? —sonrió Reborn. Gokudera sonrió ligeramente y dijo:

—Es realmente difícil controlar a estas personas. Si Juudaime no estuviera en este estado, ya hubiera mostrado su lado sádico.

—¿Lado sádico? Eso es algo que me gustaría ver —dijo Reborn, su sonrisa ensanchándose.

Yamamoto, Lambo, Chrome y Gokudera sudaron frío. Todos pensaban lo mismo: "Es porque tú le enseñaste que él tiene un Lado Sádico ahora".

—El campo de batalla de esta noche será el tercer piso al completo. Eso incluye la torre oeste, que conecta con esta, y no solo los pasillos sino también los salones de este piso —explicó Cervello mientras se escuchaba otra explosión.

—El otro lado ya fue destruido sin que comenzaramos Bossu —dijo en un tono plano Chrome. Gokudera suspiró. Yamamoto rió, haciendo que el primero le gritara.

—¡Esto no es gracioso, Loco del Béisbol!

Uno de los Cervello continuó.

—Sin embargo.

—¿Eh?

Todos escucharon un traqueteo de la puerta más lejana, entonces el espacio entre este y la próxima puerta fue destruida, incluyendo las ventanas cercanas. Sillas y mesas dentro de la clase fueron arrojadas por la ventana.

Ieyuji y su Famiglia estaba sorprendida. Los Arcobaleno permanecieron en silencio, al igual que Tsuna y sus Guardianes.

—¿Q-Qué fue eso, byon?

Algo salió del cuarto, era el otro Cervello, quien continuó la explicación.

—Establecimos turbinas como esa en varios lugares alrededor del campo.

—¿Turbinas? —preguntó I-pin.

—Esto es desventajoso para I-pin. Con su cuerpo pequeño, no creo que pueda soportar ese fuerte viento —dijo Fon, disgustado. Reborn asintió.

—Hay cuatro ventiladores. Están diseñados para crear fuertes ráfagas de forma aleatoria.

—Realmente es un Campo para la Tormenta —comentó Basil.

—Si eres golpeado por el viento directamente estás fuera —agregó Chikusa.

—Esto es un locura, byon —agregó Ken, un escalofrío recorriéndole el cuerpo.

Ieyuji miró a I-pin.

—Entonces, ¿puedes hacerlo?

I-pin miró a Ieyuji y asintió para luego darse la vuelta. Pero él no estaba convencido. Cervello continuó explicando.

—Esta vez, habrá un tiempo límite para la batalla. Quince minutos luego de comenzar, a menos que quede uno solo de pie, las bombas colocadas en las turbinas explotarán una a la vez y destruirán el piso.

—E-Espera, ¿no es eso demasiado? —dijo Mochida mientras temblaba un poco.

—Déjame decirte esto ahora, el otro lado ya fue destruido —dijo Lambo escuchando otra explosión.

—¿No pueden hacer algo con esos dos? —les pidió Reborn. Estaba irritado por las explosiones.

Gokudera levantó sus manos y sacudió su cabeza. Yamamoto rió una vez más, Chrome permaneció en silencio y Lambo suspiro.

Entonces Tsuna caminó hacia Yamamoto y le dejó a Lambo, quien tomó al niño y miró a Tsuna curioso.

—¿Tsuna?

Tsuna se alejó, dirigiéndose hacia los dos que hacían demasiado ruido. Gokudera estaba a punto de seguirle, pero recordó que ese era su batalla y tuvo que contenerse.

Todos esperaron a que volviera hasta que… Se escuchó la explosión más fuerte, sorprendiendo a todos. Luego de eso, no se escuchó nada más.

Ieyuji tomó la oportunidad para preguntar:

—Si la batalla no termina luego de quince minutos, ¿qué sucederá?

—Los competidores morirán. No habrá ganador —respondió Cervello con sencillez.

Todos permanecieron tranquilos por un tiempo, procesando todo en su mente, hasta que escucharon pasos. Automáticamente y por instinto, se giraron hacia la fuente.

Tsuna se acercó con Ryohei y Hibari, quienes habían detenido su pelea mientras miraban mal al otro. Por alguna razón, tenían un gran chichón en su cabeza.

—Bienvenido, Bossu —saludó Chrome a su Jefe.

—¿¡E-En serio!? ¡¿Ese Tsuna Sin Alma detuvo la batalla de los dos demonios?! —Mochida estaba estupefacto.

Ahora todos los Guardianes de Tsuna estaban mirándole, haciéndole temblar con miedo.

—Idiota —dijo Reborn (en realidad lo estaba disfrutando)

Hibari lo miró con un aura fría emanando de él.

—Ahh, ¿cuándo es mi turno de pelear? Quiero morderlo hasta la muerte ahora.

—Estoy de acuerdo contigo al Extremo Hibari —Ryohei lo miró con frialdad.

—¿Puedo cortarlo? —preguntó Yamamoto con una sonrisa llena de instinto asesino.

—Espera, déjame golpearlo primero Takeshi-nii —dijo Lambo peligrosamente mientras una chispa de electricidad salía de su cuerno. I-pin encontró la imagen aterradora.

—No, por favor, déjenme destruir su cerebro primero —dijo Chrome con una dulce amenaza que uno sólo podía comparar con una bruja que promete dolor.

—Oi, Cervello, cambia la batalla ahora mismo, quiero matar a ese chico —pidió Gokudera, la furia evidente en su tono. Por primera vez, los Cervello sintieron miedo en su usual máscara estoica.

Ieyuji también estaba asustado por las miradas furiosas. Basil, Ken y Chikusa no eran la excepción. Fon y Colonello encontraron sorprendente la intención asesina que mostraban, al mismo tiempo que temblaban un poco. Estaban agradecidos de que estuvieran dirigiéndola hacia Mochida, quien era lo suficientemente tonto como para decir la ahora palabra tabú "Sin Alma". Mochida miró a su alrededor, pidiendo ayuda, pero nadie se atrevió a cruzar la línea.

Ahora temía que su vida fuera a terminar ese día.

Varia lo encontró divertido, pero también ocultaron su miedo. Nunca habían pensado que sentirían miedo de alguien más que su Jefe con su Llama de la Ira. Tomaron nota: 'No decir la palabra Sin Alma a su Jefe en frente de sus Guardianes.'

Cuando estaban a punto de darle a Mochida un asesinato sangriento, un chasquido de dedos los regresó a la realidad. Se dieron la vuelta para ver a Tsuna mirando a los Varia, y luego mirando a Chrome, dándole un mensaje silencioso que ella entendió y comenzó a leer su mente a través de su Niebla.

—… No, no lo es Bossu… No, no podemos… Sí Bossu —Luego de leer su mente, Chrome les comunicó a sus compañeros Guardianes.

—Bossu dice… No deberían enojarse por cada cosa. Está bien porque, dado mi actual estado, es la verdad. No soy nada más que un ser sin vida, sin alma.

Gokudera, Yamamoto, Lambo y Hibari hablaron al mismo tiempo:

—No lo eres Juudaime/Tsuna/Tsuna-nii/Omnívoro.

—Le dije lo mismo, entonces Bossu dijo… E-En todo caso, dejen de matar a Mochida con la mirada y enfóquense en la batalla. Perdónenle y sigamos.

Todos los Guardianes respondieron inmediatamente.

—No.

—Hahaha, p-pero sabes Tsuna, no podemos dejarlo ir tan fácilmente —razonó Yamamoto.

—Bossu entonces dijo… Si no pueden dejar su resentimiento ir, entonces dénselo todo a Hibari-san y dejen que él lo libere en el Encuentro de la Nube. No volveré a interferir… En otras palabras, haz lo que quieras, Guardián de la Nube.

—Muy bien entonces, Omnívoro. No puedo esperar más, morderé a ese Herbívoro hasta la muerte —sonrió Hibari. Se dio la vuelta, pero no se fue, alejándose de ellos para hacer lo que querían que hiciera, observaría el encuentro.

—Tch, si Juudaime lo dice —gruñó Gokudera, perdiendo su oportunidad de matar a Mochida. Yamamoto rió, pero se veía decepcionado.

—¡QUIERO GOLPEARLO AL EXTREMO! —gritó Ryohei por la ventana.

—Qué desperdicio —suspiró Lambo.

Chrome asintió, también decepcionada porque no podría destruir su mente aunque fuera un poco. Reborn sonrió y miró a Tsuna. Podía ver el alivio, además de la disculpa silenciosa y esperanza de que Mochida sobreviviera a la furia de sus Guardianes. Reborn lo encontró demasiado amable hacia los demás, especialmente hacia aquellos que lo insultaban.

Gokudera se giró hacia los dos Cervello.

—Continuemos entonces.

El primer Cervello regresó a la realidad.

—E-Entiendo.

Lambo se giró hacia I-pin.

—Recuerda lo que te dije, I-pin.

I-pin miró a Lambo, quien estaba en brazos de Yamamoto. Él continuó.

—Hayato-nii y Belphegor. Fuerza y habilidades en combate no son suficientes para derrotarlos. Ambos son luchadores de medio rango como tú. Ten cuidado.

I-pin sonrió, agradecida con su amigo, y asintió.

—Hey, hey señoritas —dijo un extraño mientras se acercaba a Cervello y les tocaba el hombro. —¿Deberíamos irnos y tener una cita?

En lugar de responder, ambas lo golpearon al mismo tiempo, haciendo que callera.

—Ouch.

Mammon reconoció al extraño.

—Ese es…

—¿Por qué estás aquí, Shamal? —suspiró Gokudera.

Era Shamal, el maestro de Gokudera.

—Hahaha, estoy aquí para mirar tu batalla. Escuché que mejoraste dramáticamente, así que vine a verlo.

Gokudera simplemente suspiró.

—Bien, entonces ven a este lado y observa en silencio. Si molestas a Juudaime entonces te haré volar aunque esté en medio de la batalla.

—Bien, bien, lo haré. Hay una chica hermosa por allí así que está bien —dijo Shamal mientras se ponía de pie.

—Puedes golpearlo si quieres, Chrome —le dijo Gokudera.

—¡Haremos lo de siempre, todos! —gritó Ryohei.

Todos sabían a qué se refería. Sólo Gokudera no quería. Tsuna estaba en silencio, en su condición no podía quejarse para nada aunque en realidad le gustaba.

—¡Hibari, únetenos! —gritó Ryohei.

—Cállate o te morderé hasta la muerte Herbívoro —gruñó él, tonfa en mano.

—Bueno, nunca te nos uniste antes Hibari —rió Yamamoto.

Hibari simplemente dijo 'Hn' y miró hacia otro lado. Oh bueno, serían sólo ellos.

Ryohei los empujó a todos a formar un círculo de nuevo.

—¡Gokudera, pelea! —gritó Ryohei. Todos lo copiaron, al igual que Tsuna y Chrome. Hibari permaneció en silencio.

—Ohh, es vergonzoso ser joven —comentó Shamal.

—Ahora bien, vengan al centro —dijo el Cervello líder.

Gokudera miró a Tsuna por un segundo y dijo:

—Me iré, Juudaime.

Se inclinó y miró a I-pin. Le dio un mensaje en silencio pero que ella entendió y ambos avanzaron. Belphegor ya estaba listo para pelear.

—Ya que el campo de batalla de hoy es amplio, emitiremos la batalla en el área de espectadores —dijo Cervello.


Ambos Cervello verificaron la mitad del Anillo de Bel e I-pin y los confirmaron. Tomaron ambas partes.

Bel rió y dijo:

—Me pregunto qué podrán hacer ustedes dos. Veo que el niño es un artista marcial, ¿qué hay de ti?

—Uso bombas, Loco de los Cuchillos —respondió Gokudera.

Bel estaba sorprendido, y rió.

—Así que sabes cuál es mi arma.


Lambo sonrió y gritó:

—¡Estupidera, recuerda contenerte!

—¡Cállate, Vaca Estúpida, ya lo sé! —gritó de vuelta Gokudera.

Shamal levantó una ceja.

"¿Contenerse? ¿Por qué?"


Bel estaba molesto porque fuera a contenerse.

—Shishishi, ¿crees que puedes contenerte? ¿En esta situación?

—Una batalla estratégica es suficiente. No necesito darlo todo. Ganaré, por Juudaime —respondió Gokudera.

—Ushishi, lo veremos.

Bel se acercó a Gokudera, pero cuando estaba por tocar su hombro, él lo alejó inmediatamente. Bel frunció el ceño y miró a I-pin. Se agachó para alcanzarla.

—Tengamos una buena batalla, niña —dijo Bel. Cuando estaba por tocarla, Gokudera la alejó, confundiendo a la niña.

Bel se puso de pie

—Oh, ¿entonces no tendremos un encuentro amigable?

—¿Quieres ponernos un hilo? Buen intento, piensa en otra forma —gruñó Gokudera.

Bel rió.

—No sé de qué estás hablando, pero está bien. Te arrepentirás.

Pero mentalmente, estaba gruñendo. "Shishishi, me atrapó."

Los Cervello entonces anunciaron:

—La Batalla de la Tormenta, Belphegor vs. I-pin vs Gokudera Hayato. ¡Comiencen!

Gokudera fue el primero en hacer un movimiento. Avanzó hacia Bel, quien rió mientras sacaba sus cuchillos, dirigiéndolos hacia Gokudera. Él los evitó con suavidad y le arrojó dinamitas las cuales fueron fácilmente cortadas. Sin embargo, dentro tenían bombas más pequeñas, las cuales explotaron.

—Tch.

Gokudera estaba a punto de arrojar otra bomba, pero sintió otra presencia acercarse. Era I-pin, quien lo pateó pero debido a su tamaño, Gokudera pudo bloquearlo fácilmente.

Sin embargo, estaba impresionado por el progreso de la menor.

I-pin continuó atacando mientras que Gokudera bloqueaba. Pero cuando sintió que Bel estaba a punto de atacarlos, agarró a I-pin y lo evitó.

Una turbina se activó hacia donde Gokudera e I-pin habían saltado, causando que todos pensaran que habían sido arrojados por la ventana, incluso Bel. Pero entonces, comenzó a buscarlos.

—¿Dónde diablos-?

Bel se dio cuenta tarde al sentir el impacto de las bombas detrás suyo.

"Tch, ¿me engañaron? ¿Al Príncipe?"


—Cambio de dirección —comenzó a explicar Chrome.

—¿Cambio de dirección? —le preguntó Ieyuji.

—Hace que el objetivo o todos quienes le vean se enfoquen en él mientras golpea desde las sombras. Mientras más te enfoques en la persona, más fácil es golpearlo. Es como un truco de magia, para llamarlo de alguna forma.

—Así que está usando eso como ventaja, no está nada mal. La bomba nueva también fue impresionante —comentó Shamal, impresionado con el crecimiento de su estúpido estudiante.

—Es la técnica que derrotó a Baka Yuji cuando lo probó. Bomba Cohete —agregó Reborn, haciendo que Ieyuji diera un pequeño salto al recordar su primera derrota.

—En realidad, ese no es su mejor truco —comentó Yamamoto, haciendo que toda la atención fuera hacia él. —Todavía no destaca en esa parte, pero es lo suficientemente bueno. Se los diré ahora, él es mucho más fuerte que eso.

Todos volvieron su atención a la pantalla al ver a Bel intentando encontrar a Gokudera y a I-pin.

"Ahora que pienso en ello, hay algo extraño sobre I-pin que no puedo identificar. ¿Qué será?" se preguntó Lambo.


En el cuarto donde Gokudera e I-pin se ocultaban, ella seguía confundida en cuanto a porqué Gokudera la protegió cuando eran enemigos.

—Gokudera-san —lo llamó.

—Shh, nos escuchará —susurró Gokudera.

I-pin se mantuvo en silencio. Gokudera suspiró de alivio y la bajó, sacando una bomba.

"Si puedo hacerlo de forma correcta, podré terminar con esta batalla… Heh, parece ser que tendré que sacar su otra personalidad."

Bel estaba mirando por los alrededores cuando sintió otro viento. Pronto, el huracán se activó una vez más. No solo uno, sino cuatro.

Estaban a su alrededor, pero Bel estaba en un punto donde no podrían escucharlo. Él rió, si esas turbinas se activaban, ellos tendrían que salir de las clases y entonces podría encontrarlos. Preparó sus cuchillos una vez más, los cuales parecían estar bailando a su alrededor.

Bel sintió que algo estaba mal al sentir el calor. Al mismo tiempo, la ráfaga se volvió una llamarada.

Se enfocó en sentir su presencia. Cuando se dio la vuelta, Gokudera vino desde el frente de la llamarada arrojando su Bomba Triple. Bel las cortó antes de que le golpearan, pero Gokudera hizo que su Bomb Spray[1] explotara, creando una pantalla de humo.


—Heh, ese truco no funcionará en Bel —dijo Mammon.


Bel estaba tranquilo, no entró en pánico sólo por no poder ver a su enemigo.

Entonces escuchó pisadas y arrojó algunos cuchillos hacia esa ubicación. En lugar de golpear al objetivo, se trataba de un muñeco.

Estaba sorprendido de que Gokudera lo hubiera encontrado y golpeado contra la pared. Había dinamitas en la pared, las cuales explotaron.

Gokudera se mantuvo en su posición y sonrió.

—Ese es mi Bomba Sorpresa..


—Un golpe directo, kora —comentó Colonello.

—Increíble, Gokudera Hayato —Fon estaba impresionado.

Shamal estaba tanto sorprendido como orgulloso. Realmente no podía creer que se hubiera vuelto tan fuerte comparado con antes. En el pasado, lo recordaba como un mocoso que no se preocupaba por su vida, pero ahora es diferente.

Aprendió a sobrevivir y cuán preciosa es su vida, además de hacer lo que sea necesario por la familia.

Estas personas le cambiaron.

Reborn, que podía leer los pensamientos de Shamal, suspiró. Probablemente no va a tomarlo bien cuando se entere que el Gokudera Hayato frente a él no es el que conocía, el cual murió hace mucho tiempo.

Nadie podía culparlos por tomar el cuerpo de sus otros yo porque fue espontáneo, tampoco por no decirle a nadie.

Él fue el primero en saberlo sólo porque era en quien más confiaba en su antiguo mundo, además de ser el Asesino Número Uno del Mundo.

—Bel probablemente está sangrando —comentó Levi.

Mammon estuvo de acuerdo.

—Exactamente. 'Eso' va a comenzar.

—Qué horrible —dijo Squalo mientras hacia una mirada desagradable.


Gokudera, que estaba de pie frente a él, esquivó el ataque. Parte de la pared fue dañada. Pero entonces escuchó una risa familiar llena de locura.

—Ushishishishi hahahahaha mi sangre real fue derramada —rió Bel mientras se sostenía la cabeza.

Gokudera no estaba afectado, sabiendo que esto sucedería, sin embargo I-pin, quien acababa de llegar, estaba sorprendida por el estado de Belphegor.

—Está por comenzar, la verdadera naturaleza del Príncipe, el Destripador. —dijo Mammon mientras veía la risa de su usual compañero.

—Finalmente —dijo Gokudera. Bel seguía riendo con locura.

—I-pin, será mejor que te prepares y te pongas en serio si no quieres ser cortada —le advirtió Gokudera a la niña mientras preparaba sus dinamitas.

I-pin se preparó, comprendiendo. Bel una vez más les arrojó cuchillos con sus hilos, estos volaban hacia Gokudera.

Él, quien sabía que era el objetivo, se concentró y agarró algunos de los cuchillos, usándolos para defenderse del ataque.

—Ushishishishi

I-pin se unió a la pelea, volviéndola una de tres frentes. Era bastante intensa ya que Gokudera fue forzado a un mano a mano, pero no se preocupó.


—Increíble, ese mocoso puede mantenerse con ese tipo sin problemas —dijo Squalo impresionado.


Gokudera estaba a la par con Bel y a menudo lanzaba pequeñas bombas.

Mientras tanto, I-pin tomó su gyoza y preparó su Gyoza Kempo, con el cual atacó.

Sin embargo, ambos la evitaban fácilmente.


Mochida miró a los demás y preguntó.

—Hey, ¿cuántos minutos faltan?

—¿A qué hora empezaron? —preguntó Ryohei.

—Han pasado siete minutos desde que comenzó la batalla, quedan ocho —respondió Reborn.

—¡¿Tan poco, byon?! —Ken estaba sorprendido. ¿Ya habían pasado siete minutos.

Chikusa empujó sus anteojos, incluso él no pudo sentir el paso del tiempo. Sólo faltaba la mitad.


Bel ahora cortaba enloquecido, aunque los cuchillos se aseguraban de no golpear. Gokudera lo sabía, así que tomó a I-pin para distanciarse. Ella estaba por golpearlo, cuando él le habló.

—I-pin ¿puedes ver tus alrededores? —I-pin se detuvo y miró a Gokudera, quien estaba enfocado en Belphegor. Ella miró a su alrededor, sin ver nada, hasta que encontró algo brillante.

Gokudera, quien sabía sobre su mala vista, le prestó sus lentes de repuesto, los cuales ella aceptó. Y entonces finalmente se dio cuenta. Los hilos los rodeaban, bloqueando su escape.

Hibari, que observaba desde lejos, sonrió recordando ese ataque que bloqueó con facilidad la primera vez que se encontró con la Tormenta de Varia.

—Cuchillos e hilos… como Lambo dijo —murmuró I-pin pero Gokudera la escuchó.

—Heh, entonces Lambo te dijo algo, huh. Entonces deberías tener en cuenta eso y prepararte. Belphegor no es tan fácil como piensas. Puedo decir que es un experto. Lo aprendí de su ataque mismo —le informó mientras tomaba sus lentes y avanzaba.

I-pin lo encontró intrigante.

Gokudera pronto vio que Bel estaba arrojando los cuchillos para contrarrestar sus bombas. Bajó a I-pin y volvió a tirar su Triple Bomba. Bel sonrió, sabiendo que no funcionaría contra él mientras seguía lanzando cuchillos.

Sin embargo, en ese momento Bel atrapó algo… cuerdas.

Gokudera, quien conectó al final de la cuerda sus dinamitas, tiró de estas para que regresaran con Bel y explotaran


Mammon, Squalo y Levi estaban sorprendidos. ¡Era el mismo truco que usó Bel!

—¡Espera, ¿Gokudera-dono usaba cuerdas?! —preguntó Basil incrédulo.

—Lo aprendió de Bel mismo, aunque él no lo sabe —comentó Yamamoto, confundiendo a todos excepto a los Guardianes de Tsuna y a Reborn quien supo que se refería al otro Bel.

Lambo seguía en silencio, pensando con profundidad. Después de un tiempo, levantó su cabeza, finalmente dándose cuenta.

"¡En este mundo I-pin no es una Bomba Humana!"


Gokudera tomó la oportunidad para tomar otra vez a I-pin y dirigirse a la biblioteca.

—Gokudera-san… ¿por qué me proteges cuando somos enemigos? —le preguntó finalmente después de ser llevada en brazos durante toda la batalla.

Gokudera no respondió de inmediato, en su lugar se enfocó en alcanzar la biblioteca. Una vez ocultos, habló:

—Todavía tienes mucho potencial, I-pin. Ni a Juudaime ni a Lambo les gustaría que murieras aquí.

—¿Potencial…? —repitió I-pin, llamando también la atención de Fon.

—Daisangen. ¿Sabes ese movimiento? —I-pin negó con la cabeza. —Te lo diré. Será una de tus mejores técnicas en el futuro. No puedes usarla mientras seas una niña, pero pertenecerá a tu arsenal en el futuro. Así que no puedes morir ahora. No cuando sigues siendo joven.


Esto causó que Shamal bufara ante la actitud extraña de la Tormenta de Tsuna mientras que Yamamoto y Ryohei reían. Chrome sonrió ligeramente y Lambo tenía una gran sonrisa en su rostro.

Gokudera realmente tenía un lado suave cuando se trataba de los niños. ¿Por qué? Todo se debía a su precioso Jefe, Tsuna.


Gokudera sonrió mientras I-pin se sonrojaba por el cumplido.

"Ahora que pienso en eso, la I-pin de aquí parece hablar mejor el Japonés en lugar de confundirse con el Chino… Debe ser la diferencia entre la I-pin de nuestro mundo y la de aquí."

Gokudera miró el tiempo en su reloj. Cinco minutos. Suspiró ante el tiempo límite. Tenía que actuar rápido.


Ieyuji apretó el puño.

"¿¡Por qué no lo atacas?!"

Reborn podía ver lo que pensaba y volvió a mirar la batalla.

"Alguien que sólo busca la gloria nunca lo entenderá, Baka Yuji."

Tsuna observó la expresión de Ieyuji, y aunque sus ojos estaban blancos podía verse la decepción. Hibari lo notó pero no dijo nada. La llama había corrompido su mente.

Hibari apretó el puño dentro de sus mangas. No iban a repetir lo sucedido otra vez.


Gokudera e I-pin esperaban a que Bel los encontrara.

—Los encontré —sonrió Bel mientras arrojaba sus cuchillos.

I-pin se adelantó y comenzó a golpearlo, pero Bel la esquivó fácilmente. Gokudera tomó la oportunidad para arrojar su Bomba Doble, pero Bel arrojó sus cuchillos y las cortó fácilmente con los hilos. Gokudera se acercó y Bel sonrió mientras lo cortaba con un cuchillo. Gokudera dio un paso atrás para evitarlo.

—Te tengo —Bel estaba a punto de arrojar otro cuchillo cuando notó una bomba pequeña. Esta explotó, mandando a volar a Bel fuera del cuarto. Gokudera miró rápidamente su reloj. Cuando vio el tiempo, miró a I-pin y ocultó su reloj.

I-pin estaba por prepararse cuando escucharon la voz de Cervello.

—Tiempo restante, 1 minuto. La explosión ocurrirá en cualquier momento.

Mientras decía esto, escucharon explosiones venir del otro lado del cuarto. Las turbinas explotaron una por una.

I-pin entró en pánico y miró a Gokudera, quien tenía a Bel con él.

—Quedan 20 segundos.

—Mierda —siseó.

Corrió rápidamente hacia I-pin y la llevó con su mano libre. La biblioteca explotó cuando alcanzaron el final del pasillo.


—¡Hayato! —gritó Shamal.

Hibari, quien observaba desde lejos, entrecerró los ojos. Aunque el monitor tuviera interferencias, él parecía saber lo que había sucedido al igual que Tsuna y los demás, así que ninguno estaba preocupado.

Fon estaba preocupado por su estudiante. Quería ir, pero se controló. Miró a la Famiglia de Tsuna y descubrió que todos estaban calmados. Parecían creer que Gokudera volvería, a´si que volvió a mirar el humo, esperando lo mejor.


Cervello se acercó mientras el humo desaparecía. Allí estaba Gokudera sobre dos cuerpos.

Varia, la Famiglia de Tsuna y la Ieyuji los siguieron también. El cuerpo de Gokudera cayó a un lado para mostrar a Bel aún vivo, y a una aterrorizada I-pin.

—La ganadora de la batalla de la Tormenta es I-pin —anunció Cervello.

I-pin estaba demasiado sorprendida. Ryohei rápidamente fue a su lado al igual que Yamamoto, Lambo y Fon. Los dos últimos fueron hacia I-pin para calmarla. Estaba aterrorizada por la explosión, pensando que Gokudera había muerto para protegerla.

Yamamoto ayudó a Bel a acostarse y Ryohei sacó su Brazalete del Sol para curar a Bel, confundiendo a Fon y a Yamamoto.

—¿Sempai?

—¿Por qué no lo curas a él? —le preguntó Fon.

—Él está bien. Mejor dicho, pretendió caer para que la batalla terminara e I-pin fuera declarada la ganadora —respondió Ryohei en tono alto.

Todos estaban sorprendidos ante sus palabras. Ryohei fue recompensado con un puñetazo. Gokudera se puso de pie rápidamente y lo golpeó.

—¡¿Por qué fue eso Cabeza de Pulpo?! —gritó Ryohei mientras curaba a Bel.

—¡Eres demasiado ruidoso y no puedo descansar, Cabeza de Césped! —gritó Gokudera.

—¡¿Qué significa eso, Cabeza de Pulpo?!

Ambos se miraron entre sí fijamente. Parece ser que despertaron a Bel por ser tan ruidosos, quien los miraba desde el suelo. Viendo la situación, sabía que había perdido la batalla.

—Eso es imposible, ¿cómo sobrevivió a la explosión? Nos aseguramos de que fuera lo suficientemente fuerte para que murieran —se sorprendieron los Cervello, aunque sus máscaras lo ocultaban.

—Sistema C.A.I.

Todos miraron a Hibari, quien comenzó a explicar.

—Ese chico posee un arma que puede utilizar las cinco Llamas que fluyen por su cuerpo. Usó el Sistema C.A.I. para protegerse en el mismo momento en que la bomba explotó. Una vez que el peligro pasó, dejó de usarlo mostrando que se encontraba en perfecto estado.

Gokudera le sonrió de lado a Hibari.

—Parece ser que ya sabías lo que planeaba, Alondra.

Hibari miró hacia otro lado.

—Así que lo completaste Hayato-nii, eso es increíble —Lambo estaba impresionado.

Gokudera suspiró.

—En realidad fue bastante difícil por la falta de materiales, pero me las arreglé para reunirlos de alguna forma y lo completé a tiempo.

"¿Será verdad? ¡¿Hayato creó algo que ni siquiera yo conozco o noté?" se preguntó Shamal en su mente. No podía creer cuánto había crecido Gokudera. Ya estaba impresionado por la batalla, pero para pensar que seguía ocultando cosas… Estaba sin palabras.

Reborn sonrió de lado ante la expresión de Shamal y se giró hacia los dos Cervellos.

—Ya que proclamamos a I-pin la ganadora, no pueden retractarse aunque no estén de acuerdo —anunció Cervello, firmes en su decisión.

Gokudera simplemente sonrió. I-pin miró al Anillo vacilante, negándose a aceptarlo ya que pensaba que sería injusto. Pero cuando miró a Gokudera él sonreía.

—Tómalo.

I-pin volvió a mirar el Anillo y decidió quedárselo.

Gokudera miró a su Jefe, quien le miraba sin transmitir nada. Chrome comenzó a hablar en lugar de Tsuna.

—Bossu me dijo que te dijera… Lo hiciste bien, Gokudera-kun. Estoy realmente orgulloso de que seas mi mano derecha. Gracias por el duro trabajo hoy al proteger a I-pin y a Bel.

Gokudera estaba en éxtasis al escuchar eso de Tsuna, haciendo que se pusiera de pie y se inclinara.

—¡Muchísimas gracias Juudaime, estoy feliz de escuchar eso!

—¿Por qué se ve tan feliz si perdió? —preguntó Ieyuji. Se veía incrédulo y sin comprender ni siquiera el concepto.

—Nunca lo entenderás Baka Yuji. Para tu hermano, ganar no es nada comparado con las vidas de las personas a su alrededor —sonrió de lado Reborn.

—En otras palabras, la vida es más importante que ganar, kora —sonrió Colonello.

Ieyuji simplemente miró a su hermano por un momento antes de darse la vuelta.

—Anunciaremos ahora la siguiente batalla. Mañana será el turno de los Guardianes de la Lluvia.

Los siguientes serían Superbi Squalo de Varia, Kakimoto Chikusa del lado de Ieyuji y Yamamoto Takeshi del lado de Tsuna.

—¡Voiiii! ¡Estuve esperando por esto! ¡Finalmente puedo cortarte en dos! Entonces, ¿del lado de ese chico es el de lente, verdad? —dijo Squalo emocionado. Chikusa ocultó su irritación empujando sus lentes. Squalo miró al lado de Tsuna y preguntó: —Y de este lado, ¿quién será mi oponente?

—Yo —se puso de pie Yamamoto.

Squalo sonrió.

—¡Voiiii, será mejor que no huyan ustedes dos!

—Por supuesto —dijo Chikusa con confianza en su tono monótono.

—Estaré esperándolo Squalo —sonrió Yamamoto.


[1]: Sería algo así como bomba que en lugar de tener explosivos tenía el material para hacer el humo.

Nota de Assassin-san:

KHR no me pertenece.

Beta Reader: Transparent Answer.

Hechos del capítulo: No pude ponerlo, pero Tsuna le dijo a Gokudera que protegiera a I-pin por si acaso, y eso hizo.

Bueno, terminó… Saben, el autor por aquí no tiene sentido del humor. Lo intenté pero fallé… Parece ser que necesito leer más historias de comedia o algo…

De cualquier forma, ¿qué les pareció el capítulo?

Lo sé, algunos deben estar decepcionados porque el lado de Tsuna volvió a perder, por lo menos denle la oportunidad a los otros… o algo así… sigh.

El siguiente capítulo va a ser la Batalla de la Lluvia. Se acercan días de escuela para mí así que lo diré ahora… Subiré otro capítulo cada Viernes. Si no llego, entonces el Sábado o Domingo. Espero que puedan esperar.

Gracias por los comentarios, seguidores y favoritos.

Reporte del Conflicto del Anillo.

Tsuna - 1

Ieyuji - 1

Xanxus - 1

Nota de Skyler:

Sinceramente, uno de mis capítulos preferidos. No tanto por la batalla, sino por la escena que hacen ellos antes. En serio, me encantó que fueran a buscar a Hibari para que observara la batalla con ellos. Sé que Assassin-san dijo que no tenía mucho sentido del humor, pero a mí me causó gracia. ¿A ustedes? ¿O soy solo yo?

Este capítulo creo que odié un poco a Yuji. La verdad, entiendo que se sienta opacado por Tsuna y que sienta que con un niño no va a poder ganarle. Obvio, tampoco lo defiendo, no era necesario tener esa actitud con I-pin como si fuera las sobras de algo, pero no es como si no entendiera sus sentimientos.

¿Qué les va pareciendo la historia hasta ahora? ¿Mala? ¿Buena?

Sé que debería actualizar un poco más rápido, pero comencé las clases nuevamente así que voy retrasarme. También sé que muchos preferirían que elija un día en el cual actualizar todas las semanas, pero para ser sincera yo escribo/traduzco cuando siento las ganas, cuando estoy motivada. Si no, por más días libres que tenga no puedo hacer un solo renglón. Así que no voy a engañarlos diciendo un día que después no voy a respetar :D

En fin, nos vemos el próximo capítulo y gracias a todos los que comentan y siguen la historia.

Chao